AKENATÓN Y TUTANKAMÓN , HISTORIA DE UN FARAÓN Y SU TUMBA(SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de nuestro relato sobre el que es sin duda el más famoso de los faraones egipcios entre el gran publico, incluso aunque no tengan ninguna otra referencia sobre el Antiguo Egipto, nos remontamos a los orígenes del que puede ser considerado como el primer imperio conocido cuando un rey casi legendario , el Rey Escorpión, unificaba hacia el 3200 a. C las dos coronas, la Corona Blanca del Alto Egipto y la Corona Roja del Bajo Egipto aunque esa unión parece que sólo fue temporal y no sería hasta la llegada del faraón fundador de la Dinastía I , Narmer o Menes, cuando esta unificación se hace definitiva, al menos de acuerdo a lo que nos transmite el sacerdote e historiador egipcio Manetón en su obra “Aegyptiaca”  escrita en el siglo III a. C en la que, como ya vimos ayer, recogía la lista de todos los faraones desde el gobierno de Narmer hacia el 3000 a. C clasificándolos en treinta dinastías. Después avanzamos en el tiempo dejando atrás el Imperio Antiguo y el Imperio Medio y los diferentes Periodos Intermedios entre ellos para llegar al Imperio Nuevo , un periodo en la historia de Egipto que se prolongaría desde el 1552 a. C cuando los hicsos, un pueblo que había invadido Egipto procedente de Oriente Próximo en el siglo XVII a. C(entre 1700-1600 a. C) poniendo fin al Imperio Medio, hasta el año 1069 a. C
Los hicsos invadieron el Bajo Egipto pero no conseguirían controlar el Alto Egipto. Durante más de un siglo conservaron su dominio en esa parte de Egipto gracias a su superior tecnología militar que incluía el uso del caballo, del carro de guerra, el arco compuesto y  armaduras y espadas de bronce . Todos estos elementos fueron incorporados más tarde por los egipcios a sus ejércitos y sería bajo la dirección del faraón Amosis I hacia 1550 a. C cuando los hicsos fueron definitivamente expulsados de Egipto. Nacía así el Imperio Nuevo y la Dinastía XVIII fundada por Amosis I , la dinastía a la que pertenecían nuestros protagonistas de ayer, el faraón Amenhotep III(fecha de gobierno de 1402 a.C-1364 a.C) y su sucesor Amenhotep IV(fecha de gobierno 1364-1347 a C). Vimos como Amenhotep IV tanto por devoción religiosa como por el deseo de recuperar el poder que durante los últimos siglos habían ido acaparando los sacerdotes del dios Amón, prohibió el culto de los demás dioses, cerró sus templos y convirtió a Atón en el único dios y al propio faraón en el único profeta e intermediario entre el dios y el pueblo.  Cambió su nombre por el de Akenatón ,  “el agradable a Atón” y funda una nueva ciudad como capital de su Imperio, Aketatón, junto a su Gran Esposa Real,  Neferu Atón Nefertiti.

DOCUMENTAL DEL CANAL HISTORIA SOBRE EL FARAÓN AKENATÓN (parte 3)

En el artículo de ayer incluía las dos primeras partes de este documental sobre Akenatón y el cisma de Amarna y hoy lo completo con su tercera parte, la que nos habla del final de su gobierno y nos sirve de puente para unirlo con la historia de su sucesor, Tutankamón 


Su gobierno se prolongaría durante diecisiete años , pero durante los últimos años la peste asolaría Egipto causando probablemente la muerte de su esposa principal ,Nefertiti, y de su esposa secundaria , Kiya, al menos no se las vuelve a mencionar a partir del decimocuarto año de gobierno de Akenatón. Con Nefertiti tuvo seis hijas y quizás con Kiya tuvo al que sería su sucesor, Tutankatón. Y digo quizás porque, como ya sabéis los que leísteis el artículo de ayer,  conocemos muy pocos datos ciertos sobre esta época y es difícil saber los años exactos en los que gobernó Akenatón, cuando murió Nefertiti  o que parentescos unían a los diferentes protagonistas de esta historia. Antes de seguir permitidme que me detenga un momento en Nefertiti para que veamos la incertidumbre que reina sobre el conocimiento que tenemos de cada uno de ellos. Ayer vimos como Akenatón la había asociado al gobierno de Egipto junto a él con el nombre de Neferneferuatón Nefertiti. En el año 14 desaparece el nombre de Nefertiti que es sustituida en el trono junto a Akenatón por la hija primogénita de ambos, Meritatón, “la amada de Atón”.
Pero la cosa no es tan sencilla porque en ese momento aparece en los templos y en las estelas  como corregente del reino junto a Akenatón otro nombre , Anjetjeprura Neferneferuatón, “la amada de Akenatón”. ¿Era este corregente la propia Nefertiti con otro nombre o era su hija Meritatón? Para complicar aún más esta situación al poco tiempo ese nombre también desaparece y es sustituido por el mismo pero en masculino   Anjjeprura Meryuaenra,el amado de Akenatón”. ¿Mantenía Akenatón una relación homosexual con el regente o se trataba de Nefertiti que había masculinizado su nombre para ser faraón o de nuevo Meritatón? Pero aún hay otra vuelta de tuerca más para aumentar la confusión, pues también este nombre desaparece casi al final del gobierno de Akenatón y tanto en su último año de gobierno como después de su muerte encontramos aún otro nombre Anjjeperura Semenejkara, que le sucederá en el gobierno de Egipto durante apenas un año hasta su muerte en 1346 a. C . Algunos egiptólogos aventuran que Semenejkara sería la propia Nefertiti adoptando ese nombre para gobernar Egipto, otros consideran que era un hermano o un hijo de Akenatón. ¿Cuál es la verdad? Con los datos que tenemos hoy día es difícil conocerla y habrá que esperar a nuevos descubrimientos arqueológicos para desentrañar la maraña de los últimos años de gobierno de Akenatón.

