HISTORIA Y EFECTOS DE UNA EXTINCIÓN ANUNCIADA.LA SOBREEXPLOTACION DE LOS OCÉANOS

Josef Stalin(1878-1953), un de los monstruos que gobernaron los destinos de millones de seres humanos durante el sangriento siglo XX junto a otros monstruos de su misma calaña como Adolf Hitler(1889-1945), Mao Zhedong(1893-1976) o Pol Pot(1925-1998) por poner sólo unos ejemplos de una lista demasiado larga, dijo o al menos se le atribuye una frase que demuestra su cinismo pero también una realidad de la psicología humana “Un muerto es una tragedia. Un millón de muertos es una estadística”. Estas terribles palabras me sirven de inicio para este artículo que no tratará sobre los crímenes contra la humanidad cometidos por estos personajes que he mencionado más arriba, sino para otro tipo de exterminio, uno silencioso, donde las víctimas no pueden gritar porque no tienen voz para hacerlo, una auténtica política de aniquilación de la que sólo nos daremos cuenta el día en que entremos en un mercado y no encontremos la merluza, los calamares , el bacalao o el atún que constituía parte de nuestra dieta habitual.
El 9 de marzo pasado escribí un artículo comentando un informe publicado por la  Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación(FAO) , esos que suelen pasar desapercibidos y apenas merecen unas lineas en los periódicos y , con suerte, unos minutos en algún informativo de televisión, que rápidamente es olvidado sepultado por la acumulación de noticias y la falta de tiempo para reflexionar sobre ellas que caracterizan nuestra actual sociedad. Además hay problemas más urgentes que reclaman nuestra atención, casi todos ellos relacionados con la economía . Pero si la economía es esencial en el desarrollo de nuestro mundo, hay otros aspectos del mundo que son básicos para nuestra propia supervivencia como especie . ¿Tanto cuesta aceptar que los recursos naturales del planeta no son infinitos y que los estamos agotando a una velocidad que hace imposible su regeneración? Hemos roto el equilibrio del sistema, no ahora, sino desde hace milenios, desde el mismo momento en que nos asentamos y empezamos a desarrollar sociedades, pero el crecimiento desmedido de los dos últimos siglos ha impedido que los sistemas naturales se adapten a los cambios y a la presión humana.

DOCUMENTAL SOBRE LA EXPLOTACIÓN PESQUERA Y LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTROS OCÉANOS  (parte 1, 2  el resto a lo largo del artículo y al final)

En este informe , escribía hace dos meses , se avisaba de la rápida decadencia de nuestros océanos, donde un 80% de los caladeros tradicionales se hallan sobreexplotados, el 91% de las especies comerciales ha visto reducido su número a la mitad y entre las de consumo más habitual han entrado en colapso un 29%, lo que significa que su número en estos momentos es inferior al 10% de su población original y , por lo tanto, están abocados a la extinción. En el Mar del Norte apenas quedan ejemplares de cualquier especie que superen los 3 kilos de peso, en el Golfo de Vizcaya, donde ya casi ha desaparecido la anchoa, siguen el mismo camino otras especies como los langostinos, las merluzas y los gallos, en España el pulpo ha disminuido un 40% , los atúnidos están sobreexplotados en un 30% de sus diferentes especies , los tiburones en un 60% de sus especies también se hallan sobreexplotados.
Pero parece que cuando decimos estas cifras así es igual que cuando en un terremoto o en cualquier otra catástrofe se habla de medio millón de muertos. Sí, decimos “que pena, que tragedia” pero en realidad no nos afecta emocionalmente porque ese medio millón de seres humanos es para nosotros una abstracción, no les ponemos rostro a las víctimas, no conocemos su nombre, no sabemos a que se dedicaban, no hemos oído sus voces ni nos han contado sus sueños y esperanzas, todo aquello que forma parte de la vida de una persona y que sin ella se convierte en nada más que un número en una estadística, cumpliendo las palabras de Stalin de que “una muerte es una tragedia y un millón de muertes una estadística”. Yo lo comparo con esas películas de acción donde vemos morir a montones de personas con absoluta indiferencia, pero cuando se trata de uno de los protagonistas, del que ya conocemos su biografía a través del argumento de la película que nos lo ha ido descubriendo, entonces llegamos incluso a llorar aun sabiendo que es una ficción, porque ya no se trata de un personaje abstracto, sino de alguien concreto y cuya desaparición hace nacer en nosotros un sentimiento de perdida.

