MEMENTO MORI, PERO NO OLVIDES VIVIR

Memento mori! era una frase en latín que significa “Recuerda que vas a morir” y ,según la tradición, un esclavo se ocupaba de recordárselo a los generales romanos victoriosos en la batalla, para evitar que sus triunfos les envanecieran demasiado, recordándoles de esta forma que todo en la  existencia del hombre es fugaz, que nada de lo que hace está destinado a perdurar excepto en el recuerdo, y aún éste termina desvaneciéndose en el tiempo. Mis lectores me perdonarán si hoy dedico mi artículo no a un tema de historia, ni tampoco a algún conflicto social de los muchos que afectan al mundo, sino a algo más personal, a la importancia de vivir cada minuto, cada instante de la existencia y hacer que cada momento cuente, tenga un sentido y no convirtamos los días en una mera sucesión de horas sin vivir, que no dejan huella en nuestra memoria. Por eso he titulado este artículo “Memento mori, pero no olvides vivir” . Si , la muerte está siempre presente y quizás sea ella la que da el sentido a la existencia poniendo un límite, un plazo que nos obliga a dar un argumento a ese tiempo cuya duración desconocemos

Hace apenas unos días moría el creador de Apple, Steve Jobs (1955-2011), al que se han dedicado paginas de periódicos y portadas de revistas , horas en la radio y la televisión, glosando su figura, cantando loas por sus logros empresariales , por su talento, por su genio puesto al servicio de la humanidad en el sentido de lograr facilitarnos la comunicación y las relaciones entre las personas , aunque no fuera de manera altruista , sino a través de una empresa con la que obtendría grandes beneficios. Pero en este artículo me interesa no tanto por su éxito empresarial sino como ejemplo del estimulo de la muerte, del recuerdo de que tenemos que morir, para vivir más intensamente. Hoy no hablaré sobre su biografía, de la que ya hemos tenido continuas referencias  en todos los medios, pero si quiero recoger algunas de sus palabras que suenan como un despertador en la conciencia de quienes las leen o escuchan, son un grito de vida a pesar de la muerte.

Steve Jobs, fundador junto a su socio Steve Wozniak del gigante empresarial Apple en 1976 ,supo enfrentarse con coraje a la enfermedad mortal que padecía , una enfermedad que según él mismo decía le ayudó a  Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razones para no seguir a tu corazón” (imagen procedente de http://www.bitnube.com )

Desde el año 2004 al fundador de Apple el tiempo le corría en su contra, y le había hecho ser consciente de las cosas que son importantes, como le sucede a todo ser humano cuando debe enfrentarse a situaciones donde no puedes escapar y tienes que hacer frente a ellas. Decía Jobs “recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo-todas las expectativas externas, todo el orgullo , todo el temor al ridículo o al fracaso, todo eso – desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente lo importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razones para no seguir a tu corazón” Cuando tomamos una decisión en la vida lo que casi siempre nos paraliza es el miedo, el miedo a equivocarnos, el miedo a que pensarán los demás de nosotros, el miedo al fracaso, el miedo al ridículo.

El escritor inglés Aldous Huxley decía “El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.” Los grandes regímenes tiránicos del siglo XX, desde el estalinismo soviético hasta el nazismo y tantos otros regímenes de terror que asolaron la humanidad  durante ese siglo sangriento, se mantuvieron por el miedo, esa fuerza paralizante del ser humano que le impide ser él mismo y expresar sus pensamientos y sentimientos, le impide ser él para convertirse en algo parecido a lo que podría ser, una sombra de si mismo. Tiene razón Jobs, no tenemos nada que perder, porque , en realidad, nada es nuestro, la vida es un préstamo y de nosotros depende lo que hagamos con ese préstamo. Podemos enterrarlo ,como haría un avaro con su dinero , o podemos usarlo, viviendo, para que nos ofrezca su máximo rendimiento.

Según cuenta la tradición cuando un general romano realizaba el desfile de la victoria por las calles de Roma, llevaba junto a él a un esclavo que le decía “Respice post te!Hominem te esse memento” que significa “mira tras de ti!Recuerda que eres un hombre” y que hoy solemos resumir en la expresión “Memento mori”. Recordar que tenemos que morir es necesario para no olvidarnos de vivir (imagen procedente de http://dacostilla.wordpress.com )  

Y sigue dicéndonos Jobs “Cuando tenía 17 años leí una cita que decía , “si  vives cada día como si fuera el último, algún día acertarás”. Desde entonces , me miro en el espejo cada mañana y me pregunto “Si hoy fuera el último día de mi vida , ¿querría hacer lo que voy a hacer?” Si la respuesta es “no” durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo”. ¿Cuantas veces nos preguntamos eso?¿lo hacemos alguna vez? La pregunta que se hacía Steve Jobs es una de las más importantes en la vida de una persona, porque si la respuesta es no estás llevando la vida de otro , no la tuya, estas eligiendo el camino equivocado conscientemente, y la vida no te dará una vida nueva para que si sale mal tu experimento puedas repetirlo en otro ensayo. Si renuncias a vivir tu vida, la pierdes y no habrá nuevas oportunidades. Pero , como escribía el filósofo español Julián Marías, el hombre no esta nunca terminado, no hasta su último suspiro. Siempre hay tiempo para la rectificación , para la corrección de los errores, para recuperar la autenticidad de nuestro ser, aunque cuando antes lo hagamos de más tiempo dispondremos para vivir

