LOS BORGIA, HISTORIA DE UNA LEYENDA NEGRA (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de la historia de esta familia de origen aragonés y establecida desde finales del siglo XIII en la valenciana ciudad de Játiva, los Borja , que luego darían un aire más italiano a su apellido transformándolo en Borgia, habíamos dejado a Rodrigo de Borgia(1431) elegido como nuevo papa el 10 de agosto de 1492 con el nombre de Alejandro VI . Vimos como había iniciado su carrera en la Iglesia de la mano de su tío Alfonso de Borja(1378-1558) cuando se convirtió en el  papa Calixto III en 1555. Como rápidamente le había nombrado un año después obispo  de Gerona en 1457 y de Valencia en 1458 , a los que años después añadiría los de Cartagena en 1482 y Mallorca en 1489. Gracias a los ingresos obtenidos a través de estos puestos y también del de vicecanciller de la curia romana, cargo que ocuparía hasta su elección como papa, Rodrigo de Borja se había convertido en el cardenal más rico y poderoso de la curia.
Conocimos también su agitada vida sentimental, con numerosas relaciones amorosas gracias a su facilidad para la seducción como nos lo contaba su tutor y amigo Gaspare de Verona ” Es atractivo, con el rostro más alegre y el porte más genial. Tiene el don de la elocuencia aduladora y florida. Tiene una gran habilidad para atraer el amor de mujeres hermosas y las excita tanto con palabras y hechos de manera tan extraordinaria , que parece que las atrae como el imán al hierro”  Fruto de las relaciones con la menor de las hijas de una viuda con la que también había mantenido una relación , una joven de apenas 15 años y cuyo nombre no ha llegado hasta nosotros , fue el nacimiento de sus tres primeros Pedro Luis Borgia(1462), Isabel Borgia(1467) y Girolama Borgia(1471).

El papa Alejandro VI, interpretado por Jeremy Irons, flanqueado por las actrices que interpretan a Vannozza Catannei a la izquierda de la imagen y Giulia Farnese a la derecha. Aunque tuvo al parecer muchas más amantes ellas serían las dos principales. La primera le daría cuatro hijos, entre ellos César Borgia y Lucrecia Borgia, y Giulia Farnese al menos fue madre de otros dos hijos ( imagen tomada de http://planetasapiens.com ) 
Hablé también de uno de sus grandes amores, Vannozza Catannei(1442-1518), hija del noble Giacomo de Candia , conde de Cattanei y perteneciente a la Casa de Candia, que se convertirá en su amante oficial durante dos décadas, instalándola en un palacio de Venecia que utilizaban para sus encuentros. De esta relación nacerían cuatro hijos más Juan, duque de Gandia , en 1474, César Borgia(1475), Lucrecia Borgia(1480) y Jofre Borgia en 1481. Y cuando ya alcanza el papado , adoptando el nombre de Alejandro VI  en 1492 instala en el palacio de Santa María in Portico a todas las mujeres y niños de la familia , a la que se añade a una bella joven de 18 años llamada Giulia Farnese(1474-1524), esposa de un miembro de la familia Orsini, Orsino Orsini y hermana de Alejandro Farnese(1468-1549), que con el tiempo se convertirá en el papa Paulo III y que consentirá las relaciones entre Alejandro VI y su hermana a cambio de la promesa de ser nombrado cardenal y otros beneficios económicos. Giulia no tardaría en ser bautizada por el pueblo como “la concubina del papa” o “la novia de Cristo”
Retomamos aquí el relato de los Borgia. . Después de alcanzar el papado Alejandro VI, siguiendo la linea de actuación de su tío Calixto III, manifiesta que que desea lograr la paz y la unidad de Italia para hacer frente a la creciente amenaza de los turcos. Para ello crea la Liga de San Marcos en 1493 entre el Vaticano, Venecia y Milán a la que posteriormente se añadirían otros pequeños principados italianos. Y para reforzar su alianza con Milán acuerda la boda entre su hija, Lucrecia Borgia (1480) con el señor de Pésaro,  Giovanni Sforza(1466-1510), sobrino del duque de Milán, Ludovico Sforza(1452-1508), conocido también como Ludovico el Moro. Con esta maniobra política, pues entonces los matrimonios eran una de las herramientas principales para establecer alianzas entre los poderosos,  Alejandro VI pretendía apartar a Milán de la Francia del rey Carlos VIII(1480-1498), rey que anhelaba el apoyo de Milán para que respaldase sus ambiciones a la corona de Nápoles.

