LOS SANFERMINES , SU HISTORIA Y UN RECUERDO DE HEMINGWAY

El 2 de julio de 1961 , hace ahora cincuenta años, se quitaba la vida un genio de la literatura y también de la vida , Ernest Hemingway(1899-1961). Hemingway había sido un hombre de una vitalidad arrolladora, amante del riesgo, de las mujeres, de la bebida, de la escritura , pero sobre todas las cosas, amante de la vida. Aunque fue un buen estudiante y además bastante popular, participando en el equipo de rugby y siendo el capitán del equipo de waterpolo de su escuela, Hemingway ya daba muestras de su espíritu indómito y rebelde , no cediendo a las presiones de sus padres que deseaban que estudiara en la universidad, y ,con sólo 17 años, se puso a trabajar en el periódico “Kansas City Star” como periodista. Cuando Estados Unidos se implicó en la Primera Guerra Mundial , el joven Hemingway quiso alistarse como voluntario , como ya habían hecho otros escritores norteamericanos como William Faulkner(1897-1962) o John Dos Passos(1896-1970) aunque un problema de visión en uno de sus ojos le impedían convertirse en soldado, pero Hemingway no se echó atrás y busco otra solución, se presentó voluntario como conductor de ambulancia de la Cruz Roja.
De esta forma pudo desembarcar en Europa y participar en la guerra hasta que fue herido el 8 de julio de 1918 durante un ataque artillero del ejército austríaco en territorio italiano . Pero a pesar de encontrarse herido en las rodillas y con una de ellas rota,  tuvo arrestos y fuerza para cargarse al hombro a un soldado italiano herido como él para buscar ayuda hasta que se desmayó de dolor. El gobierno italiano le premió con la medalla de Plata al Valor, pero lo que demostraba Hemingway ya entonces es que su literatura era el espejo de su forma de ser, como él mismo decía “el talento consiste en como vive uno la vida”. No se trata en este artículo de escribir una biografía de Hemingway, ya que trata sobre la historia de los Sanfermines, pero Hemingway ha sido uno de los máximos defensores de esta fiesta a nivel mundial y en una fecha tan próxima al aniversario de su muerte quería al menos que conocierais que tipo de hombre era .

Un joven Ernest Hemingway, con apenas 19 años , durante su participación en la Primera Guerra Mundial. Aunque no pudo convertirse en soldado por un defecto en el ojo izquierdo, se ofreció como voluntario de la Cruz Roja, convirtiéndose en conductor de ambulancias y demostrando su heroísmo al salvar la vida de un soldado italiano después de que ambos fueran alcanzados por la artillería austríaca. Herido en las piernas y con una rodilla rota llevo sobre sus hombros  el cuerpo del soldado hasta que se desmayó de dolor. Convertía en realidad sus propias palabras “Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido”(imagen procedente de http://www.elpais.com )
Después de su heroico gesto , estuvo a punto de perder la pierna y sólo la actuación de una enfermera de la que terminaría enamorándose, Agnes von Kurowsky Stanfield(1892-1984), pudo evitar que le fuera amputada . Durante su convalecencia en el hospital de Milán, Hemingway la pidió en matrimonio y al regresar a Estados Unidos la estuvo esperando, pero ella , aunque regresó a Estados Unidos en 1919, no fue a buscarlo. ¿Se volverían a ver? Lo cierto es que esta relación parece que tuvo un gran peso en la obra de Hemingway , sobre todo en una de sus obras, “Adiós a las armas”. Quizás ella fue el gran amor de su vida, pero eso nunca lo sabremos. En el año 1996 se realizaría la película “In love and war” de 1996, titulada en España “En el amor y la guerra”, protagonizada por Chris O´Donnell en el papel de Hemingway y Sandra Bullock en el de Agnes von Kurowsky, aunque dista mucho de ser una buena película al menos nos permiten revivir en nuestra imaginación la relación que tuvo que surgir entre ellos.

