ENIGMAS DE LA HISTORIA: LA BUSQUEDA DE LA ATLÁNTIDA

Esta semana se ha emitido un documental de National Geographic en Estados Unidos, donde el arqueólogo Richard Freund anunciaba el hallazgo en la costa del Parque Nacional de Doñana de la legendaria Atlántida. El supuesto descubrimiento, que no es tal, ha despertado polémica más que por la importancia del hallazgo en si ,que es bastante discutible, porque el arqueólogo norteamericano parece haberse aprovechado del trabajo de un equipo español dirigido por el antropólogo del Consejo Superior de Investigación, Juan José Villarías Robles. Sin entrar en la polémica, esta noticia es un pretexto perfecto para que demos un paseo por la historia de este mito sobre un continente perdido, un mundo avanzado y armonioso, que un día fue engullido por las aguas del océano para desaparecer de la historia sin  dejar rastro.
Seguramente el mito de la Atlántida no habría llegado con tanta fuerza hasta nosotros de no haber sido recogido en dos textos del filósofo griego Platón(428-347 a.C) ,una de las tres grandes figuras de la filosofía griega junto a su maestro Sócrates(470-399 a.C)y al que sería después su discípulo Aristóteles(384-322 a. C). Estos dos textos son los diálogos titulados “Timeo” y “Critias”. En el primero de ellos, “Timeo”, Critias, amigo de Sócrates, le cuenta un relato que le había contado su abuelo, quién , a su vez, lo había oído relatar al legislador Solón(638-558 a.C). Solón, que era considerado uno de los Siete Sabios de Grecia,  conocía la historia de boca de un anciano sacerdote egipcio. Como vemos, la historia de la Atlántida llega hasta Grecia desde Egipto y relata una tradición muy antigua, al menos de nueve mil años atrás. Pero vamos a ver el fragmento de este diálogo donde se hace referencia a la Atlántica, poniéndola como ejemplo de la sociedad perfecta:

Representación de la Atlántida basada en la descripción de Platón que la describía como una sucesión de anillos concéntricos separadas por canales de agua  
“Critias: Escucha, entonces, Sócrates, un relato muy extraño, pero absolutamente verdadero, tal como en una ocasión lo relataba Solón, el más sabio de los siete, que era pariente y muy amigo de mi bisabuelo Drópida, como él mismo afirma en muchos pasajes de su obra poética. Le contó a Critias, nuestro abuelo, que de viejo nos lo relataba a nosotros, que grandes y admirables hazañas antiguas de esta ciudad habían desaparecido a causa del tiempo transcurrido y la destrucción de sus habitantes, y, de todas, una, la más extraordinaria, convendría que ahora a través del recuerdo te la ofreciéramos como presente, para elevar al mismo tiempo loas a la diosa con justicia y verdad en el día de su fiesta nacional, como si le cantáramos un himno
En efecto, nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad detuvo en una ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles. Esta isla era mayor que Libia y Asia juntas y de ella los de entonces podían pasar a las otras islas y de las islas a toda la tierra firme que se encontraba frente a ellas y rodeaba el océano auténtico, puesto que lo que quedaba dentro de la desembocadura que mencionamos parecía una bahía con un ingreso estrecho. En realidad, era mar y la región que lo rodeaba totalmente podría ser llamada con absoluta corrección tierra firme.
En dicha isla, Atlántida, había surgido una confederación de reyes grande y maravillosa que gobernaba sobre ella y muchas otras islas, así como partes de la tierra firme. En este continente, dominaban también los pueblos de Libia, hasta Egipto, y Europa hasta Tirrenia. Toda esta potencia unida intentó una vez esclavizar en un ataque a toda vuestra región, la nuestra y el interior de la desembocadura. Entonces, Solón, el poderío de vuestra ciudad se hizo famoso entre todos los hombres por su excelencia y fuerza, pues superó a todos en valentía y en artes guerreras, condujo en un momento de la lucha a los griegos, luego se vio obligada a combatir sola cuando los otros se separaron, corrió los peligros más extremos y dominó a los que nos atacaban.
 Alcanzó así una gran victoria e impidió que los que todavía no habían sido esclavizados lo fueran y al resto, cuantos habitábamos más acá de los confines heráclidas, nos liberó generosamente. Posteriormente, tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar. Por ello, aún ahora el océano es allí intransitable e inescrutable, porque lo impide la arcilla que produjo la isla asentada en ese lugar y que se encuentra a muy poca profundidad”.

