UNA HISTORIA DEL TABACO Y UNA REFLEXIÓN SOBRE LA NUEVA LEY CONTRA SU CONSUMO

Hoy entra en vigor en España la nueva ley contra el consumo del tabaco que amplía la prohibición en nuestro país  del consumo del tabaco en todos los lugares públicos, incluso en las zonas donde antes existían zonas especialmente habilitadas para su consumo, y además también en lugares al aire libre como delante de las entradas de colegios y hospitales. Mucho se ha hablado sobre la polémica ley en nuestro país, pues los representantes de la hostelería  claman contra una ley que , según ellos, provocará una perdida de clientes acostumbrados a fumar en restaurantes, discotecas y bares con la consiguiente destrucción de empleos, mientras que otros acusan al gobierno de hipocresia, ya que si realmente considera que el tabaco es una droga y los fumadores unos enfermos lo que debería hacer prohibirlo y no beneficiarse de su consumo a través de los impuestos.
Ya nos decía el escritor francés Fredecic Bastiat que “el Estado es esa gran falacia que permite a unos pocos vivir a costa de los demás”, y la mejor forma por la que el Estado vive a expensas de sus ciudadanos es sangrándoles a través de impuestos. ¿Qué diríamos si el Estado se lucrase fijando impuestos a los narcotraficantes sobre los rendimientos que obtienen en sus ventas de cocaína o heroína? Pues si consideramos al tabaco una droga nos encontramos en la misma tesitura moral, al menos yo no veo la diferencia. Así que , una de dos, o prohibimos del todo el tabaco ya que es nocivo para la salud y se están obteniendo beneficios a través de la venta de una sustancia estupefaciente y adictiva o  respetamos los derechos de los fumadores a fumar siempre que respeten el derecho de los demás a no respirar el humo del tabaco.
Desde mi punto de vista, contrario a los Estados llenos de leyes y reglamentos porque estoy de acuerdo con las palabras del abad y economista francés Étienne Bonnot de Condillac que pensaba que “en tiempos de corrupción es cuando se dan más leyes”, considero que la ley anterior cumplía con el requisito de defender los derechos de unos y otros. Creo que ya existe bastante información para que cada uno sea responsable de decidir si fuma o no, si desea poner su salud en peligro por el dudoso placer de introducir nicotina en su cerebro y humo en sus pulmones.
Archivo:Nicotiana Tobacco Plants 1909px.jpg
Nicotiana Tabacum o Planta del Tabaco. El origen de la palabra tabaco parece procede del artilugio que los indígenas americanos usaban para la combustión de las hojas secas, el cual tenía forma de Y, con una extremidad bifurcada que se introducía por la nariz y a la que llamaban TUBACO   
Mientras el tabaco no tenga el tratamiento de una droga no veo motivos para esta persecución al fumador ni me gusta el papel que quieren representar los políticos como preocupados defensores de nuestra salud mientras por otro lado extienden la mano para recaudar el dinero obtenido de su venta. Para que mi opinión no parezca interesada, yo no soy fumador y me disgusta el olor a tabaco y no entiendo que los fumadores pongan conscientemente en peligro su salud, pero también respeto su derecho a fumar si así lo desean y respeten mi derecho a no respirar su humo.
Y ahora , si os parece bien, podríamos viajar al pasado a conocer el orígen del tabaco y su consumo, algo que es mucho más antiguo de lo que solemos creer. De hecho , se cree que ya hace unos 5000 años antes de Cristo se cultivaba tabaco en zonas de las actuales Perú y Ecuador .Parece ser que los primeros en emplear las hojas de tabaco para fumarlas fueron los maños hacia el siglo VI de nuestra era, como se pueden ver en muchas de sus tallas y grabados que han llegado hasta nosotros , en los que se representan a sacerdotes fumando mientras adoran al sol de lo que se deduce que la primera aplicación del tabaco fue religiosa y ceremonial, seguramente como una forma de alterar el estado anímico para acercarse a la divinidad 
 Además, también era usada con fines curativos, ya que los mayas pensaban que con el humo podía expulsarse a los malos espíritus y en otros muchos rituales , así, se soplaba sobre el rostro de los guerreros antes de una batalla para darles valor, se esparcía por los campos para que fueran fértiles antes de iniciar la siembra e incluso se proyectaba el humo del tabaco sobre las mujeres para favorecer su fertilidad antes de una relación sexual(por cierto, sobre este último método no se ha demostrado su eficacia,por si alguno se le ocurre ponerlo en práctica en nuestros días).
Cuando la cultura maya decayó y parte de sus territorios fueron ocupados por los aztecas, ya en el siglo XII, estos adoptaron la costumbre de fumar, aunque más como una forma de distinción social que como un rito religioso  . Lo cierto es que, cuando los españoles llegaron a América, el consumo del tabaco estaba extendido por casi todo el continente, no sólo fumado, es decir inhalar y exhalar el humo, sino también masticado, aspirado por la nariz, ingerido como alimento, bebido,   e incluso aplicado sobre el cuerpo como un ungüento.
Cristóbal Colón. En el primero de sus viajes a América,en 1492, describió a “hombres , con un tizón en la mano, yervas para tomar sus sahumerios que acostumbravan”. Era la primera descripción de unos fumadores  
Pero la primera mención al tabaco en Europa nos llega a través del diario de Cristóbal Colón durante su primer viaje. En la entrada correspondiente al día 15 de noviembre el almirante escribe que dos marineros le habían informado que vieron a unos “hombres, con un tizón en la mano,  yervas para tomar sus sahumerios que acostumbravan”. Uno de estos marineros  era el soldado Rodrigo de Jerez, quién acompañaba a Colón en este primer viaje, el que traerá las primeras hojas de tabaco a España dejándonos además el siguiente relato del primer encuentro con los indios que fumaban, así como sobre el algodón y la costumbre de ir desnudos , ” como sus madres les parió” algo que les sorprendió mucho:
“Hallaron los dos cristianos por el camino mucha gente que atravesaba a sus pueblos, mugeres y hombres, con un tizón en la mano, (y) yervas para tomar sus sahumerios que acostumbravan. No hallaron poblaçión por el camino de más de çinco casas, y todos les hazían el mismo acatamiento. Vieron muchas maneras de árboles, yervas y flores odoríferas. La tierra muy fértil y muy labrada de aquellos mames y faxoes y hadas muy diversas de las nuestras, eso mismo panizo y mucha cantidad de algodón cogido y filado y obrado; y que en una sola casa avían visto más de quinientas arrovas y que se pudiera aver allí cada año cuatro mill quintales.