Tutankamon y Ankhesenpaaton
Relieve de Tutankatón, que luego cambiaría su nombre por el de Tutankamón cuando abandonó el culto a Atón, y su esposa Ankesenamón, hija de Nefertiti y Akenatón y que, si Akenatón era el padre de Tutankamón, era su hermana por parte de padre. Como acabamos de ver es muy difícil seguir el linaje de esta dinastía ya que apenas tenemos datos al margen de las inscripciones y relieves de los templos. La mejor prueba de la que disponemos es el análisis de ADN que entre 2007 y 2009 se realizó a la momia de Tutankamón y comparado con el de los cuerpos que contenía la tumba de las momias descubiertas en una tumba que parece contener la momia de la reina Tiyi, abuela de Tutankamón y madre de Akenatón y también de una momia que sería llamada la Dama Joven que ahora sabemos , por su ADN, que era la madre de Tutankamón. Pero ¿quién era ella?¿la hermana de Akenatón? La única certeza que tenemos es la belleza de relieves como el de la imagen , que se encuentra en el trono de Tutankamón conservado en el Museo  Egipcio de El Cairo y que fue hallado en la tumba del joven faraón (imagen procedente de http://sobrefotos.com )
Fuera quién fuese Semenejkara sabemos que apenas se mantuvo un año en el gobierno y que luego fue sustituida por Tutankatón . Y ahora nos surge un nuevo interrogante ¿quién era Tutankatón?¿de quién era hijo?¿como fue elegido como sucesor de Akenatón y Semenejkara? Su nombre completo era Tut-anj-Atón Heka-hiunu-shema “imagen viviente de Atón, gobernante de Heliópolis” o “el que vive en Atón, gobernante de Heliópolis” y según la teoría difundida por uno de los egiptólogos más celebres del mundo, el egipcio Zahi Hawass(1947), sería hijo de Akenatón. Esta teoría fue ratificada por un examen de ADN realizado en el año 2010 a la momia de Tutankatón que confirmaban que era nieto de la reina Tiye, esposa de Amenhotep III y madre de Akenatón, e hijo de la momia enterrada en la tumba King Valley 55, que se cree que es la de Akenatón aunque otros aventuran que podría ser la de Semenejkara, siempre que este fuera un hombre y no una mujer como os decía antes, en cuyo caso Nefertiti si que habría muerto y Semenejkara sería hermano o hijo de Akenatón. En cuanto a la identidad de su madre el análisis de ADN reveló que Tutankamón era hijo de la momia conocida como Dama Joven enterrada junto a la reina Tiye, la abuela de Tutankamón, y que a su vez era hermana de la momia enterrada en la Tumba King Valley 55,  lo que significa que si esa momia corresponde a Akenatón el nuevo faraón era fruto del incesto entre Akenatón y una de sus hermanas.

Fotografía de las tres momias sin identificar de la tumba conocida como King Valley 35(KV35) . Esta tumba había sido descubierta por el egiptólogo francés Victor Loret en 1898 y pertenecía al faraón Amenhotep II, pero en algún momento se depositaron en ella los cuerpos de otros muchos faraones como el propio padre de Akenatón, Amenhotep III y otros ocho faraones. Pero en una segunda cámara se encontraron estas tres momias sin identificar pero luego se ha creído identificar en ellas a la reina Tiyi,que sería la primera por la izquierda, madre de Akenatón y abuela de Tutankamón. En el centro esta la llamada Dama Joven, que sería la madre de Tutankamón y la tercera momia sería la de un hijo de Amenhotep II . El ADN de la Dama Joven y de Tiyi sería comparado con la de la momia de Tutankamón y con la hallada en ola tumba KV 55 que podría tratarse de Akenatón y el resultado es que todas ellas estaban emparentadas . Aún así seguimos sin identificar a la Dama Joven y sin saber con seguridad si la momia de la KV55 es de Akenatón(Imagen procedente de http://cleoppatra.com ) 
Imagino que a estas alturas del relato o habréis abando su lectura o estaréis maldiciendo a las momias y a todo el Imperio Nuevo y desde luego no os puedo culpar por ello . Todo lo que rodea a este tiempo de la historia es incertidumbre, tanto en las fechas, como en los parentescos y los acontecimiento que se sucedieron. Sobre Tutankatón sabemos que en el momento en que es elegido como nuevo faraón tiene ocho o nueve años, por lo que había nacido hacia 1355 a. C. Estaba casado con una de las hijas de Akenatón y Nefertiti, Anjesenpaatón. Debido a la juventud del nuevo faraón, el gobierno quedaba en manos de dos hombres que ya habían sido importantes durante el gobierno de su padre. Uno de ellos era Ay, , general de los carros de guerra y unido a la familia real por lazos de sangre, ya que era el padre de Nefertiti y , por lo tanto, el abuelo de Anjesenpaatón. El otro era Horemheb que dirigía a las fuerzas armadas egipcias. Probablemente fue la influencia de Ay y Horemheb lo que hizo que en el cuarto año de su reinado Tutankatón abandonara la ciudad fundada por su padre, Aketatón, para regresar a Tebas, la antigua capital y ordene restablecer el culto a Amón y al resto de dioses.
Así lo refleja el conocido como “Edicto de la Restauración” hallado en una estela del templo de Amón en Karnak donde se anuncia que “Él ha hecho que todo lo que estaba arruinado floreciese como un monumento de eternidad; él ha expulsado el engaño de las Dos Tierras. Cuando su majestad se elevó como un rey los templos de los dioses y las diosas desde Elefantina al Delta habían caído en el abandono, sus tabernáculos estaban deteriorados, se habían convertido en campos llenos de hierba; sus patios eran como caminos trillados. El país estaba en desorden, los dioses se olvidaban de este país, sus corazones estaban airados” Tutankatón iba a poner final al desorden en el que había caído Egipto después de abandonar el culto a  sus dioses tradicionales . El propio faraón cambia su nombre para ser llamado a partir de entonces Tutankamón “imagen viva de Amón” su esposa hará lo mismo llamándose  a partir de entonces Ankesenamón “la que vive por Amón”. No sólo se abandonaba el monoteísmo con la adoración a un sólo dios, Atón, sino que además el Sumo Sacerdote de Amón recuperaba el poder político y económico que había perdido durante el reinado de Akenatón. En cuanto a la ciudad, Aketatón, también cambiaría su nombre por el de Amarna, y poco a poco cayó en el olvido.