Lucrecia Borgia retratada por el pintor italiano Bartolomeo Veneto. Con sólo once años ya había sido comprometida con Juan Querubin Centelles, aunque este compromiso fue roto poco después para utilizarla en la política de alianzas de su padre Alejandro VI, quién para estrechar sus relaciones con Milán concertó su matrimonio con Giovanni Sforza, señor de Pesaro y sobrino del duque de Milán, Ludovico Sforza. Parece que Giovanni, que se acababa de quedar viudo, no estaba preparado para una nueva relación, y aún menos con alguien de la familia Borgia (imagen tomada de http://www.oilpainting-frame.com )  
Pero la política de matrimonios de Alejandro VI, no se detenía en esta unión entre su hija Lucrecia y Giovanni Sforza. Con el fin de reforzar su posición en Nápoles , que en aquellos momentos estaba gobernada por un miembro de la casa real de Aragón, Ferrante de Nápoles(1423-1494), hijo ilegítimo a su vez del rey de Aragón Alfonso V (1398-1456), Alejandro VI establece una doble alianza tanto con Ferrante de Nápoles como con el rey de Aragón, Fernando el Católico (1452-1516). Para ello acuerda los matrimonios de su hijo y duque de Gandía, Juan Borgia (1474) con la prima hermana de Fernando el Católico, María Enríquez(1474-1539), que a su vez era la viuda de su hermano mayor Pedro Luis Borgia(1462-1488), y de otro de sus hijos, Jofre Borgia(1482-1522) , contraería matrimonio en 1494 con Sancha de Aragón (1478-1506), hija del nuevo rey de Nápoles tras la muerte ese mismo año de Ferrante, Alfonso II de Nápoles(1448-1495). De esta forma el papa cerraba la alianza con Milán ,Aragón y Nápoles y detenía las ambiciones del rey francés Carlos VIII. Esta era la forma de hacer política en aquellos tiempos.
Pero conozcamos a la pequeña Lucrecia Borgia, que apenas con once años había sido ya comprometida en matrimonio con Juan Querubín de Centelles, hijo de los condes de Val d´Ayora. Pero este compromiso sería roto al año siguiente para, como ya hemos visto, casarla con Giovanni Sforza. Lucrecia era una niña de gran belleza, de ojos azules y una larga y hermosa melena de cabellos dorados, de carácter dulce y simpático y muy unida a sus hermanos César y Juan, hasta el extremo de que se afirmaba que estaba enamorada de Juan. Su padre la había proporcionado una esmerada educación, dominando a esa temprana edad el castellano , el latín, italiano y francés además de ser una gran conocedora y amante de la pintura y la música. Había nacido una gran amistad entre ella  y la nueva amante de su padre , Giulia Farnese y algunos cronistas de la época insinúan que fue esta la razón de que Alejandro VI quisiera romper su relación de amistad por celos, casándola con Giovanni Sforza, pero sin duda fue la motivación política la que facilitó esta unión.