Dize el Almirante que le pareçia que no lo sembravan y que da fruto todo el año; es muy fino, tiene el capillo grande. Todo lo que aquella gente tenía diz que dava por muy vil preçio y que una gran espuerta de algodón dava por cabo de agujeta o otra cosa que le dé. Son gente, dize el Almirante, muy sin mal ni de guerra, desnudos todos, hombres y mugeres, como sus madres los parió. Verdad es que las mugeres traen una cosa de algodón solamente, tan grande que le cobija su natura y no más. Y son ellas de muy buen acatamiento ni muy negro  salvo menos que canarias”.

El propio Rodrigo de Jerez inició su consumo en España ya en forma de rapé(tabaco en polvo) o liados en forma de cigarros puros. Según su mujer , Rodrigo era un hombre que “traga fuego,exhala humo está seguramente poseído por el demonio” . Llegó a ser sometido a juicio y encarcelado por la Inquisición, acusado de brujería ya que , según la Iglesia, ” sólo el diablo podía dar a un hombre el poder de sacar humo por la boca.” 
El cultivo del tabaco en Europa se inicia en España, cuando por orden del rey Felipe II , el cronista Hernández de Boncalo trae las primeras semillas de tabaco a la Península y las planta en unas tierras cercanas a la ciudad de Toledo conocidas como “Los Cigarrales” , llamadas así porque solían sufrir plagas de cigarras. Del nombre de este lugar donde se inició el cultivo del tabaco en Europa procede el nombre de “cigarro” . Su consumo se extendió rápidamente entre la población, siendo habitual en las clases altas su consumo en pipa mientras que el pueblo llano lo consumía en forma de cigarro. En cuanto a su cultivo, los precursores fueron los conventos  , que lo cultivaban con fines medicinales en huertos cerrados o estancos que darían su nombre a los lugares donde posteriormente se comercializó el tabaco hasta nuestros días. 
Otro de los responsables de difundir el tabaco en Europa fue el embajador francés en Portugal, Jean Nicot de Villemain, quién en 1550 envío a la corte francesa de Enrique II una bolsita con semillas de tabaco para la esposa del rey, Catalina de Medici. La reina padecía de migrañas y Jean Nicot estaba convencido que el tabaco era un remedio eficaz para la migraña así como también para el cáncer, el herpes y la sarna.Catalina lo consumió en forma de rapé y parece ser que sus dolores fueron aliviados porque se extendió por toda Europa la bondad del tabaco como medicina, lo que ayudó a su rápida difusión. En cuanto a Jean Nicot, recibiría un homenaje por parte del naturalista sueco Linneo, quien dos siglos más tarde  bautizaría a la planta del tabaco como  Nicotiana Tabacum y su principio activo sería llamado Nicotina.
Jean Nicot de Villemain. Fue el responsable de que el tabaco se extendiera como remedio contra ciertas dolencias, como la migraña de la reina Catalina de Medici. En su honor Linneo bautizó a la planta del tabaco con su nombre y su principal componente se llama Nicotina
En Inglaterra sería el navegante y corsario inglés sir Francis Drake quién lo introduciría, y años después, otro navegante y político , amigo de la reina Isabel I, sir Walter Raleigh, descubrió los territorios a los que daría el nombre de Virginia donde cultivaría tabaco que luego llevaría hasta Inglaterra. La industria del tabaco se convertiría con el tiempo en uno de los pilares de la economía inglesa durante los siglos XVIII y XIX , ayudando a extender por todo su Imperio colonial, que abarcaba gran parte del mundo conocido, el consumo del tabaco.
Sin embargo sería en España donde se establecería la primera fábrica de tabacos en 1620, la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla , en su momento la mayor construcción industrial de la época, a la que seguiría una nueva fábrica en Cádiz, ya que ambas ciudades era por donde entraban las mercancías que venían de América y se habían convertido en grandes centros comerciales, y poco después , en 1636, se fundaría Tabacalera Española. Ya en el siglo XVIII, se fundaría la primera fábrica de tabaco de Cuba, llamada “Real Factoría de la Habana” , el inicio de una industria que aún hoy en día sigue siendo la más floreciente de la isla con sus célebres puros.
También hay que señalar que en España, durante mucho tiempo, el tabaco sólo estaba al alcance de nobles y personas acomodadas, pero la costumbre de tirar las colillas al suelo en cualquier lugar hizo que los que tenían menos recursos las recogiesen ,machacasen el tabaco  que aún conservaran y lo fumaran envuelto en láminas de papel, siendo este el origen de los cigarrillos, que es la forma más habitual de consumir tabaco en nuestros días
Sin embargo, no todo fue un camino de rosas para la extensión del consumo de tabaco. Pronto le surgieron duros opositores, entre ellos el rey inglés Jacobo I , a quién repugnaba su consumo aunque hay historiadores señalan que esta repugnancia se debía más a que era una de las principales industrias españolas que al propio tabaco. El hecho  es que para disminuir su consumo estableció un impuesto sobre su consumo y elevó las tasas aduaneras para su importación hasta un 4000%. La Iglesia también tomó partido contra el tabaco prohibiendo ya en el siglo XVI su consumo dentro los recintos sagrados, y en Rusia el zar Miguel Feodorovich(1596-1645) dictó una ley por la cual todo aquel que fuese sorprendido aspirando tabaco por la nariz sería castigado con su amputación. En el Imperio Otomano, el sultán Murat IV estableció la pena de muerte al fumador y hacia 1650 su consumo fue prohibido en muchas zonas del Sacro Imperio, llegando incluso en una ciudad como Zurich a establecer un nuevo mandamiento que añadir a los diez ya existentes que rezaba, literalmente, “no fumaras”.
En las películas de Hollywood de los años 40 y 50 era un signo más de distinción y atractivo el que sus actores aparecieran fumando,.En la imagen Humphrey Bogart
 