Mapa de la región hacia 1350 a. C en los últimos años de gobierno de Akenatón y cuando estaba muy cerca de subir al trono Tutankamón. El Imperio en auge en aquel momento era el Imperio Hitita  que dominaba casi toda la actual Turquía. Egipto mantenía una tradicional alianza con el reino de Mittani pero Akenatón, al darse cuenta que los hititas se estaban haciendo más poderosos prefirió romper esa alianza y no hacer nada por ayudar a Mitani. Se conserva una carta escrita por el rey hitita Suppiluliuma dirigida al faraón egipcio en el momento en que este ascendía al trono “Al igual que tu padre deseaba que hubiera paz entre nosotros, ahora ambos debemos mantener esa amistad. Ayudémonos mutuamente” Cuando Tutankatón le sucede en el trono de Egipto hacia 1346 a. C bajo la regencia de los generales Ay y Horemheb Egipto no mira al exterior y se concentra en sus problemas internos, principalmente en recuperar el culto a los dioses y terminar con el culto monoteísta a Atón. Cuando Tutankamón muere en 1337 a. C  su esposa, Ankesenamón, temerosa de los poderosos generlaes Ay y Horemheb trató de establecer una alianza con el rey hitita casándose con uno de sus hijos pero el matrimonio fue impedido por los ambiciosos generales y tuvo que casarse con el anciano Ay que se convertía en el nuevo faraón (imagen procedente de http://www.sofiaoriginals.com )

Mientras, la frontera norte de Egipto seguía amenazada por el Imperio Hitita pero no parece que Tutankamón o sus consejeros tomaran ninguna iniciativa al respecto seguramente porque la inestabilidad interna de Egipto no le permitía emprender campañas militares . En lugar de eso Egipto desarrolla una inteligente política diplomática , estableciendo conversaciones con otra potencia pujante, los asirios. Tutankamón iba fortaleciéndose en el trono cuando hacia 1327 a. C, cuando el joven faraón debía tener dieciocho o diecinueve años, muere de forma tan sorpresiva que ni siquiera estaba preparada su tumba y se el enterró en otra que , probablemente, no estaba destinada para enterrar a un rey. ¿Causa de la muerte? Durante mucho tiempo se ha especulado incluso con la posibilidad de que fuera asesinado, pero no hay pruebas que lo respalden y según el análisis al que antes hice referencia, análisis dirigido por Zahi Hawass, y cuyos resultados fueron  anunciados en 2010, Tutankamón habría muerto como consecuencia de la malaria de la que se hallaron restos del parásito  en su momia, o de una enfermedad que padecía, el Mal de Kohler, una enfermedad que se produce por la falta de aporte sanguíneo al hueso, generalmente debido a un crecimiento muy rápido y que puede causar deformidades en el hueso y artrosis.

Fotografía de la momia de Tutankamón que fue expuesta por vez primera a los ojos de todo el mundo en el año 2007  después de sacarla del sarcófago donde había reposado durante los últimos 3300 años para colocarla en una urna transparente donde se puede controlar la humedad y evitar el polvo y cualquier otra sustancia que deteriore más una momia que ya no se encontraba en muy buen estado pues parece que  la momificación se hizo demasiado rápida y los huesos y tejidos de su cuerpo estaban dañados. Una herida que presentaba en la mejilla izquierda hizo que muchos aventuraran que podía haber sido asesinado aunque los análisis de ADN de 2010 demostrarían que la causa más probable fue la malaria unido a la enfermedad que padecía y que debía causarle muchos dolores en los huesos , el Mal de Kohler (imagen procedente de http://loschicosdelcomedor.blogspot.com )
Después de la muerte de Tutankamón la incertidumbre se cernía sobre el destino de la Dinastía XVIII , ya que el faraón y su esposa Ankesenamón no habían tenido hijos. Parece que Ankesenamón iba a ser obligada a casarse con el anciano general  Ay que era su abuelo, y así se convertiría en el nuevo faraón , pero ella no quería y escribe al rey hitita para que le envíe a uno de sus hijos y unir así los dos reinos. Ha llegado hasta nuestros días una copia de la carta que escribió Ankesenamón al rey hitita “Mi marido ha muerto , y no tengo hijos. Pero tú tienes muchos. Si me entregas a uno de tus hijos , yo lo tomaría como esposo. Mucho me temo que no puedo elegir a uno de mis sirvientes para hacerlo mi esposo” Parece ser que el monarca hitita envió a un espía a Egipto para averiguar si la oferta de Ankesenamón era cierta, y al averiguar que sus palabras eran sinceras decidió enviar a uno de sus hijos para desposarlo con la reina egipcia. Pero el príncipe hitita nunca llegaría a su destino, siendo seguramente asesinado por hombres enviados por Ay o por Horembeb. Después de esto Ay se casó con Ankesenamón pero ya era muy anciano y moriría apenas cuatro años después, siendo sustituido por Horembeb, el último faraón de la XVIII Dinastía. Sobre el destino de Ankesenamón después de su boda con Ay no sabemos nada más.
Estamos apunto de abandonar el tiempo del Imperio Nuevo para dar un gran salto hasta el siglo XX, pero antes de eso quiero contaros el proceso que seguía a la muerte del faraón, la momificación que preparaba al cuerpo para su viaje al más allá. Las momias que mejor han llegado conservadas hasta nuestros días son las del Imperio Nuevo, en particular las de la Dinastía XVIII a la que pertenecía Tutankamón, quizás porque el procedimiento de momificación alcanzó un grado más elevado de perfección. Para los egipcios la muerte no significaba la extinción de la vida sino una suspensión  temporal de la existencia. Para sobrevivir a la muerte terrenal era preciso mantener intacto el cuerpo del fallecido y para evitar su descomposición procedían a un complejo técnica de embalsamamiento  de la que se encargaban los sacerdotes  si se trataba del cuerpo del faraón. En primer lugar procedían al lavado y perfumando externo del cuerpo y a continuación extraían las vísceras del  cuerpo excepto el corazón y los riñones. Las vísceras extraídas , hígado, estómago, intestinos y pulmones, se lavaban y embalsamaban para colocarlas a continuación en el interior  de cuatro recipientes que pertenecían a cuatro divinidades conocidas como “Hijos de Horus” y que los egiptólogos llaman Vasos Canopos