El bacalao, cuyo nombre parece proceder del euskera  bakailao, y éste a su vez del neerlandés bakeljauw,fue una especie explotada por los marineros vascos desde al menos el siglo XV y quizás ya desde el siglo XIII, siendo tan abundante que testimonios de la época como el que recojo en el artículo de Bartholomew Gosnold, bastaba con introducir una cesta en el agua para sacarla llena de bacalaos. Los más grandes alcanzaban los dos metros de longitud y hasta los 100 kilos de peso (imagen procedente de http://paisajesrias.blogspot.com )
Por eso, en vez de hablar de estadísticas a nivel mundial, de gráficos que marcan las curvas descendentes de las poblaciones de las diferentes especies de peces de nuestros océanos, de la disminución constante de la producción pesquera en las últimas décadas, voy a elegir a un protagonista de esta historia, una entre muchas especies en peligro, para que así podamos conocer mejor el drama que esta desarrollándose en ese inmenso mundo azul que nos es practicamente desconocido. Y lo haré ayudándome por un libro que os recomiendo si queréis conocer la situación real a la que tendremos que enfrentarnos en los próximos años y décadas en los mares de la Tierra, el libro “El planeta azul. Un universo en extinción” del biólogo e investigador español Sergio Rossi(1969),quién durante 15 años ha estado trabajando en el Instituto de Ciencias del Mar(CSIC) y ha participado en expediciones científicas por todo el planeta.
Nuestro protagonista será el bacalao y lo primero que tenemos que hacer es conocerle un poco, como cuando en una novela nos describen a los personajes. El bacalao es un pez bentónico, palabra procedente del latín que significa “fondo marino” y que se utiliza para designar a todos los organismos que habitan en el fondo del mar, a diferentes profundidades. Por ejemplo, el coral es un organismo bentónico así como las estrellas de mar, las ostras o las almejas y el bacalao es un pez bentónico porque vive pegado a los fondos marinos alimentándose de peces, crustáceos y todo aquello que quepa en su boca que mantienen abierta como una aspiradora y pegada al fondo. De carne blanca y con un alto contenido en proteínas , que puede alcanzar el 80%, muchos pescadores a lo largo de los siglos lo han considerado como una especie de “cerdo marino” , ya que al igual que el terrestre del bacalao se aprovecha todo. Viven en zonas no demasiado profundas, entre los 30 y los 100 metros de profundidad, aunque pueden descender hasta más de 600 metros de profundidad.

“El planeta azul. Un universo en extinción” del biólogo español Sergio Rossi me ha servido de fuente de información para este artículo pero la obra de Rossi contiene una gran cantidad de datos que demuestran el estado de agotamiento de nuestros océanos y algo que no es tan evidente, las consecuencias para el ecosistema de la desaparición de cada especie, pues no es sólo que se extinga y ya no dispongamos de ella sino que tiene consecuencias sobre otras muchas especies y sus efectos llegan a afectar al calentamiento terrestre , como comento brevemente al final del artículo. Pero a pesar de todos los avisos seguimos actuando de la misma forma y sólo nos detenemos cuando las especies se hayan al borde del colapso como sucede con el bacalao o en un caso mucho más grave con el atún rojo (fotografía procedente de   http://www.culturanatura.com )
Tienen un gran tamaño, con ejemplares que pueden o podían , pues ahora ya es difícil hallarlos con ese tamaño, superar los dos metros de longitud y con una gran fecundidad, pues una hembra de un tamaño de un metro ya es capaz de dejar tres millones de huevos y las de mayor tamaño alcanzan hasta los nueve millones de huevos.En cuanto a su peso,los de talla superior pueden sobrepasar los cien kilos de peso  Los encontramos en aguas frías como las del Mar del Norte, Terranova o la costa este norteamericana  y por ello no formó parte de la dieta en la época del Imperio Romano e inicios de la Edad Media pues los barcos no alcanzaban esas latitudes para pescar. Serían probablemente los vikingos los primeros en pescarlos y comercializarlos , cuando hacia el año 1000 las expediciones de Eric el Rojo y su hijo Leif Ericsson,  de las que ya he hablado en el Mentidero, navegaron por aguas de Groenlandia y Terranova .
Pero casi con toda seguridad los primeros en dedicarse a su pesca organizada y su comercio en Europa fueron los pescadores vascos. Estos habrían llegado a la costa americana , a las aguas de Terranova, en una fecha tan temprana como el siglo XIII, dos siglos antes que lo hiciera Cristóbal Colón, aunque sus intenciones no eran los descubrimientos geográficos sino la pesca de la ballena y junto a ellas encontraron los inmensos bancos de bacalao. Aunque no hay documentación escrita de esta actividad, ya que practicaban la pesca de forma casi secreta para que nadie fuera a a arrebatarles el filón que habían hallado, si sabemos que en los escudos de las localidades de Lekeitio o Zarautz se incluía la figura de las ballenas y en tiempos del rey Alfonso VIII de Castilla (1155-1214) se entregaba a la Orden de Santiago una ballena capturada por pescadores de la población guipuzcoana de Motrico .