Como vemos , desde casi sus inicios el tabaco fue perseguido en muchos lugares y con métodos bastante más expeditivos que los usados por nuestros gobiernos. Al menos, en algo se tenía que notar la evolución no?.  El resto de la historia ya es conocida por todos nosotros, como a lo largo del siglo XX fumar pasó de ser un hábito glamuroso, que Hollywood imponía como una moda desde sus películas y a través de sus grandes estrellas, hasta convertirse en un símbolo para muchos adolescentes a los que les parecía un rito de iniciación para entrar en el mundo de los adultos o un gesto de rebeldía frente a la sociedad. Todo cambió en el último tercio del siglo XX , cuando comenzaron a difundirse estudios sobre los graves efectos del tabaco sobre la salud y así hasta nuestros días, donde su consumo se halla en continuo retroceso en los países desarrollados , no así en naciones más pobres.
Espero que este artículo haya gustado tanto a fumadores como a no fumadores. El tabaco es malo, de eso no cabe duda alguna, y su consumo sólo sirve para arruinar la salud y perjudicar a la propia economía, pero también quiero dejar claro el respeto a la libertad de los fumadores y mi condena a la hipócrita política de los gobiernos de todo el mundo, que por un lado marginan a los fumadores considerándoles poco menos que enfermos mientras que ,por otro lado, se lucran a través de los impuestos con los que gravan esta, para ellos, droga. La única ley que debería existir es la del respeto , como escribía Alphonse Karr ” El límite bueno de nuestra libertad es la libertad de los demás”

EFEMÉRIDES 

En tal día como hoy, 2 de enero de…

1492: Boabdil  entrega la ciudad de Granada a los Reyes Católicos poniendo punto final a la presencia árabe en España después de ocho siglos

1807: Napoleón Bonaparte , después de derrotar a las tropas de Prusia, entra en Varsovia siendo aclamado como un héroe y libertador por los polacos

1843: El compositort alemán Richard Wagner termina su primera ópera “El buque fantasma”

1920: Nace en la localidad rusa de Petrovichi el escritor y divulgador científico Isaac Asimov

1959: Se lanza desde el cosmódromo soviético de Baikonur , la sonda lunar Lunik 1 , primer ingenio humano con destino a la Luna

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HISTORIAS DE LA LOTERIA DE NAVIDAD

Dentro de menos de 48 horas se celebrará el sorteo de la Lotería de Navidad que, en España, es el auténtico inicio de la Navidad , un sorteo que siempre despierta la ilusión de millones de personas que sueñan con un premio que les cambie la vida, les rescate de situaciones dificiles y les abra nuevos horizontes. Porque eso es la Lotería de Navidad, un gran sueño alimentado por la esperanza de tantas personas que , sobre todo en estos últimos años, se hallan ahogadas por la crisis que parece enturbiar la existencia de toda la nación.
¿Quién de nosotros no asocia la Navidad a la voz inconfundible de lo Niños del Colegio de San Ildefonso, a los gritos que se producen en la sala del sorteo cuando sale el Gordo, las voces temblorosas que anuncian un número que cambiará la vida de muchas personas, las imágenes de alegría compartida porque incluso aquellos que no han sido agraciados terminan abrazándose a los ganadores, en una catarsis de alegría colectiva? Yo recuerdo como de pequeño me levantaba ese día a las ocho de la mañana y me ponía junto a mi abuela a ver la televisión y ella me decía que este año si nos iba a tocar y ,luego, con una hoja de papel, íbamos anotando los diferentes premios , esperando ese premio gordo que se resistía a salir y que, al final , nunca coincidía con el número que teníamos. Pero ese recuerdo es un de los más bonitos de mis navidades infantiles porque era el comienzo de las vacaciones y de unos días que para mi siempre estaban llenos de alegría.
 