Otra  de las frases de Jobs era “tu trabajo va a llenar buena parte de tu vida. La única forma de estar satisfecho es un trabajo que te parezca fantástico. Y la única forma de conseguirlo es amar lo que haces. Si todavía no lo has encontrado,sigue buscando. No te rindas. Cuando lo encuentres te darás cuenta en lo más profundo  de tu corazón” Sus palabras, más que al trabajo, parecen referirse al amor, pero tiene razón, sacrificamos nuestras vidas en muchas ocasiones en trabajos que no nos aportan nada, que no significan nada para nosotros, pero es necesario ganarse la vida con algo y por eso los hacemos. Pero sigue siendo el miedo nuestro enemigo. El miedo al futuro, a lo que pasará si dejamos ese trabajo o lo perdemos aunque no nos guste , aunque suponga una pesada carga y no un estimulo. Es cierto que, por desgracia, en muchas sociedades la gente no es dueña de su destino, las circunstancias sociales, políticas, la ausencia de libertad o la pobreza de una nación impiden a muchas personas tener poder sobre su destino.

“Las edades de la vida” del pintor alemán Hans Baldung(1484-1545) que se inspira en el Memento mori, donde la Muerte, trata de arrastrar a una anciana, que, a su vez, quiere llevar consigo a la joven que trata de resistirse a ella. En aquel tiempo la presencia de la muerte y la conciencia de lo efímera de la existencia estaba mucho más presente en la mente de la gente, ya que la esperanza de vida era casi la mitad de la que gozamos hoy en día. Sin embargo, en nuestra época, debido a la prolongación de la vida, tendemos a olvidarnos de su presencia. Como escribía el austriaco Stefan Zweig “No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre” (imagen procedente de http://www.uninet.edu )

Pero esto no es así en las sociedades occidentales, donde nacemos con el derecho a la educación, donde podemos elegir nuestro camino y disponemos de las herramientas para construir nuestro propio destino. El escritor inglés George Bernard Shaw decía “La libertad supone responsabilidad. Por eso la mayor parte de los hombres la temen tanto” . Si, la libertad en la que nacemos y nos educan nos convierte en responsables de nuestra vida , las decisiones que vamos tomando son las que dibujan nuestro destino  y si elegimos el trabajo que no queremos, o llevamos una vida que no es la que deseamos, en la mayoría de los casos será por nuestra propia responsabilidad, porque tomamos unas decisiones que nos condujeron hasta esa situación. Pero si nos sentimos perdidos lo que debemos hacer, como nos decía Jobs, es seguir buscando sin rendirse nunca, sin renunciar a los sueños por miedo al fracaso. El fracaso es siempre no intentarlo

Jobs nos aconsejaba “Tu tiempo es limitado , así que no lo malgastes viviendo la vida de otra persona . No dejes que te atrape el dogma, que es vivir como quieren las otras personas. No dejes que el ruido de las opiniones de los demás ahogue tu voz interior. Y, lo más importante, ten el coraje de seguir lo que te diga tu intuición. A veces la vida te golpea en la cabeza con un ladrillo. No pierdas la fe” En el año 2004 la vida golpeó a Jobs con la noticia de que padecía un cáncer de páncreas. En ese momento sabía que de poco le serviría el dinero, ni la fama, ni el prestigio empresarial o social, sólo se tenía a sí mismo y lo que hiciera con los días, semanas, meses o años que le quedasen.  Pero siguió trabajando y convirtió a Apple en una de las empresas más importantes del mundo y desarrolló nuevos aparatos que servirían para hacernos la vida un poco más fácil.  Ricos y pobres, jóvenes y viejos, la muerte nos pone a todos ante el mismo destino pero es nuestra la responsabilidad de lo que hagamos hasta ese momento.

Sobre Steve Jobs ha dicho el fundador de Microsoft, Bill Gates, “En el mundo rara vez se ve a alguien que tenga un impacto tan profundo como el que Steve ha tenido y cuyos efectos se dejarán sentir durante muchas generaciones que están por venir.” No todos tenemos el talento de Jobs, pero si tenemos el nuestro propio, y tenemos que descubrirlo y usarlo en nuestra vida, asumir el riesgo a perder, porque si no arriegas no vives, y eso si es un fracaso. Y nunca es tarde para decidirte a vivir, a arriesgar  (imagen procedente de http://gaizkamanerolopez.blogspot.com)

Él decía “no me interesa nada ser el más rico del cementerio. Irme a dormir cada noche sabiendo que hemos hecho algo maravilloso. Eso es lo que me importa” Eso es lo que importa, todo lo demás no nos dará ni un atisbo de felicidad  aunque la sociedad le de mucho valor. En las frases que he recogido en este artículo Jobs nos transmite la necesidad de ser valientes, de ser fieles a nosotros mismos, de no buscar el poder o el dinero, esa no es la ambición que necesitamos, sino la ambición de ser quienes somos, de encontrar nuestro camino y compartirlo con los demás. Las dos cosas son necesarias en la vida, recordar que vamos a morir, y no huir de la muerte como hacemos en Occidente, donde actuamos como si no existiera, borrándola de nuestra mente aunque sabemos que al final nos capturará, y también no olvidarnos de vivir, pero de vivir de verdad y no representar un papel hasta el día de la muerte.