Mapa de Viladestes realizado por el cartógrafo mallorquín Maciá Viladestes de 1413-14 donde aparece representada Europa África, hasta Guinea ,y Asia junto a las isla Canarias y de Cabo Verde . Sin embargo, según historiadores como Enrique de Gandía lo que se consideraba que era costa de Asia en realidad era la costa americana ,como sucede también con el Mapa de Andrea Biando de 1436. Los marineros vascos habían llegado hasta sus costas persiguiendo las ballenas y se encontraron con los grandes caladeros de Terranova y la costa este de Norteamerica al menos un siglo antes de Cólon y probablemente desde el siglo XIII (imagen procedente de http://valdeperrillos.com )

El historiador argentino Enrique de Gandía(1906-2000) describe en su libro “Primeros navegantes vascos” a estos ” como los más osados de la Edad Media y los primeros que llegaron a las costas de Terranova antes de 1436″ habiendo recorrido Islandia, las costas de América que aparecerían en el conocido como Mapa de Viladestes de 1414 realizado por el cartógrafo mallorquín Macia Viladestes y conservado en la actualidad en la Biblioteca Nacional de París, y Terranova, a la que los pescadores vascos llamaban Stokafixe(bacalao en euskera) la cual aparece cartografiada en el Mapa de Andrea Biando de 1436 junto a lo que muchos afirman que sería la costa de Florida. Lo cierto es que nadie sabía de donde procedía el bacalao que traían en tanta abundancia los pescadores vascos pero todo cambió a finales del siglo XV. En el libro “El planeta azul” Sergio Rossi afirma que Colón habría recibido una carta antes de zarpar donde se le informaba que ya había gente allí a donde quería ir, pero Colón la habría ignorado. Los pescadores vascos debían hallarse preocupados porque su secreto fuera descubierto y otros vinieran a disputarles el lucrativo negocio del bacalao .
El navegante y explorador francés Jacques Cartier(1491-1557) realizó tres viajes a América durante la primera mitad del siglo XVI, y en uno de ellos en 1534 habría descubierto el río San Lorenzo y explorado el Golfo del mismo nombre situado entre la isla de Terranova y la Península del Labrador en el actual Canadá , pero si eso es lo que encontramos en las enciclopedias lo cierto es que el propio Jacques Cartier encontró allí a cientos de barcos de pesca vascos dedicados a la pesca del bacalao. Para conservarlo en la larga travesía de regreso a Europa, los pescadores vascos utilizaban sal, algo que los vikingos desconocían, y seguirían dominando la pesca en esta zona hasta el siglo XVIII. La Iglesia sería indirectamente uno de los factores que beneficiaron a los vascos y su comercio del bacalao gracias a la prohibición de comer carne una vez a la semana durante la Edad Media , de forma que el consumo de carne era sustituido en muchos casos por el bacalao.

