LA PATATA, LA GRAN HAMBRUNA IRLANDESA Y EL LAISSEZ FAIRE (PRIMERA PARTE)

El economista y filósofo escocés Adam Smith(1723-1790), considerado el  padre de la economía como ciencia, que desarrolló su pensamiento al amparo de los cambios sociales y económicos provocados por la Revolución Industrial , escribía en su obra más importante, “La riqueza de las naciones”, publicada en 1776 que “Cada individuo está siempre esforzándose para encontrar la inversión más beneficiosa para cualquier capital que tenga .Al orientar esa actividad de modo que produzca un valor máximo, él busca sólo su propio beneficio, pero en este caso como en otros una mano invisible lo conduce a promover un objetivo que no entraba en su propósitos. Al perseguir su propio interés frecuentemente fomentará el de la sociedad mucho más eficazmente que si de hecho intentase fomentarlo.”  Es decir , Adam Smith defendía que la economía se basa en el interés personal , en el deseo de enriquecimiento y no en el altruismo ni en la búsqueda del bien común pero creía que esa búsqueda del interés propio al final redundaba en el interés común aunque no fuera su objetivo principal justificando este resultado a través de un concepto tan poco científico como “una mano invisible” que según Smith “lo conduce a promover un objetivo que no entraba en sus propósitos”

Este pensamiento de Adam Smith no era original pues se basaba en otra escuela de pensamiento económico surgida en Francia en este siglo XVIII y conocida como Fisiocracia, una palabra de origen griego que podríamos traducir como “gobierno de la naturaleza”. Los principales representantes de esta corriente de pensamiento económico como François Quesnay(1694-1774) o Anne Robert Jacques Turgot, barón de Laune (1721-1781), tenían como clave de bóveda de sus teorías económicas la idea de la existencia de una ley natural que aseguraba el buen funcionamiento de la economía sin necesidad de la intervención del Estado. Esta idea quedaría resumida en una frase con dos palabras que aún hoy definen lo que conocemos como libertad de mercado . La frase aparece en la obra de otro economista francés próximo a los planteamientos de la fisiocracia, Jean-Claude Marie Vicent de Gournay (1712-1759) , maestro del ya citado Jacques Turgot, que escribió “Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même” que podríamos traducir como “Dejad hacer, dejad pasar, el mundo va solo”. Las dos primeras palabras de esta frase, “Laissez faire” forman parte del credo de cualquier economista, gobierno o empresario que considera que lo que llaman “leyes del mercado” corrigen por sí solas los desequilibrios que puedan surgir y que el estado no debe intervenir en ningún caso, una forma de pensamiento que hoy parece con una vigencia y una fuerza , al menos entre las personas de mayor poder y que determinan la forma de gobernar, que apenas son discutidas y si aceptadas hasta con resignación como el único camino posible.

Adam Smith escribió una obra clave en la economía y que es una de las bases sobre las que se cimenta el actual pensamiento  neoliberal,pero aunque es cierto que en “La riqueza de las naciones” Adam Smith cree que la organización de la sociedad y de la economía tiene que estar en manos de los individuos con una mínima intervención del Estado y que es el sistema económico a través de lo que él llamaba “la mano invisible” la que corregiría las injusticias y desequilibrios del sistema ,él no llevaba las cosas a extremos como los que hoy defienden las tesis neoliberales. Creía que era necesario fomentar la educación publica para que todo el mundo tuviera acceso a ella y hubiera igualdad de oportunidades con independencia de la clase social a la que se perteneciera. Entre sus frases  se encuentra esta que no se cita tan a menudo por los defensores sin matices de un mundo regido sólo por las leyes del mercado , “Ninguna sociedad puede ser próspera ni feliz si la mayor parte de sus miembros son pobres y miserables“. Quizás el principal defecto del pensamiento de Adam Smith es su creencia en una mano invisible que corrige las desigualdades y los errores del sistema, porque esa mano invisible quizás lo sea porque , simplemente, no existe y sin regulación por parte de un gobierno elegido democráticamente no hay nada que limite el egoísmo humano aunque sea a costa de otros seres humanos. Adam Smith confiaba, en mi opinión, demasiado en la capacidad de empatía de los hombres  (imagen procedente de http://www.elpulso.es)

Si leéis el título de este artículo os estaréis preguntando que tiene que ver una teoría económica con el drama que vivió Irlanda y sus habitantes entre 1845 y 1849 y cuyas huellas aún hoy se siguen notando el la historia de la bella isla irlandesa. Pues no tardaremos en ver que detrás del laissez faire , de los fisiocratas y de la mano invisible que según  Adam Smith aparecería de forma misteriosa para solucionar todos los problemas , desequilibrios e injusticias de la sociedad partiendo del egoísmo personal, habría cientos de miles de personas que murieron de hambre ante la mirada impertérrita de los gobernantes del momento. Pero antes de ir a tierras irlandesas y al siglo XIX  tendremos que hacer un viaje más lejos en el tiempo y el espacio , hasta América del Sur hace unos siete mil años, para conocer a la protagonista  indirecta de nuestra historia. El ser humano había llevado una existencia nómada siguiendo los pasos de su fuente principal de alimentos, los animales que cazaba , y complementando su dieta con la recolección de frutos silvestres, hasta que en un determinado momento en diferentes puntos de nuestro planeta, distintos grupos humanos abandonaron su vida nómada, para establecerse en un lugar de forma fija abandonando una economía recolectora, basada en la caza, la pesca y la recolección de frutos en otra economía productora, cuyos pilares serían la ganadería y la agricultura.. Este proceso es lo que se denomina Revolución Neolítica.