En estos tiempos tan duros será uno de los pocos momentos para ver a muchas personas llorar  ,pero de felicidad. Y los que no hayan ganado se felicitarán un año más, pensado que lo importante es tener salud y el próximo año volverán a soñar . Pero cuando escribo esto, todavía todo es posible, las bolas aún no están en el  bombo y cualquier cosa puede suceder . Así que soñad hoy y mañana con lo que pueda suceder, nunca se sabe, la fortuna puede estar esperándote muy cerca, pero si después no es así no dejes perder la ilusión, porque es ella la que nos impulsa a seguir luchando, como decía el escritor francés Gustave Flaubert ” Si miráramos siempre al cielo tendríamos alas “  así que no dejemos de mirar al cielo nunca para poder volar muy lejos, esa es la fuerza irresistible de la ilusión.
Una de las imágenes más tradicionales de la Navidad en España, los Niños del Colegio de San Ildefonso cantando los premios de la Lotería de Navidad
He pensado que cuando ya estamos a las puertas del sorteo más seguido de todo el año estaría bien conocer un poco de su historia. La Real Lotería había sido creada por un Real Decreto del monarca Carlos III, el llamado “mejor alcalde de Madrid” por las muchas obras que realizó en la ciudad, el 30 de septiembre de 1763. Ese mismo año, el 10 de diciembre, se celebraba el primer sorteo . Esta lotería no es como la que conocemos ahora, sino que era como la actual Primitiva, imitando el juego napolitano denominado “beneficiata” y la primera combinación ganadora fue 18-34-80-51-81. La Hacienda Real se hacía responsable del pago de los premios en caso de que no fueran suficientes los fondos de la propia Lotería, aunque , como veremos un poco más adelante, hubo una excepción en el siglo XIX  en el que el premio no pudo pagarse en dinero sino en especie.
Los célebres Niños del Colegio de San Ildefonso intervienen por primera vez en los sorteos de la lotería en 1771 . El Colegio de San Ildefonso era una institución muy antigua, pues ya en 1629, Jerónimo de Quintana escribe: “No se ha podido alcanzar a saber el principio de su fundación, ni quien la fundase, por su mucha antigüedad, sólo se halla memoria de él en un privilegio de los señores Reyes Católicos,  en  el año 1478, en el que los monarcas hacen merced de cierta limosna a este colegio”. Recibiendo la protección más tarde del rey Felipe II y también de Mariana de Austria, a partir de este año de1771 sus alumnos cantarán en todos los sorteos de la Lotería Nacional , aunque les dará fama particularmente la Lotería de Navidad.
Será en 1811, cuando en Cádiz se hayan reunidas las Cortes constituyentes en una España inmersa en la Guerra de Independencia contra los ejércitos napoleónicos , se crea una nueva lotería con el objetivo de  financiar el gasto producido por la guerra contra el francés. Este es el texto donde se aprobaba la nueva Lotería, que en realidad era la copia de la lotería que se celebraba en Nueva España, la actual Méjico, desde 1771 también por orden de Carlos III:
“Las Cortes Generales y Extraordinarias de la Nación, enteradas del proyecto de Lotería que debe denominarse Nacional y que ha de ser igual a la que hace muchos años se halla establecida en Nueva España; se sirvieron autorizar al Consejo de Regencia de España e Indias para que lo llevase a efecto. En consecuencia, S. A., considerando que este puede ser un medio de aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes, y atendiendo a que los fondos que se versen en este juego, sean manejados con fidelidad, sin agravio ni perjuicio del público interesado”
Esta lotería sería llamada por el pueblo como Nueva Lotería para diferenciarla de la anterior, que a partir de entonces  sería conocida como Lotería Primitiva, denominación que se ha conservado hasta nuestros días, y el objetivo que pretendían las Cortes de Cádiz era financiar con sus ingresos los gastos del ejército sin recurrir a una subida de impuestos.
A partir de entonces, el sorteo se celebró con regularidad, pero, como mencioné más arriba, hubo una ocasión en la  que el premio no se pudo abonar , al menos eso es lo que nos cuenta una leyenda en la que se vio implicado nuestro protagonista, Santiago Alonso Cordero. Este hombre, natural de la Maragatería en la provincia de León, nacido en 1793 había adquirido notoriedad en la villa gracias a haber amasado una buena fortuna con el transporte de mercancías, y también por ser un ferviente liberal y amigo de la reina Isabel II, llegando a ser en varias ocasiones diputado en el Congreso. Además era un personaje querido por los madrileños , entre otras cosas por su simpática costumbre de acudir a cualquier sitio público ataviado con el traje regional de maragato.
Santiago Alonso Cordero , el afortunado ganador de un Gordo de la Navidad que la Hacienda Pública no le podía pagar
  
