DEL CALENDARIO MAYA A LA CULTURA HOPI: HISTORIA DE UNA PROFECÍA (PRIMERA PARTE)

Hoy comienza un nuevo año, en la que la humanidad intercambia los tradicionales deseos de felicidad y prosperidad para el nuevo año, también muchos se plantean nuevos objetivos y propósitos de enmienda aprovechando el efecto psicológico de tabla rasa, de nuevo amanecer asociados al primer día del año. Pero para otros este no será un año más, porque el 21 de diciembre de 2012 termina un ciclo del calendario maya , el mismo día en que se producirá un alineamiento astral que afirman que sólo se repite una vez cada 26.000 años . Se han desempolvado las profecías de los indios hopi, de las profecías contenidas en los textos sagrados hinduistas como el “Vishnú Puraná” y la epopeya mitológica de la India, el “Mahabharata” e incluso del texto más antiguo del pensamiento chino, el “I Ching” o “Libro de los Cambios” .Los partidarios de la teoría de la transformación en el 2012 o del cataclismo que podría acabar del mundo tal y como lo conocemos dicen que todos estos textos y profecías confluyen en el mes de diciembre de 2012 como la fecha en la la humanidad experimentará un cambio radical, para unos en forma de evolución espiritual para otros en forma de catástrofe planetaria.

Las ideas y creencias apocalípticas no son nuevas en la humanidad, desde el final anunciado en el Apocalipsis de  Juan, recordemos que Apocalipsis es una palabra griega que significa “Revelación”, el único libro profético del Nuevo Testamento, que causó miedos milenaristas en los años cercanos al año mil, aunque gran parte de la población desconocía entonces en que año vivían, hasta las profecías del médico y astrólogo francés Michel de Nôtre-Dame(1503-1566),Nostradamus, cuyas celebres “Centurias” , escritas en clave y de oscuro significado que ha dado lugar a múltiples versiones sobre su contenido, o los vaticinios del predicador, militar, masón y agricultor William Miller(1782-1849) que en 1822 escribía “Yo creo que la segunda venida de Jesucristo está cerca, casi en puerta, aún dentro de veinte años, o antes de 1843”, y que a pesar de sus sucesivos errores en la fecha del Apocalipsis inspiraría el nacimiento de nuevos grupos religiosos como los Testigos de Jehová o la Iglesia Adventista del Séptimo Día que tienen entre los pilares de sus creencias la inminente, aunque sin establecer una fecha concreta, segunda llegada de Jesucristo a la Tierra

William Miller basaba su creencia en la segunda venida de Cristo en un pasaje bíblico recogido en el Libro de Daniel  8:14, donde se puede leer   “Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado”,  y a partir de este fragmento llegó a la conclusión de que la purificación del santuario a la que se refería Daniel era la purificación de la Tierra cuando Cristo regresara a nuestro planeta. Además estaba convencido de que cada día de los 2300 que mencionaba Daniel equivalía a un año y que este plazo debía contarse a partir del decreto para la reconstrucción de Jerusalén por orden del rey persa Artajerjes I en el año 457 a.C Por lo tanto, concluía Miller, la segunda venida de Cristo tendría que producirse ,  en algún momento comprendido entre, según sus propias palabras “Mis principios en breve, son, que Jesucristo vendrá otra vez a esta tierra, limpiará, purificará, y tomará posesión del mismo, con todos los santos, en algún momento entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844” Es evidente que erró en su predicción, lo que no evitó que hubiera seguidores convencidos de que la segunda venida de Cristo estaba próxima y fundaron nuevos grupos religiosos como los Testigos de Jehova y la Iglesia Adventista del Último Día. Es muy difícil erradicar una creencia , incluso aunque nada la avale y se cimente en la irracionalidad o en la interpretación arbitraria y sesgada de un texto (imagen procedente de http://ohiohistorycentral.org )

Más recientemente hemos tenido las profecías que rodean el paso del cometa Halley cada 76 años y que en 1910, durante su penúltimo paso, el último fue en 1986, causó escenas de pánico e incluso suicidios ante el temor de que colisionara contra la Tierra, o los temores que se  despertaron a medida que nos aproximabamos al año 2000, con la aparición de grupos como la Orden del Templo Solar cuya doctrinas apocalípticas causaron la muerte de 96 personas, incluidos once menores ,  en tres suicidios colectivos que tuvieron lugar entre 1995 y 1996 en Francia, Suiza y Canadá . Aunque es un tema con el que hay tendencia a frivolizar en los medios de comunicación, es necesario tratarlo con cuidado, pues estas creencias, aunque nos parezcan irracionales, arrastran incluso a personas de un nivel cultural elevado que llegan a tomar decisiones irreparables como los suicidios colectivos de la Orden del Templo Solar. Según la Asociación Francesa de Astronomía, desde el comienzo de la era cristiana hace dos milenios hay contabilizados 183 predicciones apocalípticas que anuncian el Fin del Mundo y cientos de miles si se trata de profecías que anuncian males menores. Ahora entramos en un año   donde la fecha del 21 de diciembre, las referencias al Calendario Maya ,los  alineamientos astrales y todo tipo de teorías apocalípticas se convertirán en protagonistas de comentarios, noticias y titulares de los medios de comunicación

