LAS SOCIEDADES EUROPEAS ANTE LA ENCRUCIJADA

Termina el mes de marzo , un mes que ha sido particularmente duro con la catástrofe del terremoto de Japón y el posterior tsunami que ha provocado casi 30.000 víctimas además de la alarma nuclear de la central de Fukushima, a lo que se une la guerra en Libia, las crisis económicas en Europa y los avisos sobre nuevas crisis climáticas y alimentarias sobre la que he escrito a lo largo del mes. Se que mi voz a través de este blog apenas llega a algún sitio, Internet es un océano y estas palabras son poco más que una gota en esa inmensidad de información. Sin embargo es la única forma que tengo de expresarme y seguiré haciéndolo , como debería hacerlo todo el mundo, porque sólo si mostramos el descontento, si mostramos los riesgos a los que nos enfrentamos, si  expresamos nuestra oposición y repulsa a los actos injustos de nuestros gobiernos podremos lograr cambiar algo.

Los acontecimientos que se suceden en el mundo desde inicios del año 2011 son a la vez motivo de inquietud, de esperanza, de incertidumbre, como todo lo que rodea a la vida del hombre. Regímenes que llevaban  décadas gobernando en el Norte de África, gobiernos corrompidos y tiránicos mantenidos en el poder con el apoyo interesado y culpable de los gobiernos de Europa y Estados Unidos, los mismos que ahora se felicitan por la recuperada libertad de estos pueblos. Ya he denunciado en otros artículos la impostura de Occidente, la traición a los ideales nacidos en la Revolución Francesa y en la Declaración de Independencia de Estados Unidos. Precisamente en esta Declaración de Independencia firmada el 4 de julio de 1776 se pueden leer estas palabras:

“Sostenemos como evidentes por si mismas dichas verdades que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios , el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad “

La Declaración de Independencia de Estados Unidos firmada el 4 de julio de 1776 que significó el nacimiento de los Estados Unidos es también uno de los documentos más importantes sobre los derechos de los miembros de una sociedad libre y el destino hacia el que tienen que dirigirse los actos de un gobierno “la vida, la libertad y el derecho a la felicidad”
Quizás es uno de los párrafos más hermosos e importantes de nuestra historia. Aquellos hombres que declaraban así el nacimiento de una nueva nación que tendría que enfrentarse al Imperio Británico, el más grande y poderoso que había existido hasta entonces en el mundo, afirmaban como una verdad irrenunciable que entre los derechos de todos los hombres  están  “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” . “Felicidad” una palabra que repiten en dos ocasiones en su declaración porque lo consideraban fundamental para el ser humano, una palabra que ahora casi hemos vaciado de contenido, que aunque la pronunciamos en muchas ocasiones nuestros gobiernos no la tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones.
He titulado este artículo las sociedades europeas ante la encrucijada, porque  ante el ejemplo de pueblos como el egipcio y el tunecino, al que han seguido los movimientos revolucionarios de Siria, Yemen, Bahrein, Omán  la conducta de los gobiernos de Europa se hace aún más vergonzosa. Primero , durante años han mantenido a estas dictaduras en el poder, cuando las han visto en peligro han decidido aplaudir a los movimientos revolucionarios , a continuación se han implicado en una guerra civil en Libia, tomando partido por uno de los bandos y violando las propias resoluciones de la ONU que nosotros mismos habíamos propuesto. Escribía Montesquieu que ” la descomposición de todo gobierno comienza por la descomposición de los principios sobre los cuales fue fundado”.

Desde hace tiempo vengo escribiendo contra la indiferencia de nuestras sociedades frente a las continuas agresiones de nuestros gobiernos a todas las conquistas sociales que tanto había costado arrancar al poder económico, cómo estamos permitiendo que aquello por lo que lucharon nuestros abuelos sea abandonado sin levantar ni una sola vez la voz. Un síntoma de esa decadencia de nuestra sociedad es que un libro que ha vendido casi dos millones de copias  “Indignaos”, donde se llama a la movilización social contra la nueva dictadura de los mercados, sea obra de un hombre de 93 años. ¿Donde están los jóvenes?¿donde están aquellos que en mayo de 1968 escribían por las paredes de París “Queremos instituciones para el servicio de la gente, no gente para servir a las instituciones”?