File:Agnes von Kurowsky in Milan.jpg
Agnes von Kurowsky en 1918 , cuando conoció a Ernest Hemingway y gracias a su intervención el escritor pudo salvar su pierna de la amputación. Durante la estancia en el hospital de Milán ambos se enamorarían y Hemingway llegó a pedirla en matrimonio pero aunque después de regresar a Estados Unidos la estuvo esperando, ella nunca volvió a buscarle . En 1920 Hemingway se casaría con su primera esposa, Elisabeth Hadley, pero su amor por Agnes dejaría huella en su alma y en su obra  , como se puede ver en su primera novela importante, “Fiesta” donde sus protagonistas estan inspirados en esta historia de amor  
Hemingway retomaría su trabajo como periodista y en 1920 se casaba con Elisabeth Hadley(1891), se ve que le atraían las mujeres mayores que él, y dos años después se trasladaban a vivir a París, entonces la capital cultural del mundo y donde conocerá a grandes personalidades como Pablo Picasso(1881-1973) o Gertrude Stein (1874-1946) en cuyo salón se reunían muchos de los grandes escritores de la primera mitad del siglo XX. En 1926 escribía la que sería su primera gran obra “Fiesta” y la que inicia el vínculo entre Ernest Hemingway con España y en particular con los Sanfermines, una relación que se prolongaría durante toda su vida. En ella describe el reencuentro entre un periodista norteamericano , impotente por causa de una herida de guerra, y una enfermera con la que había mantenido una relación durante la guerra, en París y las relaciones con otros norteamericanos que viven en París y sus viajes por Francia y España, donde asisten a los Sanfermines . Terminada la fiesta los personajes se separan y el último escenario de la obra es Madrid.
Como podéis ver, es una novela con un gran contenido autobiográfico, por la relación entre el periodista y la enfermera, pero lo que nos interesa en este caso es su relación con Pamplona y los Sanfermines, donde había viajado por vez primera en 1923 en compañía de su primera esposa y alojándose en el hotel La Perla que desde entonces se convirtió en su hotel en todas las visitas a esta ciudad , la última de las cuales serían en los Sanfermines de 1959. En aquella época la fiesta pamplonesa poco tenía que ver con lo que es hoy, pues pocos eran los extranjeros que acudían a ella, y el propio Hemingway comentaría poco después “según mis noticias, fuimos los únicos individuos de habla inglesa en Pamplona durante la feria del pasado julio” Él sería uno de los principales responsables de su fama internacional que hace que hoy Pamplona reciba miles de personas procedentes de todo el mundo durante los siete días que duran los encierros .

Noticia del “The Toronto Daily Star” donde se informa de la cogida de Ernest Hemingway y otro compañero norteamericano durante los Sanfermines de 1924. Por primeva vez esta fiesta recibía atención en los medios internacionales y con la publicación de “Fiesta” en 1926 la daría a conocer a nivel mundial. En nuestros días acuden a estas fiestas personas procedentes de todo el mundo multiplicando la población habitual de Pamplona, que ronda los 200.000 habitantes, hasta alcanzar casi los tres millones (imagen procedente de http://www.sanfermin.com )

Pero ya es hora de que nos remontemos en el pasado para conocer la historia de los Sanfermines y para ello primero tendremos que remontarnos en el tiempo para conocer al motivo de las fiestas, San Fermín. Fermín de Amiens(hacia 272 – 303) habría nacido , siempre según las leyendas que rodean la vida de los santos de los primeros siglos del cristianismo, en la ciudad de Pompaelo, la actual Pamplona, ciudad que había sido fundada en el año 74 a.C por el general romano Cneo Pompeyo Magno(106-48 a.C) junto a los cauces de los ríos Arga, Elorz, afluente del Arga,  y Sadar, afluente a su vez del Elorz y construida sobre un antiguo poblado de los vascones que tenía el nombre de Iruña o Bengoda . Según nos cuenta la tradición, Fermín era hijo de un alto funcionario romano que habría gobernado Pamplona a finales del siglo III . Sus padres eran paganos pero conmovidos por la predicación de san Saturnino de Tolosa (que habría vivido durante el siglo III aunque otras fuentes señalan que vivió en el siglo I) decidieron convertirse al cristianismo y también a su hijo , Fermín.

Después de pasar gran parte de su infancia bajo la tutela de otro santo, san Honorio, Fermín fue formándose hasta que a los 18 años viajó hasta Toulouse para ser ordenado sacerdote , tras lo cual se estableció en la ciudad de Amiens, por ello que se le llame San Fermín de Amiens. Con sólo 24 años habría sido nombrado obispo de Amiens al tiempo que impulsaba la construcción de una iglesia en la ciudad. Pero eran tiempos dificiles para el cristianismo bajo la persecución desarrollada por el emperador romano Diocleciano (244-311) y Fermín sería detenido y obligado a abandonar la predicación de su credo , a lo que Fermín se habría negado , lo que supuso su condena a muerte por decapitación, según la tradición en el año 303 el 24 de septiembre, aunque finalmente la fecha de su santo se establecería el 7 de julio . Enterrado en Amiens, su cabeza sería llevada desde Amiens hasta su Pamplona natal en el año 1186 por el obispo Pedro de París , que a pesar de su nombre no era obispo de París, sino que era navarro y obispo de Pamplona desde 1167, aunque era llamado de París porque había estudiado allí.

