LAS CORRIENTES MARINAS, EL DESHIELO POLAR Y LOS CAMBIOS QUE SE AVECINAN

CLAMER son las siglas de un proyecto que en inglés se llama Climate Change and European Marine Ecosystem Research, que podría traducir por Investigación sobre el Cambio Climático y los Ecosistemas Marinos Europeos que se encarga de estudiar y hacer una evaluación del estado actual del cambio climático y sus efectos sobre el continente europeo. Mientras nuestros políticos siguen distraidos con sus luchas internas por el poder, impulsando guerras bajo falsas banderas humanitarias para hacerse con el dominio del crudo en naciones como Libia o discuten seriamente sobre la necesidad de regresar al uso industrial del carbón , un grupo de científicos pertenecientes a 17 naciones de la Unión Europea analizan los datos que les proporcionan sus equipos para determinar la rapidez con la que se están produciendo estos cambios en el clima, y como sus efectos vamos a sentirlos mucho antes de lo que establecían las predicciones.
Aparece publicado hoy en los periódicos un avance de esos resultados , que no hacen sino confirmar lo que se viene avisando desde hace tiempo y lo que ya he reflejado en el Mentidero en otras ocasiones, cuando comentaba la obra de James Lovelock, el creador de la teoría Gaia. Lleva anunciando décadas lo que ahora ya tenemos encima , pero es más fácil descalificar a alguien como catastrofista, agorero o extremista antes que hacer un esfuerzo de reflexión para ver que razón existe en sus teorías y ensayos. Una vez más recojo la frase de Bertrand Russell “el hombre prefiere enfrentarse a la muerte o a la tortura antes que a pensar”. Según los resultados avanzados por CLAMER, en el año 2009 la cantidad de hielo fundido en el Polo Norte ha sido de 7.500 kilómetros cúbicos, que así dicho no parece significar demasiado, pero si lo es si tenemos en cuenta que es el equivalente al doble de la cantidad de agua que contiene el lago Victoria, el segundo lago más grande del mundo.

VIDEO SOBRE BENJAMIN FRANKLIN Y LAS CORRIENTES MARINAS

El Polo Norte se esta derritiendo a una velocidad muy superior a la esperada en las predicciones oficiales , hasta el punto que en los próximos tres años en verano puede que no exista hielo en el Polo. Ya he escrito sobre las consecuencias de esto, el hielo refleja al espacio el 80% de la luz del Sol por lo que funciona como escudo para evitar un calentamiento excesivo mientras que el agua del mar apenas refleja el 20% de ese calor y el resto lo absorbe , incrementado su temperatrua. Al desaparecer la capa protectora de hielo, ese 80% de la luz solar que era reflejada de nuevo al espacio, será absorbida ahora por el mar, lo que hará que aumente con gran rapidez su temperatura , lo que hará a su vez que gran parte de la vida marina se vea afectada, en particular las algas que participan en el enfriamiento de la atmósfera mediante la captura del dióxido de carbono, aumentando el efecto invernadero.

Pero como señalan los científicos del CLAMER, esto es sólo una parte del problema. Otra de las consecuencias del deshielo del casquete polar es que esa inmensa masa de agua procedente no sólo del hielo derretido del Polo Norte, sino también del deshielo de los glaciares por todo el mundo y en particular en Groenlandia, Siberia y Canadá, se volcará en el océano Atlántico Norte con un efecto sobre las corrientes marinas imposible de predecir. Como afirma uno de los participantes en el proyecto, la oceanógrafa holandesa Laura de Steur “En el peor de los casos , este flujo de agua desde el Ártico puede cambiar las densidades de las aguas de la superficie marina en el Atlántico Norte.” Y según las mediciones obtenidas en este pasado mes de marzo, el proceso de deshielo sigue acelerándose pues la superficie helada en este mes, que es el de mayor extensión de hielo del año, es la menor desde que se toman sus medidas, lo cual es normal pues se trata de un proceso que se alimenta a sí mismo, al haber menos hielo, menos cantidad de sol es reflejada al exterior, más se calienta el agua que rodea al hielo que a su vez causa que este se derrita a mayor velocidad.
Benjamin Franklin (1706-1790) fue uno de esos hombres que destacan en todas las empresas que emprenden , destacando en su labor política como uno de los impulsores de la independencia de Estados Unidos y colaborando activamente en la redacción de la Declaración de Independencia de 4 de julio de 1776 y de la Constitución de 1787. Pero además de un importante hombre político, también fue un destacado inventor y científico, creador del pararrayos, un cuentakilómetros o las lentes bifocales. Pero si lo menciono es por sus estudios sobre las corrientes cálidas del Este de Estados Unidos, pues él fue el primero en describir la que desde entonces es conocida como Corriente del Golfo en 1786, observaciones que publicó en “Sundry Maritime Observations”. Veamos en que consiste.