Los Vasos Canopos que contenían las vísceras del difunto, simbolizando cada uno de ellos a una divinidad  y a los que se llamaba los Hijos de Horus. De izquierda a derecha tenemos a Imsetdonde se colocaba el hígado y cuya tapa tenía la forma de una cabeza humana, a continuación está Duamtuef, un vaso con la tapa con forma de chacal que custodiaba el estómago, luego Hapi, el vaso que tiene la tapa con la forma de la cabeza de un babuino y que alberga los pulmones y, por último, a la derecha del todo se encuentra Quebebsenuf, el vaso con la cabeza de halcón que conserva los intestinos. Las tumbas se llenaban de objetos de todo tipo porque el difunto tenía que ofrecer dones y regalos además de plegarias a los dioses durante su camino al mundo de ultratumba (imagen procedente de http://egiptomaniacos.top-forum.net

Cada uno de estos vasos tiene una forma diferente, de hombre, chacal, babuino y halcón y estas divinidades se encargaban de proteger a los órganos de la descomposición. Una vez hecha esta operación el vientre vaciado de sus vísceras era relleno con serrín . Pero leamos mejor la descripción que el historiador griego Heródoto (484-425 a.C) nos dejó del proceso de momificación tal y como él la contempló durante su estancia en Egipto. Primero nos cuenta como extraen el cerebro del difunto a través de la nariz “Empiezan metiendo por las narices del difunto unos hierros encorvados, y después de sacarle con ellos los sesos, introducen allá sus drogas e ingredientes”, a continuación, como ya vimos, extraen las vísceras  “Abiertos después los ijares con piedra de Etiopía aguda y cortante, sacan por ellos los intestinos, y purgado el vientre, lo lavan con vino de palma y después con aromas molidos, llenándolo luego de finísima mirra, de casia, y de variedad de aromas, de los cuales exceptúan el incienso, y cosen últimamente la abertura” A continuación el cuerpo se cubría con natrón durante setenta días . El nombre de natrón procede del Antiguo Egipto, donde se llamaba NTR , que significa “divino” y por lo que también sería conocida como “sal divina”.

En este esquema veis las sucesivas etapas en el proceso de momificación, en el que el cuerpo debía pasar setenta días sumergido en natrón después de que hubiera sido despojado de sus vísceras excepto del corazón y los riñones. Pasado ese plazo se sacaba el cuerpo, se lavaba y rellenaba de serrín, se vendaba y a continuación ya se podía trasladar al difunto. Se organizaba entonces el cortejo fúnebre presidido por un sacerdote funerario al que se llamaba “Sem” y que además de realizar el rito de la apertura de la boca en el momento de llegar a la tumba   también se encargaba de los ritos de verter agua y quemar incienso . Una vez hecho todo esto se depositaba el sarcófago junto con las ofrendas en el interior de la tumba y esta quedaba sellada para que nadie pudiera perturbar el descanso del difunto que comenzaba entonces su viaje de ultratumba para presentarse ante el dio Osiris  e iniciar la ceremonia del tránsito del alma , un juicio en el que se decidía el destino de su alma (imagen procedente de http://historiatocha2.blogspot.com )

Al cabo de los setenta días , nos cuenta Heródoto que  “luego se le faja, bien lavado, con ciertas vendas cortadas de una pieza de finísimo lino, untándole al mismo tiempo con aquella goma de que se sirven comúnmente los egipcios en vez de cola” Entre las vendas los sacerdotes colocaban una serie de amuletos en los que además escribían fórmulas sacadas del “Libro de los Muertos”  para proteger al difunto en el más allá, entre ellos el escarabeo, que se ponía en el lugar del corazón del difunto. En cuanto a la goma a la que hace referencia Heródoto era resina y en ella se encuentra el origen del término momia, ya que los árabes creían que esa resina usada en el embalsamamiento era betún, que en árabe se llama “mumminya” y de ahí evolucionó hasta nuestra palabra momia. Una vez terminado el proceso de embalsamamiento el cadáver se ponía en el interior del sarcófago  y se formaba  un cortejo encabezado por el sacerdote funerario que llevaban la momia a su tumba transportado en una especie de trineo . Cuando llegaban a la tumba el sacerdote procedía al rito de abrir la boca del difunto pues así creían que entraba de nuevo la vida en su cuerpo. A continuación se depositaban las ofrendas del difunto que le acompañarían en su viaje al más allá , como los ushebti, unas estatuillas que representan a un hombre y en cuya parte delantera tenían escrito un capítulo del “Libro de los muertos” encargándose de servirle en la otra vida. Después se procedía a cerrar y sellar la tumba. Todo quedaba oscuro y su reposo no sería perturbado más que por los frecuentes saqueadores de tumbas o, mucho tiempo después, por los arqueólogos.

