EDVARD MUNCH Y EL ARTE COMO SENTIDO DE LA VIDA

En Indonesia, en el Estrecho de Sonda que separa las islas de Java y Sumatra , se hallaba un conjunto de pequeñas islas que , a su vez, rodeaban a una isla mayor presidida por tres grandes conos volcánicos. El conjunto de estas islas recibía el nombre de archipiélago de Krakatoa, el mismo nombre de su isla principal , también llamada Rakata, que tenía una extensión de nueve kilómetros de largo y cinco kilómetros de ancho. Sus tres volcanes eran el Rakata, de 823 metros de altura, el Danan de 445 metros y el Perboewatan de 122 metros , volcanes que tenían siempre una gran actividad ya que se encontraban en el punto en el que colisionaban la Placa Indoaustraliana y la Placa Eurasiática.La Placa Indoastrualiana abarcaba los territorios de India,China,Nepal, Australia, Nueva Zelanda y la zona oriental del Océano Indico mientras que la Placa Eurasiática se extiende por toda Europa y Asía , excepto la Península Arábiga , la India, y China. Las islas de Krakatoa se encontraban en el punto de subducción de estas dos grandes placas tectónicas, es decir, en el punto donde la Placa Euroasiática se desliza por debajo de la Placa Indoaustraliana, lo que origina movimientos sísmicos y erupciones volcánicas.
Históricamente se habían producido dos grandes erupciones en el año 416 d. C y en el año 535, pero en mayo de 1883 el volcán daba avisos de que una nueva gran erupción se estaba preparando. La expulsión de cenizas se elevaba en columnas que superaban los seis mil metros de altura y el ruido de las explosiones era oído a más de ciento cincuenta kilómetros de distancia , aunque a finales de ese mismo mes de mayo la actividad volcánica pareció apaciguarse y la población de las islas próximas se tranquilizó . Sin embargo, la tregua duró poco y el 19 de junio se producía una nueva erupción y estas se intensificaron durante el mes de agosto hasta que el 26 de ese mismo mes las erupciones eran continuas y la columna  de cenizas expulsadas por las bocas de los conos volcánicos alcanzaba los veintisiete kilómetros de altura, provocando pequeños tsunamis en las costas de las vecinas y grandes islas de Java y Sumatra. Un día después,a lo largo de la madrugada del 27 de agosto de 1883, se sucedieron cuatro grandes explosiones, siendo la última, ocurrida a las 10:02 hrs de la mañana, la más fuerte de todas. El sonido de esta última explosión llegó a escucharse en las costas de Australia, a 3500 kilómetros de distancia, y la columna de ceniza alcanzó los ochenta kilómetros de altura .

DOCUMENTAL “ASÍ SE HIZO LA TIERRA” DEL CANAL HISTORIA

Aunque este artículo tiene como protagonista al pintor noruego Edvard Munch y la relación con la erupción del Krakatoa es sólo tangencial, creo que os puede interesar una vez que hayáis leído el comienzo del relato. No es imprescindible para seguir el contenido de esta historia pero os lo incluyo para el que tenga curiosidad por saber más sobre una de las mayores erupciones volcánicas de las que se tiene noticia.

   

Es difícil hacerse una idea de las dimensiones de esta erupción pero se dice que el sonido de la última explosión ha podido ser el más alto registrado en la historia y que personas que se encontraban hasta a cuarenta kilómetros de distancia quedaron sordas por la fuerza de la explosión, las cenizas cubrieron un área de 825.000 kilómetros cuadrados, una vez y media la superficie de España, y se produjeron tsunamis que alcanzaron hasta las costas de Sudáfrica. El agua tenía tanta fuerza que un buque de guerra alemán atracado en la isla de Sumatra  fue arrastrado hasta cuatro kilómetros al interior de la jungla. Hoy los científicos estiman que la energía liberada en la última de las explosiones de aquel día era equivalente a la de siete mil bombas atómicas como la detonada en Hiroshima y más de 36.000 personas murieron  por esta erupción, dejando despobladas las islas alrededor de Krakatoa. La enorme cantidad de polvo generada por esta erupción se extendería por la atmósfera y se uniría a la generada por otras quince erupciones volcánicas que se produjeron en un plazo de tiempo muy breve, lo que haría un efecto invernadero sobre el clima mundial, alterando circunstancialmente el clima durante unos años y provocando amaneceres y atardeceres de intensos coloridos debido al polvo en suspensión que permanece en la atmósfera y que también causa la aparición de un halo alrededor del sol conocido como “Anillo de Bishop”.
Imagino que a estas alturas os preguntaréis que tiene que ver la erupción del Krakatoa de 1883 con un pintor noruego llamado Edvard Munch cuya obra más famosa ,”El grito”, acaba de ser subastada el 02 de mayo de 2012 por la famosa casa de subastas Shoteby´s , alcanzado uno de los precios de adquisición más altos de la historia, 91 millones de euros , lo que le coloca en la exclusiva lista de los cinco cuadros más caros , que no más valiosos pues el valor del arte no puede ser delimitado por un precio, de la historia. Más adelante veremos la relación entre el pintor noruego, su obra más famosa y la erupción del Krakatoa, pero primero tendremos que viajar como en tantas ocasiones hacemos en el Mentidero hasta el 12 de diciembre de 1863, el día en el que nace en el pueblo noruego de Loten un niño al que sus padres me pondrán por nombre EdvardChristian Munch y su esposa Laura Catherine Bjölstad que un año antes había dado a luz a la hermana mayor de Edvard, Sophie. En 1864 la familia se traslada a Kristiania, la actual Oslo. Oslo había sido el nombre original de la ciudad, pero un incendio la había arrasado en 1624 y el rey danés Cristián IV(1577-1648), pues entonces Noruega estaba unida a Dinamarca, la reconstruyó y le puso por nombre Kristiania , denominación que mantuvo hasta 1924 cuando recuperó su nombre original de Oslo.

