HISTORIA DEL ORIGEN DEL TERRORISMO Y UNA REFLEXIÓN SOBRE EL PERDÓN

“Si tienes que dinamitar la mitad de un continente y derramar un océano de sangre con el fin de destruir a un millón de bárbaros, no tengas escrúpulos de conciencia”. Estas son palabras de Karl Peter Heinzen(1809-1880), un autor revolucionario que escribió una obra titulada “Asesinato” de donde procede el fragmento con el que he abierto este artículo. Es una de las obras que sentó las bases sobre las que se iba a sustentar el terrorismo moderno del que proceden grupos que tristemente todos conocemos como Al Qaeda, los irlandeses del  IRA, los vascos de ETA, los italianos de las Brigadas Rojas, los alemanes de la Baader-Meinhoff y tantos otros que por motivos políticos, nacionalistas o por el simple hecho de provocar el caos, han tomado las armas y han asesinado en nombre de causas que defendían como justas pero que perdían toda legitimidad en el mismo momento que disparaban la primera bala. Si consultamos el Diccionario de la Real Academia Española encontramos dos significados para la palabra terrorismo , “dominación por el terror” y “sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”.
Si, el terror, el miedo, siempre ha sido un arma poderosa para controlar al ser humano, para conseguir imponer a los demás lo que de otra forma no sería posible o para alcanzar ventajas políticas. La primera referencia al terrorismo nos lleva hasta la época en que el Imperio Romano extendía sus fronteras hasta lo que hoy conocemos como Israel. Fue allí donde nació el concepto de sicario , palabra que se usaba para aquellos que a cambio de dinero adquirían el compromiso de asesinar a una persona y que eran llamados así por su herramienta de trabajo, la sica, una especie de daga de pequeño tamaño que podían ocultar debajo de la ropa . Los políticos romanos hicieron uso de ellos para desembarazarse de sus rivales pero la palabra adquirió un nuevo significado cuando lo aplicaron a aquellos que atentaban contra las autoridades romanas en el extranjero, en particular en Israel. Así, todo aquel que atentaba contra la vida de un magistrado romano o que ofrecía resistencia a la ocupación del Imperio era considerado un sicario, como vemos en estas palabras del historiador romano Flavio Josefo (hacia 37-101) en su obra “Antigüedades judías” “Cuando Albinus alcanzó la ciudad de Jerusalén, dobló cada esfuerzo y tomó la determinación de asegurar paz en la tierra exterminando la mayor parte del Sicarii”

Así es la Sica, el arma que los sicarios, palabra que significa literalmente “el hombre daga”, ocultaban entre sus ropas para asestar la puñalada mortal por sorpresa y por lo general en un lugar publico. Son ellos los que podemos considerar como primeros terroristas, y fue el nombre que los romanos darían luego a los judíos que se rebelaron contra el dominio de Roma pero que usaron el terror con su propio pueblo para obligarles a unirse en su lucha . En todo caso no podemos comparar aquel movimiento con los actuales grupos terroristas ya que entonces no existían los estados democráticos, se trataban de Imperios y monarquías absolutas donde no había la oportunidad de elegir o defender tus ideas libremente como sucede en nuestras sociedades actuales   (imagen procedente de http://ikaruga.foroactivo.com )

Durante la revolución judía contra la dominación romana del año 66, los sicarios se unieron a otro grupo extremista, los zelotes, que eran los más radicales entre los judíos, atacando a los romanos y cometiendo todo tipo de atrocidades , hasta el extremo de que  para lograr el apoyo de la población de Jerusalén les cortaron el suministro de comida. Era una forma de terrorismo , forzando a un pueblo a adoptar una postura que no quería a través del miedo y el hambre. La rebelión sería sofocada por la maquinaria militar romana, pero el termino sicario sobreviviría hasta nuestros días en el sentido de aquel que está dispuesto a matar a cambio de dinero. En otro artículo del Mentidero hablé sobre otro de los antecedentes del terrorismo , la secta conocida como los “Hashishins” o “Hashshashiyyín , que podríamos traducir por “Adictos al hachís” y que entre los cristianos fueron conocidos como “Secta de los Asesinos”.   Creada a finales del siglo XI por Hassan al Sabbah, conocido como “El Viejo de la Montaña”, titulo que heredarían sus sucesores, procedió a entrenar a sus seguidores para convertirlos en una elite muy parecida a los actuales servicios secretos.