Pero a pesar de su riqueza, Santiago jugaba como millones de españoles a la lotería de Navidad cuando aún no eran décimos sino la combinación de números similar a la Primitiva. Y un año resultó ganador de una cantidad tan importante que la Hacienda Pública no podía hacer frente al pago del premio. Para solucionarlo , se propuso al ganador entregarle un terreno en la misma Puerta del Sol  donde antes se levantaba el Convento de San Felipe el Real. Cordero aceptó la oferta y construyó sobre ese terreno un gran  edificio que se iba a convertir en el mayor complejo de apartamentos de la ciudad, contando con más de cien de estos apartamentos, algunos de ellos lujosas suites  , con locales comerciales y baños públicos en su parte inferior y una escalera de mármol que conducía a los pisos superiores.
Este edificio sería el más elegante de la antigua Puerta del Sol y , cuando se procedió a remodelar toda la Plaza, los nuevos edificios se construyeron imitando el estilo de la que ya entonces era conocida como Casa de  Cordero. Hay que decir que no se ha hallado en los registros de ganadores de la Lotería de Navidad el nombre de Santiago Alonso Cordero y una versión menos romántica sobre la construcción de la Casa de Cordero nos dice que ,realmente, compró el terreno sobre el que levantó el edificio en una subasta pública, pagando nada menos que diecisiete millones de pesetas y que la historia de la lotería pudo ser sólo un ardid para justificar la cantidad de dinero blanqueado para la compra del terreno, una práctica que nos recuerda a muchos casos de nuestros días.
La Casa de Cordero en nuestros días en la Puerta del Sol
Aún hoy , cuando deis un paseo por la Puerta del Sol, junto al Edificio de Gobernación sigue la Casa de Cordero , aunque ya olvidada por todos. Y en su fachada todavía se puede contemplar el escudo de Santiago Alonso Cordero. Personalmente, prefiero creerme la historia del Premio Gordo, porque representa mejor lo que puede llegar a significar este premio. En cuanto a Santiago Alonso,deciros que murió finalmente en 1865 víctima de la epidemia de cólera que asolaba Madrid, al negarse a abandonar la ciudad para cumplir con su responsabilidad como presidente de la Diputación de Madrid.
Así, cuando el próximo miércoles , los Niños del Colegio de San Ildefonso comiencen a cantar los primeros premios, ya conoceremos un poco mejor su historia. Y , desde este blog, sólo desearos de corazón a todos mucha suerte y que haya fortuna, y si no la hay no olvidéis que la mayor fortuna es estar aquí y ahora y que  ninguna riqueza se puede comparar a la fortuna de tener grandes amigos y personas que nos quieren de verdad.   

LA GRAN VIA DE MADRID Y UNA HISTORIA DE FANTASMAS

No podía dejar pasar este año ,apunto de llegar a su final, sin dedicar uno de los artículos que semanalmente consagro a Madrid a nuestra Gran Vía que celebra este año su centenario. ¿Que madrileño no ha paseado a lo largo de esta artería que cruza el corazón de Madrid?¿quién no ha entrado en sus cines, quién no ha comprado en sus tiendas o visitado sus teatros? Se la han dedicado canciones como “Gran Vía” de Antonio Flores y artistas como Antonio López la han convertido en protagonista de sus obras y es el principal escaparate de la ciudad para los turistas que acuden a Madrid. Por eso, creo que estaría bien que me acompañáseis en un paseo a lo largo de su historia y de alguna de las leyendas que la acompañan.
La Gran Vía vista por el pintor Antonio López  

En 1857, como ya vimos en un artículo anterior, se había remodelado la Puerta del Sol y en 1862 se prolonga desde ella la calle Preciados hasta llegar a donde hoy se encuentra la Plaza de Callao. Es entonces cuando se decide unir esta Plaza con la próxima  Plaza de España ,pero por diversos motivos este proyecto no sale adelante. En realidad, lo que se estaba buscando era crear una nueva avenida, moderna y atractiva, a imitación de las que podían encontrarse en París, demoliendo todos los edificios antiguos y ruinosos que ocupaban ese espacio y sustituyéndolos por otros más bellos que dieran a Madrid la categoría de gran ciudad europea.