Ha tenido que ser este hombre de 93 años, Stephane Hessel, con una pequeña obra de apenas 40 paginas y de escaso contenido titulada “Indignaos”  la que trate de mover a una sociedad que él mismo define como indiferente ante la progresiva pérdida de derechos. Se refiere a la sociedad francesa pero sucede en toda Europa . En España, donde escribo, hay cuatro millones y medio de desempleados pero ni una manifestación de la sociedad para demostrar su descontento. Hemos abandonado la lucha

Cuando miramos a nuestro alrededor , los gobiernos de Europa y los de otras naciones como Estados Unidos, Rusia o China , el panorama es desolador. Echemos un vistazo rápido sólo para recordar los gobiernos que sufrimos. En Italia gobierna Silvio Berlusconi(1936), que a sus 75 años está implicado en escándalos sexuales con menores de edad, en escándalos económicos y una política que ya sólo utiliza en su favor , olvidando que se gobierna para el pueblo e Italia no es una finca de su propiedad. A pesar de las manifestaciones en su contra, Silvio Berlusconi ha sido reelegido en las últimas elecciones y aún ahora encabeza las encuentras.

En Francia  Nicolas Sarkozy(1955) primero se mantuvo en silencio durante las revoluciones de Egipto y Túnez, y también guardó silencio cuando se iniciaron las protestas en Libia. De pronto, se convirtió en un adalid de la libertad del pueblo libio, de una forma más que sospechosa y que hace pensar en la defensa de los intereses petrolíferos franceses. Hasta ahora no ejercía influencia en Libia, es lógico pensar que a partir de ahora, una vez que Muamar al-Gadafi haya sido desalojado del poder , la influencia francesa crezca considerablemente. En Alemania Angela Merkel(1954), convertida no en la canciller de los alemanes sino  de todos los europeos, imponiendo a todos los demás europeos lo que ella cree que es el camino correcto, poniendo deberes a los diferentes gobiernos que estos se disponen a realizar como niños obedientes, siempre sin consultar a los pueblos europeos sobre unas medidas que no estaban previstas en sus programas electorales. Cada vez la voz de los pueblos se escucha menos

En Bélgica se ha batido el record de una nación sin gobierno , dividida entre flamencos y valones y al borde de su desaparición como nación. En Portugal un gobierno ahogado por los mercados y las deudas ha tenido que dimitir al rechazar el pueblo y la oposición las nuevas reformas sociales que les querían imponer, entre ellas reducir el pago del desempleo a tan sólo un año, reducir la indemnización por despido y también la cuantía de las pensiones . En España , el gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero(1960) se debate entre acusaciones de corrupción, las negociaciones ocultas con la banda terrorista ETA y una sociedad desmoralizada con un 20% de desempleo. Irlanda y Grecia son dos naciones que en estos momentos se encuentran en un agujero económico que los mal llamados rescates de la Unión Europea no han hecho sino agravar aún más, convirtiéndoles en rehenes de los mercados.

Una imagen de las manifestaciones en Inglaterra de la semana pasada, donde hubo 84 heridos y más de 200 detenidos . El motivo de la manifestación eran los nuevos paquetes de recortes salariales aprobados por el primer ministro David Cameron y en la que participaron 250.000 personas. Como sucede siempre con estas medidas, nuestros gobernantes nos dicen que son decisiones difíciles que requieren valentía para imponerlas. La dificultad es la del pueblo que tiene que sufrirlas

Todas las naciones de Europa, en mayor o menor medida, se ha visto afectadas por la crisis económica y en todas se quiere aplicar la misma medicina. Recortes sociales, que paguen los que menos tienen los platos rotos de lo que hicieron mal los grandes bancos, los gobernantes y los entes abstractos que son los mercados. La gente es culpable porque ha gastado mucho, ha trabajado poco y se ha acostumbrado a recibir la educación, la sanidad y los servicios esenciales gratis. Ahora tenemos que reparar el daño hecho, y para ello habrá que ampliar las jornadas laborales, retrasar las jubilaciones, debilitar los sindicatos, reducir las indemnizaciones por despido, establecer el pago de nuestra asistencia sanitaria y de la educación de nuestros jóvenes. Sentarnos y ver como los que se encuentran en lo alto de la pirámide son cada vez más ricos y nosotros cada vez más pobres.

