EL GOLPE DE ESTADO DEL 23-F.PRIMERA PARTE: LOS AÑOS DE LA TRANSICIÓN

Dentro de apenas unos días vamos a conmemorar el treinta aniversario del Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, cuando un grupo de guardias civiles al mando del teniente coronel Antonio Tejero Molina entró en el Congreso de los Diputados en el momento en que  se estaba debatiendo la investidura del nuevo presidente del gobierno, Calvo Sotelo, quién iba a sustituir al dimitido presidente Adolfo Súarez, ambos del partido en el gobierno, la Unión de Centro Democrático(UCD) . Incluso los españoles que entonces eramos niños o aquellos ni siquiera habían nacido, tenemos vivas en la memoria las imágenes que hemos visto mil veces por televisión, el sonido de los disparos, las palabras de Tejero “¡Quieto todo el mundo!¡”Al suelo!” y a todos los diputados escondidos detrás de sus escaños, excepto el presidente Adolfo Suárez, el vicepresidente Gutierrez Mellado y el dirigente del Partido Comunista Español(PCE), Santiago Carrillo.
El golpe de estado fracasó y la democracia salió fortalecida.  Calvo Sotelo fue investido presidente apenas dos días después y en octubre del año 1982 el Partido Socialista Obrero Español(PSOE) ganaba las elecciones por mayoría absoluta, convirtiéndose en el primer gobierno de izquierdas en España desde la II República. Pero si una figura quedó reforzada tras el golpe fue, sin duda, la del rey Juan Carlos I, cuyo discurso a la una de la madrugada del 24 de febrero calmó al pueblo , demostrando que se encontraba del lado de la democracia y controlaba al ejército.
Los responsables del golpe fueron juzgados y la historia pasó página, pero ¿qué fue lo que sucedió en realidad?¿es la historia tal y como la mayoría de nosotros la conoce o es algo más complejo?¿cual fue el papel desempeñado por el monarca y por los demás partidos democráticos?¿cuál fue el proceso que llevó desde la muerte de Franco hasta el 23-F? Tomando como referencia varias obras de las muchas publicadas hasta ahora, y en especial el último libro aparecido hasta estos momentos, “23-F, el Rey y su Secreto” del periodista Jesús Palacios, vamos a tratar de conocer otra versión diferente de lo acontecido entonces, basándose en las entrevistas con algunos de los principales protagonistas de aquel hecho y que nos darán una perspectiva muy diferente a la que tradicionalmente nos transmiten los medios.

ANUNCIO DE LA MUERTE DE FRANCO POR EL PRESIDENTE CARLOS ARIAS NAVARRO

El 20 de noviembre de 1975 fallecía Francisco Franco y así lo anunciaba el presidente del gobierno Carlos Arias Navarro, en la que leía también su testamento político

