YO ACUSO: UN GRITO DE INDIGNACIÓN A UNA SOCIEDAD DORMIDA

El 13 de enero de 1898 el escritor francés Émile Zola publicó en el diario “L´Aurore” un artículo que pasaría a la historia con el título de “J´accuse”, “Yo acuso”, una carta abierta al presidente de la República Francesa donde Zola salía en defensa del capitán Alfred Dreyfus(1859-1935) de origen judío, que había sido condenado falsamente por espionaje cuando el verdadero culpable era el comandante Ferdinand Walsin Esterhazy(1847-1923). Zola acusaba a la clase política , a los periodistas y a la sociedad francesa de condenar a Dreyfus sin pruebas y predispuestos en su contra por el antisemitismo que entonces imperaba en Francia. Este artículo levantó una auténtica tormenta entre la clase política francesa y a Zola le supuso ser perseguido, acusado y condenado a un año de cárcel, teniendo que huir para vivir en el exilio. Le embargaron sus bienes y era continuamente acosado pero en ningún momento se arrepintió de enfrentarse a hombres poderosos en defensa de un inocente.
Zola murió el 29 de septiembre de 1902 en su casa, aparentemente asfixiado de forma fortuita, aunque hay muchas posibilidades de que hubiera sido asesinado tapando la salida de la chimenea de la estufa de su hogar , pues ya antes un abogado de Dreyfus había sufrido también un atentado contra su vida. Cuatro años después Zola obtendría una victoria después de muerto cuando Dreyfus fue liberado y rehabilitado , aunque sólo parcialmente, por lo que no se puso remedio del todo a la injusticia al no respetar su carrera militar. En el funeral del escritor, el también escritor Anatole France diría “El fue un momento de la conciencia humana” y el propio Zola nos dejó, en uno de sus artículos , una de esas frases a las que todos los que amamos la libertad y la verdad acudimos cuando hay que defenderla , “la verdad está en camino y nadie la detendrá”
Archivo:J accuse.jpg
El artículo “Yo acuso” escrito por Émile Zola y publicado el 13 de enero de 1898 en defensa del capitán Alfred Dreyfus , condenado injustamente por espionaje debido a que era judío. Zola lo perdió casi todo por defender a un inocente pero nunca se arrepintió de ello y nos dejo el más hermoso ejemplo de lo que es luchar y comprometerse en favor de la justicia y la verdad , aunque esa defensa nos pida grandes sacrificios
Cuanto nos hace falta ahora que alguien enarbole esta bandera, la de la verdad, la de la ética, la de la lucha sin miedo a las consecuencias, el compromiso con la justicia y la defensa de los más débiles, el combate contra la miseria moral y la mediocridad de los poderosos. Es difícil encontrar hombres como Zola, capaces de arriesgar su propio bienestar para defender aquello en lo que creen hasta sus últimas consecuencias , incluso sacrificando su propia vida. Tenía razón Anatole France, Zola era un momento, un chispazo de la conciencia humana que se enfrentaba a la miseria moral y a los prejuicios de las mentes mediocres e ignorantes que le persiguieron por dejar al descubierto el antisemitismo y la xenofobia de una sociedad que se llamaba la más culta y civilizada de la época.
Me da vergüenza utilizar la figura de Zola como inspirador de este artículo, no sólo por ser casi un sacrilegio seguir sus pasos como escritor sino por carecer por completo de su grandeza humana, de su valor, de su dignidad. Yo no soy mejor que el resto de esta cobarde sociedad en la que vivimos,que ha renunciado a su dignidad, que ha renunciado incluso a saber y prefiere vivir en la ignorancia, cerrar los ojos a lo que sucede, ocultarse en sus pequeñas vidas como si lo que sucede fuera de ellas no les afectase y no les fuera a afectar a sus hijos. No, no soy mejor porque yo también he permanecido en silencio, yo también me he desentendido de mi responsabilidad como ciudadano y he contribuido con mi pasividad a la degeneración de  nuestra sociedad. Por eso, el primer Yo Acuso va dirigido contra mi, por mi falta de responsabilidad  y compromiso y , como decía George Bernard Shaw “la libertad significa responsabilidad” y si no ejerces esa responsabilidad no te mereces la libertad.
