EL SOLSTICIO DE INVIERNO: EL TRIUNFO DE LA LUZ

Como he ido haciendo durante todo este primer año de vida del Mentidero, con la llegada del solsticio de invierno el próximo día 22 de diciembre en el Hemisferio Norte , le dedico hoy el artículo al invierno , esa estación del año que no deberíamos ver como un tiempo de tristeza y oscuridad, sino , como así han hecho las religiones y mitologías de nuestro pasado, el tiempo del triunfo de la luz sobre las tinieblas. Quizás eso es lo que quiso expresar el poeta inglés William Blake cuando dijo  ” En tiempo de siembra, aprende; en tiempo de cosecha, enseña: en invierno, goza. ” . Aunque lo asociamos con el tiempo de la oscuridad, del frío, del aislamiento en nuestras casas, prefiero verlo como la esperanza del tiempo cálido que regresará , del futuro triunfo de la luz que comienza justo en el solsticio de invierno . Como escribía Goethe “A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será” El invierno no será eterno , y lo que hoy son ramas desnudas , lagos helados y cuerpos ateridos, mañana despertarán los colores cálidos de la primavera . el renacer de un mundo dormido  durante los meses invernales.
En el Diccionario de la Lengua Española leemos en su definición del invierno “Época más fría del año, que en el hemisferio septentrional corresponde a los meses de diciembre, enero y febrero, y en el hemisferio austral, a los meses de junio, julio y agosto.” pero en la mitología griega encontramos una explicación del invierno mucho más poética y que, si habéis leído alguno de los artículos que he dedicado al resto de estaciones del año en el Mentidero, sin duda ya habréis adivinado. Si, regresamos al mito de Perséfone, nacida de Zeus, padre de los dioses, y la diosa de la tierra y la agricultura, Démeter, de cuyo destino nos habla  Hesíodo(hacia siglo VIII a. C) en su “Teogonía”  , donde podemos leer “Y él [Zeus] fue a la cama de la abundante Démeter, quien concibió a Perséfone, la de blancos brazos, robada por Hades del lado de su madre.” Si, la bella Perséfone fue raptada por Hades, hermano de Zeus y dios del inframundo, del oscuro reino de los muertos.

Junto con la música de Antonio Vivaldi, a lo largo de este año , en cada artículo dedicado a las estaciones,nos ha acompañado la obra del inclasificable pintor italiano Giuseppe Arcimboldo(1527-1593), con su serie de cuadros hechos con frutas, flores, plantas , animales y objetos que al colocarlos en un determinado orden conseguía al final crear la imagen de lo que quería retratar. Es considerado como un inspirador del surrealismo, corriente artística para la que aún habría que aguardar cuatro siglos. En la imagen tenemos su obra titulada “Invierno” que forma parte de la serie llamada “Estaciones” que incluía las otras tres estaciones del año pintadas a lo largo del año 1573 (imagen procedente de http://www.theartwolf.com )
Cuando Démeter se enteró del rapto de su hija, la buscó, y en su búsqueda desesperada abandonó el cuidado de la Tierra, las estaciones se paralizaron y los campos quedaron yermos. Zeus, viendo la agonía de la tierra, ordenó a Hades que dejara marchar a Perséfone de regreso con su madre, a lo que Hades accedió pero ,urdiendo un engaño, la convenció para comer seis semillas de granada. Sin saberlo, Perséfone se condenaba con ello a regresar seis meses al año al inframundo, mientras que los otros seis meses podía permanecer en la tierra junto a su madre. De esta forma explicaban los griegos las diferentes estaciones del año, la primavera y el verano sería el tiempo que Perséfone se hallaba junto a su madre, mientras que el otoño y el invierno eran las estaciones en las que Perséfone regresaba junto a Hades en el inframundo. La explicación científica, es menos atractiva pero más descriptiva de la realidad . En el Hemisferio Norte, donde escribo, ese día el Sol alcanza su mínima altitud al igual que el día es el más corto de todo el año, mientras que la noche consigue su máxima duración.
Es el punto de inflexión, a partir del cual la luz comienza de nuevo  a recuperar terreno , aunque sea muy despacio y ello se debe, como el resto de estaciones, al grado de inclinación del eje de la Tierra. En este año de 2011 el solsticio de invierno del Hemisferio Norte tendrá lugar el próximo día 22 de diciembre . Puede oscilar su fecha entre el 20 y el 23 de diciembre y según las culturas para unas marca el comienzo del invierno , mientras que para otros pueblos , como el celta, el solsticio de invierno marca la mitad del invierno, cuando los días comienzan de nuevo a crecer. Por esto tiene también una fuerte carga simbólica, pues es visto por diferentes religiones como el inicio del triunfo de la luz sobre la oscuridad  reflejado en el pequeño crecimiento de la luz con respecto a la noche. Muchas son las celebraciones y tradiciones  que rodean a esta fecha, entre ellas la propia Navidad cristiana y su nombre procede del latín hibernus que, literalmente, significa “estación del invierno”.Cuando el general y político romano Julio César (100-44 a.C) estableció el calendario juliano en el año 45 a.C, que lleva este nombre en su honor, fijó la fecha del solsticio de invierno en el 25 de diciembre aunque después de la reforma de este calendario por el papa Gregorio XIII que a partir de entonces sería conocido como Calendario Gregoriano, se estableció la fecha del solsticio en el día 21 de diciembre.