Esta revolución social y económica se iniciaría en una región conocida como el Creciente Fértil , las tierras regadas por las aguas de los ríos Tigris y Eufrates que recorrían Mesopotamia, denominación que significa precisamente “Tierra entre Ríos” y que comprende gran parte del territorio del actual Iraq, y también la estrecha franja de tierra fertilizada por las aguas del Nilo junto al que surgiría hacia el 3000 a. C el Egipto faraónico. Los primeros restos de esta transición de la vida nómada a la sedentaria y de la caza a la agricultura y ganadería tienen una antigüedad de unos nueve mil años y el primer asentamiento urbano lo hallamos en el territorio de lo que hoy conocemos como Cisjordania , la ciudad de Jericó. Por supuesto, este cambio no se dio de forma repentina y simultanea en todo el mundo, sino que de manera gradual las diferentes sociedades humanas distribuidas por el planeta fueron adoptando esta nueva forma de vida y en el caso de América del Sur y en particular en la zona andina la transición del nomadismo al sedentarismo se produjo hace unos siete mil años.

Mapa de la región que es conocida como el Creciente Fértil , donde se inició la Revolución Neolítica cuando el ser humano realizó la transición desde una vida nómada basada en la caza y la recolección de frutos silvestres, a una sociedad sedentaria con el desarrollo de la agricultura y la domesticación de ciertos animales con lo que la ganadería daba sus primeros pasos . Así nacieron los primeros asentamientos junto a ríos, lagos, en las zonas costeras, en lugares donde hubiera caza y agua. La más antigua de las ciudades de la que tenemos noticia es Jericó , la ciudad que según el Antiguo Testamento conquistaron los judíos dirigidos por Josué después de regresar de Egipto. Esta nueva forma de organización social se habría producido en diferentes puntos del planeta que dieron pasos similares, los primeros cultivos y la domesticación de los animales (imagen procedente de http://ocw.unican.es )

Para que un grupo humano se asiente en un lugar de manera estable es necesario que ese lugar disponga de pesca, caza y agua abundante y ese era el caso por ejemplo de los grupos humanos que se establecieron en la zona del lago Titicaca, centro en el que se desarrollaría la primera cultura andina de la que tenemos noticia, el pueblo de Tiahuanaco. Además de la abundante pesca que había en el lago también encontraron aquellos hombres y mujeres del neolítico gran cantidad de animales que hoy conocemos con el nombre de guanacos y vicuñas de los que además de carne podían también obtener otros productos como la leche, lana o sus propios excrementos como combustible. Fue el comienzo de la domesticación de estos animales, que a través de cruces y de la selección artificial realizada por los hombres daría origen a dos nuevas especies domésticas, la alpaca y la llama. La aparición de la ganadería transformó definitivamente a aquellas sociedades que abandonaron la vida nómada. Pero ,además, la domesticación de estos animales tendría otra consecuencia importante. Los animales eran guardados en corrales donde se acumulaban los excrementos depositados a lo largo de los días y los meses  y los que cuidaban de ellos advirtieron que del suelo fertilizado por los excrementos surgían en la época de lluvias muchas plantas .

Por si mi explicación puede resultar algo torpe o confusa este esquema refleja con claridad los pasos que permitieron la Revolución Neolítica y la transición de la sociedad nómada a la sociedad sedentaria. Uno de los principales factores que impulsaron este cambio fue el cambio climático que se produjo después del final del último periodo glacial . La domesticación de los animales y la agricultura son las claves para el desarrollo de la sociedad sedentaria. Entre los cultivos los primeros fueron los cereales, el maíz en América Central, el centeno, el trigo y la cebada en el Creciente Fértil, el arroz en el sureste asiático, la mandioca en la Amazonía y , como veremos en nuestra historia, la patata , aunque esta más recientemente, hace unos siete mil años (imagen procedente de http://laboratoriodesociales.wordpress.com )

Una de aquellas plantas destacaba por su denso follaje  en los meses de lluvia para secarse después en los meses más fríos del invierno, entre junio y septiembre en el Hemisferio Sur, pero que volvían a brotar de nuevo en la primavera , ya que su raíz quedaba enterrada y alimentaba a la planta en el cambio de estación. Probablemente aquellos hombres advirtieron que las plantas surgían de unos brotes que se hallaban muy próximos a la superficie y que eran muy fáciles de recolectar. Por supuesto , no hay ninguna historia que nos cuente como sucedió , pero si no fue así  tuvo que ser descubierta de una forma muy parecida  lo que los indios aimara llamaban “q’ipa papa” de la que pronto descubrirían que podía ser utilizada tanto para su consumo como para ser empleado como semilla. Había nacido lo que hoy llamamos la patata. La patata  es un tubérculo, un termino procedente del latín y que se deriva de la palabra latina  “tuber” que significa “tumor”, pues parece un tumor de la planta. Pero veamos como lo define el Diccionario de la Academia de la Lengua “Parte de un tallo subterráneo, o de una raíz, que engruesa considerablemente, en cuyas células se acumula una gran cantidad de sustancias de reserva, como en la patata y el boniato”

Las patatas son ricas en proteínas, en carbohidratos y también en vitamina C por lo que cuando no hay una gran variedad de alimentos este tubérculo cubre muchas de las necesidades nutritivas del ser humano y así sucedía en América del Sur . Mientras, el resto del mundo ignoraba su existencia hasta que en 1492 Cristóbal Colón(hacia 1452-1506)  descubría el continente americano y durante las décadas posteriores se inició la expansión española por aquellos inmensos territorios. Dirigidos por Francisco Pizarro (1478-1541) un reducido grupo de soldados españoles conquistaría el poderoso y extenso Imperio Inca  y llegarían a las tierras andinas donde siglos antes habían existido culturas como la de Tiahuanaco. Uno de los hombres que participaron en la conquista y que a la vez era también cronista de aquella aventura , se llamaba Pedro Cieza de León (1518-1554) quién  escribiría una obra titulada “Crónica del Perú” que constaba de tres partes aunque sólo sería publicada en vida la primera de las tres. Además de importante información sobre los pueblos anteriores al Imperio Inca y del propio Imperio Inca, la obra de Cieza de León sobresale por los detalles que nos proporciona sobre la vegetación, la fauna, la geografía y las costumbres de los pueblos  que fue encontrando en su camino.