Al principio de este artículo, con un carácter más personal de lo que es habitual en el Mentidero, hablaba de la importancia de vivir cada minuto. Ayer fue mi cuarenta cumpleaños, una edad que en otra época de la historia abriría la puerta a la ancianidad, las enfermedades me acosarían, las fuerzas ya me estarían fallando y mi esperanza de vida se estaría agotando. Hoy en día lo llamamos madurez y puede extenderse muchas décadas en la vida del hombre, pero la muerte siempre esta presente , puede sorprendernos en cualquier momento y por eso mismo debemos vivir cada instante en plenitud, luchando sin rendirnos por ser nosotros mismos y por tratar de vivir la vida de tal forma que al final de la noche podamos decir que al menos hemos tratado de hacer algo maravilloso. Nadie puede asegurar el éxito en la vida, puede que por mucho que lo intentes , no consigas nada, pero el fracaso está asegurado cuando huimos de la vida, cuando nos escondemos de nosotros mismos y dejamos que la existencia nos pase al lado sin apenas rozarnos.

Steve Jobs(derecha) y Steve Wozniak(izquierda), los dos socios fundadores de Apple en 1976. Wozniak diría sobre su amigo de juventud  “Las personas, a veces, tenemos metas en la vida. Steve Jobs superó cada una de las que se impuso”  pero él mismo decía que su éxito no era ganar dinero, ni la fama, sino llegar al final del día y tener la sensación de haber hecho, o al menos haber intentado, conseguir algo maravilloso. No todos podemos conseguir lo que él hizo, al contrario, sólo unos pocos elegidos pueden lograrlo, pero vivir cada momento con intensidad, dar lo mejor de nosotros  y no rendirnos nunca está al alcance de cualquiera de nosotros y merece la pena (imagen procedente de http://www.arroba.com.mx )

Pido disculpas a mis lectores habituales por este artículo que guarda poca relación con los temas cotidianos del Mentidero, pero hoy necesitaba escribir sobre ello, para recordarme a mi mismo no olvidarme de vivir. El Mentidero es para mi más que un blog, es una forma de comunicarme con personas que viven muy lejos, a las que quizás nunca conoceré, es una forma de dialogar, de aprender juntos, de buscar respuestas y hacernos nuevas preguntas, es una parte de mi vida, una parte que me hace ser yo mismo, que me hace ser feliz , que me proporciona muchas alegrías y me da valor para afrontar otros retos. Por eso quería compartir estas palabras y las de un hombre como Jobs, que se enfrentó con entereza  a su enfermedad y supo tener en cuenta a la muerte pero no se olvidó de vivir, y vivió hasta el último momento. Para todos los lectores del Mentidero les deseo que nunca les falte el coraje , las ganas, el entusiasmo y la ilusión de vivir, en todo momento y circunstancia. Como nos decía Jobs, “Ya estas desnudo. No hay razones para no seguir a tu corazón”

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UN CUENTO CHINO , O COMO SI NO CAMBIAS LA VIDA TE LA PUEDE CAMBIAR UNA VACA

