"LE HAVRE" , AKI KAURISMÄKI Y EL VALOR DE LA FRATERNIDAD

Hacía tiempo que no escribía sobre una película, desde que vi la magnífica “The Artist”  de Michel de Hazanivicius, porque no se decir nada sobre una historia si esta no me conmueve de alguna forma, si no me hace pensar o de alguna forma llega al corazón. Porque aunque Alfred Hitchcock dijera “para mi, el cine son cuatrocientas butacas por llenar” y con toda la razón ya que sin espectadores no existirían las películas pues nadie las financiaría , el cine es también un arte que puede llegar a transformar tu visión de la realidad, a vivir otras vidas, a ofrecerte un ángulo diferente desde el cual tratar de comprender nuestra existencia y a nosotros mismos. Todo aquello que nos emociona, que nos hace sentir, nos ayuda a despertar esa parte de nosotros que demasiado a menudo tenemos que ocultar en la vida cotidianaOscar Wilde escribía “ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera dejaría de ser artista”. El arte , tanto el cinematográfico, como la pintura, la escultura, la música, no son una fotografía de la realidad sino una interpretación de la misma que permite que la entendamos mejor.
El ser humano necesita historias, como aquellas que hace miles de años debían contar nuestros antepasados al calor de una hoguera , en la oscuridad de una noche de un mundo desconocido y amenazante. Y la última película del director finlandés Akis Kaurismäki(1957) titulada “Le Havre” es una de esas historias, un relato sencillo de vidas sencillas , una historia que podría sucederle a cualquiera pero con un aliento mágico que la aproxima a un cuento de hadas donde los acontecimientos nos ofrecen un mundo quizás no como es sino como debiera ser, a seres humanos que se comportan con una bondad conmovedora porque no son conscientes de ella, y esa es tal vez la única bondad real, la espontánea, la que brota del alma y no necesita justificarse.  Kaurismäki nos lleva hasta esta pequeña ciudad, en nuestra época aunque parece querer confundirnos y hacernos pensar que estamos en los años cincuenta. La música de los acordeones, las calles oscuras, viejos modelos Renault, habitaciones casi sin muebles y sin la presencia de aparatos electrónicos, sin móviles, parece situarnos muy lejos de nuestros días, sólo sabemos que nos hallamos en el presente porque los protagonistas guardan en una pequeña caja sus ahorros en euros.

TRAILER DE “LE HAVRE”  DE AKI KAURISMÄKI

El protagonista es un hombre ya en la madurez, Marcel Marx, que en algún momento de su pasado fue un escritor y disfruto de la vida bohemia en París, pero que ahora se gana la vida como limpiabotas en las callas de Le Havre . Podríamos pensar que se trata de un hombre amargado y derrotado por el destino , que ha tenido que renunciar a su vocación y  ha perdido la capacidad de ser feliz pero Marcel no es así , Marcel es feliz con su vida porque limpiar los zapatos de la gente le permite hablar con personas diferentes y pasar gran parte de la jornada en la calle, compartiendo sus días con los amigos y vecinos del barrio, con otro limpiabotas, con la panadera que le fía siempre una barra de pan para que la lleve a casa o con la dueña de una taberna que disfruta con su conversación. Y al final del día regresa a casa donde vive su esposa, Arletty, que un día, según dice Marcel, no pudo soportar como un joven arruinaba su vida y decidió salvarlo. Ella le espera cada día con la cena preparada, él la entrega el dinero que ha ganado y lo van guardando en esa cajita que guarda sus sueños y esperanzas y luego se sientan uno frente al otro abrazados por sus miradas. Y sabes que aunque apenas tienen nada no necesitan más para ser felices, y lo son más que otros que poseen muchas más cosas pero no tienen a su lado a alguien a quien amar y que les ame con sinceridad.
Pero la vida nunca es seguridad, es inestable y la felicidad frágil. Arlette enferma de gravedad y tiene que ser ingresada en el hospital. Marcel se queda solo en casa, y sientes que es como un naufrago que hubiera sido arrojado a una isla desierta y desconocida, y descubre que lo único que puede servirle de luz es conservar la esperanza y apoyarse en la mano que le tienden sus amigos, la gente del barrio que le conocen y le aprecian, la panadera que en lugar de una barra de pan ahora le da tres, el frutero que le entrega una caja llena de comida. Y el destino aún le depara otro giro inesperado, la irrupción en su vida cotidiana de un niño africano de no más de diez años, un emigrante ilegal al que persigue la policía para deportarlo a su país mientras él intenta alcanzar Londres, una ciudad de la que no sabe nada , ni siquiera donde se encuentra, pero de la que si sabe que en ella se encuentra su madre.  Marcel no vacilará en ayudarle a conseguirlo aunque para ello arriesgue lo poco que tiene.

