HISTORIAS DE NAVIDAD: EL ORIGEN DEL NACIMIENTO Y LA MAGIA DE TENER ILUSIONES

Hay días en los que necesitas realizar un paréntesis para alejarte, aunque sea por un tiempo breve, de la realidad cotidiana, de las malas noticias que se suceden en los informativos, del relato de las injusticias, de la violencia, del sufrimiento que se producen en diferentes puntos de nuestro planeta. Hoy podría escribir sobre algunos de estos casos y casi te sientes culpable por no hacerlo, por destinar tiempo a otras cosas que no sea la defensa de los derechos de aquellos que no tienen la fortuna de vivir en una sociedad libre, que respeta los derechos humanos,las diferencias de pensamiento, de credo religioso o de condición sexual, porque esta lucha no puede conocer descanso. Pero espero que los lectores habituales del Mentidero sepan perdonar a quién esto escribe, porque a veces necesita apartarse por un día de esos temas para regresar de nuevo con fuerza y con ganas de denunciar a aquellos que hacen sufrir a tanta gente inocente. Hoy es uno de esos días, quizás porque  es diez de diciembre y es la fecha en la que suelo colocar el árbol de Navidad y el Belén, ese que durante años coloqué con mi abuela y que ahora pongo en solitario pero con la misma ilusión de entonces.

En casi todos los idiomas del mundo la palabra ilusión tiene un significado negativo, un engaño de la mente, la mentira de un sueño o, como lo define nuestro Diccionario de la Lengua Española en su primera acepción “Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.” Si, como un espejismo en el desierto que al descubrirnos su falsedad nos conduce a la desilusión, o , como dijera con palabras más bellas el poeta Oliver Wendell Holmes,  “La ilusión es la hermana menor del desengaño.” Pero en la rica lengua española la ilusión tiene también un segundo sentido positivo, y que es el que más empleamos los millones de personas que hablamos este idioma “Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.” Si, la ilusión es una esperanza, es esperar el futuro instalado en la alegría, en la emoción, en las ganas de vivir y de luchar , como dice el escritor argentino José Narosky ” Mi mayor ilusión es seguir teniendo ilusiones”. Y tan importantes son las grandes como las pequeñas ilusiones, pues todas nos hacen mirar el futuro con esperanza.

Algunos investigadores consideran que las figuras de nuestros belenes tradicionales son una evolución de las figurillas que representaban a los lares en las casas romanas. Estos eran los dioses familiares encargados de proteger el hogar contra las fuerzas malignas. Éstas se colocaban tanto dentro como fuera de la casa en pequeños altares llamados lararia como el de la imagen, aunque lo más frecuente es que se encontrasen en el interior de la casa, cerca de la puerta principal en las casas de una sola planta, o si se trataba de edificios de pisos conocidos como Insulae se disponían cerca de la cocina . La forma   de proteger contra las amenazas externas era provocar enfermedades al que tratase de violentar la vivienda (imagen procedente de http://porlosdiosesdelolimpo.blogspot.com ) 
Una de estas pequeñas ilusiones, de esas pequeñas alegrías que a veces pueden parecer absurdas al que las observa desde fuera, es, para mi , poner el nacimiento o el Belén cada año. Y no sólo porque me trae recuerdos de la infancia , sino porque de alguna forma siento que queda algo de aquella mirada que se abría a un mundo nuevo, en el que todo era desconocido, excitante y asombroso, un sentimiento de aventura, de descubrimiento que espero que no muera nunca. Y como ya estamos cerca de las fechas navideñas, en las próximas dos semanas iré escribiendo de forma salteada algunos artículos sobre las tradiciones de la Navidad, unas fechas que para muchas personas son difícil, que no les gustan o les trae recuerdos tristes. Sin embargo, si nos alejamos del aspecto más comercial, si nos olvidamos de los regalos, si lo vemos como una oportunidad de acercarnos un poco a quién fuimos en nuestra infancia para ver el mundo de nuevo con aquellos ojos inocentes y si eso sirve para aproximarnos a las personas que amamos , creo que es posible devolverles algo de su significado, que va más allá de la fe religiosa, es un recuerdo de algo que olvidamos muy a menudo, lo importante que son las personas en la vida, infinitamente más importantes que las cosas que tanto nos preocupan.
Pero hora es de abandonar el sentimentalismo para adentrarnos en la historia de uno de los símbolos navideños más importantes en millones de hogares de todo el mundo, el Nacimiento. Para hallar el origen de esta tradición tendremos que viajar al pasado, al siglo XIII, cuando el futuro santo Francisco de Asís (1182-1226), que en 1209 había fundado  la orden de los franciscanos , una orden de monjes mendicantes  que trataban de vivir de acuerdo a la pobreza predicada en los Evangelios, como en el de San Lucas, donde Francisco leyó esta frase No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos” que inspiraría su fundación. Después de unos años en los que estuvo viajando por Oriente, de regreso en Italia y después de reorganizar la Orden que durante su ausencia se había sumido en una serie de debates y discrepancias entre sus integrantes, quiso celebrar la Navidad del año 1223 de una forma especial , tratando de reproducir la escena del nacimiento de Jesús, para lo que construyó un pesebre con animales, heno y con la participación del pueblo y de otros frailes. Lo hizo en una cueva próxima a Asís el primer Nacimiento de la historia realizado para celebrar la Navidad .