En aquel artículo relataba también como su líder , Hassan, construyó lo que sería conocido como “jardín de los placeres terrenales”, situado en un valle próximo a la fortaleza donde Hassan llevó todo tipo de plantas exóticas, edificó palacios de mármol y oro, y distribuyó manjares, vino y agua fresca.Cada uno de sus nuevos fieles era llevado a este jardín en un estado de inconsciencia inducido por el consumo de hachís en forma de un aceite donde también se mezclaban otros elementos alucinógenos. Cuando despertaba en el Jardín aún bajo los efectos de estas sustancias, el nuevo fiel se hallaba rodeado de hermosas jóvenes que bailaban y cantaban en su honor, para luego hacer el amor con ellas. Era una representación del Paraíso que esperaba al nuevo seguidor después de su muerte, y con esta promesa de un futuro tan deseable Hassan se aseguraba la fidelidad de sus seguidores y que estos no dudasen en sacrificar sus vidas en misiones suicidas, ya que creían conocer las delicias de su vida en el Paraíso.

Miniatura medieval con la representación del Jardín de los Placeres Terrenales que Hassan al Sabbah, el líder de los Hashashins y conocido como El Viejo de la Montaña, hizo construir en su fortaleza de Alamut . La fortaleza convirtió en el centro de su poder , desde donde dirigía los movimiento de sus hasta 40.000 fieles. A este Jardín de los Placeres Terrenales eran guiados los nuevos adeptos en un estado de trance inducido por el consumo de hachís en forma de un aceite donde se incluían otras sustancias alucinógenas. Rodeados de plantas exóticas, de palacios de mármol, de comida, vino y de hermosas mujeres se le hacía creer que se hallaba en el Paraíso y allí volvería a su muerte. Por ello no dudaban en sacrificar su vida en acciones suicidas, pues ya sabían donde irían después de la muerte (imagen procedente de http://caballerosministriles.blogspot.com )    
Les enseñaban lenguas extranjeras, las costumbres y formas de vestir, recibían instrucción de las diferentes formas de asesinar y los convertían en hombres capaces de introducirse en cualquier ambiente sin llamar la atención,desde un comerciante cristiano a un monje o un místico sufí. El objetivo de su preparación era el asesinato político, aunque hay que decir que siempre que podían preferían utilizar la diplomacia , los sobornos y la manipulación, en particular de las mujeres y los niños como método para lograr cambios en la política de los dirigentes.Hassan al Sabbah colaboró tanto con cristianos como musulmanes, según su conveniencia y donde pudiera obtener mayores ventajas políticas. Moriría en 1124 a los 90 años de edad después de haber sembrado el terror entre cristianos y musulmanes por igual.  Durante el Renacimiento los asesinatos políticos se generalizaron, en particular en Italia, con atentados tan famosos como el perpetrado en 1478 contra los hermanos Lorenzo de Medici (1449-1492) y Giuliano de Medici (1453-1478) en Florencia, que le costó la vida a este último. 
Si , a lo largo de la historia el terror ha sido utilizado con el objetivo que describe el escritor italiano Umberto Eco “El fin del terrorismo no es solamente matar ciegamente, sino lanzar un mensaje para desestabilizar al enemigo.” Uno de los primeros exponentes del terror e incluso del uso del terrorismo desde el poder, lo hallamos en la Revolución Francesa, cuando Maximilian Robespierre (1758-1794), estableció un régimen que sería conocido como “El Terror” con el que pretendía defender a la República contra todos aquellos que significaran una amenaza para ella , para lo que creó el Comité de Salvación Pública con el fin de detener a los enemigos de los principios revolucionarios de la igualdad, la fraternidad y la libertad. Lo malo es que para defender principios tan nobles miles de hombres y mujeres murieron guillotinados  en nombre de la virtud y el orden público. Era una nueva forma de terrorismo ejercido en este caso desde el poder y que en el siglo XX ejercerían con sanguinario éxito líderes como Adolf Hitler, Josef Stalin, Pol Pot y muchos otros grandes criminales contra la humanidad.