Para entender lo que sucedió entonces debemos remontarnos bastante más atrás en el tiempo. En julio de 1969 Juan Carlos de Borbón (1938) es propuesto como sucesor de Francisco Franco(1892-1975) a título de Rey, una sucesión planeada por el propio dictador saltándose en la linea sucesoria al padre del príncipe, Juan de Borbón y Battenberg(1913-1993), con quién Franco mantenía malas relaciones y vivía en el exilio en Portugal. El joven príncipe tuvo que jurar en las Cortes Españolas reunidas en julio de ese mismo año 1969 su voluntad de guardar y hacer guardas los principios del Movimiento Nacional y las Leyes fundamentales del Reino, o , lo que es lo mismo, permanecer fiel al ideario franquista. El futuro monarca había esperado desde hacía tiempo su designación como sucesor pero ,al aceptarlo, se enfrentó con su padre, que se consideraba el legítimo rey en el exilio y   que no renunciaría a los derechos dinásticos hasta el año 1977 , cuando la coronación de su hijo era ya un hecho consumado. Como consolación recibiría el título de Conde de Barcelona
El hecho de que Franco fuese quién le designase como sucesor sería muy importante para el futuro democrático de España, pues el ejército cerraría filas entorno al monarca al considerarlo el último deseo del que había sido su comandante desde la Guerra Civil y en ningún momento se plantearon apartarlo del poder, como veremos más adelante. En 1971 El entonces príncipe viaja a Estados Unidos donde es recibido por el presidente Richard Nixón(1913-1994) y su secretario de Estado, Henry Kissinger(1923) , que no se llevan una buena impresión del futuro rey , al que califican como un hombre de “escasa solidez y limitada capacidad intelectual” y, en palabras de Kissinger, “un hombre agradable” que piensa que “lo puede lograr todo con buena voluntad”. Hasta tal punto llegaría la desconfianza norteamericana en la figura de Juan Carlos que enviaron  al general Vernon Walters a Madrid para consultar a Franco la posibilidad de cambiar al príncipe por otra personalidad más sólida y también para averiguar si el cambio se haría en vida de Franco.
El dictador tranquilizó a los americanos afirmando que la sociedad española estaba lo bastante madura para aceptar a Juan Carlos y que ,además, tendría el respaldo leal del ejercito. En cuanto a la sucesión no les confirmó nada, aunque los americanos seguirían presionando con sutileza para que se hiciera en vida de Franco, para que la situación no se fuera de control. En 1974 Juan Carlos se hacía por primera vez con las riendas del poder, cuando ,durante el verano, Francisco Franco tuvo que ser hospitalizado por una tromboflebitis, aunque este retomaría el poder al recuperarse. Y ya en octubre de 1975 la salud de Francisco Franco entra en un deterioro irreversible y Juan Carlos solicitará, a través del embajador norteamericano Wells Stabler, el apoyo de la nueva administración norteamericana de Gerald Ford (1913-2006) su apoyo para el traspaso de poderes. Como podéis ver , el rey se hallaba en una especie de tutela por parte del gobierno norteamericano, al que consultaba todos sus movimientos.

Camiones de Marruecos transportando a civiles hacia la frontera con el Sáhara donde se hallaban las tropas españolas. El principe Juan Carlos iría a arengarlas sólo para regresar a España y ordenar la retirada de las tropas cediendo a las presiones del presidente norteamericano Gerald Ford, traicionando así a la población saharaui
Mientras, en Marruecos , el rey Hassan II(1929-1999) va a aprovechar los instantes de confusión que se viven  en España para lanzarse a la ocupación de los territorios del Sáhara Occidental. Desde hacía tiempo acariciaba la idea de crear el Gran Marruecos y extender su territorio a lo que se había convertido en una provincia más de España y cuyos habitantes gozaban de nacionalidad española. España era la potencia administradora del Sáhara y se había comprometido con la ONU a convocar un referéndum para decidir su independencia. Cuando en octubre de 1975 la Corte Internacional de Justicia sentenció que Marruecos no tenía derecho alguno sobre estos territorios, Hassan II   anunció lo que sería conocido como “Marcha Verde”,  una manifestación que estaría compuesta por civiles marroquíes escoltados por tropas de élite de Marruecos, para ocupar pacíficamente el Sáhara.
Juan Carlos acudió una vez más a solicitar ayuda a Estados Unidos, pero los intereses del príncipe y la administración norteamericana no coincidían en esta ocasión. Los americanos no podían permitirse perder un aliado tan valioso en el Norte de África como Marruecos y, según afirma Jesús Palacios en su libro, sería la CIA la que planeó la Marcha Verde para ocupar el Sáhara. El propio Kissinger diría que si Hassan II “no obitene el Sáhara estará acabado”  pues los problemas internos podían causar su caída. Así que España tenía que ceder el Sáhara a Marruecos sin ofrecer resistencia para proteger los intereses americanos en la región. El 2 de noviembre, apenas tres semanas antes de la muerte de Franco, Juan Carlos viajaba al Aaiún y arenga a sus tropas diciendo “España cumplirá sus compromisos y tratará de mantener la paz” y añadiría “Deseamos proteger también los legítimos derechos de la población civil saharaui, , ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen”.
Todos conocemos el resultado. Nada más regresar a Madrid, Juan Carlos ordenó al presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro(1908-1981), la puesta en marcha de la Operación Golondrina, que no era otra cosa que la retirada de las tropas españolas del Sáhara, abandonando a los saharauis a su suerte. Esa fue la primera decisión política de calado del rey con la firma del vergonzoso Acuerdo de Madrid el 14 de noviembre de 1975, por el que España capitulaba ante Marruecos al que cedía, no de derecho pero si de hecho, la soberanía sobre el Sáhara. Las consecuencias de aquello aún la padecen hoy en día los saharauis, no se ha convocado ningún referéndum y sus esperanzas de optar alguna vez por la independencia son casi nulas, todo ello gracias a que España no cumplió con su obligación hacia un pueblo que era español y teníamos bajo nuestra responsabilidad según la ONU.