Supuesto retrato de Giovanni Sforza, aunque no está confirmado. No se sentía bien en sus viajes a Roma y trataba de mantenerse alejado de la familia Borgia, aunque Lucrecia parecía amarle e incluso le salvó la vida cuando, con motivo de la nulidad de su matrimonio , le advirtió que no viajara a Roma sino quería perder la vida (imagen tomada de http://www.kleio.org )  
Parece que Lucrecia recibió la noticia de su matrimonio con Giovanni Sforza con ilusión, pues este era aún joven a sus 26 años , aunque  aún se encontraba de duelo por la perdida de su primera esposa , Magdalena de Gonzaga, muerta al dar a luz. La boda se celebra en Milán el 12 de junio de 1493 y así nos la describe el canciller papal, el alemán Johann Burchard(1450-1506), “Asistieron centenares de invitados . El traje de Alejandro era incluso mucho más llamativo que el de la novia. Vestía una túnica otomana tan larga y pesada que tenía que ser sostenida por una esclava africana”. Pero más detallada es aún la crónica que de la boda hace el humanista e historiador Stefano Infessura(1435-1500) en su “Diario della Cittá di Roma” y también mucho más escandalosa
” Para celebrar la boda, hubo festivales y orgías dignas de madame Lucrecia. Hubo bailes y celebraciones, una auténtica comedia mundana y mucho comportamiento escandaloso. El papa, en particular, se divirtió mucho arrojando confeti en los corpiños de los vestidos de las señoras. Al caer la noche , su santidad, el cardenal César Borgia, el duque Juan de Gandía, algunos cortesanos y algunas nobles damas se sentaron a cenar. Aparecieron bufones y bailarines de ambos sexos , que hicieron representaciones obscenas para diversión de los invitados. Hacia el amanecer Alejandro VI condujo a la joven pareja a la cámara nupcial . En la esplendida cama sin cortinas ocurrieron escenas tan repugnantes y espantosas que no hay lenguaje para describirlas. El papa desempeñó hacia su hija el papel de matrona; Lucrecia, esa Mesalina que había sido introducida en el más repugnante libertinaje , en esta ocasión hizo el papel de una joven inocente , con el fin de prolongar la obscenidad de la comedia; y el matrimonio se consumó en presencia de la familia del papa”
Como ya indicaba en la primera parte de este artículo, a veces no se puede dar un crédito absoluto a estas crónicas porque estaban teñidas por enfrentamientos ideológicos y por otros intereses que les llevaban a deformar la realidad y cubrir a la figura del papa y su familia con las imágenes más atroces que podían crear. En cualquier caso ese es el relato de lo que sucedió y que ha llegado hasta nosotros. También hay que señalar que consumar el matrimonio en presencia de la corte o de la familia era una práctica habitual en la Europa de aquel tiempo, donde el concepto de vida privada poco o nada tiene que ver con el actual. Sin embargo, habría algo que causaría el disgusto de Alejandro VI, y es que el nuevo matrimonio partiría a Pésaro, donde gobernaba Giovanni Sforza, llevándose a Giulia Sforza, su amante. Esta es la carta que Alejandro VI dirigió a su hija reprochándola haberse dejado acompañar a Pésaro por Giulia

Alejandro VI, con sus dos hijos más celebres , Lucrecia Borgia y César Borgia, al que nombró cardenal al poco de llegar al papado.Los rumores sobre las posibles relaciones incestuosas entre Lucrecia y su padre y su hermano serían constantes aunque,más fruto del odio de sus enemigos que de la realidad   (imagen tomada de http://carlosagaton.blogspot.com )
“La verdad es que Giovanni y tú habéis demostrado poca consideración hacia mí , en lo que concierne a la partida de Giulia , permitiéndole viajar sin mi permiso. Debieron recordar y así es su deber que una partida tan repentina sin mi consentimiento me causaría mucho disgusto. Según dices, ella partió por orden del cardenal Farnese , aunque debiste preguntar si eso era del agrado del papa. Sin embargo, ya está hecho. Pero en próximas ocasiones ,deberemos tener más cuidado y ver dónde están nuestros intereses”
Sin embargo Giulia se negaba a regresar a Roma poniendo mil pretextos, hasta que Alejandro VI se cansó y envió a la joven Giulia la siguiente carta que le entregó en mano su hijo, el ya cardenal César Borgia: “Bien sabes todo lo que hemos hecho por ti , y con cuanto amor. Nunca hubiéramos creído cuan pronto olvidarías nuestros favores y que darías mayor importancia a Orsini que a nosotros. Te rogamos y exhortamos a que no nos pagues con esa moneda , ya que así no estarías cumpliendo las promesas que a menudo nos hiciste y mucho menos estarías actuando de manera favorable a tu honor y bienestar”. Parece que la joven Giulia estaba de nuevo con su marido Orsino  Orsini , del que además habría quedado embarazada por lo que se deduce de esta nueva carta de su hermano, el cardenal Alejandro Farnese “Y ahora haces lo contrario y vas a Bassanello , poniendo tu vida en peligro abiertamente; tampoco puedo creer que estés actuando así , a menos que desees quedar embarazada por segunda vez con ese caballa de Bassanello. Y esperamos que muy pronto , la más ingrata de las mujeres reconocerá sus faltas y sufrirá el castigo que merece. Y  además, en lo que concierne a la situación presente, te ordeno bajo pena de excomunión y maldición eterna ,que no te muevas de Capodimonte , y mucho menos ir a Bassanello , por razones que conciernen a nuestro estado”