Yo acuso al gobierno español por habernos mentido durante cuatro años, negando la realidad de la situación de España, burlándose de la inteligencia de los españoles, actuando con torpeza, con ignorancia y con irresponsabilidad. Sus falacias han significado casi cinco millones de desempleados, la desmoralización de toda una nación, han provocado tensiones nacionalistas, han despertado viejos rencores que habían sido superados en la transición, han despilfarrado el dinero que ahora tanto falta en políticas que sólo perseguían ganar el voto sin reparar en las consecuencias para el futuro, han tratado de no reconocer su responsabilidad y aún hoy pretenden que se confíe en ellos. No, señor José Luis Rodríguez Zapatero , tomando prestadas las palabras de Friedrich Nietzsche “lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti”
El presidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, y el líder de la oposición , Mariano Rajoy, son los dos máximos representantes de una clase política que ha perdido la confianza del pueblo que, sin embargo, se resigna a su mediocridad, como si fuera inevitable depender de políticos tan mediocres incapaces de ofrecer soluciones y que sólo saben engañar para lograr más votos. Hay que exigir la democracia interna en los partidos y que los ciudadanos participemos en la elección de los candidatos , evitando así el caciquismo y el amiguismo interno , y hay que exigir al presidente responsabilidades por el peor gobierno de nuestra corta democracia  
Los errores se pueden perdonar, lo que no se puede excusar es la mentira, y usted y su gobierno nos ha mentido en la cara y espera que seamos tan estúpidos que le sigamos creyendo y que , además, le perdonemos y no exijamos responsabilidades. Si alguien como usted cometiera los errores que usted  ha cometido en una empresa hace tiempo que estaría fuera de su puesto trabajo,  pero tiene suerte, ha dado con una sociedad silenciosa y dormida que baja la cabeza cuando la humillan y no es sensible a la mentira . La historia siempre termina juzgando, y le juzgará como lo que es, el peor dirigente de la historia de la democracia española.
Yo acuso a todos los partidos de la oposición política, desde el Partido Popular hasta Izquierda Unida, desde el Partido Nacionalista Vasco hasta Convergencia i Unión y al conjunto de la clase política española. Ninguno de ustedes ha sabido proponer a la sociedad un plan alternativo, una política inteligente, una esperanza para un futuro mejor. El pueblo no necesita promesas, necesita que le digan la verdad, no necesita los caramelos que nos venden en los mítines de las campañas electorales, necesita conocer cual es la situación real de nuestra nación, los sacrificios que tenemos que afrontar y el sentido de esos sacrificios.Hablan y se llenan la boca de democracia, de libertad, de igualdad, de grandes palabras que ustedes vacían de significado porque ¿como quieren que les creamos si son los primeros en no practicar la democracia?
La falta de democracia no es sólo de España, es un mal que afecta a toda Europa y que se demuestra en la lamentable clase dirigente que tenemos. ¿Quién práctica unas primarias donde el pueblo pueda participar directamente en la elección de sus candidatos?¿por qué tienen miedo a darnos voz?Claro, es más fácil convertir los partidos políticos en cortesanos que alaban a su líder para que este les pueda dar alguna prebenda , para convertir a los líderes de cada partido en auténticos caciques que colocan a sus amigos y no premian la valía personal sino la lealtad al jefe. Es la corrupción del sistema democrático, la perversión de la libertad que es vendida en favor de los intereses personales de una clase política que olvida que se deben a sus electores y no al partido, un pueblo al que sólo acuden cada cuatro años para volver a engañarles haciéndoles creer que de verdad tenemos participación en el gobierno.
Toxo y Cándido Méndez, los representantes de los dos sindicatos más importantes de España y los grandes traidores a todos los trabajadores. Sus sindicatos viven  de las subvenciones recibidas del Estado y negocian a nuestras espaldas , mientras sus miembros gozan de privilegios por ser del sindicato. Hace tiempo que no representan a nadie más que a ellos mismos
Yo acuso a los sindicatos de trabajadores porque ya no sirven a los trabajadores ni a los desempleados, porque ya no luchan por defender sus intereses ni sus derechos aunque quieran seguir haciéndonos creer que es así, cuando en realidad han vendido su alma al gobierno de turno a cambio de los millones que obtienen a través de las subvenciones gubernamentales y convirtiéndose en una casta de privilegiados dentro de cada empresa, donde venden a sus compañeros a la empresa mientras ellos permanecen en sus puestos de trabajo a los que no acuden por ser “liberados”. Decía Karl Marx, aunque me pregunto si les dice algo este nombre a nuestros sindicatos, que “el obrero tiene más necesidad de respeto que de pan” y ustedes han faltado el respeto a los trabajadores y han traicionado la confianza que durante años se habían ganado.
Si algo son ustedes ahora es funcionarios del gobierno, mantenidos , lactantes del pecho del Estado, corrompidos e incapaces de dar la cara por sus compañeros. Por supuesto que hay excepciones, porque toda generalización es injusta, pero no estoy aquí juzgando casos particulares sino del fracaso de unos grupos creados para defender a los trabajadores y que han abandonado esa responsabilidad. Ya no podemos confiar en ustedes, son una pieza más de este sistema , complices en la ruina de tantas familias, amigos de quienes nos han llevado a la triste situación en la que ahora se halla sumida nuestra nación. Si aún les quedara algo de esa dignidad, de esa honradez, de esa responsabilidad que dicen tener abandonarían todos sus privilegios, dejarían sus puestos en los sindicatos y volverían a luchar por sus compañeros como iguales, y no como una casta aparte. Han arrastrado por el fango la lucha de más de un siglo de miles de hombres y mujeres que llegaron a dar su vida por unas condiciones de vida más dignas y humanas.