Así es la planta de la patata, una imagen que necesitamos ver los que hemos sido criados en las grandes ciudades perdiendo el contacto con aquellas plantas que antes formaban parte de la rutina cotidiana de nuestros antepasados.Su nombre científico es Solanum Tuberosum . Se adapta a climas áridos aunque crece mejor en lugares húmedos, se siembra en primavera y su recolección es en otoño. En las zonas más frías, para evitar el efecto destructivo de las heladas, se siembra a finales de la primavera o comienzos del verano. Tampoco son buenas para su crecimiento temperaturas excesivas porque facilita el desarrollo de enfermedades. En la actualidad, además de como alimento, también se utiliza en otros ámbitos, en particular su almidón  que es empleado en la fabricación de papel, cola de pegar, cosméticos y polvo para lavar la ropa . Y la primera vez que el hombre se fijo en ella hace siete mil años fue en la región andina cuando vieron como nacía en la tierra fertilizada por los excrementos del ganado. Muchos siglos después se convertiría en la base de la dieta de naciones como Irlanda  (imagen procedente de http://datosagronomos.blogspot.es )   

Entre otros aspectos menciona Cieza de León aquellos extraños animales de cuello largo que hoy conocemos como llamas, alpacas, vicuñas y guanacos y también un alimento que el cronista español observó comer en regiones dentro de los actuales territorios de Colombia y Ecuador. Así lo describía el cronista español  “De los mantenimientos naturales fuera del maíz, hay otros dos que se tienen por principal bastimento entre los indios: el uno llaman papas, que es a manera de turmas de tierra, el cual después queda tan tierno por dentro como castaña cocida; no tiene cáscara ni cuesco más que lo que tiene la turma de la tierra; porque también nace debajo de tierra, como ella; produce esta fruta una hierba ni más ni menos que la amapola” Esta descripción de la papa , termino que ya hemos visto que procede del aymara q’ipa papa , aparecería en la primera parte de su “Crónica del Perú” publicada en 1533 que podemos considerar como la primera referencia a la patata en Europa. Sin embargo, no sería hasta 1555 cuando los primeros ejemplares de patata llegan a España aunque no para ser empleado como alimento sino más como algo curioso y exótico. Pero ya sabemos, como dice un proverbio español, que “el hambre agudiza el ingenio”, y eso es lo que debió suceder durante la hambruna que padeció la ciudad de Sevilla entre 1571 y 1574 como consecuencia de una serie de malas cosechas causadas por una prolongada sequía.

En uno de los hospitales sevillanos en los que cuidaban a personas sin recursos , el Hospital  de la Sangre de Sevilla decidieron probar con aquellos tubérculos que al no considerarse  como comestibles apenas tenían valor en el mercado y se vendían por precios muy bajos. Comenzaron a cultivarlos en las huertas del hospital y no tardaron en comprobar las virtudes de aquel tubérculo desconocido como alimento para los que tenían menos recursos.El rey español Felipe II(1527-1598) enviaría en 1565  al Papa Pío IV (1499-1565) un cargamento de patatas a las que algunos médicos le atribuían dotes curativas para que sanase de su enfermedad, aunque no tuvo demasiado éxito  porque  el papa moriría ese mismo año. Pero antes le había dado tiempo al pontífice a entregar algunas de estas patatas al cardenal Philippe de Silvry , también delicado de salud y que a su vez  entregaría una muestra al Jardín Botánico de Viena en 1588 , donde estaba el horticultor más importante de este siglo, el flamenco Carolus Clusius(1525-1609). De esta forma, gradualmente su consumo se iría extendiendo primero por el resto de España en el siglo XVII y el XVIII, siendo sobre todo el alimento de las clases más bajas, pues entre la aristocracia era mirado con desprecio, identificándolo con la comida de los pobres. Ya a finales del siglo XVI y comienzos del XVII su consumo se extiende a otros países europeos como Italia, Polonia, Alemania o Irlanda, de la que luego hablaremos con más detalle, jugando un papel importante en la popularización de su consumo la carestía de alimentos provocada por la Guerra de los Treinta Años que asoló gran parte del centro de Europa entre 1618 y 1648

Antoine Auguste Parmentier fue uno de los genuinos representantes del espíritu ilustrado y enciclopedista del siglo XVIII . Después de ser capturado durante la Guerra de los Siete Años y permanecer prisionero en Prusia donde su dieta estaba compuesta sobre todo por patatas comprendió que estas no representaban ningún problema para la salud como se creía erróneamente en los círculos científicos franceses que habían prohibido su cultivo , y que además eran nutritivas y sabrosas. Pero aunque hoy le conocemos principalmente por la introducción del consumo de la patata en Francia y por su uso habitual en la cocina, por lo que en su  honor los cocineros franceses incluyen la palabra parmentier en todos los platos cuyo ingrediente principal sea la patata, también propuso el frío para la conservación de la carne, inventó un método para extraer el azúcar de la remolacha y convenció a las autoridades militares francesas para que usaran la vacuna antivariólica desarrollada por Edward Jenner (1749-1823). Sobre la patata diría Parmentier a los académicos franceses “la carne de la patata es buena y saludable. De ninguna forma es tóxica y puede ser muy útil “ (imagen procedente de http://blog.catherindelors.com )

