LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO: EL COLOSO DE RODAS (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de este relato sobre una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo  que es más conocida aunque fuese la de existencia más efímera y una de la que tenemos menos información sobre su verdadero aspecto, el Coloso de Rodas, recorrimos la historia de esta isla desde sus orígenes mitológicos cuando emerge del mar y se convierte en el hogar del dios Helios hasta descender luego al terreno de la realidad histórica con la ocupación de los dorios hacia el siglo XII a. C,  su integración dentro del Archipiélago del Dodecaneso como la principal de las doce islas que forman este archipiélago frente a las costas de la actual Turquía, la constitución de la Hexápolis Dórica  compuesta por las tres polis principales de Rodas, Lindos, Cámiros y Alisos  más dos polis en la costa de Asia Menor, Cnido y Halicarnaso y por último la isla de Kos. La actividad principal de los rodios era el comercio y supieron negociar muy bien su autonomía de gobierno frente a vecinos tan poderosos como el Imperio Persa, y luego alternando su apoyo a las dos principales potencias griegas, Atenas y Esparta, apoyando a una u otra según lo que estimasen más oportuno en cada momento.  Su política era el oportunismo, la única forma en que una pequeña isla podía tratar de conservar su independencia
Asistimos a la fundación de la ciudad de Rodas en el año 408 a. C que daría su nombre a toda la isla. Sobre esta nueva ciudad escribiría cuatro siglos después el geógrafo griego Estrabón (hacia 64-124 d.C) “La ciudad de los rodios se encuentra en el promontorio oriental. Tanto por sus puertos , carreteras y murallas, así como por las demás edificaciones , se distingue tanto de las demás ciudades que no podemos nombrar a ninguna  otra igual , y mucho menos una mejor que ella” Estrabón admiraba a la ciudad de los rodios y a su forma de gobernarse “Su buena legislación es admirable y también el cuidado con el que tratan los demás asuntos de la comunidad  y los de la marina” Es en su buen gobierno y en su legislación donde según Estrabón reside el éxito de Rodas para permanecer independiente a pesar de estar rodeada de enemigos mucho más poderosos “De ahí que dominara por mucho tiempo sobre el mar, acabará con la piratería y fuera amiga de los romanos y griegos, y de ahí que se mantuviera independiente y fuera engalanada con muchísimas ofrendas votivas.”   