Archivo:Bartolomé Esteban Murillo - St Francis of Assisi at Prayer.JPG
Cuando de Francisco de Asís realizado por el pintor español Bartolomé Murillo (1617-1682). Fundador de la orden de los franciscanos, quiso que estuviera guiada por la pobreza y humildad de los primeros cristianos, y cuando el Papa le ofreció la posibilidad de que se pudieran nombrar cardenales entre los frailes de su orden, Francisco contestó “Eminencia: mis hermanos son llamados frailes menores, y ellos no intentan convertirse en mayores. Su vocación les enseña a permanecer siempre en condición humilde. Mantenedlos así, aún en contra de su voluntad, si Vuestra Eminencia los considera útiles para la Iglesia. Y nunca, os lo ruego, les permitáis convertirse en prelados” Quizás se montaron nacimientos para celebrar la Navidad antes que lo hiciera Francisco, pero para la historia ha quedado el Belén de la Navidad de 1223 como el primero de la historia
Sin embargo, si era la primera vez que se montaba un Nacimiento para celebrar la Navidad, el origen de los Nacimientos se remontaba a muchos siglos atrás, pues ya en los primeros años del cristianismo, en las catacumbas de Roma, se hallan restos de Nacimientos de la época  que algunos antropólogos quieren identificar como una sustición del culto a los lares, los dioses de la familia, que protegían la casa de los romanos. Cada familia tenía una pequeña estatuilla  que representaba a los lares  y que les protegía de todo mal, siendo a su vez una evolución de otras estatuillas procedentes de Grecia, llamadas tanagras y que con frecuencia acompañaban a los difuntos en las tumbas . La orden franciscana y su orden femenina, las Clarisas, fundada por Clara de Asís(1194-1253), adoptaron el Nacimiento como uno de los ritos de la celebración de Navidad y durante el siglo XIV lo irían extendiendo por toda Italia y  ya en el siglo XV la costumbre se practicará en buena parte de Europa.
En 1465 se abre la primera fábrica de figuras de Belén en París y seis años después abre sus puestas la primera en España, en la población de Alcorcón. Le seguirían ese mismo año la República de Siena y en 1479 Portugal. A Inglaterra no llegaría hasta 1501, pero la reforma religiosa impulsada por Enrique VIII (1491-1547), que supondría la separación de la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia  Católica ,pondría fin a esta tradición, destruyendo las figuras de Belén que pudieron encontrar y ya en 1601 se dictaría una ley en virtud de la cual quedaba prohibido el uso de estas imagenes o de cualquier otra imagen religiosa bajo pena de muerte, una prohibición que no sería levantada hasta el siglo XIX.  Es precisamente en el siglo XIX cuando se desarrolla el belenismo como oficio artesanal y se fundan Asociaciones de Belenistas en toda la Europa católica, no así en las naciones de mayoría protestante pues son contrarios a las imágenes religiosas,  siendo la más antigua la Asociación Belenista de Barcelona fundada en 1863. Durante finales del siglo XIX y principios del siglo XX, España se convertirá en la principal fabricante de figuras de Belén del mundo produciendo hasta cuatrocientos millones de estas figurillas.