Precisamente como la puerta de entrada de la patata en Europa había sido España casi todas las naciones adoptaron el nombre en castellano y así encontramos el término potato en Inglaterra, patatis en árabe, potet en noruego o batata en portugués. En cuanto a la palabra castellana de patata habría surgido por una mezcla entre el nombre que daban al tubérculo los aymara “q´ipa papa” y otro tubérculo llamado batata, de la confusión entre ambos habría surgido la palabra patata que al principio servía para designar ambos tubérculos y sólo más tarde se distinguiría entre patata y batata, esta última una palabra de origen taino, los pueblos indígenas que habitaban el Caribe y la costa venezolana.Uno de los últimos países en introducir la patata en el consumo habitual de su población sería Francia. El naturalista y nutricionista francés Antoine-Augustin Parmentier (1737-1813), había participado en la Guerra de los Siete Años que entre 1756 y 1763 enfrentaría a Europa dividida en dos grandes alianzas, una formada por Prusia, Hanover y Gran Bretaña y la otra por Sajonia, Austria, Rusia, Suecia, España y la propia Francia. Parmentier fue hecho prisionero por los prusianos y durante su cautiverio fue alimentado principalmente con patatas y comprobó que no sólo no eran tóxicas sino  que eran sabrosas y nutritivas . Cuando regresó a Francia insistiría en las bondades del tubérculo que en Francia recibiría el nombre de “pomme de terre” por su aspecto que les recordaba a una manzana, pomme en francés, y consiguió levantar las prohibiciones que pesaban sobre su cultivo.

Y ahora nos trasladaremos a Irlanda, donde desde la década de 1590 se había introducido la patata traída de América por el navegante inglés Walter Raleigh(1554-1618). La patata  se había adaptado a Irlanda particularmente bien en comparación con otras naciones europeas gracias al clima suave y húmedo de la isla. La patata se convirtió en el principal elemento de la dieta de los irlandeses hasta convertirse casi en el único alimento que los irlandeses podían comer. Antes de seguir adelante echemos un vistazo a la situación de la sociedad irlandesa a mediados del siglo XIX, lo que es imprescindible para comprender lo que luego sucedió. Irlanda había estado sometida al dominio inglés desde que en 1171 el rey inglés Enrique II (1133-1189) desembarcara al frente de una gran flota en Waterford . Desde entonces se sucederían los intentos de los irlandeses de recuperar su independencia pero todas ellas fueron sofocadas por los ingleses. A mediados del siglo XIX la isla estaba bajo control inglés como lo había estado durante los últimos ocho siglos . Un censo realizado en 1841 establecía que Irlanda tenía 8.175.124 habitantes y los dividía en cuatro grandes grupos en razón de su riqueza y posesiones. Así estaban en lo más alto de la pirámide social irlandesa los terratenientes y agricultores con propiedades superiores a las veinte hectáreas, artesanos y agricultores cuyas propiedades estaban entre las dos y las veinte hectáreas, a continuación los pequeños propietarios que no disponían de más de dos hectáreas y , finalmente, el grupo más numeroso, aquellos que no tierras tierras y a los que se refería el censo como personas “con medios sin especificar”

Mapa de la actual República de Irlanda que conserva tres de sus cuatro provincias históricas, Munster, Leinster y Connaught, mientras que la cuarta, Ulster, sigue bajo soberanía británica bajo el nombre de Irlanda del Norte. Tiene una extensión de 70.273 kilómetros cuadrados (la República de Irlanda) y una población de poco más de cuatro millones de habitantes. Desde 1171, fecha en la que desembarcó en la isla la flota dirigida por el rey inglés Enrique II, padre de Ricardo I Corazón de León y de Juan Sin Tierra, en la localidad de Waterford  que podéis ver en el mapa en la provincia de Munster en la costa del Mar Céltico y junto a la desembocadura del Suir, Irlanda permaneció dominada por el Reino Unido hasta 1919 cuando declaró su independencia que no sería reconocida hasta 1949. Aunque a lo largo de su historia había intentado en diferentes ocasiones conseguir recuperar la independencia la Gran Hambruna entre 1845 y 1849 sería el detonante que impulsaría el deseo irlandés de sacudirse el dominio británico. Creo que a lo largo de la segunda parte de este relato veremos que razones no les faltaron ante la actitud de los poderosos terratenientes ingleses y la falta de comprensión hacia los sufrimientos de los irlandeses demostrados por el gobierno de Londres (imagen procedente de http://www.lospaises.com.ar )

A los dos últimos grupos, los propietarios de terrenos con menos de dos hectáreas de superficie y los que no tenían terrenos en propiedad, pertenecían el 70% de la población rural irlandesa. La patata no requería un gran esfuerzo para su cultivo ni tampoco para la recolección y era ideal para aquellos que tenían propiedades pequeñas y practicaban una agricultura de supervivencia, viviendo y comiendo de lo que obtenían en sus pequeños huertos. Para mediados del siglo XIX tres millones de irlandeses de los ocho millones que vivían en la isla tenían como único alimento en su dieta la patata y se calcula que cada irlandés consumía seis kilos diarios de patatas , mientras que otros alimentos como la carne , el maíz, el pan o el grano quedaban fuera del alcance de los más humildes y sólo eran productos habituales en las mesas de los terratenientes. Como podéis imaginar , cuando el alimento de una población depende exclusivamente  de un único producto cualquier problema en la cosecha , cualquier caída en su producción , ponía en riesgo a todos sus habitantes y así sucedería con diferentes periodos de hambre que , limitándonos al siglo XIX, había padecido Irlanda en 1807, 1817, 1821, de 1839 a 1834 y 1839, todas ellas debidas a malas cosechas.