En el solsticio de invierno, recordemos que la palabra solsticio deriva del latín sol sistere  que significa “sol quieto”  , por la inclinación del eje de la Tierra en el hemisferio Norte tiene lugar el día más corto del año y la noche más larga, justo a la inversa del Hemisferio Sur, que iniciarán su verano y el día alcanzará su máxima extensión. Desde la antigüedad ha sido una fecha importante para las diferentes mitologías y religiones. En Egipto  se sacaba en el solsticio de invierno la estatua de Horus, el iniciador de la civilización egipcia y representado a menudo como un disco solar con las alas del águila, que podía ser contemplada por los fieles . Era uno de sus dioses más antiguos y se le representaba en esta ceremonia como un bebé con el disco solar sobre su cabeza y puesto en un pesebre, una iconografía adoptada posteriormente por otras religiones como la cristiana  (imagen procedente de http://www.sabercurioso.es )

Muchas son las tradiciones que rodean a esta fecha, entre ellas la fiesta celta de Meán Geimhridh, día en el que los pueblos celtas celebraban la mitad del invierno, un invierno que habían iniciado a primeros de noviembre con la fiesta de Samhain o “fiesta del final del verano” . El solsticio de invierno para ellos era el punto intermedio de la época invernal a partir del cual se iniciaba el camino hacia Beltené, la fiesta que celebraban el día uno de mayo y que significaba “fuego brillante”. Con ella se iniciaba el ciclo del verano hasta el siguiente Samhain. Mientras, en un lugar tan alejado de las brumosas tierras habitadas por los celtas como es Japón, se celebraba el renacimiento de la diosa del Sol , Amaterasu . Es un mito que guarda cierto paralelismo con el de Perséfone, Amaterasu , que además de diosa del Sol es la antepasada de los emperadores del Japón, Según cuenta el mito, Amaterasu se había encerrado en una cueva , la Cueva Celestial, por culpa del comportamiento violento de su hermano Susanoo. Al hacerlo desapareció el Sol y la Tierra quedó sumida en las tinieblas, hasta que el resto de dioses consiguen convencerla para que regrese al mundo y abandone la cueva, tras lo cual la luz retorna a la Tierra.