Por eso voy a comenzar este nuevo año tratando de conocer la historia no solo del Calendario Maya y del origen del anuncio del supuesto Fin del mundo, sino también las ya mencionadas profecías de los indios hopi, el I Ching o las referencias milenaristas en la religión hindú, alejándome de toda pretensión sensacionalista, buscando, como siempre intento en el Mentidero, de hallar la verdad a través de los datos históricos, la razón, la reflexión y combatiendo el fanatismo y los intentos de manipular la credulidad de la gente en beneficio de desaprensivos o iluminados. Pero antes de introducirnos en la cultura maya como paso previo a desentrañar la historia y significado de su calendario, en el artículo de hoy veremos algunos de los síntomas que en diferentes partes del mundo se están manifestando a medida que la fecha del 21 de diciembre de 2012 se aproxima. Desde la Península del Yucatán hasta el archipiélago chileno de Juan Fernández o la pequeña localidad francesa de Bugarach,  grupos de personas buscan en estos distantes lugares el refugio contra la presunta llegada del Apocalipsis . ¿Pero que hay de cierto en ello? En una época donde la información nos desborda , más que nunca en otra época , es fácil confundir, engañar y tergiversar la realidad. Os invito a que me acompañéis en este viaje para conocer  un poco mejor lo que rodea a este nuevo temor apocalíptico.

Fotografía de la urbanización construida  por un grupo de 18 italianos en la aldea de Xul , en Yucatán . Dicen creer en la llegada del Fin del Mundo y que aquí, cerca de las ruinas de un antiguo centro ceremonial maya en la Península del Yucatán, pueden estar a salvo en estas casas con paredes de más de un metro de grosor, ventanas diminutas y con unas medidas de seguridad que podríamos casi definir como paranoicas, pues  uno de los albañiles que participaron en su construcción, en declaraciones al diario español “El Mundo”, nos explica que “las casas tienen tres puertas , una que se abre marcando una clave, otra con el iris y una tercera con llave. Todas están conectadas entre sí por túneles subterráneos, de tres metros de ancho “. Pero esta Ciudad del Fin del Mundo ha sido construida sobre unos terrenos que compraron a la población local a un precio irrisorio, de apenas 27 céntimos de euro el metro cuadrado. Por ello y por construirse sobre un terreno protegido, se abrió una investigación y los italianos de momento no han dado señales de vida. Quizás temen más la cárcel que el fin del mundo . En todo caso no explicaron porque aquel sitio era especial y se salvarían mientras el resto del mundo se destruía(imagen procedente de http://agente2012.blogspot.com )

Nos encontramos en la Península del Yucatán, a unos 100 kilómetros de Mérida, la capital y la ciudad más poblada del estado mexicano que lleva el nombre de la península donde se halla, Yucatán . El Yucatán fue el lugar donde desembarcaron los españoles y tuvieron su primer contacto con los mayas que habitaban en la zona costera. En este lugar se encuentra una pequeña comunidad llamada Xul y en este lugar situado ,en lo que una vez fue la cuna de la cultura maya, se ha construido una urbanización con unas curiosas casas de una sola planta, forma redondeada y todas ellas pintadas en color blanco, con muros de casi un metro de espesor y con diminutas ventanas por las que apenas pueden entrar los rayos del sol o el refrescante aire de las noches. En las cercanías se hallan los restos arqueológicos de un centro ceremonial maya, Kiuic, que estuvo habitado entre el 600 a. C y el 1000 d. C  y tal vez por ello un grupo de 18 italianos han decidido que este era el emplazamiento adecuado para su “Ciudad del Fin del Mundo”, dotada de los medios necesarios para sobrevivir a una catástrofe, una especie de refugio para escapar del Apocalipsis.

Lejos de allí, nos dirigimos ahora al archipiélago chileno de Juan Fernández. A 670 kilómetros del continente, en pleno Océano Pacífico, encontramos tres islas de mayor superficie  y un conjunto más numeroso de pequeños islotes. El archipiélago lleva este nombre porque fue descubierto por el navegante español Juan Fernández (hacia 1528-1599), en una fecha indeterminada entre el 1563 y 1574, aunque se ha llegado a un acuerdo para datar el descubrimiento del archipiélago el 22 de noviembre de 1574. Si hoy nos es conocido se debe sobre todo a una obra literaria , el “Robinson Crusoe” de Daniel Defoe (hacia 1659-1731), que se inspiró en parte en la historia del marinero  escocés Alejandro Selkirk(1676-1721) , que fue abandonado en 1704 en una de las islas del archipiélago después de un enfrentamiento con el capitán de la nave en la que iba embarcado. No sería rescatado hasta el 2 de febrero de 1709. Por él y por él éxito de la novela de Defoe, el nombre original de dos de las islas, Más a Tierra y Más a Fuera, fue sustituido en 1966 por los más turísticos de Robinson Crusoe y Alexander Selkirk.