Durante la Revolución Francesa hubo un tiempo conocido como El Terror que se extendió desde septiembre de 1793 hasta la primavera de 1794 impulsado por Maximilien Robespierre para defender a la República de sus enemigos y que, según las palabras del propio Robespierre, el Terror era tan solo “la justicia rápida, severa, inflexible” mientras que los historiadores lo definen como un tiempo caracterizado por la brutal represión de la oposición mediante la aplicación del terrorismo de Estado. Este terror dirigido desde el poder se cobró la vida de no menos de 11.000 personas y quizás hasta 40.000, según de donde procedan los cálculos. Entre estas víctimas estaría el propio Robespierre (imagen procedente de http://denunciaprofetica.blogspot.com ) 

Y así entrabamos en el siglo XIX , donde ya conocimos las palabras de Karl Peter Heinzen con las que abría este artículo “Si tienes que dinamitar la mitad de un continente y derramar un océano de sangre con el fin de destruir a un millón de bárbaros, no tengas escrúpulos de conciencia”. Seria este el siglo de los movimientos revolucionarios que hicieron tambalear las monarquías absolutas de Europa, el siglo que vería nacer el comunismo y también el anarquismo , cuyo principal ideólogo fue Mijaíl Alexándrovich Bakunin(1814-1876) que defendía la supresión del Estado, la abolición de las clases sociales, de la propiedad y la eliminación de los partidos políticos . En su obra “Los principios del Estado” escribía “Los revolucionarios han de mostrar indiferencia hacia las lamentaciones de los condenados, y no han de aceptar ninguna componenda. No reconocemos más acción que la destrucción” Para crear la nueva sociedad que propugnaba no dudaba en apoyar el uso de la violencia hasta convertirla casi en un fin en si mismo como reflejan sus palabras “no reconocemos más acción que la destrucción”
Desde el principio los anarquistas se dieron cuenta del beneficio publicitario que tenia para sus fines que los atentados llenaran las páginas de los periódicos de su tiempo , de como estos ejercían un efecto multiplicador del terror después de cada asesinato. Otro anarquista y revolucionario, el alemán Johann Most(1846-1906) se haría famoso por popularizar una estrategia conocida como “propaganda por el hecho” y que había sido enunciada en un artículo de 1876 por dos anarquistas italianos de la Federación del Jura, Errico Malatesta(1853-1932) y Carlo Cafiero(1846-1892) donde escribían “El hecho insurreccional destinado a afirmar los principios socialistas mediante la acción es el medio de propaganda más efectivo y el único que sin engañar y corromper a las masas puede penetrar hasta las capas sociales más profundas y atraer las fuerzas vivas de la Humanidad a la lucha mantenida por la Internacional.” Si , la acción era la forma de lograr los fines políticos y no la labor política, el debate, las votaciones ,procedimientos lentos e inseguros para lograr sus objetivos. Los partidarios del terrorismo huyen de las palabras, del debate, de la confrontación de ideas pues temen la derrota de sus ideas, son básicamente intolerantes con todo aquello que no coincide con su forma de ver la realidad.