Cartel de la película “Le Havre” , una de esas historias que probablemente pasará desapercibida para el gran público pues ha quedado restringida al circuito de las salas en versión original , al menos en Madrid pero que recomiendo a los que quieran dejarse llevar por la narración de una historia, sin efectos especiales, sin apenas acción, con poco diálogo pero con un relato que , al menos  a mi me ha sucedido así, te gana por la ternura y bondad de sus protagonistas (imagen procedente de http://www.salir.com )
“Le Havre” es una película de ritmo pausado, con diálogos breves y , en mi opinión, en ocasiones de expresión un poco rígida por parte de los actores, pero creo que es sobre todo una historia de fraternidad, de solidaridad de personas que tienen muy poco pero que no dudan en compartirlo cuando alguien lo necesita. El político y periodista italiano del siglo XIX Giuseppe Mazzini afirmaba que “La fraternidad es el amor recíproco, la tendencia que conduce al hombre a hacer para los demás lo que él quisiera que sus semejantes hicieran para él.”, pero incluso esta definición es demasiado egoísta y utilitaria  para atribuirla al comportamiento de los personaje de la película , porque ellos no esperan recibir ningún bien de la persona a la que están ayudando, ese niño africano que  si tienen éxito sus esfuerzos logrará alcanzar Londres y al que seguramente no volverán a ver. Le ayudan por una sola razón, necesita su auxilio, está solo y no tiene a nadie a quién recurrir. ¿Se necesitan más razones para obrar el bien? Para los protagonistas de “Le Havre” no.
En esta historia encontraremos toques de humor, gestos de ternura, optimismo incluso en situaciones donde apenas queda lugar para él, ganas de vivir y bondad. Hace unos días dediqué un artículo a la vida de la escritora y filósofo Hannah Arendt (1906-1975) y al recorrer su biografía tuve que sumergirme en la lectura del terror nazi y la pesadilla de los campos de concentración, episodios de maldad absoluta, de deshumanización y de la oscuridad más profunda a la que puede llegar el alma humana. Quizás por eso ahora aprecio más el mensaje de “Le Havre”, porque necesitamos la bondad para dar valor a nuestra existencia, porque no existe dinero que pueda comprar un gesto de ternura, una mirada de comprensión, una mano que sostenga la tuya cuando las fuerzas parecen abandonarte , una sonrisa de afecto , una presencia que ahuyente los fantasmas de la soledad. ¿Qué sería de nosotros si no tuviéramos en nadie en quién depositar nuestra confianza, a quién contar nuestras penas y alegrías, a quién recurrir en los malos tiempos y compartir los buenos momentos?

