GRANDES EXPLORADORES: EL DESAFÍO DE LOS TEPUYES, LAS ISLAS EN EL TIEMPO (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de esta historia habíamos recorrido la historia de la exploración de la región que hoy lleva el nombre de Estado Bolívar , fronteriza con los territorios de las actuales Guyana y Brasil, donde se encuentra uno de los mayores parques nacionales del mundo, el Parque Nacional de Canaima que a su vez alberga el singular ecosistema de la Gran Sabana de Venezuela, de extraordinaria belleza, de gran riqueza  y diversidad biológica y el lugar en el que se erigen los auténticos protagonistas de este relato, las montañas más antiguas, misteriosas y extrañas  de nuestro planeta, los colosales Tepuyes, como pirámides truncadas que en lugar de terminar en un afilado pico que apunte hacia el cielo están coronados por grandes mesetas que en ocasiones , como ya vimos, pueden tener hasta setecientos kilómetros cuadrados de extensión como en el Ayanta-Tepuy y alcanzar los 2810 metros de altura como en la máxima elevación de los tepuyes venezolanos,el Roraima, con acantilados de más de cuatrocientos metros de altura y situado justo en un  punto donde confluyen las fronteras de Venezuela, Guyana y Brasil
Acompañamos a los primeros exploradores de esta región, los conquistadores españoles que perseguían su sueño convertido en obsesión que tenía por nombre el de un reino mítico de riquezas inmensas, El Dorado. Cerca de aquí estuvieron las expediciones de Sebastián Belalcázar(1480-1551) y Gonzalo Jiménez de Quesada (1509-1579), pero el que podemos considerar como el auténtico pionero en la exploración de la región donde se elevan los tepuyes fue Antonio de Berrío(1527-1597), casado con la sobrina de Gonzalo Jiménez de Quesada y heredero de su título de gobernador de El Dorado , de sus bienes y también de la fiebre del oro. Desde 1583 dirigiría tres expediciones que le llevaron, como ya vimos, hasta donde hoy se encuentra el Estado de Bolívar, descendiendo el curso del Orinoco hasta su confluencia con el Caroní , lugar en el que fundaría el fuerte de Santo Tomé, la actual Ciudad Guayana. Pero la falta de medios tras la muerte de su esposa le impidió continuar la exploración . En ese momento llegó a las costas venezolanas el navegante, explorador, corsario, político y escritor, pues ejerció todas estas actividades, el inglés Walter Raleigh(1552-1618) , que tomaría como prisionero a Berrío para que le guiase al interior de Venezuela en busca de El Dorado, siendo el primer hombre que describió un Tepuy en su obra Descubrimiento del grande, rico y bello imperio de Guayana” , escrita a su regreso en Inglaterra.

A lo largo del artículo adjuntaré fotografías de algunos de los Tepuyes más impresionantes. El de la imagen es el celebre Auyantepui o “Montaña del Diablo” según el lenguaje de los indios pemones que viven en esta región, dentro del Parque Nacional Canaima . En la imagen vemos la catarata conocida como Salto Ángel del que luego explicaré la historia. El primer hombre en alcanzar la cumbre del Auyantepui fue el letón Aleksanders Laime en 1955 que descubrió el río que alimenta la catarata al que dio el nombre de Gauja, nombre de un río de su patria letona, pero es más conocido con el nombre que le daba la tribu de los pemones, Kerep. La altura del Auyantepui es de 2535 metros y su meseta tiene una superficie de setecientos kilómetros cuadrados (imagen procedente de http://isabeldelafuente.ning.com )

Habíamos dejado nuestro relato en el momento en que Raleigh es ejecutado por orden del rey de Inglaterra después de su regreso del segundo viaje de exploración a Guayana en 1617 y la muerte del hijo de Antonio de Berrío, Fernando de Berrío (1577-1622), que había seguido los pasos de su padre dirigiendo hasta veinte expediciones en la región de los tepuyes siempre en busca del esquivo El Dorado para acabar sus días en alguna oscura celda en Argel, víctima de la peste cuando estaba cautivo de los piratas berberiscos que le habían capturado cuando trataba de regresar a España para defender sus derechos después de ser destituido como gobernador de Santo Tomé. Y ahora tendremos que dar un salto en el tiempo de doscientos años hasta el siglo XIX , cuando llega a la ciudad de Georgetown, capital de la Guyana inglesa, el naturalista prusiano Robert Hermann Schomburgk(1804-1865). Pero antes de contar su participación en esta historia veamos porque este territorio limítrofe con la región de los tepuyes estaba en manos de Inglaterra.

Mapa con el itinerario del tercer viaje de Cristóbal Colón que tuvo lugar entre el 30 de mayo de 1498 y el 25 de noviembre de 1500 en el que exploró parte de la costa de la actual Venezuela y descubrió la desembocadura del río Orinoco. Llegó en este viaje a escribir que se hallaba ante un nuevo continente, aunque luego se retractó y volvió a insistir que se trataba de Asia. Durante este viaje también exploraría la costa de la actual República Cooperativa de Guyana  (imagen procedente de http://tichuma09.pbworks.com )
Las tierras donde hoy se encuentra la República Cooperativa de Guyana habían sido descubiertas por Cristobal Colón(hacia 1452-1506) durante su tercer viaje en 1498 . En ella vivían los indios arahuacos, termino que engloba a un conjunto de pueblos indígenas que poblaban toda el área del Caribe,   que le habían dado el nombre de Guyana, que podría traducirse como “Tierra del agua” y de los que se cree que en la época de la llegada de los españoles alcanzarían el medio millón de individuos. Pero los españoles no mostraron demasiado interés en esta región por lo que no impidieron que la holandesa Compañía de las Indias Occidentales se asentara en las desembocaduras de los principales ríos de Guyana , el Esequibo, el Berbice y el Corentín, convirtiendo de facto a la Guyana en una colonia neerlandesa. Sin embargo, los holandeses sólo se establecieron en la zona costera y no realizaron intentos de extender su dominio hacia el interior, fundando grandes plantaciones de algodón y caña de azúcar en las que trabaja mano de obra esclava traída de África . También hubo asentamientos ingleses y franceses, si bien holandeses y franceses habían unido sus fuerzas para expulsar a los británicos que, sin embargo, regresaron en 1796  ocupando el territorio holandés, sólo para ser de nuevo rechazados.
Pero los británicos no solían soltar una presa cuando fijaban en ella su atención y regresaron para quedarse en 1814. Finalmente se llegaría a un acuerdo por el que el territorio de Guyana  sería dividido entre las tres potencias dando origen a las tres Guayanas que hoy conocemos como la Guayana Francesa en poder de Francia, Surinam bajo el gobierno de Holanda y , la que más nos interesa para nuestro relato, la Guyana, en manos del Imperio Británico. La capital de la colonia británica era la ciudad de Georgetown, cuya construcción junto a la desembocadura del río Demerara había sido planeada por el teniente coronel británico Robert Kingston en 1781, cuando el territorio estaba ocupado por los ingleses, pero apenas un año más tarde eran los franceses los que ocupaban la región y desarrollarían la ciudad con el nombre de La Ville Nouvelle o La Ciudad Nueva. En este baile de cambio de dueños, en 1784 los franceses cedían su posesión a los holandeses, que la darán el nombre de Stabroek en honor del presidente de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales Stabroek Geelvinck Nicolaas(1732-1787). Finalmente regresaría a manos británicas a partir de 1814 y pasa a recibir el nombre de nuevo de Georgetown, en honor del rey inglés Jorge III(1738-1820).

