EL MUNDO NECESITA OTRO CHARLES DICKENS: EL ESCRITOR DE LOS DESHEREDADOS(SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de este artículo dedicado a la vida del escritor del que este año se celebra el bicentenario de su nacimiento, Charles John Huffam Dickens(1812-1870),  nos habíamos detenido en el año 1858, después de una intensa década de los años cincuenta, que había comenzado con la publicación del que fue su mayor éxito editorial, “David Copperfield” y la creación de la  revista “Household words” que él propio Dickens iba a dirigir hasta su muerte y en la que fue publicando el resto de las obras que iría escribiendo en esos años. Así a “David Copperfiel” le habían sucedido “Casa desolada” en 1852, “Tiempos Difíciles” en 1854 y “La pequeña Dorrit” entre 1855 y 1857. Todas estas obras, como era costumbre en la época, fueron publicadas por entregas  y ,como siempre, el éxito acompañaba a Dickens que en 1854 había visto como sus novelas comienzan a traducirse al francés. Pero si en el terreno profesional las cosas no podían ir mejor no sucedía lo mismo con su matrimonio con Catherine Hogarth. En 1855 se había reencontrado con el fuera su primer amor de juventud , Mary Beadnell, que le rechazó en su momento. No se reaviva el romance, pues ella ya esta casada y además parece que había cambiado bastante, pero los conocidos de Dickens afirmaban que a partir de este encuentro el carácter del escritor se había transformado.

Fotografía de la esposa de Charles Dickens, Catherine Hogarth(1815-1879), en la madurez. Ya en la década de los cuarenta el matrimonio había tenido problemas , pero estos se acentuaron en los años cincuenta, quizás porque Dickens buscaba una naturaleza más alegre, vivaz y juvenil que la que podía ofrecerle Catherine, de la que Dickens ya se había quejado en el pasado por sus frecuentes depresiones después de dar a luz . El encuentro con el que había sido su gran amor de juventud , Mary Beadnell, en el año 1855 pudo significar el deseo de recuperar aquel tiempo de juventud y lo que le conduciría a enamorarse de la joven y bella Ellen Ternan, separándose de su esposa, que, sin embargo, siguió amándole (imagen procedente de http://es.paperblog.com )  



Fuera lo que fuese lo que conmovió a Dickens al ver de nuevo a su antiguo amor , en 1857 entra en la vida de Dickens una joven actriz de diecisiete años llamada Ellen Ternan que trabaja en la compañía de aficionados creada por el propio autor. Es probable que Dickens viera en ella la imagen de Mary Beadnell en su juventud o la de su cuñada Mary Hogarth, a la que tanto afecto había tenido y que murió a la misma edad que ahora tenía Ellen Ternan, y se enamoró con la misma pasión con la que había amado a Beadnell hacía más de treinta años.  Dickens paga a Ellen un piso para que se instale  en él y llega a un acuerdo con Catherine para separarse después de veintidós años de matrimonio. A todo esto, Georgina, hermana de Catherine y que desde 1842 vivía con ellos cuidando de su numerosa descendencia, recordemos que tuvieron diez hijos, decide no seguir a su hermana y permanecer junto a Dickens, al que idolatraba , lo que levantaría rumores en la puritana sociedad victoriana sobre una relación entre ambos e incluso llegaron a escribir artículos en la prensa sobre ello, aunque el tiempo finalmente pasó y los rumores quedaron olvidados. La que no olvidó fue Catherine, que no volvió a hablarse con su hermana.