Imágenes de la monarquía: ceremonia de coronación
Foto del momento en el que el aún príncipe Juan Carlos jura las leyes , los Principios del Movimiento , y es proclamado rey de España ante el presidente de las Cortes, Alejandro Rodríguez de Valcarcel, y  en presencia  de su esposa, la reina Sofía, de su hijo y heredero, el príncipe Felipe, y las infantas Elena y Cristina . Era el 22 de noviembre de 1975 

El 20 de noviembre de 1975 fallecía Francisco Franco después de una larga agonía ,que había mantenido al país en vilo. Dos días después, Juan Carlos se convierte en el nuevo Jefe de Estado y en el rey Juan Carlos I de Borbón, el primer rey desde el exilio de su abuelo Alfonso XIII en 1931 tras la instauración de la II República. Como dije antes, tendrá el apoyo incondicional del ejército, que consideran su designación como la voluntad final de Franco en su testamento. Poco antes de la muerte, el padre del rey, Juan de Borbón, iba a reclamar sus derechos al trono. Juan Carlos  envío al general Díez Alegría para que lo evitara contra el parecer del presidente del gobierno Arias Navarro. 

Se pudo convencer a don Juan de Borbón que no hiciese publico este manifiesto pero Juan Carlos no perdonaría a Arias Navarro su oposición e iba a tratar de desembarazarse de él lo antes posible, porque además consideraba que era un hombre heredado del franquismo y con quién no podría llevar a cabo las reformar que pretendía .Así, en julio de 1976 ,Juan Carlos fuerza la dimisión de Arias Navarro y nombra por sorpresa a un joven político de 44 años que había formado parte del gobierno de Arias Navarro y era un antiguo falangista, Adolfo Suárez (1932), un hombre dotado con un gran poder de seducción pero del que muchos dudaban que tuviera un auténtico plan de gobierno.

Durante los siguientes tres años se establecería una relación de perfecta sintonía entre el rey y su presidente del gobierno, empeñados ambos en un proceso de cambios y reformas del antiguo régimen franquista. Por consejo del monarca, que sabía lo importante que era tranquilizar al ejército, en septiembre de ese año Suárez se reunió con el Estado Mayor del ejército prometiéndoles que la reforma se haría respetando los Principios del Movimiento , adaptando la España franquista a los nuevos tiempos pero respetando su ideario y ,además, les aseguró que “el Partido Comunista nunca será legalizado. Vosotros me conocéis bien. Yo también soy un hombre de lealtades. Sabéis de donde vengo y éste es mi firme compromiso. Tenéis mi palabra de honor”.

Adolfo Suárez, el que fuera antiguo falangista, convertido en portada de la revista “Time” por ser el hombre que, según reza el títular, había ganado la democracia para España. Era el tiempo de la victoria de 1977, cuando aún mantenía la sintonía con el rey pero ya se había ganado la enemistad del ejército después de traicionar su palabra y legalizar al Partido Comunista liderado por Santiago Carrillo  
Su palabra de honor la rompió el 9 de abril de 1977, Sábado Santo, cuando , por sorpresa, se anuncia la legalicación del Partido Comunista de España , aprovechando que era Semana Santa y la población se hallaba de vacaciones. La reacción de los militares no se hizo esperar y estallaron de indignación, estando muy próxima la rebelión militar  y Manuel Fraga Iribarne(1922), el líder del partido conservador Alianza Popular(AP) , diría “Habéis contraído una gravísima responsabilidad legalizando el Partido Comunista. Con una desgraciada decisión administrativa , habéis hecho retroceder 40 años la historia, habéis arruinado la pacificación de España, habéis provocado al Ejército, habéis abierto a la incertidumbre el futuro de nuestros hijos”. A partir de entonces el ejército ya no volvería a confiar en Suárez, a quién dejaría de apoyar , limitándose a cumplir con sus obligaciones pero vigilante siempre con la conducta de quién les había traicionado, faltando a la palabra de honor dada en aquella reunión. 
En junio de ese año de 1977 se celebran las primeras elecciones generales, en las que ya toma parte el Partido Comunista, y obtiene la victoria el partido creado por Adolfo Suárez, la Unión de Centro Democrático, que era un conglomerado de antiguos cargos franquistas, oportunistas que buscaban medrar en la política y algunas figuras destacadas del mundo intelectual y social. El 6 de diciembre el pueblo español ratificaría la nueva Constitución en un referéndum , una Constitución que reconocía la existencia de las nacionalidades , lo que despertaría la alarma tanto de militares como de políticos, pues reconocer la existencia de estas nacionalidades suponía poner en peligro la unida de la nación, un peligro que el tiempo ha demostrado que no estaba infundido, provocando continuas tensiones en el tejido interno de España y someter la política de interés nacional a los intereses particulares de ciertas comunidades autónomas. Ante los que avisaron al monarca de estos peligros, éste les respondió “Lo que importa es que la constitución se ponga en marcha. No podemos estar quietos y parados. Y en el supuesto de que tal riesgo se diera, siempre estaría la corona como símbolo de la integración y de la unidad de España”