Mapa de la que fue Guyana inglesa y que desde 1966 es independiente con el nombre de República Cooperativa de Guyana. A su lado se encuentra Surinam, que era la Guayana holandesa, y fuera del mapa , junto a Surinam , se hallaría la Guayana Francesa. En el mapa vemos la situación del Roraima, el de mayor altura y el más conocido de los Tepuyes que se halla justo en la frontera entre Brasil, Guyana y Venezuela . Aunque lo explico más adelante fijaos en el curso del río Essequibo, porque desde el río hasta la frontera con Venezuela es un territorio cuya soberanía es objeto de disputa aún hoy ya que Venezuela afirma que pertenece a su territorio y fueron los británicos los que ilegalmente extendieron las fronteras de la colonia hasta el punto donde hoy se encuentran. La disputa llegó a suponer la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambas naciones en 1876 y la participación como mediador en el conflicto de Estados Unidos que finalmente decidió a favor del Reino Unido, manteniendo así las fronteras tal y como la vemos en este mapa (imagen procedente de http://go.hrw.com )   
Sería a esta ciudad donde, como ya hemos visto, iba a llegar en 1835 el naturalista Robert Hermann Schomburgk(1804-1865). Robert había nacido en 1804 en la ciudad sajona de Freyburg, aunque su familia era de origen danés. Su padre era un pastor protestante y pretendía que su hijo se dedicara al comercio, aunque desde su infancia Robert muestra una clara afición al estudio de las plantas y de la naturaleza en general. Como para desarrollar una carrera comercial era necesario viajar su padre se empeña en que Robert aprenda diferentes idiomas, lo que más tarde le será de gran utilidad en su vida como explorador . Gracias al apoyo de su tío Henry, en 1823 Robert se traslada a la ciudad de Leipzig donde trabaja llevando la contabilidad de los negocios de su tío al tiempo que emprende sus estudios de botánica . Unos años después viaja hasta Virginia, en los Estados Unidos, supervisando el transporte de ovejas sajonas y decide asentarse allí  tratando de prosperar como dueño de una propiedad de tabaco, aunque sin demasiado éxito. A continuación viaja hasta la isla caribeña de Santo Tomás donde un incendio destruye todo lo que posee .
Con veintiséis años Schomburgk lo ha perdido todo y como si eso fuera una señal para comenzar una nueva vida, Robert abandona su carrera como comerciante y decide dedicarse a lo que siempre había amado, la botánica. Para emprender sus investigaciones botánicas primero se dirige a la isla de Puerto Rico y a continuación a las Islas Vírgenes , una región entonces famosa por el gran número de naufragios que se producían en sus costas , unos naufragios muy convenientes para los habitantes de aquellas islas, sobre todo de los de la isla de Anegada , rodeada por el  Horseshoe Reef, una de las principales zonas coralinas del mundo. Sería durante su estancia en Anegada cuando Schomburgk presencia casi de forma consecutiva tres naufragios y llevado por su curiosidad científica decide desvelar el misterio de un número tan alto de hundimientos en aquella zona. Después de tres meses de estudios de las cartas de navegación y de las costas de estas islas descubre la corriente marina que empujaba a las naves contra los arrecifes . Envía su descripción de esta corriente y de los arrecifes de Anegada al Almirantazgo británico que a su vez lo pasa a la Real Sociedad Geográfica o Royal Geographical Society que acababa de ser fundada en 1830.

El momento decisivo en la vida de Robert Schomburgk se produjo cuando tenía 26 años y perdió en un incendio todo lo que poseía. En ese punto decidió dedicarse a lo que amaba y había sido siempre su vocación. Después del éxito que tuvo en resolver el misterio de los constantes naufragios en las costas de las islas Vírgenes fue elegido por la Royal Geographical Society para dirigir la expedición a la Guyana . En aquel tiempo la colonia inglesa se reducía a la zona costera, donde también se hallaban las plantaciones de caña de azúcar y algodón cultivadas por los esclavos negros y por los indios. Estos últimos morían con rapidez debido al exceso de trabajo , las enfermedades y también la bebida. A pesar de ello el Ministerio de las Colonias británico consideraba que no era necesario mejorar sus condiciones de vida  porque “es impolítico mejorar a los indios , no sea que se hagan demasiado poderosos , pues ellos son más felices en el estado de naturaleza salvaje de lo que les puede hacer la civilización” Aunque una situación similar que les había llevado a la extinción habían vivido en algunas de las colonias españolas del Caribe el espíritu de las Leyes Nuevas del siglo XVI dictadas por el emperador Carlos V(1500-1558) eran mucho más modernas y humanas aunque luego no pudieran hacerlas cumplir (imagen procedente de http://calichibao.blogspot.com ) 

Mientras, los habitantes de Anegada, que vivían del saqueo de los barcos naufragados en sus costas, no veían con muy buenos ojos las actividades de Robert, pues ponían en peligro su medio de vida y llega a sufrir un atentado contra su vida cuando un hombre trata de acuchillarlo, salvandose gracias a otras personas que contemplaron el ataque en plena calle y acudieron a socorrerle. La Royal Geographical Society , impresionada por la labor de Schomburgk decide encomendarle la dirección de una expedición que tenía como objetivo la exploración del interior de las tierras guayanesas, antes de que le fueran arrebatadas por los franceses o por los españoles que habían explorado los territorios limítrofes. Además se sospechaba que la región podía contener yacimientos ricos en oro o piedras preciosas, otro motivo para darse prisa en explorar aquellas tierras y asegurar su posesión. De esta forma aquí tenemos a Robert Hermann Schomburgk en la ciudad de Georgetown en 1835 de donde parte al frente de su expedición al interior de Guyana el 21 de septiembre de 1835 acompañado por otros dos oficiales ingleses, nueve negros y diez indígenas pertenecientes a diferentes pueblos indios.

Imagen del Auyan-Tepui y el celebre Salto Ángel, el salto de agua más alto del mundo con una caída de 979 metros(aunque varía según las fuentes que se consulte). Ya vimos en la primera parte de este artículo como algunos historiadores consideran que fue descubierto por el español Fernando de Berrío durante una de sus más de veinte expediciones durante los primeros años del siglo XVII y ya en el siglo XX, en 1927 se afirma que fue avistado por dos venezolanos de origen español , Félix Cardona y Mundo Freixas, pero oficialmente se atribuye su descubrimiento a un aviador norteamericano llamado James “Jimmy” Crawford  Angel(1899-1956) que había oído hablar de Cardona y sus exploraciones. Se puso en contacto con él y ambos sobrevolaron en el avión de Jimmy Angel el Auyan-Tepui y contemplaron el salto de agua. Harían un segundo vuelo en el que Jimmy pretendió aterrizar en la cima de la montaña pero lo que hizo fue estrellar sobre ella su avioneta aunque milagrosamente no murieron en el accidente. Desde entonces este salto de agua, que los indios pemón conocen con el nombre de  Kerepakupai Vená que puede traducirse como ” salto del lugar más profundo”, es conocido internacionalmente como Salto Ángel(imagen procedente de http://www.esviajes.com ) 
La expedición remonta el curso del Esequibo y en su confluencia con uno de sus afluentes, el Rupununi, toma este último hasta llegar a una aldea llamada Pirara que convertirá en su base de operación  y donde los indios le hablan de un lugar donde se halla una gran montaña de dimensiones colosales que no era otra que el Roraima, aunque de momento Schomburgk decide no alejarse más y después de seis meses regresa a Georgetown. En septiembre de 1836 regresa de nuevo a Pirara y emprende varios intentos de hallar las fuentes de los ríos Berbice y Corentín aunque sin conseguirlo, si bien al menos fue recompensado con el descubrimiento del Victoria Regia o Victoria Amazónica, el nenúfar más grande del mundo que alcanza hasta los dos metros de diámetro y puede llegar a soportar hasta veinte kilos de peso sin hundirse. Enfermo de fiebre amarilla, una enfermedad transmitida principalmente por la picadura de los mosquitos y que aún en nuestros días causa la muerte de miles de personas que no son vacunadas contra ella, Schomburgk decide quedarse en la ciudad de Nueva Amsterdam a orillas del río Berbice para restablecerse.