Mapa del Archipiélago de Juan Fernández, con las dos islas principales, Alexander Selkirk y Robinson Crusoe, situadas a más de 600 kilómetros de la costa chilena aunque pertenecientes a su territorio igual que la isla que vemos más al oeste, Rapa Nui, a la que conocemos como isla de Pascua. Según el arqueólogo James Turner los mayas habrían llegado hasta estas islas y la prueba sería un megalito de 45 metros de altura labrado por ellos donde estaría representado el dios de Sol maya y también la figura de un jaguar y su finalidad habría sido servir como observatorio para los elegidos cuando llegaran los últimos días. Para los que quieren ver el ciclo de calendario maya el 21 de diciembre de 2012  esta sería la fecha para ese final  que podría ser contemplado desde este megalito en la isla de Robinson Crusoe y que ha hecho que muchos quieran estar allí en esas fechas para escapar de este Armaggedon. Sin embargo, en primer lugar, no hay señales de que estas islas hayan estado habitadas hasta la llegada del marinero español Juan Fernández hacia 1574 y además, lo más importante, el Calendario Maya no anuncia ningún final para el 2012, ya que no se trata de un calendario lineal como el nuestro, sino de un calendario cíclico pero eso lo veremos en el próximo artículo
Pues hasta estas lejanas y aisladas islas ,donde apenas viven 600 habitantes , han visto como en los últimos meses se han multiplicado las llamadas telefónicas de clientes que desean reservar una habitación , mientras que otros han solicitado permiso para construir viviendas en estas islas que antes eran ignoradas por los turistas. Pero no es la belleza del paisaje o la curiosidad por visitar la supuesta cueva donde habría encontrado refugio Alexander Selkirk durante sus años de naufrago en la isla que hoy lleva el nombre de Robinson Crusoe, sino la supuesta profecía recogida en el Calendario Maya que anuncia un acontecimiento que cambiará el mundo para el 21 de diciembre de 2012 y ,según la interpretación que algunos hacen de esta profecía , el único lugar donde los humanos conseguirán sobrevivir y quedará al margen del cataclismo será el archipiélago de Juan Fernández. Esta creencia nace de las investigaciones del arqueólogo canadiense James Turner, popularizadas por un documental del Canal Historia titulado la “Isla Apocalíptica”

Según este investigador, en la isla que hoy se llama Robinson Crusoe  se halla un megalito de 45 metros de altura que no se trataría de una formación natural , sino que habría sido tallado por los mayas que eligieron esta ubicación por hallarse en linea recta con la conjunción de astros prevista para el 21 de diciembre de 2012. Cuenta Turner que “El rey Kan B´alam mandó construir aquí un observatorio , para que los elegidos presencien el final de los días” y afirma que en el megalito labrado, según él, por la mano del hombre, se pueden ver las figuras de un jaguar acostado y sobre él una imagen del dios Sol .Sin embargo , esta afirmación de Turner es negada por el mundo científico , como el antropólogo chileno Osvaldo Cruz que replica a la teoría de Turner en unas declaraciones al periódico español “El Mundo” diciendo que “El megalito es un peñasco moldeado por la erosión. Los mayas no pudieron haber llegado a Juan Fernández  en sus rudimentarias embarcaciones. Sabemos que hay personas en Europa e incluso más lejos que están desesperadas por venir al archipiélago. Todo por una teoría sin base científica”

DOCUMENTAL  DEL CANAL HISTORIA “LA ISLA DEL APOCALIPSIS”(Parte 1-5)

Este es el documental de James Turner que cito en el artículo y que ha provocado que muchos quieran viajar al archipiélago de Juan Fernandez para escapar del que ellos creen el cambio social o apocalíptico anunciado para el 21 de diciembre de 2012 . Como os he dicho anteriormente, su investigación ha sido desacreditada por el resto de científicos por carecer de pruebas y base histórica, pero creo que debo incluirlo para que podáis tener toda la información y juzgar por vosotros mismos

En realidad, no hay ninguna prueba de la presencia ni de mayas ni de ningún otro pueblo anterior a la llegada del navegante español Juan Fernandez en la segunda mitad del siglo XVI como ya hemos visto. Pero tenemos que abandonar el archipiélago de Juan Fernández, para volar ahora hasta Francia, a la pequeña localidad de Bugarach, en la región del Languedoc-Rousillon, región que en los siglos XII y XIII fuera centro de la herejía cátara . En la actualidad Bugarach, cuyo nombre podría ser una transformación de Búlgaria de donde procedían los cátaros originarios,    no supera los doscientos habitantes y su principal atracción es el Monte Bugarach de 1231 metros que parece haber servido de inspiración a escritores como  el francés Julio Verne(1828-1905), que se cree que utilizó las leyendas que rodeaban a este monte para su “Viaje al centro de la Tierra” y dio el nombre de Bugarach al personaje de otra de sus novelas, o a cineastas de nuestros días como el director norteamericano Steven Spielberg(1946), que se inspiró en el Monte Bugarach y en los relatos de extrañas visiones en sus alrededores para la montaña donde tiene lugar el contacto entre los hombres y los extraterrestres en la película “Encuentros en la Tercera Fase”  estrenada en 1977.