Aspecto de la Helépolis, el nombre que recibía la Torre de Asalto utilizada por Demetrio Poliorcetes durante el intento de conquista de Rodas . En la parte inferior vemos las ruedas que movían esta gran torre que no era un invento de Demetrio, ya que había sido utilizada durante las campañas de Alejandro Magno, pero lo que si era una novedad eran sus dimensiones,  con sus cuarenta metros de altura que la situaba por encima de la muralla de Rodas. Cuando Demetrio contempló como una flota egipcia se aproximaba a Rodas abandonó todas sus máquinas de asedio, entre ellas la Helépolis, que venderían los comerciantes rodios obteniendo por ella unos trescientos talentos, al menos eso es lo que afirma  el historiador y científico  Plinio el Viejo que fue el coste del Coloso de Rodas pagado con la venta de las diferentes partes de la Helépolis “Doce años tardaron en terminarla y costó 300 talentos, que se consiguieron de las máquinas de guerra abandonadas por el rey Demetrio en el asedio de Rodas.” (imagen procedente de http://www.mlahanas.de ) 
Pero retomando el hilo de nuestra historia,   después de nuevos cambios en las alianzas con Atenas y Esparta, en el 371 a. C se alía con la nueva potencia emergente griega, Tebas, que acaba de derrotar a Esparta , pero el predominio de Tebas sera breve y en el 355 a. C quedaría Rodas dentro de la órbita del reino cario gobernado por Mausolo  (fecha desconocida -353 a.C), que a su vez era un gobernador,también denominados sátrapas,  al servicio del Imperio Persa y en los años siguientes Rodas sería gobernada por dos mercenarios griegos leales a los persas Mentor de Rodas(hacia 385-340 a.C) y Memnón de Rodas (hacia 380 – 333 a. C), siendo Memnón quién trataría de defender sin éxito la isla de las tropas de Alejandro Magno(356-323 a. C) que la ocuparían ese mismo año y permanecerían en ella hasta la muerte de Alejandro en Babilonia en 323 a. C. Después de  la división del imperio alejandrino entre sus generales,los diádocos ,Rodas ,ahora con plena independencia, se aproximó al Egipto gobernado por Ptolomeo I Sóter (367 – 283 a.C) por su importante relación comercial con el reino faraónico, pero eso le enfrentaría a otro de los generales de Alejandro, Antígono I Monoftalmos(382-301 a. C), que envió a su hijo Demetrio Poliorcetes para conquistar  Rodas en 305 a. C , pero a pesar de su avanzada maquinaria de asedios no pudieron vencer la resistencia de Rodas y  en 304 a.C Demetrio tuvo que abandonar el asedio cuando observó la llegada de una flota enviada por el faraón Ptolomeo I Sóter en auxilio de los rodios.
Ahí dejábamos el relato , cuando los rodios aprovecharon las colosales máquinas de asedio que Demetrio y su ejército habían dejado abandonadas cuando marcharon de la isla, como la gigantesca torre de asalto llamada  Helepolis ,, con sus más de cuarenta metros de altura y veinte metros de ancho . Fue desmontada y vendida obteniendo unos importantes beneficios que los rodios decidieron utilizar para erigir una gran estatua o Kolossos, termino griego que significa precisamente estatua,  en honor a Helios, su dios protector, en agradecimiento por la victoria sobre Demetrio Poliorcetes. El siglo IV a. C había sido dominado en la escultura por tres grandes artistas, Praxíteles(hacia 400-320 a.C) , Escopas(hacia 380-330 a.C) y Lisipo (hacia 370-318 a.C), representantes de una escultura que se alejaba del idealismo mitológico de la escultura del siglo V a. C , con Policleto(hacia 480-420 a.C) y Fidias(hacia 490-431 a.C) como máximos representantes. De Fidias hablaré con detalle cuando conozcamos la historia de otra de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, el Zeus de Olimpia . Pero como suele suceder en el arte, al estilo de una época la siguiente generación de artistas responde con otro opuesto, y el arte escultórico del siglo IV a. C abandonaba el idealismo y buscaba el realismo en sus creaciones.

El Apoxiomenos de Lisipo, su obra más conocida y uno de los mejores ejemplos del naturalismo que buscaban los escultores del siglo IV a. C en sus obras en contraste con el idealismo y los temas mitológicos característicos del siglo anterior y que influiría en el autor del Coloso de Rodas, Cares de Lindos, que era discípulo de Lisipo. Los dioses dejaban de ser los protagonistas de la escultura griega para ser desplazados por el hombre , aunque no fue ese el caso del Coloso de Rodas (imagen procedente de http://es.wikipedia.org )
Un buen ejemplo de este realismo es la obra más importante de Lisipo que ha llegado hasta nosotros, el Apoxiomenos, que representa a un atleta desnudo , con los brazos extendidos y utilizando el estrígilo, una especie de rascadera para eliminar el aceite con el que previamente habían untado el cuerpo para realizar ejercicio .  Entre las obras de Lisipo se encontraba también una colosal figura de Zeus en bronce de veinte metros de altura, un colosalismo que influiría en uno de sus discípulos, un escultor nacido en la isla de Rodas llamado Cares de Lindos que sería además el fundador de la escuela rodia de escultores. Por tanto nadie más indicado que él para que los rodios le encargaran la realización de su gran estatua. Pero lo que tuvo que haber sido la gran obra de su vida se convertiría también en la última y el origen de su desgracia. Pero dejemos que sea el filósofo y médico griego Sexto Empírico (hacia 1260-220 d.C) quién nos cuente esta escena recogida por el historiador alemán Kai Brodersen(1958) en su “Las siete maravillas del mundo antiguo” que nos está guiando en este viaje
“Según se cuenta , los rodios preguntaron a Cares el arquitecto cuánto dinero habría de emplear en la construcción del coloso. Cuando éste les dio la respuesta, le volvieron a preguntar cuánto sería si quisieran construirlo el doble de grande” Imaginamos que Cares, como buen artista, prestaba más atención al reto técnico de erigir la colosal estatura que a los costes de su obra y cuando le hicieron la pregunta de cuanto costaría la estatua si la hiciera el doble de grande, seguramente apenas pensó su respuesta cuando dijo algo que parecía obvio “Éste les respondió  que el doble y se lo dieron”. Pero no contó con que al duplicar su tamaño la escala de toda la obra variaba mucho más allá del doble del coste que calculó en un primer momento “Pero al gastar esa cantidad sólo en los trabajos iniciales  y en los bocetos, se quitó la vida. A su muerte, los técnicos se dieron cuenta de que no debía haber pedido el doble, sino ocho veces esa cantidad, pues no sólo era necesario incrementar la altura, sino todas las dimensiones de la obra” Si me permitís el comentario irónico si hoy en día los arquitectos a los que se encarga una obra actuaran como Cares cuando sobrepasan el presupuesto establecido en un proyecto quedarían muy pocos con vida.

