MUJERES EN LA HISTORIA: SAFO DE LESBOS, LA DÉCIMA MUSA

En la mitología griega las musas eran las diosas inspiradoras de la música, de la poesía y del arte y las ciencias en general. En los mitos más antiguos se las asocia a las ninfas que casi podríamos identificar con las hadas de nuestras propias mitologías, espíritus divinos , de gran belleza que moraban en la naturaleza, en las cumbres de las montañas, en los ríos, en las aguas de los lagos, en el nacimiento de ríos y fuentes, en el interior de las grutas, en el mismo océano , convirtiendo a la tierra en la que vivía el hombre de la antigüedad en un universo mágico lleno de presencias divinas y sobrenaturales. Estas ninfas actuaban a menudo como ayudantes de otras deidades superiores, de los dioses olímpicos, no envejecían ni morían por enfermedades, podían engendrar hijos inmortales con los dioses, pero no eran inmortales, podían desaparecer. 
Entre estas ninfas surgirían las Musas, cuyo número y origen difiere según el mito que consultemos. En algunas versiones de este mito se afirma que son descendientes de la unión entre dos dioses primordiales, es decir, dioses que no habían nacido de otro dios sino que ellos eran los creadores,y estos eran Urano, dios del Cielo, y Gea, diosa de la Tierra. Pero la versión más extendida del mito nos cuenta que las musas son hijas de la unión entre Zeusrey de los dioses olímpicos, y Mnemósine, una titánide hija de Urano y Gea. Los Titánes y las Titánides eran doce, seis varones, los titanes, y seis mujeres, las titánides,  y dirigidos por el más joven de ellos, Cronos, derrocaron a su padre Urano y gobernaron el mundo hasta que Zeus al frente de los dioses Olímpicos, se enfrentó a ellos en la Titanomaquia, la “guerra de los titanes”, venciéndoles y encadenando a la mayoría de ellos en el Tártaro, que era la región más profunda del inframundo, el infierno de los griegos, donde se sufrían tormentos eternos.
 
Archivo:Francisco de Goya, Saturno devorando a su hijo (1819-1823).jpg
La impresionante pintura de Francisco de Goya(1746-1828) titulada “Saturno devorando a sus hijos “. Saturno era el nombre romano para el dios Cronos , que había derrocado a su padre, Urano, después de amputarle el pene con una hoz y arrojarlo al mar. Durante un tiempo gobernó junto a su hermana Rea y el mundo vivió la Edad Dorada , donde no hacían falta leyes porque todo el mundo obraba correctamente. Sin embargo, Cronos había sabido por boca de sus padres, el propio Urano y Gea, que sería derrocado por sus hijos, por lo que cada vez que tenía un hijo con Rea luego lo devoraba para que no se cumpliera la profecía. Pero Rea ocultó a uno de ellos, Zeus, que se alzaría contra su padre y dándole un veneno liberaría a sus hermanos que se hallaban dentro del vientre de Cronos y a los que este vomitó.En la guerra posterior entre Zeus y sus hermanos contra Cronos, y sus hermanos los titanes, Zeus obtendría la victoria y los titanes serían enviados al infierno griego, el Tártaro, aunque no todos, como Mnemósine, con la que Zeus tendría a las Musas
Pero Mnemósine, personificación de la memoria, no fue al Tártaro sino que yació durante nueve noches con Zeus y de él concibió nueve hijas que nacerían en el mismo parto y que se convertirían en las nueve musas griegas , aunque en esto también hay diferentes versiones , mientras que en algunos mitos aparecen tres musas, en otros son cuatro y finalmente se impuso el número de nueve recogido por Hesíodo , el poeta griego que vivió hacia el siglo VIII a. C y que nos legó su “Teogonía” que significa “el Origen de los dioses” y es un poema que relata la creación mitológica del Cosmos . El inicio de esta obra recuerda al del Antiguo Testamento de la Biblia “Al principio de todo , Caos cobró vida”. Según la “Teogonía” las musas nacidas de la unión de Zeus y Mnemósine , nacieron y vivían junto al Monte Helicón, situado en la región griega de Beocia y con 1748 metros de altura, donde residían no sólo las Musas sino también el dios Apolo que luego se las llevaría consigo al vecino Monte Parnaso, sede del célebre Oráculo de Delfos, que se convertiría en la residencia definitiva de las Musas y donde griegos procedentes de los lugares más lejanos acudían a preguntar y escuchar los vaticinios de la Pitia o Pitonisa, mujer que comunicaba los vaticinios del dios Apolo.
Según Hesíodo las nueve musas eran: Calíope, “la de la bella voz”, protectora de la poesía épica , la mayor en dignidad de todas las musas y la que enseñó a cantar al mismo Aquiles, el gran héroe de la Guerra de Troya, Clío ,”la que celebra”, musa de la historia , que siempre aparece representada con un rollo de escritura en las manos, Erato “la amorosa”, musa de la poesía lírica o amorosa, representada con una lira entre sus manos y con el dios Amor a sus pies, Euterpe, que significa “la muy placentera” o “la de buen animo”, protectora de la música , en particular de la música de flauta, que es representada coronada de flores y llevando en sus manos un doble flautín, Melpómene, “la melodiosa”, musa de la tragedia , representadaMelpómene como la madre de las sirenas.