En los países nórdicos como Finlandia , Noruega y Suecia, se celebraba el Festival Beiwe entre el pueblo sami , que viven en el territorio que actualmente conocemos con el nombre de Laponia. Rendían culto a Beiwe, que era la diosa del Sol, de la fertilidad y de la primavera y cuando llegaba el solsticio de invierno los sami sacrificaban renos blancos hembras y elaboraban una mantequilla para dar de comer a Beiwe y que pudiera volver a cruzar el cielo como diosa del Sol y devolver la fertilidad a la Tierra. También restituía  la salud mental a los que la oscuridad del invierno les había hecho perder la razón. En nuestra cultura cristiana está claro el vínculo entre el solsticio de invierno y la Navidad, cuando se celebra el nacimiento de Jesús, el 25 de diciembre. Esta fecha fue elegida porque, según el calendario juliano, el 25 de diciembre era el solsticio de invierno, el triunfo de la luz sobre la oscuridad , como también lo había sido para otra religión muy extendida durante el Imperio Romano, el culto a Mitra , un dios solar , cuya fe había nacido en Persia y luego fue adoptada en Roma, sobre todo por sus legionarios. El nacimiento de Mitra se celebraba el 25 de diciembre, otra de las razones por el que la Iglesia adoptó esta fecha para fijar el nacimiento de Jesús, pues por un lado se celebraba el solsticio de invierno y por otra parte se trataba de reemplazar el culto a Mitra en ese día.

Representación de Ahura Mazda, el dios solar del zoroastrismo, aunque en realidad es un ente abstracto , sin forma y , por lo tanto, no se le puede representar bajo ninguna forma definida. Es el Creador no creado, el dios omnisciente, el origen de todas las cosas, enfrentado a su antagonista, Ahrimán o Angra Mainyu , fuente de todos los males del mundo. En el solsticio de invierno, cuando la noche es la más larga del año, Angra Mainyu alcanza su máximo poder, pero al día siguiente comienza a fortalecerse Ahura Mazda, también llamado Ormuz, hasta  lograr el triunfo en el solsticio de verano . Todos los mitos no son sino los intentos del ser humano para dar respuesta a los fenómenos y enigmas de la naturaleza   (imagen procedente de http://withfriendship.com )
He mencionado Persia, y también entre ellos había una celebración especial en el solsticio de invierno, dentro del zoroastrismo. Creían en dos principios creadores, Ahura Mazda, el dios de la luz , y Ahrimán o Angra Mainyu, fuente de todo mal, el Satán persa. El día del solsticio de invierno , cuando la oscuridad alcanza su máxima extensión, es el momento en que Ahrimán y las fuerzas del mal son más fuertes, pero al día siguiente, cuando comienzan a crecer los días, se inicia  también el reinado de Ahura Mazda y, por lo tanto, el triunfo de la luz sobre las tinieblas. También en China y en gran parte de Asia sudoriental se conmemoraba esta fecha con el Festival de Solsticio de Invierno o Festival Dongzhi. Para ellos, después de la celebración de este Festival, cuando la noche logra su máxima duración, comenzaba el periodo en el que cada vez habría más horas de luz natural y , por lo tanto, fluiría la energía positiva con más fuerza. Como sucede en la Navidad occidental, el Festival Dongzhi es un tiempo para reunirse y comer juntos en familia.
Entre los eslavos se celebraba otro festival llamado Kaleda que comenzaba justo en el solsticio de Invierno y se prolongaba durante diez días, también una celebración parecida a la actual Navidad , en la que cada familia se reunía alrededor del fuego , y llamaba a los dioses del hogar a que celebraran el solsticio con ellos . Los niños se disfrazaban  y recorrían las casas deseando buena suerte a sus habitantes a cambio de regalos, una tradición que nos recuerda al Halloween de nuestros días. En otra cultura tan alejada de las nuestras  como la del pueblo Dogón en Mali, también se celebra el solsticio de invierno  en una fiesta a la que llaman Goru , con la que se cierra el tiempo de cosecha y se conmemora la llegada a la Tierra del dios del Cielo , Amma. Así vemos como de China a las tierras celtas, de Grecia con el mito de Perséfone a Roma con el culto a Mitra, desde el cristianismo y la celebración de la Navidad hasta el zoroastrismo que celebraba el triunfo de la luz , de Ahura Mazda , sobre las tinieblas representadas por Ahrimán, por todo el planeta el solsticio de invierno era y es una fecha relacionada con el mito del renacimiento, del regreso de la luz, de la victoria sobre la oscuridad y las tinieblas. Es el comienzo del invierno pero también anuncia el próximo  triunfo de la primavera, de la luz, de la vida.