Fotografía del nenúfar Victoria Regia, el más grande del mundo, descubierto por Robert Schomburgk durante su primera expedición en la Guyana. Su nombre es en honor de la Reina Victoria de Inglaterra. (imagen procedente de http://www.forodefotos.com )
De allí regresa a Georgetown para organizar una tercera expedición en septiembre de este mismo año de 1837 y vuelve a remontar el curso del Esequibo pero en esta ocasión llegando hasta su nacimiento, para dirigirse a continuación hacia su base de operaciones en la aldea de Pirara y de allí emprende el camino hacia la Gran Sabana en busca de las fuentes del Orinoco. Sin embargo no pudo remontar el curso del Orinoco como pretendía, ya que para ello había que atravesar el territorio de la tribu yanomamo a la que temían sus guías. Los yanomamo eran y son un pueblo nómada que habita sobre todo en esta región del sur de Venezuela, dedicados a la caza y la pesca y tenían fama de ser feroces guerreros entre las tribus vecinas . En nuestros días sobreviven unos veinte mil yanomamo desperdigados en pequeños  poblados esparcidos por la selva donde cultivan plátanos y tubérculos comestibles como el ñame y la batata. Con su forma de cultivo agotan la tierra en un par de años por lo que levantan el poblado y buscan una nueva zona donde establecerse.

Imagen de los indios yanomamo que habitan en gran parte del sur de Venezuela y en algunos puntos próximos de Brasil. En muchos libros encontrareis que los denominan yanomami, lo que se debe a que les pusieron el nombre misioneros italianos y en italiano el plural se forma con la letra -i, por ello les denominaban yanomami pero en su lengua el nombre correcto es pueblo yanomamo . Viven en aldeas que pueden oscilar entre los cincuenta y los trescientos individuos en viviendas de forma cónica que suelen estar dispuestas en círculo. La invasión de su hábitat natural está poniendo en peligro su supervivencia. En los años ochenta sufrieron el acoso de los buscadores de oro  y una quinta parte de los yanomamo murieron por el contagio de enfermedades que traían los buscadores de oro como la gripe y en una fecha más reciente, el año 2009, se vieron afectados por una nueva epidemia de gripe que les puso en peligro. Su número actual oscila según las fuentes entre los 20.000 y los 32.000 (imagen procedente de http://www.elmundo.es )
Pero volvamos con Schomburgk, desistiendo de remontar el Orinoco hasta sus fuentes, decide seguir su curso aguas abajo hasta llegar a una remota misión llamada Esmeralda a la que cuatro décadas antes había llegado otro explorador, el alemán Alexander von Humboldt(1769-1859), considerado el Padre de la Geografía Moderna Universal , al que dedicaré en su momento un artículo sobre su extraordinaria vida, que describió aquel remoto lugar con estas palabras “ninguna otra avanzada española estaba más necesitada y más asustada que Esmeralda”. Las condiciones de vida eran extraordinariamente duras en aquella zona, aislada de todo y donde las enfermedades y el hambre habían reducido su población a solo una familia cuando Schomburgk llega allí.Pero desde aquel lugar Schomburgk pudo por primera vez contemplar la magnifica y hermosa Gran Sabana de Venezuela y las siluetas de los grandes Tepuyes. Pero ya no podía prolongar durante más tiempo la expedición y decide regresar a Guyana. En este camino de regreso a casa navega por el Casiquiare, un río que conecta el Orinoco con el Río Negro y este a su vez con el Amazonas , interconectando las dos principales cuencas hidrográficas de América del Sur.
El Casiquiare toma el agua del río Orinoco a 123 metros de altura sobre el nivel del mar y transporta este agua hasta el río Negro gracias a la diferencia de nivel, pues el Río Negro se encuentra a tan solo 91 metros sobre el nivel del mar, un fenómeno conocido como captura fluvial . Su conexión ya era conocida por las tribus del Amazonas , pero el primero en describirla fue un misionero español llamado Manuel Román aunque sería Alexander von Humboldt en su expedición de 1800 el primero en darla a conocer internacionalmente. Aprovechando esta vía de conexión Schomburgk regresaba a Georgetown el 20 de junio de 1839 , bastante maltrecho por las enfermedades y las picaduras de los mosquitos, por lo que decide retornar a Inglaterra donde le esperaba la medalla de oro que le iba a entregar la Royal Geographical Society, aunque en realidad los logros originales de Schomburgk no eran demasiados, pues únicamente las fuentes del Esequibo era algo desconocido hasta su llegada. El resto de la región ya había sido recorrida desde el siglo XVI por los españoles . Apenas un año después de su regreso a Inglaterra Schomburgk ya prepara una segunda expedición en la que contará en esta ocasión con su hermano pequeño Richard Schomburgk (1811-1891).

Archivo:Casiquiarerivermap.png
En este mapa donde podemos ver las dos grandes cuencas de América del Sur, la del Orinoco y la del Amazonas , en la parte superior y rodeada de color morado vemos el Casiquiare que conecta el río Orinoco con el Río Negro . Este, a su vez es afluente del río Amazonas, por lo que toda la cuenca queda de esta forma conectada gracias a los 326 kilómetros de longitud del Casiquiare, descrito por Alexander von Humboldt en 1800 y que Robert Schomburgk usaría para regresar a Georgetown

Al igual que su hermano mayor, Richard había desarrollado un gran amor por la naturaleza y en aquel momento se encontraba trabajando en el Jardín Botánico de Berlín. Pero el objetivo principal de esta nueva expedición no iba a ser científico sino político. Durante su primer viaje de exploración Robert Schomburgk creía haber sido el primer europeo en recorrer aquellos territorios y había establecido una linea en los mapas que había levantado de la zona reclamandolos para Inglaterra, aunque , como sabemos, él no era el primero en recorrer y explorar la zona de la Gran Sabana . Inglaterra había establecido su control sobre la costa de Guyana pero no había fijado los límites de su frontera occidental y ahora el gobierno británico consideraba una prioridad hacerlo y establecer su dominio sobre aquel territorio. El escritor español Javier Jayme recoge en “Pioneros de lo imposible”, que me está acompañando en esta aventura como fuente de información, esta comunicación del ministro de Asuntos Exteriores británico que consideraba imprescindible “que se haga un mapa de Guyana Británica según las fronteras descritas por el señor Schomburgk y que se transmitan copias de ese mapa y memoria a los gobiernos de Venezuela, Brasil y Holanda como declaración del reclamo británico”.

Este límite sería conocido como Línea Schomburgk y cuando la expedición de los hermanos Schomburgk parte de Georgetown el 1 de enero de 1841 junto a otros diecisiete hombres se dedicarán durante tres meses a establecer dicha línea plantando a lo largo de toda su extensión unas estacas en las que estaban escritas las iniciales V.R de Victoria Regina, en alusión a la Reina Victoria I de Inglaterra(1818-1901).  La respuesta del gobierno de Venezuela no tardaría en producirse, alegando que sus fronteras se extendían hasta el cauce del río Esequibo y denunciando que Inglaterra se estaba adueñando ilegalmente de ochenta mil kilómetros cuadrados de territorio venezolano. La disputa se agravó cuando en la zona se descubrieron minas de oro, lo que convertía en realidad el sueño de El Dorado que tanto había obsesionado a los exploradores de esta región desde el siglo XVI. La disputa llegó hasta el extremo de que Venezuela decidiera romper relaciones diplomáticas con el Reino Unido en 1876 y solicitase la mediación de Estados Unidos.