Imagen de San Fermín , patrón de Navarra , que según la leyenda y la tradición se habría convertido en obispo de la ciudad francesa de Amiens y fue víctima de la persecución contra los cristianos impulsada por el emperador Diocleciano durante los últimos años del siglo III y principios del siglo IV, muriendo decapitado en 303 . Su cabeza sería llevada desde Amiens hasta Pamplona por el obispo pamplonés Pedro de París en el siglo XII , coincidiendo con el inicio de las fiestas de San Fermín que parecen surgidas de las ferias comerciales celebradas en Pamplona al comienzo del verano , coincidiendo con el solsticio y la noche de San Juan (imagen procedente de http://www.elpais.com )
Quizás sea aquí, a partir de finales del siglo XII e inicios del siglo XIII, donde tenemos que buscar el origen de la fiesta de San Fermín, cuando se celebraba en Pamplona una feria comercial alrededor de la fiesta de San Juan y el solsticio de verano, entre el 23 y el 24 de junio. En estas ferias se compraba y vendían todo tipo de mercancías, entre ellas y de las más destacadas estaba el ganado, por lo que no es extraño pensar que ya se celebrasen las primeras fiestas relacionadas con los toros. Un poco más tarde, en 1325, se funda una nueva feria de siete días de duración al comienzo del otoño, el 10 de octubre , por lo que Pamplona tenía dos importantes ferias, una al inicio y otra al final del verano. Ya bajo el reinado de Felipe II(1527-1598) se fusionarían las dos ferias en una sola  el siete de julio , ya que esa fecha parecía más apropiada que el 10 de octubre tanto por el clima como por la duración de los días , aunque la costumbre de una celebración al final del verano no se perdió del todo y aún hoy se celebran los llamados Sanfermines Txikis o “Pequeños sanfermines”, pero estos casi desconocidos para los visitantes foráneos.
Ya en este año 1591 se celebró una corrida de todos y la fiesta sería conocida como Sanfermines ya que el siete de julio era el día del santo, patrón de la ciudad. Además de la corrida de toros, también había música, teatro y hasta un torneo, y se prolongó durante dos días. Con los años se iría aumentando su duración y también los eventos que se celebraban durante la misma , incluyendo ya en los siglos XVII además de actos religiosos, bailes de gigantes y cabezudos, los célebres encierros por los que hoy son mundialmente conocidos. El origen de estos encierros , al igual que los de la fiesta de San Fermín, hay que buscarlo en la época medieval cuando los pastores llevaban los toros , acompañados por personas a caballo y a pie y por cabestros o toros mansos, a  la Plaza Mayor de Pamplona que durante un día hacía funciones de coso taurino.

Imagen del chupinazo o txupinazo que da inicio a las fiestas de San Fermín que se lanza desde el balcón del ayuntamiento de Pamplona . La persona que ese año tiene el honor de hacerlo grita entonces ‘Pamploneses, Pamplonesas, ¡Viva san Fermín! Gora san Fermin!” y así comienzan oficialmente las Fiestas de San Fermín . Esta tradición arranca del año 1941 ya que antes era realizado por los propios empleados de la empresa pirotécnica que fabricaban los cohetes , sin ningún tipo de solemnidad (imagen procedente de http://www.e-global.es )
Sería en 1776 cuando se vallaría por primera vez el recorrido hasta la plaza de toros que se había levantado en la Plaza del Castillo, pero no sería durante la segunda mitad del siglo XIX cuando el encierro adoptó la forma que todos conocemos hoy , corriendo delante y no detrás de los toros como era la costumbre hasta entonces. En 1867 se dictaba la primera reglamentación para regular los encierros y en la actualidad el recorrido se extiende por 825 metros que separan los corralillos de Santo Domingo de la plaza de toros, justo cuando marca las ocho de la mañana el reloj de la iglesia de San Cernin, una iglesia que guarda relación con la tradición pues san Cernín es otro de los nombres con el que se conocía a San Saturnino de Tolosa, el mismo que había bautizado a Fermín de Amiens y su familia.Antes de iniciar el encierro los que van a tomar parte en el encierro cantan al santo tres veces, a las 07:55, a las 07.57 y a las 07:59 hrs para pedir la ayuda de San Fermín con estas palabras en castellano y en euskera, esta última incorporada a partir del año 2009  “A San Fermín pedimos por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición. Entzun, arren, San Fermin zu zaitugu patroi, zuzendu gure oinak entzierro hontan otoi. Viva San Fermín! Viva! Gora San Fermin! Gora!”.