Representación de la ceremonia de la psicostasia o tránsito del alma. La ceremonia tiene lugar en la llamada Sala de la Verdad. Vemos como en el extremo derecho se encuentra sentado en su trono  Osiris, dios egipcio de la resurrección encargado de presidir el juicio de los difuntos, acompañado por otras divinidades y por 42 jueces. Vemos en el centro una balanza y en uno de los platos se coloca una pluma, símbolo de Maat, diosa de la justicia, y en el otro plato el corazón del difunto. Éste tenía que declarar su inocencia  ante Osiris y el resto de divinidades y jueces al tiempo que pide a su corazón que no le contradiga en esta declaración de inocencia. A continuación debía recitar ante cada juez una fórmula con la que proclamaba de nuevo su inocencia y estar libre de todo pecado. Si el plato del corazón pesaba más que la pluma un monstruo con cabeza de cocodrilo llamado Amit, que podemos ver en la imagen junto a la balanza, devoraba al difunto. Sin embargo, si su corazón era puro podía acceder a los Campos de Juncos o Campos Elíseos . Una herramienta que ayudaba al alma en este tránsito era “El libro de los muertos”, un conjunto de fórmulas mágicas y juramentos escritas en papiros y que se colocaban junto al difunto o incuso escritos en las vendas con las que era cubierto durante la momificación
Dejemos por ahora a Tutankamón gozando de su descanso en una tumba oculta en el Valle de los Reyes, para viajar a Inglaterra donde el 9 de mayo de 1874 nacía un niño fruto del matrimonio entre un ilustrador  llamado Samuel Carter y su esposa Martha Joyce, niño al que darían el nombre de Howard Carter. La familia no disponía de muchos recursos económicos y no recibió una educación formal en una escuela sino que su propio padre le enseñó a dibujar y pintar . Parece que el joven Carter demostraba un gran talento en el dibujo, pues sus obras llamaron la atención de una pareja aristocrática, los barones de Amherst, que le invitaron a seguir haciéndolo en la mansión que ellos poseían, una mansión que además disponía de una gran biblioteca y de una importante colección de objetos procedentes de Egipto . Sin duda fue entonces, en el momento en que  Carter tenía unos quince años, cuando se despertó su fascinación por aquella cultura que iba a marcar su vida. Gracias al apoyo de los barones de Amherst Carter logrará con sólo diecisiete años que el Museo Británico le envíe a trabajar a Egipto como ilustrador de los trabajos que estaban realizando allí diversas expediciones arqueológicas.

“A la atención de Mr. Howard Carter: Le ha sido concedido el permiso para iniciar las excavaciones en el Valle de los Reyes . En breve viajaré a El Cairo para planificar la próxima campaña , así como para estimar los fondos necesarios  para llevar a cabo la empresa. Mis sinceras felicitaciones. Lord George Edward Stanhope, V conde de Carnarvon” Esta era la carta que recibía Howard Carter, en la fotografía, en el año 1914, cuando otras expediciones arqueológicas estaban siendo interrumpidas por el estallido de la Primera Guerra Mundial pero Carnarvon siguió apoyando a Carter en su búsqueda de la tumba de un faraón en el Valle de los Reyes, un lugar donde el resto de arqueólogos decían que ya no podía hallarse nada interesante. El celebre egiptólogo británico William Matthew Flinders Petrie(1853-1942) para el que estuvo colaborando un joven Howard Carter, diría del futuro descubridor de la tumba de Tutankamón “Carter es un buen hombre , centrado por entero en el dibujo y en la historia, pero poco cualificado para trabajar en las excavaciones”(comentario extraído de “La maldición de los exploradores” de Lorenzo Fernández) (imagen procedente de http://historia-antigua.com)  
 Pero no se limitará a dibujar ilustraciones sino que también aprenderá a excavar y  restaurar monumentos y en 1899 es nombrado Inspector General de los Monumentos del Alto Egipto, un cargo que desempeñará hasta 1905 , cuando fue despedido por haber impedido que unos turistas franceses ebrios entraran sin pagar en un yacimiento de Sakkara . El cónsul francés protestó y para evitar un conflicto diplomático y ante la negativa de Carter a pedir disculpas a los turistas, fue despedido. Pero dos años después, en 1907 tendría lugar un encuentro decisivo en la vida de Carter , pues conoció a  George Edward Stanhope Molyneux Herbert, quinto conde de Carnarvon (1866-1923), un aristócrata millonario  que compartía la pasión por el Antiguo Egipto con Carter pero que debido a un accidente que le había dejado secuelas en su cuerpo no podía dirigir personalmente excavaciones arqueológicas, por lo que propuso a Carter financiar las suyas . Carter había participado en las excavaciones que en 1907 y dirigidas por el arqueólogo Theodor Davis (1837-1915) descubrieron la tumba conocida como King Valley 55 entre cuyos restos se encontraban los de la momia que, presuntamente, podría tratarse de la de Akenatón.

