LA ÚLTIMA FRONTERA: LA HISTORIA DE LA NAVEGACIÓN SUBMARINA

Durante la pasada madrugada del día en el que escribo, el 26 de marzo de 2012, el director de cine James Francis Cameron (1954), mundialmente conocido por dirigir películas de gran éxito como “Terminator”, “Abyss” y, sobre todo, sus dos películas más famosas “Titanic” y “Avatar”, se ha convertido en el primer hombre en descender en solitario hasta el punto más profundo de las aguas de nuestro planeta, las Fosas de las Marianas , a 11.034 metros de profundidad. Sin duda hoy se convertirá en noticia en todos los medios informativos del mundo porque las profundidades marinas continúan fascinando al ser humano, son las última frontera que todavía se resiste a desvelar sus secretos, los cientos de miles de especies que viven en las oscuridades abisales ajenas a la existencia del hombre. Después de conquistar las cumbres más elevadas de la Tierra, de recorrer hasta el último rincón de los desiertos más áridos , de penetrar en el interior de las selvas más sombrías y salvajes, sólo el fondo del mar se resiste a la curiosidad insaciable del hombre y James Cameron ha dado un nuevo paso para romper esta última frontera.
El cineasta James Cameron a bordo del ‘Deepsea Challenger’ , el batiscafo con el que hoy descendió hasta el fondo del Abismo Challenger en la Fosa de las Marianas , pasando tres horas a 11034 metros de profundidad .Sobre sus sensaciones allí, en la soledad del lugar más profundo de la Tierra, Cameron relataba “Llegó un momento en que tuve que detenerme y decir: ‘Aquí estoy, en el fondo del océano, el lugar más profundo en la Tierra. ¿Qué significa esto’?” y añade “Me dediqué a mirar por la ventana, a mirar una llanura lunar desértica y desolada, y a apreciarla”  Dice no haber visto ningún gran animal, sólo pequeñas criaturas parecidas a los camarones (imagen procedente de http://noticias.terra.com.co )

 

Pero como sucede siempre en la historia cada paso que damos se apoya en los que otros dieron antes que nosotros, construyendo un camino hecho de errores y aciertos. Como escribiera el autor francés Julio Verne, uno de los pioneros de la ciencia ficción en el siglo XIX  y un visionario de los avances que la sociedad experimentaría durante el siglo XX, “la ciencia se compone de errores que, a su vez, son los pasos hacia la verdad”. Por ello hoy os propongo que me acompañéis en este viaje a las profundidades que no habría sido posible sin la invención del submarino y antes del buceo. Los primeros intentos del hombre por aventurarse bajo la superficie de las aguas hay que buscarlo en tiempos prehistóricos, cuando el hombre practicaba la inmersión por apnea, es decir, aguantando la respiración, para recoger los moluscos del fondo marino . Por supuesto, de esta práctica no conservamos pruebas documentales, sino fósiles como los yacimientos de conchas descubiertos en lugares costeros del Mar Báltico o Portugal. En la Grecia Clásica encontramos los pescadores de esponjas e incluso algunas fuentes señalan que era una de las pruebas de los Juegos Olímpicos. 
Los buceadores griegos que se sumergían en las aguas en busca de esponjas serían luego utilizados también para la guerra como nos lo cuenta el historiador griego Heródoto(484-425 a. C) que relata la historia de un buceador llamado Scyllis que junto a su hija habría sido capturado por rey persa Jerjes I(519-465 a.C), que se disponía a invadir Grecia en el transcurso de la Segunda Guerra Médica entre el gran Imperio Persa y las polis griegas en la que tendrían lugar las legendarias batallas de las Termópilas y Salamina en 480 y Platea en 479 a. C. He encontrado diferentes versiones sobre su historia pero casi todas coinciden en contarnos que  Scyllis habría sido utilizado por el rey persa para recuperar las riquezas de un barco persa hundido con la promesa de ser luego liberado, promesa que incumplió y mantuvo preso a Scyllis. En un momento de descuido Scyllis habría burlado la vigilancia a la que era sometido por los persas y logró huir saltando por la borda y sumergiéndose para que pensaran que se había ahogado. Aprovechando la oscuridad de la noche Scyllis cortó los amarres de las embarcaciones, causando una gran confusión y aprovechó para nadar hasta Artemisium, donde se hallaba la flota griega, previniéndola del inminente peligro.