Las nueve musas, las hijas que según el mito nacieron de las nueve noches consecutivas en las que Zeus yació con Mnemósine, protectoras de las artes  y fuente de la inspiración de los poetas , pues la poesía era el instrumento que ellas usaban para comunicar a los dioses con los hombres . Platón escribiría “Dicen algunos que son nueve las Musas.¡Cuanto se engañan! Pues he aquí la décima Musa: Safo de Lesbos” . Comparándola a una de las Musas, Platón hacía el mayor elogio que se podía hacer a Safo (imagen procedente de http://andalexus.wordpress.com )
Siguiendo con las musas , a continuación tenemos a Polimnia , cuyo nombre significa “la de los muchos himnos”, musa de los cantos sagrados , representada vestida de blanco y en actitud meditativa, con un dedo sobre sus labios.Ella sería quién enseñaría a la humanidad la agricultura. Luego nos encontramos con Talía, “la floreciente” o “la festiva”, era la protectora de la comedia que a la inversa que Melpómene, aparece representada como una joven risueña y en actitud alegre con la máscara de la comedia entre sus manos y coronada por una hiedra. A esta le sigue Terpsícore, “la que deleita en la danza”, musa de la danza, del canto coral y la poesía ligera , representada como una joven alegre coronada por una guirnalda de flores. Y la última de las musas y la más joven de todas ellas aunque ya vimos que nacieron en un parto múltiple,  es Urania, que significa “Celestial” y que sería la musa de la poesía didáctica y también de la astronomía y la astrología . Va siempre vestida de azul, pues simboliza el cielo y suele aparecer  junto a un globo terráqueo, recordemos que los griegos conocían la forma redonda de la Tierra, y un compás en la mano, mientras que su cabeza aparece coronada por una diadema formada por estrellas.
Estas nueve musas formaban un coro dirigido por el dios Apolo, deleitando a Zeus, padre de todos los dioses, con sus divinas, nunca mejor dicho, composiciones. También actúan como intermediarias entre los seres humanos y los dioses a través de los poetas  a quienes habría proporcionado el conocimiento de lo eterno que estos luego tratan de transmitir a través de sus versos . Según Hesíodo, él mismo se las habría encontrado junto a su residencia en el Monte Helicón y fueron ellas la que le encargaron la composición de la “Teogonía” donde relataba la creación del mundo y de los dioses. Aún hoy muchos artistas que se disponen a crear, que se enfrentan a la hoja en blanco, a una partitura, una coreografía o  a subir a un escenario piden la ayuda de las Musas para tener acceso a ese algo indefinible que es la inspiración  que convierte la técnica, la habilidad o la destreza en algo superior, en arte.
 