Marcel y Arlette, el matrimonio que ha compartido su vida superando las dificultades y felices a pesar de la escasez en la que viven. En una de las críticas realizadas sobre la película y publicada en  “The Hollywood Reporter ” leemos “Le Havre ofrece un refugio mágico del mundo real, un albergue cinematográfico de la vida donde basta con tener buenas intenciones” Pero pienso que, por fortuna, hay gente así en el mundo real , gente cuyas vidas son anónimas, que nunca ocuparán la portada de los periódicos ni los titulares de los informativos, pero que con  su bondad, con su optimismo, con su  esperanza, con su solidaridad para los demás, con su mano siempre tendida y la sonrisa haciendo frente a la amargura hacen que este mundo sea  mejor para las personas que tienen la fortuna de conocerles. Kaurismaki ha filmado una película que, aunque al entrar en el cine no podamos presentirlo, es un canto a la vida y a la esperanza realizado desde la sencillez y la ternura  (imagen procedente de http://www.cinempatia.com ) 
El poeta romántico Percy B. Shelley decía “Los que no aman a sus semejantes tienen una vida estéril.”.Marcel y su esposa , sus vecinos, el pequeño que viene de lejos en busca de una madre que vive en una ciudad desconocida, todos ellos serían considerados por esta sociedad que valora la producción, la posesión de riquezas, el prestigio, como unos fracasados que no han conseguido prosperar y se conforman con una vida humilde. Pero en realidad son unos triunfadores, y no quiero decir con ello que la pobreza confiera por sí misma bondad a la gente, ni que sea deseable, porque la pobreza lo único que aporta a la vida son obstáculos para poder conocer algo de felicidad en nuestras existencias. No, ellos son triunfadores a pesar de la pobreza, a pesar los límites que esta les impone en sus vidas, son triunfadores porque a pesar de todo ello se aman y han sabido conservar la capacidad de sentir compasión, de ser generosos y mantienen viva la esperanza en sus corazones , lo que Kaurismäki plasma en ese cerezo en flor que crece en un pequeño jardín, de una casa humilde en un barrio pobre , pero donde aún llega la primavera y los milagros a veces suceden.
De todas formas quiero advertir que a muchos puede que no os guste la película por su lento desarrollo, porque no suceden demasiadas cosas, porque los silencios y las miradas tienen más peso que las palabras y porque hay películas que las aprecias más cuando llegan a ti en el momento adecuado y cuando tienes la sensibilidad predispuesta para ella. Pero en esta época en la que casi todos los mensajes que llegan hasta nosotros son de un mundo convulso que parece no dejar espacio a los sentimientos más nobles del ser humano, aquellos que hacen que la vida merezca ser vivida, Kaurismäki nos recuerda que siempre hay espacio para la bondad, para la fraternidad entre las personas, para la ternura, para el amor. ¿Un cuento de hadas? Tal vez, pero ¿quién dice que los cuentos de hadas no existen? Por mi parte espero no dejar de creer nunca en ellos.
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THE ARTIST, CUANDO HABLAN LAS EMOCIONES

El escritor alemán Johan Wolfgang Goethe decía “Se tiende a poner palabras allí donde faltan las ideas.”, y si la cita de Goethe es correcta desde luego no puede ser aplicada a la última película del director francés Michel Hazanavicius(1967), “The Artist”. En la época del cine de tres dimensiones, de los más avanzados efectos digitales y efectos especiales, cuando la cartelera de nuestros cines se halla invadida de títulos de acción trepidante, donde las explosiones y las persecuciones desplazan a la narración de una historia, “The Artist” es mucho más que una rareza o una idea arriesgada y extravagante, “The Artist” es un soplo de aire fresco , un canto de amor al cine en su más pura expresión, cine en imagenes, como lo fue el cine en su nacimiento y a lo largo de las primeras décadas de su existencia, un cine donde , a falta de la palabra , era la música y las expresiones de los actores los instrumentos  a través de los cuales se transmitían las emociones a los espectadores, un tiempo sin palabras, es cierto, sin los brillantes diálogos que han convertido a muchas frases del cine en leyenda, pero quizás nunca fue el cine tan puro como entonces, ingenuo, tal vez, pero emocionante y humano como nunca.

Pero conozcamos primero que nos cuenta la película que dirige magistralmente Hazanavicius. Estamos en el Hollywood del año 1927, en el momento de mayor esplendor en la carrera de George Valentin, interpretado por el actor francés Jean Dujardin(1972), con una deliciosa  elegancia, con gran expresividad que nos permite empatizar con su personaje, esa estrella del cine mudo , siempre con una sonrisa en los labios, que ama el cine y al publico, que necesita su aplauso y la adoración de sus admiradores.Encarna la imagen que todos tenemos en mente de las grandes estrellas de la época, de galanes míticos  como Rodolfo Valentino(1895-1926) o el aventurero Douglas Fairbanks(1883-1939), brillantes, extrovertidos, arrebatadores, estrellas dentro y fuera de las pantallas, capaces incluso de provocar suicidios a su muerte como sucedió tras el fallecimiento de Rodolfo Valentino. Si, George Valentin se encuentra en la cumbre de su carrera, cuando su destino se cruza con el de una admiradora, Peppy Miller, papel encarnado por una arrebatadora Bérénice Bejo(1976), de la que apenas había sabido nada desde la lejana “Destino caballero” del año 2001 cuando interpretó a la enamorada del fallecido Heath Ledger(1979-2008).