VIDEO CON LA CEREMONIA DEL CHUPINAZO QUE DA COMIENZO A LAS FIESTAS DE SAN FERMÍN

Los encierros suelen durar unos cuatro minutos donde los corredores acompañan a una manada de seis toros y ocho cabestros hasta la plaza junto con los pastores , que llevan unas largas varas para dirigir el recorrido y van vestidos de verde con el fin de ser identificados. Desde el momento en que se comenzaron a llevar los primeros registros de muertes durante los encierros en el año 1924, se han contabilizado 15 muertes. Una vez llegado al final del recorrido y ya en la plaza, se lanzan tres cohetes para advertir que  los toros ya están en la plaza, y un cuarto cohete cuando ya hayan sido encerrados, con lo que  el encierro se da por terminado y la corrida se realiza por la tarde.  Sin duda , los encierros es lo que más ha lanzado internacionalmente a la fiesta de San Fermín pero tiene otra de sus tradiciones más importantes el día 6 de julio , cuando se lanza un cohete al mediodía desde el balcón del ayuntamiento de Pamplona , con el que se da inicio oficial a las fiestas y que es conocido como el chupinazo.

VIDEO DE UNO DE LOS ENCIERROS DE SAN FERMÍN

 Esta no es una tradición antigua, sino que nació en el siglo XX , cuando un concejal del ayuntamiento pamplonés llamado Joaquín Ilundain  pidió ser él en 1939 quién tuviera el honor de lanzar el cohete que daba comienzo a las fiestas, lo que hasta entonces se realizaba sin ceremonia alguna desde la Plaza del Castillo por un empleado de la empresa pirotécnica que proporcionaba estos cohetes. El propio Joaquín Ilundain sería quién trabajaría para que el chupinazo se convirtiera en un acto solemne como es hoy, y desde 1941 se viene lanzando desde el balcón del ayuntamiento de Pamplona , siendo el encargado de hacerlo el concejal que a su vez fuera el presidente de la comisión nacional de fiestas, aunque desde hace unas décadas se ha invitado a diferentes políticos y personajes celebres a realizarlo,  pronunciando antes de lanzarlo estas palabras “Pamploneses, Pamplonesas, ¡Viva san Fermín! Gora san Fermin!” tras lo cual toda la plaza estalla en un grito de alegría. Hay que señalar de todas formas que si bien este es el comienzo oficial de la tradición del chupinazo, desde 1931 a 1936 se venía lanzando en la Plaza del Castillo, siendo el primero en hacerlo un pamplonés llamado Etxepare

VIDEO CON EL FINAL DE LOS SANFERMINES DE 2010 Y EL POBRE DE MI CON EL QUE SE DESPIDEN LAS FIESTAS

El último día,en la medianoche del 14 de julio, toda la gente vuelve a juntarse en la Plaza del Ayuntamiento donde ocho días antes se había lanzado el chupinazo, para cantar la estrofa que pone punto final a las fiestas , el “Pobre de mi, pobre de mi, que se han acabado las fiestas de San Fermín”  pero ya comienza la preparación del próximo San Fermín entonándose la canción que acompañará a los seguidores de esta fiesta durante todo el año hasta el siguiente seis de julio   

Uno de enero, dos de febrero,
tres de marzo, cuatro de abril,
cinco de mayo, seis de junio
siete de julio, ¡SAN FERMÍN!
“Uno de enero, dos de febrero,
tres de marzo, cuatro de abril,
cinco de mayo, seis de junio
siete de julio, ¡SAN FERMÍN!
A Pamplona hemos de ir,
con una media, con una media,
a Pamplona hemos de ir
con una media y un calcetín.”