Esta es la imagen más difundida del Coloso de Rodas, en la entrada del puerto de la ciudad, con las piernas abiertas para que los barcos pasasen por debajo de ellas y con una llama ardiendo en una de sus manos como si se tratara de un faro para guiar a las naves por la noche , pero esta imagen corresponde más a la imaginación del Renacimiento que a datos que se puedan contrastar en los documentos antiguos. En realidad es casi imposible que con los medios técnicos de entonces se pudiera erigir una estatua con esta disposición y además está en contradicción con la descripción que nos hacen los historiadores de la antigüedad sobre sus restos , ya que si podían ser observados por los visitantes de Rodas tenían que estar en tierra y no sumergidos en el mar. (imagen procedente de http://trianguloequidlatere.blogspot.com )
Pero a pesar de la muerte del artista encargado del proyecto y del incremento del coste los rodios decidieron seguir adelante, sin duda pensando que si ahora se echaban para atrás podrían enojar a Helios al que pretendían honrar y no ofender. Los trabajos continuarían bajo la dirección de un discípulo de Cares de Lindos que también procedía de esta ciudad, Laques de Lindos y la labor de construcción se prolongaría hasta el 292 a. C . Pero ¿qué sabemos del que hoy conocemos como Coloso de Rodas? Hay diferentes relatos que nos describen lo que sucedió en su desaparición, pero no descripciones de su apariencia y aunque el Coloso aparece en algunas monedas no se puede ver el cuerpo completo sino tan solo la cabeza. Si recordamos el día del artículo sobre el Templo de Artemisa en Éfeso, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, había un texto que nos servía como referencia para conocer estas obras conocido como “Guía de viaje por las Siete Maravillas del Mundo”, aunque su titulo original es “De septem mundi miraculis”, escrito por alguien que empleó el nombre de Filón de Bizancio, un científico e inventor griego que vivió en el siglo III a. C pero que no sería el auténtico autor de esta obra que se atribuye a algún escritor de finales de la época imperial romana.
A este desconocido autor que utilizó el nombre de Filón de Bizancio debemos la más completa descripción tanto del proceso de construcción del Coloso como de la apariencia de la propia estatua . Escribe el falso Filón de Bizancio  el origen de Rodas que ya hemos conocido antes “Rodas es una isla en el mar. En tiempos antiguos estaba oculta en las profundidades , pero Helios la sacó a la luz y rogó a los dioses que fuera su propia divisa.” A continuación nos habla de las dimensiones del Coloso “En ella se erguía un coloso de setenta codos , dispuesto para Helios , pues la imagen del dios se reconocía a partir de los atributos de éste” Para calcular lo que son setenta codos tenemos que saber que un codo es el equivalente a 1,5 pies, lo cual imagino que no os aclarará demasiado. El problema es que la medida de un pie en la antigüedad no era una medida exacta como el metro, sino que podía oscilar entre los 29 y los 35 centímetros. Si acordamos un valor medio de 30 centímetros , un pie y medio, la medida de un codo, sería igual a 45 centímetros y la altura del Coloso sería igual a 45 centímetros un codo por setenta codos de altura total  igual a 31 metros. A continuación nos dice Filón la ingente cantidad de bronce que necesitaron para construirla “El artista hizo tanto gasto de bronce que los filones estuvieron a punto de agotarse , pues el levantamiento de esta construcción fue un trabajo que empeñó las minas del mundo entero”