Yo acuso a los empresarios, porque se han olvidado que la empresa no es sólo una maquina de hacer dinero, de lograr el máximo beneficio sin importar los costes que eso suponga. Se que existen muchos buenos empresarios que conservan su conciencia social, pero esas grandes empresas que despiden a sus trabajadores mientras obtienen ganancias millonarias, esos ejecutivos que congelan salarios mientras ellos se enriquecen, esos empresarios corrompidos que roban a la sociedad evadiendo impuestos y no asumen sus culpas en la crisis y aún tienen la cara dura de pedir que los demás paguemos su mala gestión, ellos y su codicia sin freno , su ausencia de moralidad son uno de los cánceres que devoran nuestra sociedad.
De izquierda a derecha parte superior  Emilio Botín(B.Santander),Florentino Pérez(ACS), César Alierta(Telefónica), Isidoro Álvarez(El Corte Inglés), Rodrigo Rato(Cajamadrid) y en la parte inferior Rafael del Pino(Ferrovial),Ignacio Sánchez(Iberdrola), Antonio Vázquez(Iberia), Francisco González(BBVA) e Isidro Fainé(La Caixa). Son los grandes empresarios de España, los mismos que se han olvidado que se han olvidado del interés general para centrarse sólo en incrementar sus beneficios y repartir sus ganancias entre sus ejecutivos  
Todos ellos parecen seguir el mandamiento pronunciado por un economista inglés del siglo XIX llamado Walter Bagehot “el capital debe guiarse por el egoísmo, no debe dejarse llevar por la benevolencia”. Desde luego lo han cumplido con creces, tratando a sus empleados como poco más que números a los que se utiliza y se borran cuando ya no son útiles porque lo importante no son las personas, sino repartir más dividendos entre los accionistas . Un sistema que se olvida del ser humano, como sucede con el capitalismo imperante, es un sistema enfermo pero tiene muy buenos médicos para mantenerlo durante mucho tiempo en la agonía.
  
Yo acuso a la sociedad española por su silencio, por su resignación, por su falta de coraje, por su egoísmo, por su falta de solidaridad, por su desidia, por su ignorancia , por cerrar los ojos ante la realidad. Nos llenamos de razón cuando hablamos en los bares, cuando insultamos a unos y otros pero parece que olvidamos que la razón no sólo se defiende en la barra del bar, junto a los amigos, ni que la democracia consiste nada más que en depositar nuestro voto cada cuatro años en una urna para despreocuparnos de lo que suceda hasta cuatro años después. ¿Cómo puede ser que no estemos en las calles exigiendo responsabilidades?¿Cómo puede ser que no seamos capaces  de hacer oír un grito de indignación a gobierno, partidos políticos , sindicatos y empresarios por la situación a la que nos han llevado?
Los desempleados son personas, no deberían ir como mendigos suplicando un puesto de trabajo a quién se lo quiera dar, y los que tienen trabajo deberían apoyar  a los desempleados porque todos formamos parte de una misma sociedad, y lo que afecta a una parte del cuerpo de esa sociedad afecta a todo el organismo. Y todos, desempleados y trabajadores, deberíamos ser capaces de hacer  oír nuestra voz, no en el bar, no en las tertulias de la radio, no en una carta al periódico, sino en la calle , donde realmente se libran las batallas contra el poder, como ya se ha demostrado en el Norte de África. No estoy hablando de una revolución, no , porque vivimos en una democracia , pero si obligar a que nuestra voz sea escuchada, nuestras preguntas respondidas y nuestros derechos respetados.
Stéphane Hessel, con sus 93 años, ha demostrado más capacidad de reacción, más vitalidad que la mayor parte de nuestra juventud. Debería avergonzarnos que tenga que ser un anciano el que nos haga un llamamiento a levantarnos contra la injusticia y la dictadura de los mercados. Él fue uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, unos derechos que parece que ahora no tenemos fuerzas para defender
No estoy en absoluto de acuerdo con las palabras de George Bernard Shaw cuando escribía que “la democracia sustituye las designaciones que efectúa una minoría corrompida por las elecciones que efectúa una mayoría incompetente”. Creo que la democracia es el único sistema que ha creado el ser humano para gobernarse con la máxima justicia posible, pero para su funcionamiento necesita de la participación del pueblo, de la sociedad, pero nosotros hemos delegado esa responsabilidad, no nos interesa la política aunque suframos sus consecuencias y nos hemos convertido en unos egoístas que sólo se preocupan en defender su pequeño territorio, su hogar, desinteresándose de lo que sucede a su alrededor. Pero aunque queramos permanecer al margen la realidad al final se impone y nos arrastra.