Sin embargo , los años pasan y nadie se pone manos a la obra,y en 1886 nace un nuevo proyecto con el fin de conectar la calle Alcalá con la Plaza de España , proyecto creado por el arquitecto Carlos Velasco , pero tampoco llegó a buen puerto por la falta de dinero, la oposición de los vecinos y, sobre todo , por la muerte del propio Velasco en 1888. Este proyecto daría el argumento para una de las zarzuelas más célebres, “La Gran Vía” de Federico Chueca en la que se criticaba la construcción de la nueva calle por considerarla innecesaria y pidiendo que las grandes sumas de dinero que iban a gastarse en su construcción se utilizasen  en mejorar el resto de calles del centro, que se hallaban por entonces congestionadas por el tráfico de caballos y personas y en muy mal estado.
Ya en 1899 los arquitectos José López Sallaberry y Francisco Andrés Octavio presentan un nuevo proyecto que uniría la Plaza de España con la calle Alcalá, con una longitud total de 1316 metros y 25 metros de ancho y cuya construcción estaría dividido en tres tramos . Aunque el proyecto es aprobado en 1904 las obras no se iniciarán hasta el 4 de abril de 1910 , cuando el rey Alfonso XIII , con una piqueta de plata, inaugura su construcción arrancando un trozo de ventana de una de las viejas casas que ocupaban el centro de Madrid. A esta inauguración asistió toda la familia real y el entonces alcalde de Madrid, José Francos Rodriguez.
Comenzaba así una obra ciclopea que , según los datos que se conservan ,iba a demoler 312 casas, se instalaron 219 farolas de gas , desaparecieron 14 calles y  el terreno afectado se extendía  a un total de 140.000 metros cuadrados. Así mismo, muchas calles que habían sido vías principales de la ciudad fueron perdiendo importancia eclipsadas por la nueva avenida
El primero de sus tramos se extendía desde la calle Alcalá hasta la calle Montera y se concluyó en 1917 , iniciándose entonces la segunda parte que iría desde la Red de San Luis hasta la Plaza de Callao y en este tramo se levantaría el Edificio de Telefónica que , en su época, fue el más alto de Europa. Este segundo tramo se concluyó en 1922 y se afrontó el último tramo que uniría la Gran Vía con la Plaza de España y la calle Princesa. Finalmente, la obra concluye en 1932, una obra siempre dificil porque muchos propietarios se oponían a la expropiación de sus viviendas .

Alfonso XIII y su esposa, la reina Victoria Eugenia, inauguran  la Gran Vía  

Pero la Gran Vía no siempre se ha llamado así, pues en un primer momento se dio un nombre a cada uno de sus tres tramos. Así recibieron los nombres de Eduardo Dato, Pi i Maragall y Conde de Peñalver, todos personajes destacados de la época . Con el inicio de la Guerra Civil dos de sus tramos son llamados Avenida de la CNT y ,en 1937, se rebautiza como Avenida de la Unión Soviética . Después de la Guerra Civil, la Gran Vía fue rebautizada como Avenida José Antonio Primo de ,en honor del fundador de Falange, pero los madrileños nunca dejaron de referirse a ella como Gran Vía. Por fin, tras la muerte del dictador en 1975, vuelve a cambiar el nombre, que por primera vez recibe el actual  de Gran Vía en 1981, siendo alcalde Enrique Tierno Galván.

Una de las curiosidades que un peatón observador no tardaría en notar es que la Gran Vía no es recta , lo cual puede resultar extraño al ser un proyecto a imitación de los bulevares que Hausmann había diseñado para París. Esto se debe a que, durante su construcción hubo que conservar diferentes iglesias que, si se hubiera seguido un trazado rectilíneo, habría que haber derruido, como son el Oratorio del Caballero de Gracia, la iglesia de San José y la de San Francisco de Borja ,que al final sería derruida para sustituirla por el actual teatro Lope de Vega.

La primera casa que se construyó , inaugurada en 1915, se encuentra en la confluencia de la Gran Vía con la calle Víctor Hugo y la última se terminaría en 1954 y es la ocupada actualmente por el hotel Washington. Pero no es de estas casas sobre las que quiero hablar ahora, sino otra que esconde una misteriosa historia tras sus muros, la llamada Casa de las Siete Chimeneas , un edificio construido en el siglo XVI que en la actualidad alberga el Ministerio de Cultura y que recibe este nombre porque en su tejado se pueden ver ,aún hoy en día ,siete chimeneas cilíndricas.

Casa de las Siete Chimeneas del siglo XVI, rodeada de una inquietante leyenda

Pero lo que ha hecho famoso a este vetusto edificio es la leyenda que le rodea. Nos tenemos que trasladar al Madrid del siglo XVI. Según cuenta la historia, la casa oficialmente había sido construida por un cazador de Carlos I , pero en realidad el pueblo de Madrid afirmaba que fue construida por orden del rey Felipe II. El cazador real tenía una hija llamada Elena, que poco después de construirse la casa se casaría con un capitán del ejército de nombre Zapata.

No pudieron vivir juntos demasiado tiempo los nuevos esposos porque Zapata tuvo que marchar con los Tercios de Flandes para participar en la batalla de San Quintín en 1557, donde las tropas españolas derrotarían  a las francesas y donde hallaría la muerte el capitán Zapata. Al recibir la noticia de su muerte, Elena enloqueció, dejo de comer, de cuidarse , con el pelo desaliñado y las uñas destrozadas y sin dejar de llorar hasta que finalmente encuentra la muerte.

Pero todo se complica cuando los criados de la casa informan que mientras se hallaba en aquel estado de enajenación había dado a luz a un niño del que nada se sabía ahora y , para alimentar más los mentideros de Madrid, no había muerto de pena y en la locura, sino que había sido apuñalada. Los rumores apuntaban a una relación oculta entre Elena y el rey Felipe II, el bebe desaparecido sería el fruto de esta relación y tanto la desaparición del bebé como la muerte de Elena no serían sino los esfuerzos de hombres de confianza del monarca para ocultar estos hechos. Sin embargo, las sospechas oficiales recaerían sobre el padre de Elena  que sería detenido e interrogado. Sea como fuere, el cuerpo del anciano aparecería semanas después colgado de una de las vigas de madera de la propia Casa de las Siete Chimeneas.