Una caricatura satírica de la época con Johann Most como protagonista. Fue quién popularizó la estrategia de la “propaganda por el hecho”, una estrategia que desde entonces han seguido todos los grupos terroristas, usando los atentados para dar publicidad a sus propósitos y amplificar la repercusión que sus actos tienen sobre la población, logrando así el efecto de miedo y amenaza que buscan. Con su frase “el sistema actual será más rápido y radicalmente vencido eliminando a todo opositor” resumía Johann Most la forma de pensar del terrorista, la aniquilación, la eliminación física de la oposición a sus ideas (imagen procedente de http://www.fideus.com )
Johann Most llegaría a ser conocido como Dynamost por su apoyo a los atentados con explosivos, y se le considera el creador de las cartas bomba, aunque nunca se ha podido relacionarlo con ningún acto violento en el que participara directamente. Afirmaba que  “el sistema actual será más rápido y radicalmente vencido eliminando a todo opository desde sus escritos proclamaba el uso de la violencia para conseguir sus fines “Trabajemos todos para traer el día en que los atentados se multipliquen contra todos aquellos que tienen alguna responsabilidad en la servidumbre, la explotación y la miseria del pueblo”. Él ,como el resto de dirigentes terroristas de todas las épocas, no ven la contradicción de defender fines supuestamente nobles como la libertad o el fin de la pobreza con acciones violentas, con el asesinato, el secuestro, la tortura. Creen que el fin justifica los medios, que la sangre derramada de inocentes es la mejor forma de defender sus ideas , en realidad son cobardes, porque no sólo matan por la espalda sino que también rehuyen el debate, el intercambio de opiniones, la discusión. Pienso que , a la larga, todo terrorismo está condenado al fracaso porque con las balas no se pueden matar las ideas, ni los argumentos.
Ya en el siglo XX  aparecerían grupos terroristas organizados , casi todos ellos de ideología nacionalista o anarquista, como el IRA ,siglas del Irish Republican Army o Ejército Republicano Irlandés, creado en 1919 por el independentista irlandés Michael Collins (1890-1922), el grupo terrorista vasco ETA, siglas de Euskadi Ta Askatasuna o País Vasco y Libertad, responsable de casi un millar de muertes desde su creación en 1959, las Brigadas Rojas italianas fundadas en 1969 de ideología marxista y que defendía la revolución comunista, la Baader-Meinhoff o Fracción del Ejército Rojo alemana que actuó sobre todo entre los años setenta y ochenta defendiendo ideas radicales de izquierdas y actuando en la antigua República Federal Alemana con tácticas de guerrilla urbana. Y así podríamos seguir con otros grupos terroristas  como los Tupamaros de Uruguay, el Sendero Luminoso en Perú y los actuales grupos terroristas del integrismo islámico como la célebre Al Qaeda, Hezbolá o Hamas por citar sólo algunos de ellos, a los que habría que añadir muchas otras organizaciones paramilitares de extrema derecha y de extrema izquierda. Cada uno de estos grupos dice defender sus ideas,pero ,al final, lo que defienden es su propia existencia, convierten la violencia, la muerte, la tortura, en su razón de ser .

El venezolano Ilich Ramírez Álvarez, más conocido como Carlos “el Chacal”(1949) es quizás el terrorista más conocido del siglo XX como miembro del Frente Popular de Liberación de Palestina que se mantuvo en activo durante los años setenta y ochenta hasta su detención final en el año 1994 y en la actualidad cumple cadena perpetua en la prisión de La Santé en París. Como sucede con los asesinos de ETA, el perdón puede ser individual, una decisión de las familias de las víctimas, pero no de la sociedad que debe hacer cumplir las leyes. Carlos como los etarras , los miembros de Al Qaeda o cualquier otro terrorista del mundo , es un asesino y como tal debe cumplir su pena en prisión, la condena más alta, la cadena perpetua, correspondiente al daño causado, la muerte de una persona. Un terrorista es un asesino, no importa la justificación que quiera dar a sus actos (imagen procedente de http://31416feenelcaos.wordpress.com)  
Terry Anderson(147) es un periodista norteamericano que permaneció durante siete años secuestrado por Hezbolá , entre 1985 y 1991, y conoce de primera mano la importancia que  los terroristas dan a la publicidad de sus acciones para conseguir sus fines   “Quienes recurren al terror, sea para adelantar su causa o para fomentar la desestabilización, ven en la publicidad tanto un fin principal como un arma.  El terrorista obtiene su primera victoria al lograr que se anuncie el secuestro político, el asesinato o la explosión que haya perpetrado, atrocidades que pierden sentido si no atraen la atención del mundo.” Cuando escribo esto en España se sigue el proceso de disolución de la banda de asesinos de ETA, y surgen voces que solicitan el perdón para los asesinos, unos asesinos que durante décadas sembraron el terror, destrozaron familias, acabaron con la vida de inocentes y aterrorizaron a todos aquellos que no compartían su sanguinario credo. Hoy los verdugos se quieren convertir en víctimas , quieren igualar a sus muertos con los asesinados cobardemente por la espalda y sin oportunidad de defenderse. Y aún tengo frescas en la memoria las imagenes de uno de estos asesinos riéndose en la cara de la madre de una de sus víctimas durante el juicio.  
El actual primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, escribió en una ocasión “No es sólo que los fines de los terroristas no justifiquen los medios que emplean. Es que los medios que escogen nos dicen cuáles son sus fines reales, porque aquellos que tienen a los inocentes como objetivo nunca protegerán la libertad y los derechos humanos.” Con independencia de que pueda estar en desacuerdo con algunos de los actos y decisiones del señor Netanyahu, estas palabras son un diagnóstico certero de lo que es un terrorista. Da igual las ideas que diga defender, da igual la causa que promocione, nada de lo que diga o haga tiene valor alguno, porque todo pierde sentido cuando convierte la muerte de seres inocentes en un instrumento político, cuando hace del terror, del dolor, del sufrimiento puntos de su programa ideológico. No es posible negociar con el terrorismo, no es posible perdonar los crímenes cometidos cobardemente. No se trata de perdonar, el perdón es una actitud individual, pero el terrorismo actúa contra la sociedad y la sociedad tiene que defenderse con las leyes, unas leyes redactadas por un estado democrático, libremente elegido, y que establece un castigo que estos deben cumplir. Como dice la política española Rosa Díez “A los terroristas no hay que juzgarles por lo que predican o por lo que intentan: hay que juzgarles por lo que hacen.”

