SOBRE LA VENGANZA Y LA JUSTICIA : DE AMENEH BAHRAMINAVA A BIN LADEN

El Diccionario de la Real Academia España es muy escueto en la definición de la palabra venganza , a la que define como “Sastisfacción que se toma del agravio o daños recibidos” y en una segunda acepción, “Castigo o pena”. Mucho más explícito es el Antiguo Testamento cuando trata la venganza como castigo de los delitos cometidos. En Éxodo 21, versículos 23-26 podemos leer “Pero si se siguiere daño, pagarás vida por vida, ojo por ojo , diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida , golpe por golpe. “, en Levítico 24, 18-20 “Quien hiere a otro mortalmente sea quien sea, morirá irremisiblemente . Quien hiera a una bestia mortalmente la restituirá;animal por animal. El que maltrate a su prójimo será tratado de la misma manera;fractura por fractura , ojo por ojo y diente por diente, es decir, recibirá lo mismo que él ha hecho al prójimo . El que matare a una bestia , la pagará y el que matare a un hombre morirá” y en Deuteronomio 19,21 “No tendrás compasión: vida por vida , ojo por ojo, pie por pie”
En los pueblos germanos se practicaba la Blutrache o “Venganza de sangre”  . Cuando un miembro de una familia o clan moría a manos de otro individuo , cualquier miembro de la familia podía poner en práctica la Blutrache devolviendo la agresión, de manera que quedaban exentos de toda culpa si mataban al culpable o le infligían el mismo daño. Mientras, muy lejos de las tierras germánicas, en Mesopotamia se dictaba el Código de Hammurabi hacia el año 1760 a.C, uno de los conjuntos de leyes más antiguos que se conservan y que a su vez estaba basado en otros códigos más antiguos . En el Código de Hammurabi , en ley 229 se establece que si un arquitecto construye mal una casa y esta se derrumba matando al propietario , este recibirá la muerte y en la 230 se especifica que si el derrumbamiento causa la muerte del hijo del dueño será el hijo del arquitecto el que tenga que morir. En la ley 197 se establece que si se rompe el hueso de un hombre , sería también quebrado el hueso del agresor

En esta estela de diorita de 2,25 de altura en cuya parte superior se encuentra la imagen del rey de Babilonia,  Hammurabi(1728-1686 a.c) se recoge en caracteres cuneiformes uno de los primeros códigos de leyes que trataban de unificar las diferentes leyes que regían la vida cotidiana. Aplicaba la que nosotros llamamos Ley del Talión, donde la víctima tiene derecho a que se aplique al agresor el mismo daño que se le ha ocasionado. Entonces era una evolución en las relaciones sociales, evitando así una venganza permanente que podía acabar con la comunidad(imagen procedente de http://clio.rediris.es )   
Visto con una perspectiva de nuestros días podemos considerar estas leyes como primitivas o bárbaras, pero lo cierto es que trataban de regular las venganzas indiscriminadas que se convertían en una espiral de violencia que podía terminar con una comunidad. Posteriormente estos sistemas irían evolucionando de forma que el ojo por ojo de lo que conocemos como Ley del Talión, del latín lex talionis, sería sustituido por una compensación económica tal y como establece en Talmud entre los judíos y el Wergel germánico. De todas formas el castigo del culpable siempre es una forma de venganza, suavizada por la cultura y la civilización y procurando unas normas de convivencia más justas, pues el delincuente lo que hace al cumplir su pena es pagar a la sociedad el daño cometido.
La venganza es un sentimiento humano, como el amor, el odio, la envidia o la amistad , y por lo tanto es imposible evitar el deseo de venganza de una persona cuando recibe un daño . En su momento ya escribí sobre el natural deseo de venganza de los padres a los que le asesinan a sus hijos como el ejemplo más claro y comprensible del deseo de venganza. El escritor inglés Francis Bacon daba una clara sentencia de lo que significa la venganza en el corazón del hombre “Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas” , unas heridas abiertas que piensa que la venganza puede cerrar. La Ley del Talión nació en un momento donde esa era la forma más civilizada de ejercer el derecho y de regular la necesidad humana de venganza . Pero estamos de hace dos milenios y por fortuna hasta nuestros días hemos conseguido convertir las penas por delitos no sólo en un castigo sino también en ofrecer al culpable la posibilidad de cambiar su actitud .

