CRISIS ENERGÉTICA, ENERGÍAS RENOVABLES E IDEAS FALSAS

La situación de inestabilidad en Libia, donde Muamar al-Gadafi resiste aún en el poder,  parece haber despertado el miedo a una nueva crisis energética que  podría recuperar a la que se vivió en el mundo, y muy en especial en Estados Unidos , entre 1973 y 1975. Hay varias diferencias importantes con respecto a aquella crisis pero las dos más importantes son que el mundo Occidental, Europa y Estados Unidos, están aún convalecientes de la crisis económica más importante desde el crack bursátil de Wall Street de 1929 y , no menos importante, la incorporación a la sociedad de consumo de dos grandes colosos como son China e India.
Libia representa tan solo el 2% de la producción mundial de petróleo y ocupa el noveno puesto entre las naciones productoras según la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) con una producción en 2011 de 1,57 millones de barriles diarios. Aunque para España el petróleo que recibimos de Libia representa un importante 13% ,no parecería motivo suficiente para la escalada en el precio del barril ni en la casi histérica toma de medidas en nuestro país para ahorrar combustible, pero el problema es sustituir la producción Libia durante un período prolongado de tiempo y es el temor a que los exportadores de crudo no puedan incrementar su producción, que en muchos casos ya está casi al límite.
Carezco de datos para saber si esto es así o si bastará con un incremento de la producción de Arabia Saudi, la principal productora de petróleo del mundo, para compensar la temporal bajada de producción Libia, pero creo que habría que mirar más allá y ver hacia donde nos dirigimos. La situación en la que nos hallamos es coyuntural y en cuanto se tranquilice la situación en Libia volverá a  producir y exportar con normalidad, aunque otra cosa sería que hubiera problemas en Arabia Saudi y en Irán, porque eso si podría conducirnos a una crisis de consecuencias impredecibles, sobre todo cuando la economía de Europa y Estados Unidos es lo más parecido a un enfermo convalenciente y extremadamente débil que apenas acaba de superar una grave enfermedad y la menor recaída podría matarlo.
Gráfico con los principales países exportadores de Petróleo. Si hubiera una crisis en Arabia Saudí y en Irán estaría afectado un 31% del suministro mundial de petróleo. Pero el problema  será además el creciente consumo de combustible por el desarrollo de China, con 1400 millones de habitantes, e India con más de 1000 millones de habitantes. Las reservas acelerarán su agotamiento al tiempo que se aumentará la emisión del principal gas de efecto invernadero, el dióxido de carbono.  
Recordaré con brevedad las medidas que se tomaron en 1973 y 1974 , en particular en Estados Unidos, durante la crisis del petróleo producida por la decisión que adoptaron los miembros de la OPEP de no exportar petróleo a aquellos países que hubiera apoyado a Israel en la guerra de Yom Kipur contra Siria y Egipto. El precio del barril llegó a cuadriplicar su precio normal, y en Estados Unidos pasó de 3 dólares a 12 dólares el precio del barril mientras que el galón de gasolina se incrementó de 36 centavos de dólar a 55 centavos , un 34% más caro. La bolsa de Nueva York, Wall Street, perdió 97.000 millones dólares en tan sólo 6 semanas y, como decía en mi artículo, por primera vez desde la I Guerra Mundial hubo escasez de carburante, cerrándose oficinas y fábricas para ahorrar combustible y calefacción, despidiendo a miles de trabajadores y emitiendo cupones de racionamiento de la gasolina
Por supuesto, el incremento del precio del crudo supone siempre el incremento del precio de todos los productos derivados del petróleo y del coste de transporte de mercancías, lo cual provoca un rápido incremento de la inflación que dispara el gasto del Estado y el empobrecimiento de la población .Esta situación fue muy grave entonces y el gobierno de Estados Unidos tomó algunas medidas comparables a las que ahora se quieren tomar en España . El entonces presidente Richard Nixon (1913-1994) aprobó la Ley Nacional de Emergencia para la Conservación de Energía en las Autopistas por la que se limitaba la velocidad en las carreteras de Estados Unidos a 88,5 kilómetros por hora y además pidió a las gasolineras que no abrieran los fines de semana para reducir el consumo , a lo que se unió, como ya dije, los cupones de racionamiento de combustible. 
 