Esta es la escafandra diseñada por Leonardo Da Vinci, hecha en cuero y conectada a una campana que flotaba en la superficie a través de un tubo por el que obtenía el oxígeno. Era tan detallista que incluso dispuso de una bolsa en la parte delantera del buzo para contener la orina. Sin embargo aún habría que esperar para que el hombre pudiera sumergirse bajo las aguas por medios artificiales . Como en otras muchas cosas Leonardo se había adelantado a su tiempo (imagen procedente de http://www.tecnologia.us )
También el historiador griego Tucídides(hacia 460-396 a.C) menciona el uso de buceadores durante la Guerra del Peloponeso entre 431 y 404 a. C y en la que se enfrentaron las dos grandes polis griegas, Atenas y Esparta ,que terminaría con la victoria de Esparta, y también hizo uso de ellos el rey macedonio  Alejandro Magno(356-323 a.C)  y durante las Guerras Púnicas que en el siglo III a.C enfrentaron a Roma y Cartago. Sin embargo, no habría ningún adelanto en las técnicas de buceo durante los siguientes siglos y así llegamos al siglo XV , cuando el prolífico y genial Leonardo Da Vinci (1452-1519) llenaría páginas y páginas de sus cuadernos con dibujos y descripciones de inventos que luego no eran llevados a cabo por falta de medios para poder construirlos con la técnica disponible entonces o por la  inquieta mente de Leonardo que le hacía de saltar de una cosa a otra sin concluir ninguna. En estos cuadernos hallamos planos para construir los primeros tanques de combate, autómatas, automóviles y también un boceto para construir una nave sumergible, el primer submarino, y una escafandra para bucear  hecha de cuero  que estaba conectada a través de unos tubos de cuero una campana  construida en madera que se hallaba semisumergida . Como muchos otros de los diseños de Leonardo, probablemente nunca llegó a utilizarse.

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Dibujo del submarino ideado por William Bourne tal y como aparecía en su obra de 1578 “Inventions and Devises ” , donde se describía el proceso para construirlo aunque Bourne nunca lo intentaría aunque si sería utilizado su diseño a lo largo del siglo XVII con diferentes resultados, aunque sería el holandés Cornelius Drebbel sería el que estaría más cerca de conseguirlo

Pero el primer paso hacia el diseño de una nave que pudiera sumergirse bajo las aguas lo daría el inglés William Bourne (1535-1582) que había sido un antiguo artillero de la Royal Navy, la Armada Británica, y al retirarse había trabajado como mesonero y también dado rienda suelta a su principal afición, las matemáticas, y  a la escritura de manuales de navegación. En el año 1578 Bourne publicaba un libro titulado Inventions and Devises en el que por vez primera se describía el proceso para fabricar una embarcación capaz de navegar bajo el mar , con un marco de madera cubierto de cuero impermeable y que podía moverse a remo debajo del agua, aunque no daba detalles demasiado precisos para su construcción. Según Bourne, “Es posible hacer una nave o un bote que pueda moverse debajo del agua, y subir otra vez cuando lo desee. Si la magnitud del cuerpo que está en el agua, que tiene siempre un único peso, puede hacerse más grande o más pequeña, podremos hundirnos y salir a flote cuando queramos. “ Habría que esperar cuatro décadas antes de que se diera el siguiente paso y el encargado de hacerlo sería el holandés Cornelius Drebbel(1572-1633) quién, basándose en los planos de Bourne, construyó el primer submarino tripulado

Replica del submarino diseñado por Cornelius Drebbel, que fue probado con éxito en Inglaterra , llevando en su interior durante el viaje de pruebas al rey Jacobo I, el primer monarca de la historia en viajar en un submarino. A pesar de ello nunca sería utilizado como nave de guerra (imagen procedente de http://www.dutchsubmarines.com)

