HISTORIAS DE HISPANIA :DEL ORIGEN DE HISPANIA Y EL REINO DE TARTESSOS. PARTE I

Con el artículo de hoy quiero iniciar una serie dedicada a las guerras que se mantuvieron en lo que era conocido por los antiguos romanos como Hispania , la cual comprendía la totalidad de la Península Ibérica donde se encuentran las actuales España y Portugal . Hispania llegó a ser la provincia más romanizada de su Imperio, dándole incluso cinco emperadores a Roma, Servio Sulpicio Galba(3 a.C-69 d.C), Marco Ulpio Trajano(53-117), Publio Elio Adriano(76-138),Magno Clemente Máximo(335-388)  y Flavio Teodosio(347-395) y fue también uno de los graneros del Imperio, que alimentaba con su trigo a la mayor parte del Imperio, cuna de filósofos como el cordobés Lucio Anneo Séneca , poetas como Marco Anneo Lucano o Maco Valerio Marcial y filósofos y oradores como Marco Fabio Quintiliano.
Pero a pesar de esta pléyade de personalidades  que convirtió a Hispania en una de las provincias más importantes del Imperio Romano, su conquista fue la más complicada para las célebres legiones romanas, una conquista que se prolongó durante más de dos siglos, convirtiéndose en marco de importantes batallas de las guerras púnicas entre Cartago y Roma durante el siglo III a. C, con personajes que han pasado a la leyenda de nuestra historia como el lusitano Viriato o los jefes de la tribu de los ilergetes, los hermanos Indíbil y Mardonio. Es una parte de la historia llena de actos heroicos, de resistencia de un conjunto de pueblos que no conformaban una nación pero compartían una cultura común que terminaría sucumbiendo ante el implacable rodillo romano. A partir de hoy iremos conociendo, si queréis acompañarme en este viaje, un poco de esa historia y de aquellos hombres que vivían en el mismo lugar donde hoy vivimos nosotros.
Empecemos por el nombre de Hispania, ¿de donde proviene? Lo primero es saber que la Península Ibérica era conocida como Iberia por los griegos e Hispania por los romanos, aunque esta denominación no era de origen latino sino que parece provenir de los fenicios. Los fenicios  eran un pueblo que ocupaba una estrecha franja de Oriente Medio, donde hoy se hallan los territorios del Libano y parte de Israel y que durante finales del segundo milenio a. C habían destacado como grandes navegantes y comerciantes, extendiendo una red de factorías o colonias por diversos puntos del Mediterrano. Hacia el año 1000 a.C fundaron en el extremo sur de la Península la ciudad de Gadir , la actual Cádiz.
Extensión aproximada del mítico reino de Tartessos, cuyo último monarca, Argantonio, lo llevó a su época de máxima prosperidad gracias a sus minas de oro, plata y estaño  
Parece ser que el territorio ibérico tenía una gran abundancia de conejos, lo que llevó a los fenicios a bautizar a la Península con el nombre de I-shphanim o “tierra de conejos” o , según algunos estudiosos, Hi-shphanim o “Isla de conejos”. Sin embargo no todos se hallan de acuerdo con este origen ya que algunas teorías más recientes harían proceder el término de Hispania de la palabra fenicia I-span-ya que significaría “isla o costa de los forjadores de metales”, nombre que los fenicios le habrían dado por la intensa actividad minera y metalúrgica de un próspero reino, el reino de Tartessos y su mítico rey Argantonio del que hablaremos un poquito más adelante.
En cuanto a los griegos, conocieron en un primer momento a la Península con el  nombre de Ophioússa, que significa “tierra de serpientes” por la abundancia de serpientes que había en su territorio, aunque posteriormente la llamaron Iberia como derivación de la palabra Iber que oían constantemente a sus habitantes, aunque desconocemos su significado real  que podría ser “río”. Para terminar con las teorías, numerosas y que no recojo en su totalidad para no fatigaros más con la etimología, hay otra que señala que el término Hispania podría proceder de la palabra Hesperia  que hacía referencia a Hesperos la primera estrella que se veía en el cielo por Occidente y que utilizaban también para referirse a las actuales Italia y España. 
Entre el mito y la realidad, en las brumas de la historia de la Península, surge el nombre de un reino y de un monarca cuya existencia incluso se ha llegado a confundir con la mítica Atlantida , un reino conocido con el nombre de Tartessos y su legendario monarca Argantonio. Este reino se extendería desde el actual Algarve portugués hasta las provincias andaluzas de Huelva , Cádiz y Sevilla y su nombre provendría del nombre que los fenicios dieron al río Guadalquivir, al que llamaban Tartessos
De Tartessos conocemos los nombres de tres reyes míticos anteriores a Argantonio: Gerión, Gárgoris y Habis. Según los mitos griegos, Gerión  era un pastor de toros bravos , hombre rico y de gran fortaleza,inventor del yugo para los bueyes  al que Hércules le robó el ganado en uno de sus célebres doce trabajos. Gerión quiso vengarse y persiguió a Hércules pero este se ocultó y mató a Gerión con una flecha envenenada con veneno obtenido de Hidra.