Imagen de la Institución del Belén del pintor florentino Giotto di Bondone(1267-1337) uno de los principales precursores del Renacimiento y que pinto varias series de frescos en la Basílica de San Francisco de Asís en Asís, donde relata diferentes episodios de la vida del fundador de los franciscanos, entre  ellos el comienzo de la tradición del Nacimiento en Navidad y que en el siglo XIV y XV se iría extendiendo por gran parte de Europa  
Pero ¿en que se inspiran los belenes para esa composición clásica del pesebre con las figuras de José y María, el Niño Jesús y los Reyes Magos? Dos son las fuentes , los Evangelios Canónicos, es decir, los Evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan que son los aceptados por la Iglesia Católica,  , y luego los relatos contenidos en los llamados Evangelios Apócrifos , a los que ya me he referido en diferentes ocasiones en el Mentidero, remitiendo al lector interesado a los artículos publicados el 28 de diciembre de 2010 y el 19 de marzo de 2011. Recordaré que Apócrifo deriva de una palabra griega que significa “oculto” o “poner aparte” y en español tiene el sentido de “fabuloso,supuesto o fingido “ y  hace referencia a un conjunto de escritos aparecidos durante los primeros siglos del cristianismo en los que se narran  diferentes episodios de la vida de Jesús pero que no fueron aprobados por la Iglesia y no tuvieron la consideración de Evangelios Canónicos y por lo que también son llamados Evangelios Extracanónicos. Sin embargo, muchas de las tradiciones cristianas se inspirasen el contenido de estos Evangelios , entre ellos los tradicionales Nacimientos.
Si nos remitimos a los Evangelios Canónicos, en el primero de ellos, el de San Mateo , encontramos esta escena donde también encontramos a los reyes Magos “¿Donde está el que ha nacido , el rey de los judíos? Porque hemos visto su estrella en el oriente y venimos a adorarlo”(Mateo 2, versículos 2-3) , se encuentran con el rey Herodes y poco después parten de nuevo en busca de Jesús  “Ellos, después de oír al rey , se marcharon, y la estrella que habían visto en Oriente , iba delante de ellos hasta que fue a posarse sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella experimentaron una grandísima alegría . Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose lo adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones: oro,incienso y mirra .Luego , habiendo sido avisados en sueños que no volvieran a Herodes , regresaron a su país por otro camino”. En el siguiente Evangelio, el de San Marcos, no encontramos ninguna escena referente a su nacimiento al igual que tampoco las encontramos en el Evangelio de San Juan.