Fotografía de Ellen Ternan, una joven actriz a la que Dickens conoció en una obra y luego la contrató para trabajar en la compañía de aficionados que había fundado el escritor . Catherine lo descubriría cuando un día llevaron por error a casa de los Dickens un regalo que era para Ellen. Años después una de sus hijas, Kate, contaría a la escritora Gladys Storey , autora de “Dickens e hija”, que un día sorprendió a su madre llorando a solas porque Dickens la había encargado que fuera a recoger a la estación a Ellen Ternan, refiriéndose a ella como ” la chica de quien se había enamorado” . El escritor instaló a su amante en un piso mientras que a Catherine, con la que había compartido 22 años de matrimonio, diez hijos y veinte embarazos, casi a uno por año, la dice que tiene que abandonar el hogar . Él se queda con los hijos y ella poco mas o menos que se tuvo que ir con lo puesto. A pesar de ello evitó acusar a Dickens de adulterio, lo que le habría permitido divorciarse del escritor de acuerdo a una nueva ley que acababa de ser promulgada y , al menos, habría tenido una compensación económica. Pero ella le seguía amando y no quiso hacerle ningún mal. Quizás en la relación con su esposa es donde observamos el lado más oscuro del gran escritor (imagen procedente de http://www.1001libros.com )
Mientras, Dickens cambia el nombre de su revista, que pasa a llamarse ahora “All the Year Round” y comienza a publicar en 1859 por entregas una nueva novela “Historia de dos ciudades”, donde por primera vez abandona el tiempo presente y se desplaza hasta Francia en la época de la Revolución Francesa , y las dos ciudades del título son Londres, que aparece retratada como una ciudad tranquila y pacífica donde se puede llevar una vida pacífica, y París, su antagonista, bulliciosa, violenta, caótica, la representación de dos mundos contrapuestos en los albores de una Revolución que cambiaría la historia y la sociedad y que Dickens expresaba así “Es el mejor de los tiempos, es el peor de los tiempos. Es la edad de la sabiduría, y también de la locura. Es la época de la fe, y también de la incredulidad, la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Lo tenemos todo, pero no somos dueños de nada, caminamos derechito al cielo pero tomamos el camino a otro lado. En fin, esta época es tan parecida a todas las épocas, que nada de lo que aquí voy a contar debería, en realidad, sorprendernos. Nada. Ni el perdón, ni la venganza, ni la muerte, ni la resurrección” Así comenzaba la novela , es dificil hacerlo con más fuerza narrativa.

Charles Dickens leyendo a sus hijas Mary Dickens(1838-1896), que a la muerte de su padre en 1870 seguiría viviendo con su tía Georgina y escribiría una biografía sobre la vida del escritor, y sentada Kate Dickens(1839-1929) que estaba casada con el hermano de uno de los mejores amigos de Dickens y con quien escribiría alguna obra conjunta, Wilkie Collins(1824-1889) Muchos años después Kate Dickens sería la fuente de información para el libro “Dickens e hija ” publicado en 1939 donde se revelaban muchos aspectos de la vida cotidiana y privada de la familia Dickens, como la afirmación realizada por su hija Kate de que había tenido un hijo con Ellen Ternan que habría muerto al nacer, aunque es una afirmación que nunca se pudo probar (imagen procedente de http://es.paperblog.com ) 

Entre 1860 y 1861 publica otra de sus más celebres obras, “Grandes esperanzas”, en la que narra la historia de un niño huérfano desde que tiene doce años hasta alcanzar la madurez , y su constante lucha por superar sus orígenes humildes y conquistar una relevante posición social, algo que nos recuerda también a la vida del propio Dickens. Continua dando conferencias por las que obtiene importantes ingresos . En estas conferencias solía ofrecer lecturas dramatizadas de sus obras, en las que él mismo interpretaba los diferentes personajes, haciendo hasta más de veinte voces,  llenando auditorios rendidos al talento del escritor que debía de disfrutar mucho sintiendo el aprecio y admiración que despertaba. En 1863 crea The Arts Club, un centro de las artes y de reunión de los artistas donde podían intercambiar ideas y presentar nuevas tendencias artísticas. Viaja a Francia para visitar a Ellen Ternan y en el viaje de regreso tiene lugar un accidente en el tren donde viajaba Dickens ,que se cayó  por un puente que estaban reparando. salvándose únicamente el vagón en el que viajaba el propio Dickens con Ellen. El escritor participaría activamente en las labores de rescate de los heridos aunque eludió la posterior investigación del accidente, ya que no quería que saliese a la luz que iba en compañía de su amante, lo que habría escandalizado a la pacata sociedad victoriana. Utilizaría este suceso como inspiración para un cuento titulado “El guardavías” en 1866.

Charles Dickens viajaba de regreso de París en compañía de Ellen Ternan , a la izquierda en la fotografía, cuando siete de los vagones que componían el tren se cayeron por un puente que estaba en reparación. Dickens colaboró en las labores de rescate pero se mantuvo al margen de la investigación de las causa del accidente ya que si se hacía publico que viajaba en compañía de Ternan , el escándalo estallaría. Durante estos años también tuvo que soportar los rumores sobre su romance con Georgina, la hermana de su esposa Catherine que había preferido quedarse con el escritor que acompañar a su hermana. Es curioso la relación que mantuvo con sus dos cuñadas, primero con Mary, muerta a los 17 años, y posteriormente con Georgina, como si sintiera que se había equivocado de hermana, y no era Catherine sino una de sus hermanas con las que tenía que haberse casado (http://thevictorianist.blogspot.com )