Y las acusaciones que hago dirigidas a España son extensibles a toda Europa, una Europa que ha olvidado los valores de los que se decía defensora y no tenemos más que girar la cabeza y mirar hacia el Norte de África donde, durante décadas, se han mantenido dictaduras con el apoyo entusiasta de nuestros democráticos gobiernos, aunque ahora se lleven las manos a la cabeza y no escatimen elogios a los movimientos revolucionarios. No hemos construido una Europa de la ética y la justicia, hemos construido una Europa del capital y los mercaderes, una estructura sin espíritu dirigida por personas que no deberían de ocupar esos puestos de responsabilidad pero que son el resultado de unas sociedades decadentes, donde la conformidad y la comodidad han sustituido al entusiasmo y la vitalidad. Una Europa que recuerda a aquel Imperio Romano del siglo V, cuando aún conservaba el nombre y la fama pero no era más que un castillo de naipes al que la más ligera corriente de aire iba a derribar.
¿Háremos algo o seguiremos viviendo como simples espectadores de los acontecimientos?¿Vamos a continuar viviendo como si no fuera con nosotros hasta que no nos afecta a nuestra vida personal?¿seguiremos hablando en los bares para luego agachar la cabeza?¿continuaremos aceptando condiciones de trabajo cada vez más injustas sólo porque no tenemos el valor de unirnos y luchar contra la dictadura de los mercados?¿aceptaremos a esta clase política, de cualquier partido, que lleva años engañándonos y demostrando su mediocridad e incompetencia?¿nos mantendremos en este silencio entre cobarde, indiferente y estúpido en el que nos hallamos?
Imagen de las manifestaciones del pasado mes de enero en El Cairo. Los egipcios supieron desafiar el miedo para conquistar su libertad, una libertad que les era negada no sólo por su gobierno sino por los gobiernos occidentales que sostuvieron estas dictaduras durante decadas. Nosotros no estamos en su situación, pero son un ejemplo de como hay que actuar cuando se trata de exigir responsabilidades al poder y hacer oir la voz del pueblo   
Hace unos días leí un libro de un hombre de 93 años de edad que comente en el Mentidero, “Indignaos” era su título y su autor Stéphane  Hessel , y este anciano de espíritu juvenil escribía “El poder del dinero nunca ha sido tan grande , insolente y egoísta con todo , desde sus propios siervos hasta las más altas esferas del Estado” y proclama “De la indignación tiene que salir la resistencia contra la dictadura de los mercados”. Es lo que nos pide, que mostremos nuestra indignación , que no estamos de acuerdo con la situación actual y no estamos dispuestos a aceptarlo sin que nos expliquen las razones.
Unámonos todos, organicemos entre todos una demostración en nuestras ciudades del descontento que sentimos , de la rabia ante la injusticia , de la indignación que nos provocan con sus actitudes. Si hay que introducir cambios, si hay que aceptar sacrificios para salir adelante, para reformar la sociedad y el sistema estaremos dispuestos pero para ello primero hay que exigir que los responsables pidan perdón y renuncien a sus cargos, que se diga cual es la verdadera situación en la que nos hallamos por muy dolorosa que sea esa realidad y que se presente un plan con los pasos que tenemos que dar para lograr avanzar todos juntos en la misma dirección. Si para ello es necesario  un gobierno de concentración donde estén representadas todas las fuerzas políticas que se haga así, siempre partiendo de que todos los candidatos deberán ser aprobados por el pueblo en consultas primarias de cada partido, como exige una auténtica democracia.
La única forma para lograrlo es forzar al poder a ello y eso sólo se puede hacer saliendo a la calle pacíficamente  demostrando que la sociedad aún es capaz de dar un grito de indignación. Si alguien que me lea está de acuerdo y quiere unirse a mi  podemos tratar de difundir esta llamada a la indignación de la sociedad  y organizar una demostración popular de este descontento. Hace apenas un mes asistí a una protesta de parados donde apenas acudieron 50 personas, pero aún no he perdido la esperanza en despertar a nuestra sociedad. Desde aquí, desde esta ventana que utilizo para comunicarme, pido a aquel que se quiera unir que me escriba(chrismielost@telefonica.net)  para tratar de difundir el mensaje de indignación a través de las redes y demostrar al poder que aquí también sabemos organizarnos para hacer oír nuestra voz. Sólo no podré mover nada pero seguro que con ayuda seremos capaces de despertar a este pueblo dormido y sacarlo a la calle bajo el grito de “¡INDIGNAOS!”
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