Después de la ejecución de Osama bin Laden por un comando norteamericano en Pakistán, las manifestaciones de alegría se sucedieron por Estados Unidos que consideraban la muerte del líder de Al Qaeda como un acto de justicia, aunque esa alegría es más la alegría de la venganza. Un sentimiento que podemos compartir, pero es con las leyes y no con la venganza como se debe regir una sociedad . La venganza no es una solución pues suele producir una reacción en cadena . En palabras del ensayista inglés Joseph Addison “la venganza prolonga y agrava las enemistades”(imagen tomada de http://lavanguardia.mobi ) 
¿Por qué escribo hoy sobre la venganza? Hace apenas dos semanas ya dediqué dos artículos a la muerte de Osama Bin Laden, un claro ejemplo de práctica de venganza donde se busca con la muerte del culpable la catarsis del dolor de todo un pueblo , el norteamericano. El amargo placer que proporciona la venganza se manifestaba por las calles de Estados Unidos , con la gente abrazándose y cantando por la muerte de un asesino, de un criminal . Entonces y ahora sigo entendiendo esa reacción , pero sigo sin poder evitar el malestar que causa ver a miles , a millones de personas , celebrando la muerte de  un ser humano, aunque sea un asesino. Es como si retrocediéramos en el tiempo , cuando la justicia solo se obtenía infligiendo el mismo mal al culpable, y si eso es comprensible en la gente, en cada uno de nosotros de forma individual, no debería de ser la forma en que actúan los estados. La ley del Talión no está vigente, todos tenemos derechos a un juicio , incluso los mayores asesinos y las decisiones de un gobierno no pueden estar motivadas por la venganza , ni apoyarse en ella para justificar sus acciones.
Otro caso , quizás más cercano a nuestra sensibilidad y sencillo de entender porque afecta a una sola persona con la que es posible empatizar porque es fácil imaginar como nos habríamos comportado en su misma situación.Ameneh Bahraminava(1980) llevaba una vida normal cuando el día 3 de noviembre de 2004, en pleno mes de Ramadán, abandonaba el trabajo y se dirigía  a su casa. En su camino se cruzó Majid Mohavedi,  un antiguo compañero de la Universidad de Azad , donde estudiaba ingeniería electrónica igual que Majid , además de trabajar en una empresa de instrumental médico. que en varias ocasiones la había pedido salir con ella e incluso que se casase con él, recibiendo el rechazo de Ameneh. Eran demasiado diferentes el uno del otro, ella una mujer moderna y activa, él un chico procedente del entorno rural iraní, tradicionalista, donde la mujer está supeditada al hombre y le trata con reverencia Majin se enamoró de Ameneh y , como es tradicional, a través de su madre pidió la mano de Ameneh

Ameneh Bahraminava antes de sufrir el ataque que desfiguró su rostro y la dejó ciega. Trabajaba en Teherán al tiempo que seguía sus estudios de ingeniería electrónica , la misma universidad donde estudiaba su agresor que se enamoró de ella y pidió su mano. Cuando Ameneh le rechazó, él no lo aceptó y la dijo “A mi nadie me dice que no”Por desgracia , cumplío su palabra y destrozó la vida de Ameneh. Es fácil entender sus sentimientos (fotografía de http://curiosobundo.com )  
Ameneh ni siquiera había reparado en él y tuvo que buscarle para decirle que no sentía nada por él, a lo que este contestó ” A mi nadie me dice que no” Cuatro  días antes de la agresivo Ameneh le había denunciado porque Mohavedi había continuado acosándola y amenazándola para que accediese a casarse con él, pero la policía le respondió que al no existir delito no podían hacer nada . Y así llegamos ese 3 de noviembre de 2004 cuando  Mohavedi se aproximó a ella , no para hablarla o reprocharle que le hubiera rechazado, sino para arrojarle el contenido de un frasco. Era ácido.
El liquido corrosivo le desfiguro el rostro, quemando sus tejidos, le disolvió su ojo izquierdo y casi le cegó por completo el ojo derecho . Mohavedi diría después “Cuando le pedí la mano y me dijo que iba a casarse con otro pensé en arrojarle el ácido en el rostro para que su novio la dejara”. Un amor enfermizo que prefiere el mal del ser amado antes de que sea feliz al lado de otra persona, un ser cruel, un malvado, un demente, no se que calificativo se puede utilizar para una persona que actúa de esa forma. Ameneh  viajaría dos años después para ser operada en Barcelona en un intento de recuperar una parte de la visión de su ojo derecho. Así lo describe Ameneh a la periodista de El Mundo Ana María Ortiz Rita, que dio a conocer este caso en 2008
“De pronto se cruzó en mi camino y me bloqueó el paso. Vi que sostenía un frasco rojo, me tiró un líquido en la frente y salió corriendo.Yo estaba ardiendo, tenía mucho dolor y gritaba para pedir ayuda. Todo estaba oscuro como mi destino. Pocos minutos después un conductor trajo agua y la tiró en mi cara. Me tiré hacia delante para que el líquido no cayera en mi cuerpo pero me quemó algo de las manos y el hombro. El dolor era tan fuerte que sólo pensar en él hoy es doloroso.En un primer momento pensé que era agua caliente, pero en el hospital me dijeron que era ácido y que había perdido mi ojo izquierdo. Los médicos vaciaron ese ojo y diagnosticaron que también estaba a punto de perder el derecho. Me recomendaron viajar a Barcelona”