DOCUMENTAL SOBRE LA ATLÁNTIDA DEL CANAL HISTORIA

Según este relato del “Timeo” la Atlántida habría constituido un gran imperio insular que también tenía dominios en tierra firme y que se hallaba “delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles”, con lo que según esto la Atlántica se hallaría cerca del Estrecho de Gibraltar, pues las columnas de Hércules o Heracles  es como se conocía entonces al Estrecho. Grecia habría luchado contra los intentos de ser conquistada por el imperio constituido por la Atlántida que seria posteriormente destruida “tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar” Hay un segundo diálogo, el “Critias” , donde Platón se extiende en la descripción de como era  la Atlántida :
“Cuando a Poseidón le tocó en suerte la isla de Atlántida la pobló con sus descendientes, nacidos de una mujer mortal en un lugar de las siguientes características. El centro de la isla estaba ocupado por una llanura en dirección al mar, de la que se dice que era la más bella de todas, y de buena calidad, y en cuyo centro, a su vez, había una montaña baja por todas partes, que distaba unos cincuenta estadios del mar. En dicha montaña habitaba uno de los hombres que en esa región habían nacido de la tierra, Evenor de nombre, que convivía con su mujer Leucipe. Tuvieron una única hija, Clito, cuando la muchacha alcanza la edad de tener un marido, mueren su padre y su madre. Posidón la desea y se une a ella, y, para defender bien la colina en la que habitaba, la aisla por medio de anillos alternos de tierra y mar de mayor y menos dimensión: dos de tierra y tres de mar en total, cavados a partir del centro de la isla, todas a la misma distancia por todas partes, de modo que la colina fuera inaccesible a los hombres. “

Los habitantes de la Atlántida serían, por lo tanto, los hijos del dios Poseidón y de la mortal Clito. Platón sigue contándonos que Poseidón:

 “Dividió toda la isla de Atlántida en diez partes, y entregó la casa materna y la parte que estaba alrededor, la mayor y mejor, al primogénito de los mayores y lo nombró rey de los otros. A los otros los hizo gobernantes y encargó a cada uno el gobierno de muchos hombres y una región de grandes dimensiones. A todos les dio nombres: el mayor y rey, aquel del cual la isla y todo el océano llamado Atlántico tienen un nombre derivado; porque el primero que reinaba entonces llevaba el nombre de Atlante.  Todos estos y sus descendientes vivieron allí durante muchas generaciones y gobernaron muchas otras islas en el océano y también dominaron las regiones interiores hacia aquí, como ya se dijo antes, hasta Egipto y Etruria.”

IMÁGENES DE GOOGLE EARTH EN EL OCÉANO ATLÁNTICO

Google Earth ha sacado estas fotos del fondo del Atlántico, en forma de estructuras cuadriculadas. Según los científicos son formaciones naturales aunque otros creen ver estructuras demasiado regulares para ser obra de la naturaleza