Aspecto de una patata infectada por el hongo Phytophthora Infestans que provoca una enfermedad conocida también como tizón tardío o mildiu de la papa . Para propagarse necesitan de temperaturas suaves, por encima de los 10ºC y humedad, y su primera manifestación es la aparición de manchas oscuras en las hojas de la planta . Los tubérculos comienzan a desarrollar también manchas oscuras o marrones como podéis ver en la fotografía y luego la acción de las bacterias provocan su putrefacción. Todavía hoy sigue siendo una plaga de difícil tratamiento y en aquella década de los cuarenta del siglo XIX además de la hambruna irlandesa causaría otra hambruna en Escocia , que también basaba gran parte de su alimentación en las patatas, entre 1846 y y 1857. (imagen procedente de http://www.laopinion.cl )

Pero el problema irlandés era no sólo que su alimentación se basaba en exclusiva en la patata, sino que además utilizaba una única variedad de patata, la Lumpers, que daba un gran rendimiento pero que al no existir una diversidad genética la hacía muy vulnerable a cualquier enfermedad que podría acabar con la cosecha entera. Los primero síntomas del desastre comenzaron en septiembre de 1845, cuando los agricultores observaron una extraña decoloración en las hojas de la planta y los temores de que estuvieran afectadas por alguna enfermedad se  verían confirmados en octubre, cuando se recogieron las cosechas y las patatas estaban podridas. Las había infectado un hongo llamado Phytophthora Infestans, un parásito de la patata y también de los tomates, a los que causaba una enfermedad llamada tizón tardío o mildiu de la papa . Las semillas de este hongo habían llegado a través del mar procedentes de Inglaterra y de Europa continental. La enfermedad se manifestaba en forma de manchas negras en las hojas y luego se extendía hasta el tubérculo , que se pudría.  El año 1845 pudieron salvarlo los campesinos irlandeses gracias al grano importado de América, a la venta del escaso ganado que tenían en propiedad y al consumo de sus reservas, con las esperanzas puestas en que el año siguiente hubiera una buena cosecha de patata. Pero lo peor, como veremos en la segunda parte de esta historia, estaba aún por llegar y significaría el mayor desastre que conocería Irlanda en su historia y el gran y trágico fracaso de una política económica basada en el Laissez Faire, en el dejar hacer al mercado sin admitir la intervención del Estado.  

DEMOCRACIA PORNOGRÁFICA, LIBERTAD EN VENTA Y EL NUEVO DESPOTISMO ILUSTRADO

El termino pornografía proviene de dos palabras griegas, pornos que significa prostitución y grafía que tiene el sentido de dibujo o descripción, por lo que de forma literal se podría traducir como descripción de la prostitución y eso es en lo que se está convirtiendo nuestras democracias, el gobierno del pueblo del que nos sentíamos tan orgullosos hasta hace muy poco tiempo pero que ahora nos damos cuenta que poco tiene de gobierno del pueblo, ni de representación de los intereses de los ciudadanos y si mucho de desprecio por la voluntad soberana . Desde el comienzo de la ya familiar crisis en el año 2008 en Estados Unidos hasta este mes de noviembre de 2011 hemos asistido al declive no de la economía, sino del propio sentido de la democracia. Hemos visto como los valores que hasta ahora creíamos firmes e inconmovibles, los valores de igualdad y libertad nacidos en la Revolución Francesa de 1789 y la Declaración de Independencia de Estados Unidos de 1776 , son puestos en cuestión ante el nuevo dios , el nuevo becerro de oro al que todos debemos obediencia y sumisión, el mercado, el sistema financiero, la economía.
En el Preámbulo de la Declaración de Independencia de Estados Unidos firmada el 4 de julio de 1776 se puede leer  estas hermosas palabras “Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios,el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que los gobiernos establecidos hace mucho tiempo no se cambien por motivos leves y transitorios; y, de acuerdo con esto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a sufrir, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia mediante la abolición de las formas a las que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, que persigue invariablemente el mismo objetivo, evidencia el designio de someterlos bajo un despotismo absoluto, es el derecho de ellos, es el deber de ellos, derrocar ese gobierno y proveer nuevas salvaguardas para su futura seguridad”
Archivo:Declaration independence.jpg
“La Declaración de Independencia” del pintor norteamericano John Trumbull(1756-1843) representa el momento en que el llamado Comité de los Cinco formado por Benjamin Franklin, Thomas Jefferson, John Adams, Roger Sherman y Robert Livingston presenta la Declaración de Independencia de los Estados Unidos al Congreso , que les había encargado esta misión. La Declaración proclama que los hombres “son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” Significaba el cambio hacia el mundo moderno donde la libertad y la igualdad de derechos y la búsqueda de la felicidad  serían los valores irrenunciables de todas las sociedades democráticas. Era el fin del absolutismo, aunque durante los dos siglos siguientes habría que derramar mucha sangre para defender estos valores. Pero ahora parece que estamos dispuestos a renunciar a ellos en el altar de la economía. El ser humano al servicio de un sistema, la mayor perversión de nuestras sociedades modernas
Si, hermosas palabras , el reconocimiento como derechos inalienables de todo ser humano la vida,la  libertad y la búsqueda de la felicidad, y cuando estos derechos se vean amenazados por la actuación de los gobiernos elegidos por el pueblo se reconoce a este el “derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad.”  Por lo tanto, entendemos que en este documento se afirma la obligación de los gobiernos de velar por la seguridad y felicidad de sus ciudadanos y en caso de faltar a esta obligación podrán ser reemplazados. Ahora veamos que dice al respecto la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano firmada en Francia el 26 de agosto de 1789. Podemos leer en su preámbulo
“Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional , considerando que la ignorancia , el olvido o el menosprecio de los derechos del hombre  son las solas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una declaración solemne los derechos naturales, inalienables  y sagrados del hombre a fin de que esta declaración, presente de un modo constante en todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; a fin de que los actos del poder legislativo y los del poder ejecutivo, al poder ser en cada instante comparados con el fin de toda institución política , sean más respetados ; a fin de que las reclamaciones de los ciudadanos , fundadas en adelante sobre principios simples indiscutibles, giren siempre al mantenimiento de la constitución y a la felicidad de todos “. En el artículo seis de esta Declaración leemos “La ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho de concurrir personalmente  o por sus representantes a su formación”.
El celebre cuadro del pintor francés Eugène DelacroixXX. En su artículo sexto podemos leer “La ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho de concurrir personalmente o por sus representantes a su formación”. Sin embargo, parece que hoy este artículo ya no tiene validez pues las leyes se imponen, no ya por los gobiernos elegidos democráticamente, sino por la influencia de los grupos de presión financieros . Los intereses privados son puestos por encima de los intereses colectivos, de la sociedad (imagen procedente de http://enciclopedia.us.es )
 