Mapa obtenido de la Cifipedia, donde la foto del satélite nos muestra el recorrido de la Corriente del Golfo descubierta y descrita por Benjamin Franklin. El agua caliente procedente del Golfo de México viaja a través de un cauce de 1000 kilómetros de ancho, a 100 metros de profundidad y a una velocidad de 1 metro por segundo llega hasta las costas de Europa  suavizando su clima , más calido que el resto de regiones del planeta en su misma latitud, para enfriarse al pasar cerca del Árico y hundirse por su mayor densidad para regresar de nuevo a la costa americana donde aporta la humedad necesaria para que el clima de la región no sea tan árido
Las corrientes marinas son como ríos dentro del Océano que trasladan enormes cantidades de agua de un lado a otro del océano como si se tratara de un circuito cerrado o el cauce de un río. Estas corrientes se forman  de forma horizontal por el movimiento de rotación de la tierra y la influencia de los vientos a nivel planetario y de manera vertical, o sea de arriba a abajo, por la forma de las costas y del relieve submarino . Las aguas más frías, que en lo más profundo del océano se hallan a una temperatura de unos 4 grados centígrados , se mantienen en el fondo por la presión del agua que se encuentra sobre ella y acompaña a la Tierra en su movimiento de rotación  pero cuando llega a las costas se encuentra con la inclinación que el talud continental presenta antes de llegar a la misma costa, impulsando estas aguas frías  hacia la superficie , lo que se denomina surgencia de aguas frías, e impulsa a este agua que ahora en superficie se calienta, en sentido contrario al que tenían las aguas profundas, estableciéndose así el circuito de la corriente.
La Corriente del Golfo descrita por Benjamin  Franklin, aunque ya había sido observada por los navegantes españoles que aprovechaban su impulso tanto para ir a América como en el viaje de regreso, desplaza el agua cálida procedente del Golfo de México hacia el Atlántico Norte. Esta corriente, de la que nos podemos hacer una idea si pensamos que tiene 1000 kilómetros de anchura , que se desplaza a 1 metro por segundo, fluye a 100 metros de profundidad y desplaza el equivalente a 100 veces el caudal del Amazonas, transporta esas aguas calientes de la superficie del Golfo de México, cruza el Atlántico y recorre toda la costa de Europa Occidental desde el sur, Portugal y la costa gallega, hasta el Norte, templando con sus aguas cálidas el clima de Europa . Cuando el agua alcanza las zonas próximas al Ártico se va enfriando y al tratarse de agua salada el frío aumenta su densidad y la hace hundirse mientras que el hueco que deja es ocupado por el agua del trópico , más caliente y por lo tanto menos densa.
Todo este proceso recibe el nombre de circulación termohalina , nombre que tiene su origen en que  su motor son los cambios de temperatura (termo) y concentración de sal (halina). Como hemos visto, para que la circulación se produzca , es necesario que exista diferencias de densidad en el agua , porque las masas más densas, que son aquellas que se han enfriado y son más salinas, tienden a hundirse, mientras que las menos densas y calientes ascienden.. Y gracias a la existencia de la Corriente del Golfo Europa goza de un clima mucho más calido que el de otras regiones del planeta que se encuentran en su misma latitud, al tiempo que  evita con las corrientes más frías que el clima sea áun más arido en México. ¿Que sucedería si se produjese por un lado un incremento en la aportación de agua dulce procedente del hielo derretido de Groenlandia y el Ártico así como de la temperatura del agua? El agua sería menos densa al tener un menor contenido en sal y también menos fría por lo cual no se hundiría y ello llevaría a que se detuviera la corriente del Golfo , un colapso de la circulación termohalina.