“INVIERNO” DE LAS CUATRO  ESTACIONES DE ANTONIO VIVALDI  

Como he hecho en cada uno de los artículos dedicados a las estaciones del año lo acompaño con la correspondiente estación de la obra del compositor italiano Antonio Vivaldi (1678-1741) , “Las cuatro estaciones”, en esta ocasión dirigida por Herbert von Karajan y con la magnífica violinista Anne – Sophie Mutter. Cerrad los ojos y disfrutad de esta maravilla, de como la nieve, el frío y la lluvia se transforman en la belleza de la obra de Vivaldi

Muchos artistas han dedicado alguna de sus obras al invierno, como el compositor Antonio Vivaldi en su celebre obra “Las Cuatro estaciones” con la que hoy cierro el ciclo dedicado a las estaciones, pero también quería terminar este artículo con un poema del gran poeta chileno Pablo Neruda  titulado “Jardín de Invierno” donde saluda a esta época del año en la que , escribe , “la tierra vive ahora, tranquilizado su interrogatorio, extendida la piel de su silencio”. Por el invierno es la estación del silencio, de la reflexión, cuando la tierra parece entrar en letargo y la vida se retira de los campos , pero sigue ahí, latente, esperando que Perséfone regrese del Inframundo, que Amaterasu abandone la Cueva Sagrada y Ahura Mazda venza a Ahrimán, para que una vez más, la luz triunfe sobre la oscuridad. Os dejo con los hermosos versos de Pablo Neruda y deseo a todos los lectores del Mentidero un feliz invierno y gozad de su serena belleza

 Llega el invierno. Espléndido dictado
me dan las lentas hojas
vestidas de silencio y amarillo.


Soy un libro de nieve,
una espaciosa mano, una pradera,
un círculo que espera,
pertenezco a la tierra y a su invierno.


Creció el rumor del mundo en el follaje,
ardió después el trigo constelado
por flores rojas como quemaduras,
luego llegó el otoño a establecer
la escritura del vino:
todo pasó, fue cielo pasajero
la copa del estío,
y se apagó la nube navegante.


Yo esperé en el balcón tan enlutado,
como ayer con las yedras de mi infancia,
que la tierra extendiera
sus alas en mi amor deshabitado.


Yo supe que la rosa caería
y el hueso del durazno transitorio
volvería a dormir y a germinar:
y me embriagué con la copa del aire
hasta que todo el mar se hizo nocturno
y el arrebol se convirtió en ceniza.


La tierra vive ahora
tranquilizando su interrogatorio,
extendida la piel de su silencio.


Yo vuelvo a ser ahora
el taciturno que llegó de lejos
envuelto en lluvia fría y en campanas:
debo a la muerte pura de la tierra
la voluntad de mis germinaciones.

Decía Francis Bacon que “la sabiduría de un copo de nieve supera la de un millón de sabios” La belleza de la Naturaleza no hace diferencias entre las estaciones del año, todas son un poema perfecto de armonía y hermosura, que nos llega al alma y nos sobrecoge por su perfección. Y en el momento más oscuro del invierno ya se anuncia la luz de la que nacerá la primavera, las flores, el verde de los árboles y la vida despertará de su letargo. No dejemos de vivir el invierno, amemos su belleza diferente, reflexiva, silenciosa, quieta.¡¡ Feliz Invierno a todos los lectores del Mentidero!!(imagen procedente de http://eltiempo.lasprovincias.es )