Los elementos principales de un Belén, son , junto a las tres figuras protagonistas, María, José y el Niño Jesús, los tres Reyes Magos, los pastores , los ángeles y la Estrella de Belén. Estos elementos Todos ellos proceden de los Evangelios de Lucas y Mateo a los que se suman los procedentes de los Evangelios Apócrifos   que enriquecen el relato del nacimiento de Jesús y a pesar de no ser reconocidos por la Iglesia Católica inspiraron no sólo los Nacimientos sino muchas de las obras de arte de la Edad Media y el Renacimiento. Según las versiones en unas Jesús nace en un pesebre, en otras en una cueva en Belén (imagen procedente de http://diseno.anuncioneon.com )
En el Evangelio de San Lucas , el que más se ocupa de la infancia de Jesús, nos describe como José y María se dirigen de Nazaret a Belén para registrarse en el censo que se estaba haciendo por orden del emperador romano Octavio Augusto(63 a.C- 14.d.C) y es en las cercanías de Belén donde María da a luz “Mientras estaban allí , se cumplió el tiempo del parto  dio a luz a su hijo primogénito ; lo envolvió en pañales y lo reclinó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada. Había en la misma región unos pastores acampados al raso y velando sobre sus rebaños. Se les presentó un Ángel del Señor y la gloria del Señor los rodeó de luz y ellos se llenaron de miedo. El ángel les dijo “Dejad de temer pues os anuncio una gran alegría . Os ha nacido un salvador , que es el Cristo Señor en la ciudad de David . Esto os servirá  de señal: Encontraréis un niño envuelto en pañales reclinado en un pesebre”(San Lucas Capitulo 2, versículos 6-13) . Vemos como uniendo los Evangelios de Mateos y Lucas hallamos muchos de los elementos del Nacimiento, desde la Estrella de Belén y los Magos de Oriente, a los pastores que van a adorar a Jesús y a María y José cuidando de su hijo en el pesebre donde ha nacido.

Figuras de san José, la virgen María y el Niño Jesús del Belén del escultor barroco español Francisco Salzillo (1707-  1783), considerado el más grande de España con 556 figuras que, aunque parezca lo contrario por su perfección, son de pequeño tamaño pero trabajadas hasta el mínimo detalle. Las ropas que visten las figuras eran las propias de Murcia en el siglo XVIII(imagen procedente de http://www.google-earth.es )

Otros datos más detallados los encontramos en los Evangelios Apócrifos, como en el Protoevangelio de Santiago donde nos describe así el nacimiento de Jesús ” llegó un edicto del emperador Augusto, que ordenaba se empadronasen todos los habitantes de Bethlehem de Judea. Y José dijo: Voy a inscribir a mis hijos. Pero ¿qué haré con esta muchacha? ¿Cómo la inscribiré? ¿Como mi esposa? Me avergonzaría de ello. ¿Como mi hija? Pero todos los hijos de Israel saben que no lo es. El día del Señor será como quiera el Señor. Y ensilló su burra, y puso sobre ella a María, y su hijo llevaba la bestia por el ronzal, y él los seguía. Y, habiendo caminado tres millas, José se volvió hacia María, y la vio triste, y dijo entre sí de esta manera: Sin duda el fruto que lleva en su vientre la hace sufrir. Y por segunda vez se volvió hacia la joven, y vio que reía, y le preguntó: ¿Qué tienes, María, que encuentro tu rostro tan pronto entristecido como sonriente? Y ella contestó: Es que mis ojos contemplan dos pueblos, uno que llora y se aflige estrepitosamente, y otro que se regocija y salta de júbilo. Y, llegados a mitad de camino, María dijo a José: Bájame de la burra, porque lo que llevo dentro me abruma, al avanzar. Y él la bajó de la burra, y le dijo: ¿Dónde podría llevarte, y resguardar tu pudor? Porque este lugar está desierto”