Para silenciar todos los rumores, Felipe II ordenó una investigación oficial del caso. El hecho más extraño es que nadie había visto sacar el cuerpo de Elena de la casa, por lo que se buscó exhaustivamente en el interior de la casa, pero jamás se encontró su cuerpo. Para rodear aún de mayor misterios lo acontecido en la casa, un labrador dijo haber visto una figura femenina que se paseaba por el tejado de la casa entre las siete chimeneas , ataviada con un vestido blanco y , después de dirigirse hasta el extremo del tejado, la figura se agachaba, se golpeaba el pecho con su puño y terminaba por señalar con su mano el Alcázar donde residía el monarca, como si el espectro quisiera así denunciar a su asesino.

El tiempo fue silenciado los rumores hasta que llegó a caer en el olvido. Pero en el siglo XIX la Casa de las Siete Chimeneas sería adquirida por el Banco de Castilla ,que inició unas obras de reforma para adaptarla a su nuevos usos. Para ello , se levantó el suelo del sótano para instalar nuevas cañerías y entonces los obreros se llevaron una sorpresa… si, lo adivináis, hallaron el esqueleto de una mujer y, junto a ella, monedas fechadas en el reinado de Felipe II.

Si era Elena o no, si el monarca pudo tener alguna responsabilidad en su muerte o si su espectro llegó a pasearte por el tejado de la Casa de las Siete Chimeneas, lo dejo a la valoración del lector, lo que es cierto es que se trata de una de las historias más sugestivas del Madrid tenebroso y, cuando paseamos junto a la casa, es dificil no mirar con cierta inquietud su tejado, por si alguna sombra ,aún hoy, se deslizase entre sus chimeneas.

UNA HISTORIA DE LA PLAZA MAYOR DE MADRID Y ALGUNOS HECHOS SANGRIENTOS

Casi todos los que me leéis habréis paseado en más de una ocasión por la Plaza Mayor, sobre todo en Navidad donde, como sucede en estos días en los que escribo, se ha instalado el tradicional Mercado de Navidad  y, como nos suele acontecer con los sitios que nos resultan conocidos, no reparamos en la historia de esta plaza emblemática plaza  de Madrid, sin duda uno de los símbolos principales de nuestra ciudad. Os invito a que me acompañéis hoy a dar un paseo por su historia.

El origen de la Plaza Mayor se remonta al siglo XV, donde en la confluencia entre las calles Atocha y Toledo , que se hallaban fuera del recinto amurallado de la villa, se celebraba el mercado más importante de la época, y se construye  un primer edificio porticado donde se controlaba el comercio de este mercado. Por hallarse ya fuera de las murallas recibió por entonces el nombre de Plaza de Arrabal.

Ya durante los últimos años del reinado de Felipe II se inicia la construcción de la Casa de la Panadería, llamada así porque en su piso inferior iba a tener su sede la tahona principal de la ciudad. Pero la vieja plaza presentaba un aspecto destartalado y pobre, impropio de la plaza principal de la capital de la primera potencia mundial de la época ,como lo era España de los Austrias . Así que, bajo el reinado de Felipe III se encarga al arquitecto Juan Gómez de Mora la renovación de la plaza. Las obras se inician en 1617, con el derribo de todos los edificios viejos que la rodeaban , se termina la edificación de la Casa de la Panadería y justo enfrente se levanta la Casa de la Carnicería , destinada a albergar el depósito general de carnes de Madrid. La plaza se cierra en su totalidad con casas de cuatro pisos de altura, con un total de 237 balcones y con nueve arcos de entrada y es inaugurada por Felipe III en 1619, tan sólo dos años después del inicio de las obras. 

Plaza Mayor con la Estatua ecuestre de Felipe III 

A lo largo de su historia la plaza sufriría tres incendios . En el primero de ellos, en 1631, ardió la Casa de la Carnicería y ante la falta de medios para sofocar el fuego, la solución a la que recurrieron las autoridades fue sacar en procesión a la Virgen de los Remedios pero, por desgracia,  no se produjo el milagro y la plaza quedo devastada, encargándose de su reconstrucción el propio Juan Gómez de Mora. De nuevo, en 1672 arde la Casa de la Panadería y dos años después es reconstruida por José Ximenez Donoso y, ya en  1790, tiene lugar el último gran incendio que se inicia en el Portal de Paños y se extiende rápidamente. Parece que el tiempo no había mejorado los servicios de extinción de la ciudad porque ante la falta de agua suficiente y de otros medios como palas y picos, se vuelve a recurrir a la ayuda divina llevando una imagen de Cristo en procesión, pero con un resultado poco efectivo ya que se destruyeron más de cincuenta casas.  En esta ocasión , la reconstrucción de la plaza corre a cargo de Juan de Villanueva que le dará la forma que conocemos en nuestros días . Las obras se prolongarían mucho en el tiempo , ya que entre medias tuvo lugar la Guerra de Independencia , y éstas no concluirían hasta 1854.