BREVE VÍDEO CON LA DESCRIPCIÓN DE LAS NUEVE MUSAS
Es un vídeo que incluye sólo la descripción escrita de las Nueve Musas , su simbolismo y también el mito que rodea a cada una de ellas. Querría haberos adjuntado un vídeo más atractivo pero no encontré ninguno que tratase en exclusiva el tema de las Musas en la mitología griega
Si, nueve muesas inspiraban el arte poético hasta que el filósofo Platón (428-347 a.C) escribió “Dicen algunos que son nueve las Musas.¡Cuanto se engañan! Pues he aquí la décima Musa: Safo de Lesbos” Comparar a un mortal con una Musa era sin duda el mayor elogio que se podía hacer entonces a un autor, en este caso, a una poetisa, Safo de Lesbos. Pero ¿quién era esta mujer, la única escritora de la antigua Grecia que hoy podemos leer junto a otra poetisa posterior llamada Erinna , que viviría en el siglo IV a.C? ¿quién era esta mujer extraordinaria que dio origen al nombre de una forma de amar, el amor sáfico  o amor lésbico por la isla donde residía, Lesbos? Como sucede con otros autores de la antigüedad griega como el propio Homero, pocos detalles fiables tenemos de su biografía , y la mayoría de ellos proceden de los fragmentos de sus poemas que han llegado hasta nosotros, que son muy pocos pues apenas se conservan tres fragmentos que contengan un poema entero, veintiuno con alguna estrofa y sesenta y tres tienen una linea completa. El resto apenas conservan alguna palabra suelta.
Se cree que vivió entre mediados del siglo VII a.C, hacia el 650 a. C, y moriría hacia el 580 a. C . Sabemos que llegó a una edad avanzada por un poema que fue descubierto en el año 2004 y que dice así: ” los bellos dones (de las Musas?) las doncellas… la amiga del canto, aguda lira… ya la vejez toda mi piel y blancos se han hecho mis cabellos que eran negros… y ya no me sostienen las rodillas… igual que los cervatos… ¿pero qué puedo hacer?… no es posible que suceda… (dicen que) Aurora de brazos de rosa… llevando al extremo de la tierra… pero/ a Titono/ alcanzólo sin embargo… esposa” Los puntos suspensivos son los huecos que quedan entre los versos y cuyo contenido nos es desconocido, pero son suficientes para comprobar como Safo se describe como una anciana “ya la vejez toda mi piel y blancos se han hecho mis cabellos que eran negros, y ya no me sostienen las rodillas”. También se deduce por algunos de sus versos que tuvo una hija y, por lo tanto, probablemente estuvo casada , nos da el nombre de un hermano  y el de un buen número de jóvenes muchachas a las que le unía un profundo cariño.
 
Mapa de Grecia con las polis o ciudades más importantes hacia el siglo VII a.C. En el este podemos ver la costa de la actual Turquía, entonces la Jonia griega, la Grecia oriental, donde se habían desarrollado las sociedades más avanzadas de toda Grecia, con ciudades como Mileto, Éfeso, Clazomene o Colofón que integraban junto a otras ciudades, hasta un total de doce, la Liga Jónica. Lesbos, la patria de Safo,   no formaba parte de ella , pero si estaba plenamente influenciada por las prósperas sociedades jónicas.El historiador británico Robert Lane Fox nos dice sobre los habitantes de la Jonia “Fuera del campo de batalla, los griegos orientales llevaban también una vida elegante. Su lujo era conocido en todas partes y sus perfumes y sus túnicas finamente tejidas eran tan sutiles que llegó a decirse que habían contribuido a relajar su moral”(imagen procedente de http://dbahispano.blogspot.com)  
 