¿Cuál fue el ahorro real de estas medidas?  Teniendo en cuenta que al ser un estado federal donde cada estado podía establecer unas normas y que entre un 60 y un 70% de los norteamericanos no cumplieron los límites de velocidad y al no poder echar gasolina los fines de semana lo hacían los viernes y jueves colapsando las gasolineras,  el ahorro real no superó el 1%. Con esa experiencia del pasado podemos presumir que las medidas que se están tomando ahora en España no van a tener demasiada eficacia porque además no hay auténticas alternativas al transporte privado. Cuando se habla del transporte público no explican nunca como en una ciudad como Madrid o Barcelona iba a ser posible absorver la cantidad extra de pasajeros que habrían dejado su coche. Cerrar el centro al tráfico sería una buena opción pero también tendría una repercusión económica para las áreas comerciales.
 
La fuente de este gráfico sobre la evolución del consumo de las diferentes energías es el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático y en el podemos observar como en el 2020 las llamadas energías renovables apenas tienen peso en la producción de energía. Si seguimos apostando por ellas en detrimento de la energía nuclear , mucho más eficiente y menos contaminante como explico en el artículo sólo estaremos favoreciendo a las naciones productoras de petróleo y las compañías petrolíferas  
 
Pero con independencia de las medidas de ahorro, que vamos a tener que aplicar antes o después y nos guste o no, hay que realizar una crítica a los diferentes gobiernos tanto en España como en otros países que no han tomado medidas para reducir nuestra dependencia del gas natural y el petróleo, en especial después de recibir la lección de la pasada crisis de petróleo de los año 70. Durante años hemos oído y se ha convencido a la población de la bondad de las llamadas energías renovables, donde se incluían la energía solar, la energía eólica y los biocombustibles en detrimento de la perversa y maligna energía nuclear , estigmatizada por los colectivos ecologistas pero ¿es eso cierto?
 
Acabo de terminar la lectura de “La Tierra se agota “ de James Lovelock, el padre de la teoría de Gaia, donde trata sobre el próximo cambio climático, en su opinión irreversible, pero no entraré en ello ahora y si en sus comentarios sobre las energías renovables. En primer lugar comparemos la producción de electricidad proporcionada por las energías renovables y la que nos aporta la energía nuclear. En la actualidad el conjunto de las energías renovables aportan un 2% de la electricidad  consumida a nivel mundial, mientras que la energía nuclear aporta el 17% y eso sólo con las poco más de 440 centrales nucleares existentes en el mundo.
 
¿Inconvenientes de la energía nuclear? Pues muy pocos ,porque es la más limpia de todas las fuentes de energía y la que menos dióxido de carbono emite, os recuerdo que el dióxido de carbono es el principal causante del efecto invernadero.Así, en una central nuclear producir un kilovatio hora supone emitir 4 gramos de dióxido de carbono , mientras que para producir ese mismo kilovatio una central eólica emite 8 gramos de dióxido de carbono , la energía solar 133 gramos, el gas natural 430 gramos, el petróleo 828 gramos y el carbón 955 gramos. Otra crítica que se hace a la energía nuclear es la emisión de radiactividad pero esta crítica no tiene en cuenta que la radiación nuclear forma parte de la naturaleza y estamos expuestos a ella desde que nacemos a través del gas radón ,que se encuentra en las rocas y el suelo. Lovelock da un ejemplo, en el Reino Unido las emisiones de su industria nuclear son 500 veces más bajas que las del gas radón que un inglés respira cotidianamente.
 
Gráfico del Consumo Energético comparando el tanto por ciento de la población con el consumo de energía. Lo más inquietante es que Asia, con un 60% de la población mundial consume lo mismo que Europa con tan solo un 13% de la población. Con el rápido desarrollo de India y China esta situación cambiará con rapidez y los problemas energéticos no harán sino agravarse junto con los problemas alimentarios. Con la sociedad actual de consumo no es sostenible un mundo con 7.000 millones de habitantes durante un tiempo prolongado.Habrá enfrentamientos por los recursos
 
¿Qué tiene peligros? Si, claro, como todo lo que hacemos en la vida. Pero sólo ha habido un accidente importante en la historia, el de Chernobil, y rodeado de unas circunstancias extraordinarias, pues fue dentro la antigua Unión Soviética, sin los controles de seguridad establecidos y con una sucesión de errores casi irrepetibles. ¿Acaso no corremos peligro también al construir una central hidroeléctrica?¿y si la presa que contiene el agua se viniera abajo ,que sucedería? Y en cuanto a los residuos nucleares es un problema menor si lo comparamos con los riesgos contaminantes del petróleo y la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera.
 