BREVE VÍDEO SOBRE EL COMPORTAMIENTO DE UNO DE LOS ASESINOS ETARRAS, TXAPOTE

Para los que no vivís en España os adjunto este vídeo para que veáis la falta de respeto, la frialdad, la burla de un asesino delante de la madre de una de las víctimas de su mano asesina . Como no he podido adjuntar el vídeo os adjunto el enlace

http://www.youtube.com/watch?v=zdcprVH_L9I

Desde el Mentidero siempre trato de defender el dialogo, el respeto a todas las ideas, el debate, el intercambio de argumentos y , sobre todo , defiendo la libertad contra todos aquellos , que son muchos, que pretenden ponerle cadenas, que tratan de reprimir a los que no comparten sus ideas, y ,sobre todo, la defenderé contra aquellos que usan el terror, la amenaza, la tortura para conseguir algo, me da igual que, porque donde reina la violencia no existe la razón. Vuelvo a usar las palabras de Rosa Díez sobre la naturaleza maligna de los terroristas de cualquier procedencia, ideología o religión  “Es sabido que la táctica de los terroristas consiste en despersonalizar a sus víctimas para facilitar así el crimen y evitar cualquier tipo de mala conciencia en los asesinatos que lo perpetran. Pero, para ser capaz de despersonalizar a un ser humano, hace falta haber perdido previamente la humanidad. Ésa era la táctica que utilizaban los criminales nazis  en los campos de exterminio: deshumanizar a los presos, convertirles en objetos de su odio y de sus experimentos, para evitar que pensaran en el hombre que estaba detrás del grito y del dolor. Las organizaciones totalitarias quieren borrar la humanidad de sus víctimas por si en los verdugos quedara algún rastro de esa humanidad que les pueda jugar una mala pasada.”

VÍDEO CON UN RESUMEN EN IMÁGENES DE LOS ATENTADOS DE ETA

Este es el legado de ETA, esto es lo único que han conseguido después de cincuenta años, la muerte casi un millar de seres humanos, dolor, sufrimiento y horror. ¿Quieren perdón, quieren olvido? No habrá ni una cosa ni otra, habrá lo que es justicia, el cumplimiento de las leyes, la prisión. Tienen la oportunidad de arrepentirse, de pedir perdón a las víctimas y sus familiares y emprender un nuevo camino en la vida. Es mucho más de lo que dejaron a los hombres , mujeres y niños que murieron bajo sus armas

Frente a estos asesinos el arma que hay que esgrimir es la de la justicia, la de la libertad y la defensa de los valores democráticos. Los asesinos son nuestros enemigos y para ellos no hay perdón, hay justicia, la justicia que la sociedad ha aprobado al asumir las constituciones nacionales, unas constituciones que consideran un valor sagrado la vida de cada ser humano, el respeto de las creencias religiosas , de las ideas políticas sin distinción de sexo, edad o raza y donde, por lo tanto, no tienen cabida aquellos que usan las armas y no la razón , que asesinan y luego se ríen de sus víctimas. No, yo puedo perdonar, pero la sociedad democrática tiene el deber de aplicar las leyes que castigan a aquel que arrebata la vida de un ser humano inocente, para eso no existe ninguna justificación, ninguna excusa, ninguna razón . Cuando matan a alguien por fines políticos, no están atacando una idea, están asesinado a una persona irrepetible, causando sufrimiento a todos los que la conocen, destruyendo su futuro y el de los que le rodean . Siempre existe el arrepentimiento, por supuesto, y la oportunidad de empezar una nueva vida, pero después de cumplir la pena impuesta por la ley.Quiero cerrar este artículo con una frase que me gusta repetir del filósofo Karl Popper “No se puede ser tolerante con los intolerantes”