Esta relación con un número tan amplio de jóvenes se debe a que Safo pertenecía a una escuela donde se preparaba a las jóvenes o partenoi, nombre con el que se designaba a las jóvenes que aún conservaban su virginidad , para el matrimonio. Safo se encargaba de esta preparación para esa nueva etapa en la vida de las jóvenes para las que escribía incluso himnos nupciales  como un regalo para las que hasta ese momento habían sido sus alumnas. Esta escuela estaba en la isla de Lesbos, de donde era natural Safo y donde permanecería toda su vida. La tercera isla más grande de Grecia, después de Creta y Eubea, Lesbos se encuentra frente a la costa de la actual Turquía , que entonces era la Jonia griega, la Grecia Oriental. Las ciudades griegas de la Jonia se encontraban entre las más cultas , elegantes y refinadas de Grecia  y formaban una coalición conocida como la Liga Jónica y creada hacia el 700 a.C  a la que pertenecían ciudades como Mileto, Éfeso y Colofón e islas como Quíos y Samos. Un poeta anónimo de la época describía así a los jonios “Quien se halle presente cuando los jonios están reunidos, podría decir que son inmortales y están exentos por siempre de la vejez. Deleitaría su ánimo al contemplar los varones y las mujeres de hermosa cintura y los raudos bajeles y sus múltiples riquezas”
Y así nos describe su sociedad el profesor Robin Lane Fox en su obra “El mundo clásico” , donde podemos leer “Fuera del campo de batalla, los griegos orientales llevaban también una vida elegante. Su lujo era conocido en todas partes y sus perfumes y sus túnicas finamente tejidas eran tan sutiles que llegó a decirse que habían contribuido a relajar su moral. En algunas ciudades, acudían unos mil jonios o más a su centro de reunión, vestidos con suntuosas túnicas largas de púrpura. Los hombres se peinaban con un moño alto y utilizaban broches de oro para sus vestidos ; en cuanto a las mujeres , probablemente no sea una casualidad el hecho de que las cortesanas más famosas de la época fueran griegas orientales. Incluso su gastronomía era más interesante que las de los demás griegos” Si, Jonia, la Grecia oriental a cuya órbita pertenecía Lesbos, se encontraba en la elite de la cultura de su tiempo, y en ese marco es donde desarrolló su vida y su obra nuestra protagonista, Safo de Lesbos.