Ahora preguntémonos ¿Qué entendemos por energías renovables? La que se generan por recursos naturales, como el sol, el aire, el agua, las mareas o los biocombustibles . Empecemos con la eólica. No es realista considerar a la energía eólica como una fuente de energía para el futuro por el simple hecho de que depende del viento y sólo un 25% del tiempo lo hace a la velocidad adecuada para producir energía, el resto de tiempo su producción debe ser reforzada con una central eléctrica de tamaño normal, por lo que pierde su condición de energía limpia pues produce el doble de dióxido de carbono que una central nuclear. Y además ¿sabéis que extensión de terreno tendría que ocupar un parque eólico para producir el equivalente a una central nuclear? Mil seiscientos kilómetros cuadrados. Como podéis ver la energía eólica ni es una energía limpia ni tampoco está capacitada para sustituir a la nuclear porque no nos puede proporcionar una cantidad estable y continua de energía eléctrica.
 
La energía solar si es una buena opción , no es contaminante pero todos conocemos su principal problema y es su dependencia de las horas de sol, por lo que tampoco  es una solución realista nada más que para algunos países, como podría ser España, y dentro de ellos en ciertas zonas, pero igualmente tampoco tiene capacidad para proporcionar la energía necesaria para mantener el consumo eléctrico de cualquier gran ciudad. Y si hablamos de los biocombustibles como sustituto del carburante son más un problema que una solución. Dice Lovelock “Plantar caña de azúcar , remolacha, maíz, colza y otras plantas únicamente para la producción de combustible  es uno de los actos más perjudiciales.” Su uso está desplazando el cultivo de alimentos de primera necesidad y empobreciendo los terrenos , lo que a la larga producirá un déficit mayor en la alimentación a nivel mundial y una escasez todavía mayor de los terrenos aptos para la producción de alimentos. Y con el crecimiento de la población, alcanzando los siete mil millones en 2020 este va a ser un problema cada vez más grave.
 
Se sigue subvencionando la producción de biocombustibles como una alternativa al uso del petróleo, pero no es una solución sino que agrava los efectos del  petróleo al empobrecer el suelo y desplazar a cultivos necesarios para el consumo humano para dedicarlos a la fabricación, por ejemplo , del etanol. Se espera que en los próximos 5 años el 50% del maiz producido en Estados Unidos se dedique a esto ya que al estar subvencionado es más rentable para las empresas que dedicarlo al consumo humano
 En el futuro la solución la podríamos encontrar en la fusión nuclear . Esta energía es la misma que se produce en las estrellas y consiste en la fusión de dos formas de hidrógeno, el deuterio y el tritio, las cuales, una vez fusionadas dan lugar a un átomo de helio que a continuación se rompe y produce un neutrón y un montón de energía totalmente limpia. El combustible no puede ser más abundante, el agua  es una fuente inagotable de deuterio, y el tritio lo podemos obtener del litio que es también muy abundante. Para que os hagáis una idea con un kilogramo de fusión se produce la energía equivalente a 10.000 millones de kilogramos de combustible fósil, o más gráfico aún, con el litio contenido en la batería de un teléfono móvil y el agua necesaria para llenar por la mitad una bañera podríamos producir la energía necesaria para un ciudadano europeo durante 30 años. Todo ello sin generar gases de efecto invernadero, ni residuos radiactivos, ni lluvia ácida.
 
El problema de esta energía de fusión es que para que se produzca la fusión de los átomos de hidrógeno para producir uno de helio precisamos temperaturas de 150 millones de grados, 10 veces la temperatura del núcleo solar, y para controlar esa cantidad casi increíble de calor es necesario unos campos magnéticos muy potentes ya que no hay material que pueda soportar esa temperatura. Se tienen esperanzas de que a partir del año 2030 pueda empezarse a generar energía para consumo pero no tenemos certeza de ello y aún faltan un mínimo de 20 años. 
 