En este mapa podemos ver en tono gris oscuro y con líneas en diagonal el territorio en disputa entre Venezuela y Guayana que en la actualidad sigue manteniendo la frontera fijada por la expedición de los hermanos Schomburgk que fueron reconocidas por la Comisión de Fronteras creada por el Congreso de Estados Unidos pero en la que no participó en ningún momento algún miembro que representara los intereses venezolanos. Son ochenta mil kilómetros cuadrados de superficie cuya soberanía aún no ha sido resuelta .Venezuela afirma que sus territorios se extienden hasta las orillas del río  Esequibo, lo que dejaría reducida a Guayana a menos de la mitad de lo que es en la actualidad. La verdad es que Schomburgk se atribuyó el descubrimiento y exploración de unos territorios que habían sido descubiertos y explorados ya en el siglo XVI por los españoles  (imagen procedente de http://www.venezuelatuya.com )

Sin embargo, aunque Estados Unidos mostraba su preocupación por el tema no hizo nada hasta 1895, cuando el Congreso crea por fin una Comisión de Fronteras para que decida sobre esta cuestión. Las conclusiones de la Comisión se hicieron publicas el 3 de octubre de 1899 , decidiéndose que las fronteras permanecieran tal y como habían sido establecidas por la Línea Schomburgk , una decisión que nunca ha sido aceptada por Venezuela, ya que en ella no participó ningún miembro que representara los intereses venezolanos y todavía en nuestros días aparece en los mapas como una zona en disputa. Pero abandonando el siempre movedizo terreno de la política regresemos junto a los hermanos Schomburgk, que después de establecer la Línea que iba a llevar su nombre, habían regresado para reponer fuerzas e iniciar un nuevo viaje de exploración. Al frente ahora de setenta y nueve personas entre europeos y una mayoría de porteadores negros e indios, los Schomburgk partían de su cuartel general en el poblado de Pirara el 19 de octubre de 1842.

El objetivo era la Gran Sabana y para ello recorrieron los cursos del Takutu y el Kotinga hasta la sierra del Humirida y desde allí hasta el valle del Kukenán donde siguieron a pie . Ante ellos se erigían las grandes moles de los tepuyes, desde Roraima al Kukenán y más lejos el Tramén Tepui. Dirigieron sus pasos hacia el Roraima del que Richard escribe “Las nubes nos permitieron un minuto de gracia para gozar otra vez de una vista despejada de aquel portento geológico, el monte Roraima, en el cual creí reconocer , en mi imaginación, montañas de mi país. De la inmensa masa de agua que se precipita de estas imponentes alturas puede deducirse el número de ríos que se originan en la sabana, razón por la que este grupo de montañas se ha descrito con justicia como “la madre siempre fértil de los torrentes”.Se buscaría casi en vano un fenómeno hidrogeológico tan interesante en cualquier otra parte del orbe . Yo contemplaba este espectáculo mudo de admiración” Su hermano Robert identificaba el Roraima con la Montaña de Cristal que había descrito Raleigh pero  en realidad el lugar donde había estado Raleigh se hallaba a cuatrocientos kilómetros de allí, por lo que en ningún caso podría tratarse del mismo lugar. Aún así hoy el Roraima es en muchas ocasiones llamado la Montaña de Cristal.

Fotografía del Roraima, derecha, y Kukenán a la izquierda . El Roraima es el de mayor altura de todos con 2810 metros de altura , mientras que el Kukenan alcanza los 2680 metros de altura. Los hermanos Schomburgk fueron muy bien recibidos por los indios pemones que vivían allí. Así nos lo cuenta Richard “Lo placentero del valle de Kukenán y la cordial recepción de los indígenas nos decidieron muy pronto a hacer de este punto nuestro cuartel general durante nuestra estancia en los alrededores del Roraima “ (imagen procedente de http://i.pbase.com )  

Una vez a los pies del Roraima los hermanos Schomburgk establecieron relaciones amistosas con los indios pemones que habitaban la zona, de los que Richard escribe “eran conspicuos no sólo por su porte y su belleza , sino por la regularidad de sus rasgos , y varias de las mujeres por su pelo admirable , largo, negro y ondulado” aunque lamentaba la costumbre de mascar tabaco que tenían los hombres. Richard llegó a apreciarlos mucho como lo demuestran sus palabras “la moralidad y la virtud no vienen sólo de Europa; los indios tienen para ellas mucha más consideración de la que nosotros  les tenemos”.  Se quedan con los pemones y construyen su propio campamento al que dan el nombre de Nuestro Pueblo y antes de realizar el asalto a la cima del Roraima estudian la zona, recogen muestras de la flora y la fauna , realizan mediciones y el poético espíritu del pequeño de los Schomburgk, Richard, se enamora para siempre de aquella tierra y confiesa que “me sentía tan abrumado por la sublimidad y la paz que emanaba  de este sitio tranquilo y encantador como si hubiera entrado en algún edificio gótico, espacioso y venerable”.

Archivo:Kukenan Tepuy at Sunset.jpg
Espectacular imagen del Kukenán , que también posee una gran caída de agua en su lado sur, que se precipita desde una altura de 674 metros. Mientras que al Roraima es más sencillo subir  y hoy es bastante frecuentado el Kukenan Tepuy ofrece muchas más dificultades para quién quiera alcanzar su cima. En total tiene más de tres kilómetros de longitud. Tanto el Roraima como el Kukenan Tepuy se encuentran dentro del Parque Nacional de Canaima 

Años después de aquella expedición Richard escribiría “Nunca, en ninguna parte, he vuelto a ver siquiera aproximadamente tan encantadora riqueza de vegetación como la que se nos reveló en esos montes de areniscas de Guayana. Yo tenía sólo un deseo:quedarme allí un año entero . Estoy firmemente convencido de que cada semana , cada mes , hubiera descubierto un campo infinitamente grande e inagotable  para mis actividades. Pero mis limitados recursos de entonces me obligaron a decir adiós para siempre a ese El Dorado botánico”. Pero todavía no había llegado el momento de decir adiós, era el momento de asaltar la cima del Roraima y este intento comenzaba el 17 de noviembre de 1842.  A la expedición se habían unido algunas mujeres , esposas de algunos de sus miembros, y entre ellas se hallaba  Kate , que era muy apreciada por los demás integrantes de la expedición y de la que Richard había escrito que “por su porte inteligente, amable y alegre había congeniado con todos nosotros y así obtenido el permiso para acompañar a su marido”. La mala suerte quiso que una serpiente la mordiese al cruzar uno de los muchos ríos que rodean al Roraima.

Fotografía de la cumbre del Roraima donde pudiera parecernos una nave que surca un mar blanco . Viendo esta imagen no es difícil ponerse en el lugar de los hermanos Schomburgk y sentirse anonadados y empequeñecidos por la inmensidad y salvaje belleza del Roraima. La meseta que se halla en su cima tiene una superficie de 31 kilómetros cuadrados y la antigüedad de su superficie se calcula en dos mil millones de años igual que los otros tepuyes, como ya explicaba en la primera parte de este artículo. Aunque no está claro el significado exacto de la palabra Roraima , suele traducirse por “El gran verde-azulado” aunque otros lo traducen como “la madre de todas las aguas”. Es posible subir a la cima sin ser escalador a través de La Rampa, una especie de escalera natural formada por la roca y que permite alcanzar su cima después de un día de ascensión por ella desde la meseta que se encuentra a los pies del tepuy (imagen procedente de http://www.fotosmundo.net )

El doctor que acompañaba a la expedición y el marido de Kate se quedaron atrás para  regresar a Nuestro Pueblo para llevarla hasta allí, mientras que el resto de la expedición, con el ánimo decaído y el corazón encogido por el drama que acababan de vivir, continuaron avanzando hacia el Roraima y durante los siguientes cinco días tuvieron que enfrentarse a todo tipo de obstáculos hasta llegar a la base del tepuy. Lluvias torrenciales, senderos en los que sus piernas se hundían casi hasta la cintura en el barro, el frío y la humedad de la noche , todo ello iba minando la moral de los exploradores , más aún cuando les llegó la noticia por el médico de la expedición de que Kate había muerto. Escribe Richard “Aunque no nos sorprendiera, la noticia sembró la tristeza en nuestro pequeño círculo” aunque Richard no puede ocultar en entusiasmo que le provocaba todo lo que veía “El Roraima representa todo lo que África , Australia y el sur de Europa pueden ofrecer ¿Dónde encontrar palabras para describir mis impresiones ante los innumerables tesoros botánicos que se sucedían en continuas series desde la base de la montaña?Me creí de veras transportado a algún jardín de hadas. Mi corazón rebosaba de deleite y todas las dificultades experimentadas en el pasado , y aun los miedos del futuro, quedaban anulados con la alegría del presente”