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EL EQUINOCCIO DE OTOÑO, EL SOLEMNE ADAGIO DEL INVIERNO

Si acudimos al Diccionario de la Real Academia Española encontramos la siguiente definición del otoño, tan precisa como poco poética “Estación del año que, astronómicamente, comienza en el equinoccio del mismo nombre y termina en el solsticio de invierno” y también hallamos otro significado que nos recuerda el sentido melancólico de esta estación del año, cuando es utilizado como metáfora del declive de la vida hacia el ocaso de la vejez, el invierno del ser humano , como así lo define el Diccionario “Período de la vida humana en que esta declina de la plenitud hacia la vejez”. Asociamos el otoño al final del verano, cuando la luz mengua de día en día mientras la noche extiende su dominio , lo que George Sand decía con palabras mucho más hermosas “El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno”, como en una sinfonía de cuatro movimientos, el otoño sería el que anuncia el final de esta composición formada por las cuatro estaciones.
Desde que comencé a escribir el Mentidero he ido saludando a cada nueva estación del año dedicándole un artículo, y así dimos la bienvenida a la primavera y después el verano, mañana, 23 de septiembre  de 2011 , a las 11:05  de la mañana hora oficial de la Península Ibérica el otoño iniciará su andadura en todo el hemisferio norte , pues en el hemisferio sur recibirán con los brazos abiertos a la primavera,  por lo que felicito a los muchos lectores del Mentidero en las naciones latinas hermanas al otro lado del océano, porque entran en la que, para mi, es la estación más hermosa del año. Por lo tanto , mañana se producirá el equinoccio de otoño en el Hemisferio Norte y el equinoccio de primavera en el Hemisferio Sur, pero recordemos que era el equinoccio , aunque lo vimos en su momento cuando hablamos de la primavera.
Esquema de las estaciones en el hemisferio Norte, que es el opuesto al del Hemisferio Sur. En el equinoccio de primavera y de otoño se iguala la duración de la noche y del día en todo el planeta excepto en los Polos. A partir de mañana 23 de septiembre en el Polo Norte se inicia la larga noche de seis meses y en el Polo Sur un largo día de la misma duración.  El Sol se halla sobre la vertical de ecuador a la misma distancia del Norte y del Sur  y por eso se produce esa igualdad que se rompe a partir de mañana cuando en el Hemisferio Sur el día siga creciendo en detrimento de la noche mientras que en el Hemisferio Norte sucede justo lo contrario (imagen procedente de http://www.elblogalternativo.com )
Tenemos que saber que hay dos equinoccios, el de primavera que celebramos ahora en el hemisferio  sur, mientras que en el hemisferio norte tiene lugar ahora el equinoccio de  otoño. El termino equinoccio procede del latín “aequinoctium” que significa “noche igual” y es esto lo que ocurre en el equinoccio, el día y la noche tienen la misma duración en toda la Tierra, con excepción de los polos. Esto se produce porque el Sol alcanza su cenit o punto más alto sobre el ecuador, hallándose a la misma distancia de los dos polos, Norte y Sur, y la luz solar cae igual sobre los dos hemisferios marcando la transición del invierno a la primavera y del verano al otoño según en el hemisferio en el que nos encontremos. Ahora, en el caso del hemisferio norte donde vivo , los días seguirán perdiendo horas de luz , mientras en el Hemisferio Sur seguirán creciendo hasta el solsticio de verano que coincidirá con el solsticio de invierno en el Norte.
¿Cual es el origen de su nombre, otoño? Su origen está en la palabra latina “autumnus”, formada a su vez por la unión de las palabras “auctus” , que podría traducirse por aumentar o plenitud , y “annus” que significa año por lo que la palabra otoño podría traducirse como “que llega la plenitud del año”, quizás un significado contradictorio con la imagen que tenemos del otoño, como una época de declive pero que estaría justificada porque en esta estación es cuando muchos cultivos llegan a su madurez para ser recogidos y por lo tanto alcanzan su plenitud, si usásemos ese mismo sentido para las personas cambiaríamos la forma de ver la madurez, no como una etapa de declive, sino como un tiempo de plenitud , y hay quienes buscan su origen en Vertumnus, el antiguo dios etrusco de las estaciones , del cambio y crecimiento de las plantas y también de los jardines y los árboles frutales.