El rostro de Ameneh Bahraminava después de someterse a varias operaciones para reconstruir su rostro en Barcelona. En un primer momento pareció que podrían salvarle la visión de su ojo derecho pero una infección la privó definitivamente de la visión. Desde entonces su principal objetivo es que a Majid Mohaveni, de 29 años, se le aplique el mismo castigo que el que éste la infligio, cegarle con ácido aplicando una ley llamada Qisa  que permite a la víctima pedir para el agresor que padezca la misma lesión que sufre . Dice Ameneh Quiero que sienta el ácido en sus ojos, así podrá darse cuenta de lo difícil que es la vida cuando no se puede ver .(imagen obtenida de http//blogs.reuters.com )

 Ameneh viajó a Barcelona donde reside desde entonces pero aunque pudieron reconstruirle el rostro, al menos en parte , no pudieron salvar la visión del ojo derecho, del que sólo tuvo un breve periodo de visión hasta que una infección se lo cegó definitivamente. Pero tuvo tiempo para observarse en el espejo de un hostal de Barcelona donde se alojaba y sus gritos resonaron por toda la habitación al contemplar el rostro desfigurado. Una vez perdida la visión, el objetivo de Ameneh fue que Majid sufriera su mismo castigo, una ley del Talión que está recogido en el Código Penal Iraní , conocido como Qisas y que permite a la víctima pedir para el agresor que padezca la misma lesión que sufre , en este caso Ameneh quería que Majid fuera cegado vertiendo ácido en sus ojos  

El juicio se celebraría en Teherán en 2008 y antes del juicio Ameneh declaraba “Quiero pedir a la corte que, de la misma manera que él me hizo ciega, yo también pueda convertirlo en ciego a él. Quiero que sienta el ácido en sus ojos, así podrá darse cuenta de lo difícil que es la vida cuando no se puede ver. En estos años he tratado de perdonarlo, pero él me lo quitó todo. Cada vez que un padre me ve en la calle me dice que no lo perdone”  Nunca se había aplicado el Qisas a uno de los que en Irán llaman Acid-Pashi, o arrojadores de ácido, una práctica que no es tan extraña allí. Durante el juicio Mohavani no demostró ningún signo de arrepentimiento, estaba convencido de que no iba a sucederle nada  e incluso reconoció que” “Cuando le pedí la mano y me dijo que iba a casarse con otro pensé en arrojarle el ácido en el rostro para que su novio la dejara”. pero el juez que dictó la sentencia el 29 de noviembre de 2008 , Aziz Mohammandi, le declaró culpable y sentenció que deberían aplicarle 20 gotas de ácido en los ojos . El propio juez diría que “en 37 años es la primera vez que un caso me afecta tanto” 
Desde entonces han pasado más de dos años y este sábado 14 de mayo era la fecha fijada, después de muchas dilaciones, para que se aplicara la sentencia, pero ha sido de nuevo pospuesta. Según los padres de Majid el jefe del poder judicial iraní Sadegh Lariyani, les había dicho que “La sentencia se había suspendido de momento por las presiones que llegaban de fuera”. El propio Majid esperaba recibir ya el castigo, casi con ganas con tal de abandonar la prisión, que , según él , era casi un castigo mayor “prefiero que cumplan la condena a quedarme en esta cárcel . Los últimos años , conviviendo con criminales traficantes y ladrones, han sido como si me aplicaran el qisas todos los días”