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Fotografía de la familia Munch. En el centro su madre Laura Catherine, que moriría en 1868 de tuberculosis, a la derecha en la imagen vemos de pie al pequeño Edvard Munch y al otro lado su hermana mayor Sophia, que también moriría de tuberculosis en 1877 (imagen procedente de http://www.artic.edu )

En los años siguientes la familia Munch se amplia con el nacimiento de tres hijos más , Andreas, Laura e Inger. Pero no tardarían las desgracias en angustiar al pequeño Edvard, que pierde a su madre en 1868 víctima de la tuberculosis. También Edvard tenía una salud delicada y padecía con frecuencia de bronquitis. En 1876 , con trece años de edad, expulsa esputos manchados de sangre al toser, pero estos síntomas de tuberculosis no se agravaron y superó la enfermedad, algo que no logró su hermana mayor ,Sophie, que murió al año siguiente con sólo quince años de edad, lo que supuso otro golpe para la sensible naturaleza de Edvard , una sensibilidad exacerbada por la estricta educación que recibe de su padre, un hombre obsesionado por la rígida fe protestante, de la que hablé hace poco al relatar la vida de Vincent Van Gogh(1850-1890), un credo basado en el concepto de predestinación, donde es la voluntad de dios y no los actos de los hombres los que deciden la salvación del alma. Una religión fatalista y que creaba en Edvard un gran miedo a la muerte. Escribe Elizabeth Lunday en su “Vidas secretas de grandes artistas” que “estaba tan aterrorizado por la muerte y la condenación, que podía llegar a despertarse en medio de la noche asustado, creyendo que había muerto y preguntando “¿Estoy en el infierno?”.

“Autorretrato”. Una obra fecha entre 1881 y 1882 , cuando Edvard es un joven de diecinueve años que refleja en su rostro de una severa seriedad la ausencia de alegría durante gran parte de su infancia y adolescencia . Ya entonces sentía la necesidad de comunicarse con los demás y también la dificultad para hacerlo de otra forma que no fuera a través de la pintura. Se sentía diferente, temiendo caer en la demencia. Escribía Munch “Mi arte se basa en una única reflexión: ¿por qué no soy como los demás? “ Pero aunque lo intentó durante toda su vida nunca se sentiría como los demás, como si existiera un obstáculo en su mente que le separaba de los otros y gran parte de su pintura transmite esa sensación de angustia. Por eso es uno de los pioneros de la pintura existencial, ya que no trata de reflejar en su obra las impresiones que le causa observar la realidad, sino que sus cuadros nacen en su interior, en las emociones y sentimientos que afligen su alma , son un relato de su existencia (imagen procedente de http://www.artenadas.com.ar )
Es probable que fuera entonces cuando comenzó a buscar un refugio en el dibujo para evadirse del triste panorama vital que le rodeaba, pero como buen calvinista su padre consideraba a los artistas como personas que iban por el camino equivocado del pecado y prefería que Edvard estudiara ingeniería, carrera que iniciaría en 1879 para abandonarla sólo un año después y desafiando la autoridad de su padre se matricula en la Escuela Real de Dibujo de Oslo y no tardará en salir a la luz su habilidad y talento para el dibujo y la pintura, consiguiendo ya en 1881 vender dos de sus obras. Podríamos pensar que aquello ablandó el corazón de su estricto padre,  pero no fue así y menos cuando supo que su hijo se relacionaba con la comunidad artística más radical de la ciudad . Durante estos años ejerce una gran influencia sobre el joven Edvard el pintor noruego Christian Krohg(1852-1925) que en esos años había viajado a París y entrado en contacto con las nuevas corrientes del impresionismo francés. El joven Munch es también un hombre atractivo y con bastante éxito entre las mujeres , aunque sus relaciones con ellas no serán sencillas . En 1885 tendrá una relación amorosa con una mujer casada, y tal vez fue esto el detonante de que ese mismo año abandonara Noruega para viajar a Francia y conocer a los pintores impresionistas de los que sin duda le habría hablado su maestro Christian Krohg.