Retrato de Tiziano de Alejandro Farnese , el hermano de Giulia Farnese, la amante de Alejandro VI, cuando ya era el papa Paulo III. Había conseguido ser cardenal y el dinero suficiente para impulsar su carrera gracias al acuerdo al que llegó con Alejandro VI por el que le permitía mantener relaciones con su hermana Giulia a pesar de que estaba casada con Orsino Orsini. La moral en aquella época, como también sucede hoy, estaba al servicio de los intereses y ambiciones personales (imagen tomada de http://public.blu.lifefilestore.com )

A finales de 1494 , Giulia decidió dirigirse a Viterbo, donde estaba su hermano Alejandro Farnese, pero en el camino fue capturada por el ejército francés de Carlos VIII que no se la devolvió al papa hasta que este no abonó un rescate de tres mil ducados de oro. Después sería escoltada por 500 soldados franceses hasta Roma donde fue recibida por Alejandro VI , aunque corrían rumores por la ciudad de que durante la larga ausencia de Giulia el papa había mantenido relaciones con diferentes mujeres, entre ellas una monja valenciana. Mientras , Carlos VIII sigue avanzando por la Península italiana,animado por el cardenal  Della Rovere,   e invade los Estados Pontificios. El papa se ve  obligado a permitirle su entrada en Roma el último día del año 1494 aunque se niega a coronarle como rey de Nápoles  . Carlos VIII sale de Roma y sigue dirección sur hasta ocupar el reino de Nápoles. .

Alejandro VI, nada más abandonar el rey francés Roma, se mueve con rapidez para forjar una nueva alianza  con el Sacro Imperio, los Reyes Católicos , Venecia y Milán que recibirá el nombre de Santa Alianza. Mientras, las tropas francesas y el propio monarca Carlos VIII se tuvieron que enfrentar a un nuevo enemigo, la sífilis ,una enfermedad de origen incierto , que algunos afirman que podría haber sido traída a Europa por algunos de los marineros que viajaron con Colón a América apenas tres años antes , mientras que otros consideran que su origen está en Europa y es mucho más antiguo. Lo cierto es que las mujeres napolitanas eran portadoras de la sífilis e infectaron a buena parte del ejército francés de lo que entonces era conocido como “el mal napolitano”.

Archivo:Charles VIII Ecole Francaise 16th century Musee de Conde Chantilly.jpg
El rey de Francia Carlos VIII(1470-1498) tenía la ambición de convertirse en rey de Nápoles arrebatándole el reino a la casa de Aragón . La sífilis que diezmó sus tropas y las acciones militares de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán(1453-1515), le forzarían a regresar a Francia   

Las primeras manifestaciones de la enfermedad son unas úlceras en el pene que reciben el nombre de chancros , que también pueden desarrollarse en el interior de la boca y en el pene. En una segunda fase , unos seis meses después de la aparición de los chancros, surgen unas manchas rojas en diferentes partes del cuerpo, conocidas como clavos sifilíticos, acompañadas de caída de pelo, dolores en las articulaciones, fiebre, pérdida de peso y dolores de cabeza. En esta segunda fase los chancros han desaparecido. Así se llega a la tercera fase de la enfermedad en la que la enfermedad causa problemas de corazón, lesiones en la médula espinal , descordinación en los movimientos de las extremidades y daños cerebrales que , a menudo, causaban demencia. Entre los estragos de la enfermedad y la presión de la Santa Liga, Carlos VIII decidió retirarse después de ser derrotado por el español Gonzalo Fernández de Córdoba(1453-1515), conocido como el Gran Capitán.

Para entonces tanto el papa , como su hijo César Borgia y otros quince miembros de la familia Borgia padecían ya la sífilis.Muchos se burlaban del papa dándole el nombre de Sífilis VI. Mientras, Alejandro VI reforzaba su alianza con España y con Nápoles y el 9 de marzo de 149 ocupaba una de las fortalezas del cardenal della Rovere, la fortaleza de Ostia.Pero los problemas no terminaban de crecer, y  uno nuevo surge en Florencia con la figura del monje dominico, prior del convento de San Marcos en Florencia, Girolamo Savonarola (1452-1498). Savonarola había escrito dos obras tituladas  “De Ruina mundi” en 1472 y “De Ruina Ecclesiae”, donde atacaba a la Iglesia a la que comparaba con la prostituta de Babilonia bíblica. En los años siguientes se dedicó a lanzar duras críticas contra la Iglesia en sus sermones, que llegaron a reunir a más de 15.000 personas. Criticaba al Papa , a la curia romana y al clero en general acusándoles de estar interesados sólo en el poder y en los bienes materiales y nada por las almas de su pueblo y clamaba por un regreso a la pobreza y la fortaleza de carácter de los primeros cristianos , de lo que él era un ejemplo, pues apenas comía y bebía y se disciplinaba con el uso del cilicio.