En cuanto a Gárgoris, que también era pastor, descubrió la miel y desarrolló la apicultura. Fruto de sus relaciones incestuosas con su hija, cuyo nombre no ha llegado hasta nosotros, tuvo un hijo de nombre Habis. Para ocultar su delito, Gárgoris ordenó encerrar a su hija y matar a su hijo, pero los dioses le protegieron y después de criarse en plena naturaleza como una criatura salvaje siendo amamantado por una cierva, lo que nos recuerda mitos como el de la loba y Romulo y Remo, legendarios fundadores de Roma. Al saber que su hijo aún estaba vivo , Gárgoris trató de acabar con su vida de diferentes formas, provocando estampidas de vacas que le aplastasen, azuzando perros salvajes y cerdos hambrientos para que lo devorasen  e incluso lanzándolo al mar. Pero de ninguna de esas formas consiguió acabar con su vida e Hibis fue creciendo hasta convertirse, ya de adulto en un bandido.Finalmente, varios súbditos de su padre consiguieron apresarlo y llevarlo ante Gárgoris, quién maravillado de la fortuna de su hijo-nieto y suponiedo que estaba protegido por los dioses, decidió perdonarle la vida y nombrarle su heredero. A Habis se le considera el inventor del arado y de las leyes por las que se gobernaría el reino de Tartessos
Herodoto, considerado el padre de la historia, nos ha dejado la primera referencia histórica y escrita del reino de Tartessos, que algunos llegaron a considerarlo un reino mítico confundiéndolo con la Atlantida
Abandonando el reino de la mitología, llegamos ahora al reinado de Argantonio, un rey legendario pero del que tenemos constancia histórica gracias a Hérodoto, que en el siglo V a.C menciona a Argantonio, nombre que significa “Hombre de Plata”. En su obra “Historia”, encontramos esta referencia al reino de Tartessos
“…un navío samio, que tenía por patrono a Colaios y que se dirigía hacia Egipto, fue arrojado fuera de su ruta a la isla de Platea; las samios confiaron todo el asunto a Corobios y le hicieron un depósito de víveres para un año. Ellos mismos, que, al partir de la isla, habían marchado con un enorme deseo de llegar a Egipto, navegaron fuera de su ruta, arrastrados por el viento del Este; y, sin dejar de soplar el viento, alcanzaron las columnas de Hércules y, conducidos por un dios, llegaron a Tartessos. Este lugar de comercio estaba sin explotar en esta época, de forma que, a su vuelta, estos samios realizaron con su cargamento el mayor beneficio que haya conseguido hasta ahora ningún griego, del que nosotros tengamos referencias exactas, si exceptuamos a Sóstrato, hijo de Laodamente de Egina, que ningún otro puede compararse con éste. De sus ganancias los samios dedujeron el diezmo, seis talentos y ordenaron fabricar un jarrón de bronce en forma crátera argólica.”
Y otro historiador griego, Pausanias(siglo II a.C), nos deja esta otra referencia sobre Tartessos:
«Dicen que Tartessos es un río en la tierra de los íberos, llegando al mar por dos bocas y que entre esas dos bocas se encuentra una ciudad de ese mismo nombre. El río, que es el más largo de Iberia y tiene marea, llamado en días más recientes Baetis y hay algunos que piensan que Tartessos fue el nombre antiguo de Carpia, una ciudad de los iberos»
La capital del Tartessos de Argantonio parece ser que fue la ciudad de Tartos ,situada en algún lugar de la desembocadura del río Guadalquivir. La economía de su reino se basaba en la pesca, la agricultura y la ganadería pero, sobre todo, de sus minas de oro , plata y estaño , que atrajo a los fenicios hasta su reino para comerciar y utilizar estos metales en la acuñación de monedas.
Curiosamente, Argantonio es el único rey del que tenemos constancia histórica y , a la vez, es el último monarca de Tartessos. Según nos cuenta Hérodoto, Argantonio vivió nada menos que 120 años, del 670 al 550 a. C . Me gustaría señalar que en la historia antigua encontramos, como sucede en la Biblia, vidas extremadamente prolongadas que no deberíamos tomar al pie de la letra, ya que suele ser una forma de señalar por los historiadores de la época un tiempo de paz y prosperidad. Durante su reinado, Tartessos conoció su época de mayor auge y riqueza, en gran parte gracias a su alianza con la colonia griega de Asia Menor de Focea, alianza con la que pretendía independizarse de la dependencia de su reino de los fenicios. Un signo de la riqueza de Tartessos en aquellos tiempos lo tenemos en el hecho de que llegó a enviar a Focea más de 1500 kilos de plata
Argantonio, el longevo rey tartesso al que Herodoto le daba una edad de 120 años y que reinó durante más de 80 años. Al final de su reinado Tartessos entraría en una grave crisis que la haría desaparecer de la historia.
A la muerte de Argantonio  Tartessos entró en una rápida decadencia que la llevó a desaparecer poco después de su fallecimiento, como consecuencia de la batalla de Alalia. En esta batalla , que tuvo lugar hacia 537 a. C una coalición naval entre cartagineses y etruscos se enfrentó a los focenses,aliados de Tartessos, de la colonia de Alalia, en la actual Córcega, disputándose el dominio del Mediterráneo. Aunque los focenses eran inferiores en número a la coalición cartaginesa y etrucas, gracias a su superioridad táctica pudieron derrotarlos pero a un coste muy alto que obligó a los focenses a renunciar a su política expansionista. Esto provocó que Tartessos, que basaba su comercio en las relaciones que mantenía con Focia, quedase aislado y entrase en una fuerte crisis económica. No sabemos que sucedió exactamente pero al final de este siglo VI a. C desaparece toda referencia a Tartessos, mientras que se incrementa la presencia de los cartagineses. La Península entraba en una nueva etapa de su historia.
En el siguiente capítulo de esta serie sobre la Historia de Hispania conoceremos a las tribus celtas e íberas, lucharemos con las tropas de los cartagineses Amílcar y Aníbal, los enfrentamientos entre Roma y Cartago en Hispania donde los pueblos de Hispania fueron en ocasiones actores  y en otras espectadores, pero de la que no sacaron provecho alguno, regando con su sangre los campos de batalla en una guerra que no era suya y que se convertiría en el preludio de la desesperada lucha por su independencia contra la República de Roma y sus legiones.