Es en estos años de la década de los sesenta cuando comienza a enviar a sus numerosos hijos a diferentes lugares, a su hijo Alfred lo envía a Australia y a Walter a la India  para que así pudieran crecer y evolucionar lejos del peso de la fama de su padre . Mientras, prepara su segundo viaje a Estados  Unidos donde es recibido triunfalmente  , pero Dickens se encuentra cansado de viajar y no tarda en regresar a Inglaterra . Pero a pesar del cansancio que arrastra, sigue con una actividad imparable, dando conferencias, preparando una edición completa de sus obras , escribiendo en su revista “All the year round” al tiempo que prepara una nueva novela titulada “Edwind Drod” y controlando su compañía de teatro de aficionados e incluso llega a ser recibido por la reina Victoria de Inglaterra, gran lectora de sus novelas. Quizás víctima de este exceso de actividad su cuerpo dijo basta el 8 de juno de 1870, cuando Dickens sufre una apoplejía de la que morirá a la mañana siguiente , el día 9 de junio. Sería enterrado en el conocido como “Esquina de los poetas” en la abadía de Westminster y , de acuerdo a su voluntad, sin erigir ningún monumento en su honor ,aunque él prefería haber sido enterrado en la catedral de Rochester. Su amigo, el historiador y  crítico Thomas Carlyle(1795-1881), escribiría a su muerte “Es un acontecimiento universal;un talento único se ha extinguido repentinamente y ha eclipsado la ingenua alegría de los pueblos”

El Príncipe de Gales, Carlos de Inglaterra (1948) , el día seis de febrero de 2012 depositando una corona de flores sobre la tumba de Charles Dickens en el Rincón de los Poetas de la Abadía de Westminster, junto a la tumba de Rudyard Kipling, en el día que se cumplía el segundo centenario de su nacimiento. Nunca quiso que le construyeran monumento alguno y la única estatua que hoy podemos encontrar de Dickens fue hecha en 1981 y se halla en Filadelfia, Estados Unidos. Como le gustaba decir ” La muerte, los incendios y los robos hacen a todos los hombres iguales” (imagen procedente de http://www.elcomercio.com )

Su esposa Catherine Hogarth, de la que vivía separado pero sin divorciarse, moriría nueva años después y en su lecho de muerte entrego a su hija Kate Dickens las cartas que se había escrito el matrimonio a lo largo de todos aquellos años pidiéndola que las donara al Museo Británico y que así “el mundo sepa que una vez él me amó” . Catherine nunca le dejó de amar y no quiso acusarle de adulterio para forzar el divorcio en 1858, cuando se habían separado y Dickens mantenía una relación con Ellen Ternan. En cuanto a Ellen se casaría seis años después de la muerte de Dickens y mucho tiempo después, en 1939, se publicaría el libro “Dickens e hija” escrito por Gladys Storey en el que describía la relación entre Dickens y su hija Kate. Esta le habría contado a Gladys que su padre y Ellen habían tenido un hijo que murió siendo aún niño, aunque no existen pruebas que corroboren esta afirmación. Así moría Dickens, pero su obra no , permanecería viva , inalterable a la evolución de los gustos y a despecho de muchos críticos, revalidando su vigencia generación tras generación que sigue emocionándose y vibrando con los personajes de Dickens.

Cuadro que no llegó a ser finalizado en el que vemos sentado a Charles Dickens rodeado por diferentes personajes de sus novelas. Cuando murió en 1870 dejó sin concluir “El misterio de Edwin Drood” al que después se ha querido escribir un final despertando la polémica sobre si una obra que no ha sido concluida por su autor puede ser terminada por otro escritor. La obra de Charles Dickens es una dura crítica contra las profundas desigualdades de la sociedad victoriana , una defensa de los derechos de los menos favorecidos y de los más débiles, en particular de los niños en los que siempre nos parece entrever a aquel pequeño Dickens que se levantaba de madrugada para ir a trabajar en la fábrica de betún o cuando visitaba a su padre en la prisión de Marshalsea, una época de soledad y falta de cariño que dejaría una huella para siempre en el alma de Charles Dickes y que luego plasmaría en personajes como  Oliver Twist o David Copperfield (imagen procedente de http://destinos.elperiodico.com )