Hasta el cartel de “The Artist” nos lleva a aquellos mágicos tiempos de los años veinte, cuando el cine se convertía en la auténtica fabrica de sueños de toda una sociedad y que Michel Hazanavicius ha sabido recrear y hacernos vivir en su maravillosa película, sin duda una de las ya favoritas a los Oscar de la próxima edición. Pero más allá de los premios recibidos y que pueda recibir en el futuro, me quedo con las emociones que te hace vivir y con la hermosa historia de amor entre George Valentin y Peppy Miller (imagen procedente de http://www.elseptimoarte.net )

Es difícil no enamorarse de la fresca y deslumbrante sonrisa y la expresión de esos inmensos ojos negros de Bérénice  y , al igual que el espectador, Dujardin tampoco podrá escapar a su hechizo, pero será una historia de amor como las clásicas, con un desarrollo pausado, el de dos personas que se hallan en momentos diferentes de su vida, una vida que experimentará un cambio radical cuando en ese mismo año 1927 se produce un acontecimiento que cambiará el destino  de nuestros protagonistas, el nacimiento del cine sonoro con el estreno de “El cantante de Jazz”. El productor de las películas de George Valentin , interpretado por el actor norteamericano John Goodman(1952), invita a Valentin a una proyección privada de la película, y al oír a su protagonista Al Jolson cantar, Valentin no puede evitar estallar en carcajadas. No, el cine sonoro no puede gustar al publico, es ridículo dice Valentin, aunque su productor le avisa que ese es el futuro. Y en efecto, lo iba a ser, el cine mudo, aunque aún no era consciente de ello, estaba condenado a su desaparición, era el final de la “Edad de la pantalla de plata” como se conoce a este periodo histórico del cine.

A partir de aquí asistimos a la decadencia de una estrella que no sabe adaptarse a los cambios, Valentin, y al auge de la recién llegada Peppy Miller y da comienzo la parte más llena de emociones, sentimientos y drama de la película. Porque “The Artist” es como aquellos melodramas saturados de emociones de las primeras décadas del cine, de sentimientos a flor de piel, de gestos excesivos pero a la vez muy humanos y con los que todos nos podemos identificar, de vanidad, de fracaso, de culpa y de  redención y de personajes llenos de una bondad y humanidad que casi nos pueden parecer infantiles en un tiempo en el que estamos acostumbrados a personalidades complejas, enfermas y retorcidas. No, los protagonistas de “The Artist” son seres humanos con defectos y virtudes, pero con una intrínseca bondad , con una sensación de humanidad, de fragilidad, de soledad y de necesidad de amor con la que es imposible no sentirse identificados. En un momento de la película el productor le dice a Valentin“el publico quiere carne fresca, y el publico siempre tiene razón” y puedes sentir como, aunque Valentin trata de disimularlo con una sonrisa, algo se está rompiendo en su interior.

TRAILER DE “THE ARTIST” DE 2011 DIRIGIDA POR MICHEL HAZANAVIZIUS  

Disfrutad de las hermosas imágenes y de la bella música de esta maravillosa película , de esas películas que hay que ver en el cine, en una sala oscura, para recrear la magia de aquella época.