La fusión nuclear se produce por la unión de dos átomos de hidrógeno(uno de deuterio y otro de tritio) que sometidos a temperaturas de 150 millones de grados forman un acto de helio que libera a su vez un neutrón y una gran cantidad de energía. Consiste en reproducir el funcionamiento de las estrellas en la Tierra y controlado por un campo magnético. Es el auténtico futuro de la energía y la mejor oportunidad que tiene la humanidad para escapar del cambio climático pero aún nos faltan unas décadas para poder utilizarla. Por eso ahora mismo sólo la energía  de fisión nuclear es una alternativa real   
 
De momento lo que habría que hacer,según Lovelock, es retirar las subvenciones a todas estas energías mal llamadas renovables , excepto a la solar, pues ya han demostrado su ineficiencia como una salida a la crisis de energía y lo único que hacen es encarecer los recibos de la luz de los ciudadanos, abandonar el uso de los biocombustibles que nos conducen a una crisis alimentaria y a un empobrecimiento del terreno del cultivo, centrar los esfuerzos aún más en el desarrollo lo más rápido posible en la energía de fusión y construir nuevas centrales nucleares que puedan reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles. En efecto , tendremos que adoptar medidas de ahorro que no nos gustarán , pero que al menos esos sacrificios no sean inútiles porque de nada servirá ahorrar combustible si no tomamos medidas realistas para sustituirlo por otra fuente de energía, y la única realista en estos momentos es la nuclear.
 
Me pregunto si los diferentes gobiernos que han tenido el poder y los grupos ecologistas que durante décadas han echado pestes sobre la energía nuclear serán capaces de reconocer su error o seguirán empeñados en unas soluciones irreales que nos perjudican a todos y , aunque sea paradójico, a los que más benefician son a las empresas petrolíferas y a las naciones productoras de petróleo e impulsan un cambio climático que ya parece irreversible y con unas consecuencias de las que hablaré en un próximo artículo. Me quedo, para terminar, con estas palabras de James Lovelock sobre la realidad de nuestra sociedad actual “Vivimos en un clima de ilusión y estamos condenados hagamos lo que hagamos” . No quiero ser tan pesimista, creo que aún podemos hacer mucho por cambiar el futuro, pero sólo si despertamos de esta ilusión de que no pasa nada,porque si que sucede y de seguir por este camino las consecuencias las pagaremos todos . 
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OCCIDENTE COMO REHÉN . HACIA UNA NUEVA CRISIS DEL PETRÓLEO Y EL FUTURO DE LAS REVOLUCIONES