Archivo:Extragenital syphilitic chancre of the left index finger PHIL 4147 lores.jpg
Aspecto de un chancro, las úlceras que aparecen durante la primera fase de la enfermedad de la sífilis, que a finales del siglo XV se llamaba “el mal napolitano” porque había sufrido una epidemia quizás iniciada en los marineros que habían viajado con Colón, aunque también hay indicios de la enfermedad incluso en restos de cuerpos de ciudadanos romanos de Pompeya  en el siglo I. La familia Borgia, incluidos el propio Alejandro VI y César Borgia , tendría a muchos de sus miembros contagiados de este mal , lo que llevaría a que sarcásticamente el pueblo se refiriera a Alejandro VI como Sífilis VI 

Al antecesor de Alejandro VI, el papa Inocencio VIII(1434-1492), al que conocimos en el anterior artículo, Savonarola le calificaba como “el más vergonzoso de toda la historia, con el mayor número de pecados, reencarnación del mismísimo diablo” y no guardaba mejor opinión de Alejandro VI y su familia, a los que acusaba de pecadores, incestuosos y mentirosos. Enemigo también de la familia gobernante de Florencia, los Medici, en sus sermones proclamaba al rey francés Carlos VIII como el libertador de Florencia y de Roma , que salvaría a Italia de la corrupción a la que la habían conducido los Borgia y la curia romana. En noviembre de 1494, aprovechando la presencia de las tropas francesas, los Medici fueron expulsados de la ciudad y Savonarola se convirtió en el nuevo líder de la ciudad, donde quería fundar una república teocrática a la que llamó la República Democrática de Florencia donde estaban prohibidos el juego, los cosméticos y todo objeto que alentara lo que el llamaba vanidades humanas, como los espejos, los perfumes e incluso los libros. Casa por casa fueron requisados estos objetos con los que se alimentó  una enorme hoguera en la plaza central de Florencia, la que sería conocida como “Hoguera de las vanidades “

Desde el púlpito , Savonarola pronunciaba encendidos sermones dirigidos contra el papa Alejandro VI, como este que a continuación transcribo“Ven aquí, Iglesia degenerada. Yo te he dado finos ropajes ,dijo el Señor, y tú lo has convertido en ídolo. Te enorgulleces de sus cálices y conviertes sus sacramentos en simonía , mientras la lujuria te ha convertido en una ramera desvergonzada.Hubo una época en la que te avergonzabas por tus pecados . Has construido hoy , una casa de mala fama ,un burdel común . Les aseguro a todos ustedes, buenos cristianos, que este Alejandro no es un papa ni se le puede considerar como tal. Compró su pontificado mediante la simonía , y de que asigna los beneficios eclesiásticos a quienes pagan por ellos;y sin tomar en consideración el resto de sus vicios , que todo el mundo conoce, les aseguro que no es cristiano, ni creen en la existencia de Dios” La verdad es que en sus acusaciones no le faltaba razón en lo que se refiere a la compra de los votos para ser elegido papa, como ya sabemos por la primera parte de esta historia.   



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Retrato de Girolamo Savonarola(1452-1498) de Fray Bartolomé. Savonarola quiso crear una República de Dios , un estado teocrático . Consiguió echar a los Medici del poder , apoyó al rey francés Carlos VIII y se enfrentó al Papa y a la curia romana a los que acusaba de corrupción y simonía(compra y venta de cargos eclesiásticos) acusaciones que se correspondían con la realidad, pero el extremismo de Savonarola, que le llevó a hacer una “hoguera de las vanidades” donde quemó todo aquello que considerba una vanalidad mundana como los espejos o los libros eróticos, causó su excomunión y posterior muerte, tras sufrir una prolongada tortura, en la hoguera en la Piazza  della Signoria