Archivo:Golfe Saint-Laurent Delimitations-fr.svg
Mapa con los Grandes Lagos , el río San Lorenzo y el Golfo de San Lorenzo rodeado por Terranova y la Península del Labrador, donde se hallaban grandes caladeros de bacalao en los que faenaban cientos de pesqueros vascos cuando en 1534 llegó allí su descubridor oficial, Jacques Cartier . Hasta el siglo XVIII seguirían faenando en esta zona . Cristobal Colón habría recibiddo una carta antes de zarpar donde le informaron que allí donde pensaba ir ya había españoles , los marineros vascos Continuarían pescando hasta el siglo XVIII , cuando la firma del tratado de Utrecht de 1713 con la que se ponía final a la Guerra de Sucesión por la corona española , España tuvo que hacer concesiones a Inglaterra y se pusieron restricciones y obstáculos para los pescadores vascos . Francis Bacon diría que  las pesquerías de bacalao son más provechosas para España que todas las minas de Perú”.
De los beneficios que reportaba esta pesca da cuenta el filósofo y político ingles Francis Bacon(1561-1626) quién escribió “las pesquerías de bacalao son más provechosas para España que todas las minas de Perú”. Aquellos caladeros parecían inagotables como lo certifican las palabras de otro explorador inglés , Bartholomew Gosnold(1572-1607), escribe en su diario en 1601 durante su exploración de la costa americana a la altura del Cabo Cod, en el actual estado de Massachusetts, como había descubierto un lugar donde el bacalao “podía sacarse sumergiendo una cesta con un peso”. Los barcos casi tropezaban con los bancos de bacalao al navegar, aquellas aguas hervían de vida. Se calcula que sólo en esta zona de la costa americana habría unos siete millones de toneladas de bacalao , por lo que su pesca con los medios de entonces apenas representaría un 5% de su población anual , lo que permitiría que al año siguiente esta ya se hubiera recuperado. Podríamos decir que era una pesca sostenible, hablando en términos actuales.
Pero si era sostenible no era por una conciencia de conservar los caladeros, conciencia que no existía, sino porque la población no había crecido y los medios empleados aún eran manuales, no se había introducido ninguna innovación tecnológica en la forma de pescarlos. Pero en los siglos siguientes la población se fue incrementando y con ella la presión sobre los caladeros, porque el bacalao ya se había convertido en elemento básico tanto en Europa como en América. Sin embargo las poblaciones de bacalao parecían mantenerse estables a pesar de una ligera  bajada en el nivel de capturas durante el siglo XIX  consecuencia probablemente del cambio de temperatura provocado por la conocida como Pequeña Edad del Hielo .He hablado de ella en alguna ocasión, y se refiere a un periodo más frío que sucedió a otro más cálido y llamado Óptimo Climático Medieval entre los siglos X y XV con un aumento de las temperaturas en la zona sobre todo del Atlántico Norte.

DOCUMENTAL SOBRE LA EXPLOTACIÓN PESQUERA Y LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTROS OCÉANOS (parte 3,4  el resto a lo largo del articulo y al final  )

La Pequeña Edad del Hielo se habría prolongado desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del siglo XIX , aunque con tres periodos particularmente fríos hacia 1650, 1770 y el último alrededor de 1850. Este último habría provocado el descenso de capturas de  bacalao  comprobado en aquellos años aunque en ningún momento preocupó esta situación, como lo demuestran las palabras del ministro canadiense de Agricultura en 1885 recogidas por Sergio Rossi en su libro ” A pesar de la caída sufrida estos últimos años , nuestros caladeros serán fértiles e inagotables durante los próximos siglos” Se continuaba pensando que se podrían sacar bacalaos indefinidamente aunque ya por entonces escaseaban aquellos grandes piezas de dos metros habituales tiempo atrás. Y así llegamos al siglo XX y la introducción de un nuevo sistema de pesca , la pesca de arrastre.
La pesca de arrastre consiste en el uso de una red lastrada que barre el fondo del mar capturando todo , sin distinción de especies al tiempo que devasta el fondo marino. No se trataba de un invento moderno, ya se practicaba desde la Edad Media, pero si era nuevo su uso con barcos movidos por vapor y el incremento de la velocidad de las embarcaciones y de su tamaño. En un principio había sido rechazada por los pescadores, apegados a sus tradiciones, pero al darse cuenta de como aumentaban los rendimientos de las pesquerias no tardaron en adaptarlo de forma mayoritaria . Cientos o miles de barcos empezaron a recorrer con sus enormes redes las costas y en el año 1929 se alcanzó la cifra récord de capturas de 129.000 toneladas. Ya hubo avisos en estos años que denunciaban la progresiva desaparición del bacalao de las costas de Gran Bretaña, pero como suele suceder y vemos hoy con el cambio climático, fueron descalificados por alarmistas y nadie hizo caso.