Construido en madera y recubierto de cuero impermeable, tal y como había prensado Bourne, el primer submarino sería probado en 1620 en Inglaterra, donde trabajaba Drebbel, y durante los siguientes cuatro años diseñaría dos nuevos modelos mejorados y el último de ellos sería presentado al rey inglés Jacobo I (1566-1625) y ante la mirada expectante de miles de personas que pudieron contemplar aquella nave con capacidad para dieciséis personas y que era movida por el impulso de seis remos . Recorrió el Támesis comenzando su recorrido a la altura de la Abadía de Westminster y hasta Greenwich en un viaje de ida y vuelta en el que se mantendría sumergido durante tres horas a una profundidad de unos cuatro metros, viaje en el que además de Drebbel también contaba entre su tripulación al propio monarca, que se convertía de este modo en el primer rey del mundo en ir en submarino. Sin embargo, aunque el viaje fue un éxito, no conseguiría llamar la atención de la Royal Navy y su submarino nunca entraría en servicio. Antes de dejar a Drebbel no me resisto a añadir que fue un gran inventor, entre otras cosas inventó  el primer microscopio de lentes convexas en el año 1619 y también una incubadora para pollos, pero a pesar de sus inventos no se haría rico y terminó sus días como tabernero sirviendo cerveza, lo que le une a Bourne, que también fue mesonero.

A lo largo del siglo XVII hubo nuevos intentos de construir submarinos al igual que durante la primera mitad del siglo XVIII pero el inventor del primer submarino que entraría en servicio para el combate fue obra de un inventor norteamericano . Se llamaba David Bushnell (1742-1824) y en 1775 acababa de regresar a su hogar después de concluir sus estudios en la Universidad de Yale . Ese mismo año comenzaba la Guerra de Independencia  de Estados Unidos contra Inglaterra que sometió a los puertos de las colonias americanas a un bloqueo naval para que no pudieran recibir ningún tipo de suministros ni militares ni de alimentos, y Bushnell se propuso hallar la forma para romper aquel bloqueo. Estudió los diseños de naves submarinas de otros inventores y diseñó una nave sumergible pensada para un sólo ocupante y formada por dos grandes piezas de madera en forma de caparazón, de ahí que le pusiera el nombre de Turtle o Tortuga. Tenía una autonomía de treinta minutos bajo el agua y la probaron con éxito en el río Connecticut. Como se hallaban en plena guerra y toda arma nueva era bienvenida , fue transportada a Nueva York que se encontraba bloqueada por la marina inglesas.

Esquema del Turtle o Tortuga, el submarino diseñado por David Bushnell que también fue el primero en pensar  en formar una barrera de minas para proteger las entradas a los puertos e inventó la primera bomba de tiempo. La Tortuga, que fue diseñada por Bushnell para hundir los barcos ingleses que bloqueaban los puertos de las ciudades americanas durante la Guerra de Independencia,  era tripulada por una sola persona que guiaba la nave con unas palancas que se movían hacia arriba y hacia abajo, disponía de un timón y unas hélices. Medía 2,30 de largo  y 1,80 de ancho . Con un taladro agujereaba el casco del barco que quería hundir y fijaba la carga explosiva, la bomba de tiempo que él propio Bushnell había inventado. Podía permanecer sumergida durante media hora pero su velocidad era muy baja , por lo que tenía que ser remolcado hasta una distancia muy próxima a su objetivo. Durante sus diferentes intentos nunca logró hundir un barco y después de hundirse con el barco que la transportaba no se volvió a intentar. En cuanto a Bushnell, en 1783 sería nombrado por el presidente George Washington  como máximo responsable del cuerpo de ingenieros navales de la recién nacida  Armada norteamericana   (imagen procedente de http://tictecnologia2010.blogspot.com )

Después de entrenar a un grupo de tripulantes para aprender a manejarlo, por fin el 6 de septiembre de 1776 llegó la oportunidad de probar la nueva arma secreta, pues de eso se trataba. El Turtle fue llevado en barco hasta las cercanías del barco al que iba a atacar, el buque británico HMS Eagle, armado con 64 cañones . El elegido para dirigir este primer ataque submarino  fue el sargento Ezar Lee después de que el hermano de Bushnell, Ezra Bushnell, en principio el elegido para tripularlo, tuviera que abandonar al caer enfermo. El ataque se realizó a la altura donde hoy se encuentra la Estatua de la Libertad, pero la falta de oxígeno y las fuertes corrientes de la zona impidieron al Turtle depositar la bomba junto al casco del barco por lo que Ezra Lee decidió soltar su carga explosiva entre varios barcos, y aunque al no ponerla en el casco no consiguió unir hundir ninguna nave, si que provocó el desconcierto y el temor entre la Royal Navy, contribuyendo a que se levantar el bloque sobre Nueva York en 1777. La carrera militar del Turtle no sería demasiado brillante ya que ,poco después, se hundió el barco que le transportaba y desapareció para siempre, pero se convirtió en el primer submarino de guerra de la historia.