Supuesto retrato de Safo de Lesbos hallado en Pompeya donde aparece retratada en actitud pensativa y dispuesta a escribir un nuevo poema. No se conserva ninguna escultura de mármol de Safo aunque fue una de las poetisas más admiradas no sólo en Grecia sino también durante la época del Imperio Romano, siendo la más traducida e imitada de los poetas de la Antigüedad incluso en nuestros días, creadora de un ritmo nuevo y propio conocido como oda o estrofa sáfica, pero sobre todo fue la creadora de una poesía inspirada en las emociones, los sentimientos, la pasión y no en la guerra y las imágenes épicas (imagen procedente de http://elalmadelviolin.blogspot.com )
En los versos de Safo se muestra abiertamente su amor y su deseo por las jóvenes a las que enseñaba en su escuela , pero antes de hablar de la homosexualidad, en este caso del lesbianismo o amor sáfico al que hoy llamamos así en honor de Safo y de la isla donde nació y vivió, Lesbos, tenemos que ver la sexualidad no con nuestros ojos, sino con los de la sociedad griega del siglo VII a.C. Si hoy entendemos la homosexualidad como una opción opuesta y excluyente de la heterosexualidad, en aquella época ambos términos eran complementarios, en particular para el hombre, pues los datos sobre las relaciones entre las mujeres como en otros muchos aspectos sobre ellas son muy escasos. En realidad , la iniciación sexual de los jóvenes griegos solía ser una relación homosexual , la paiderastia o “amor de niño”, lo que hoy conocemos como pederastia , en la que  un hombre mayor, al que se llamaba erastés, ejercía su protección sobre un adolescente, el erómeno,  al que cuidaba y enseñaba a cambio de la belleza , la juventud y la fidelidad del joven. Pero siempre era una relación consentida donde no se ejercía la violencia
Era una forma de introducir en la sociedad al joven, era una institución más dentro de la sociedad civil griega, en particular entre la aristocracia aunque no todos la aprobaban y Platón la definía como “contraria a la naturaleza” pero también reconocía que su prohibición sería muy impopular en las ciudades griegas debido a su amplia difusión. Hay que señalar que no estaba bien visto que el erómenos, el joven, demostrase deseo sexual por el  erastés, aunque si fidelidad. Esta inicial relación homosexual no impedía que luego el joven se casara y llevara, en la mayoría de los casos, una  vida sexual predominantemente o incluso exclusivamente heterosexual, aunque es posible que repitiera la misma relación pederástica que había vivido de joven, pero ahora convertido en erastés y protegiendo a un joven erómenos. En lo que se refiere a las mujeres, poco sabemos sobre sus relaciones, como sabemos poco de como era su vida cotidiana, pero aparte de los versos de Safo sobre el amor a las mujeres, encontramos esta otra referencia en “El banquete” de  Platón, que hace referencia al lesbianismo entre las mujeres espartanas  ” No se preocupan por los hombres, pero tienen contactos con mujeres”

Archivo:Pederastic courtship Louvre CA3096 n2.jpg
En esta vasija decorada con figuras negras del siglo IV a.C podemos ver una escena de cortejo pederasta donde el erastés, a la izquierda,  corteja y acaricia al erómenos. En realidad era una relación consentida, donde el erastés educaba, protegía e introducía al adolescente en la sociedad , mientras el erómenos le correspondía con su lealtad y también con una relación sexual aunque la relación carnal no todos la veían bien, como Platón, mientras que estaba mal visto que el erómenos, el más joven, demostrase amor más allá de la lealtad, lo que podía significar un estigma para el desarrollo de su vida publica . Cada época tiene sus códigos de comportamiento social, y por eso la necesidad de no valorar ni juzgar el pasado desde los valores de nuestro tiempo ya que no se puede comparar una época con otra
Safo coincidió en el tiempo con otro de los grandes poetas griegos, natural también de Lesbos y pertenecientes a la aristocracia de Mitilene , la ciudad principal de la isla, el poeta Alceo(hacia 630-580 a.C). Posiblemente Safo también pertenecía a la aristocracia y se intercambió poemas y cartas con Alceo del que, al igual que de Safo, apenas nos han llegado algunos fragmentos de sus muchos poemas que llegaron a ser reunidos en diez volúmenes.Creadora de una métrica nueva a la que daría nombre, la estrofa sáfica,  en la obra de Safo no hallamos referencias a la política ni tampoco a la guerra, protagonistas de muchos de la mayoría de los poemas de su tiempo, tal vez porque le parecían a Safo temas demasiado masculinos que no despertaban su interés, que no pertenecían al mundo en el que vivía, un mundo formado por la escuela, por sus discípulas y su propia familia, y las emociones y pasiones que este mundo despertaba en ella.  Un mundo sensible y delicado, donde en cada verso se manifiesta su visión femenina de la vida, el tierno amor y el deseo que las jóvenes despiertan en ella  y, sobre todo, la importancia del amor sobre cualquier otra pasión humana, incluida la guerra.
Los versos de Safo están llenos de emoción, de ternura, de amor, de deseo , de dolor, es una obra apasionada , sensible y llena de vida , que nos transmite lo que ella sentía al escribirlo , que nos hace revivir sus sentimientos . Así , por ejemplo en uno de los cuatro poemas, aunque fragmentados, que han llegado más completos a nuestros días, y donde Safo nos describe lo que siente al ver sentada a una de sus alumnas, a la que ama, junto a un hombre. Es una de las descripciones más bellas y a la vez más precisas   de los síntomas de un enamorado. La traducción pertenece a la obra “Safo, poemas y fragmentos” de Juan Manuel Rodríguez
“Me parece igual a los dioses ese  hombre
que ahora está frente a ti sentado,
y tu dulce voz a tu lado escucha
mientras le hablas  
Y tu amable risa; lo cual , te juro
en mi pecho el alma saltar ha hecho;
pues te miro apenas y mis palabras
ya no me salen
Se me queda rota la lengua y , suave,
por la piel un fuego me corre al punto,
por mis ojos ya nada veo, y oigo
sólo un zumbido
Me destila un frío sudor, y entera
un temblor me apresa, y cual la paja
amarilla estoy, y mi muerte siento
próxima. Pero todo habrá que sufrirlo…