Acompañaremos a Valentin en su descenso a los infiernos del olvido y a Peppy a su ascensión al éxito. No os puedo contar más de su argumento, porque hay que descubrirlo en el cine, donde hay que ver esta película. En la oscuridad de la sala, sin palabras pero acompañados en cada instante de la película por la maravillosa música del compositor Ludovic Bource, que nos ayudará a sentir las emociones de los personajes, a sonreír, a llorar, a querer bailar en uno de esos maravillosos bailes de claqué que nos llevan a los tiempos de Fred Astaire y Ginger Rogers, a revivir aquella época dorada cuando los actores y las actrices eran auténticos dioses de la pantalla, adorados por todos, cuando el cine era joven y deslumbraba al público, asombrado por el mundo que les descubría aquellas pantallas, cuando ir al cine era más que ir a ver una película, era introducirse en un mundo de magia  , una magia que sus protagonistas continuaban en la vida real.
The Artist es una historia de orgullo, el orgullo de Valentin incapaz de reconocer que los tiempos han cambiado y que el mundo que conocía ha dejado de existir, de bondad, la bondad de la deslumbrante Peppy Miller, que jamás olvidará la generosidad de Valentin con ella en sus primeros pasos en el cine, la del chofer de Valentin, Clifton, que es mucho más que un empleado , pues le guardará fidelidad hasta en sus peores momentos,y , sobre todo, es una hermosa historia de amor, porque como sucede con todas las grandes películas , es el amor, el más poderoso de los sentimientos humanos, su absoluto protagonista. Si queréis emocionaros, si queréis reír, si queréis llorar, si queréis sentir como vuestros pies se mueven mientras Valentin y Peppy Miller bailan claqué, si queréis sentir el cine en estado puro, como lo vieron nuestros abuelos y bisabuelos, si queréis recuperar la inocencia, la ingenuidad y abandonar el cine con alegría en el corazón, “The Artist” es la película apropiada. Decía uno de los grandes directores del cine mudo, David Wark Griffith “Lo que el cine necesita es belleza, la belleza del viento moviéndose entre las hojas de los árboles”, y “The Artist” nos regala esa belleza y nos devuelve el amor por las imagenes, por la música , por las expresiones, por el cine en  su más pura esencia.
El destino cruza los caminos de George Valentin, magníficamente interpretado por Jean Dujardin que obtuvo el Premio al Mejor Actor en la pasada edición del Festival de Cannes, y de Peppy Miller, la maravillosa Bérénice Bejo cuya expresividad y su deslumbrante sonrisa cautivan al espectador. Simbolizan el fin de una época y el comienzo de otra nueva  no sólo en el cine, sino también en el mundo que estaba a punto de vivir la crisis de 1929 . La vanidad y el orgullo mantendrán un duro combate con el amor y la bondad (imagen procedente de http://bartman.es )
Pero no podía dejar el comentario sobre esta maravillosa película sin mirar atrás y echar un vistazo al periodo histórico que nos narra Hazanavicius en ella. Y para ello tenemos que conocer a un compatriota de Hazanavicius pero del siglo XIX, el francés Louis Le Prince (1842-1890). El pequeño Le Prince , hijo de un oficial del ejército francés, se había prácticamente criado en el laboratorio del pionero de la fotografía Louis Jacques Mané Daguerre (1787-1851) y podemos imaginar la fascinación que debió sentir al ver como el fotógrafo plasmaba las imagenes del mundo. Después de recibir las enseñanzas sobre fotografía del ya anciano Daguerre, estudiaría pintura en París y química en Leipzig, en 1866 se trasladaba a la ciudad inglesa de Leeds invitado por un antiguo amigo de estudios, John Whitley, con cuya hermana, Elisabeth Whitley, se casaría tres años después, en 1869. En 1871 abrirían juntos la Leeds Technical School of Art, y sus trabajos y técnicas de fotografía se hacen famosos en toda Inglaterra, siendo incluso utilizados sus servicios por la reina Victoria de Inglaterra.
En 1881 viajaba hasta Estados Unidos donde trabaja como gerente de un grupo de actores franceses y comienza a experimentar con diferentes métodos para dotar a la fotografía de movimientos. De regreso a Leeds en 1887 patenta una lente de cámara con la que el 14 de octubre de 1888 filmará la que puede ser considerada como la primera secuencia de imágenes en movimiento, que llevará por título “La escena del jardín de Roundhay” y a continuación filmaría “El Puente de Leeds”, una escena de los tranvías  y los peatones en el puente de la ciudad. Ambas serían exhibidas en esta ciudad, sobre una tela, convirtiéndose en la primera exhibición de cine de la historia . Le Prince no vería la evolución de su invento, pues, como si se tratara del argumento de una película de misterio, pues desapareció en septiembre de 1890 cuando se disponía a viajar a Inglaterra y después a Estados Unidos para presentar su invento. La última noticia que se tiene de él es el testimonio de algunas personas que le vieron en 16 de septiembre de aquel año en el tren de Dijon a París. ¿Qué fue del que es considerado auténtico inventor del cine? Es curioso que su creador tuviera un final tan cinematográfico.
LA ESCENA DEL JARDÍN DE ROUNDHAY  AÑO 1888
La escena sólo dura dos segundos, por lo que he elegido este vídeo que cuenta también un poco de su historia . Es la primera película de la historia  
