LA CENA DE LOS IDIOTAS EN LA UNIÓN EUROPEA

En 1998 se estrenaba en Francia “La cena de los idiotas”, en la que unos hombres de negocios se divierten organizando cenas en la que invitan a personas que , según ellos, son idiotas con el único fin de burlarse de ellos. La película demuestra al final que los idiotas auténticos son esos ejecutivos incapaces de respetar a otro ser humano , incapaces de considerarle como un igual aunque estén separados por la cultura y la posición social, incapaces de entender que esos a los que ellos llaman idiotas son seres humanos que sienten y sufren igual que ellos. Yo me reí con aquella película, aunque tiene momentos de crueldad, pero sabes que es ficción, un guión realizado por algún escritor con el objetivo de divertir al público, pero ahora me parece estar asistiendo a una nueva cena de los idiotas, en la que los idiotas somos nosotros, los ciudadanos, mientras que nuestros gobiernos, las entidades financieras, los fondos de inversión y todos los elementos que integran ese ente abstracto que llamamos mercados son los ejecutivos que se ríen de nosotros
Había decidido no volver a tratar este tema en el Mentidero, he dedicado demasiados artículos a analizar la situación económica de Europa y Estados Unidos, a buscar a los culpables de la crisis en la que nos hayamos sumidos desde el año 2008, a anunciar el fin del mundo que habíamos conocido, de la perdida de los derechos que habían conquistado nuestros abuelos y de todos los logros sociales que eran el orgullo del estado de bienestar.Pero vuelvo de nuevo sobre él ,aunque creo que ahora si que será por ultima vez.  Durante décadas parecía que esas conquistas eran permanentes , que nadie podría arrebatárnoslas, pero , por supuesto, estábamos equivocados. Nada de lo que existe es permanente, el Universo se ve empujado por la entropía , la tendencia al caos , al desorden de todo sistema organizado. Igual que el cuerpo del ser humano termina en la entropía de la muerte, todo lo que es termina perdiendo su orden, desintegrándose, y por eso nada de lo que vemos es estable y pensar lo contrario es una peligrosa ilusión.
 
Protesta contra el capitalismo en Manhattan
Siguiendo los pasos de los movimientos de indignados nacidos en Europa, en especial en España y en Grecia, en los últimos días se están produciendo manifestaciones bajo el nombre de Occupy Wall Street , que ha empezado en Nueva York y comienza a extenderse a otras ciudades de Estados Unidos . Es una forma de manifestar la indignación por el hecho de que los mismos que son responsables  de esta crisis, son los que siguen beneficiándose de las ayudas millonarias de dinero público que luego falta para financiar las prestaciones sociales básicas que un estado debería de cubrir, no como un regalo para sus ciudadanos sino como una obligación de los gobernantes a los que hemos delegado la administración del dinero que pagamos en los impuestos , nuestro dinero, no el dinero de los bancos, ni de los grupos de inversión, nuestro dinero.(imagen procedente de http://www.bbc.co.uk )  
 
Después de cuatro años de distribuir miles de millones de euros para evitar el colapso del sistema bancario en Estados Unidos primero y ahora en Europa, después de rescatar a Grecia, Irlanda y Portugal prestándoles un dinero que lo único que ha logrado es aumentar la deuda de estas naciones a cambio de exigirles unos sacrificios  que en realidad no son sacrificios para la nación, sino sacrificios de los ciudadanos que son despedidos, ven sus sueldos reducidos, las prestaciones sociales básicas como la educación y la sanidad recortadas a lo que se une unos precios más altos de las materias primas  por la especulación de grandes empresas multinacionales que acaparan productos de primera necesidad , forzando subidas artificiales de las cotizaciones en el mercado del azúcar, el arroz, el maíz o la cebada entre otros lo que a su vez provoca que en las naciones ricas estos productos cada vez se encarezcan más y en las naciones más pobres  sus ciudadanos dejen de tener acceso a estos productos y pasen hambre.