Un nuevo inventor se iba a incorporar ahora , el estadounidense Robert Fulton(1765-1815). En 1784 el matemático e ingeniero escocés James Watt(1736-1819), del que ya hablé en el Mentidero recientemente al escribir sobre la Revolución Industrial y el ludismo, había patentado la máquina de vapor y durante los últimos años del siglo XVIII Fulton había viajado a Inglaterra con el propósito de  tratar de convencer al gobierno británico para que construyera un barco que utilizara el vapor para impulsarse. Ya se estaban realizando pruebas en Francia, a donde viajaría Fulton en 1797 para observar  un barco que había sido construido años antes y  era movido por una máquina de vapor que impulsaba una rueda de paletas, parecidas a las que todos recordamos de los barcos del Mississippi. Durante su estancia en Francia, y basándose en los trabajos de Cornelius Drebbel, diseña un nuevo submarino, al que dará el nombre de Nautilus . A diferencia de sus antecesores, el submarino de Fulton estaba hecho con una estructura de hierro en lugar de madera y sustituyó el cuero impermeable por láminas de cobre . Tenia capacidad para cuatro tripulantes y podía sumergirse hasta los nueve metros de profundidad , impulsándose con una hélice movida manualmente desde el interior por los tripulantes.

Probablemente Robert Fulton conoció e incluso ayudó a David Bushnell cuando este viajó a Inglaterra y Francia para explicar a los ministros de la Marina de estas naciones su concepto de submarino aunque ni en uno ni en otro país hallaría el menor entusiasmo por su idea por lo que Bushnell decidió regresar a Estados Unidos. En cuanto a Fulton diseñaría el submarino al que llamaría Nautilus en 1800 por encargo de Napoleón Bonaparte , proyecto que luego presentaría a la Royal Navy, pero tanto ingleses como franceses terminarían  considerando su utilización inviable . Sin embargo, Fulton si conseguiría éxito y riqueza gracias a ser el pionero en el uso comercial de los barcos de vapor (imagen procedente de http://www.yalosabes.com )

Se probó en las aguas del Sena en el año 1800, aunque Fulton no había hallado la forma de renovar el aire del interior del submarino y dependía de un tubo que traía el aire desde el exterior  . En 1801 se realizó una nueva prueba, esta ya en el mar , en el puerto de Breast , donde permanecería sumergido durante más de una hora e incluso logró hundir una pequeña embarcación. Sin embargo, ni el gobierno de Napoleón Bonaparte en Francia ni tampoco el gobierno inglés, que entonces se hallaban enfrentadas en el marco de las guerras napoleónicas, aprobaron el proyecto de Fulton que se quedó sin entrar en servicio. Más suerte tendría Fulton con la aplicación de la máquina de vapor a la navegación, pues en 1807 inauguraba la primera línea comercial de barcos a vapor que comunicaba las ciudades norteamericanas de Nueva York y Albany navegando las aguas del río Hudson. En una publicación de la época se describía así la sensación que causó este primer viaje del barco de vapor “La sorpresa y el miedo se excitaron entre los tripulantes de estos barcos dado que la apariencia del navío era extrema. Estas personas simples, la mayoría de los cuales nada había oído hablar de los experimentos de Fulton, veían lo que les parecía un monstruo inmenso, vomitando fuego y humo por su garganta, golpeando el agua con sus aletas y haciendo al río templar con su rugido. Algunos se arrojaron al suelo de la cubierta de sus navíos, mientras que otros tomaron sus botes y huyeron a la costa, dejando a sus barcos flotando a la deriva de la corriente. El terror no lo sintieron sólo los navegantes. Las personas que paseaban por las orillas se agolpaban para observar al barco de vapor cuando pasaba.”