“La niña enferma” considerada la primera gran obra de Edvard Munch , una obra que estaría siempre marcada por el dolor y los sufrimientos padecidos durante su infancia , con las muertes de su madre en 1868 y su hermana mayor Sophie en 1877. La obra es del año 1885, ocho años después de perder a Sophie pero inspirada en ella. Munch escribiría “En la misma silla que pinté “La niña enferma” nos sentamos yo y mis seres amados,empezando por mi madre, invierno tras invierno, anhelando el sol, hasta que la muerte se los llevaba” Y más tarde añadiría “En la casa paterna se alojaba la enfermedad y la muerte” y reconoce que “creo que nunca logré superar de ese periodo de mi vida” para concluir que “Todo eso constituye el fundamento de mi arte” Un arte marcado por la perdida, pero también un arte que le salva de sí mismo y de su angustia. Quizás sin ese dolor no habría creado sus obras o habría sido otro muy diferente y menos intenso que la desolación , la soledad, el temor que transmiten estos cuadros . Sobre “La niña enferma” Edvard señalaba lo importante que fue para él ya que “Con La niña enferma abrió caminos nuevos para mi, fue una ruptura en mi obra. La mayor parte de mis trabajos posteriores deben su existencia a este cuadro (imagen procedente de http://curiosidadesdelamicrobiologia.blogspot.com )
Durante su estancia en París conoce a pintores como Paul Gaugin(1848-1903), visita el Louvre y se deja cautivar por el impresionismo que influirá en las siguientes obras que realizará de regreso en Oslo ,  entre las que se encuentran  Al día siguiente, Pubertad y La niña enferma con las que participará en la Exposición de Otoño de Oslo en 1886. Esta última, “La niña enferma” , es considerada la primera de sus grandes obras y causó cierto  escándalo entre la sociedad noruega pues en ella Edvard había representado a su hermana Sophie mientras se hallaba en su lecho de muerte. Según contaba el propio Edvard en un momento de su creación se le ocurrió lanzar una botella de disolvente sobre el cuadro para que la pintura chorreara y difuminara las figuras , acentuando el dramatismo de la escena. La obra fue objeto de burla y rechazo por la sociedad de su época, que no entendió el dolor que expresaba aquella pintura que era más que un cuadro, era un pedazo de la vida de Munch que lloraba mientras lo pintaba rememorando el dolor por la muerte de su hermana. Como él mismo diría “No voy a pintar más interiores con hombres leyendo y mujeres tejiendo. Voy a pintar la vida de personas que respiran, sienten, sufren y aman.”, quería representar las emociones de las personas, sus sentimientos, su dolor, su sufrimiento y para ello usaba muchas de las emociones de su niñez y reconocía que “Pinto de mi memoria las impresiones de mi infancia” .
Su apesadumbrado padre rezaba por el alma de un hijo que creía extraviado, mientras que otra de sus hermanas, Laura, presentaba los primeros síntomas de una dolencia mental, esquizofrenia. En octubre de 1889 la suerte parece cambiar para Munch cuando el gobierno noruego le concede una beca para estudiar en París. Sin embargo, apenas un mes después recibe la noticia de la muerte de su padre y la depresión se apodera del artista que escribe en su diario “Vivo con la muerte”. Pero como sucedería a lo largo de toda su vida el arte le servirá de refugio , como él mismo reconocía ” Mi arte da sentido a mi vida”. Durante los dos años siguientes desarrolla su obra siguiendo las pautas del impresionismo, pero no se siente satisfecho , como si a través de este tipo de pintura no pudiera expresar todas sus emociones y comienza a introducir cambios a partir del conocimiento de las obras de Gaugin y Vincent Van Gogh. Su obra se vuelve más intensa y osada  y en 1892 recibe la invitación de la Asociación de Artistas de Berlín que se inauguraba en noviembre de ese año. Pero Alemania todavía no había asimilado el impresionismo y las innovaciones introducidas por Edvard causarían el escándalo de la conservadora sociedad berlinesa y apenas una semana después de su inauguración la exposición es cancelada.