Cuando escribo estas lineas se acaba de anunciar que se retrasa la ayuda de 8000 millones de euros a Grecia , un dinero que sólo servirá para que puedan pagar los sueldos a sus funcionarios durante el mes de noviembre. A cambio de esta ayuda el gobierno griego tendrá  que despedir a 30.000 funcionarios más e incluir nuevos recortes sociales. ¿Para qué?¿que perspectivas se ofrece a la gente a cambio de todos esos sacrificios? Para convencer a los ciudadanos y que acepten estos sacrificios hay que ofrecerles esperanza, pero como decía el escritor Graham Green “Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte”, el sistema de financiarse a través de la emisión de deuda se agota,y lo sabemos, no nos pueden convencer de que ese gato negro nos traerá suerte.Las naciones se ahogan con deudas que financian con emisión de nueva deuda, creando una pirámide que al final absorbe todos los ingresos del Estado , que para pagarla se ve forzada a reducir los gastos y la inversión y ,con ello, detiene el crecimiento de la nación que no genera riqueza y la obliga a pedir nuevos prestamos. Un circulo vicioso del que estamos viendo que somos incapaces de salir  
Otra imagen de las manifestaciones en el Puente de Brooklyn en Nueva York, donde setecientas personas fueron detenidas por la policía.  Los ciudadanos no creen las palabras de sus líderes, no creen en las soluciones que le ofrecen porque lo perciben nada más que como parches para que siga funcionando un sistema que parece agonizar . Sin duda, a medida que la situación empeore las protestas pueden ser más violentas y los riegos para las libertades crece. Los disturbios que sufrió este año Inglaterra pueden no ser más que un anuncio de lo que podría suceder en el futuro. Cuando la gente ve un horizonte sin esperanza la situación se torna peligrosa (imagen procedente de http://www.elmundo.es ) 
Como ya he escrito en otras ocasiones es tan fácil de entender como imaginarnos a una familia que pide un préstamo, y para devolver ese préstamo pide uno nuevo. Sigue acumulando deuda pero mientras la familia tiene unos ingresos estables logra sobrevivir, pero en el momento en que estos ingresos son menores o desaparecen la familia esta atrapada en el pozo que  ellos mismos han excavado. Lo estamos viendo todos los días, familias que se hipotecaron por cantidades de dinero muy superiores a lo que podían permitirse y ahora, cuando ya no tienen empleo o lo que ganan no les permite pagar la hipoteca , se quedan sin el piso, en la calle y con una deuda pendiente con el banco. Eso mismo es lo que le ha sucedido a Europa, a Japón y a Estados Unidos. Construyeron sociedades sobre la deuda, se olvidaron de la economía real, de vivir basándose en los ingresos y no en los prestamos como haría cualquier familia juiciosa.
El escritor español Ramiro de Maeztu decía “Quizá la obra educativa que más urge en el mundo sea la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles.”, pero yo creo que el problema no es que nos prometan imposibles, sino que nos tomen por idiotas y nos mientan y los mismos que nos engañan no asuman la responsabilidad de habernos conducido a esta situación. Por eso me siento como en la película que os decía al inicio de este artículo, “La cena de los idiotas”, nuestros dirigentes ,con sus discursos tranquilizadores mientras te anuncian que despedirán a miles de personas, recortarán los sueldos, congelarán las pensiones o el fin de la sanidad universal gratuita, los analistas económicos que sólo predicen los acontecimientos cuando estos ya han sucedido  y cuyas formulas son siempre las mismas, menos derechos laborales, salarios más bajos y facilidades de despido, y los grandes grupos financieros. Puede que los pequeños ahorradores que depositan en los bancos su dinero no saquen nada, pero no veréis a ninguno consejo directivo de una entidad bancaria donde sus miembros no ingresen grandes sumas de dinero cada año.