DOCUMENTAL DEL CANAL HISTORIA “LA ISLA DEL APOCALIPSIS”(Parte 6-11)

El 15 de junio de 2011 la Misión Interministerial de Lucha contra las Sectas (MIVILUDES) entregaba al gobierno francés un informe en el que señalaba la necesidad de mantener una particular vigilancia sobre el pueblo de Bugarach pues se estaba extendiendo la idea de que la aldea y el monte serían los únicos lugares que se salvarían del apocalipsis que tendría lugar en diciembre de 2012 y su alcalde declaraba al diario francés “Le Figaro” que se había iniciado una fiebre inmobiliaria en el pueblo , pues muchas personas querrían construirse allí una casa para buscar refugio  y también los hoteles veían como sus habitaciones para el mes de diciembre de 2012 estaban ya reservadas con casi dos años de antelación, un  fenómeno que ya hemos visto repetido en el archipiélago de Juan Fernández o en las Viviendas del Fin del Mundo de la aldea de Xul en Yucatán. Son tres ejemplos conocidos a los que posiblemente se añadan nuevos lugares en los próximos meses, pero ¿qué hay de realidad en estos miedos y quién saca provecho de ellos? Creo que lo primero es conocer a la cultura maya , donde nació el Calendario que ahora protagoniza tantas noticias.

El Monte Bugarach. Si observáis su forma seguro que os recuerda a la montaña que aparece en la película “Encuentros en la Tercera Fase” de Steven Spielberg. Según declaraba el alcalde del pueblo de Bugarach el pueblo se estaba viendo invadido por visitantes que estaban convencidos que este pueblo y el Monte, la principal altura de la región con sus 1231 metros de altura, sería el único lugar donde estarían a salvo, aunque no hay ninguna justificación que justifique esta creencia más que algunas historias de fenómenos extraños en las proximidades del Monte, como el avistamiento de presuntas naves extraterrestes, de los que , por supuesto, tampoco hay pruebas . Sin embargo, otros dicen que ha sido una táctica del propio alcalde de la localidad para dar publicad a su pueblo y aumentar el número de visitantes (imagen procedente de http://www.biobiochile.cl )

En los territorios de la Península del Yucatán y las actuales naciones de Belice y  Guatemala había sido cuna de la civilización maya, que se habían asentado en estas tierras hacia el 500 a. C , en el llamado por los arqueólogos como Periodo Preclásico Medio que se extiende del 800 al 300 a. C , una época en la que se produjo un importante crecimiento demográfico que impulsaría su expansión territorial maya .Un tiempo en el que recibieron la influencia de una cultura anterior, la cultura olmeca, celebre por sus cabezas gigantes,  y que les llevó a desarrollar elementos identificativos de su cultura como el calendario, la escritura y el culto a deidades como el jaguar. En el Periodo Preclásico Tardío, entre el 300 a.C y el 300 d. C, su principal centro fue la ciudad de El Mirador , entre el 150 a. C y el 150 d. C, con una población de más de 80.000 habitantes y donde ya encontramos los grandes templos con formas piramidales y de las que surgían unas calzadas llamadas saches que unían El Mirador con otras ciudades mayas subordinadas a su poder. Una de las características de los mayas es la  construcción de una gran cantidad de ciudades monumentales , en tal número que no ha sido igualada por ninguna otra civilización.

DOCUMENTAL DEL PROGRAMA CUARTO MILENIO SOBRE EL PUEBLO DE BUGARACH

Se analiza el origen de la creencia de que este pueblo sería el único que se salvaría del cataclismo que estaría anunciado en el Calendario y los intereses que pueden haber promovido esta creencia

Los mayas no inventaron la escritura pero son la única cultura precolombina  que desarrolló un lenguaje jeroglífico lo bastante completo para expresar los matices de la lengua hablada , que a menudo se compara con la escritura en forma de ideogramas de China. La mayor parte de su literatura, la que os habría permitido tener un mayor conocimiento de su cultura, se perdió de forma irremediable en el siglo XVI, cuando los misioneros españoles de la Iglesia Católica ordenaron la destrucción de todos los libros mayas y solo consiguieron sobrevivir tres códices y parte de un cuarto, el Códice Dresde, el Códice Tro-Cartesiano en Madrid el Códice Peresiano en París y el Códice Grolier en Ciudad de México, además de tres títulos que no son considerados mayas puros pues fueron traducidos al latín y podrían haber sido influidos por la Iglesia  , el Chilam Balam, el Popol Vuh y “Los Anales de los Cakchiqueles”  . Imaginad que de toda nuestra civilización sólo se hubieran salvado , entre los millones y millones de libros editados, cuatro libros y os daréis cuenta de la magnitud de la perdida cultural que significó la destrucción de su literatura. Una erupción volcánica habría causado  la decadencia de esta cultura maya del Periodo Preclásico Tardío durante el siglo III.

Se inicia entonces el Periodo Clásico, que se extiende del 300 al 800 d. C, cuando la cultura maya se extiende por las zonas boscosas y húmedas de las tierras bajas, por Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador. Nacen las grandes ciudades estado como Tikal,que llegará a alcanzar los 100.000 habitantes,  Uaxactún, Calacmul, Dzibilchaltún, Oxkintok, Izamal o Acanceh, se logran importantes mejorar en la agricultura con el uso del cultivo en terrazas y la construcción de canalizaciones para el riego economía se ve impulsada por el desarrollo del comercio.Es en esta época cuando se construyen los monumentales templos-pirámides que hoy todos identificamos con la cultura maya y , como suele suceder, junto al crecimiento económico se produce un auge cultural con grandes avances en astronomía, matemáticas y el perfeccionamiento de la escritura y del extraordinariamente preciso calendario. En cuanto a su sociedad, era gobernada por una teocracia controlada por los sacerdotes donde lo civil y lo religioso se hallaban estrechamente vinculados