Dos años después de la misteriosa desaparición de Le Prince, en 1892 comienzan a trabajar en la creación del primer proyector cinematográfico dos hermanos , también franceses, Auguste Lumière(1862-1954) y Louis Jean Lumière(1864-1948). Patentarían su invento el 13 de febrero de 1894 y el 19 de marzo de 1895 rodarían una película titulada “Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon”  que exhibirían tres días después, el 22 de marzo de 1895 en la Société d’Encouragement à l’Industrie Nacional . Después de recorrer varias universidades y reuniones científicas, la primera exhibición de las películas previo pago de los espectadores, el verdadero nacimiento del cine, se produciría el 28 de diciembre de 1895 en París, en el Salon Indien situado en el Grand Café del Boulevard des Capucines, donde, además de la “Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon” los espectadores pudieron contemplar asombrados “La llegada de un tren a la estación de la Ciotat” y “El desayuno del bebé”. El cine como espectáculo acababa de nacer, a pesar de la famosa frase de uno de los hermanos Lumière “el cine es una invención sin ningún futuro”
La verdad es que durante sus primeros años de existencia el cine fue  considerado poco más que una curiosidad que se exhibía en las ferias para asombrar al publico, pero todo cambiaría durante la primera década del siglo XX gracias a otro francés, el parisino George Mélies(1861-1938). Con inclinaciones artísticas desde su juventud, su familia le obligó, sin embargo, a dedicarse al negocio familiar del calzado, pero después de un tiempo en él, Mélies decidió seguir sus inclinaciones artísticas y tras la muerte de su padre en 1888 vendió su parte del negocio y con el dinero compro el teatro “Robert Houdin” que dedicaría sobre todo a espectáculos de ilusionismo, donde él mismo se encargaba de diseñar muchos de los efectos especiales que causaban el asombro de los espectadores. Invitado por los hermanos Lumière, el 28 de diciembre de 1895 asistía a la primera proyección del cinematógrafo. Entusiasmado con el invento pide a los  hermanos que le dejen utilizarlo , a lo que esos se niegan, por lo que Mélies desarrolla un modelo propio.
VIAJE A LA LUNA DE GEORGE MÉLIES DE 1902
La mítica película de George Mélies que popularizaría el cine en Estados Unidos
Ya en 1896 proyecta las primeras películas en su teatro y comienza a perfeccionar su técnica. En 1902 estrenará “Viaje a la Luna” con una de las escenas más famosas de la historia del cine,la de una Luna con ojos y boca que contempla entre enojada y espantada como un cohete espacial se estrella contra uno de sus ojos. La película sería un gran éxito en Estados Unidos, pero Mélies no ganaría dinero alguno con ello, porque ya entonces existía la piratería como sucede en nuestros días, y los técnicos que trabajaban para el  inventor y empresario Thomas Alva Edison (1847-1931) distribuyeron copias pirata por todo el país. El creador de las primeras historias que pueden ser consideradas realmente películas, con la introducción de efectos especiales, técnicas como el fundido a negro o el travelling , se vería ahogado por las deudas y e 1913 abandonaría definitivamente el cine. Llegaría a caer en la indigencia, hasta que en 1925 su obra fue redescubierta y su contribución al cine y al arte en general fue premiada con la Legión de Honor en 1931, pasando a partir de 1932 los últimos años de su vida en el Castillo de Orly, donde se había fundado la “Mutua del Cine”.
Durante toda la primera década del siglo XX el cine comienza a extenderse por Estados Unidos, naciendo pequeños estudios por todo el país. Una de las razones por las que el cine tuvo tanto éxito en Estados Unidos era por su condición de país de emigrantes, los cuales, en su mayoría no dominaban el inglés y por lo tanto no tenían acceso ni a los periódicos , la radio, el teatro o los libros, y veían en el cine, entonces mudo, casi la única forma de diversión a su alcance. Surgen en estos años los diferentes géneros cinematográficos, excepto la comedia musical , pues no había sonido. Las proyecciones se desarrollaban en teatros , en muchas ocasiones acompañadas por un piano o una orquesta que con la música subrayaban las escenas , uniendo ya desde sus inicios la imagen con la música.  En los primeros años del siglos XX Hollywood era poco más que un suburbio agrícola de Los Ángeles , a cuya población se integraría en 1910 .Hollywood llevaba una existencia tranquila y anónima, como un barrio más de Los Ángeles, hasta que un día pasó por allí David Wark Griffith(1875-1948).
ESCENAS DEL “NACIMIENTO DE UNA NACIÓN” DE DAVID WARK GRIFFTH DEL AÑO 1915 
Dos minutos de esta película que marcaría la historia del cine por su espectacularidad y la creación de un nuevo lenguaje cinematográfico
Detengamonos un poco en su figura, del considerado “padre del cine moderno”. Griffith había querido ser escritor, pero ya con 22 años se hace actor primero de teatro y ,ya en 1908, como actor de cine, trabajando en la compañía American Mutoscope&Biograph, y poco a poco fue evolucionando hasta convertirse en director. Durante siete años va adquiriendo experiencia y habilidades en el uso del nuevo lenguaje cinematográfico, hasta que en 1915 rueda “El nacimiento de una nación” en la que narra la relación entre dos familias, una del norte y otra del sur, en el marco de la Guerra de Secesión. La espectacularidad de las escenas dio por primera vez al cine la dimensión de espectáculo del que hasta entonces carecía. Sin embargo , sería una obra polémica pues en ella se defiende la supremacía de la raza blanca y se hace una apología del Ku Klux Klan. Un año después rodaría otro gran éxito “Intolerancia”, la más cara de la joven historia del cine hasta aquel momento, y en 1919 fundaría , junto con los actores Charles Chaplin, Douglas Fairbanks y Mary Pickford, las principales estrellas del momento, una productora que se llamaría United Artists con el fin de realizar un cine independiente al margen de los estudios. Con la llegada del cine sonoro Griffith no haría más cine, pero dejaría para siempre su huella al marcar el camino que seguirían los demás directores a partir de entonces. Por ello hoy se le sigue considerando el auténtico padre del cine moderno