Cartel de la Feria del Toro de San Fermín 2011. El encierro y las corridas de toros de las tardes constituyen el corazón de las fiestas de San Fermín, aunque la diversión se prolonga después durante toda la noche (imagen procedente de http://www.feriadeltoro.net)
Una tradición que no he comentado es la del Riau Riau , que consiste en que los miles de personas que están celebrando San Fermín en la Plaza del Ayuntamiento traten de impedir el paso de la Corporación Municipal de Pamplona desde el Ayuntamiento hasta la iglesia de San Lorenzo para celebrar la misa de Vísperas, mientras todos cantan y bailan el “Riau Riau”, que es un vals compuesto por Miguel Astráin Remón(1850-1895) y titulado “La alegría de San Fermín” aunque hoy es conocido simplemente como el “Vals de Astráin”. El recorrido entre el Ayuntamiento y la iglesia es de apenas 400 metros , pero debido al tumulto se puede prolongar durante varias horas y como el chupinazo es también una tradición reciente, pues se celebró por vez primera en 1914 y parece que surgió como consecuencia de una disputa política, cuando un partidario de los carlistas, un movimiento político arraigado en Navarra , se quiso oponer al avance de los miembros del ayuntamiento mientras entonaba el “Vals de Astráin”. Su historia ha sido bastante accidentada, ya que en ocasiones  ha sido origen de altercados políticos y de actos violentos, por lo que oficialmente no se celebra desde 1996 aunque  se hace una celebración paralela pero sin la participación de los políticos.

LETRA DEL VALS DE ASTRÁIN

Qué majos y qué elegantes
marchan nuestros concejales
precedidos de gigantes
gaitas, chistus y timbales.
Os recomiendo de veras
que tengais mucho cuidau
de que no os multe Lasheras
por gritar fuerte Riau-riau.

Esos tubos relucientes
y esos fraques tan planchaus
al verlos dicen las gentes
¡Rediez lo que habrán costau!
Ni en París ni en los Madriles
ni en San Luis de Potosí
se encuentran unos ediles
más majos que los de aquí.

VIDEO DEL RIAU RIAU POR LAS CALLES DE PAMPLONA

Durante la semana que dura los Sanfermines, la población de Pamplona, una ciudad que cuenta con unos 197.000 habitantes, llega a rozar los tres millones de visitantes, convirtiendo a los encierros de San Fermín en una fiesta equiparable a otras grandes celebraciones internacionales como los Carnavales de Río de Janeiro por ejemplo. Por supuesto los hoteles cuelgan el cartel de completo y los parques , las aceras, los portales,  cualquier rincón de la ciudad es bueno para descansar de las frenéticas noches donde nadie duerme y el alcohol corre sin descanso. Hay que señalar que aunque los estados de ebriedad sean muy frecuentes en esta fiesta, no se registran casos de violencia y suelen ser fiestas muy pacíficas donde la gente se limita a divertirse.

Los dos protagonistas de la fiesta, el toro y los corredores ,. El pañuelo rojo que llevan los corredores es el principal elemento distintivo de la fiesta y se puede llevar hasta el final de las fiestas. Sobre el origen de su uso hay varias versiones, una de ellas lo remonta al año 1599 cuando una epidemia azotó la ciudad acabando con un tercio de su población . Como remedio se puso sobre el pecho de los enfermos un sello con la representación de las Cinco Llagas de Cristo, y como parece que surtió efecto, al menos eso les pareció,  se decidió enb homenaje llevar el papuelo rojo que simbolizaría estas llagas. Otra versión se fundamenta en la muerte por martirio de San Fermín, y el color rojo del pañuelo sería el símbolo de la sangre del mártir. En cuanto a la vestimenta blanca de los corredores, es una tradición reciente que no se extendió hasta los años sesenta del siglo XX (imagen tomada de http://www.artetoreo.com )
Y estas son las fiestas de San Fermín, aquellas que enamoraron a Hemingway aquel mes de julio de 1923 y que él se encargó de hacer conocidas en todo el mundo , relatando entre otras escenas , la muerte de uno de los corredores con estas palabras: “Más tarde supimos que el hombre muerto por el toro se llamaba Vicente Gironés , y que venía de cerca de Tafalla. Al día siguiente en el periódico leímos que tenia 28 años y que tenía una granja , una esposa y dos hijos. Después de casarse había seguido viniendo a las fiestas cada año” . Nada mejor que cerrar este artículo con las palabras de este hombre que amó tanto estas fiestas. Sólo desearos a los que vayáis a San Fermín que los disfrutéis y espero haber ayudado a despertar aún más interés por su celebración y la historia que lo rodea .  Parafraseando al encargado de lanzar el chupinazo, exclamo desde aquí “Lectores del Mentidero ,  ¡Viva san Fermín! Gora san Fermin!”

El próximo 6 de julio de 2011 la Plaza del Ayuntamiento volverá a llenarse de pañuelos rojos al viento para saludar el comienzo de las nuevas Fiestas de San Fermín (imagen tomada de http://lacomunidad.elpais.com)
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