Fotografía de una de las páginas del Códice Dresde, uno de los tres códices completos que se conservan de la cultura maya junto a un cuarto que se conserva sólo parcialmente. Esto es todo lo que nos ha llegado de la cultura maya a parte de la traducción al latín de otras tres obras que cito en el artículo, un holocausto cultural del que fueron responsables los misioneros españoles en su afán por evangelizar a los mayas. El Códice Dresde fue casi con seguridad escrito poco antes de la llegada de los españoles, y en él se explican detalles tanto del calendario maya como de su sistema numérico  (imagen procedente de http://holayucatan.com.mx)

Las guerras entre las diferentes ciudades estado eran muy frecuentes , aunque su objetivo no era tanto la conquista como obtener la superioridad que permita imponer el pago de tributos y la captura de prisioneros para ser utilizados como esclavos o bien para ser empleados en los sacrificios a los dioses  ya fuera para inaugurar nuevos templos, para acompañar a los muertos o para conmemorar algún acontecimiento importante de su calendario. .Esta época de esplendor se prolongará hasta el siglo X, cuando se produce el colapso de la cultura maya en amplias regiones debido , según algunos investigadores, a cambios climáticos , a catástrofes naturales como terremotos, a enfermedades o a invasiones de otros pueblos o , tal vez, a una combinación de todos estos factores. Lo cierto es que la población de las ciudades comenzó a disminuir, se abandonó la construcción de nuevos edificios y la erección de las estelas conmemorativas. En Tikal, la gran ciudad que había vivido su época de máximo esplendor entre el siglo V y el VI , superando, como ya vimos, los 100.000 habitantes, se construyó el último monumento en 889. En la ciudad de Palenque el último monumento data del 799, en Copán de 820 y pocos años después, hacia 950, todas las principales ciudades mayas estaban en ruinas y el calendario maya dejó de ser utilizado.

Los mayas nunca desaparecieron del todo,siguieron conservando su civilización, en la actual Guatemala y en el Yucatán mexicano el comercio seguía floreciendo, quizás al no verse afectados por los factores climáticos que habían causado la decadencia maya en otros territorios. Se incrementa la producción de miel, copal , algodón, cacao y sal , pero este crecimiento económico estaba basado en la explotación de la población al tiempo que el gobierno era dominado por la aristocracia y el sacerdocio, que para controlar a la población y evitar rebeliones se apoyaron en la represión ejercida por el ejército.El descontento entre el pueblo provocó que a mediados del siglo XIII se produjeran rebeliones populares en diferentes ciudades mayas, causando la destrucción de una ciudad tan importante como Chichén Itzá. Se iniciaba así una prolongada decadencia que se extenderá durante tres siglos , de forma que , cuando en el siglo XVI llegaron los españoles, la en otro tiempo avanzada y brillante civilización maya había degenerado y era una sombra de lo que había sido en su época de mayor esplendor entre el siglo IV y el X.

Imagen de la ciudad maya de Palenque, nombre que significa “Fortificación”, situada en el actual estado de Chiapas . A partir del siglo IX entró en una profunda decadencia como el resto de ciudades mayas, se dejó de erigir nuevos templos y quedaría casi despoblada. Cuando el misionero español Fray Pedro Lorenzo de la Nada llegó  allí en 1567 era una ciudad prácticamente desierta , el misterioso destino que corrieron el resto de grandes urbes mayas y que aún no ha podido ser resuelto(imagen procedente de http://contenidos.sonoraplaza.com )

Si, la desaparición de la cultura maya es un misterio que aún no ha sido resuelto, aunque hay numerosas conjeturas que tratan de explicarla pero sin lograr el consenso entre los arqueólogos e historiadores. Pero si su desaparición es enigmática, también lo son sus avanzados conocimientos astronómicos y matemáticos que le permitieron desarrollar un calendario de precisión casi comparable al que usamos en nuestra época, un calendario que demuestra un grade de conocimientos que sorprende en un pueblo que conocía la rueda pero no la usaba  y que tampoco empleaba los metales.  En la segunda parte de este artículo conoceremos la historia y las características del Calendario Maya, la concepción del mundo y del tiempo de este pueblo , un tiempo y un calendario concebido no de forma lineal como hacemos nosotros, sino cíclico, y también sus coincidencias con las profecías de la tribu india de América del Norte de los hopi y seguiremos su rastro también en la religión hindú y el texto chino “I Ching”. El conocimiento es la mejor forma de evitar la manipulación, como escribe la novelista italiana Susanna Tamaro “Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer, ya no existe el silencio, en todas partes hay ruido; si tú no estás con tus propios pensamientos, cómo vas a entender el sentido de las cosas, es imposible. Vivimos bajo una manipulación perversa, muy sutil.”