VÍDEO CON FRAGMENTOS DE LOS POEMAS DE SAFO DE LESBOS

¿Quién no ha experimentado estos síntomas al ver a la persona amada? El frío sudor, el fuego que recorre la piel, la lengua entorpecida y muda, la sensación de que el corazón saltará del pecho mientras el color huye de nuestro rostro. Si, son todos los síntomas de esa dulce y a la vez amarga enfermedad que puede ser el enamoramiento, amargo sobre todo para Safo, condenada a ver como aquellas jóvenes de las que se enamoraban se alejarían para siempre de su lado junto a sus nuevos maridos. Para Safo nada hay en el mundo más importante que el amor y dentro del amor, nada hay superior al ser al que uno ama . Y así escribe como el amor es superior incluso al mas valiente de los ejércitos o a la flota más poderosa
Dicen que una tropa de carros unos,
otros que de infantes, de naves otros,
es lo más hermoso en la negra tierra;
pero yo que es todo aquello de lo que uno mismo
se ha enamorado
Y es sencillo hacer que cualquiera entienda esto,
pues Helena, que aventajaba
en belleza a todos, a su marido,
alto en honores,
Lo dejó y se fue por el mar a Troya
y ni de su hija o sus propios padres
quiso ya acordarse, pues fue llevada
y esto me recuerda que mi Anactoria no está presente
De ella ver quisiera el andar amable
y la clara luz de su rostro
antes que a los carros lidios o a mil guerreros
llenos de armas.
En estos versos Safo pone por encima de la épica griega tan tratada en la poesía griega ,  al amor, al enamoramiento y al contrario que el resto de poetas de su tiempo, que acusaban a Helena de ser la causa de la guerra de Troya, Safo la justifica, porque entiende que lo que hizo fue por amor, y para ella eso es lo más importante y explica todo lo demás, hay que seguir al corazón, a los instintos, a la llamada del destino y del alma sin importar las consecuencias, eso es lo que canta Safo en sus versos, la visión femenina de un mundo entonces dominado por los hombres, un mundo de guerra y de violencia, donde poco espacio había para el amor. Y termina este poema mostrando su amor por Anactoria y también su dolor por la ausencia de la joven, cuyo rostro prefiere ver antes que el ejército más poderoso “De ella ver quisiera el andar amable, y la clara luz de su rostro, antes que a los carros lidios o a mil guerreros llenos de armas” Toda una declaración de amor.