¿Recordáis que decía la Declaración de Independencia de los Estados Unidos? “cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios , el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad “ ¿Creéis que alguno de estos gobiernos se preocupan por nuestra felicidad? No, lo único que parece inquietarles es tener contentos a los mercados , a las agencias de calificación, a las bolsas . La economía es una creación del hombre y no podemos estar a su servicio, tiene que ser la economía la que este a nuestro servicio , no podemos ser esclavos de los índices de euribor, de los tipos de interés, de los déficit públicos. La vida es otra cosa, el ser humano es otra cosa y los principios morales sobre los que se asienta nuestra cultura son otros.

Los gobiernos que hemos puesto en el poder están acabando con el espíritu de Europa y lo peor de todo es que están consiguiendo que aceptemos su visión distorsionada de como debe ser la realidad . No estamos al servicio de las instituciones, los hombres no pueden sacrificar su existencia en el altar del capital. Nos hemos acostumbrado a gobiernos que nos mienten sin que suceda nada, que nos imponen medidas injustas y pisotean todo aquello por lo que lucharon nuestros abuelos. Escribía el filósofo rumano Emil Cioran, un gran pesimista, que “podemos imaginarnos todos salvo hasta dónde podemos hundirnos” Si nuestras sociedades insisten en permanecer en silencio nos lo arrebataran todo.

Los retos a los que se tiene que enfrentar nuestro mundo son quizás los más dificiles en la historia de la humanidad. El cambio climático hasta hace poco incluso discutido por muchos ya se ha convertido en una realidad palpable como podemos ver en la fotografía de un glaciar de 1928 que en 2004 ya había desaparecido. El déficit de agua, las crisis alimentarias son amenazas no del futuro sino de nuestro presente y nuestros gobiernos centran todos sus esfuerzos en las próximas elecciones sin políticas efectivas que nos marquen el camino a seguir. La demagogia es el peor compañero para resolver los graves problemas de nuestro planeta

Hay muchos problemas vitales en el mundo de hoy, el cambio climático, los problemas energéticos, las crisis alimentarias que se avecinan, el agotamiento de los recursos hídricos y no se están adoptando medidas efectivas y realistas para enfrentarlos. Somos nosotros los que vamos a pagar las consecuencias no los que detentan el poder, y está en nuestras manos hacerlo, pero para ello tenemos que despertar. El pesimismo no es el camino, porque el pesimismo lleva al conformismo, el camino es el del descontento que nos llevará a reaccionar y buscar nuevos caminos , el de la esperanza en el futuro y el de la confianza en nuestras propias fuerzas y la capacidad para cambiar el curso de los acontecimientos, como han demostrado al otro lado del Mediterráneo tunecinos y egipcios , y los demás pueblos que luchan por su libertad.

En este mes de marzo que ahora termina en el Mentidero he escrito sobre nuestra pérdida de libertad, sobre el cambio climático, sobre la crisis alimentaria. Me gustaría más dedicarme a lo que más me atrae, el cine, la literatura, la historia, pero creo que es imprescindible que cada uno de nosotros luchemos de alguna forma para cambiar esta situación, para no resignarnos. En el mes que viene trataré no sólo de denunciar sino también de explicaros las soluciones que otros autores nos dan a conocer pero que nadie nos cuenta. Como decía Martín Luther King “si mañana se acabara el mundo yo hoy plantaría un árbol” La situación es difícil , la sociedad está dormida, pero aún confío en que estamos a tiempo para despertar y enfrentarnos al mundo que nos quieren imponer. Estamos ante la encrucijada  

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