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La primera versión de “El grito” de 1893 conservada en la National Gallery de Oslo , una de las cuatro versiones que realizaría sobre esta obra Munch. En ella no aparece el poema que si está en el marco de la que ha sido subastada y que es la única que estaba en manos privadas y cuyo comprador se desconoce. Mirad la figura , dejad que su imagen os cautive ¿quién grita?La primera impresión es que es el protagonista, el propio Munch, pero en realidad  es el grito de todo lo que le rodea . Así lo explica el propio autor “Iba caminando con dos amigos . El atardecer. De repente el cielo se tiñó de rojo, y sentí el aliento de la tristeza. Me detuve. Me apoyé contra la valla mortalmente cansado. Lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo negro azulado. Mis amigos siguieron caminando , mientras yo me quedaba atrás temblando de miedo, y sentí el grito enorme, infinito, de la naturaleza.” El lugar donde recrea la escena era el mismo lugar donde se encontraba el sanatorio psiquiátrico donde estaba internada su hermana Laura y cerca de un bosque donde se había suicidado un amigo íntimo. Todo aquel dolor convergió en ese instante de angustia que el pintor refleja en “El Grito”. Esta versión de la National Gallery sería robada el 12 de febrero de 1994, coincidiendo con la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno en Lillehammer. Los ladrones ofrecieron devolver el cuadro un mes después a cambio de un millón de dólares, a lo que se negó el Museo. La pintura sería recuperada poco después, el 7 de mayo , en una operación conjunta entre la policía noruega y la inglesa de Scotland Yard (imagen procedente de http://en.wikipedia.org ) 
Sin embargo, esta decisión no es aceptada por todos los artistas  y algunos de ellos decidieron separarse y formar su propia institución, lo que sería conocido como la Secesión de Berlín, donde la obra de Edvard era una de sus principales banderas. Sintiéndose bien acogido y valorado por primera vez, Edvard decide quedarse en Alemania y al año siguiente, en 1893 , pintaba la que sería su obra más famosa y que ha sido el origen de este artículo a raíz de la subasta de uno de los cuatro cuadros que llevan el mismo título, “El Grito”.  La obra recuperaba los recuerdos de un paseo por el barrio de Ekeberg, en Oslo, en compañía de unos amigos, donde se hallaba el sanatorio psiquiátrico donde había sido recluida su hermana Laura. En el marco del cuadro aparece la siguiente inscripción realizada por Edvard , al menos una de las traducciones porque hay diferentes traducciones que varían en algunas palabras aunque no en la esencia del mensaje “Iba caminando con dos amigos . El atardecer. De repente el cielo se tiñó de rojo, y sentí el aliento de la tristeza. Me detuve. Me apoyé contra la valla mortalmente cansado. Lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo negro azulado. Mis amigos siguieron caminando , mientras yo me quedaba atrás temblando de miedo, y sentí el grito enorme, infinito, de la naturaleza.”

Skrik
La segunda versión, aunque no hay un acuerdo sobre el orden de las versiones y algunos la consideran la tercera o la cuarta, cambian también el orden de las demás,  de “El Grito” conservada , junto a la tercera versión, en el Museo Munch fundado en 1963 para recoger todo el legado artístico de Edvard Munch. La explicación de lo que luego llevó al cuadro la acabamos de leer un poco más arriba, en las palabras que Munch escribió en su diario en 1892 . La obra no fue realizada inmediatamente, sino que pasaría un año hasta que dieron lugar a esta imagen , una imagen que también pudo verse influenciada por la contemplación de una momia peruana  en una exhibición de un museo parisino, dispuesta en posición fetal y con una expresión de angustia que podría recordarnos a “El Grito”. Por cierto, esta segunda versión también fue robada , en este caso en el Museo Munch el 22 de agosto de 2004 junto con otra de sus obras “La Madonna” por tres hombres armados pero en este caso no hubo petición de rescate. Sería recuperado el 31 de agosto de 2006 y hoy se puede contemplar en el Museo Munch aunque con algunos daños que no han podido ser restaurados por completo  (imagen procedente de http://www.munch.museum.no)
Esas “lenguas de fuego y sangre ” que Munch pinta en su cuadro y que recordaba haber contemplado en el cielo de Oslo aquella tarde junto al sanatorio donde estaba internada su hermana  son las que han llevado a que un astrónomo aventurara en 2004 que aquel cielo rojo podría ser la consecuencia de los amaneceres y atardeceres de un brillante colorido que se pudieron observar por todo el planeta en los años posteriores a la erupción del Krakatoa, aunque esta es una tesis que no es compartida por todos los especialistas de arte que consideran que Munch no retrataba lo que estaba viendo, sino lo que sentía. Con independencia de ello, “El grito” parece reunir todas las angustias acumuladas en el alma de Edvard a lo largo de su infancia y juventud , las muertes de su madre y de su hermana mayor, la frialdad y rigidez del trato con su padre y la muerte de este, la enfermedad mental de su hermana Laura y su propio miedo a la locura a la muerte y a la misma vida , la translación a la pintura de sus palabras “El arte es el corazón de la sangre.” y concentrada en ese grito sordo que nos estremece cuando contemplamos esta obra.  El cuadro pasaría a formar parte de una serie de obras que tituló “El friso de la vida”y que eran realmente un recorrido por su propia vida, en la que retrataba la muerte de su madre, de su hermana y también momentos más luminosos como sus relaciones amorosas.