Siguiendo la estela de  Griffith otros directores se instalan en Hollywood , se funda el primero de los estudios , Nestor Studio, y ese mismo año otros 15 estudios se desplazan hasta este barrio angelino . California se convertía así en la segunda potencia cinematográfica de Estados Unidos, y apenas tres años después supera a Nueva York y se convierte en la auténtica capital del cine estadounidense y , muy pronto, mundial. Durante los años siguientes nacen algunos de los estudios más famosos de la historia del cine. Louis B.Meyer(1885-1957) había creado una nueva productora llamada Louis B.Meyer Pictures, que un año después absorvería otro estudio llamado Goldwin Pictures y en 1924 incorporaría Metro Pictures Corporation, naciendo así la que todos conocemos como “Metro Goldwin Meyer. Son los años de gloria del cine mudo , donde estrellas como las ya citadas Rodolfo Valentino, Douglas Fairbanks , Charles Chaplin (1889-1977) , Mary Pickford(1892-1979) o Gloria Swanson (1899-1983), se convertían en los pioneros del llamado Star System, adorados por el publico y mimados por los estudios.

DOCUMENTAL “DEL CINE MUDO AL CINE SONORO”

En estos años el cine mudo alcanza una gran calidad técnica . Ya hemos visto como la música era fundamental en las proyecciones, y muchos compositores ven en el cine su principal medio de vida, creando partituras en exclusiva para las películas, la mayoría de las cuales, por desgracia, se ha perdido y hoy no sabemos que música acompañaba a aquellas películas. Estaban filmadas a velocidades de 16 a 20 fotogramas por segundo, en lugar de los 24 fotogramas por segundo que se implantaría con posterioridad, por eso cuando hoy vemos una proyección de alguno de estos viejos títulos sin utilizar los proyectores de entonces nos parece cono si hubieran sido rodadas a cámara rápida, pero no era así como se veían entonces. Tampoco la calidad de la imagen era mala, al contrario, pero si es mala la calidad de las copias que han llegado hasta nosotros, pues se rodaron en rollos de película de nitrato, que es muy inestable y altamente inflamable, algo que podéis ver en “The Artist”, en un momento de la película. De las miles de películas rodadas antes de la llegada del cine sonoro, muchas de ellas han desaparecido, convertidas, literalmente , en polvo.
Pero la época dorada del cine mudo tenía fecha de caducidad. La compañía Western Electric estaba investigando la forma en que podía poner sonido a las películas y a sus técnicos se les ocurrió grabar el sonido en discos usando dos patentes, el sistema de audio inventado por Alexander Lee De Forest(1873-1961) en el año 1913 , y el micrófono de condensador de 1915. A Alexander Lee De Forest se le deben más de 300 patentes que incluyen incluso un aparato de televisión en 1923 o el radiotelefono. Aprovechando estos inventos, la Western Electric, aliada con la Bell Telephone Laboratories  desarrolló el Vitaphone, grabando los sonidos en un disco y sincronizándolo luego con la película proyectada . El Vitaphone fue presentado el 6 de agosto de 1926 y  se utilizó por primera vez en una película en el “Don Juan” interpretado por otra de las estrellas de la época, John Barrymore (1882-1942) , aunque sin incluir las voces de los actores, sólo la música