Así imaginaba el Coloso de Rodas el pintor español Salvador Dalí (1904-1989) en esta obra de 1954. Aunque no sabemos si este era el aspecto del Coloso de Rodas ni tampoco su emplazamiento si se aproxima más a las descripciones que han llegado hasta nosotros como la de Filón de Bizancio cuando escribe “Puso debajo una base de piedra blanca y marmórea y sobre ésta levantó primero los pies del coloso “ que parece dejar claro que los pies se hallaban unidos por una misma base. Y cuando el terremoto lo derribó en 226 a.C  el historiador griego Polibio escribe  que “El Coloso de Rodas se cayó y destrozó muchas casas” Si hubiera estado junto al mar habría caído a sus aguas y no habría destruido las casas además de que no habrían podido rescatarse sus restos en el siglo VII cuando los musulmanes invadieron Rodas y vendieron el bronce que aún se conservaba en el lugar donde la gran estatua se había derrumbado (imagen procedente de http://recuerdosdepandora.com )
A continuación nos cuenta Filón el proceso de su construcción “Puso debajo una base de piedra blanca y marmórea y sobre ésta levantó primero los pies del coloso hasta los astrágalos – un hueso clave en la estructura del pie que une la tibia y el peroné con el escafoides y que como curiosidad os diré que por su forma casi cúbica y con seis lados fue utilizado por los romanos para el juego de las tabas, un antecedente del juego de los dados-, teniendo en cuenta las proporciones puesto que el dios había de levantarse setenta codos. “ Como ejemplo de las colosales dimensiones de la estatua nos dice Filón “Sólo la planta del pie superaba ya cualquier otra estatua” y a continuación relata Filón como mientras que otros escultores iban realizando las diferentes partes que formaban la estatua y luego las unían todas para levantarlas , en el caso del Coloso esto no podía hacerse así, ya que sería imposible poner en posición erguida una estatua con semejante peso. Lo que hicieron fue realizarla como si se tratara de un edificio . La estatua estaba hueca por dentro y para lograr que permaneciera equilibrada “Se introdujeron piedras para estabilizar el lastre con el fin de que gracias a esta acción se mantuviera el plan sin contratiempos. Las partes aún no unidas del coloso  se rodeaban de ingentes masas de tierra  removida y lo ya concluido se mantenía oculto  bajo tierra “
Concluye su descripción Filón con las cantidades de hierro y bronce empleado “tras emplear quinientos talentos de bronce y trescientos talentos de hierro, el artista hizo el dios igual al dios y erigió una gran obra con audacia, pues presentó un segundo Helios al mundo” Si antes aclarábamos lo que era un codo ahora tendremos que calcular a que equivale un talento, que en el siglo III a. C correspondía al valor unos treinta kilos de peso. Por lo tanto quinientos talentos de bronce por treinta kilos cada talento nos da quince mil kilos de bronce, es decir, quince toneladas, mientras que trescientos kilos de plata por treinta es igual a nueve toneladas de plata. Si , era una auténtica fortuna, pero para los rodios este gasto estaba justificado, como nos lo confirma Filón de Bizancio “¿Acaso no fue por esta razón por la que Zeus derramó sobre los rodios una divina riqueza, para que la gastaran en honor de Helios, levantando la estatua del dios por etapas desde la tierra hasta el cielo?” No sabemos si Zeus había provisto a Rodas de tantas riquezas para hacer la estatua pero lo cierto es que el resultado fue espectacular. Por desgracia no sabemos como era el cuerpo de la estatua ni su disposición.

VÍDEO “MARAVILLAS DE LA ANTIGÜEDAD” SOBRE EL COLOSO DE RODAS

En el documental se da un dato sobre el bronce utilizado que no coincide con lo que he encontrado en los libros que consulté para escribir este relato. Hablan de doscientas toneladas de bronce cuando en los libros pone quince toneladas. Os incluyo las dos versiones ante la imposibilidad de encontrar la cantidad correcta, aunque creo que doscientas toneladas es demasiado peso