La cuarta versión de “El grito” , la que acaba de ser subastada cuando escrito estas líneas por el importe de 119 millones de dólares , la mayor cifra pagada en una subasta. Si os fijáis, en las otras versiones los paseantes del fondo están ambos de espaldas mientras que en ésta uno de ellos se apoya sobre la barandilla, quizás representando al propio Munch en aquel momento que sintió desfallecer sus fuerzas , se detuvo y se apoyo en la barandilla. El jefe de Impresionismo y Arte Moderno de Sotheby´s en Nueva York , Simon Shaw explicaba sobre la obra “Es el más vibrante, el más inmediato y energético de los cuatro trabajos. Si miras a la velocidad con la que está hecho. Casi te absorbe en el agua” Es probable que el color rojo del cielo no se debiera al Krakatoa , sino a los coloridos atardeceres veraniegos en Escandinavia, pero en realidad eso es lo de menos, lo esencial es la sensación que a cada uno nos transmite esta obra, humilde en apariencia, pero conmovedora (imagen procedente de http://www.elnuevoherald.com )
No habría una única versión , sino cuatro, tres de ellas conservadas en los museos National Gallery y Munch Museum de Oslo y una cuarta que ha permanecido en manos privadas y que fue la subastada este 2 de mayo de 2012 que se diferencia de los otros tres porque una de las dos figuras al fondo del cuadro mira hacia la ciudad y  el marco que la rodea fue pintado por Edvard que escribió en él el texto que os he escrito más arriba, el recuerdo que inspiró su pintura, una pintura que se ha convertido en un icono mundial apareciendo incluso en series de dibujos animados como “Los Simpson” algo que nunca pudo imaginar Edvard, que pensaba que la pintura requería ser contemplada de forma que el “espectador adquiera conciencia de lo que la pintura tiene de sagrado, de modo que se descubra ante ella como en la iglesia” El éxito de estas y otras obras le permite realizar exposiciones por toda Alemania y también en Estocolmo y Oslo, antes de regresar a París en 1895 donde sigue profundizando en la influencia que pintores como Gaugin y Van Gogh tenían sobre su forma de pintar. Mientras sigue trabajando en las obras que se unirán a “El grito” en su serie de pinturas de “El friso de la vida”,como “Melancolía” de 1892  ,”Pubertad” de 1895 o “Celos” de 1895,  en 1898 Munch conoce a una rica soltera alemana llamada Tulla Larsen.

DOCUMENTAL SOBRE EDVARD MUNCH Y SU OBRA “EL GRITO”  

Un documental que creo que es muy interesante , que ofrece fotos que no he podido hallar en Internet y que analiza alguna de sus obras principales y en particular  de su obra maestra “El grito”

En 1899 emprenden un viaje juntos a Italia pero Munch se siente agobiado por el carácter posesivo de Tulla y decide acabar con la relación aunque ella no lo acepta. Después de dos años de separación Tulla no parece olvidarse del pintor y lleva su obsesión hasta el extremo de establecerse junto a su casa en la costa. Un día , nos cuenta Elizabeth Lunday en su obra “Vidas secretas de grandes artistas”, recibe una carta en la que le informan de un intento de suicido de Larsen pero cuando va a verla para  saber como se encuentra descubre que era una mentira urdida por Larsen para poder verle. Se inicia una discusión y sale un arma a relucir, no se sabe si de Munch o de Larsen y se produce un disparo , sin que tampoco sepamos si fue obra de ella o de él, pero si el resultado porque la bala destrozó el dedo corazón de Munch, una herida que le dejaría secuelas en la mano para toda la vida. Mientras estas turbulencias alteran su vida privada en 1900 termina las últimas obras que conforman su “Friso de la vida” y comienza a exponerlas durante los años siguientes en los que su obra ya no es despreciada como lo había sido hasta poco antes . En 1903 expone en la galería berlinesa de Carisser y durante los siguientes años se suceden las exposiciones de Dinamarca, Alemania y Francia.