El mito de Deméter y su hija Perséfone, donde esta última es secuestrada por Hades para llevarla al Inframundo fue la explicación de la mitología griega a las transformaciones que causan las diferentes estaciones. En el mito los meses que Perséfone pasa en el inframundo son los meses de sequía , cuando todo está marchito, mientras que su regreso a la Tierra junto a su madre Deméter marca el comienzo de la vida en la Tierra . Según otras versiones del mito, cuando Perséfone va al inframundo es en los meses de verano, donde por el calor es cuando la tierra de Grecia es más estéril, mientras que el otoño y el invierno es un tiempo de lluvias y temperaturas suaves , y es  cuando Perséfone se hallaría junto a su madre (imagen procedente de http://nadbel.blogspot.com )
Cuando mañana se produzca el equinoccio, en el Polo Norte terminarán los seis meses de luz para empezar una larga noche de seis meses , a la inversa que en el Polo Sur. En el hemisferio Norte este transito del verano al otoño recibe el nombre de equinoccio autumnal, y en el hemisferio sur, donde pasan del invierno a la primavera, equinoccio vernal. Pero el otoño es también la estación en la que las religiones antiguas lo asociaban  con la muerte del dios o del héroe, con el poder destructor de la diosa madre y el comienzo de una época de inseguridad para los seres de la Tierra. Una vez más el mito griego tiene una explicación para el cambio de estación, la historia de Demeter y Perséfone, que ya conté en su momento pero que os recuerdo ahora
 En la mitología griega la diosa Démeter , la “Madre Tierra” o “Madre del Grano”, era la hija de Cronos, padre de los dioses Olímpicos, y de Rea. Entre los hermanos de Démeter se hallaban Zeus,el rey de los dioses, Hades, el dios de los muertos y los infiernos y Poseidón, el dios de los océanos. Démeter tenía como misión cuidar los cultivos y la fecundidad de la tierra . Tenía una hija llamada Perséfone , de gran belleza, y Hades, el dios de los muertos se fijo en ella y mientras estaba cogiendo flores en el campo junto a las Oceánides, Hades la raptó y la llevo a su reino en los infiernos.Aunque Perséfone gritó pidiendo la ayuda de Zeus, este no la oyó y sólo Helios, el sol, y Hécate, diosa de la hechiceria, se percataron de lo que había sucedido. Helios contó a Démeter que su hija había sido secuestrada por Hades y culpó a Zeus de haber dado permiso a su hermano Hades para ello. Llena de dolor, Démeter se negó a permanecer en el Olimpo y disfrazada como una anciana llegó hasta una ciudad del Ática, Eleusis, donde halló refugio en la corte del rey Céleo.
CUATRO ESTACIONES DE VIVALDI: EL OTOÑO
Como estoy haciendo en cada una de las estaciones, la mejor forma de darle la bienvenida es con la correspondiente estación de la obra “Las Cuatro Estaciones” de Antonio Vivaldi (1678-1741). La belleza de su música nos describe como se recibía la nueva estación entre los campesinos, después de terminar la recolección
1º MOVIMIENTO : ALLEGRO
En este movimiento los campesinos celebran con alegría , bailando y cantando, el final de la recolección de la cosecha
2º MOVIMIENTO: ADAGIO MOLTO
La fiesta continua hasta que finalmente el sueño y el vino les vence y se quedan dormidos
3º MOVIMIENTO: ALLEGRO
En esta última escena del “Otoño” un grupo de cazadores se dirige acompañado por los ladridos e sus perros a cazar en el bosque  
Pero cuando su identidad fue desvelada decidió marcharse también de Eleusis, y vagó por la Tierra hasta que decidió detener las cosechas. Zeus y los demás dioses del Olimpo le rogaron que permitiese que los cultivos creciesen de nuevo, pero Démeter se negó y amenazó con matar a toda la humanidad de hambre si Hades no permitía que su hija Perséfone regresara con ella. Zeus ordenó a Hades que trajese a Perséfone desde el Hades, lo que éste cumplió no sin antes hacer que Perséfone comiera  seis  granos de granada, símbolo de la indisolubilidad del matrimonio.Cuando Perséfone regresó junto a su madre ,esta le preguntó si había comido algo en el reino de Hades, pues de haberlo hecho tendría que regresar junto a su esposo. Perséfone le confesó que había comido las seis semillas de granada, lo que significaba que tendría que vivir seis meses en el Hades , cuando llegara el invierno ,y seis meses con su madre Deméter, al comenzar la primavera . Así que mañana Perséfone regresará al Inframundo junto a su esposo Hades, y por ello la tierra enfriará y las plantas se marchitarán hasta su regreso en el equinoccio de primavera. O eso creían los griegos.