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Aunque esto ya no tenga relación con la historia de los submarinos a la que se dedica el artículo de hoy esta es la imagen de aquel primer barco de vapor que recorría el río Hudson desde Nueva York hasta Albany, cubriendo los 177 kilómetros que las separaban e inaugurando la primera linea comercial de barcos de vapor . La navegación iba a cambiar para siempre , sustituyendo a la vela y el remo que habían sido las fuerzas impulsoras de la navegación desde que esta existía  

Aunque no tuvo éxito con su submarino, Fulton ya pronosticaba que en el futuro jugaría un papel muy importante en la guerra “Algunos navíos de guerra serán destruidos por unos medios tan novedosos, ocultos y de alcance incalculable, de forma que la confianza de los marineros desaparecerá y la flota será inútil desde el primer momento de pánico.”  Durante las siguientes décadas no se producirían grandes avances en el diseño de submarinos hasta que en la década de los cincuenta del siglo XIX  es impulsada de nuevo por un inventor español. En  1858 el inventor, ingeniero y político español Narciso Monturiol Estarriol (1819-1885) construía su primer submarino al que pondría el nombre de Ictíneo I, palabra derivada del griego y que podría traducirse como “el barco pez”. La idea le rondaba la cabeza desde que viera morir ahogado junto al cabo de Creus, en la provincia española de Gerona, a un recolector de corales. Ya en 1848 realizó sus primeros diseños pero no disponía del dinero necesario para sacar adelante el proyecto y en España nadie consideraría posible que aquello pudiera navegar por debajo del agua, así que durante la siguiente década el proyecto dormiría en el fondo de un cajón.

Pero por fin en 1857 se decidió a crear una sociedad dedicada a sacar adelante el proyecto, logra sus primeros fondos y un año después presenta su idea en público . Tras un año de trabajo el Ictíneo I era probado por vez primera en el puerto de Barcelona el 23 de septiembre de 1859, permaneciendo sumergido durante dos horas y veinte minutos. El submarino tenía una eslora  o longitud de siete metros, con un espacio habitable de siete metros cuadrados y pensado para ser tripulado por cuatro personas. Disponía además de dos depósitos, uno de oxígeno para que pudieran respirar los tripulantes , y otro de hidrógeno con el que alimentar  una lámpara utilizada para iluminar el fondo marino. En esta primera inmersión el Ictíneo alcanzó los veinte metros de profundidad  y era movido , como todos hasta entonces, por una hélice impulsada manualmente por los tripulantes. Después de esta primera prueba se haría un nuevo ensayo en el puerto de Alicante dos años después, el 7 de mayo de 1861, despertando el entusiasmo entre el publico que acudió a ver la prueba, como lo recoge este artículo de un diario de la época Las olas se elevaban a tan grande altura que algunas llegaron á cubrir la punta del muelle, en donde había una inmensa muchedumbre; los botes y falúas con gran trabajo podían mantenerse de proa á la mar; las aguas siempre transparentes de la bahía de Alicante estaban del todo turbias; la mar era de fondo y el viento de levante. El Ictíneo, sin embargo, siguió majestuosamente el camino que se le había señalado, sin torcer el rumbo, ya apareciendo a la superficie por un instante, ya sumergiéndose y navegando ora entre dos aguas, ora por el fondo.”

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Esta es una replica del Ictíneo I  diseñado por Narciso Monturiol y conservada en el Museo Marítimo de Barcelona , pues el original se hundió en 1862 después de una colisión con un buque de carga. Constaba de dos cascos, uno interno de forma esférica y otro externo con forma de pez, de ahí su nombre, Ictíneo, del griego ichtus (pez) y naus (barco).La nave se propulsaba manualmente por cuatro hombres que accionaban un propulsor con forma de aleta. Monturiol lo había diseñado para la pesca de coral, después de ver como un hombre había perdido la vida mientras se dedicaba a esta pesca practicando el buceo de apnea. Si hubiera tenido el apoyo de las instituciones España se habría puesto en la vanguardia de la navegación submarina    