Hace ya unas semanas que no escribía sobre una película , lo que suelo hacer en el Mentidero una vez por semana, y no ha sido porque no haya ido al cine sino porque solo lo hago sobre aquellas películas que de alguna forma me emocionan, me divierten, me hacen reír o provocan mis lágrimas. El cine como el teatro tienen la fuerza de conmover el espíritu del hombre, combinando la imagen y la palabra, aunque en el cine actual cada vez nos olvidamos más de la importancia de la palabra , del diálogo, que es el esqueleto y los cimientos sobre los que debería erigirse el resto de la estructura , para centrarse en las imagenes, que gracias a los avances tecnológicos adquiere un alto nivel de perfección. Pero ningún efecto especial puede sustituir a una frase , a una palabra bien dicha , pues, como dijera el escritor inglés del siglo XVII Richard Burton “una palabra hiere más profundamente que una espada”, ni tampoco a la fuerza de la mirada de un gran actor, capaz de transmitirte todos los sentimientos que alberga el alma de un ser humano sin mover sus labios.
Por desgracia, cada vez cuesta más hallar este tipo de películas, sin necesidad de que sean obras maestras, pero que presentan personajes auténticos, reales aún en la ficción, con los que puedes empatizar, con los que puedes compartir una historia como si estuvieras viviéndola con ellos y que incluso, cuando las luces del cine se encienden y sales por la puerta a la calle para encontrarte con la realidad cotidiana, durante un tiempo siguen acompañandote los personajes, como esas personas con las que de alguna forma estableces una conexión aunque sólo las hayas visto un momento y apenas intercambies unas miradas y unas pocas palabras. Y ayer vi una de esas películas, que, quizás no sea una gran película, ni pase a la historia cinematográfica, es posible incluso que pase de puntillas por las carteleras rodeada de grandes producciones que acaparan decenas de salas de cine, pero el éxito de una película no lo mido por su recaudación, ni por las críticas de los expertos, ni por los premios, sino por la emoción que despiertan en mi, y ha sido el caso de la película de la que os hablo hoy.
TRAILER DE “UN CUENTO CHINO ” DE SEBASTIÁN  BORENZSTEIN CON RICARDO DARÍN
“Un cuento chino” es la película dirigida por el director argentino Sebastián Borenzstein(1963), autor de otras dos películas tituladas “La suerte esta echada” en 2005 y “Sin memoria” en 2010 de las que por desgracia no puedo hablaros porque no las he visto, pero me propongo recuperarlas después de ver su tercer largometraje. Debo reconocer que lo que me impulsó a verla fue en particular la presencia de ese gran actor , perteneciente a la larga tradición de buenos actores argentinos como los veteranos y geniales Hector Alterio(1929) o Federico Luppi (1936), que se llama Ricardo Darín(1957) al que descubrí ya tardíamente en “Nueve reinas” en 2000 , un actor que va ganando con el paso de los años , incrementando su magnetismo en la pantalla, el poder de su mirada, algo tan importante en un actor porque con ella puede expresar sentimientos mejor que con lineas y lineas de diálogos.
¿De que trata “Un cuento chino”?No os puedo contar mucho sobre su argumento para no robaros el placer de ir descubriéndola por vosotros mismos mientras Borenzstein va tejiendo los hilos de los destinos de sus personas, que se cruzan en un punto determinado de su existencia de la forma mas insospechada para cambiar la vida de sus protagonistas. La primera escena , sorprendente, surrealista, os arrancará una sonrisa y también os desorientará, os preguntaréis ¿de qué trata, que nos va a contar? El director resume la película con una sola frase “la historia de un argentino y un chino unidos por una vaca que cae del cielo”, y es el mejor resumen que se puede hacer de la película. Es una historia sencilla , de pocos personajes, que se desarrolla en el pequeño mundo de un ferretero de un barrio de Buenos Aires. Asistimos a sus rutinas cotidianas, a su vida organizada, monótona, previsible, cómoda y, por supuesto, aburrida y solitaria.
Como Roberto, así se llama el personaje interpretado por Ricardo Darín, muchas personas esconden en su alma algún dolor del pasado y ese dolor les lleva a esconderse de la vida , a no arriesgarse a vivir por miedo a ese dolor, al sufrimiento que en muchas ocasiones va aparejado a la existencia, y eligen o elegimos una forma de vivir disminuida, como si despojásemos a nuestros días de pasión, de emoción, de riesgo Cierto, es una forma de evitar  problemas pero también es una forma de no vivir, de convertirse en un espectador que presencia los dramas y comedias de los demás mientras tu permaneces quieto, contemplando como el río de la vida pasa a tu lado sin mojarte los pies. “La insignificancia es una garantía de seguridad” escribía el fabulista griego Esopo, y en eso se convierte la vida cuando rechazas vivirla, cuando te ocultas debajo de un caparazón para que no te hagan daño, en una insignificancia, en algo que no tiene importancia ni para ti mismo.