Este mito de fertilidad y muerte, de primavera y otoño,  el mundo subterráneo donde vive Perséfone desde el equinoccio de otoño al de primavera simboliza el grano sembrado, mientras que cuando Perséfone regresa al lado de su madre después del equinoccio de primavera es cuando la semilla sembrada en otoño germina para alimentar a hombres y animales  y permitir la vida en la Tierra. Por eso, cuando llegaba el equinoccio de otoño , se celebraban en Atenas las Fiestas Eleusinas. Los Misterios Eleusinos se dividían en dos, los menores, celebrados en el mes de marzo y los misterios mayores que se celebraban en el mes de  boedromion, que coincide con nuestro actual septiembre.y se prolongaban desde el 16 hasta el 25 de este mes.La celebración se iniciaba con una procesión desde el cementerio de Atenas, el Cerámico , hasta Eleusis  a través de la Vía Sagrada, Una vez allí se practicaba un día de ayuno en recuerdo al ayuno de Deméter cuando buscaba a Perséfone  y este ayuno se concluía tomando una bebida hecha de cebada y poleo que se conocía con el nombre de Kykeon
DOCUMENTAL SOBRE LOS MISTERIOS DE ELEUSIS
En este documental nos explican el mito de Deméter y Perséfone , el mito de la muerte y el renacimiento, aunque veréis que los nombres no coinciden ya que yo he utilizado los nombres griegos y en el documental mezclan nombres romanos y griegos   
Luego, aquellos que ya estaban iniciados en los misterios eran conducidos a una gran sala llamada Telesterion, donde les mostraban las supuestas reliquias sagradas de Deméter. Pero los que allí entraban no debían  hablar sobre lo que sucedía en el interior o podían ser condenados a muerte. Es en este misterio donde algunos dicen que tendría efecto el Kykeon, que sería el que causaba las visiones colectivas que se producían en los Misterios de Eleusis y que explican su longevidad, pues estos Misterios se practicaron durante un milenio. Se cree que la cebada usada para prepararlo estaba contaminada con el cornezuelo del centeno, un hongo que contamina el centeno y que producía alucinaciones y una dolencia conocida como ergotismo, aunque también fue conocida a lo largo de la historia como “Fuego de San Antonio”, “Fuego del Infierno” o “Fiebre de San Antonio”. Las sustancias producidas por este hongo parasitario son derivados del ácido lisérgico, la base del LSD, y su efecto más llamativo eran las alucinaciones, aunque si el envenenamiento de cornezuelo era agudo podía provocar la gangrena de las extremidades e incluso la muerte.
Esta enfermedad estuvo muy difundida durante toda la Edad Media , sobre todo en el otoño cuando se celebraban las fiestas después de recoger las cosechas .No olvidemos que los peores meses para los campesinos no eran los del invierno , sino los del verano, en particular julio, cuando todavía no habían empezado  la recolección de las cosechas y ya habían consumido las provisiones del año anterior. Por eso, la llegada del otoño era un tiempo feliz, con la recogida de la cosecha y con los almacenes llenos de alimentos. Se llegaron a crear hospitales sólo para atender a los afectados de este mal, regidos por la Orden de San Antonio Ermitaño  y donde el mejor remedio era dejar de alimentarlos con pan de centeno y hacerlo con pan blanco de trigo. En ese poema del siglo XIV vemos como pasaban hambre los campesinos en el mes de julio, antes de las cosechas del otoño 
“Lucha entre el Carnaval y la Cuaresma” de Pieter Brueghel el Viejo. Aquí podemos ver a muchos hombres deformados o con miembros mutilados, síntomas todos ellos de ergotimo o Fuego de San Antonio, causado por el hongo conocido como cornezuelo del centeno que provocaba alucinaciones, la constricción de los vasos sanguíneos y en muchos casos la gangrena de los miembros . Según crónicas de la época los afectados por ergotismo “atormentados por dolores atroces, lloraban en los templos y en las plazas públicas.Esta enfermedad pestilencial, corroía los pies o las manos y alguna vez, la cara “ Las extremidades se volvían negros, secos y arrugados hasta que se desprendían solos (imagen procedente de http://www.encarnaval.com)