En esta imagen vemos la evolución del hielo en Groenlandia desde 1992 hasta 2007 , con el progresvio aumento de la temperatura en la superficie del hielo y su continuo retroceso. Ese continuo aporte de agua dulce al oceano es uno de los principales factores que puede contribuir a colapsar la Corriente del Golfo(imagen tomada del blog Noticias Ambientales) 

Hace tres años un grupo de científicos mostró su discrepancia con las predicciones del Panel Intergubernamental Para el Cambio Climático (IPCC), quién , aunque si veía la posibilidad de un cambio en la Corriente del Golfo en los próximos mil años , no lo creía posible en un corto plazo . Estos científicos ya aventuraron que la circulación termohalina sería una de las primeras víctimas del calentamiento global por la simple razón que al aumentar el volumen de agua dulce , el agua marina contendrá una menor cantidad de sal, será menos densa y no se hundiría. 


Si nos remontamos al año 2005 , encontramos las declaraciones del científico atmosférico Michael Earl Schlesinger, profesor de la Universidad de Illinois y experto en crear modelos para estudiar los efectos del cambio climático, que le dieron cierta resonancia , aunque,como se refería a un plazo muy largo de tiempo, de hasta mil años , calleron en el olvido. Schlesinger escribía “El cierre de la corriente del Golfo se ha considerado hasta ahora como un suceso de grandes consecuencias pero escasa probabilidad. Nuestro análisis, incluso descontando las incertidumbres , indica que se trata de un suceso de grandes consecuencias y alta probabilidad” Pero estas predicciones a un milenio vista de Schlesinger pronto se demostró que no se correspondía con los cambios acelerados que estamos viviendo.
El IPCC ha negado en todos sus informes que la Corriente del Golfo corra peligro de colapsarse en un plazo corto de tiempo, pero también estimaban el deshielo de los casquetes polares en más de un siglo y ya hemos visto como el Polo Norte podría desaparecer en verano en menos de cinco años. Y en una fecha tan cercana como el año 2009 , cuando hubo una punta en el deshielo del Polo Norte, ya hubo un debilitamiento de la Corriente del Golfo , pero fue demasiado corto para causar una alteración del clima. En el año 2004 la NASA publicaría un informe donde avisaba del progresivo debilitamiento de la Corriente durante los últimos años de la década de los noventa del siglo XX. 



Gráfico de temperaturas donde se registra el llamado Periodo Cálido Medieval en 900 y 1300 cuando la temperatura llegó a aumentar en dos grados y que descendió a continuación en la que es conocida como Pequeña Edad de Hielo, que se extendió sobre todo entre mediados del siglo XVI y mediados del siglo XIX en gran parte debida a los fenómenos volcánicos , como la erupción del volcán Tambora en Indonesia en 1815 que provocó un año sin verano en el Norte de Europa, y también por períodos de escasa actividad solar , el llamado Mínimo de Maunder  