Wolfgang Schaeuble, ministro de Finanzas alemán, Evangelos Venizelos, ministro de Finanzas griego, Elena Salgado, ministra de Economía española, Jan Kees De Jager, ministro de Finanzas holandés, y Giulio Tremonti, ministro de Finanzas italiano, durante un encuentro del Eurogrupo
De izquierda a derecha los ministros de finanzas alemán Wolfgang Scheuble, grigo, Evangelos Venizelos, español, Elena Salgado, holanés, Jan Kees de Jager e italiano, Giulio Tremonti. Se trata de ocultar la realidad, que naciones como Grecia, España, Italia o Portugal no tienen dinero para mantener sus estados , con deudas que crecen sin cesar hasta sobrepasar el Producto Interior Bruto . Esos recortes que se proponen no cambiará la situación pues se trata de un problema de deuda, una deuda que Grecia no podrá pagar por muchos miles de trabajadores que despidan. Sacrificios inútiles sino se trata de crear una nueva forma de organización social y económico que rompa con las estructuras nacidas en la Revolución Industrial (imagen procedente de http://www.cincodias.com )
Si, nos han invitado a una cena de los idiotas, y nosotros somos los idiotas. ¿Por qué nos engañan?Pues porque piensan que somos idiotas. No hay dinero, por lo tanto los servicios que presta el estado no se podrán mantener. Se recortan gastos pero estos recortes anulan el crecimiento, sin crecimiento el Estado no ingresa dinero, sin ingresos no se puede financiar los servicios que presta el Estado y volvemos a comenzar todo el ciclo. Estamos en un momento crítico de la Unión Europea, de ese gran proyecto que había nacido para unir a las naciones y que sólo ha logrado unir la economía, pero no a los pueblos. Una nación, como se supone que debería ser la Unión Europea, no puede tener como vínculo principal una moneda,sino hay algo detrás está condenado a la desintegración ,y ese es el camino que estamos siguiendo. No hay un sólo de nuestros gobernantes que tenga capacidad de ver más allá de las próximas elecciones , que presente un proyecto a largo plazo aunque sea con la sangre sudor y lágrimas que ofrecía Winston Churchill a los británicos en los momentos más dificiles de la Segunda Guerra Mundial.
Me doy cuenta que estoy repitiendo argumentos ya empelados en otros artículos, pero es que la situación es la misma de hace dos meses, de hace seis meses y de hace un años, con la diferencia de que se han consumido miles de millones de euros para no solucionar nada , mientras unos pocos siguen enriqueciéndose, y las naciones más pobres sufren cada vez más. En el mundo hay mil millones de personas que pasan hambre habiendo comida suficiente para alimentar a toda la humanidad, el cambio climático ha quedado relegado  a pequeñas noticias, como si ya no tuviera importancia, las revoluciones robóticas y tecnológicas que anuncian un mundo nuevo se encuentran con la estructura de un mundo antiguo , de una sociedad anclada en el siglo XIX . Tiene que haber un cambio, no es que sea necesario, es que es inevitable . John Fitzgerald Kennedy , el que fuera presidente de Estados Unidos, decía “El cambio es ley de vida. Cualquiera que sólo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro”. Nos estamos perdiendo el futuro, necesitamos una visión de una sociedad nueva basada en otros pilares que no sean los del capital porque este sistema está agonizando.
La política y escritora francesa Françoise Girau escribió “Nunca creí que pudiéramos transformar el mundo, pero creo que todos los días se pueden transformar las cosas” Somos los ciudadanos los que debemos , siempre dentro de los limites establecidos en democracia , impulsar ese cambio, pues los políticos, pendientes siempre del apoyo popular, terminarían buscando otras soluciones. Pero no se puede caer en la demagogia, porque lo que si es cierto es que los estados europeos no tienen dinero y sin dinero no podrán cubrir las prestaciones sociales. Lo que hay que exigir es responsabilidad por parte de los culpables y luego buscar una forma diferente de organización, pero lejos de utopías irrealizables. Ahora más que nunca necesitamos soluciones reales (http://www.elmundo.es )
Por supuesto, saldremos de esta, la humanidad siempre sale adelante y esto es una crisis económica, no una crisis del ser humano, pero lo importante es hacerlo de forma que no haya que perder generaciones en el cambio, que no afecte a cientos de millones de personas en otras partes del mundo porque si Europa se empobrece muchas naciones pobres se verán perjudicadas aún más de lo que ya lo están siendo ahora. Decía el poeta mexicano Octavio Paz que “Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo…. del miedo al cambio.”, el problema en esta ocasión es que no es el pueblo el que tiene miedo al cambio, son los líderes mundiales los incapaces de imaginar un mundo diferente y proponernos una alternativa a este sistema. Mientras esto no suceda sólo quedará esperar que sean los hechos los que fuercen ese cambio, pero si llegamos a eso será un cambio doloroso y para ciertos problemas como el cambio climático llegará demasiado tarde. Pero tratemos al menos de no ser los invitados a su cena de los idiotas.
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