 

“Ni un penique me queda, así que no puedo comprar pollos ni gansos ni cerdos. Cuanto tengo es un par de quesos frescos , un poco de crema  y requesón, un pastel de avena y dos hogazas de habas y salvado que he horneado para mis hijos. ¡Dios mío, ni un pedacito de tocino , ni un guiso para freírte una tajada con cebollas! Pero aún me queda algo de perejil y ajo, y muchas calabazas , y una vaca y un ternero , y una yegua para acarrear el estiércol, hasta que acabe la sequía. Y con estas pocas cosas tendremos que vivir hasta el primero de agosto, cuando espero empezar a recolectar mis campos. Entonces te obsequiaré con una fiesta, a fe mía que lo haré”  Y sin embargo , el otoño era saludado como una época de alegría ,como lo demuestra este poema anónimo hebreo en la España del siglo IX “Idos son los días del verano . Se aproximan tormentas , agolpándose unas tras otras  para verter su llanto sobre la faz terrena. El grano de ellas surgirá , y también el vino y el aceite. Las nubes prodigarán sus lluvias y del suelo la hierba harán brotar. Bulbos y semillas madurarán hermosos.Y los truenos proclamarán con resonante voz “¡Que aquellos que sembraron con lágrimas recojan hoy con cantos de alegría”

Archivo:Arcimboldo Otoño.jpg
Representación del Otoño por el pintor italiano Giuseppe Arcimboldo (1527-1593) que se hizo célebre por sus retratos donde a partir de flores, frutas, plantas, animales u objetos lograba formar una composición que guardaba parecido con la persona retratada. Junto con las otras tres estaciones fue realizada en 1573 . Sus retratos eran una especie de anuncio del surrealismo
Los poetas han convertido al otoño en la estación de la melancolía, y de ella decía Víctor Hugo que “la melancolía es la alegría de estar triste”  . Si ,al menos esa extraña tristeza que parece alegría pero sin el brillo de la primavera, es la que siento cuando camino por uno de nuestros bellos bosques, pisando la alfombra dorada de las hojas que rinden tributo a Perséfone y pretenden seguirla en su camino a los mundos subterráneos. La naturaleza parece convertirse en el adagio de una sinfonía, ralentizando su ritmo, apagándose los sonidos, preparando el camino para la silenciosa oscuridad del invierno con un último destello de belleza en las hojas rojas como el fuego y doradas como el oro que cubren con un manto de frágil y efímera hermosura el bosque otoñal. El escritor Albert Camus decía que “El otoño es una segunda primavera en la que cada hoja es una flor”, disfrutemos de su belleza, dejemonos seducir por su delicada melancolía y veamos en cada una de las hojas que el viento arrastra lejos una flor que anuncia la esperanza de una nueva primavera.
La sinfonía de colores del otoño no tiene igual en ninguna otra estación , una belleza frágil y efímera, una belleza melancólica que anuncia la llegada de la oscuridad y el frío del invierno, mientras la naturaleza se sume lentamente en un letargo del que despertará en primavera. En realidad, cada una de las estaciones es hermosa, sólo hace falta tener los ojos y el corazón abiertos para dejarnos cautivar por su hermosura  (imagen procedente de http://fondosypantallas.com )