  Un grupo de opositores a la violencia y fanatismo de Savonarola, llamados “los enojados” (arrabbiati en italiano) intentó detener la revolución de Savonarola pero fueron derrotados  , y sólo los franciscanos mantienen la oposición dentro de la ciudad.  Alejandro VI trató de frenar a Savonarola mediante sobornos ,llegando a ofrecerle la dignidad de cardenal, pero Savonarola no era hombre que se pudiera sobornar y continuó sus críticas contra el papa por su corrupción y la de toda la curia, tras lo cual Alejandro VI le prohibió predicar , pero siguió sin obedecer por lo que harto ya el Papa decidió excomulgarlo el 13 de mayo de 1497 y amenazó a todos los florentinos con la pena de entredicho, que significaba que no podían recibir los sacramentos ni ser enterrados en suelo sagrado. El 7 de abril moría Carlos VIII, principal defensor de Savonarola, un día después entraban las tropas del papa en Florencia y Savonarola es arrestado

Tras ser acusado de herejía, permaneció 42 días en la prisión de Florencia,sometido a constantes torturas , hasta que finalmente, el 8 de mayo de 1498 firmó su confesión de culpabilidad , incluso de muchas acusaciones que eran falsas. El 23 de mayo de 1498 moriría en la hoguera en la Plaza de la Signoria hasta que sus restos quedaron reducidos a cenizas y luego estas fueron lanzadas al río Arno , para que no quedara ningún resto que sus seguidores pudieran venerar. Desaparecían así dos de los grandes enemigos de Alejandro VI, el rey francés Carlos VIII y el monje Girolamo Savonarola. Parece que el mismo día en que Savonarola ardía en la Plaza de la Signoria, Alejandro celebraba en un gran banquete el nacimiento de un nuevo hijo fruto de su relación con Giulia Farnese. Pero imagino que  querréis saber ahora que es , mientras tanto , de Lucrecia Borgia y su matrimonio con Giovanni Sforza y también de otro acontecimiento que había sacudido a la familia, el asesinato de su hermano Juan Borgia en 1497.

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Juan Borgia(1474-1497) el primero de los hijos que Alejandro VI había  tenido con Vannozza Cattanei y el más amado de entre sus hermanos por Lucrecia Borgia, hasta el punto que se llegó a especular con una posible relación amorosa entre ambos y se le consideró entre los posibles padres del supuesto hijo que tendría Lucrecia en 1498. Sin embargo eso no era posible, pues Juan Borgia moriría asesinado el 14 de junio de 1497 por un autor y un motivo desconocido, diez meses antes del supuesto nacimiento de Giovanni, al que el pueblo llamaría “el Infante Romano”     

 
El matrimonio no funcionaba bien, no habían llegado a tener descendencia y se especulaba sobre la posible homosexualidad del propio Giovanni , aunque posiblemente el supuesto desinterés sexual de Giovanni se debiera a que aún estaba enamorado de su primera esposa.. Además demostraba no sentirse agusto en compañía de la familia Borgia en sus visitas a Roma y con frecuencia dejaba sola a Lucrecia para visitar sus posesiones. Todo ello condujo a Alejandro VI a anular el matrimonio de Giovanni y Lucrecia en 1497 alegando que este no había sido consumado. Opinión diferente a la del propio Giovanni que diría “Si se me quita a mi mujer es porque el Papa desea tener la libertad de gozar él mismo de su hija”  Esta frase sería la base sobre la que se cimentó la leyenda de la relación incestuosa entre Lucrecia y su padre Alejandro VI. Sin embargo Lucrecia si parecía enamorada de su marido y llegó a advertirle de que no se acercara a Roma para defender su matrimonio , pues su vida correría peligro.

De esta forma, y a pesar del escándalo generado, el matrimonio entre Giovanni Sforza y Lucrecia quedaba roto y era preciso buscar un nuevo marido para Lucrecia y forjar nuevas alianzas. El papa decidió que fuera a Valencia en compañía de su amado hermano Juan Borgia, duque de Gandía y , mientras, ingresó en el convento romano  de San Sixto bajo la protección del mayordomo del papa y hombre de su máxima confianza, Pedro Calderón. Esto sucedía el 6 de junio. Mientras, Juan Borgia se preparaba para acompañar a su hermana a Valencia tras una desastrosa campaña al frente de las tropas papales contra los Orsini.En la noche del 14 al 15 de junio de 1497 Juan Borgia  moriría asesinado y su cuerpo sería arrojado a las aguas del Tiber. No hubo testigos y el cadáver llevaba encima 30 ducados de oro, por lo que no fue posible esclarecer los motivos ni el autor del asesinato, aunque los rumores apuntaban al propio Alejandro VI o al hermano de Juan, César Borgia, celosos padre e hijo del amor que Lucrecia profesaba a Juan, y también al propio Giovanni Sforza que sospecharía de una relación entre ambos hermanos.