Como escribe el autor español Andrés Trapiello en el prólogo de una edición de “Oliver Twist”  “Dickens, a pesar de habernos dado una galería de tipos pintoresca y completa creó más que este o aquel personaje, un universo que los engloba a todos en ese adjetivo tan elocuente: lo dickensiano. Y dickensiano significa , sobre todo, la infancia difícil y lo que la infancia encierra: un hogar. Dickens supo que entre los hombres más universal que la muerte o el amor, lo es la infancia. Dickens tal vez fue el primer escritor que formuló con su obra aquel principio sagrado de que la mejor herencia que recibe un hombre es su infancia” Pero además en sus obras Dickens evita juzgar a sus personajes, aunque sean algunos de ellos canallas y ruines, porque considera que apenas han tenido oportunidad de elegir sus vidas, las malas escuelas, la pobreza y el abandono en la infancia han determinado su destino, aunque el hombre siempre puede hacer uso del libre albedrío. En sus obras Dickens ataca a casi todas las instituciones relacionadas con la infancia, desde las escuelas y orfanatos hasta la propia familia , pero también ataca a los empresarios que explotan a los trabajadores, a los tribunales de justicia por su ineficacia , a la corrupción de los políticos.

TIEMPOS DIFÍCILES (parte 1-5)

Una de las novelas más interesantes de Charles Dickens donde compara las diferencias sociales entre el proletariado y los empresarios. Una historia que hoy no nos queda tan lejos como podría parecerno, porque los tiempos cambian pero la naturaleza humana permanece

Se le crítica a veces por sus finales felices, juzgados como acomodaticios, pero Dickens creía en el triunfo del bien y de la bondad , una bondad que se halla en todos nosotros , incluso en aquellas personas que parecen malvadas, como el Sr Scrooge de “Cuento de Navidad”. Volviendo a las palabras de Trapiello “los buenos sentimientos son para Dickens lo que para alquimistas y plateros la piedra de toque. Cuando los buenos sentimientos de uno de sus personajes se juntan a la tenacidad y el esfuerzo, es seguro que la fortuna no puede serle ajena por mucho tiempo” Si, el triunfo de la bondad pero también el descubrimiento de otra realidad, la de los mendigos, los explotados, los huerfanos, los marginados de aquella sociedad tan orgullosa de su poder y su progreso, la de la Inglaterra victoriana . Con sus novelas Dickens impulsó más por las reformas sociales que muchos políticos después de toda una vida de discursos. Como escribiría el autor británico Gilbert Keith Chesterton(1876-1936)  “No compadecía al pueblo, ni se hacía su portavoz o campeón;no sera siquiera que defendiese al pueblo; sino que él mismo era e pueblo” Y como escribió el propio Dickens “Donde millones se arredraron allí comienza tu a trabajar” donde los demás guardaban silencio él uso su talento para describir la realidad y ponerla delante de los ojos de la sociedad, como un espejo que le devolvía un reflejo de una fealdad inesperada.´

TIEMPOS DIFÍCILES (parte 6-10)

Creo que en la actualidad la obra de Dickens sigue viva, porque también siguen vivas las injusticias, la pobreza, la marginación social , la explotación del débil por el fuerte. Puede ser que no dispongamos de una voz con la calidad artística de Dickens y que nos hable al corazón como él hacia entonces, no tenemos otro Dickens , pero sus palabras siguen ahí, hablándonos , animándonos a abrir los ojos y enfrentarnos a la realidad con coraje y también con bondad , porque es la bondad la que al final transforma el mundo. Para cerrar este artículo y la vida de Dickens , quiero despedirme con mi frase preferida del autor británico, una frase que quizás concentra en sí misma la filosofía de su obra y que bien puede ser una guia para nosotros en nuestra vida “Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.” En esa generosidad, en ese amor por el otro , en esa bondad incluso en la adversidad, es donde se mueven los personajes dickensianos y ojalá sea esa fuerza la que nos sepa transmitir su obra para transformar nuestro presente.¿ Imposible? Como diría Charles “el hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta”

Escribió “No está en mi naturaleza ocultar nada. No puedo cerrar mis labios cuando he abierto mi corazón”  Abrió su corazón a través de sus novelas, dejó partes de su vida en los personajes que habitaban y siguen habitando sus paginas cada vez que un nuevo lector las descubre y se emociona con Oliver Twist, con Scrooge o con David Copperfield. Ecos de un mundo ya desaparecido, de miserias que ya conocemos, pero las injusticias que denunciaba Dickens siguen existiendo en nuestros días y su obra sigue ayudándonos a abrir los ojos y no caer en la resignación ante la marginación, la pobreza o la explotación. Como en sus obras, estoy convencido que al final la bondad obtendrá la victoria sobre la injusticia, pero no será sin esfuerzo . La obra de Dickens es , en realidad, un canto a la esperanza (imagen procedente de http://www.webmaster-mexico.com)