Con el Ictíneo I Monturiol realizaría 69 inmersiones, siempre sin sufrir ningún percance, pero se encontró de nuevo con el problema de la financiación, ya que el gobierno español no le apoyaría  para ayudarle a desarrollar un submarino más evolucionado. Finalmente, gracias a la ayuda del pueblo logró reunir el dinero necesario para crear una empresa a la que dio el nombre de  La Navegación Submarina que tenía como principal objetivo el desarrollo del Ictíneo II, que sería más grande, alcanzado los 14 metros de eslora y  podía sumergirse hasta los 30 metros de profundidad. Pero la gran aportación de Monturiol en este segundo submarino fue el uso de la máquina de vapor para impulsarlo ,utilizando un combustible formado por un compuesto de magnesio, zinc y potasio  que también producía oxígeno , el cual era recogido en tanques y utilizado para la respiración de la tripulación y también para la iluminación del interior. Nadie hasta entonces había sido capaz de dar solución a la renovación del oxígeno dentro del submarino y en cuanto al motor de vapor creado por Monturiol , que no usaba ni carbón ni gasolina sino ese compuesto creado por él y que se llamó motor anaeróbico pues no necesitaba oxígeno, no sería utilizado de nuevo hasta la década de los cuarenta del siglo XX por los submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Fue botado en el Puerto de Barcelona el 2 de octubre de 1864 pero, una vez más, la falta de medios económicos impidió que el proyecto prosperara y el Ictíneo II sería desguazado en 1868. Monturiol también era consciente de la aplicación que el submarino podía tener para la guerra y sería una de las causas por las que escribió estas palabras quejándose de la falta de apoyo del gobierno a sus proyectos  Cómo sea posible este abandono, no sé darme la razón; ya que la pesca en general, la defensa de puertos y costas y las investigaciones científicas reclaman el ejercicio de este arte. Si los gobiernos, poco previsores, lo han desdeñado, no han sido ni justos ni sabios. La defensa del territorio, aun en tiempo de paz, reclama sumas enormes para el sostenimiento de un material inmenso; bien podría hacerse algún pequeño sacrificio en favor de un arma que, al mismo tiempo que cumpliría con aquel sagrado objeto, daría lugar á que se desarrollase la industria submarina, cuyos futuros subsidios pagados á la Nación, no sólo satisfarían el primer sacrificio, sino que podrían sostener después los gastos de los buques submarinos que se destinaran á la defensa del litoral marítimo, á la cual podrían concurrir los mismos ictíneos industriales”

Replica del Ictíneo II, pues el original acabaría desguazado en 1868. El Ictíneo II presentaba la gran innovación de emplear un motor anaeróbico, es decir, no necesitaba oxígeno para su funcionamiento y empleaba como combustible un compuesto creado por el propio Monturiol. Fue una solución tan avanzada que nadie intentaría repetirla hasta la Segunda Guerra Mundial . Aunque en un principio las autoridades militares españolas parecieron interesadas una vez más cuando hubo que poner el dinero  para financiar su producción nadie dio el paso y la empresa de Monturiol tuvo que cerrar, enterrando así el sueño del Ictíneo (imagen procedente de http://mikelrnieto.net )

El país donde vivo, España, tiene una larga tradición de no apoyar a la ciencia y lo hemos pagado caro durante nuestra historia. Pero mientras Monturiol luchaba por sacar adelante sus proyectos en Estados Unidos estallaba la Guerra de Secesión en 1861 entre la Unión y los Confederados que habían decidido separarse de los Estados Unidos para crear su propia nación después de que el presidente Abraham Lincoln (1809-1865) aboliera la esclavitud. La guerra se prolongaría durante cuatro años y la flota de los estados de la Unión, leales al presidente Lincoln, someterían a un bloqueo naval a las ciudades partidarias de los Confederados, como Charleston, impidiendo que recibieran material de guerra y alimentos. Decididos a romper este bloqueo el ingeniero naval  Horace Lawson Hunley (1823-1863) desarrollaría un submarino que llevaría su nombre H.L.Hunley. Tenía una eslora de 12 metros, un peso de 10 toneladas y podía albergar a siete tripulantes y un oficial  y como era tradicional, se impulsaba con una hélice movida a mano por los tripulantes. Fue botado en julio de 1863 y su primera prueba no pudo ser peor pues murieron cinco de los seis tripulantes al no cerrar bien la escotilla al sumergirse.