Si miramos de nuevo atrás, en el siglo XVI se produjo un debilitamiento de esta Corriente del Golfo que causó un descenso medio de la temperatura en Europa de un grado centígrado.y que se extendió desde mediados del siglo XVI hasta el siglo XIX, con tres máximos de temperaturas bajas hacia 1650, 1770 y 1850 provocando la que sería llamada Pequeña Edad del Hielo. Las causas de este debilitamiento de la Corriente se debió a dos factores principales, las erupciones volcánicas que coincidieron en aquel periodo, pues la ceniza en la atmósfera hace que los rayos solares reboten y no calienten la Tierra causando su enfriamiento al tiempo que el azúfre emitido por la erupción se convierte en las capas altas de la atmósfera en ácido sulfúrico que también ejercen de escudos contra las radiciones solars,  y un periodo de actividad solar muy bajo entre los años 1645 y 1715.    
La erupción del volcán indonesio de Tambora en 1815 provocó al año siguiente lo que fue llamado “el año sin verano” donde en los meses de junio y julio llegó a nevar en el Norte de Europa. En cuanto al periodo de baja actividad solar que se produjo entre 1645 y 1715 es conocido como Mínimo de Maunder y se produjo cuando las célebres manchas solares de la superficie solar desaparecieron. Sería Galileo Galilei el que descubrió las manchas solares gracias a los primeros telescopios, cuya invención se atribuyó el propio Galileo. Dos siglos después, en 1843, un aficionado a la astronomía llamado Samuel Heinrich Schwabe(1789-1875) que había estado estudiando el Sol durante más de 30 años, anunció que había observado como las manchas solares variaban su número y tamaño en ciclos de once años.
Sería el astrónomo Edward Walter Maunder(1851-1928) el que, después de estudiar los archivos de las observaciones solares, observó que durante un período de 30 años dentro del Mínimo de Maunder se observaron apenas 50 manchas solares cuando lo normal habría sido observar entre 40.000 y 50.000 manchas. Parece ser que durante esos años la rotación del Sol se ralentizó y según los físicos un Sol más lento implica que la Tierra reciba menos radiaciones y por lo tanto se enfríe.En honor a su descubridor se bautizó este fenómeno como Mínimo de Maunder.  En cualquier caso, aunque ello fue una de las causas de la Pequeña Edad de Hielo , el peligro ahora no está representado por el Sol en este sentido, aunque si en otros por las tormentas solares que puede afectar a todo nuestro sistema de comunicaciones como podéis leer en mi artículo del 26 del pasado mes de febrero.

En la imágen podemos ver a la izquierda una imagen de la zona del Polo Norte y en color más oscuro la zona donde hay una menor concentracióno de Ozono . En el invierno entre diciembre de 2010 y marzo de 2011 ha descendido en un 40%  con respecto a otros inviernos (fuente OMM)
Los efectos en toda Europa se hicieron notar con el crecimiento de los glaciares, el incremento de las nevadas y los temporales, intecarlados con otros períodos de intensas sequías.Hacia 1850 el clima volvió a estabilizarse y se termino la Pequeña Edad de Hielo, pero en estos momentos podemos encontrarnos en los albores de una nueva. Pero ahora la situación es más compleja porque si la Corriente del Golfo colapsa,el clima puede modificarse durante un tiempo indeterminado, las consecuencias son imprevisibles pero con los problemas medioambientales que ya estamos arrastrando, con la desertización, la escasez de recursos hídricos, las malas cosechas y la progresiva disminución de vida en el mar nos podemos encontrar ante el gran reto para la supervivencia del mundo tal y como lo conocemos
Hace apenas unos días la Organización Meteorológica Mundial informaba de una reducción record de la capa de  ozono en un 40% durante el invierno de 2010 a 2011 incrementando el paso de las radiaciones solares justo en el momento en que el Sol va a tener una punta en su actividad solar. Crisis alimentaria, crisis hídrica, crisis de los recursos marinos,calentamiento global, disminución de la capa de ozono. Podemos seguir cerrando los ojos , podemos seguir negando la realidad. En sólo cinco meses que llevo escribiendo este blog he visto constantes avisos de científcos sobre un cambio inminente que cambiará nuestra vida , pero parece que todos los gobiernos y la sociedad en general siguen ciegos.Como decía Aristóteles “la única verdad es la realidad”, pero cuando seamos conscientes de ello ya no estará en nuestras manos cambiar la situación.