Muchos, al menos yo la tenía así en mente, la imaginan con sus dos piernas abiertas, una gigantesca antorcha en una de sus manos y colocado en la entrada del puerto de Rodas, haciendo las veces de faro para los barcos en la oscuridad y como puerta de entrada y saludo a los visitantes que llegaban a Rodas. Los textos, como vemos , coinciden en la altura del Coloso, de unos treinta metros y que estaba dedicada a Helios pero ¿donde fue situada la estatua?¿a la entrada del puerto o en el interior de la isla?¿tenía una antorcha encendida a modo de faro?¿sus piernas estaban abiertas o unidas? Kai Brodersen en “Las siete maravillas del mundo antiguo” considera que erigir una estatua de esas dimensiones con la postura de las piernas abiertas como si se tratara de un arco bajo el que podían pasar los barcos o las personas era imposible con los medios técnicos de entonces  y además, hemos visto que Filón de Bizancio no nos dice nada sobre esta separación ya que  “Puso debajo una base de piedra blanca y marmórea y sobre ésta levantó primero los pies del coloso” lo que excluye que estuviera situada en la entrada del puerto y con las piernas abiertas para que pasasen los barcos por debajo ya que los dos pies se encontraban sobre una misma base .
Y en lo que se refiere a la antorcha que portaría en una de sus manos tampoco aparece referido en ningún texto de la época por lo que es imposible saber si era así o no . De lo que si tenemos relatos es de su destrucción, cuando en el año 226 a. C un terremoto hizo temblar Rodas . Así lo cuenta el historiador, geógrafo, científico y militar romano Plinio el Viejo (23-79 d.C) que murió durante la erupción del Vesubio que arrasó Pompeya y Herculano  y que cuenta así el final del Coloso además de describir el tamaño colosal de los restos de la estatua  “Después de sesenta y seis años fue abatido por un terremoto, pero incluso caído resulta admirable . Pocos son los que pueden abarcar su pulgar , y sus dedos son mayores que muchas de las estatuas. Enormes cavernas se abren en el interior de sus miembros rotos. Dentro se ven piedras de enorme tamaño, con cuyo peso se estabilizó al levantarla” Y otro historiador, el griego Polibio (200-118 a.C) , escribe “El gran Coloso cayó y también la mayor parte de las murallas de los arsenales” y en otra de sus obras añade “El Coloso de Rodas se cayó y destrozó muchas casas. Un rey quiso levantarlo de nuevo , pero los rodios por temor a que de nuevo se volviera a caer dijeron “no mover mal lo que bien yace”.

El pintor holandés Maarten van Heemskerck (1498-1574) se haría famoso por sus obras sobre las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, como esta sobre el Coloso de Rodas que popularizaría la imagen que hoy sabemos falsa sobre la disposición del Coloso en la entrada del puerto de Rodas. Para cerrar este artículo recojo aquí los versos del poeta griego Antípatro de Sidón que habría vivido en el siglo II a.C  y que están incluidos  en un manuscrito conservado en la Biblioteca Palatina de la ciudad alemana de Heidelberg, que tiene por nombre “Anthologia Palatina” . Los versos describen así el Coloso de Rodas “En este lugar para ti hasta el Olimpo alzaron el coloso/el de Rodas habitada por dorios, Helios/de bronce cuando tras calmar la ola de Enio/coronaron su patria con los despojos de los enemigos/Y no sólo sobre el mar lo hicieron brillar, sino también en la tierra/precioso resplandor de libertad no subyugada/ Pues éstos, crecidos del linaje de Hércules/tienen sus dominios patrios en el mar y en la tierra” Este resplandor descrito en los versos es en lo que podríamos apoyar la posibilidad de que realmente en una de sus manos empuñara una antorcha que iluminase como un faro (imagen procedente de http://www.culturaclasica.com )

 

Con estas descripciones es posible asegurar que el Coloso estaba en el interior ya que de haber caído sus restos al mar no podrían haber sido observados por los visitantes de la isla ni habría caído sobre las casas como relata Polibio. A estos relatos Estrabón redunda en que el Coloso “ahora yace por tierra derribado por un terremoto y partido por las rodillas. No lo volvieron a levantar  por un oráculo.” y concluye “éste es la más importante de las ofrendas y se le considera una de las Siete Maravillas”. Los restos del Coloso permanecieron sobre el lugar donde se había derrumbado hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VII cuando recogieron todo aquel bronce y lo vendieron parece ser que a un judío de la ciudad de Edesa, en la actual Turquía, que habría necesitado novecientos camellos para transportar todo el bronce. En el año 2008 se informaba de un proyecto para reconstruir el Coloso de Rodas , un proyecto del que no se ha vuelto a hablar debido a su coste, superior a los cien millones de euros justo en el momento en que se iniciaba la crisis económica. Y aquí termina la historia de otra de las Maravillas de la Antigüedad que añadimos a la del Templo de Artemisa en Éfeso que ya conocemos. Nos quedan cinco para completar este recorrido que podría ser como el Gran Tour de los viajeros ingleses en Italia, descubriendo un mundo diferente y apasionante.

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