Sin embargo, la tensión nacionalista se iría incrementando hasta el punto de que el propio rey, poco antes del golpe de estado , diría, “La política autonómica de Suárez es suicida” y el que fue primer presidente de la Generalitat, Josep Tarradellas (1899-1988), afirmaría en el momento de traspasar el poder a Jordi Pujol en 1981,  “estoy convencido que es inevitable una intervención militar. La autonomía no constituye una solución para España”.  Este sería uno de los factores que iba a erosionar la relación entre Adolfo Suárez y el rey , pero si la situación ya empezaba a ser tensa iba a empeorar por causa de la intensificación de las acciones de la banda terrorista ETA.

El 20 de diciembre de 1973 el almirante Carrero Blanco, presidente del gobierno, era asesinado por la ETA. En la foto se puede ver el socavón que creó la bomba y que impulsaría el coche del almirante por encima de un edificio anexo a la iglesia donde había ido a misa minutos antes , hasta quedar en la azotea del mismo. Muchos miembros de lospartidos demócratas aplaudieron este asesinato de ETA así como otras acciones de la banda terrorista por considerarlos actos de lucha por la libertad   
Durante los años anteriores a la muerte de Franco, la ETA había sido aplaudida incluso por partidos democráticos como el PSOE, por considerarla una lucha legítima contra la dictadura de Franco. Suárez había negociado una amnistía general  con la ETA antes de las primeras elecciones de 1977, pues quería evitar a toca costa que hubiera atentados durante la campaña electoral. La ley de amnistía fue aprobada en octubre de 1977 beneficiándose de ella todos los terroristas, incluso aquellos con delitos de sangre,  y  en ella se consideró a los miembros de ETA como luchadores contra el franquismo y a favor de la libertad. Pero esta mentira no tardó en quedar al descubierto, porque en poco tiempo la actividad terrorista se haría casi insoportable, demostrando que la ETA nunca había luchado por la libertad, eran criminales que trataban de provocar el caos.
 El 21 de julio de 1978 la banda terrorista asesina  a su primer general  y ese año se cierra con un total de 65 asesinatos. Ya en 1979  una bomba destroza el 26 de mayo la madrileña cafetería de California 47 causando 9 muertos y 62 heridos y el 7 de junio era asesinado el comandante Andrés Varela  por un comando integrado , entre otros, por Arnaldo Otegui, actual líder de Herri Batasuna. El 12 de julio tuvo lugar el incendio del hotel zaragozano de Corona de Aragón  causando 80 muertos y 130 heridos. Se quiso tapar este atentado diciendo que había sido un accidente, un incendio provocado por el aceite hirviendo de una sartén donde se estaban friendo unos churros.