En la siguiente inmersión dirigida por el propio Hunley el submarino se hundiría y ninguno de los tripulantes sobrevivió. Para entonces el Hunley ya se había ganado el apodo de “ataúd ambulante”., A pesar de estos trágicos antecedentes, se volvió a preparar a una nueva tripulación y después de varias inmersiones en la bahía de Charleston, el 17 de febrero de 1864 consiguió su objetivo, hundió un barco de guerra enemigo, el Housatonic ,después de clavarle un arpón que llevaba acoplado un torpedo con cincuenta kilos de pólvora. El Hunley se convertía así en el primer submarino de la historia en hundir un buque aunque sus tripulantes no podrían disfrutar apenas de su victoria. El Hunley sería descubierto en 1995 a un kilómetro del lugar en el que se había hundido el Housatonic y gracias a las investigaciones que se pudieron hacer sobre los restos del submarino éste había acabado en el fondo del mar después de ser golpeado por otro buque, el Canandaigua, que acudía al rescate del Housatonic. Los tripulantes de Hunley morirían en el interior del submarino por falta de oxígeno. Unos años después, en 1869, el escritor francés Julio Verne comenzaba a publicar por entregas su novela “Veinte mil leguas de viaje submarino” con el que hizo soñar a sus lectores con las aventuras de los viajes por el fondo del mar.

Fotografía del Hunley que fue rescatado de las aguas de la Bahía de Charlestone en el año 2000  y que ahora reposa  en el tanque de agua que podéis ver en la imagen cubierto por doscientas mil toneladas de agua con las que se trata de proteger al casco de las bacterias y la corrosión para proceder en un segundo paso a retirar la sal adherida durante este siglo y medio en el fondo del mar y así poder exhibirlo en un museo como uno de los grandes hitos de la historia naval no sólo americana sino del mundo  . Es toda una joya de la arqueología ya que se trata del primer submarino de la historia en hundir un barco, aunque apenas cuarenta minutos después sería el propio Hunley el que se hundiría al ser golpeado por un barco que acudía en ayuda del que había hundido el submarino , ahogándose toda la tripulación (imagen procedente de http://www.taringa.net ) 

Unos años después, el ingeniero naval irlandés John Philip Holland(1840-1914) sería el encargado de diseñar el primer submarino que entro en servicio en la Royal Navy británica y también entró en el servicio de la flota norteamericana,  aunque sus primeros diseños fueron rechazados por ambas armadas y sería financiado por un grupo de revolucionarios irlandeses que querían usarlo contra la Royal Navy. Así nació el Holland I   y en posteriores versiones  lo fue mejorando hasta que, finalmente, en 1897 fue incorporado por la flota de Estados Unidos y después por la Royal Navy. El Holland y sus hermanos usaban un motor de gasolina y con ellos el submarino entraba por fin como un elemento más de las armadas y comenzaba la era moderna del submarino , aunque aún nos queda por citar al científico, marino e inventor español Isaac Peral (1851-1895), inventor del bautizado como “Submarino Peral” que fue botado el 8 de septiembre de 1888 y probado en diferentes ensayos en 1889 y 1890.  Tenía 22 metros de eslora, podía llevar a doce tripulantes y sumergirse hasta los ochenta metros de profundidad, pero su gran innovación era que estaba propulsado por motores eléctricos además de disponer de un lanzatorpedos en la proa, algo que no se volvería a ver hasta la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, una vez más, el gobierno desestimó el proyecto y Peral se vio obligado a abandonarlo afectado por un cáncer. Una vez más España perdía la oportunidad de tomar la delantera en la navegación submarina.

DOCUMENTAL DEL CANAL HISTORIA “ASÍ SE HIZO LA TIERRA: LA FOSA DE LAS MARIANAS

En este documental del Canal de Historia se estudia el origen de la Fosa de las Marianas y también de las cordilleras submarinas