Entre los hijos de Poseidón y Clito, además del ya mencionado Atlante que habría dado su nombre al Océano Atlántico, se encontraba Gadiro, quién daría su nombre a la ciudad de Gades, la actual Cádiz , y reinaba sobre la región alrededor del Estrecho de Gibraltar. Es en ese punto del relato donde se basan algunos buscadores de la Atlántida histórica como los ya mencionados Richard Freund y el español Juan José Villarías para  establecer su localización en la provincia de Cádiz, donde hacia el siglo VI a. C se asentaba el llamado reino de Tartessos, que se ha querido hacer identificar como un resto de la civilización atlántida. Esta civilización había alcanzado un alto grado de sofisticación y durante siglos prosperó, pero en algún momento se apartaron del buen camino y recibieron el castigo de los dioses, como vemos en este fragmento final del “Critias”:
“Según el relato, tan gran potencia y de tales características existentes entonces en aquellas zonas ordenó y envió el Dios contra nuestras tierras por la siguiente razón. Durante muchas generaciones, mientras la naturaleza del Dios era suficientemente fuerte, obedecían las leyes y estaban bien dispuestas hacia lo divino emparentado con ellos. Poseían pensamientos verdaderos y grandes en todo sentido, ya que aplicaban la suavidad junto con la prudencia a los avatares que siempre ocurren y unos a otros, por lo que excepto la virtud, despreciaban todo lo demás, tenían en poco las circunstancias presentes y soportaban con facilidad, como una molestia, el peso del oro y de las otras posiciones. No se equivocaban, embriagados por la vida licenciosa, ni perdían el dominio de sí a causa de la riqueza, sino que, sobrios, reconocían con claridad que todas estas cosas crecen de la amistad unida a la virtud común, pero que con la persecución y la honra de los bienes exteriores, estos decaen y se destruye la virtud con ellos.
Sobre la base de tal razonamiento y mientras permanecía la naturaleza divina, prosperaron todos sus bienes, que describimos antes. Más cuando se agotó en ellos la parte divina porque se había mezclado muchas veces con muchos mortales y predominó el carácter humano, ya no pudieron soportar las circunstancias que los rodeaban y se pervirtieron, y al que los podía observar les parecían desvergonzados, ya que habían destruido lo más bello de entre lo más valioso, y los que no pudieron observare la vida verdadera respecto de la felicidad, creían entonces que eran los más perfectos y felices, porque estaban llenos de injusta soberbia y de poder. El Dios de Dioses Zeus, que reina por medio de leyes puesto que puede ver tales cosas, se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo para que se hicieran más ordenados y alcanzaran la prudencia. Reunió a todos los dioses en su mansión más importante, la que, instalada en el centro del universo, tiene vista a todo lo que participa de la generación y, tras reunirlos, dijo… “

“Se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo” nos cuenta Platón que Zeus, enojado por el orgullo y la soberbia de los habitantes de la Atlántida decidió castigarlos aunque se  interrumpe el relato sin que sepamos en que consistió el castigo , aunque siempre es representado como un terremoto o un maremoto que borró a la ciudad que desapareció bajo las aguas   
Los atlantes habían sido una raza pura y perfecta que “obedecían las leyes y estaban bien dispuestas hacia lo divino emparentado con ellos. Poseían pensamientos verdaderos y grandes en todo sentido”  Y mientras se mantuvieron así prosperaron , pero ” cuando se agotó en ellos la parte divina“, debido a que los atlantes no eran mortales pero si se habían mezclado con ellos, su raza degeneró , abandonaron el camino y se llenaron de soberbia. Es entonces cuando el padre de los dioses, Zeus,  “se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo para que se hicieran más ordenados y alcanzaran la prudencia.” El relato que ha llegado hasta nosotros termina cuando Zeus se dispone a hablar, pero tal y como aparece en el diálogo anterior, lo que los dioses terminarían acordando sería la destrucción de la Atlántida .

La mayoría de los científicos se muestran escépticos con estos relatos de Platón aunque el filósofo recalcó en todo momento que su relato era auténtico, aunque también es cierto que lo que cuenta en estos dos diálogos no lo cuenta como una historia que haya oído él directamente, sino que la remonta atrás en el tiempo, en el diálogo entre Solón y un anciano sacerdote egipcio. La historia de la Atlántida fue conocida en la Edad Media, pues las obras de Platón como las de Aristóteles eran traducidas en los monasterios medievales, pero sería a partir del Renacimiento en los siglos XV y XVI cuando renacerá de nuevo su mito con fuerza. En muchos mapas las islas Azores o las Canarias aparecen como restos del continente sumergido, y el escritor y filósofo  inglés Francis Bacon (1561-1626) sería autor de “La Nueva Atlántida” donde toma a esta sociedad como modelo utópico de una sociedad basada en la razón y el progreso científico