Mientras Europa se debate entre el estupor , la incredulidad y la parálisis ante el tsunami revolucionario que amenaza con arrasar todo el mundo musulmán, desde Marruecos al oeste hasta Pakistán al este, los fantasmas de una escalada en el precio del petróleo se cierne sobre las economías occidentales , convalecientes aún de la grave crisis en la que ha estado sumida durante los últimos tres años y de la que algunos ni siquiera han logrado salir, como es el caso de España. En estos momentos, la economía europea y americana es como un paciente que acaba de salir de una grave enfermedad pero se halla tan débil que incluso un leve catarro podría agravar su estado hasta dejarle moribundo.
Napoleón Bonaparte decía que “en toda revolución hay dos clases de personas, los que la hacen y los que se aprovechan de ella” . Si observamos los resultados de las revoluciones de los últimos siglos, empezando por la Revolución Francesa de 1789, de la que se aprovechó Napoleón Bonaparte al proclamarse emperador estableciendo un nuevo gobierno de corte absolutista, pasando por la Revolución Rusa donde la utopía de un gobierno para el pueblo que les librase de la tiranía del zar Nicolás II terminó, como sabemos , con la dictadura de los soviet durante setenta años, o más recientemente la Revolución en Irán donde sustituyeron un emperador por un ayatola, en todas ellas la revolución fue alimentada con la sangre del pueblo, en todas ellas se gritaba por la libertad y se moría defendiendo los más altos ideales, pero el poder queda al final en manos de los que se esconden hasta esperar el momento oportuno.
El escritor italiano Giuseppe Tomasso di Lampedusa (1896-1957) escribió una obra titulada “El Gatopardo” donde nos sitúa en la Italia del año 1860, cuando las tropas dirigidas por Garibaldi, que luchan por la independencia de Italia , ocupan Sicilia y la aristocracia entiende que llega el fin de una época , donde la nobleza pierde su supremacía en favor de la la burguesía y las clases medias, y uno de los protagonistas, el sobrino de un aristócratas se alista en las filas garibaldinas para aprovechar la situación. En el transcurso de la obra se produce el siguiente diálogo entre dos personajes que hablan sobre la revolución dirigida por Garibaldi
– “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie
– ¿Y ahora que sucederá?
– ¡Bah, Tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado. Una de esas batallas que se libran para que todo siga como está”   
Catherine Ashton,jefe de la diplomacia de la Unión Europea y Trinidad Jiménez, ministra de Asuntos Exteriores de España fotografiadas antes de la declaración de la Unión Europea sobre los hechos en Libia.. En medio de las informaciones acerca de los bombardeos de aviones libios sobre el pueblo causando cientos de víctimas, la posición de Europa ha sido  pedir “contención a todas las partes”
Desde la aparición de esta obra se ha dado el nombre de lampedusiano o gatopardista tanto a los políticos que introducen leves reformas para contentar al pueblo y seguir en el poder sin cambiar nada sustancial, como a aquellos que se aprovechan del esfuerzo revolucionario de las masas para, una vez agotado este impulso, ocupar el vacío de poder y tomar las riendas del gobierno, imponiendo su autoridad de nuevo y haciendo que para el pueblo, después de todo, las cosas hayan cambiado para seguir como estaban.
Estas semanas he dedicado varios artículos a analizar la historia y situaciones particulares de Marruecos, Argelia, Libia, Egipto, Jordania, Yemén, Siria, Arabia Saudi, Irán, Bahrein o Túnez, las causas que dieron lugar a estas revoluciones después de décadas de gobiernos tiránicos, mantenidos ante el silencio y la complacencia de Occidente. El proceso iniciado en Túnez no se puede detener, sería como disparar contra una inmensa ola que va a sepultarnos bajo toneladas de agua, ahora lo que hay que tratar de entender es las posibles consecuencias para  el mundo en general, y para Occidente en particular.
Ahora daremos un pequeño salto en el tiempo para remontarnos al año 1973. El 6 de octubre de ese año los ejércitos de Siria y Egipto lanzaron un ataque conjunto contra Israel aprovechando que los hebreos estaban celebrando la fiesta del Yom Kippur, por lo que esta guerra fue conocida con el nombre de Yom Kippur. Las tropas sirias llegaron a penetrar más de ocho kilómetros en territorio israelí mientras los egipcios tomaban posiciones en el desierto israelí. Pero después de dos días, los israelíes realizaron un fuerte contraataque que puso sus tropas a sólo 40 kilómetros de Damasco , la capital Siria y también avanzaron hacia el Canal de Suéz. Cuando Israel ya tenía la victoria en su mano las dos potencias mundiales, Estados Unidos y la Unión Soviética forzaron la firma de un alto el fuego el 11 de noviembre de 1973.