Cartel de “Un cuento chino” estrenada el 17 de junio en España y número uno en Argentina. Otro de los ejemplos del buen cine argentino y , en particular, de sus buenas comedias donde solemos hallar un poso de amargura aunque en este caso abandonaremos el cine con una sonrisa y un mensaje de esperanza. En la imagen Ricardo Darín y ,por supuesto, la vaca, cuya presencia gravita sobre la historia que nos narra Sebastián Borenzstein que urdió esta historia basándose en un hecho real , insólito pero cierto que sucedió en 2007 a un pesquero japonés y cuya historia publicada en los periódicos podéis encontrar al final de este artículo ( imagen procedente de http://www.elpais.com )
Pero ,por fortuna para el ser humano, no es fácil permanecer al margen de lo que sucede a tu alrededor , ni siquiera si tienes un comportamiento de ermitaño como el de Roberto.  ¿El destino , el azar? Cada uno puede darle un nombre, pero hay momentos en la vida donde de pronto sucede algo que  pone patas arriba tu mundo, que cambia la forma en que ves las cosas, y lo que hasta ese instante eran certezas se transforman en incertidumbres, en zozobra, en preguntas , lo que expresaba mejor Oscar Wilde cuando decía “A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante”  Roberto se ha pasado años sin vivir, se ha limitado a existir, pero el personaje más insospechado alterara el pantano barométrico en que se ha convertido su vida, un joven chino que encuentra de una forma que también podríamos preguntarnos si es el destino o la casualidad.
Jun, interpretado por Huang Sheng Huang , ha llegado a Argentina para buscar a un familiar, pero no sabe ni una palabra de español. Por circunstancias que no os puedo contar para no desvelar la película , terminará viviendo en casa de Roberto que aunque es gruñón y aparenta rechazar la compañía de los demás, conserva un corazón noble y una bondad natural que en contra de sus costumbres le conducen a introducir en su mundo organizado, donde hasta el momento de dormir está reglamentado, pues no apaga la luz hasta que sean exactamente las 23 horas, a ese otro personaje perdido en un país extraño, donde no conoce a nadie ni tampoco se puede comunicar. También aparece en este momento otro personaje , Mari, papel que desempeña con gran dulzura y sensibilidad Muriel Santa Ana(1970), que trata de romper la coraza con la que se ha protegido Roberto, aunque no consigue llegar hasta él.
Sobre estos tres personajes girará la historia de esta película, con un tiempo pausado como lo es la vida de Roberto, hecha de cosas cotidianas y monótonas, el desayuno de las mañanas, la atención a los mismos clientes en la ferretería, la cena en soledad y su afición favorita, recortar noticias curiosas en los periódicos que le trae uno de sus escasos amigos. Asistimos a como esa estructura estable que consituye su vida comienza a tambalearse con la presencia de Jun y el amor de Mari pero lo vemos con una sonrisa, porque el contraste entre el carácter huraño de Roberto y la desorientación  y perplejidad de Jung, más de una vez nos hará reír, como también lo hará el retrato del comportamiento prepotente de un policía o del personal de la embajada china en Buenos Aires. Pero es un humor que no se basa en la exageración, al contrario, en una realidad en la que nos podemos ver reflejados o que, al menos, nos resulta identificable porque forma parte de la vida.
Ricardo Darín en "Un cuento chino"
Ricardo Darín (Roberto) y Huang Sheng Huang(Jun)  recibiendo las instrucciones del director Sebastián Borenzstein durante el rodaje de “Un cuento chino” donde el contraste entre dos personalidades tan distintas como la del huraño y rutinario ferretero , desengañado de la vida, y el joven chino , desconcertado ante una realidad tan ajena al mundo del que procede nos arrancará más de una sonrisa y también alguna lágrima (imagen procedente de http://www.osandes.com.ar )
La vida interior que anima este largometraje la define una vez más con mucho acierto el propio Sebastián Borensztein “Cuanto más lejos te escapes de ti mismo, más cerca vas a estar de ti. Cuanto más te cierres dentro de ti , mayor sera el golpe que te hará salir” No se puede vivir siempre escondido , huyendo de los problemas por muy dolorosos que estos sean, porque hacerlo es renunciar a la vida y hay unas palabras de Leonardo da Vinci que creo que son muy ciertas “quién no valora la vida no se la merece”. La vida no es que sea lo más importante que tenemos, es que es lo único que tenemos , la vida, mi vida , soy yo y si renuncio a vivirla por temor estoy renunciado a lo que soy. Y la vida es inestable, evoluciona, cambia, se transforma y nos transforma con ella , porque el cambio es vida y lo que no cambia está muerto. Sin saberlo, sin ser consciente de ello, Roberto ha renunciado a vivir , está muerto aunque siga comiendo, respirando y durmiendo.