El inicio de la pesca empleando la técnica de arrastre, a lo que se unió primero la navegación a vapor y luego con motores diesel, más las camaras de congelación donde se podían mantener mucho más tiempo el bacalao en buenas condiciones que sólo con la sal permitió ampliar las capturas hasta alcanzar el record de 129.000 toneladas en el año 1929. A partir de entonces no se volverian a alcanzar esos número. Además, la técnica de arrastre es la más destructiva , pues atrapa a todo tipo de especies y deja destrozado el fondo marino  (imagen procedente de http://www.concienciaeco.com )
La población siguió creciendo y de los 310 millones de habitantes a nivel mundial en el año 1000, se pasaba a los 975 millones en 1800 y alcanzaba los 1650 millones en 1900, y cuanta más población , más necesidades, más consumo y , por lo tanto, más capturas. Se seguía manteniendo la idea de que los recursos del mar eran inagotables y al mismo tiempo que se aumentaban las flotas pesqueras, cuando se agotaba un caladero simplemente se buscaba otro para esquilmarlo y a por el siguiente. Nuevos avances tecnológicos se incorporaron a la pesca, dotando a los barcos de motores diesel y de congeladores, con lo que podían permanecer mucho más tiempo pescando . En 1934, cinco años después del récord de capturas de 1929, cuando, como vimos, en los caladeros frente a la costa americana se habían alcanzado las 129.000 toneladas, descendían las capturas a 28.000 toneladas, un descenso de 100.000 toneladas.
La población mundial continúa incrementándose, 2.518 millones en 1950 y ya 4068 millones en 1975. Al mismo ritmo crecen las flotas pesqueras, como por ejemplo la Unión Soviética, que en 1965 contaba sólo en la zona de George Banks frente a la costa americana con más de 500 buques arrastreros y unas capturas de 872.000 toneladas de todo tipo de pescados, y eso sólo hablando de la flota soviética. Las redes de arrastre no dejaban escapar a ninguna especie , aunque muchos de los espécimenes capturados no se podían comercializar por su tamaño . En la zona del Mar del Norte a comienzos de los años setenta los caladeros estaban casi agotados, los  bacalaos eran más pequeños y menos fértiles , mientras que los más grandes y los que ponían un mayor número de huevos, vimos que hasta 9 millones los ejemplares de dos metros, habían desaparecido.

Estadistica de la FAO hasta el año 2000. La leyenda viene en inglés, el bacalao es Cods, por lo tanto la que tiene el color azul claro y donde podemos comprobar la caida de sus capturas a partir de los años noventa. En 1992 se estableció una moratoria en los caladeros más amenazados pero a pesar de ello dos décadas después no se ha logrado recuperar su nivel de capturas(imagen procedente de http://www.fishbase.org  ) 
Entonces si se tomaron los gobiernos en serio la advertencia sobre la progresiva disminución de las poblaciones de bacalao . En 1977 se crea la zona de exclusión económica alrededor de las 200 millas de las costas de cada país, pero aunque pudiera parecer una buena medida para evitar la acumulación de flotas pesqueras en una misma zona, lo cierto es que de poco sirvió pues el efecto fue el incremento de las flotas nacionales, como sucedió  en Estados Unidos que de los 825 barcos de 1977 pasaron a los 1400 de 1982.Por esta época las capturas habían descendido a las 22.000 toneladas pero aun así seguían afirmando los expertos que en poco tiempo se recuperarían los caladeros y volverían a poder capturarse hasta 350.000 toneladas. Pero los caladeros no se recuperaron, y no lo hicieron porque se había sobrepasado su capacidad de regeneración, los ejemplares que quedaban eran demasiado pequeños y su reproducción, por lo tanto, también se había visto disminuida.
En 1992 aquellos caladeros donde el bacalao “podía sacarse sumergiendo una cesta con un peso” tuvieron que ser protegidos con una moratoria de su pesca lo que llevó al desempleo a más de 40.000 personas relacionadas con la pesca. Lo más grave es que , aun hoy cuando han transcurrido casi 20 años desde el inicio de la moratoria, los caladeros siguen sin recuperarse , pero no sólo en la costa norteamericana sino a nivel mundial, en algunas zonas ha desaparecido del todo y en otros se encuentra en vías de extinción. Si a eso le añadimos la influencia que el cambio en la temperatura del agua puede tener sobre la población de bacalao , que necesita aguas frías  entre los 0º y los 12º C y el progresivo calentamiento le forzará a abandonar los caladeros tradicionales para buscar aguas más frías y reduciendo el espacio para su desarrollo, puede que el bacalao este perdido para su comercialización durante décadas o siglos.