Archivo:Belen napolitano misterio completo ni.jpg
El Misterio de un Belén Napolitano. Durante el siglo XVIII ´los belenes tuvieron un gran éxito en Nápoles gracias al entusiasmo del rey Carlos VII de Nápoles, que sería el futuro Carlos III de España( 1716-1778), hijo de Felipe V. Cuando estuvo en España   recordaba como  su padre reunía un belén importado de Nápoles y y por ello  el rey Carlos VII quiso que en la corte napolitana el nacimiento fuera algo muy especial, para lo que no reparó en gastos. A partir de entonces se empezaron a encargar las figuras a la Real fábrica de porcelanas de Capodimonte cuyos diseñadores eran gente consagrada. La materia prima era barro cocido, pintado después con  gran cuidado. Todas las figuras tenían el mismo tamaño, 38 centímetros, y se empleaba en su adorno los mejores materiales.
Continúa el relato cuando encuentran la gruta donde nacerá el niño ” encontró allí mismo una gruta, e hizo entrar en ella a María. Y, dejando a sus hijos cerca de ésta, fue en busca de una partera al país de Bethlehem.”  José encuentra a una partera y le acompaña hasta la gruta donde esta María y he aquí lo que ven los ojos asombrados de la mujer “Y llegaron al lugar en que estaba la gruta, y he aquí que una nube luminosa la cubría. Y la partera exclamó: Mi alma ha sido exaltada en este día, porque mis ojos han visto prodigios anunciadores de que un Salvador le ha nacido a Israel. Y la nube se retiró en seguida de la gruta, y apareció en ella una luz tan grande, que nuestros ojos no podían soportarla. Y esta luz disminuyó poco a poco, hasta que el niño apareció, y tomó el pecho de su madre María. Y la partera exclamó: Gran día es hoy para mí, porque he visto un espectáculo nuevo” El Protoevangelio de Santiago data del año 150  y es el más antiguo de los Evangelios Apócrifos , el que más datos ha aportado a la iconografía del nacimiento de Jesús y donde se fija el lugar de nacimiento en una cueva, mientras que en San Lucas es en un pesebre . La presencia del buey y la mula también procedes de los Evangelios Apócrifos.

Archivo:Belen demonio rojo figurita Mexico ni.jpg
Dentro de los belenes, que comparten todos unas características comunes, cada nación tiene sus propias tradiciones y peculiaridades. En México existe la tradición de colocar  casi siempre una figurilla del diablo vestido de rojo, que observa desde cerca el portalito. Una tradición que también encontramos en los belenes napolitanos . Simboliza el Mal vencido por el nacimiento de Jesús
En la mezcla de los Evangelios Canónicos y los datos aportados por los Evangelios Apócrifos se ha ido construyendo la escena del nacimiento de Jesús que hoy podemos contemplar en nuestros belenes caseros ,aunque con diferencias de unas naciones a otras. Por tradición el Belén se monta el 8 de diciembre, fiesta de la Virgen Inmaculada, y debiera desmontarse el 2 de febrero coincidiendo con la Virgen de la Candelaria y la supuesta fecha en la que Jesús se presenta en el Templo y expulsa a los mercaderes. Los personajes principales son Jesús, José y María, acompañados del buey y la mula, dentro de un establo, como lo encontramos descrito en el Evangelio de San Lucas, o en una cueva, como lo cuenta el Protoevangelio de Santiago. A esta escena principal se le añaden los pastores que vimos en San Lucas que fueron a adorar a Jesús, la estrella de Belén que guía a los Reyes y los propios Reyes Magos , cuyos nombres aparecen no en los Evangelios Canónicos , sino en los Apócrifos , en concreto en el “Evangelio Armenio de la Infancia” que cite el año pasado con motivo de la Noche de Reyes y que recuerdo ahora

VÍDEO CON LA EXPOSICIÓN DE BELENES DE ROMA

Desde hace más de tres décadas se celebra en la Piazza del Popolo de Roma la Exposición de un centenar de Belenes de todo el mundo  , cada uno de ellos con sus propias características

 
“Y un ángel del Señor se apresuró a ir al país de los persas para prevenir a los Reyes Magos y ordenarles que fueran a adorar al niño recién nacido. Y éstos, después de caminar durante nueve meses, teniendo por guía a la estrella , llegaron al lugar de destino en el momento mismo en que María llegaba a ser madre. Es de saber que a la sazón  el reino de los persas dominaba sobre todos los reyes de Oriente por su poder y sus victorias. Los reyes de los magos eran tres hermanos: Melkon, el primero, que reinaba sobre los persas; después, Baltasar, que reinaba sobre los indios ; y el tercero Gaspar, que tenía en posesión el país de los árabes” Como veis no menciona la raza negra de Baltasar, ya que ese fue un detalle que se incorporaría siglos después.