Ahora viajemos en el tiempo hasta la primera semana de noviembre del año 2011. El primer ministro griego Yorgos Papandreu (1952) anunciaba la convocatoria de un referéndum para preguntar a los ciudadanos griegos si estaban de acuerdo  o no con las nuevas medidas económicas impuestas a Grecia por la Unión Europea y por el Fondo Monetario Internacional, aunque en realidad son las medidas impuestas por esos entes abstractos que llamamos mercados, compuestos por los intereses económicos de determinados grupos financieros que representan no a intereses colectivos sino particulares y que no han sido elegidos por votación popular sino por los accionistas de esas empresas o nombrados  por sus consejos de administración. La convocatoria de este referéndum llegaba tarde, pues tenía que haber sido convocado al inicio de la crisis para preguntar al pueblo sobre como gestionar una crisis que le iba a afectar directamente a su forma de vivir , a su capacidad económica, a su bienestar, una palabra que parece estar maldita en nuestros días.  Pero debería ser considerado una buena noticia para la democracia, para el ejercicio de la libertad, de un gobierno que escucha la voz de los ciudadanos, pero no como una concesión a estos, sino reconociendo su derecho a hacerse oír.
Pero no fue esa la reacción de Europa, de esa Europa que gusta convertirse en adalid de la libertad, en paladín de los pueblos oprimidos, en la castigadora de los dictadores y tiranos en todo el planeta, aunque sabemos todos que para Occidente no todos los dictadores son igual de repugnantes, todo depende de los intereses económicos que haya en juego y no tenemos más que comprobar la doble vara con la que han sido medidos los casos de Libia y Siria. En la primera se ha intervenido militarmente  en una guerra civil con el pretexto de proteger la vida de los civiles. En el caso de Siria, donde los muertos por la represión del gobierno superan los tres millares, parece que estos civiles no son tan importantes. Claro que Siria no tiene el nivel de reservas estratégicas de petróleo y gas natural de Libia. Ese es el compromiso con la libertad de los diferentes gobiernos de la Unión Europea, los intereses económicos, Si tienes algo que yo puedo utilizar te apoyaré, si no tienes nada entonces me olvidaré de ti, esa es su filosofía en política internacional.
El presidente griego Yorgos Papandreu detras parece seguir a los dos líderes europeos, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy, que toman decisiones en nombre de todos y se escandalizan cuando se trata de preguntar a los pueblos si están conformes con las políticas que les imponen, no ellos como gobierno democrático donde los ciudadanos hemos delegado la autoridad y el poder, sino los llamados mercados, los grupos financieros , los fondos de inversión, los intereses de las grandes multinacionales . Ellos defienden sus intereses particulares y los líderes de los gobiernos democráticos no se atreven a preguntar a sus ciudadanos ¿Es este el gobierno del pueblo? En la Declaración de Independencia de Estados Unidos se reconocía el derecho de los ciudadanos a  “que cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios,el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad” Si niegan ese derecho, están negando el espíritu de la democracia . Estamos ante un nuevo despotismo, el despotismo económico (imagen procedente de http://www.ultimahoranoticias.es )
Al anunciarse el referéndum los lideres de la Europa democrática, los representantes elegidos por la voluntad popular, se echaron las manos a la cabeza escandalizados. La canciller alemana Angela Merkel(1954), el presidente de la República Francesa Nicolas Sarkozy(1955) y el resto de gobernantes de la Unión Europeo que actúan poco más que como sumisos cortesanos de los dos grandes monarcas europeos, no tardaron en presionar al presidente griego para que diera marcha atrás en su decisión de consultar al pueblo griego y el propio ministro de económica griego Evángelos Venizelos declaraba “El euro es una conquista histórica del pueblo griego, que no puede depender de un referéndum” No, esa decisión era demasiado importante para dejarla en manos de los ciudadanos, del pueblo ignorante, del vulgo desinformado que no sabe que es lo más conveniente para sus intereses. Curiosa forma de pensar en pleno siglo XXI porque me recuerda a otra filosofía de gobierno que había sido enterrada en el siglo XVIII.