Por fin llegan a los pies del Roraima pero lo que se erige ante ellos es abrumador. Acantilados de cuatrocientos metros de altura defienden la cima que se halla setecientos metros por encima de sus cabezas. Así describe Richard lo que siente en aquel momento que una vez más extraigo de “Pioneros de lo imposible”  “Me quedé atónito, dominado por una sensación de opresión casi angustiosa. Mi corazón empezó a latir con tal violencia como si me amenazara algún peligro oculto frente al cual yo era impotente. El gigantesco paredón era algo salvaje y tremendo . Bloques descomunales que debían haberse desprendido  de la meseta superior o de sus costados estaban esparcidos a nuestro alrededor en un desorden infernal, mientras los restos despedazados de troncos de árboles  se asomaban entre ellos.” El efecto de todo ello sobre su espíritu es abrumador , y añade “La grandeza o la trascendencia de esta maravilla de la naturaleza me hizo recapacitar en mi propia insignificancia, y el pensamiento de que la cima suspensa sobre nosotros estaba lista para caerse y enterrarnos bajo su peso aplastante produjo en mí esa angustia que nunca antes había experimentado”

Archivo:Roraima-Tepui Wand.jpg
Estos son los muros que hicieron desistir a los hermanos Schomburk . Richard escribía “Permanecía absorto , deslumbrado con el esplendor de los verdes , con la intensidad del color de las flores y frutos , con mis sentidos entorpecidos por los perfumes que flotaban en el aire”  Viendo estas fotografías los paisajes de los tepuyes parecen traernos imagenes de mundos antiguos,  aún más allá de la edad de los dinosaurios, de un mundo salvaje, hermoso y terrible. Las expediciones al Roraima inspirarían años después al escritor Arthur Conan Doyle(1859-1930) una de sus más famosas novelas “Un mundo perdido” , porque eso es lo que realmente parece evocar estos paisajes, los de un mundo perdido  

No tuvieron más remedo que renunciar a su conquista, no disponían de medios para superara aquella empresa y el 22 de noviembre de 1842 regresaban sobre sus pasos, y cuando ya están a punto de perderlo de vista aún le da tiempo a Richard de lanzar una última mirada al Roraima “Mudo y con el corazón lleno, miré hacia arriba y su imagen se grabó para siempre en mi memoria.El valle se cubrió otra vez con su encantador manto de nieblas y me despedí de la montaña con un humilde y triste adiós” . Acaba de nacer una leyenda para el montañismo, la conquista del Roraima . El 12 de octubre de 1843 la expedición regresaba a Georgetown y terminaba así la aventura de los hermanos Robert y Richard Schomburgk que aunque no fueron los primeros en llegar a la Gran Sabana si fueron los que dieron a conocer al mundo la belleza extraordinaria que albergaba aquella tierra y también fuero los primeros en desafiar a uno de aquellos colosos, aunque no pudieron vencerlo. Años después Robert Schomburgk sería nombrado caballero por la reina Victoria I de Inglaterra convirtiéndole en Sir.

DOCUMENTAL DE LA SERIE “MUNDOS PERDIDOS” SOBRE LA GRAN SABANA, LOS TEPUYES Y  SUS HABITANTES 

Creo que es un documental muy interesante para conocer mejor este hermoso rincón de nuestro planeta y las tribus indias que lo pueblan . Cuando lo contemplas es dificil, aún sin haber estado allí, no amar estos paisajes 

Habría que esperar al año 1884 para que la Royal Geographical Society organizara una nueva expedición con el objetivo de conquistar la cima del Roraima y fueron elegidos para esta misión el botánico, escritor y explorador Everard Ferdinand im Thurn(1852-1932) y Harry I. Perkins que viajaron hasta la Gran Sabana y comenzaron el ataque a la cima el 18 de diciembre de 1884 que describían así a los tepuyes “parecen fortalezas sobrehumanas construidas sobre montañas de 2.000 metros , con murallas de 400 a 700 metros de altura”. Tienen que caminar por un terreno convertido en barro puro debido a las intensas y constantes lluvias, muy resbaladizo porque además del barro e suelo está cubierto de una especie de babosas que se ven obligados a pisar , pero la cima cada vez está más cerca “Ahora nos falta un solo escalón para que veamos lo que nunca ha sido observado desde el comienzo del mundo.¡Sabremos lo que hay en el Roraima!” Y así fue, habían transcurrido cuarenta y dos años desde que Robert y Richard  Schomburg contemplaron atónitos el Roraima, ahora im Thurn y Perkins lo conquistaban. Pero aún hoy quedan cumbres por alcanzar e innumerables grietas, cuevas y mesetas que explorar. Y mientras ,imperturbables, los Tepuyes siguen desafiando al tiempo y haciéndonos sentir pequeños. Cuando nosotros hayamos pasado ellos seguirán allí, con sus muros, con sus cascadas, con su corona de nubes , mirando a la eternidad.

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GRANDES EXPLORADORES: EL DESAFÍO DE LOS TEPUYES, LAS ISLAS EN EL TIEMPO (PRIMERA PARTE)

Al sureste de Venezuela y extendiéndose un poco más allá de las fronteras con Brasil y Guayana, fronteras que  el hombre ha trazado artificialmente en una naturaleza que no entiende de naciones, se encuentra uno de los pocos territorios en el planeta del que aún podemos decir que quedan partes sin explorar, un lugar donde el viajero puede encontrar caudalosos ríos, cataratas que se despeñan desde cientos de metros de altura, valles profundos y cubiertos de selva impenetrable , una extraordinaria diversidad biológica y unas misteriosas fortalezas naturales, que se erigen solemnes como catedrales góticas en medio de la selva, cientos de metros sobre el atónito visitante que se encuentra a los pies de sus murallas y que los indios pemones que habitan esta región llaman  Tepuyes , termino que significa “montaña”, “cerro” o también y más apropiadamente , “la morada de los dioses”, pues eso es lo que parecen estos colosos, considerados las montañas más antiguas de la Tierra , auténticas islas en el tiempo que desafían el paso de millones de años , ocultando aún hoy algunos de sus secretos.
 Este lugar extraordinario, más aún en un planeta donde el hombre parece haber mancillado ya todos sus rincones, es la Gran Sabana de Venezuela, con 10.820 kilómetros cuadrados de extensión y situada dentro del gran Parque Nacional de Canaima, que con sus treinta mil kilómetros cuadrados es el sexto parque nacional más grande del mundo y en el año 1994 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Así describe el escritor español Javier Jayme en su libro “Pioneros de lo imposible” un amanecer en la Gran Sabana venezolana “El amanecer es la hora transparente de la Gran Sabana. El viento está en calma , la neblina ausente y los tepuyes exhiben perfiles nítidos y volúmenes claramente contrastados por encima y por debajo de sus sempiternos collares de nubes, más blancos y definidos  que nunca a la cruda luz del sol naciente. El aire es de una pureza asfixiante. El silencio resuena hasta en la piel. Incluso los olores , trasegados de lluvias y efluvios tropicales, son aquí distintos. El paisaje no tiene igual: un inmenso mar de hierba rala, inundado de luz y, sobre el inagotable telón del horizonte , las inimitables torres de piedra, azulino el semblante, que se alzan evocando lo pretérito y lo inalcanzable”  Os invito hoy a que me acompañéis a conocer este auténtico mundo perdido.