EL CANTANTE DE JAZZ , PRIMERA PELÍCULA SONORA AÑO 1927 

Imagenes de la primera película del cine sonoro que significaba el final de una época y el comienzo de una nueva etapa en la historia del joven arte cinematográfico además de una dolorosa transición para muchas estrellas

Habría que esperar un poco más , cuando los estudios de la Warner Brothers decide llevar al cine “El cantante de Jazz” que había sido un gran éxito en los escenarios de Broadway en 1925. Se elige como protagonista al actor Al Jolson(1885-1950) , después de que otros dos actores rechazasen protagonizar la película, quizás , como George Valentin en “The Artist”, porque les parecía ridícula la idea de que el publico quisiera oír sus voces en el cine. Y así , en 1927 se estrenaba “El cantante de Jazz”, que se iniciaba con la frase pronunciada por Al Jolson “Ustedes no han escuchado nada”. Por primea vez se oía la voz de un actor en la sala del cine, comenzaba así una nueva era, la del cine sonoro , y se iniciaba el rápido declive del cine mudo. Como avisa el productor a George Valentin en “The Artist”, era el futuro, y aunque la calidad aun no era muy buena y el cambio supondría un considerable esfuerzo para los estudios, los técnicos y en particular para los actores, en apenas una década el cine mudo desapareció por completo de las pantallas.

Los más afectados serían los actores, que habían utilizado hasta entonces técnicas de expresión traídas del teatro, basadas en una sobreactuación para transmitir con más fuerza las emociones, ya que no las podían acompañar con la palabra. Con la introducción del sonido, esa forma de actuar quedaría desfasada y sería incluso considerada ridícula por muchos. La mayoría de las que habían sido grandes estrellas del cine mudo no pudieron hacer la reconversión con éxito al sonoro y sus nombres fueron cayendo lentamente en el olvido. Un drama para muchos de ellos que sería narrado en la película dirigida por Willy Wilder en el año 1950 titulada “El crepúsculo de los dioses” e interpretada por la que había sido una de las grandes estrellas del cine mudo, Gloria Swanson, con una escalofriante escena final que se podría considerar el magistral y a la vez dramático epitafio del cine mudo.

ESCENA FINAL DEL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES DE WILLY WILDER AÑO 1950

Escena final del “Crepúsculo de los dioses” interpretada por la que había sido la gran estrella del cine mudo Gloria Swanson y que refleja el traumático cambio que supuso para muchos actores la transición del cine mudo al sonoro, lo que acabó con las carreras de la mayoría de ellos

Pero “The Artist” nos devuelve aquella época excitante, cuando el cine era joven, las estrellas eran casi dioses y la gente abarrotaba las salas de cine para ser seducidos por sus imágenes, por las emociones, por aquella ventana que se abría a un mundo de magia , donde todo era posible, en el que podías conquistar a la hermosa Mary Pickford, reírte con Charles Chaplin o Buster Keaton, pelear con Douglas Fairbanks , bailar con Al Jolson o admirar a Rodolfo Valentino. Este mundo nuevo, excitante y también el final de su primera época, la transición del mudo al sonoro, el final de los Locos Años 20 y el comienzo de la Gran Depresión, tanto la económica, como la personal del gran George Valentin, son los protagonistas de “The Artist”. Pero, como decía al comienzo de este artículo, el verdadero protagonista de esta historia son las emociones. Si queréis reír, llorar y , sobre todo, salir alegres del cine después de ver una maravillosa historia, no lo dudéis, “The Artist” es vuestra película.  Como dice su director “The Artist es cine de emociones y de sensaciones” , simplemente, permitid que las imágenes os cautiven y os conduzcan por el camino de las emociones como hace un siglo hicieron con nuestros abuelos. Cine en estado puro.

FRAGMENTO DE LA BANDA SONORA DE “THE ARTIST”

Uno de los elementos claves de “The Artist” como en el de toda película muda es su música, que realza los momentos dramáticos, los de comedia o los amorosos. The Artist tiene una gran banda sonora capaz de hacernos evocar aquellos años dorados del cine mudo , compuesta por Ludovic Bource. Os dejo con su tema principal

Y para cerrar este artículo quería dejaros con la imagen de George Valentin y Peppy Miller que parecen invitarnos a conocer la magía de “The Artist” . Vamos a acompañarles y a soñar durante una hora y media con el universo mágico del cine (imagen procedente de http://www.cadenaser.com )