En el siglo XVIII la monarquía absoluta ,donde todo el poder residía en el monarca, comenzaba a tambalearse pero los reyes fueron lo suficientemente astutos para tratar de adaptarse a los nuevos tiempos , a los avances intelectuales y científicos que trataban de modificar la sociedad, a la Ilustración que abría nuevas formas de pensamiento donde se defendía la libertad y los derechos de los hombres, y creó una nueva forma de gobierno, la del Despotismo Ilustrado . En realidad el poder lo seguía detentando de forma absoluta el monarca pero al tiempo adoptaba una actitud benevolente y paternalista con su pueblo, como si este fuera un niño al que hay que mimar un poco pero al que no se puede dejar a su libre albedrío, pues no está preparado para tomar decisiones sobre su destino. El lema de aquella forma de gobierno que se extendió por buena parte de Europa era “todo para el pueblo pero sin el pueblo” Sin embargo, parece que esta forma de gobierno no fue bien aceptada por un pueblo cada vez más cansado de las injusticias, de la desigualdad, de la pobreza a la que había sido condenado durante siglos. Al aumentar las tasas de alfabetización también aumentó la necesidad de decidir por si mismo, al igual que sucede con una persona cuando pasa de la infancia y adolescencia a la juventud.
Evangélos Venizelos , el ministro de economía griego que ha declarado “El euro es una conquista histórica del pueblo griego, que no puede depender de un referéndum”  En democracia no debería haber ninguna cuestión que no pueda ser consultada con el pueblo. Lo contrario es considerar a los ciudadanos como personas inmaduras y sin suficiente preparación para decidir sobre su destino y sus intereses. El despotismo ilustrado se caracterizaba por la actitud paternalista de los monarcas sobre su pueblo y parece que esa es la actitud de nuestros dirigentes. Sólo ellos conocen el camino correcto y es mejor no preguntarnos pero ¿ por qué cuatro años después del inicio de la crisis seguimos no solo inmersos en ella sino en una situación que se deteriora cada vez más?¿su incompetencia para encontrar una solución no es prueba suficiente de su mediocridad y de la necesidad de que los ciudadanos hagan oír su voz? En la opinión de ellos y de los que manejan su actuación entre bastidores esta claro que no, la solución es ponernos una mordaza y que aceptemos resignadamente sus decisiones (imagen procedente de http://www.cuentasclarasdigital.org ) 
Primero fue el nacimiento de Estados Unidos y su democracia, luego la Revolución Francesa y ya en el siglo XIX las revoluciones que a partir de 1848 cambiaron los sistemas políticos del continente y,poco a poco, las viejas monarquías absolutistas fueron sustituidas por monarquías constitucionales o por repúblicas, la voz de los ciudadanos comenzó a ser escuchada respaldada por textos como los que hemos visto más arriba, la Declaración de Independencia de Estados Unidos o la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, donde se establecían como obligaciones fundamentales de todo gobierno que “organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad.” El despotismo ilustrado desapareció aunque todavía hubo que sufrir y luchar mucho durante todo el siglo XIX y el siglo XX para lograr el reconocimiento de derechos políticos y laborales que derivaron en la creación del hoy denostado estado de bienestar, cuya defensa parece convertirse ahora casi en un pecado contra la nueva religión, la impuesta por la economía.
¿Qué pensarían todos los que durante más de dos siglos lucharon por nuestra libertad, por el derecho a que nuestra palabra sea escuchada y tenida en cuenta?¿Hemos olvidado que democracia significa “gobierno del pueblo” y que los políticos no son más que nuestros representantes, los portavoces de nuestras decisiones?¿Que queda de una democracia cuando sus representantes desconfían de los ciudadanos y los consideran demasiado estúpidos, poco preparados o ignorantes para comprender la situación a la que se enfrentan? Si la voz de los ciudadanos no debe ser consultada, como afirmaba el ministro de economía griego y como han demostrado que pensaban los demás líderes europeos, ¿que tipo de democracia tenemos? No creí que en Europa se pudiera oír que una decisión es demasiado importante como para someterla a la votación de los ciudadanos. Es un desprecio a los valores democráticos, es un desprecio a la inteligencia de todos y cada uno de los ciudadanos europeos.
El riesgo de poner una imagen como esta es que te acusen de demagogia, de tratar de dar pena, pero acepto la acusación si se considera demagogia que casi 1000 millones de personas pasen hambre en el mundo mientras miles de millones de euros son utilizados para evitar el colapso de grupos financieros privados que en su momento no invirtieron parte de esos beneficios en la sociedad. Europa se empobrece, pero lo que para nosotros es una disminución del nivel de vida para otras naciones supone la hambruna y la muerte. La democracia en la que yo creo no se somete a las reglas del mercado, es el mercado el que debe someterse a los valores morales defendidos por la democracia, el primero de los cuales es el bienestar y la felicidad del ser humano. Si renunciamos a esto, lo demás carece de sentido (imagen procedente de http://pocamadrenews.wordpress.com ) 
 