Aquí vemos una de las representaciones posibles de los dos grandes supercontinentes , Laurasia al norte y Gondwana al sur que antes habían formado un único supercontinente llamado Pangea. Una vez separados en dos , tanto Laurasia como Gondwana se descompondrían en más continentes. Así, de Laurasia surgirían América del Norte y el continente euroasiático, mientras que Gondwana se separaría en África, América del Sur , India , Australia y Antártida . El Macizo de las Guayanas donde hoy encontramos los Tepuyes permanecerían unidos a la placa de Sudamérica. (imagen procedente de http://buysellmines.blogspot.com )

La Gran Sabana se asienta sobre lo que los geólogos denominan el Escudo Guayanés o Macizo de las Guayanas , una formación geológica que se extiende desde el curso del río Orinoco en Venezuela hasta la selva del Amazonas , dentro de los territorios de la propia Venezuela, Colombia,Brasil, Guayana, Surinam y la Guayana Francesa. Sus orígenes hay que buscarlos en el Precámbrico  cuando se formó la primera corteza continental , un proceso que tuvo lugar en un periodo de tiempo que oscila entre los 3800 millones y los 2800 millones de años de años . Esta primera corteza es a la que los geólogos denominan escudos y constituyen el núcleo de nuestros continentes . Sobre estos escudos de granito fueron acumulandose todo tipo de materiales sedimentarios durante cientos de millones de años , alcanzado espesores casi inimaginables, de miles de metros. Ahora, si avanzamos en el tiempo hasta hace 250 millones de años encontramos que existía un único supercontinente , Pangea, que cincuenta millones de años después se dividirá en dos , Laurasia y Gondwana .
Sería en el Cretácico, hace entre 145 y 65 millones de años, cuando Gondwana se divide y surgen , Sudamérica, África, Australia, la Antártida , Madagascar y el subcontinente indio. El Océano Atlántico inundó el espacio que separaba África de Sudamérica y el Escudo Guayanes permaneció unida a la placa continental de Sudamérica . Durante los siguientes millones de años la erosión fue desgastando la colosal acumulación de sedimentos de miles de metros de espesor, el viento, la lava y el agua fueron tallando y dando forma al paisaje y hace unos cuatro millones de años aquellos depósitos de sedimento erosionado se habían convertido en los Tepuyes , las monumentales fortalezas constituidas principalmente de arenisca y cuarzo , las montañas mas antiguas de la Tierra que nunca se han encontrado bajo la superficie del mar ni han sido cubiertas por el hielo de una era glaciar, islas biológicas que han creado sus propios ecosistemas y albergan especies animales y vegetales que sólo se encuentran en ellos. Tienen la forma de una mesa , coronados no por un pico sino por una meseta plana que puede tener dimensiones tan increíbles como la del Auyan Tepui, cuya cima en forma de meseta tiene una extensión de setecientos kilómetros cuadrados.

Fotografía del Auyan-Tepuy  o “La Montaña del Diablo” en la lengua de los indios pemón que habitan en esta región situada dentro del Estado Bolivar que, a su vez, pertenece a Venezuela. No es el más alto con sus 2535 metros de altura pero si el que tiene una cima de mayores dimensiones, con 700 kilómetros cuadrados de extensión. En la fotografía podéis ver las características paredes verticales que parecen más las murallas de una fortaleza, también vemos como la vegetación lo cubre todo justo hasta el comienzo del Tepuy  y aunque no aparece en la imagen y hablaremos de ello en la segunda parte de este artículo , desde el Auyan-Tepuy se despeña la catarata más alta del mundo, el Salto del Ángel. Suelen estar siempre rodeados por nubes bajas y niebla y las mesetas que coronan los tepuyes son auténticos mundos perdidos con formas de vida vegetal y animal exclusivas de este entorno (imagen procedente de http://blog.travelpod.com )

Sobre estos monumentos de la naturaleza los indios pemónes tienen una explicación mitológica, pues para ellos los tepuyes serían los restos de los gigantescos Árboles de la Vida que habrían talado las divinidades , quedándose a vivir en la cima. No se trataban siempre de dioses bondadosos, pues los pemones hablan con aprensión de los “Canaima”, espíritus maléficos que habitarían en los Tepuy, y se ocultarían en el interior de la montaña dispuesto a capturar el alma del incauto que pretenda caminar sobre la superficie de los tepuyes. A este dios maléfico  debe su nombre el Parque Nacional Canaima que ya he mencionado antes, donde se encuentra la Gran Sabana y los Tepuyes. Y no es extraño que los pemones observasen con temor aquellas moles pétreas pues no sólo su aspecto es intimidatorio ,con esas paredes de centenares de metros que arrancan desde el suelo de la selva y rodeadas por una vegetación casi impenetrable, además sus cimas aparecen casi siempre ocultas por un cinturón de nubes que las rodean , dándole aún más si cabe un aire de misterio de unas montañas que llevan observando el mundo desde su altura desde más tiempo que ninguna  otra formación geológica del planeta .

Mapa del estado venezolano de Bolívar con una superficie de 242.801 kilómetros cuadrados de los que 30.000 kilómetros corresponden al Parque Nacional Canaima que , como vemos en el mapa, es fronterizo con Guayana y Brasil, y dentro del Parque Nacional están comprendidos los 10.000 kilómetros cuadrados de la Gran Sabana , el territorio en el que se levantan los grandes Tepuyes. El Estado de Bolívar es cruzado por el Macizo de las Guayanas  y sus dos poblaciones principales son Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana , de las que hablaremos más adelante (imagen procedente de http://www.ecochallenge.ws )
Pero si los indios vivían en esta región, donde las temperaturas  son suaves y oscilan entre los 13 y los 20ºC, desde hacía milenios, ¿quienes fueron los primeros europeos en tratar de ocupar y explorar esta región descubriendo la Gran Sabana y los Tepuyes? Tenemos que viajar ahora hasta el siglo XVI, cuando ha comenzado la ocupación española del continente. Hernán Cortés (1485-1547) ya ha conquistado el Imperio Azteca  mientras que Francisco Pizarro (1478-1541) ha hecho lo propio con el Imperio inca. Mientras, en la zona que hoy ocupan Venezuela, Ecuador y Colombia diferentes hombres se encargan de las conquistas como Sebastián Belalcázar (1480-1551), conquistador de Quito y fundador entre otras ciudades  de Guayaquil y de Santiago de Cali, y Gonzálo Jimenez de Quesada (1509-1579), fundador de la ciudad de Santa Fe de Bogotá y del reino de Nueva Granada. Como ya hemos visto en otros artículos del Mentidero, fue en esta época cuando surgió el mito de El Dorado. Los indios muiscas habían descrito a Gonzalo Jiménez de Quesada  la ceremonia que se celebraba en la Laguna de Guatavita , una especie de investidura de poder del heredero del cacicazgo quién cubría su cuerpo con polvo de oro y en presencia de todo el pueblo lanzaba a las aguas de la laguna oro y esmeraldas como ofrenda a los dioses.
La leyenda de este lago que albergaría un tesoro con ingentes cantidades de oro no tardaría en extenderse entre los diferentes conquistadores españoles que se lanzaron en su búsqueda, desde el propio Sebastián de Belalcázar,que dirigió una expedición en la que no encontró El Dorado pero si fundar Guayaquil, una expedición conjunta de Gonzalo Pizarro(1510-1548) y Francisco de Orellana (1511-1546) que permitiría a este último convertirse en el primer europeo en recorrer el curso del Amazonas hasta su desembocadura o la que años después, en 1569, dirigiría Gonzalo Jimenez de Quesada hacia Los Llanos, una región de extensas sabanas entre las actuales Colombia y Venezuela. Esta expedición había partido de Santa Fe de Bogotá en abril de 1569 al frente de cuatrocientos españoles y mil quinientos indios , expedición que se prolongaría durante  más de tres años en la búsqueda del misterioso lago donde se hallaba El Dorado , alcanzando hasta el punto donde confluyen los ríos Orinoco y Guaviare , en la actual frontera entre Venezuela y Colombia y junto al Macizo de la Guayanas, pero en este punto tuvieron que dar media vuelta al no disponer de embarcaciones para navegar el río.