DOCUMENTAL SOBRE LA EXPLOTACIÓN PESQUERA Y LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTROS OCÉANOS(parte 5,6  el resto al final del artículo)

Una historia parecida podríamos contar con otras especies marinas como el erizo de mar, donde en la zona del Caribe desaparecierón un 99% de su población con la gravedad añadida de que los erizos mantenían a raya el crecimiento de las algas que después de su extinción crecer de forma descontrolada y están asfixiando los corales, o las tortugas , de las que se calcula que en el siglo XVI había cerca de 40 millones de ejemplares y ahora sólo quedan unas decenas de miles e igualmente controlaban el crecimiento de las algas . La desaparición de estas especies en el Caribe ha causado que en zonas donde en 1970 no había más de un 4% de la superficie cubierta de algas hubiera más de un 92% en el año 2000, acabando con todo el oxigeno del agua y , por lo tanto, con la vida en la zona que ocupa. Cuando exterminamos a una especie el daño causado no es sólo su extinción, sino el efecto domino que provoca sobre todo el ecosistema , igual que si de un castillo de naipes quitásemos una de las cartas derrumbándose todas las demás.
Es evidente que hay daños que ya no es posible reparar , hemos intervenido y alterado la evolución de muchas especies, otras muchas han desaparecido o sus poblaciones son tan reducidas que durante mucho tiempo su presencia será testimonial. Hoy somos 6.854 millones de habitantes  y no podemos mantener esta presión sobre nuestros océanos o en no demasiado tiempo,menos del que pensamos , nuestras pescaderias estarán vacías y los mares serán inmensos desiertos azules . Seguimos actuando como si los recursos fueran inagotables cuando todas las señales que recibimos del planeta son los del agotamiento de estos recursos. La naturaleza tiene una gran capacidad de regeneración pero para eso hay que dejarla recuperarse, pero me temo que nuestra sociedad no entiende de esperas, de cambios ni sacrificios . Hay que cambiar los habitos de la sociedad de consumo, lo que implica una reforma de la sociedad, de los sistemas económicos y de las formas de gobierno, lo que implica a todos los estamentos .

En la fotografía un ejemplar de tortuga carey. La desaparición de las tortugas en el Caribe , donde apenas quedan unas decenas de miles cuando en el siglo XV su número se calculaba entre los 33 y los 40 millones de ejemplares ha permitido el crecimiento de las algas que amenazan con asficiar los arrecifes de coral. Su captura indiscriminada tanto por su carne como, sobre todo por su caparazón utilizado para fabricar objetos de lujo, no sólo significa la extinción de su especie sino que tiene un efecto domino sobre todo el ecosistema  (imagen procedente de  http://dominicanaclick.blogspot.com )
Espero que al contaros como hemos conducido a una de las especies más abundantes a su práctica extinción comercial os haya ayudado a conocer mejor el daño , que parece invisible pues no vemos los fondos marinos, que estamos haciendo a nuestros océanos, un daño tanto en las especies como climático pues tanto los corales como la vida marina ayudan en el proceso de captura del carbono y la reducción del efecto invernadero. En el inicio del libro “El planeta azul. Un universo en extinción”, Sergio Rossi escribe  una frase con la que quiero terminar este artículo, porque define muy bien lo que estamos haciendo a nuestros océanos y a la Tierra en general “Si querías un libro de terror, lee este. El monstruo somos nosotros”

DOCUMENTAL SOBRE LA EXPLOTACIÓN PESQUERA Y LA SITUACIÓN ACTUAL DE NUESTROS OCÉANOS(parte 7 y 8  )

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