Escultura de Safo, obra del escultor alemán Johann Heinrich von Dannecker(1758-1841). Las imagenes de los versos de Safo son verdaderos hallazgos poéticos que la descubren como creadora de un lenguaje del sentimiento y del amor que hasta entonces no había sido usado, ya que la poesía no hablaba del amor , sino de los héroes , como los versos de Homero.  Una expresión de uno de sus versos “mucho más melodiosa que una lira, mucho más áureo que el oro” contiene rasgos de la poesía más moderna, una poesía inmortal que llega hasta nosotros dos milenios y medio después de su creación con tanta vida como los versos de Pablo Neruda por citar un ejemplo.(imagen procedente de http://www.avizora.com )
De todos sus poemas, sólo uno nos ha llegado en su integridad, el “Himno a Afrodita”, donde Safo llama a la diosa del amor , Afrodita , “Oh, tú en cien tronos Afrodita reina, Hija de Zeus, inmortal, dolosa,no me acongojes con pesar y sexo,Ruégote, Cipria!Antes acude como en otros días,Mi voz oyendo y mi encendido ruego” . Safo recuerda como en otro tiempo la diosa acudió a su llamada desesperada por un amor que no era correspondido, y la diosa  la respondía ” Te sonreías: ¿Para qué me llamas?¿Cuál es tu anhelo? ¿Qué padeces ahora?—me preguntabas—¿Arde de nuevo el corazón inquieto?¿A quién pretendes enredar en suave lazo de amores? ¿Quién tu red evita,Mísera Safo?” En aquella ocasión la diosa intervino en favor de Safo y su amor fue correspondido y una vez más espera que la diosa la responda y la auxilie en la conquista del amor, en ese amor que entonces como ahora se representaba como una batalla en la que había que vencer o morir  “Ven, pues, ¡Oh diosa! y mis anhelos cumple,Liberta el alma de su dura pena;Cual protectora, en la batalla lidia,Siempre a mi lado.” Pero para que podáis disfrutar de sus versos sin interrupción a continuación os adjunto completo su “Himno a Venus” del que aún se debate si va dirigido a una mujer, pues no hace referencia de ello a lo largo del poema y sólo una sílaba al final de uno de los versos ha hecho que algunos expertos afirmen que se refiere a su amor por una mujer. En todo caso, lo esencial es la belleza de sus versos
¡Oh, tú en cien tronos Afrodita reina,
Hija de Zeus, inmortal, dolosa;
No me acongojes con pesar y sexo
Ruégote, Cipria!
Antes acude como en otros días,
Mi voz oyendo y mi encendido ruego;
Por mi dejaste la del padre Zeus, 
Alta morada
El áureo carro que veloces llevan
Lindos gorriones , sacudiendo el ala,
Al negro suelo, desde el éter puro
Raudo bajaba 
Y tú ¡Oh, dichosa! en tu inmortal semblante
Te sonreías :¿Para qué me llamas?
¿Cuál es tu anhelo?¿Qué padeces ahora?
– me preguntabas-
¿Arde de nuevo el corazón inquieto?
¿A quién pretendes enredar en suave
lazo de amores?¿Quién tu red evita,
mísera Safo?
Que si te huye, tornará a tus brazos,
y más propicio te ofrecerá dones
Y cuando esquives el ardiente beso,
querrá besarte
Ven, pues, ¡Oh diosa!y mis anhelos cumple,
Liberta el alma de su dura pena;
Cual protectora , en la batalla lidia
siempre a mi lado
La delicadeza de los versos de Safo se demuestra incluso cuando describe a una recién casada de la que dice que tiene un “Pecho como una violeta”, haciendo referencia a una violeta propia de la isla de Lesbos y conocida como “Pensamiento de Lesbos” , cuyo color blanco recuerda al de la suave piel femenina. Los últimos versos descubiertos de Safo nos hablan de su tristeza y resignación ante el paso del tiempo, la llegada inevitable de la vejez, la decadencia  y la muerte, aunque el amor sea inmortal. Esta es otra traducción diferente al que os incluía al principio de este artículo 
Mi corazón está apesadumbrado , mis piernas no me llevan
Otrora tan ligeras en el baile, cual jóvenes gacelas
A menudo lo lamento, ¿pero qué puedo hacer?
¿No envejecer? Eso es algo imposible para un mortal
Dicen  por cierto de Titono que la Aurora , con sus rosados brazos ,
Se sintió herida de amor por él y se lo llevó a los confines de la tierra,
Pues era hermoso y joven , pero, pasado el tiempo , la canosa vejez se apoderó de él 
Pese a que su esposa era inmortal