Majid Mohavedi procedía de una zona rural donde la mujer está supeditada al hombre y le rinde pleitesía, pero Ameneh era una mujer independiente. Por eso Majid no entendía que ella le rechazase , como él mismo reconocía “Cuando le pedí la mano y me dijo que iba a casarse con otro pensé en arrojarle el ácido en el rostro para que su novio la dejara”. No esperaba la sentencia pero estos años en prisión han debido cambiarle hasta el punto de preferir que le apliquen el castigo del ácido antes de seguir más tiempo en prisión (imagen tomada de http://www.portakkal.com ) 
Cuando alguien le dice a Ameneh que pida la suspensión de la sentencia por la crueldad que supone, incluso por parte de familiares y de amigos, además de organizaciones no gubernamentales , su respuesta es “Yo los escucho a todos. Respeto sus opiniones, pero voy  a  hacer cumplir la ley. Quiero que la gente sepa que si hacen algo mal lo pagan. Es una ley para Irán , para que estas cosas no vuelvan a pasar”. Después de conocer esta historia  entiendo mejor las palabras de Francis Bacon cuando decía que “la venganza es una especie de justicia salvaje”. Porque el castigo que se le aplicará a Majid es salvaje pero ¿como no compartir lo que siente Ameneh?¿como no imaginarnos a nosotros mismos con el rostro desfigurado , ciegos y con la vida destrozada por culpa de una persona loca, demente, malvada o como la queramos llamar. Sólo tenemos esta vida y te la han robado ¿como reaccionaríamos?
Claro que entiendo a Ameneh, entiendo que quiera vengarse, y también que este castigo podría ser una forma de disuadir a quién intentase una acción similar. Aunque este último argumento no es muy valido, porque en los países donde existe la pena de muerte se siguen cometiendo delitos. Entiendo a Ameneh, y yo en su lugar querría el mismo castigo, pero una vez más, como sucede con el caso de Bin Laden, la justicia debe evitar la venganza y la ley del Talion, porque esa es la evolución de la justicia que nos ha llevado desde el Código de Hammurabi o el Antiguo Testamento hasta el Derecho Romano o el Código Napoleónico.¿Responderemos a cada asesinato con un asesinato?¿cortaremos una mano a los ladrones? O más próximo a nuestra vida cotidiana, si alguien te perjudica en tu vida ¿tendrás derecho a tomarte la justicia por tu mano con el aplauso o la indiferencia de  la sociedad?

Ameneh sosteniendo las fotos anteriores al ataque, con un rostro que ya no puede contemplar. Ameneh afirmaQuiero que la gente sepa que si hacen algo mal lo pagan. Es una ley para Irán , para que estas cosas no vuelvan a pasar”. ¿Como no entenderla? Cuando en este artículo rechazo la venganza no me refiero a los individuos,yo actuaria igual que ella, sino a la responsabilidad de la sociedad, de la justicia y del Estado que tiene que ponerse por encima . La respuesta al mal nunca puede ser otro mal “Nunca nos sentiremos bien por haber practicado el mal. Nunca el rencor y la venganza proporcionan contento”(fotografia tomada de http://lacomunidad.elpais.com/)
Los dos casos, Bin Laden y Ameneh, son casos extremos y complejos, que afectan a las emociones humanas y que nos ponen ante el dilema moral de vengarnos del malvado o de aplicar unas leyes basadas no en la venganza sino en la civilización, en lo derechos humanos y en toda la evolución moral que ha experimentado la sociedad durante dos milenios. Si como individuos podemos comprender la venganza, como sociedad debemos de luchar contra ella , y en ello no se pueden hacer excepciones, incluso en casos tan dolorosos como el de Ameneh. El castigo para el culpable no puede ser cometer la misma barbarie . Y , por supuesto, admito las críticas de aquellos que me dicen que hablo así porque no me ha pasado a mí y soy el primero en admitir que como ser humano actuaría como ella, pero por eso existe la sociedad y las leyes. Aunque no puedo estar de acuerdo con aquellos que dicen que la mejor venganza es el perdón, hay cosas que sólo el que lo sufre puede decir.
Para terminar sólo quiero recoger la reflexión de un conquistador español del siglo XVI, Jerónimo Luis de Cabrera , que escribió “Nunca nos sentiremos bien por haber practicado el mal. Nunca el rencor y la venganza proporcionan contento” La alegría de la venganza es breve, porque no repara el daño que nos han hecho. Es un sentimiento humano, igual que el odio  y por eso no podemos apoyarlo con las leyes ni por la sociedad, aunque lo entendamos. Por eso me causa tristeza ver las manifestaciones de alegría en Estados Unidos por la muerte de Bin Laden , y por eso me parece también terrible cuando con absoluta frialdad se pone a un asesino una inyección letal o se vierten unas gotas de ácido en unos ojos para cegarlos para siempre con la bendición de la sociedad. La  respuesta al mal no puede ser el mal.
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