Howard Carter era un hombre de carácter reservado y que gustaba de la soledad , por eso no se sentía cómodo en la ciudad de El Cairo y decidió instalarse a la entrada del desfiladero a través del cual se accede al Valle de los Reyes, donde construyó la casa de adobe que aparece en esta fotografía, ahora convertida en museo. El Valle de los Reyes se encuentra en la orilla oeste del Nilo , muy próximo al emplazamiento de la ciudad de Tebas, que en la actualidad lleva el nombre de Luxor . En él se encuentran las tumbas de los reyes del Imperio Nuevo de las dinastías XVIII, XIX y XX . Durante la Dinastía XXI la capital se trasladó de Tebas a la ciudad de Tanis y el Valle de los Reyes dejó de ser utilizado como enterramiento. Los sacerdotes de Amón, para proteger a los faraones enterrados allí de los saqueadores,  decidieron trasladar sus momias a varios depósitos secretos donde las agrupaban y por ello hoy encontramos en algunas tumbas los cuerpos de muchos faraones como hemos visto en la King Valley 35 (imagen procedente de http://egiptomaniacos.top-forum.net ) 

Los arqueólogos creían que ya no había nada de importancia que descubrir en el Valle de los Reyes, pero Carter estaba convencido de que no era así y también convenció de ello a lord Carnarvon que se decidió a financiarle en los años siguientes. Ni siquiera el estallido de la Primera Guerra Mundial interrumpió el trabajo de Carter pero no lograba resultado alguno. En el libro “La maldición de los exploradores” del escritor español Lorenzo Fernández se recoge este extracto del libro escrito por Carter titulado “La tumba de Tutankamón” donde manifiesta las dudas que sentía sobre su convencimiento de que aún había algo que encontrar en el Valle de los Reyes “Ya habíamos trabajado en el valle durante varias campañas con escasos resultados y discutimos mucho sobre si debíamos continuar allí  o buscar un yacimiento más productivo en alguna otra parte. Después de estos años  sin éxito ¿era lógico que continuáramos ? Mi opinión era que mientras quedara un solo lugar por explorar, valía la pena correr el riesgo . Es cierto que se puede encontrar menos en el valle que en cualquier otro lugar de Egipto, pero, por otra parte, si se da un golpe de suerte, uno se recupera de años y años de trabajos infructuosos”

Fotografía de la excavación en la que se encontró la tumba de Tutankamón .Escribe Carter “Iba a ser nuestra última campaña en el valle. Habíamos excavado allí durante seis campañas completas, y todas y cada una de ellas había terminado en nada; trabajamos durante meses al máximo esfuerzo sin encontrar nada, y sólo un excavador sabe lo desesperante y deprimente que esto puede ser. Ya casi nos habíamos convencido de nuestra derrota y nos preparábamos para dejar el valle y probar suerte en otro lugar. Y entonces, apenas habíamos dado el último golpe de azada en un último esfuerzo desesperado, cuando hicimos un descubrimiento que excedía en mucho nuestros sueños más exagerados. Estoy seguro de que nunca en la historia de una excavación se ha condensado toda una campaña en el espacio de cinco días” Aún podemos sentir en sus palabras la emoción de quién estuvo muy cerca de la derrota pero gracias a creer en lo que perseguía hasta el último momento había visto su esfuerzo coronado por el éxito  (imagen procedente de http://imagenesdeegipto.blogspot.com )  
Sabía que la paciencia de Carnarvon, un hombre que nunca le había presionado para lograr resultados, en algún momento se terminaría , no le quedaban demasiadas oportunidades. Era su última campaña en el valle, él lo sabía y decidió excavar en un punto del Valle que en otras ocasiones había desestimado porque consideraba improbable que allí hubiera algo, pero lo increíble sucedió el 4 de noviembre de 1922 . Así nos lo cuenta Carter “Apenas llegamos a la excavación , cuando un extraño silencio, producido por la detención de los trabajos, me hizo dar cuenta de que había ocurrido algo fuera de lo común” Y en efecto, le informan que “se había descubierto un escalón tallado en la roca bajo la primera cabaña  que se había derruido” Es fácil imaginar como debió acelerarse el latido del corazón de Carter en aquel momento.¿Habrían encontrado una tumba? “El corte era del tipo de entrada con escalera subterránea y yo casi me atreví a esperar que hubiéramos encontrado finalmente una tumba” Sus esperanzas se confirman cuando después de descubrir más escalones se hallan ante “¡Una puerta sellada!Así pues, era cierto. Nuestros años de paciente trabajo iban a quedar recompensados”

Fotografía donde vemos de izquierda a derecha a la hija de lord Carnarvon , al propio lord Carnarvon y a Howard Carter y aunque no estoy seguro del todo creo que el hombre a la derecha del todo es el hermano de lord Carnarvon, Audrey Herbert. En la fotografía los vemos justo delante de la entrada de la tumba del faraon. Los dos hermanos Carnarvon morirían poco después dando aliento a la leyenda de la Maldición de los Faraones (imagen procedente de http://aespacios.blogspot.com.es )

Además el hallar la puerta sellada  y además  con un sello real significaba por un lado que “la tumba había sido construida para un personaje de gran categoría” y lo que era muy importante “el hecho de que la puerta sellada estaba completamente tapada por las cabañas de los trabajadores de la Dinastía XX era una prueba suficientemente evidente de que no había sido tocada por lo menos a partir de entonces.” Howard Carter escribiría a su mecenas, Lord Carnarvon “Realizado en Valle descubrimiento maravilloso. Tumba sorprendente con sellos intactos.He cubierto todo hasta su llegada.Mi felicitación”  Parcas palabras para lo que iba a convertirse en el mayor descubrimiento arqueológico del siglo XX. Carter esperó la llegada de Carnarvon para proceder a la apertura de la tumba . Carnarvon estaba allí el 26 de noviembre de 1922 y después de romper el primer sello se internaron  por un largo pasillo donde apenas podían ver por el polvo acumulado a lo largo de milenios y que ahora ellos removían por primera vez “Despacio, desesperadamente despacio para los que contemplábamos, se sacaron los restos de los cascotes que cubrían la parte inferior de la puerta” Por fin llega el gran momento “Con mano temblorosa abrí una brecha minúscula en la esquina superior izquierda”