LA NOCHEVIEJA DEL AÑO 999: LOS MIEDOS DEL FIN DEL MILENIO

Mañana despediremos este año 2010 que ha sido bastante duro para la mayoría de nosotros y el mundo en general, y el próximo no anuncia cambios muy favorables , pero ya tendremos tiempo de hablar de ello. Podría hoy dedicarme a hacer un balance del año que termina o hablar de las perspectivas del próximo, podría dedicar un artículo a criticar los ataques al estado de bienestar que se están preparando y que van a significar su práctica defunción, podría escribir sobre las últimas decisiones políticas en España que causan indignación y tristeza casi a partes iguales, pero a partir de pasado mañana no ahorraré palabras para atacar a los que nos han conducido, en España y en el mundo a esta situación y que ahora pretenden que nosotros paguemos los platos rotos mientras ellos no asumen sus culpas y siguen en sus puestos como si nada hubiera pasado.
Pero no quiero despedir el año repitiendo los problemas y angustias que nos han acompañado durante todo el 2010 y si mañana trataré de mandar un mensaje de esperanza, porque tenemos que conservarla como sea en estos tiempos difíciles, hoy quiero dedicar este artículo a una Nochevieja de hace exactamente 1010 años, la Nochevieja del año 999. ¿Recordáis los temores milenaristas que rodearon la entrada del año 2000 y los próximos que se avecinan para el 2012 y la profecía del fin del Calendario Maya? Pues hace mil años , toda Europa vivió con miedo la Nochevieja que daba entrada al segundo milenio de la cristiandad. Si os apetece, acompañadme en nuestro viaje al pasado y comprenderéis como los miedos y supersticiones del hombre no cambian mucho con el tiempo ni el progreso, en el fondo siempre quedará algo de aquel hombre oculto en las cavernas que temía la noche y se estremecía ante el destello de los relámpagos.
Nos encontramos en la noche del 31 de diciembre de 999  en la basílica de San Pedro en Roma, la plaza frente a la basílica se halla atestada por una multitud de hombres y mujeres que rezan entre sollozos ,gritos y gestos de desesperación en espera de lo que había sido anunciado por el Apocalipsis de San Juan:
“Y vi un ángel que bajaba del cielo con la llave del abismo y con una gran cadena en la mano . Se apoderó del dragón, de la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo mantuvo encadenado durante mil años. Lo arrojó al abismo , que cerró y selló, para que no extraviase más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años. Después de esto habrá de ser soltado por un poco de tiempo”
Apocalipsis 20,1-3
Gerberto d´Aurillac, el papa Silvestre II. Hombre de gran erudición e inteligencia, había estado en contacto en España con los musulmanes de los que había aprendido conocimientos astronómicos y científicos . Fue acusado por sus contemporáneos de prácticar la magia negra y hacer pactos con el diablo
El papa Silvestre II oficia la misa en el interior de la basílica y , terminada ésta, todos esperan espectantes la llegada de la medianoche que es anunciada por el repicar de campanas de San Pedro. Tras unos segundos de silencio la multitud estalla en júbilo y se arrodillan para orar dando gracias a Dios porque no se ha producido el esperado fin del mundo anunciado para el primer milenio de la cristiandad.
Hasta aquí la imagen que la leyenda ha difundido hasta nuestros días pero que ,a partir del siglo XX, ha sido puesta en duda por numerosos historiadores, empezando por el filósofo español José Ortega y Gasset, que en su tesis doctoral  afirma que el difundido terror milenarista del año mil es una falacia que se extendió a partir del siglo XVI. Los argumentos para negar la existencia de este terror ante la llegada del fin del milenio son numerosos y sólidos como veremos a continuación.
El primero de ellos es la ausencia de documentos que hagan referencia a la existencia de un terror generalizado ante el año 1000 y en los testamentos redactados durante la última década del siglo X sus autores establecen estipulaciones con vistas a un futuro lejano como si no fuera a suceder nada. Sólo hay un autor que menciona el año 1.000 en el sentido del Final de los Tiempos, el teólogo Abbo de Fleury quién recordaba que durante su juventud , en la década de 960, había escuchado un sermón de un predicador parisino que anunciaba que “no bien se hubiera completado la cifra de mil años, vendría el Anticristo y al poco tiempo se produciría el Juicio Final” apoyándose para ello en el Apocalipsis de San Juan: 
“Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de Sol , con la Luna bajo sus pies, y en su cabeza una corona de 12 estrellas;estaba encinta y gritaba con los dolores del parto.Y otra gran señal apareció en el cielo:un gran dragón color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos y sobre las cabezas siete diademas; su cola arrastraba un tercio de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la Tierra. El dragón se puso delante de la mujer que iba a dar a luz un hijo varón, el que ha de apacentar a todas las naciones con vara de hierro. El Hijo fue arrebatado hacia Dios y hacia su trono… se trabó una batalla en el cielo: Miguel y sus arcángeles entablaron combate con el dragón”  