Fotografía de 1899 de Tulla Larsen, la joven alemana de 29 años y perteneciente a la clase alta  y Edvard Munch, entonces con 36 años de edad, una relación tormentosa, en la que él trató de alejarse pero ella no lograba olvidarlo y que terminó con el extraño suceso del disparo en la mano izquierda de Edvard . Edvard escribió en una ocasión “El arte deriva de un deseo de la persona para comunicarse con otro.” y él sabía comunicarse mejor a través de sus obras que en persona. Sus relaciones sentimentales no fueron felices y durante los últimos veinte años de su vida decidiría apartarse del mundo y vivir en soledad (imagen procedente de http://www.artic.edu ) 

La obra de Munch se convierte en la precursora de un movimiento que no se limitará a la pintura, sin que abarcará todas las manifestaciones artísticas de comienzos del siglo XX, desde la pintura al teatro, desde la arquitectura a la literatura y la escultura, una nueva corriente artística que tendrá su cuna en Alemania y recibirá el nombre de expresionismo. Edvard se había sentido demasiado limitado dentro de la escuela impresionista , que trata de plasmar en la obra la impresión que le causa un paisaje o una persona,es decir,la impresión de la realidad,    pero él quiere ir más allá , quiere representar sus emociones, su visión interna de lo que observa y como esto le afecta, su pintura es la expresión o interpretación de lo que ve a través de sus ojos y pasado por el filtro de su espíritu, por eso se le llama expresionismo, porque es su expresión intima y particular de esa realidad . Pero el éxito profesional no va acompañado de la paz de su espíritu y durante el año 1905 tiene que detener su trabajo para tratarse de su adicción al alcohol y de sus constantes depresiones. El miedo a caer en la locura como su hermana Laura está siempre latente en la mente de Edvard.

Un año después  continúa trabajando en Alemania preparando los decorados para dos obras del dramaturgo  noruego Henrik Johan Ibsen (1828-1906) que moría ese mismo año, por encargo del productor de teatro y posteriormente también de cine Max Reinhard(1873-1943), uno de los principales impulsores del expresionismo en Alemania. Continúan las exposiciones y los viajes  hasta que en otoño de 1908 comienza a sufrir ataques de parálisis , en los que en ocasiones no puede mover una pierna o un brazo. Mientras se halla en Copenhague sus amigos consiguen que le vea un médico quién le diagnosticará parálisis alcohólica . Las grandes cantidades de alcohol que consumía Edvard le afectaban a su sistema nervioso provocándole las parálisis. De nuevo tiene que internarse en una clínica donde permanecerá durante ocho meses en los que recibirá tratamientos de baños con barro caliente y también pequeñas descargas eléctricas y , sobre todo, no beberá ni una gota de alcohol, por lo que en la primavera de 1909 se encuentra mejor que durante los últimos 25 años en los que no había dejado de beber de manera continua. Decide regresar  a Noruega, viviendo en una casa en la costa y se suceden las exposiciones tanto dentro como fuera del país , mientras que sus salidas son cada vez menos frecuentes.

Una de las obras más importantes de Edvard Munch, “La mujer en tres etapas”, realizada poco después de “El Grito” en 1895. El propio Edvard nos cuenta como describió la pintura al gran dramaturgo noruego Henrik Ibsen, para el que años después pintaría los decorados para dos de sus obras “Fue en 1895. Hice una exposición en el otoño en Blomquist. Los cuadros provocaron un tremendo rechazo. La gente quería boicotear la galería, llamar a la policía. Un día me encontré allí a Ibsen… mostró un interés especial por “Mujer en tres etapas”. Tuve que explicarle el cuadro. Aquí esta la mujer soñadora, allí la mujer hambrienta de vida y finalmente la mujer como monja, pálida y erguida entre los árboles…Unos años después Ibsen escribió “Cuando los muertos despertemos”… Estas tres figuras femeninas aparecen con frecuencia en el drama de Ibsen, igual que en mi cuadro” La obra de Munch no dejaba indiferente a nadie, pero la sociedad escandinava aún no estaba preparada , como también escandalizarían sus obras en Alemania . Estaba rompiendo con la tradición clásica, también se separaba del impresionismo, que entonces era la vanguardia, y habría una nueva corriente artística, el expresionismo, donde son los sentimientos, las emociones íntimas las protagonistas (imagen procedente de http://lo-bueno-si-breve.blogspot.com )