Creo que esta foto transmite toda la emoción del descubrimiento de Howard Carter, cuando acerca la luz de la vela para ver el interior ante la mirada expectante de todos. Casi parece que pudiéramos escuchar a lord Carnarvon preguntándole a Carter “¿Puede ver algo?” y después de un momento de silencio, las palabras de Carter que anunciaban al mundo el descubrimiento arqueológico más importante del siglo XX “Si, cosas maravillosas” (imagen procedente de http://edu.glogster.com )

Se produce el silencio, imaginamos a todos con la mirada clavada en Carter y conteniendo el aliento, expectantes ante lo que habría al otro lado. Carter, después de ensanchar un poco el agujero, introduce una vela dentro para intentar ver el interior “Al principio no pude ver nada, ya que el aire caliente que salía de la cámara hacia titilar la llama de la vela, pero luego, cuando mis ojos se acostumbraron a la luz, los detalles del interior de la habitación emergieron lentamente de las tinieblas: animales extraños, estatuas y oro; por todas partes el brillo del oro. Por un momento, que debió parecer eterno a los otros que estaban esperando, quedé aturdido por la sorpresa, y cuando lord Carnarvon , incapaz de soportar la incertidumbre por más tiempo, preguntó ansiosamente “¿Puede ver algo?” todo lo que pude hacer fue decir “Sí, cosas maravillosas”. Esta frase pasaría a la historia y a la leyenda que rodea esta tumba. Pero aún habría que esperar un tiempo para entrar en ella , antes había que vaciar el corredor y las cámaras de todas las piezas que contenían. Finalmente, el 17 de febrero de 1923 Carter se dispuso a entrar en la cámara que contenía el sarcófago de Tutankamón , iba a contemplar a aquel faraón que había vivido hacia más de tres mil años. Encontraron una capilla de madera de cuatro metros de alto por seis metros cuarenta centímetros de ancho que ocupaba la práctica totalidad de la tumba , pero a su vez contenía otra capilla y una tercera y una cuarta, como una muñeca rusa.

Esquema de la tumba de Tutankamón, con el corredor que tuvieron que atravesar Carter y sus hombres hasta llegar a la antecámara, donde había más de ciento setenta objetos con carros de guerra desmontados, armas,comida y ropa  y vemos detrás de ella una sala anexa donde estaban amontonados todo tipo de objetos en completo desorden y , a continuación, la entrada a la Cámara Sepulcral , la única decorada con pinturas, se encontraron cuatro capillas de madera una dentro de la otra como si fueran muñecas rusas, todas ellas recubiertas de oro. Estas capillas  cubrían a su vez un sarcófago de  cuarcita roja que también como una muñeca rusa contenía otros tres ataúdes de forma humana, de madera chapada en oro, los dos más exteriores, y de oro macizo el más interior. En este último se hallaba  la momia del joven faraón, con la cabeza y los hombros cubiertos por la bella máscara de oro que se haría mundialmente famosa. En la última sala, la del Tesoro, albergaba los Vasos Canopos con las vísceras del faraón (imagen procedente de http://negrevernis.edu.glogster.com )
Por fin llegaron a la cuarta y última capilla y Carter escribe “¿Qué contendría este último féretro? Con la más profunda emoción, corrí los pestillos de las últimas puertas no selladas, y éstas, lentamente, se abrieron. Ante nosotros, llenando todo el féretro, apareció el inmenso sarcófago amarillo de cuarzo; estaba intacto, como si unas manos piadosas acabaran de cerrarlo.¡Qué aspecto tan inolvidable , tan magnífico! Era más emocionante aún que el brillo del oro en los féretros. Sobre el extremo del sarcófago  correspondiente a los pies una diosa extendía con gesto protector los brazos y las alas como si quisiera retener al intruso. Estábamos llenos de respeto ante ese signo tan claro”. En su interior se encontraba el cuerpo del joven faraón que nos describe con estas palabras Christian Jacq en “El Egipto de los grandes faraones” “El cuerpo del rey es el de un hombre joven. La momia está muy seca. El cráneo está afeitado, como el de los sumos sacerdotes. La momificación estuvo relativamente mal hecha , y probablemente se hizo demasiado rápida, porque un exceso de ungüentos quemó los tejidos y dañó los huesos. Por todo el cuerpo , amuletos protectores colocados siguiendo un orden ritual. En la frente, el símbolo del buitre , encarnando el Alto Egipto, y el de la cobra, encarnando el Bajo Egipto. En el gorro de fino lino que cubría el cráneo se había perpetuado el nombre del dios Atón”

Howard Carter
Howard Carter trabajando con el sarcófago de Tutankamón. Algunos le reprocharon sus métodos de trabajo y ser responsable de haber causado daños a la momia , sobre todo al retirarle la máscara de oro, pero no empaña el valor de su descubrimiento y la información que proporcionó la tumba para el conocimiento de la historia del Antiguo Egipto (imagen procedente de http://sobrefotos.com )
A pesar de los esfuerzos de los sucesores de Tutankamón por borrar todo recuerdo de Atón allí había sobrevivido , en la tumba de Tutankamón . Sin embargo, el mecenas de aquel descubrimiento,lord Carnarvon, jamás vería el sarcófago y la momia del faraón. Estando en su hotel en marzo fue picado por un mosquito  y aunque no le dio ninguna importancia  al afeitarse se cortó la picadura. Pocas horas después comenzó a sentirse mal y le subió la fiebre . Le trasladaron a El Cairo para que le atendieran y aunque los médicos pudieron detener la infección el debilitado cuerpo del aristócrata sufrió una neumonía que acabó con su vida la noche del cuatro al cinco de abril. Se cuenta que en ese mismo momento murió su perro en su casa de Inglaterra después de emitir un largo aullido y casualmente El Cairo sufrió un apagón. La prensa inglesa no tardaría en hacerse eco de estos hechos y comenzó a hablarse de la Maldición del Faraón, una maldición que se vería alimentada por las muertes sucedidas en los meses siguientes del hermano de Lord Carnarvon, Audrey Herbert , que había estado presente en la apertura de la tumba, de sir Douglas Reid que había radiografiado la momia , de la propia secretaria de Carter que sufrió un ataque al corazón y también del padre de ella que se suicidó al enterarse de la noticia, de un científico canadiense que había viajado hasta allí para estudiar la tumba y de Arthur Mace, que había dado el último golpe que abría la tumba.