No sería hasta los años 90, gobernando José María Aznar, cuando se reconoció que había sido un atentado. En 1980 las cosas aún empeoran, y sólo en el mes de noviembre de este año se producen 38 atentados que causan 17 muertos y 46 heridos. El año 1980 se cerraría con un total de 132 muertos, 432 heridos y 480 atentados .El entonces lehendakari o presidente del País Vasco , Juan Carlos Garaicoechea, del Partido Nacionalista Vasco (PNV), diría, refiriéndose a los atentados, “Ellos mueven el árbol y nosotros recogemos las nueces” , lo que venía a confirmar que ellos se aprovechaban de los resultados de esos asesinatos, y añadiría “Hay una situación de guerra civil que puede explotar en cualquier momento”

Imágenes del incendio del hotel Corona de Aragón el 7 de junio de 1979, que en un principio el gobierno de UCD trató de ocultar achacandolo a un accidente provocado mientras se freían unos churros . Morirían 80 personas y más de 130 heridos y en los años 90 se reconocería que fue un atentado de la banta criminal ETA. En este año de 1980 morirían 132 personas asesinadas y se producirían 480 atentados. Sería uno de los puntos que causarían la caída de Suárez y el golpe del 23 de febrero de 1981
Mientras, el invento político que había sido UCD ,se estaba desintegrando en luchas internas. Después de las elecciones de 1979, que había ganado de nuevo UCD,  el PSOE consideró que ya había pasado el tiempo de la transición y tenía que luchar para hacerse con el poder y lanzó una ofensiva que culminaría con la presentación de una moción de censura en mayo de 1980 que no tuvo éxito, pero dejó muy tocado al propio Adolfo Suárez, que se sentía acorralado y acosado por todos . El deterioro de la situación era cada vez más evidente. Repasemos los puntos que estaban llevando a  España a una situación de extrema tensión a finales de 1980:
* La traición de Adolfo Suárez al ejército cuando les mintió en aquella reunión de 1976, en la que prometió no alentar políticas separatistas, dijo defender los principios del Movimiento y no legalizar el Partido Comunista.
* La Constitución de 1978 en la que se recogía el reconocimiento de diferentes nacionalidades e iba alentar una política secesionista tanto en Cataluña como en el País Vasco
* El recrudecimiento de la actividad terrorista de ETA, con el asesinato en 1980 de hasta una persona cada tres días, entre ellos generales del ejército así como decenas de civiles
* Una grave crisis económica que le lleva en 1980 a alcanzar  un 16,5% de desempleo  y una inflación del 14%
*La perdida de liderazgo del Suárez , discutido incluso dentro de su propio partido, un partido que amenazaba además con desintegrarse
* El deterioro de la relación entre el presidente y el propio monarca durante los dos últimos años, de 1979 a 1981 , quién veía como la caída de Suárez podía también poner en peligro la corona.
* El deseo del PSOE por ocupar el poder, más aún después de la moción de censura de mayo de 1980
* La pérdida de confianza en Suárez por todos los estamentos de la sociedad, políticos, eclesiásticos, culturales,empresariales y , por supuesto, militares  

 
El rey no recibía más que quejas contra Suárez desde el ejército, la Iglesia, los partidos políticos y los empresarios y crecen los rumores de conspiraciones militares hasta el punto de que en noviembre de 1980 el CESIDservicio de inteligencia español) presentaba un informe al gobierno titulado “Panorámica de las operaciones en marcha” , con las diferentes conspiraciones que se estaban fraguando, como la “Conspiración de los coroneles”, la “Conspiración de los generales” y la “Conspiración de los espontaneos”  .  En realidad, ninguna de estas conspiraciones era auténtica, sino que las creó el propio CESID para preparar el terreno de una operación que se conocería como Operación De Gaulle. Al CESID le convenía crear un clima de miedo e inseguridad para lo que pretendía hacer.

Alfonso Armada(1920), ocupaba en 1981 el cargo de gobernador militar de Lérida y había sido anteriormente Jefe  de la Casa Real y hombre de confianza del rey Juan Carlos, hasta que fue apartado del cargo por Adolfo Suárez. En 1981 , antes del golpe, sería nombrado , gracias al apoyo nuevamente del monarca, como segundo jefe del Estado Mayor. Su nombre sería el elegido para ocupar la presidencia del gobierno tras la caída de Suárez en el marco de la conocida como Operación De Gaulle urdida por el CESID

Este plan consistiría en forzar la dimisión de Suárez  con el apoyo del rey , para designar a continuación a un nuevo presidente, que debería ser un general del ejército que contase con el consenso de los partidos mayoritarios, al menos del PSOE  y la UCD. Este gobierno de concentración estaría formado por un 50% de civiles independientes y otro 50%  de civiles designados por los partidos políticos pero sujetos a aprobación del ejército. El mando de este gobierno que podríamos denominar de Salvación Nacional  duraría dos años, hasta agotar la legistlatura presente, momento en el que se convocarian elecciones generales  y, mientras, se realizarían las reformas de una nueva Ley Electoral que corrigiera el sistema que daba tanto peso a los partidos nacionalistas, un nuevo enfoque de la política exterior, se reforzaría la lucha contra el terrorismo, una reforma del sistema autonómico que ponía en peligro la unidad de la nación y que exigía también una reforma de la Constitución. 