Ya en el siglo XIX, el célebre escritor francés de ciencia ficción y aventuras, Julio Verne (1828-1905), en su obra “20.000 leguas de Viaje submarino” hacia que sus protagonistas descubrieran los restos sumergidos de la Atlántida. Pero en este siglo hay que destacar a Ignatius Donnelly(1831-1901) un político y escritor norteamericano que se dedicó con fuerza al estudio de la Atlántida, animado , sobre todo, por el descubrimiento de la mítica Troya de Homero por el alemán Heinrich Schliemann. Su principal obra se titula “La Atlántida: el mundo antediluviano”, que alcanzaría un gran éxito entre el público de la época y gran parte de la visión entre legendaria y romántica que tenemos en nuestros días de la Atlántida se la debemos a Donnelly. En esta obra trató de subrayar las similitudes entre la civilización egipcia y las precolombinas, que serían ambas restos de la civilización de la Atlántida. 

El político y escritor norteamericano Ignatius Donnelly(1831-1901) fue el autor de “La Atlántida: el mundo antediluviano”, que nos ha legado la imagen entre romántica y legendaria que tenemos de este continente mitico. Donnelly pensaba que las semejanzas entre la cultura precolombina y la egipcia, como sus estructuras piramidales, se debía a que ambas se basaban en la anterior civilización de la Atlántida

Durante el siglo XX muchos han tratado de hallar los rastros o huellas de este continente. Quizás la más singular de las personalidades que se han pronunciado sobre la Atlántida sea la del vidente y psíquico Edgar Cayce (1877-1945) . Se que por esta condición de vidente muchos descartan sus palabras, pero en su época muchos creyeron en sus poderes de clarividencia y sanación  y se le  atribuyen muchas predicciones acertadas como la del Crack del 29 y las dos guerras mundiales. Cayce describió los progresos de esta civilización y profetizó que en los años sesenta se descubrirían restos de la Atlántida. Sería justo en estos años sesenta cuando se descubrió el conocido como Camino de Bimini, exactamente el 2 de septiembre de 1969, cuando el doctor J. Manson Valentine, de la Universidad de Miami descubrió, en el transcurso de una inmersión en aguas de la isla de Bimini, en el archipiélago de las Bahamas, lo que parecía una calzada formada por piedras planas y de un gran tamaño a seis metros de profundidad.

En la misma zona se han hallado columnas de mármol, restos de muros  y de estructuras con hasta 300 metros de diámetro y se aventuró que fueran restos de la Atlántida. Un geólogo que estudió las rocas que forman el llamado Camino de Bimini dictaminó que eran rocas naturales y no una estructura artificial, pero otros investigadores, como el matrimonio Greg y Lora Little, que llevan cuarenta años en la zona tratando de averiguar a que pertenecen los restos hallados en Bahamas, afirman que son estructuras  construidas por el hombre. Ellos, junto con otros científicos, aventuran que la civilización maya habría bebido de las fuentes de la civilización de la Atlántida aunque no se apoyan en ninguna prueba solida.

Principalmente sus argumentos se centran en que los templos mayas más antiguos eran más perfectos y mejor construidos que los de su última época, como si hubieran empezado desde  el punto más alto de civilización para seguir una decadencia permanente. Otro de los hechos insólitos que subrayan es la existencia en los bajorelieves mayas de hombres con barba y bigote cuando los mayas carecían de vello facial, lo que probaría que habrían llegado del otro lado del mar extranjeros diferentes a los mayas.