Lo cierto es que la Iglesia, siguiendo los escritos de San Agustín, sostenía que el  reinado de los santos había comenzado ya y que la referencia a los mil años contenida en el Apocalipsis debía tomarse en sentido figurado . Pero si estos argumentos no son suficientes, tendríamos que añadir que el sistema de datación a partir del Nacimiento de Cristo creado por Dionisio el Exiguo, del que ya he hablado en otro artículo dedicado al calendario en el Mentidero,  distaba mucho de ser conocido en toda Europa  y , mientras las personas más instruidas seguían datando los documentos y acontecimientos más importantes por los años del reinado vigente o por los años del papa en vida en ese momento, para la mayor parte de la población campesina el año mil  debía ser un año como cualquier otro por el sencillo motivo de que desconocían en que año se encontraban.
El libro del Apocalipsis, que significa Revelación, anuncia proféticamente el Fin de los Tiempos y el reinado de mil años del demonio y ha dado origen a una rica íconografía de pintores y escultores a lo largo de los siglos
Hasta aquí los argumentos de aquellos que niegan el miedo al fin de los tiempos con la llegada del cambio de milenio en 999,  pero también hay historiadores que sostienen la existencia de un temor real, aunque no generalizado en todo Europa, por la proximidad de esa fecha, y para ello recurren sobre todo al testimonio de un monje de la Borgoña francesa llamado Rodolfo Gabler.
Rodolfo Gabler había nacido hacia 985 y , con sólo doce años, ingresa en un monasterio donde da muestras de tener un carácter violento y amigo de las broncas, lo que no le granjearía las simpatías del resto de monjes y sería el motivo por lo que recorrió múltiples monasterios, siendo expulsado de uno a otro. Sería precisamente esta gran movilidad la que le permitió disponer de más información que la de otros cronistas  monacales que nunca llegaron a abandonar los muros de sus monasterios.
En la década de 1030, Gabler escribe “Historias”, a la que divide en cinco partes  que se constituirán en la principal fuente sobre, según las propias palabras de Gabler,  “la historia de los acontecimientos y prodigios que sucedieron alrededor del milenario y de la Encarnación del Salvador durante ese año” . Gracias a su obra no resulta tan clara la afirmación de que el año mil fue vivido como otro año cualquiera y si parece confirmarse que, al menos para una parte de la cristiandad, existió la creencia en el Fin del Mundo.
Gabler recoge una cadena de acontecimientos que incluyen catástrofes climáticas, visiones extraordinarias y portentos misteriosos,  que serían los heraldos del caos profetizado por el Apocalipsis antes de la segunda venida de Cristo. Entre los portentos descritos por Gabler  sobresale la terrorífica aparición de un cometa , posiblemente el cometa Halley, que pasó cerca de la Tierra en 989.
“Apareció el mes de septiembre , poco después del anochecer , y permaneció visible durante casi tres meses. Brillaba con tal intensidad que su luz parecía inundar buena parte del firmamento , luego se desvaneció al alba. Pero si se trata de una nueva estrella que Dios ha lanzado al espacio, o si meramente ha intensificado el resplandor de otra estrella, sólo El lo sabe… Lo que si ha quedado demostrado con certeza es que este fenómeno en el cielo nunca se aparece a los hombres sin constituir un signo infalible de un hecho misterioso y terrible. En efecto, un incendio no tardó en devorar la iglesia de San Miguel Arcángel, construida sobre un promontorio en el océano que había sido siempre objeto de una especial veneración en todo el mundo.”
Hoy sabemos que el cometa Halley orbita alrededor del Sol y alcanza su máxima aproximación cada 75 años, cuando su brillo es más intenso. Su último paso cerca de nuestro planeta fue en 1986, pero en el siglo X su presencia confirmaba los malos presagios sobre el final de los tiempos
En la misma obra Gabler  añade, refiriéndose al año 993, siete años antes del milenio
“Siete años antes del milenio casi todas las ciudades de Italia y la Galia fueron devastadas por violentas conflagraciones y hasta la misma Roma quedó asolada por el fuego. Los ciudadanos emitieron un terrible grito a un tiempo y corrieron a confesarse con el Príncipe de los Apóstoles”
A continuación el monje escribe que muchos hombres destacados de su época mueren en estos últimos años del milenio y afirma que “Todo esto concuerda con la profecía de san Juan quién dijo que el diablo sería liberado durante mil años” Gabler también nos da noticias de movimientos heréticos que surgen por primera vez en Europa después de dos siglos de calma, y la aparición de un movimiento milenarista conocido como la Paz de Dios , el cual habría sido iniciado en la década de 990  como repulsa del pueblo contra los nobles. Una de las primeras manifestaciones de esta Paz de Dios se encuentra en Limoges en 994, cuando se sacan en procesión los restos de San Marcial después de que una epidemia hubiera asolado la región y la multitud congregada alrededor de la imagen quedó milagrosamente sanada de sus dolencias.
Los participantes en el movimiento de la Paz de Dios creían en la próxima llegada de Cristo y la instauración de un reino de paz y justicia ,pero además de este movimiento son frecuentes los relatos de grupos de adoradores del diablo , pues muchos creían que había llegado la hora en que el diablo quedara libre por espacio de mil años, como anunciaba el Apocalipsis. Así nos lo cuentan cronistas de la época:
“Se reunían ciertas noches en una casa  determinada, cada uno provisto de una luz y cantaban , en forma de letanía , los nombres del diablo, hasta que de pronto veían que éste descendía entre ellos con la apariencia de una bestia Todas las luces se extinguían de inmediato y se entregaban a una orgía inexpresable . Cada hombre se apoderaba de la mujer que tenía más cerca , sin que le importara que fuese su madre, su hermana o una religiosa. El niño nacido de esta unión impura era presentado el  octavo día después de su nacimiento . Encendían un gran fuego y pasaban al bebe por las llamas, a la manera pagana. Las cenizas de la pobre criatura se recogían y preservaban con la misma veneración con que los cristianos preservaron el cuerpo de Cristo.”