En la fotografía una fila de vehículos esperando para poder echar gasolina en el año 1973 en los comienzos de la Crisis del Petróleo iniciada con el embargo de petróleo de los países árabes a las naciones que habían apoyado a Israel durante la guerra del Yom Kippur. El resultado fue una recesión a nivel mundial, con incrementos del desempleo, la inflación y una reducción de la producción , llegando incluso a racionarse la gasolina y la calefacción
Durante el transcurso de esta guerra, el 17 de octubre , los miembros de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo acordaron no exportar más petróleo a aquellos países que habían apoyado a Israel durante la guerra del Yom Kipur, incluyendo a Estados Unidos y Europa Occidental. Además, al reducir la producción forzaron la subida del precio del barril, que llegó a cuadriplicar su precio normal. El caos se adueño de Occidente, los precios de la gasolina en Estados Unidos se duplicaron y Wall Street perdió 97.000 millones de dólares en apenas seis semanas y llegó a sufrir escasez de combustible, por primera vez desde el transcurso de la II Guerra Mundial forzando a cerrar oficinas y fábricas para ahorrar combustible y calefacción, lo que a su vez provocó una reducción de la producción y el despido de miles de trabajadores y se alcanzó el extremo de emitir cupones de racionamiento de la gasolina. 
Todo ello fue acompañado por una gran subida de precios de todos los productos derivados del petróleo y también por el aumento del coste del transporte de mercancías, que repercutían el aumento del precio del combustible cada vez más escaso y , por lo tanto, más caro. Al aumentar el desempleo, subir la inflación y reducir la producción , Occidente entró en recesión empeorando las condiciones de vida de jubilados, desempleados y jóvenes . Aunque Europa no sufrió el embargo al mismo nivel que Estados Unidos, ya que  el 6 de noviembre emitieron varias naciones europeas conjuntamente una declaración proárabe que hizo que le fuese levantado el embargo. Sin embargo, aunque no hubo la escasez de combustible de Estados Unidos, si sufrieron la brutal subida de precios, acabando en algunos países como Francia con décadas de crecimiento económico.
La crisis terminó el 14 de marzo de 1974, cuando las naciones árabes decidieron terminar con el embargo de petróleo a Estados Unidos. Como suele suceder en todas las crisis, tanto en las personales como en las nacionales, se hicieron muchas promesas para evitar esa dependencia energética del petróleo y , por lo tanto, de los inestables países musulmanes, se iban a desarrollar energías alternativas que fueran sustituyendo al petróleo y políticas de control de los precios para que la inflación no se disparase a tanta velocidad. El escritor español Eugenio Trías dejo escrito que “las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra” Y es cierto, siempre y cuando no se olviden las enseñanzas que nos dejan .
Ni la energía eólica, ni la energía solar , ni la energía hidráulica, todas ellas dentro de lo que llamamos energías renovables , tienen capacidad para sustituir  al petróleo que hace moverse al mundo. No aprendimos nada de la crisis del 1973 y 35 años después la dependencia no sólo no ha disminuido sino que se ha incrementado
Volvamos a nuestros días. El día 20 de febrero de 2011, con las noticias de centenares de muertos en Libia causados por la orden del líder libio Muamar al-Gadafi de bombardear a su propio pueblo. La Unión Europea emitió la siguiente declaración : “Condenar la represión en curso de manifestantes pacíficos y deplorar la violencia y la muerte de civiles. La libertad de expresión y el derecho de reunión pacífica son derechos fundamentales de todo ser humano que deben ser respetados y protegidos” y termina la declaración pidiendo “contención por ambas partes” . ¿Dónde está la condena directa a Muamar al-Gadafi? No la busquéis porque no se ha pronunciado e incluso , por iniciativa del presidente italiano Silvio Berlusconi, se quiso añadir una frase en favor de la integridad territorial de Libia.
¿Por qué este silencio? Muy sencillo. Libia es la octava productora de petróleo del mundo, y tan sólo después de tres días de enfrentamientos que han forzado una reducción de la producción , el precio del barril del petróleo Brent a pasado de 100 dólares a 108 dólares, con una subida en el momento en que escribo del 2% en tan sólo 24 horas. La peor noticia para Europa y Estados Unidos es el caos en Libia, pero si ese caos se extendiese a Irán o Arabia Saudi ya no sería una mala noticia, sería el pánico. Después de 36 años desde el fin de la Crisis del Petróleo que os acabo de describir, no solo seguimos con la misma dependencia del petróleo de entonces sino que la hemos incrementado.