La Calzada de Bimini fue descubierta en 1969 por J.Manson Valentine en la isla de Bimini, dentro del archipiélago de Bahamas . Se han hallado columnas , restos de muros y estructurras de hasta 300 metros de diámetro. Algunos expertos afirman que se trata de formaciones de roca natural, mientras que otros aseguran que se deben a la mano del hombre

Quizás la prueba más sugestiva sobre la posible existencia de la Atlántida sean las leyendas de diferentes pueblos americanos desde los mayas a los incas. Si los mayas hablaban de unos seres que vinieron por mar para explicar su origen, los incas también hablan de seres blancos y barbados como Viracocha, seres que parecen proceder de otra civilización más avanzada y de una raza diferente a la de los indígenas. Pero hay muchas más hipótesis sobre la situación de la Atlántida. Por ejemplo, el inglés K.T.Frost sugirió que el mito de la Atlántida no fuera más que el recuerdo de la antigua civilización cretense que fue duramente golpeada por un terremoto y, probablemente, por un maremoto que causo su decadencia.  Otra hipótesis, esta bastante aceptada, sitúa a la Atlántida cerca del volcán de Santorini, cuya erupción habría sido el final de la civilización cretense, una hipótesis enunciada por el arqueólogo griego Spyridon Marinatos(1901-1974)

También los nazis se interesaron por el mito, y el propio Heinrich  Himmler ordenó varias expediciones  para hallar sus restos y establecer los vínculos entre los atlantes y la raza aria . Otras tesis la sitúan en Irlanda, en la Antártida y , la más reciente, en el sur de España, tal y como defiende el norteamericano Richard Freund y ha expuesto en un documental de National Geographic, vinculando a la civilización de la Atlántida con el reino de Tartessos, y aventura que la Atlántida habría sido barrida por un maremoto,  basándose en las propuestas en este sentido que en el año 2003 y 2004 hicieron los investigadores alemanes Werner Wickboldt y Rainer Kühne respectivamente. Sería Wickboldt quién descubrió unas estructuras rectangulares y distribuida en forma de anillos concéntricos en la costa de Doñana, tal y como describía Platón la Atlántida. Sin embargo , el arqueólogo submarino de la Universidad de Huelva, Claudio López, desmiente que estas estructuras sean humanas “encontramos unas estructuras susceptibles de ser humanas, pero finalmente vimos que son naturales”  y las otras estructuras que aparecen en la foto de abajo correspondían a restos de la época musulmana .

Fotografías del satélite por las que el investigador alemán Werner Wickboldt dedujo que se trataban de las ruinas de la Atlántida, pues coincidían con la descripción de una ciudad concéntrica de Platón. Sin embargo, el equipo español de la Universidad de Huelva demostró que se trataban de restos de la época musulmana  

Aunque no existen pruebas suficientes ni sobre los restos bajo la laguna de Doñana ni, mucho menos, que esos restos tengan los 11.000 años de antiguedad que deberían tener según el relato de Platón. Precisamente esos 11.000 años de antiguedad es lo que más veracidad resta al relato de Platón, porque si el relato habla de la lucha entre Atenas y la Atlántida, Atenas no existía hace 11.000 años. Al hablar sobre la Atlántida hay que distinguir entre los científicos que de verdad tratan de desvelar que se halla detrás del mito, y aquellos que tratan de manipular y presentar las pruebas de tal forma que confirmen sus hipótesis. En el momento actual no existe ninguna prueba que afirme la existencia de la Atlántida, pero tampoco de una que lo desmienta, por lo que la búsqueda de respuestas a este enigma seguirá . Hay científicos , como Kenneth Feder de la Universidad de Connecticut, que hace una divertida comparación entre la Altántida y La Guerra de las Galaxias. Dice “Ambas historias ocurrieron hace mucho , mucho tiempo, en un sitio muy , muy lejano , y están protagonizadas por un imperio que sucumbe ante un grupo de hombres libres.¿Hay alguien que busque los restos de Luke Skywalker?”

Por mi parte , me uno a las palabras del pintor René Margritte “uno no puede hablar acerca del misterio, uno debe ser cautivado por él”.  No hay que aceptar  cualquier teoría o hipótesis, pero eso no significa que no tengamos que seguir buscando una respuesta hasta que logremos desmentir o confirmar el mito de la Atlántida. No sería la primera vez que la realidad pudiera superar a nuestra propia imaginación o a la visión establecida que tenemos de nuestro pasado.    

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