Durante la Primera Guerra Mundial se traslada a una casa a las afueras de Oslo mientras que por fin ha logrado la fama dentro de su país. Munch siempre tiene presente sus problemas de equilibrio emocional que él reconocía como parte de sí mismo y decía La enfermedad, la locura y la muerte son los ángeles negros que custodiaron mi cuna y me acompañaron durante toda la vida”. Terminada la Gran Guerra Edvard sigue llevando una vida tranquila en su retiro que será interrumpida por la muerte de su hermana Laura en 1926 y no tuvo fuerzas ni para presenciar su entierro. Con la llegada del partido nazi al poder en Alemania en el año 1933 su obra comenzará a ser despreciada por el nuevo gobierno nazi y gran parte de la obra de Edvard queda clasificada dentro de ese amplio concepto al que Adolf Hitler(1889-1945) calificaba de Entarte Kunst que puede traducirse con una expresión que os será familiar, el  “arte degenerado”, título de una exposición celebrada en Munich en la Haus der Kunst,inaugurada ese mismo año como primer ejemplo de la nueva arquitectura nazi al servicio del poder y los delirios de grandeza de Hitler, y en la que se exponían obras de pintura moderna que iban acompañadas con etiquetas donde se incluía una explicación destinada a mofarse de la obra. Consideraban que todas aquellas obras así clasificadas no eran alemanas y tenían una inspiración judía y bolchevique, dos de las grandes obsesiones nazis. En esta exposición , además de obras de Edvard Munch se encontraban también pinturas de Van Gogh, de Pablo Picasso(1881-1973), Henri Matisse(1869-1954) y tantos otros genios de la pintura de finales del siglo XIX  y los inicios del XX.

Uno de sus últimos autorretratos titulado “Autorretrato entre el reloj y la cama”  realizado entre 1940 y 1942  en los días de la ocupación alemana y cuando esperaba que en cualquier momento los nazis llamaran a su puerta. Munch quería a sus obras como si fueran casi sus hijas, incluso llegó a comprar una imprenta para hacer copias de estas obras y venderlas mientras él conservaba el original. Durante sus últimos años le gustaba pintar al aire libre y exponía sus obras a la acción de los elementos . Cuenta Elizabeth Lunday en “Vidas secretas de grandes artistas” una anécdota del maestro cuando un amigo le visitaba en su casa y se sorprendía porque uno de los cuadros tenía un agujero  y el pintor respondió que había sido uno de sus perros que lo atravesó al correr y concluyó “Eso los ayuda a que aprendan a defenderse solos” (imagen procedente de http://www.artenadas.com.ar )   

La exposición sería todo un éxito , siendo visitada por más de dos millones de alemanes, aunque entre ellos estoy seguro que algunos rendirían un silencioso homenaje a aquellos grandes artistas vilipendiados por sus autoridades. Pero lo peor para Munch estaba por llegar, pues en septiembre de 1939 Alemania invade Polonia y comienza la Segunda Guerra Mundial. Meses después, el 9 de abril de 1940, Alemania iniciaba la Operación Weserübung que con la excusa de proteger a Dinamarca y Noruega de ataques del Reino Unido y Francia, las había ocupado incorporándolas al creciente III Reich alemán. Contra lo que pudiéramos pensar, los nazis trataron de ganarse el apoyo de Munch, seguramente porque eran conscientes del peso que tenía en la cultura noruega y lo impopular que habría sido su detención y más aún su eliminación. Pero Munch se negó a aceptar cualquier tipo de colaboración con los nuevos opresores de Noruega  y aunque esperaba represalias por esta negativa Munch no sería molestado por los nazis aunque si retirarían muchos de sus cuadros de las galerías de arte noruegas, aunque poco después, en 1942, su obra cruza el Atlántico y es expuesta en los Estados Unidos . Ya en 1943, con motivo de su ochenta cumpleaños, se suceden los homenajes por todo el territorio y a pesar de su delicado estado de salud trata de asistir a todos ellos , agradecido por los honores que se le rendían al final de su vida.