DOCUMENTAL SOBRE EL DESCUBRIMIENTO DE LA TUMBA DE TUTANKAMÓN

Es un interesante documental dramatizado del descubrimiento de la tumba de Tutankamón y la vida de Howard Carter de la serie “Explora tu mundo” del Canal Discovery Channel . Pero hay muchos e interesantes documentales sobre la vida de Tutankamón y Howard Carter,aunque no tengo espacio para añadir más vídeos.

Se decía que habían perturbado el descanso del faraón, que en la tumba había una advertencia dirigida a quienes violaran la tumba pero aunque la leyenda de la maldición se mantendría incluso hasta nuestros días parece que Howard Carter había escapado a la misma, porque moriría mucho después, el 2 de abril de 1939 y tampoco dirían los periódicos que de las cincuenta y ocho personas que estuvieron relacionadas con la apertura de la tumba del faraón sólo murieron ocho en los doce años siguientes , lo que no es nada excepcional. Cuando a Carter le hablaban sobre la maldición de los faraones respondía con escepticismo “Los antiguos egipcios, en lugar de maldecir a quienes se ocupasen de ellos, pedían que se les bendijera y dirigiesen al muerto deseos piadosos y benévolos… Estas historias de maldiciones, son una degeneración actualizada de las trasnochadas leyendas de fantasmas… El investigador se dispone a su trabajo con todo respeto y con una seriedad profesional sagrada, pero libre de ese temor misterioso, tan grato al supersticioso espíritu de la multitud ansiosa de sensaciones”  Lo que de verdad nos proporcionó la tumba de Tutankamón , aquel joven que apenas dejó huella en la historia de Egipto, fue el mejor libro de historia que tenemos sobre el Antiguo Egipto.

File:Tutmask.jpg
La Máscara funeraria de Tutankamón o Máscara de oro de Tutankamón , sin duda el objeto más conocido de todo el arte egipcio . Estaba incrustada en el rostro de Tutankamó para defenderle del exterior. Tiene una altura de 54 centímetros y pesa once kilos y esta hecha con oro, obsidiana, cuarzo, turquesas, lapislázuli,  vidrio y cornalina. En la actualidad se expone en el Museo Egipcio de El Cairo. No creo que haga falta comentar nada más sobre su belleza, sólo hay que observarla y dejarse cautivar por ella, por el rostro idealizado de un faraón que gobernó el Antiguo Egipto hace tres milenios. Sus ojos parecen mirarnos desde la eternidad   
Y aquí terminamos este relato sobre un breve período de tiempo en la historia milenaria del Egipto faraónico y del hombre que milenios después sacó a la luz parte de su historia, una historia de la que aún hoy tratamos de desvelar  todos sus enigmas. Como ya escribiera entonces Carter. C “El misterio de su vida todavía se nos escapa; las sombras van desapareciendo, pero la oscuridad no acaba de levantarse” Tal vez, en algún lugar aún oculto, nuevos descubrimientos estén esperando que nos desvelen aquel mundo lejano, aquella cultura que brilló durante tres mil años y que aún hoy sigue ejerciendo una mágica fascinación sobre nosotros. Quiero cerrar este artículo con dos frases que aparecen en el epitafio de la tumba de Howard Carter , el mejor homenaje para el descubridor de la tumba de Tutankamón y para todos aquellos que amamos la cultura faraónica y anhelamos desvelar sus misterios “Tú que amas Tebas, que tu espíritu viva, que puedas pasar millones de años, sentado con tu rostro hacia el viento del Norte, y los ojos resplandecientes de felicidad. Oh, Noche, extiende sobre mí tus alas, como las estrellas imperecederas”.

FOTOGRAFÍAS DE LA TUMBA DE TUTANKAMÓN

No quería cerrar este artículo sin adjuntaros algunas de las muchas fotografías que hay sobre los objetos que se hallaron en la tumba de Tutankamón y un vídeo de su interior

Fotografías del interior de la Tumba de Tutankamón tal y como las encontró Howard Carter (imagen procedente de http://camara-de-maravillas.blogspot.com ) 

Reconstrucción por ordenador del posible rostro del faraón Tutankamón (imagen procedente de http://ultimo-trazado.blogspot.com )

Añadir leyenda

El arqueólogo egipcio Hawass cuando se produjo el traslado de la momia del faraón Tutankamón en 2007  de su sarcófago a una urna transparente que permitía, además de poder ser observado por los visitantes,una mejor conservación de la momia(imagen procedente de http://www.elpais.com )



Interior de la tumba de Tutankamón con las pinturas que decoraban exclusivamente la Cámara Sepulcral (imagen procedente de http://pedro-mundodebabel.blogspot.com )

BREVE VÍDEO SOBRE LA EXPOSICIÓN DE TUTANKAMÓN CON LA REPRODUCCIÓN DE LA TUMBA DEL FARAÓN

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