Quizás “Un cuento chino” sea eso que ahora llaman una “película pequeña”, porque apenas tiene acción y su historia se basa en los personajes y no en lo que les rodea, pero para mi es una gran película porque habla de personas y no de cosas, habla de sentimientos eternos como el amor, la soledad, el miedo , la amistad, la intolerancia, la comprensión y , sobre todo, entiendo que habla de esperanza. Había un filósofo español llamado Julián Marías, discípulo de otro gran filósofo del siglo XX, José Ortega y Gasset, escribía “la persona humana nunca está conclusa , siempre en camino,haciéndose, con posibilidad de dilatación e intensificación” y afirmaba que nunca podemos dar por vista a una persona,porque mientras siga viviendo siempre hay tiempo para rectificar errores, para cambiar el rumbo, la trayectoria de su existencia, por lo tanto , siempre hay esperanza, basta con no cerrar los ojos y tener valor para vivir.
Los tres protagonistas de esta historia, Roberto al fondo contemplando a su nuevo y sorprendente compañero de casa , Jun, y a la sonriente y enamorada Mari(Muriel Santa Ana) que no se rinde a pesar de lo dificil que es alcanzar el corazón acorazado de Roberto. La vida en soledad puede ser más comoda y segura, pero el sentido de nuestra vida lo hallamos en los demás, amando, queriendo, compartiendo , aprendiendo siempre del otro (fotografía procedente de http://www.cine365.com ) 
Si acudes al Diccionario de la Real Academia define el “cuento chino” con una sola palabra “embuste” , el cuento chino es la vida de Roberto, él mismo se ha engañado , se ha creído que lo que hace es vivir , su mentira para huir del dolor se ha convertido en su realidad. Pero la realidad suele ser más persistente y tozuda que los escudos y murallas que los hombres levantan para protegerse de ella y la presencia de Jung será ese terremoto que hace que en un solo instante, como nos decía  Wilde más arriba, vivas mas que en muchos años. En definitiva, una película que os hará reír y que, quizás, también os pueda arrancar alguna lágrima  como fue mi caso, lo que siempre sucede cuando ves a personajes que tienen vida propia, que son humanos y que ponen voz y rostro a los sentimientos  y las emociones de nuestras vidas. Al final , saldréis del cine con una sonrisa en los labios y un corazón más ligero y con la alegría de sentirse vivos . Por mi parte, son motivos más que suficientes para sumergirse en esta historia y disfrutar de la gran interpretación de Ricardo Darín.
Pero no quiero terminar este artículo sin traer la noticia que guarda una estrecha relación con el origen de esta película y que justifica que nos anuncie que está basado en hechos reales. Es una noticia del año 2007, recogida por la agencia Reuter y que Sebastián Borensztein conocería a través del diario argentino “Clarín” y que he encontrado en el blog http://notainsolita.blogspot.com donde recoge el comunicado de Reuters  En ella podemos leer  
Una vaca cayó del cielo y nos hundió el pesquero
Creer o no creer. Ese fue el dilema que se les presentó a los tripulantes de una lancha patrullera rusa al rescatar a los naúfragos de un pesquero japonés. “Una vaca cayó del cielo y nos hundió el pesquero”, intentaron explicar los marinos en desgracia al ser rescatados. Ante la duda los rusos decidieron deteneros. La historia llegó a ser publicada por el diario Komsomolskaja Pravda , en una pequeña sección de noticias insólitas. Pero con el tiempo se descubrió que el relato de los náufragos japoneses era real. Investigaciones hechas por las autoridades rusas descubrieron que detrás de la insólita historia del hundimiento  del pesquero japonés había una banda de delincuentes. La historia fue publicada por el diario alemán Hamburger Morgenpost . Según descubrieron los investigadores rusos, un grupo de soldados se dedicaba a robar ganado y a transportarlo en avión. “Miembros de las fuerzas armadas rusas robaron un par de vacas y se las llevaron en un avión. Pero durante el vuelo las vacas se descontrolaron y ante la posibilidad de un accidente aéreo la tripulación se vio forzada a tirarlas al vacío”, dice el diario alemán citando el informe de la embajada  “con tan mala suerte que una de las vacas cayó sobre el pesquero japonés y lo mandó al fondo del mar”
Para saber como una vaca te puede cambiar la vida es mejor que os lo expliquen Roberto y Jung en “Un cuento chino” que de cuento chino , de embuste, tiene poco, y si mucho de verdad. 
Cuidado con las vacas que caen del cielo, os pueden cambiar la vida. O quizás no tengamos cuidado, porque cambiar es necesario como decía H.G.Wells “¿por qué se ha de tener miedo a los cambios?Toda la vida es un cambio” una idea que nos consigue transmitir entre emociones “Un cuento chino” gracias ¿a una vaca? Una buena metáfora de que la vida siempre nos prepara sorpresas y si no cambiamos nosotros nos obligará ella a hacer el cambio, ´tal vez a través de una vaca (imagen procedente de http://www.creceroperecer.com )
 