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Fotografía de Edvard Munch en su casa de Ekely,cerca de Kristania,  donde pasaría la mayor parte de su tiempo desde 1916 hasta su muerte en 1944, aunque también realizó viajes al extranjero como en 1922, cuando recorre Alemania y Suiza o en 1927 cuando viaja a Alemania, Francia e Italia, un año después de la muerte de su hermana Laura.  Aunque su arte figuraba entre el que los nazis calificaban de “arte degenerado” no se atrevieron a hacer daño alguno al pintor, seguramente por el prestigio que tenía entre sus compatriotas. Cuando le preguntaban a Munch si la fotografía era el final de la pintura, respondía ” La cámara fotográfica no podrá competir con el pincel y la paleta mientras no pueda utilizarse en el cielo y en el infierno. “ Hay algo en la pintura, y “El grito” es uno de los ejemplos más expresivos, que nos transmite sensaciones que siguen conmoviendo nuestro espíritu , hablándonos a cada uno y haciéndonos sentir emociones diferentes  según el momento de nuestra vida en el que nos hallemos. Pienso que el arte, cuando es de verdad, nos habla al corazón aún sin tener conocimientos técnicos ni cultura. El arte está vivo (imagen procedente de http://www.artic.edu

Finalmente, el cansado cuerpo de Edvard Munch, después de años de lucha contra las depresiones y con la adicción al alcohol superada , decía basta y el pintor noruego fallecía el 23 de enero de 1944 en completa soledad como había querido vivir durante las últimas décadas de su vida, aunque esto tampoco es del todo cierto, pues en el segundo piso de su casa, donde nadie había tenido acceso durante años, se encontró un auténtico tesoro artístico que incluía 1008 cuadros, 4443 dibujos, 15391 láminas. 378 litografías , 188 aguafuertes , 148 grabados en madera, 155 placas de cobre y gran cantidad de fotografías  además de sus diarios. Las obras las había donado en su testamento Munch a la ciudad de Oslo y en 1963, durante la conmemoración del primer centenario de su nacimiento , abría sus puertas el Museo de Munch en Oslo  conteniendo todas las obras que había donado en su testamento. Y aquí termino la historia de este pintor, de este hombre torturado desde su infancia por su propia mente atenazada por la obsesión de la muerte y el miedo a caer en la locura y que encontró en el arte su forma de enfrentarse a la vida . Escribía Munch Sin el miedo y la enfermedad mi vida sería como un bote sin remos quizás reconociendo que sus grandes debilidades eran también el origen de su arte y su forma de interpretar la vida cuyo símbolo hoy es ese grito lleno de angustia, de soledad o de lo que cada uno quiera interpretar en él, pues la obra nos habla a cada uno según nuestros sentimientos y emociones. Por eso es una obra de arte, porque sigue viva y sigue transmitiéndonos su mensaje generación tras generación.

Para terminar quiero recoger algunas de sus obras principales que por espacio no he podido intercarlar a lo largo del artículo

Madonna” pintada por Edvard Munch entre 1894 y 1895, obra que sería robada junto a una de las versiones de “El grito” de el Museo Munch de Oslo en 2004 y recuperada dos años después. Al igual que otras obras de Munch, también existen varias versiones de Madonna, hasta cinco  (http://futuroshechos.blogspot.com )

“Melancolía” realizada en 1894 , una vez más tratando el tema de la soledad del ser humano (imagen procedente de http://www.herreros.com.ar )
“El beso” de 1897, expuesto en el Museo Munch de Oslo y que también recibe el nombre de “Los amantes” donde Munch trata otro de sus temas preferidos, el erotismo, la sensualidad y, en este caso, nos sitúa como espectadores que sorprendemos a los dos amantes en ese momento mágico en que se cruza la línea entre la ilusión del amor que empieza con este beso y la esperanza de su consumación, aunque conociendo a Munch es probable que también la oscuridad de la escena nos anuncie la separación que sucederá a la pasión. La vida y la muerte, la alegría y el dolor, siempre presentes en su obra  (imagen procedente de http://caxigalinas.blogspot.com )
“La Pubertad” realizada entre 1894 y 1895, obra con la que concluyo este artículo y que deja sin citar muchas otras obras de Munch, todas ellas sugerentes, dramáticas, sensuales, angustiosas pero hermosas, contemplarlas es recorrer la biografía de su autor , asomarse a su alma para descubrir sus demonios, sus miedos, sus obsesiones, sus deseos. Decía que ” No pinto lo que veo sino lo que vi.”, una imagen atrapada del pasado y transformada por sus emociones y finalmente transmitida desde su interior al lienzo . Eso es el arte, “el corazón de la sangre” , como lo definía Edvard Munch (imagen procedente de http://www.artenadas.com.ar )   
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