El canciller papal, el alemán Johann Burchard, nos dice como recibió el papa la noticia “Tras secarse las lágrimas , se consoló entre los brazos de madame Lucrecia, la causa del  asesinato” Fuese ella o no la causa del asesinato, la muerte de Juan afectó profundamente al Papa que trató de emprender una reforma de la Iglesia pero nunca la llevaría a efecto. Pero el escándalo se desataría de nuevo cuando se supo que Lucrecia se hallaba embarazada. ¿Quién era el padre?¿Pedro Calderón, el hombre de confianza de Alejandro VI que se hallaba en el mismo convento que Lucrecia para protegerla? El cuerpo de Pedro Calderón aparecería poco después atravesado por 36 puñaladas que acabaron con su vida. ¿El presunto culpable?Según el embajador de Venecia en Roma, Paolo Capello, el hijo del Papa, César Borgia “Con su  propia mano y con el consentimiento del Papa, César asesinó al joven Perotto(Pedro Calderón) y su sangre salpicó al Papa”

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César Borgia retratado por Altobello Melone, fue reconocido por su padre Alejandro VI, por una bula publicada el 10 de septiembre de 1501 como el padre de Giovanni fruto de su relación con una mujer desconocida. Sin embargo, ese mismo día el Papa publicó una nueva bula donde decía ser él el padre del niño al que concedió el título de duque de Nepi¿Quién era el padre y cual su madre?¿una mujer desconocida?¿Giulia Farnese?¿O la propia Lucrecia Borgia a pesar de que cuatro meses antes había sido declarada virgen por un tribunal que examinaba la causa de la anulación de su matrimonio con Giovanni Sforza 

Sorprendentemente, en diciembre de ese mismo año de 1497 un tribunal declararía que Lucrecia Borgia era virgen , lo que permitía la nulidad del matrimonio con Giovanni Sforza . En marzo de 1498 Lucrecia aparecería con un bebe en sus brazos, al que bautizaría con el nombre de Giovanni , aunque el pueblo le daría el sarcástico nombre de “el Infante Romano” y su paternidad oscilaba entre Juan Borgia, César Borgia y Pedro Calderón e incluso el propio Alejandro VI. Sin embargo , lo más probable es que ni siquiera fuera hijo de Lucrecia, sino que podía ser hijo de César Borgia  y de una madre desconocida y se lo habría entregado a su hermana para que lo cuidase, o de Giulia Farnese y Alejandro VI y que el papa entregó a Lucrecia para no incrementar el número de sus hijos . Quizás la más próxima a la verdad sea atribuir la paternidad de “el Infante Romano” a César Borgia , pues en una bula del 10 de septiembre de 1501 Alejandro VI otorgaba al niño el título de duque de Nepi y reconocía la paternidad de César Borgia y madre desconocida , aunque, para liar más esta especie de culebrón renacentista, ese mismo día dictó una nueva bula en la que el Papa reconocía ser el padre del niño.¿De su relación con su hija Lucrecia?¿de Giulia Farnese?¿de una madre desconocida?¿y el examen al que fue sometida Lucrecia cuatro meses antes de dar a luz en el que se reconocía su virginidad?

Aún nos quedan muchas cosas por conocer antes de la muerte de Alejandro VI y también de como se desarrollaría la vida de César y Lucrecia Borgia. Asistiremos a nuevas escenas que llevaron al escándalo en su época, donde la realidad se mezcla con las calumnias y exageraciones de los enemigos de los Borgias, hasta el extremo de que es difícil diferenciar la realidad y la leyenda, la verdad y la mentira. Si queréis saber cual es el desenlace de los Borgia os emplazo al artículo de mañana, donde trataré de cerrar esta historia que se ha convertido en símbolo de la corrupción, la lujuria y la ambición de una época.