En este mapa podemos ver el punto aproximado que alcanzó la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada en diciembre de 1571 en la confluencia entre el río Guaviare y el Orinoco a la altura de la localidad que aparece en el mapa co el nombre de San Fernando de Atabapo, justo en la frontera entre Colombia y Venezuela . No pudo seguir el viaje descendiendo el curso del Orinoco porque no disponía de naves para ello y regresó a Bogotá un año después terminando una de las expediciones más nefastas de la conquista española sin ningún resultado practico y , como no podía ser de otro modo, sin hallar El Dorado (imagen procedente de http://www.atlasescolar.com.ar ) 
Gonzalo Jiménez de Quesada regresó a Santa Fe de Bogotá en diciembre de 1572 sin haber hallado El Dorado, entre otras cosas porque nunca existió, y de los cuatrocientos españoles que habían iniciado con el la expedición en 1569 volvían solo 64, y de los mil quinientos indios que los acompañaban sólo sobrevivieron cuatro además de dieciocho caballos , únicos supervivientes de los mil cien caballos que Jiménez de Quesada se había llevado en su viaje. Fue una de las expediciones más desastrosas y ruinosas en la historia de la conquista y colonización de América. Gonzalo Jiménez de Quesada moriría siete años después, el 16 de febrero de 1579, víctima de la lepra. Entre los títulos que había ostentado Jiménez de Quesada se hallaba el de gobernador de El Dorado, aunque todavía no se  sabía dondes se hallaba el ya mítico reino. Poco después de su muerte y muy lejos de allí, en casa del gobernador de las Alpujarras, en España, se recibía una carta donde se les anunciaba que la esposa del gobernador de las Alpujarras, sobrina de Jiménez de Quesada, y su esposo habían sido designados herederos de los bienes y títulos de Quesada.
¿Quién era el gobernador de la Alpujarra que,  a la entonces ya avanzada edad de cincuenta y tres años, iba a viajar a América para seguir los pasos de Quesada en busca de El Dorado? Su nombre era Antonio de Berrío  y había nacido en Segovia en 1527, aunque hay cierta incertidumbre sobre la fecha de su nacimiento. Desde los catorce años había entrado a formar parte de los ejércitos del emperador Carlos V(1500-1558), participando en diferentes campañas en los territorios imperiales, desde Italia a Flandes  y el Norte de África y ya en España formo parte como capitán de una compañía de caballería de la campaña que lanzó Felipe II (1527-1598) para sofocar la conocida como Rebelión de las Alpujarras en la que población musulmana que había permanecido en España después de la conquista del reino de Granada  en 1492 se sublevó ante los intentos de la corona por recortar sus libertades religiosas y prohibirles incluso el uso su lengua. La Rebelión se prolongó desde 1568 a 1571 terminando con la victoria de las tropas de Felipe II y Berrío tuvo un servicio muy distinguido que le permitió poco después ser nombrado gobernador de las Alpujarras.

Y es entonces , cuando en 1580 llegaba la noticia de la muerte de Quesada y la herencia que les correspondía.  Viajan a América y se hacen cargo de la herencia del conquistador y fundador de Bogotá. Y como si ningún español pudiera escapar de la enfermedad contagiosa del Dorado, unos indios que habitaban los llano colombianos informan a Antonio de Berrío que más allá del curso del Orinoco, en la región de la Guayana , se hallaba un lugar que contenía inmensas riquezas en la que encontraría además un lago misterioso al que llamaban Parima y una ciudad , Manoa, a sus orillas. Y ya tenemos a Berrío dispuesto a emprender en 1583 un viaje de exploración en búsqueda de este lugar de riquezas infinitas. Sin duda, los indios, conociendo la codicia y el amor por el oro de los españoles,no dudaban en indicarles lugares llenos de tesoros que, curiosamente, siempre se encontraban  en lugares muy alejados , cuanto más lejos mejor. Era su forma de dessembarazarse de la presencia de los soldados españoles. Sea como fuere, aquel año Berrío escribe al rey Felipe II anunciándole sus intenciones  “Que sea Dios servido que se descubra esta provincia oculta , y se convierta a la fe católica a gran cantidad de gentes, y se acreciente en mucho el patrimonio real por amor de Dios. Vuestra Majestad sea servido mandar que se hagan en España algunas oraciones por el buen suceso de ella”

DOCUMENTAL SOBRE EL CURSO ALTO DEL ORINOCO  Y LA POBLACIÓN INDÍGENA DE LA REGIÓN  

Es un documental que ya tiene décadas de antigüedad realizado por el gran naturalista español Felix Rodríguez de la Fuente (1928-1980) donde nos muestra la vida en el curso alto del Orinoco, no muy distinta a la que tuvieron que observar Gonzalo Jimenez de Quesada y Antonio de Berrío en sus expediciones a la búsqueda de El Dorado

A esta primera expedición de 1583 le sucede una segunda en 1589 en las que recorre la región de los Llanos y parte del curso alto del Orinoco. Me detengo un momento aquí para deciros que el Orinoco es uno de los más caudalosos y largos ríos de América , con 2140 kilómetros de longitud, aunque no se puede comparar a las 6800 kilómetros de longitud del Amazonas . La practica totalidad de los ríos de Venezuela son afluentes del Orinoco que es navegable en todo su recorrido hasta su  desembocadura. Uno de sus principales afluentes es el Guaviare y ya vimos como Gonzalo Jimenez de Quesada había alcanzado en su expedición la confluencia entre los dos ríos. En la tercera expedición organizada por Antonio de Berrío supera este punto y continúa descendiendo el Orinoco hasta llegar al punto en que recibe las aguas del Caroní , el segundo río en importancia de Venezuela y el principal afluente del Orinoco, que nace en la Guayana de Venezuela, donde se encuentra la Gran Sabana y los Tepuyes. Escribe Berrío “El gran río llamado Caroní baja desde Guayana y no es navegable a causa de una cascada ; pero más arriba, en las tierras de un jefe llamado Morequito, terminan las montañas y comienza la provincia de Guayana, tras la cual se hallan las de Manoa y El Dorado y muchas otras provincias. Entraré en Guayana sin demora y, si hay una sola de veinte partes de lo que se cree, será más rica que Perú.” 

Concluida la expedición de 1590 después de construir el fuerte de Santo Tomé que con el tiempo se convertirá en la actual Ciudad Guayana junto al cauce del Caroní, Berrío se propone buscar más hombres para organizar una nueva expedición y para ello se dirige a la isla Margarita , frente a la costa de Venezuela. Entonces le llega la mala nueva de que su esposa y sobrina de Jimenez de Quesada, acaba de fallecer y que además no queda nada de la fortuna que habían heredado del conquistador . La familia de la esposa enredan a Berrío en una disputa legal por las posesiones que todavía conserva y también por el título de gobernador de El Dorado. En estas disputas transcurre el tiempo y nos encontramos ya en el año 1595. Berrío no ha podido emprender ninguna nueva expedición hacia Guayana cuando ,para su sorpresa, llega a la  costa no la ayuda que Berrío había solicitado al rey Felipe II, sino dos barcos con bandera inglesa bajo el mando de Walter Raleigh(1552-1618), navegante, político y también escritor que se hallaba entre los favoritos de la reina de Inglaterra Isabel I(1533-1603)

Walter Raleigh , además de navegante, prestó sus servicios como corsario al servicio de la corona, participó en los enfrentamientos con la Armada Invencible de España en 1588,  fue consejero de la reina Isabel I que le tenía en gran estima e incluso hubo rumores de una relación amorosa o al menos platónica, fundó la primera colonia inglesa en América del Norte a la que llamó Virginia, escribió una “Historia del Mundo” y también su Descubrimiento del grande, rico y bello imperio de Guayana” donde relata su primera expedición de 1595 a Guayana , que repetiría en 1617. Sin embargo,a pesar de todos estos servicios prestados a Inglaterra, Raleigh acabaría siendo decapitado por orden del sucesor de Isabel I en el trono inglés Jacobo I para congraciarse con España. Su esposa ordenó que el cuerpo de Raleigh fuera enterrado pero hizo embalsamar la cabeza de Raleigh durante 29 años y luego fue heredada por su hijo Carew que la conservó hasta su muerte en 1666 siendo enterrado hijo y cabeza juntos. Raleigh dio aliento al mito de El Dorado en Inglaterra al mismo tiempo que popularizaba el uso del tabaco    (imagen procedente de http://www.tudorplace.com.ar)