En la Unión Europea hay 500 vehículos por cada mil habitantes, en Estados Unidos esta proporción se eleva a 700 vehículos por cada mil habitantes y en China, con una población de 1.400 millones de personas , su número sólo es de 30 vehículos por cada mil habitantes , con lo que en los próximos años, sólo para poder abastecer el incremento forzoso del mercado chino, pues se hallan en plena expansión económica, será necesaria la producción de tres Arabias Saudi. Y eso sólo para alimentar los tanques de gasolina de nuestros coches. Me diréis ¿y las energías renovables? No existe país en el mundo que pueda funcionar con la energía proporcionada por las energías renovables, los coches eléctricos son poco más que una curiosidad en estos momentos y desde las fábricas hasta los buques de la marina mercante necesitan de los derivados del petróleo para funcionar. No, en estos momentos las energías renovables no nos salvarán de una crisis del petróleo.
Mahmud Ahmadineyad , primer ministro de Irán, y Hugo Chavez, presidente de Venezuela, son dos de los personajes que se están frotando las manos ante una posible crísis del Petróleo. Por su falta de previsión, Occidente se ha convertido en rehén de individuos que no respetan los derechos humanos ni la libertad, y el precio que tenemos que pagar es el silencio y el miedo ante lo que pueda suceder si las principales reservas de petróleo cae en manos de partidarios del fundamentalismo iraní 
¿Consecuencias? Ya las hemos visto. Si se reduce la producción por los conflictos que afectan a los países productores, las consecuencias no se harán esperar. Subida del precio del petróleo y con ello una subida inmediata de los transportes al aumentar el precio del combustible. Si aumenta el precio del transporte también lo harán el de las mercancias transportadas que luego compramos en los mercados. Por lo tanto eso producirá un aumento de la inflación y el rápido empobrecimiento de la poblaciónLa bolsa se desplomará ante la perdida de confianza de los inversores, muchas empresas no podrán mantener su actividad debido al incremento del coste energético, otras reducirán sus jornadas y miles de personas perderán su empleo.
El mundo entraría en una recesión global y no tendríamos armas para combatirla de forma pacífica porque no disponemos de sustituto para el petróleo, ni como combustible ni para sustituir la multitud de productos derivados del petróleo. Hasta la taza de plástico que tenéis encima de la mesa o el tapper que lleváis al trabajo está hecho con petróleo. La energía se halla en todo lo que nos rodea y una crisis energéticas de carácter global paralizaría la economía y la actividad de los países. Si las revoluciones que se desarrollan ahora en los países musulmanes desembocan en gobiernos islámicos como el iraní  todo Occidente se convertirá en rehén de esos gobiernos. El ejemplo ya lo tenemos con la declaración de la Unión Europea sobre los acontecimientos de la Libia de Muamar al-Gadafi, mientras mira por el rabillo del ojo y con temor lo que pueda suceder en la Arabia Saudi de Abdalá bin Abdelaziz, en el Bahreín de Al-Kahlifa y de los movimientos de Mahmud Ahmadineyad y Ali Jamenei en Irán.
Por lo tanto, ante la pregunta de si estamos preparados para una nueva crisis del petróleo, la respuesta es no. Y ese “no” condiciona la actitud de Occidente frente a los acontecimientos de Oriente, estamos en sus manos y las cancillerías tiemblan y desearían que fuesen ciertas las palabras de Lampedusa “que es necesario que todo cambie, para que todo siga igual” . En el dilema entre luchar por la libertad del pueblo o la estabilidad que asegura el suministro del petróleo aunque para ello haya que mantener gobiernos corruptos y opresores, Europa y Estados Unidos tomaron la decisión hace tiempo en favor de la seguridad por miedo. Ahora podemos pagar las consecuencias, porque nada es gratis y los errores terminan pasando factura. 
Muamar al-Gadafi y su régimen caerán  y quedarán reducidos a cenizas  en el recuerdo como este cartel del dictador libio pero el futuro se presenta muy incierto, porque nadie sabe quién se halla realmente detrás de este movimiento genral de los países musulmanes. ¿las redes sociales?Por si solas ellas no explican esta sucesión de acontecimientos y tampoco nos podrán decir lo que surgirá de los escombros de sus revoluciones. ¿Cuál sera el nuevo Napoleón?
Cómo me gusta añadir siempre que trato estos temas, no se trata de ser alarmista ni que esto tenga que producirse de esta forma, ojalá nada de esto se cumpla, pero la única forma de prevenir los acontecimientos futuros es hacer una proyección sobre como estos pueden evolucionar, pues esto es como una partida de ajedrez y hay que tener previstos los movimientos de la partida. Por desgracia, nuestros gobiernos se limitan a reaccionar según se van sucediendo los hechos y no estamos preparados para el resultado. En un próximo artículo trataré el problema energético en el mundo y como , a pesar de todas las declaraciones y congresos, no se ha avanzado apenas en las últimas dos décadas y las consecuencias que eso puede tener. Como siempre, no habrá responsables.