 
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¿QUE QUIEREN LAS MUJERES?UNA REFLEXIÓN SOBRE LA INSEGURIDAD DE LOS HOMBRES

En la novela “Ana Karenina” del gran escritor ruso Leon Tolstoi, se puede leer este diálogo entre dos hombres :

“La mujer, amigo mío, es un ser que por más que la estudias te resulta siempre nuevo
-Entonces vale más no estudiarla
-No!Un matemático ha dicho que el placer no está en descubrir la verdadera sino en el esfuerzo en buscarlo”

La frase más habitual cuando los hombres hablan sobre las mujeres es ese tópico de “no hay quién las entienda”  , muy similar a la que imagino que usan las mujeres para los hombres, ese “todos son iguales” y ambas afirmaciones son falsas , porque no hay dos seres humanos iguales ni se puede emplear generalidades cuando hablamos de los seres humanos. Sin embargo, creo que el hombre se halla mucho más desorientado sobre como comportarse con la mujer, como interpretarla y tratar de saber lo que realmente piensa y desea.
La verdad es que no creo ser el mejor para escribir sobre lo que quieren las mujeres, porque al igual que los demás también me hallo perdido, pero trataré ,al menos, de esforzarme en aclarar más que lo que quieren las mujeres, los esfuerzos más o menos torpes que hacemos para tratar de conocerlas un poco más, al menos desde mi punto de vista. Aunque en el fondo, se que ese esfuerzo estará condenado al fracaso si tengo en cuenta las palabras de alguien tan inteligente como Sigmund Freudhe aquí la gran incognita que no he podido resolver, a pesar de mis treinta años de investigación sobre el alma femenina¿qués lo que quiere la mujer?”
Sigmund Freud, el inventor del psicoanálisis y el pionero en el estudio del subconsciente se hallaba tan desorientado con respecto a las mujeres como cualquiera de nosotros y reconocía no saber nada sobre ellas después de 30 años de estudio
Lo primero que los hombres nos preguntamos es que buscan las mujeres en un hombre, que es lo que realmente les gusta o les atrae. En España hay un dicho un poco vulgar referido al hombre y que creo que la mayoría conocemos, ese tan descriptivo de que “mas tiran dos tetas que dos carretas”, porque en eso creo que el hombre es bastante más simple que la mujer. Para el hombre, el atractivo físico de la mujer es un imán, algo que le atrae incluso de forma involuntaria , pero creo que también es muy cierta esa frase de José Ortega y Gasset que nos dice que “la belleza que atrae rara vez es la belleza que enamora“, y tanto hombres como mujeres pienso que no se enamoran de un cuerpo, sino de una forma de ser , de una forma de mirar, de hablar, de comportarse, de todo ese conjunto de factores dificiles de describir y atrapar que constituyen la personalidad de un ser humano.
Pero volviendo a la pregunta ¿qué les gusta a las mujeres?¿qué les atrae? Si hablase por mi experiencia de estudiante, mi respuesta sería que las mujeres se enamoran de los chicos guapos de la clase, aunque yo había siempre oído eso tan bonito de que “la belleza está en el interior” . Yo me imaginaba que , al menos en mi caso, tenía tan interiorizada esa belleza que debía resultar invisible porque la verdad creo que tenían mucho más éxito los chicos físicamente atractivos. Pero el hombre siempre usa recursos para no perder su propia estima y en mi caso, como imagino que harán muchos otros hombres, era pensar “no tengo éxito alguno porque no soy atractivo aunque si inteligente” .
Entonces, como método de defensa, el hombre se crea en su mente la idea de que las mujeres sólo se sienten atraídas por los hombres guapos y no por los inteligentes, y , por supuesto, uno mismo se pone en el grupo de los inteligentes, porque sería demasiado duro pensar que eres feo y poco inteligente al mismo tiempo. Pero esta imagen es , por supuesto, falsa aunque no del todo. Según un estudio realizado por la Universidad de California  sobre 204 mujeres a las que se preguntó que eran las tres cosas que más les atraía de los hombres, un 44% dijeron que los ojos, un 36% que las manos y un 34% el sentido del humor.  Esta claro que si uno de los valores más estimados por ellas es el sentido del humor es porque valoran la inteligencia.
Habrá que aceptarlo, aunque hay que tener en cuenta siempre que en todo estudio basado en preguntas hay que contar con la posibilidad de que incluso lleguemos a engañarnos a nosotros mismos respondiendo lo que pensamos que deberíamos responder y no lo que queremos responder.¿Físico o intelecto?Imagino que la respuesta de todas las mujeres sería una mezcla de los dos pero según este estudio, su conclusión es que “la inteligencia para una mujer es uno de los mayores atractivos del hombre. El hombre es más visual y la mujer más mental. Mientras que él se enamora sencillamente de lo que ve, ella se enamora de la personalidad de varón y , en eso, la inteligencia juega un papel fundamental” Para poner un poco de humor , mi conclusión personal es que ni tengo personalidad, ni inteligencia
Con esto si quedaría confirmado que ellos se enamoran más del físico y ellas del intelecto, aunque pienso que a eso podríamos buscarle muchos matices y , sobre todo, un obstáculo muy importante para el hombre y es el hecho, no se si científico pero que casi todos los hombres han experimentado, de que en presencia de una mujer por la que sentimos atracción disminuye nuestra inteligencia. Eso es lo que causa los tartamudeos, las frases inconexas y los temblores que nos convierten en algo muy lejos de un ideal de inteligencia.
Nunca como ahora  ha habido tantas posibilidades de relacionarse entre los dos sexos, ya desde la escuela cuando comparten horas y horas de clase, hasta la edad adulta cuando trabajamos juntos y nos permite llegar a un trato y conocimiento del otro sexo como nunca había sucedido antes en la historia.Todos tenemos en la memoria las imágenes de las películas basadas en novelas de Jane Austen o Charlotte Brönte, en aquella sociedad puritana donde hombres y mujeres representaban los papeles que les asignaba la sociedad de la época y donde la espontaneidad, la auténtica personalidad, apenas tenía hueco para mostrarse. Y a pesar de ello, a pesar de las facilidades para hablar, para compartir tareas y aficiones, parece que se siguen manteniendo los mismos tópicos, el mismo desconocimiento de entonces.
Es sencillo refugiarse en los tópicos masculinos de lo incomprensible de la mujer, e incluso en lo perjudicial que puede llegar a ser para el hombre. Conocidas son las palabras de Sacha Guitry “si la mujer fuera buena , Dios tendría una” o la de poetas como Alfredo Musset que habla sobre el mal inevitable femenino “la mujer es como una sombra, no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella”.  Hasta grandes genios militares y políticos como  Napoleón han caído en ese miedo e incomprensión hacia la mujer, pues el gran corso  afirmaba que “las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo”
El hombre de Vitrubio de Leonardo da Vinci, el canon de las proporciones perfectas del hombre.¿Cuál es el canon que las mujeres tienen de los hombres?
¿Es preciso, entonces, refugiarnos en esa palabras que  afirman que ante las mujeres sólo podemos amarlas o conocerlas? Para ser sincero, me temo que cuando intentas conocer a una mujer y no actúas como se entiende que debe actuar un hombre que trata de conquistar una mujer, somos clasificados como amigos y ya no habrá opción para cambiar esa etiqueta. Pero puede que no sea más que un prejuicio de mi mente masculina. A mi , al igual que a otros muchos hombres, nos gusta escuchar a las mujeres , compartir el tiempo con ellas, y , como aseguraba el filósofo español Julián Marías, la más perfecta forma de amistad que existe es la que nace entre el hombre y la mujer, es la que puede proporcionar más felicidad.
Quizás el error consista en que pensamos que siempre están esperando algo de nosotros y , en realidad, sólo quieren que las escuchemos, que estemos junto a ellas, en esencia lo mismo que queremos nosotros. A lo mejor, tantos estudios, tantas estadísticas, tantos tratados que hablan de las relaciones entre hombres y mujeres podrían resumirse en que todos somos de una u otra forma mendigos de cariño, andamos perdidos por este mundo buscando una mano amiga, una mirada de afecto y una palabra de aliento contra la soledad que siempre nos amenaza.
Cuando leo lo que he escrito me doy cuenta que no soy capaz de esbozar ni un mal dibujo de las relaciones entre hombres y mujeres. Pero no importa, es una tarea para una vida entera y quizás ni siquiera eso me baste pero , como decían los personajes de Ana Karenina , “el placer no está en descubrir la verdad , sino en el esfuerzo en buscarla“.  Y misteriosas o no, creo que no hay nada que nos haga más bella la vida que la mujer.