Pero no es sólo Gabler , con ser la principal fuente con la que cuentan los historiadores, quién nos proporciona noticias sobre las creencias milenaristas  entre las gentes de  finales del siglo X , y así el monje Saint Amand de Lobbes escribe lo siguiente acerca de un terremoto habido en Alemania poco antes del año mil:”En el año de la Encarnación mil, habiéndose producido un terremoto y otras señales que fueron vaticinadas como necesarias, a partir de aquí nuestra esperanza tiene ya más certidumbre de aquellas cosas que esperan ser completadas en orden” y Thietmar de Messeburg escribe sobre el año mil que es “el mejor año desde que la Inmaculada Virgen dio a luz nuestra Salvación, cuando se vio brillar sobre el mundo un amanecer radiante
Hemos visto que en el Apocalipsis más que en el fin del mundo se anuncia la liberación del diablo para el comienzo de un reinado que se prolongaría durante un milenio , y muchos interpretaron la elección de Gerberto d´Aurillac como el nuevo papa Silvestre II como el cumplimiento de dicha profecía, ya que tenía muchos enemigos que le envidiaban por su gran erudición e inteligencia y le acusaban de haber logrado el papado a través de un pacto con el diablo y aduciendo como muestra de sus tratos con el diablo y de la práctica de las artes mágicas negras la afición del Papa a estudiar el cielo y la construcción de instrumentos científicos , además de poseer manuscritos obtenidos de los musulmanes. Entre las acusaciones “más graves”, y recalco el entrecomillado, contra Silvestre II ,se hallaba el entusiasmo del pontífice por una máquina de calcular llamada ábaco  que supondría una revolución en la aritmética, pero que para los contemporáneos de Silvestre II no era sino una prueba más de que el nuevo Papa era en realidad el Anticristo. Una vez más la ignorancia tratando de aplastar la sabiduría y el progreso, como ha sucedido a lo largo de los tiempos y sigue sucediendo ahora.
Otón III(979-1002) emperador del Sacro Imperio que creía con firmeza en la proximidad del fin de los tiempos y tenía previsto abdicar de la corona para acelerar el final, aunque su tempranda muerte se lo impidió
Otro signo de la inquietud existente dentro de los años próximos al milenio lo hallamos en el emperador del Sacro Imperio , Otón III, que había sido discípulo del propio Silvestre II, y que se tomaba muy en serio los relatos del Apocalipsis , en especial las profecías de un escritor apocalíptico llamado Adso de Montier-en-Der, quién había escrito que :
“Un emperador romano de origen franco sería el último y más grande de los dirigentes y , después de gobernar su Imperio marchará a Jerusalén para ceñirse la corona en el Monte de los Olivos”
Según este profeta ese sería el fin del Imperio Cristiano y el inicio del reinado del Anticristo. Para evitar el  cumplimiento de la profecía del último emperador, Otón III decidiría abdicar de la corona y ordenarse monje con el fin de apresurar el final del Imperio y de la historia de la Humanidad. Aunque poco después del año mil Otón III moriría sin poder llevar a la realidad  su decisión de abdicar, si podemos ver como el gobernante más poderoso de Occidente durante el siglo X veía dirigidas sus acciones por creencias apocalípticas.
Sea como fuere, como hemos visto nada sucedió en la Nochevieja del 999 y la cristiandad volvió a respirar confiada en el futuro , tal y como nos cuenta nuestro ya viejo conocido Rodolfo Gabler:
“Poco antes del tercer año posterior al milenio, en todo el mundo, pero , sobre todo, en Italia y en la Galia, los hombres comenzaron a construir iglesias, aunque buena parte de las ya existentes estaban construidas como es debido y no eran indignas. Pero parecía que cada comunidad deseaba superar a las otras en materia de esplendor de sus iglesias. Era como si todo el mundo quisiera desembarazarse del peso del pasado, adornándose por doquier con el mando blando de las iglesias.” 
Durante los años siguientes al milenio partidas de albañiles recorrían los pueblos de Europa erigiendo nuevas iglesias ,que eran iguales unas a otras como un símbolo de un mundo nuevo que comenzaba su andadura . Comparando las dos visiones que los historiadores de nuestros días mantienen sobre los acontecimientos que rodearon el año mil, y sin querer apoyar ninguna de las dos tesis , si me parece que hay indicios suficientes para afirmar que, al menos en Europa, si existió cierto temor y ansiedad ante la llegada del fin del primer milenio de la cristiandad, un temor que se volvería a repetir en 1033, porque en esa fecha se celebraban los mil años de la muerte de Cristo en la cruz.
Así, mañana, cuando empecemos a tomar las uvas y a levantar nuestras copas para despedir al viejo año y recibir al nuevo, quizás vengan a nuestras mentes el recuerdo de aquellos hombres que hace mil años se congregaron en Roma rezando en la espera del Fin del Mundo. Vendrán de nuevo los agoreros y nos anunciarán nuevas catástrofes apocalípticas, no será la primera vez como acabamos de ver, pero espero que no vuelvan a engañarnos. No hay Apocalipsis más que el que nosotros mismos podemos preparar , es la humanidad la responsable de evolucionar o destruirse a sí misma.