Y ahora tenemos que dar un salto en el tiempo hasta el año 1960. Ya hemos visto como fueron desarrollándose los submarinos, que serían utilizados con éxito en la guerra durante la Primera Guerra Mundial y, sobre todo, durante la Segunda Guerra Mundial. Pero después de finalizar la guerra, se abría ahora otro reto, la investigación del fondo marino y , sobre todo, de la mayor profundidad marina conocida, la Fosa de las Marianas, llamadas así por su proximidad al archipiélago de las Marianas ,en el Océano Pacífico. La Fosa de las Marianas habían sido descubiertas en  el siglo XIX y en  marzo de 1875 una fragata de la Armada británica, el HMS Challenger , midió por primera vez la profundidad de la fosa obteniendo un resultado de 8184 metros. Setenta y cinco años después, en 1951, una nueva expedición de otro navío de la Armada británica que también se llamaba HMS Challenger en recuerdo del de la primera expedición , volvió a medir la profundidad de la fosa utilizando el sistema de ecolocalización que estableció la profundidad de la fosa en 10.900 metros. Esta parte más profunda de la fosa recibiría el nombre de Abismo Challenger por el nombre de los barcos que la habían explorado

Jacques Piccard al fondo y Donald Walsh en primer plano de la imagen en el interior del batiscafo Trieste  con el que en 1960 descendían a la Fosa de las Marianas , al punto más profundo de los océanos, un record que hasta ahora ostentaban en solitario, pero que ahora ha sido igualado por el cineasta James Cameron más de medio siglo después de la hazaña de estos do hombres. (imagen procedente de http://maizpanuez.files.wordpress.com )

Dos años después el inventor y explorador suizo Auguste Piccard (1884-1962) lograba descender hasta los 3150 metros de profundidad junto al archipiélago de Cabo Verde con un batiscafo no tripulado que él mismo había inventado en 1937  diseñados especialmente para sumergirse a grandes profundidades. En una nueva prueba en 1959 había superado los cinco mil metros de profundidad . Hago aquí un inciso para deciros que justo un año antes, en 1958 , realizaba su primer viaje el  primer submarino atómico, el “Nautilus”, llamado así en honor del submarino protagonista de la novela de Julio Verne. Por fin en 1960 el hijo de Auguste Piccard, Jacques Piccard(1922-2008) acompañado por el teniente de la marina norteamericana Donald Walsh(1931) descendieron el 23 de enero de 1960 a bordo del batiscafo Trieste, diseñado por Auguste Piccard, al fondo de las Fosas de las Marianas. Serían los primeros hombres en hacerlo , permaneciendo en el lugar más profundo del océano durante veinte minutos y haciendo una nueva medición de su profundidad  que  finalmente quedó fijada en 11.034 metros. La longitud de la fosa es de unos 2500 kilómetros y su anchura de una media de setenta kilómetros y durante su estancia en el fondo soportaron presiones de hasta 1072 atmósferas, es decir, como si la presión que soportamos en la superficie de la Tierra la multiplicáramos por 1072 veces . El descenso hasta aquel punto les llevó más de cinco horas y el ascenso otras tres horas y quince minutos.

VÍDEOS SOBRE EL VIAJE DE JAMES CAMERON A LA FOSA DE LAS MARIANAS

Cuando escribo este artículo todavía no hay más imagenes sobre la aventura de James Cameron, son dos breves vídeos de National Geographic que ha patrocinado esta expedición

Hasta ahora nadie había repetido su hazaña, pero hoy, 26 de marzo de 2012 ,James Cameron ha sido el primero en conseguirlo en solitario a bordo del ‘Deepsea Challenger’ en una expedición patrocinada por la National Geographic ,  y ha permanecido durante tres horas en el fondo. Los científicos estiman que en las profundidades marinas, donde nunca llega la luz ,habitan cientos de miles de especies desconocidas, que han desarrollado estrategias y formas inverosímiles y sorprendentes para sobrevivir a la tremenda presión a la que son sometidos sus organismos, a las bajas temperaturas de entre cero y dos grados centígrados y la ausencia de luz . Hemos vencido la última frontera, ahora queda lo más apasionante, descubrir que esconde en su impenetrable oscuridad, desvelar sus misterios pero, también, conservar este último reducto virgen del planeta . Para cerrar este artículo quiero recordar una frase de Cristóbal Colón(hacia 1452-1506), uno de los grandes navegantes y exploradores de la historia “El mar dará a cada hombre una nueva esperanza, como el dormir le da sueños”. Conservemos esta última frontera para la ciencia y para la humanidad, este lugar del que James Cameron ha dicho al regresar de su aventura “Realmente es la sensación de aislamiento más que otra cosa, comprender lo pequeño que es uno en este vasto y oscuro lugar desconocido e inexplorado”,