Aunque en un principio engaña a Berrío haciéndole creer que sus intenciones son buenas, toma por sorpresa la ciudad donde se hallaba Berrío, San José de Orduña, y captura al propio Berrío al que tenía especial interés en llevar consigo ya que sabía que podría ser la guía perfecta para alcanzar lo que todos pensaban que era el mítico reino de El Dorado. Raleigh conocía esta historia ya que siempre había mostrado mucho interés en los descubrimientos y conquistas españolas en América  y había incluso aprendido español para poder leer las obras de los cronistas españoles que describían sus aventuras en el continente. El propio Raleigh escribe “Hace muchos años tuve conocimiento de la existencia de ese poderoso reino , rico y bello imperio de Guayana y de aquella gran ciudad dorada a la que los españoles llaman El Dorado y los nativos Manoa” .  Así vemos como una fantasía sin ninguna base real más que las noticias confusas y contradictorias que les daban los indios, se había convertido para aventureros de todas partes en una realidad incuestionable y objeto de disputa. Pero Raleigh también era un caballero y apreciaba sinceramente a Berrío “Este Berrío es un verdadero caballero , que ha servido durante largos años al rey español, muy valiente y liberal , y un hidalgo de gran confianza y con un gran corazón”
Ya podemos imaginarnos que a Berrío no le hacía ilusión alguna ayudar al inglés a encontrar aquello que él llevaba años buscando y que creía estar muy cerca de hallar, por lo que trató de desanimar por todos los medios posibles a Raleigh, exagerando  los obstáculos que iban a encontrar, lo insano del clima, las enfermedades, el hambre que les acosaría durante todo el viaje, pero nada disuade al navegante inglés de sus intenciones y los preparativos siguen adelante. Después de remontar con grandes dificultades el Delta del Orinoco, guiados por Berrío que no tenía otra alternativa, llegan a la confluencia con el Caroní donde tienen que abandonar los botes, ya que la corriente del Caroní en plena época de lluvias era demasiado fuerte para  remontarla. Siguen por tierra caminando por un territorio que Berrío conocía a la perfección. Sin embargo ,Raleigh se dio cuenta que en aquella ocasión y con los hombres que tenía no podrían llegar más lejos , era necesaria organizar otra expedición con más hombres y medios. Sin embargo, antes de terminar la expedición había podido contemplar algo extraordinario.

Raleigh no se aproximó tanto como para tener una vista tan espectacular de los tepuyes como la de la fotografía  pero fue el primer en describirlas aunque Berrio las conocía desde muchos años atrás. Sin embargo, tendrían que pasar todavía varios siglos antes de que el hombre tratara de alcanzar sus elevadas cumbres, esas donde los indios pensaban que vivían los dioses . Rumores y leyendas de cimas llenas de oro o piedras preciosas acompañan a estas colosales fortalezas de arenisca y cuarzo (imagen procedente de http://serengety-places.blogspot.com )
Así lo contaría Walter Raleigh en su “Descubrimiento del grande, rico y bello imperio de Guayana”, donde realiza la crónica de este viaje . En este fragmento hace referencia a un lugar llamado la Montaña de Cristal de la que le habían hablado y había tratado de llegar al lugar  “donde me habían dicho que estaba la Montaña de Cristal; pero lo cierto es que, debido a la larga distancia y a lo desfavorable de la estación, no pude encaminarme hacia allí ni perder más tiempo en el viaje. Vista desde lejos recordaba la torre blanca de una iglesia altísima. Desde su cima se precipitaba un grande y poderoso río sin tocar la ladera en ningún punto de la montaña. Producía un estruendo tan clamoroso como el que causarían mil campanas gigantes sonando a la vez. Dudo que exista en el mundo otra catarata tan singular y maravillosa. Berrío me dijo que contiene diamantes y otras piedras preciosas , que se ven brillar desde muy lejos ; pero lo que haya de cierto en esto yo no lo sé pues ni él ni ninguno de sus hombres habían ascendido hasta su cima, debido a que los habitantes de los alrededores eran enemigos suyos y por ser impracticable sus pasos”. Lo que Raleigh estaba describiendo era ni mas ni menos que un Tepuy.
Aquí terminaba la expedición de Raleigh que liberaría a Berrío y éste moriría dos años después,  en 1597 ,a los setenta años de edad en el fuerte de Santo Tomé que había fundado junto a las aguas del Caroní y que, como ya vimos, sería el origen de la actual Ciudad de Guayana. A su muerte su hijo y heredero Fernando de Berrío (1577-1622), asumiría el cargo de gobernador de El Dorado y continuaría con las expediciones en el territorio hasta un numero superior a las veinte y en el transcurso de las cuales se dice que fue el primer hombre en contemplar el celebre Salto del Ángel del que ya hablaremos en la segunda parte de esta historia. El camino de Fernando de Berrío se cruzaría también con el de Walter Raleigh cuando este regresó a Guayana en 1617. Fernando había tomado la precaución de mejorar las fortificaciones de Santo Tomé y allí hizo frente a los ataques de Raleigh que, sin embargo , terminó destruyendo la ciudad y algunos otros puestos españoles. Pero a pesar de ello , cuando Raleigh regresa a Inglaterra será detenido por orden del rey inglés, sucesor de Isabel I, Jacobo I (1566-1625) atendiendo las exigencias del embajador español que consideraban las acciones de Raleigh como actos de piratería.

Mapa que dibujó Walter Raleigh durante su segunda expedición a la Guayana con la supuesta localización de El Dorado en base a los relatos de los indios. A su regreso nadie tomó en serio el mapa ni las afirmaciones de Raleigh que para entonces ya había caído en desgracia y sería ejecutado poco después por orden el monarca inglés Jacobo I para regocijo de los españoles. Cuatro años después de la muerte de Raleigh moriría Fernando de Berrío , que había luchado contra el inglés y que al igual que este, ahora caía en desgracia por comerciar con Inglaterra , siendo destituido y hallando la muerte como prisionero de los piratas berberiscos que le capturaron cuando trataba de regresar a España. Habrá que esperar tres siglos para que de nuevo una expedición trate de aproximarse no a El Dorado,que parecía traer sólo desgracias a quién se obsesionaba con su búsqueda,  sino al tesoro natural de los Tepuyes y sus secretos (imagen procedente de http://www.taringa.net )
En aquel momento a Jacobo I le interesaba mantener buenas relaciones con España pues tenía proyectado una alianza matrimonial entre ambas coronas y Raleigh era un precio que podía pagar el monarca inglés para favorecer sus planes  . De esta forma Raleigh,que tanto había hecho por su país fundando la primera colonia inglesa en América a la que dio el nombre de Virginia y combatiendo sin descanso a los españoles además de ser el encargado de popularizar el consumo del tabaco en Europa, fue decapitado en Londres el 29 de octubre de 1618. En cuanto a Fernando de Berrío, al igual que le había sucedido a su padre, las expediciones en busca de El Dorado terminaron arruinándole por lo que permitió el comercio de tabaco con los ingleses para lograr algunos ingresos, lo que estaba prohibido por la corona española. Por ello fue sancionado destituyéndole de su cargo. Fernando zarpó rumbo a España para defender su postura pero nunca llegaría a pisar la Península, pues su barco fue apresado por piratas berberiscos que lo llevaron a Argel, donde hallaría la muerte por peste en 1622. Como podemos ver, El Dorado, más que la riqueza traía la ruina de los que se obsesionaban con su búsqueda. Y por hoy dejamos aquí la historia, pero mañana seguiremos dando un salto en el tiempo hasta el siglo XIX  y los nuevos exploradores que rasgaran el velo de misterio de los Tepuyes.