Desde hace cuatro años vivimos inmersos en una crisis que se inició no por el estado de bienestar, sino por las acciones irresponsables de grandes entidades financieras que especulaban con sus inversiones inmobiliarias,con las hipotecas convertidas en una especie de valores que se compraban y se vendían, mientras los consejos de administración de estas entidades obtenían millonarios beneficios , se incrementaban los salarios hasta multiplicar por 400 los que cobraban sus empleados y animaban a los ciudadanos a endeudarse por cantidades muy superiores a sus ahorros e ingresos, convirtiendo a millones de personas en auténticos rehenes de los bancos durante décadas. Todo era hermoso,no pasaba nada y no se escuchaba a los que avisaban contra esta carrera ciega en busca del máximo beneficio, del enriquecimiento basado en la especulación y no en la producción, en la mentira y no en la realidad, pues la economía financiera es una gran mentira donde nada es real, todos son números que aparecen en ordenadores y que sólo tienen valor porque se lo queremos dar, pero no hay nada.
Todos sabemos que ha pasado, como cientos y miles de millones se han utilizado para salvar a los responsables de crear esas burbujas, de llevarnos a la bancarrota del sistema. Como esos mismos responsables han continuado ocupando sus puestos al frente de las empresas o de los gobiernos que permitieron que la situación alcanzara este extremo, mientras se exigen sacrificios cada vez mayores a los ciudadanos y la situación sigue deteriorándose y unos pocos siguen enriqueciéndose y presionando a los gobiernos para que adopten sus decisiones a lo que ellos quieren. ¿Sabeis como se llama a eso, a como los gobiernos se pliegan a los dictados de los grandes poderes económicos por encima de los intereses de los ciudadanos a los que deben su puesto y a los que en teoría deben representar? Se llama pornografía, la prostitución de la democracia, a la que se pone un precio y se vende al mejor postor.
El filósofo escocés Adam Smith es considerado el fundador de la economía como ciencia gracias a su obra “La riqueza de las naciones”. Según Smith  la clave del bienestar social está en el crecimiento económico, y para lograrlo considera la  libre competencia como el medio más idóneo para conseguirlo , afirmando que las contradicciones engendradas por las leyes del mercado serían corregidas por lo que él denominó  la mano invisible del sistema, es decir, que el propio mercado corregiría sus  errores, que es lo que han defendido los partidarios de una economía sin regulaciones por parte del Estado. También afirmaba Smith que   “el hombre necesita casi constantemente la ayuda de sus semejantes, y es inútil pensar que lo atenderían solamente por benevolencia . No es la benevolencia del carnicero o del panadero la que los lleva a procurarnos nuestra comida, sino el cuidado que prestan a sus intereses”  El egoísmo y no el altruismo sería la base de la economía , y puede que en parte sea cierto y ,como decía en otra de sus citas, “dame lo que necesito y tendrás lo que deseas”  es la clave de nuestra economía, pero si a egoísmo no se le ponen límites se convierte en codicia y la codicia no da nada, solo acapara y eso es lo que ha sucedido y está sucediendo. Unos pocos acaparan y se enriquecen  y una gran mayoría se sacrifica por ellos (imagen procedente de http://zagalescullar.blogspot.com ) 
He citado en otras ocasiones estas palabras del economista y filósofo escocés Adam Smith (1723-1790) “No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.”  Esto es algo obvio pero parece que ahora ya no lo parece tanto, la felicidad ya no entra en los planes de nuestros gobiernos , no cotiza en la Bolsa ni se puede comprar o vender en los mercados internacionales. También afirmaba que la economía de mercado y el capitalismo son instrumentos para crear riqueza y bienestar, pero no pueden sustituir a los valores morales de una sociedad , no pueden ni deben suplantarlos, pues son estos valores los que deben regular la economía y no a la inversa. La pregunta es ¿quién manda en el mundo, los representantes elegidos democráticamente por las naciones o los poderes económicos que representan intereses particulares y no sociales?¿quién ha puesto la economía por delante de los valores morales?¿cuando hemos aceptado subordinar la felicidad y el bienestar de los seres humanos a los valores del mercado?¿funciona un sistema incapaz de generar riqueza para el pueblo y que sólo la reserva para unos pocos?
Una imagen de los disturbios en Grecia durante el pasado mes de octubre. Si la situación de crisis, de crecimiento del desempleo, de recortes sociales, de reducción de las inversiones y de progresivo empobrecimiento de la sociedad prosigue se sucederán los disturbios en otras naciones y una escalada de la violencia a su vez podría generar un recorte de las libertades y un endurecimiento de las leyes. Aun estamos a tiempo de recuperar el gobierno para los representantes elegidos por los ciudadanos y no dejarlo en manos de intereses particulares pero la falta de auténticos políticos con visión de futuro ponen en peligro dos siglos de historia , de lucha por la libertad, los derechos laborales y ciudadanos. Y quiero dejar claro que la violencia nunca es el camino, y los movimientos de indignados carecen de ideas claras y están condenados al fracaso. La solución debe hallarse a través de los cauces que nos ofrece la democracia, pero para eso es necesario la implicación de todos (imagen procedente de http://internetsocialista.blogspot.com )
La respuesta a todas estas preguntas la hemos tenido esta semana, al rechazar el referéndum al pueblo griego. El miedo a la decisión de los ciudadanos es el gran fracaso de todos los gobiernos europeos, el gran fracaso de nuestras democracias, la auténtica tragedia de esta crisis. Se ha querido crear una Unión Europea cimentada no en la unión de los pueblos, de las culturas , de los intereses comunes, sino en una moneda, en algo material y perecedero, en algo sin alma como sin alma es esta Unión . No se lo que sucederá en el futuro, es probable que sigamos adelante poniendo nuevos parches , cediendo derechos y libertades , sometiendonos a los dictados de poderes que no han sido elegidos sino impuestos por un nuevo despotismo ilustrado o , quizás , debería decir despotismo económico. Y el mundo seguirá girando con sus mil millones de  pobres, con un futuro incierto debido a la lucha que habrá que mantener por los recursos en materias primas, alimentos, agua o tierra y la amenaza de un cambio climático que endurezca aún más las condiciones de vida de todos y , sobre todo, de los más pobres. Pero que mas da , la vida , la libertad, la justicia , la decencia, la solidaridad no son valores que hoy coticen en Bolsa.