Archivo:Chassériau, Théodore - Sappho Leaping into the Sea from the Leucadian Promontory - c. 1840.jpg
“Safo lanzándose al mar desde el promontorio Leucadio” obra de Theodore Chasseriau(1819-1856). El mito de Safo y Faón fue un tema recurrente durante el Romanticismo por su carga dramática. La mujer que se arroja desde una roca al mar para tratar de olvidar la pena que siente por el amor no correspondido. Faón era un hombre de gran belleza que enamoraba a todas las mujeres, hasta a la propia diosa Afrodita.El mito tenia detrás una realidad, muchas mujeres y también hombres viajaron a esta isla situada en el archipiélago de las islas Jónicas para arrojarse desde la roca donde según el mito Venus se había lanzado al mar para olvidar su amor por Adonis y librarse del dolor que sentía. La mayoría encontraron el dolor a sus penas de amor cuando murieron al caer entre las rocas.

 

El mito , con toda su belleza evocadora, nos cuenta la historia de Faón, un hombre del que todas las mujeres se enamoraban, incluso la propia Afrodita, pero él a nadie correspondía, inmune al amor. El mito continua narrando como la propia Safo se enamoró de Faón, y viendo que su amor no era correspondido se dio muerte lanzándose desde la roca de Leucade , desapareciendo para siempre entre sus aguas. En realidad, Safo cumplía otro mito. Léucade es una isla montañosa que forma parte de las islas Jónicas, y a ella acudió la diosa Venus por consejo de Apolo. Venus añoraba a su amado Adonis , que había muerto, y Apolo la prometió que si se lanzaba al mar desde la roca de Léucade todas sus penas de amor quedarían olvidadas y recuperaría la calma. Así lo hizo Venus y cuando salió de las aguas había recuperado su paz interior. Parece ser que el mito fue seguido por algunos que perdieron la vida en el intento por lo que, para evitar perder esta fuente de ingresos para el templo que se había erigido allí, los sacerdotes permitieron que en vez de tirarse los amantes despechados, arrojasen estos un cofre con monedas de plata que luego, por supuesto, los sacerdotes se encargaban de recoger antes de que cayera al agua.
Pero sabemos que Safo, por los versos que ya hemos conocido, llegó a la vejez aunque desconocemos el año en que murió. Pero nos queda lo más hermoso de su vida, aquellos versos que hoy siguen con tanta vida como entonces , transmitiéndonos la fuerza del amor, de los celos, del dolor, del sufrimiento, de la pasión, transmitiéndonos la vida. Tenía razón Platón cuando definió a Safo de Lesbos como la décima musa, una mujer , que dos milenios y medio después de su muerte, ha conseguido que su obra , los pocos versos que de ella han llegado hasta nosotros, siga viva. Para terminar, quiero quedarme con estas palabras de Safo, que simbolizan su amor por la belleza, por la armonía que , para ella y para muchos, son uno de los atributos del amor, y pienso que no se refería a la belleza física, siempre efímera y víctima del paso del tiempo, sino a esa otra belleza que permanece inalterable y que sólo los ojos enamorados descubren en el ser amado “Lo que es bello es bueno, y lo que es bueno, no tardará en ser bello”

Safo de Lesbos, la poetisa más famosa de toda la Antigüedad,que ha prestado su nombre al amor entre dos mujeres y que supo cantar con los versos de amor más hermosos de su tiempo al amor por encima de la guerra, de la violencia, de la política, del tiempo y de la muerte . Así nos dijo en uno de sus versos “Lo más bello es aquello que uno ama” (imagen procedente de http://forocriticocultural.blogspot.com )   
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