EL CONTINENTE MISTERIOSO QUE ES LA MUJER

En las últimas semanas se ha despertado la polémica por declaraciones o escritos de periodistas y escritores acerca de las mujeres, particularmente sobre el deseo sexual que les causaban mujeres muy jóvenes, y con un lenguaje que recuerda como se hablaba de la mujer en otros tiempos, aunque parece que sigue muy vivo también en la actualidad.Me refiero al escritor Fernando Sánchez Dragó y al periodista Salvador Sostres.

No quiero hablar sobre estas personas que por sus palabras ya son juzgadas y criticadas, sino de la compleja relación entre hombres y mujeres y el esfuerzo que tendría que hacer el hombre para acercarse a ella, porque al final, no veo proyecto más ilusionante para un hombre que amar de verdad a una mujer, y amar implica muchas cosas que poco tienen que ver con el sexo, aunque no quiero despojarlo de su importancia. Como dice el ocurrente Woody Allen, “el sexo sin amor es una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es una de las mejores”. Aunque es una de sus humoradas, tiene razón en cuanto a que el sexo es una fuente importante de placer pero si no va acompañada de otro sentimiento al final nos deja una sensación de vacío, de soledad.

El filósofo Julián Marías le dedicó varias obras a la mujer y me influyó personalmente en la forma de verlas, y parte de lo que escribiré en las siguientes líneas está basado en su pensamiento, recogido en “La mujer y su sombra” .

Julián Marías, uno de los grandes filósofos españoles del siglo XX

El primer gran error a la hora de ver a las mujeres es aplicarle a la mujer  todo lo que se ha pensado a lo largo de la historia para el hombre. Jamás podrá conocerse a una mujer si la considerasemos como una versión ligeramente modificada de lo masculino. La mujer, como el hombre, son inteligibles, es decir, podemos comprenderles a través de la razón, pero ahí acaban los parecidos, porque la mujer representa la máxima diferencia con el hombre, es una realidad radicalmente distinta a. la realidad masculina. Y por eso, para nosotros, la mujer es un misterio , pero es un misterio posible de desentrañar, el más grande y hermoso misterio que puede hallar un hombre.

El problema es que el hombre siente el inmenso atractivo de la mujer, lo atrapa y despierta su entusiasmo, pero en lugar de aprovechar este entusiasmo para tratar de entender a la mujer, para descubrirla, no reflexiona , no se detiene y cuando el entusiasmo y la pasión se desvanecen habrá perdido la oportunidad de saber quién es ella .  Cuantos hombres no se hacen la pregunta de “¿qué es lo que quiere esta mujer?” pero Julián Marías hace otra pregunta más inteligente “¿cuantos hombres hablan con las mujeres dejándolas ser?”  El hombre habla desde fuera de su propio yo, habla del trabajo, del deporte, de política, de lo que han leído, pero la mujer siempre habla desde si misma y ,de alguna forma, es como si sus palabras fueran el agua que brota de una fuente. Eso es lo que hace tan atractiva la conversación con una mujer, un hombre no se muestra en su intimidad , una mujer , si de verdad la escuchas y la dejas ser ella misma , te enseñará quién es. Pero para llegar a eso hay que sentir curiosidad, interés y entusiasmo por conocerla, algo que el filósofo Ortega y Gasset definía como “el interés desinteresado”. No hay que escucharla para lograr algo, sólo escucharla  para entender, para llegar a saber quién es.

No es una tarea sencilla y, aunque todos buscamos el amor, lo anhelamos, nos olvidamos de algo muy importante y es que, antes de que nos amen, debemos de amar y ser generosos con ese amor. La gente suele contentarse con otras cosas que, en realidad, tienen que ver muy poco con el amor auténtico, aunque nos lleguen a confundir. En muchas ocasiones se elige mal porque perseguimos lo que queremos y no lo que deseamos, y no es un juego de palabras. Puedes querer ser un gran empresario, pero ¿es eso lo que realmente deseas? y lo mismo sucede en las relaciones entre hombres y mujeres.

Pero esta labor de descubrimiento de la mujer  no se refiere sólo al amor, sino también a la amistad, porque creo firmemente que la  más verdadera amistad que puede existir es la que nace entre un hombre y una mujer. Las personas a las que más quiero, mis mejores amigas, son mujeres y nunca me canso de escucharlas, de descubrirlas, porque siempre te ofrecen una nueva parte de su interior que no conocías, y pienso que es una de las mayores fuentes de felicidad. Pero esa amistad no es posible sin ese interés desinteresado del que hablaba Ortega, sin esperar nada , sólo dejarla ser ella.

Ya sea a través de la amistad sincera o a través del enamoramiento, es cuando el hombre puede avanzar en el conocimiento de ese continente misterioso que es la mujer que, si sabemos escucharla, si sabemos verla y nos dejamos sorprender por su visión de la vida y de la realidad , tan distinta a la nuestra y a la vez tan complementaria, ella misma nos irá descubriendo. Y ese descubrimiento no acaba nunca, porque la mujer nunca la podemos dar por vista, por concluida., Y asistir a su evolución, a su crecimiento como persona es el mayor regalo que nos puede dar la mujer

Quiero terminar este artículo con una frase del escritor alemán Adolfo Kolping que todos los hombres tendríamos que aplicarnos a nosotros mismos para aprender a amar y querer a las mujeres:

“Si el hombre quiere que la mujer sea una muy buena mujer, deberá primero ser él mismo y sobre todo un muy buen hombre”

Antes de que te amen tienes que amar.