Pero como he escrito en el título que encabeza este artículo, la Plaza Mayor sería testigo de muchos acontecimientos de la vida madrileña como corridas de toros, conciertos ,obras de teatro, coronaciones, pero también de otros espectáculos menos edificantes como ejecuciones y los célebres Autos de Fe de la Iglesia.  La primera ejecución sería de un personaje distinguido de la época , Rodrigo Calderón, marqués de Sieteiglesias, que sería condenado a muerte después de ser salvajemente torturado para que confesase unos delitos de brujería y asesinato del que sólo se confesó culpable de uno de los 247 cargos que le imputaban,.

En cuanto a la Inquisición , celebrará el primer Auto de fe en 1624 . Para las ejecuciones se despejaba el centro de la plaza, donde se situaban las jaulas en las que estaban los acusados. En los laterales de la plaza se levantaban las gradas donde se sentaban los miembros del Consejo de la Inquisición y los demás Consejos del Reino, mientras que en los balcones de la plaza hallaban acomodo los miembros de la nobleza alrededor del Balcón Real destinado a los monarcas. Además, se extendían grandes toldos sujetos por pilastras que a su vez se hallaban atadas a los balcones más altos de la plaza, con el fin de resguardar del sol a los asistentes a este “espectáculo”. El Auto de fé se prolongaba durante todo el día y era como una fiesta para el pueblo, en el que incluso se distribuían refrigerios para hacer más amena la jornada . Este fragmento es una parte del relato que del más famoso Auto de fe celebrado en 1680 nos ha dejado la esposa del entonces embajador francés en la corte de Carlos II

El último dia de junio presenciamos algo aquí en Madrid que no se había producido en 48 años : un auto General de la Inquisición en el que se celebró , con gran ceremonia el juicio público y la condena de varias personas declaradas culpables de crímenes contra la religión. Para dicha función se levantó un gran escenario en la Plaza Mayor , donde entre las siete de la mañana y las nueve de la noche , la gente observaba a los criminales y escuchaba sus sentencias. Dieciocho obstinados judíos, dos apostatas y un mahometano fueron condenados a ser quemados. Además, cincuenta judíos que habían sido arrestados por primera vez y arrepentidos fueron condenados a varios años de prisión y a llevar el sambenito,una especie de túnica amarilla que lleva cosida delante y detrás la Cruz Roja de san Andrés”

Auto de Fe en la Plaza Mayor , obra de Francesco Ricci del auto de fe de 1680 

Los condenados a la hoguera eran llevados al día siguiente a las afueras de la ciudad  donde antes de sufrir la horrible muerte que les esperaba eran torturados por los monjes que esperaban su conversión mientras el pueblo se arremolinaba alrededor de los condenados para lanzarles piedras y golpearles. Debía de ser un espectáculo estremecedor ver a la turba sedienta de sangre , recordando las antiguos espectáculos del Coliseo romano. A veces la humanidad avanza muy despacio

Pero dejemos las sombras de la Plaza Mayor para visitar la estatua que se levanta en su centro y tiene una curiosa historia poco conocida. La estatua es una representación del rey Felipe III a caballo , obra de los italianos Juan de Bolonia y Pietro de Tacca, había llegado a Madrid en 1616 , y en un primer momento fue colocada en un palacete situado en la Casa de Campo. No sería hasta el siglo XIX , bajo el reinado de Isabel II, que se decidió ponerla en el centro de la Plaza Mayor ya que había sido por impulso de este monarca que se había construido la plaza. Pero su historia sería muy azarosa pues con la I República la estatua sería desmontada y llevada a los almacenes de la villa. Con la reinstauración de la monarquía en 1875 recuperó su emplazamiento hasta la proclamación de la II República en 1931, cuando la estatua fue derribada por los republicanos y es aquí cuando se produce el curioso descubrimiento al que me refería.

Estatua de Felipe III con la boca del caballo sellada 

Uno de los hombres que estaban celebrando la nueva República lanzo un petardo al interior del caballo por el orificio que éste tenía en la boca e hizo explotar su vientre. Cual no sería la sorpresa de todos los allí presentes cuando el aire se lleno de plumas y huesecillos de pájaro. La boca abierta en el caballo se había convertido en una trampa portal para centenares de gorriones que a lo largo de tres siglos habían encontrado allí su particular cementerio. La estatua sería reconstruida por el escultor Juan Cristobal que sellaría la boca para que no volviera a convertirse en una tumba para ninguna ave más.

Para terminar este breve paseo por la histórica Plaza Mayor señalar que, junto a la puerta más conocida de la Plaza, el Arco de Cuchilleros, llamado así porque, en la calle que da al Arco, la calle de Cuchilleros, se hallaban los talleres del gremio de cuchilleros, se encuentra el restaurante más antiguo del mundo según reconoce el Libro Guiness de los Records, llamado “Restaurante Sobrino de Botín” , fundado en 1725 por el francés Jean Botin y que recibe este nombre porque a la muerte de Jean, le sucedió su sobrino Cándido Remis quién  le dio su nombre definitivo.

Aquí termina esta visita por la Plaza Mayor que guarda muchas más historias y misterios , así que ojalá  que al menos haya servido para que cuando volváis a pisar sus losas de piedra la veáis con otros ojos. Nos ha acompañado durante quinientos años y si la escuchamos con atención, nos podría contar muchos secretos de nuestra hermosa ciudad.