Esta figura de consenso sería  el general Alfonso Armada (1920), quién había sido jefe de la Casa Real  y hombre de confianza del Rey hasta el año 1977 cuando fue alejado del lado del rey  por Adolfo Suárez y sustituido por Sabino Fernández Campos.Alfonso Armada se reuniría a finales de 1980 con diversos dirigentes socialistas en Lérida para tantear su postura con respecto a este plan , poco después en Valencia comería con  Jaime Milans del Bosch (1915-1997), capitán general de Valencia y, el 3 de enero de 1981, comerá con el rey Juan Carlos en la estación de esquí de Baqueira Beret. El día 6 de enero, durante la Pascua Militar el rey diría en su discurso “A nadie le quepa duda de que sabemos a dónde vamos y de dónde no podemos pasar”.Los planes se aceleraban.

El 10 de enero Armada y Milans de Bosch comieron de nuevo juntos y Armada parece confirmar a Milans que el rey apoyaba  a Armada como futuro presidente . Además, en esta reunión, Armada le habló al capitán general de Valencia de los pormenores de la “Operación De Gaulle”, la cual habría sido diseñada por el CESID. Pero en la operación se iba a añadir un nuevo punto , y era que tendría que estar acompañada por una acción militar que sirviera como aviso a los políticos de a donde les podía llevar su pésima actuación durante los últimos años, una especie de escarmiento. Y es aquí donde entraría el teniente coronel Antonio Tejero y ese sería el papel que desempeñaría el 23 de febrero.  

DIMISIÓN DE ADOLFO SUÁREZ 29 DE ENERO DE 1981

Mientras, Suárez no quería que quedase escrirto en la historia que le habían echado del poder, así que pidió reunirse con el rey para presentarle la dimisión. El rey, sorprendido, sólo acertó a decirle “Te haré duque”. Suárez se quejaría a Sabino Fernández Campo de la frialdad del monarca ” Te das cuenta como yo tenía razón ; que tenía la inquina de la oposición, la irritación de los militares, la hostilidad del mundo financiero y empresarial, la enemistad de la Iglesia, cada vez peor prensa , ,que dentro de mi partido se conspira ya abiertamente contra mí, y que he perdido totalmente la confianza del rey. Te das cuenta de que no ha habido el más mínimo gesto por su parte” Incluso el propio Adolfo Suárez tendría que recordar al rey su promesa de hacerle duque, pues el monarca era reticente ya que sabía que no sería del gusto de su padre, Don Juan de Borbón, que nunca había simpatizado con Suárez.

Y así llegamos al 29 de enero , cuando Adolfo Suárez pronuncia un discurso ante las cámaras de televisión y dice “Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la historia de España” Presentaba su dimisión, y en un congreso de UCD , el 6 de febrero, se elegía a Leopoldo Calvo Sotelo(1926-2008) como su sustituto . Pero esto no sólo no iba a detener los planes del CESID amparados en principio por el monarca , sino que los iba a acelerar, pues lo que menos le interesaba a España en ese momento era seguir con un gobierno débil y agónico, que amenazaba con desgarrar al país.    
El día 21 de febrero estaba prevista la investidura de Calvo Sotelo como nuevo presidente del gobierno, pero es aplazada dos días más. Los planes ya estaban listos: ¿Qué papel jugaría el Rey en los acontecimientos que se iban a desarrollar durante el día 23 de febrero?¿quienes intervinieron  y por qué fracasó cuando , en principio, tenía el apoyo del propio monarca? Mañana escribiré la continuación de este artículo con el desenlace y consecuencias del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.   
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Una respuesta

  1. incendio hotel corona de aragón 1979……¿qué parezca un accidente?

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