Archivo:Belen de Argentina ni.jpg
Imagen de un Belén argentino . La costumbre del Belén fue llevada a América por los misioneros jesuitas primero y luego, cuando estos fueron expulsados, por los franciscanos. En Argentina son celebres los belenes hechos con marionetas, en Perú los belenes suelen presentarse en una especie de armario con dos puertas. También hay diferencias a la hora de desmontarlos, así en la región andina de Venezuela se quita al niño Jesús en una ceremonia llamada Paradura del Niño, mientras que en Perú familiares y amigos se reunen en la casa el 6 de enero para desmontar el Belén en la llamada Bajada de los Reyes 
En la actualidad los países donde se conserva esta tradición son , en Europa, principalmente los países del Mediterraneo y del Centro de Europa, como  España, Portugal , Francia, Italia, Austria, Alemania, Hungría, la República Checa, Polonia o Eslovaquía mientras que en América es tradición de todos los países de Centroamérica y Suramérica, pues los franciscanos lo utilizaron como método de evangelización ,con la particularidad de que suelen incluirse elementos animales y vegetales propios de América. En muchas de estas naciones como Guatemala, El Salvador, Colombia, Venezuela, Chile, Argentina o Ecuador el Niño Jesús no se coloca hasta el día de Navidad, que es cuando se celebra su nacimiento , y se hace con una ceremonia conocida como “arrullo”, en la que el Niño Jesús es puesto entre José y  María después de que se le haya cantado un arrullo o villancico y se de la figura a besar a todos los presentes . Una vez realizada esta ceremonia comienza la tradicional cena de Navidad.

En Cataluña, en España, es tradicional colocar en el Belén la figura del Caganer , que también aparece en belenes de la Comunidad Valenciana y Canarias . Se cree que su origen es del siglo XVIII y es un campesino vestido con la ropa tradicional catalana en actitud de defecar . Se cree que es un símbolo de prosperidad y buena suerte para el año siguiente, ya que con los excrementos fertiliza la tierra y hace que sea más favorable para los cultivos . Suele situarse en un lugar apartado del Belén y es una tradición aceptada por la Iglesia
Y esta es la historia de esta tradición de la que cada uno tendremos unos recuerdos diferentes de nuestra infancia, pero que yo siempre he asociado con la alegría, el misterio y el asombro que me causaban aquellos grandes  belenes que hacia junto a mi abuela, que anunciaban un tiempo donde la realidad cotidiana quedaba suspendida y todo parecía rodeado de una magia que no sentía el resto del año. El paso de los años te arrebata esa magia sustituida hoy por nuestra febril necesidad de consumir, pero todavía , cuando saco las figuras de sus cajas y comienzo a construir el Belén, el mismo de todos los años pero siempre diferente,  sigo sintiendo esa alegría, esa emoción de la infancia y creo que eso es algo,  aunque pueda parecer absurdo desde la visión más racional de la existencia, que hay que conservar . Escribía el narrador de cuentos británico Roald Dahl, “el que no cree en la magia nunca la encontrará” Puede ser ingenuidad, pero no estoy dispuesto a renunciar a aquello que despertó en mi infancia, por primera vez, el sentimiento de la magia, de la ilusión  , del asombro que nunca hay que perder ante este mundo, pese a todo, tan hermoso

Grandes y lujosos como el de la imagen, o el más humilde , sólo con las figuras principales, para muchos el Belén representa algo más que unas figuras de cerámica, es una tradición que para muchos todavía tiene sentido ,no sólo por el recuerdo, sino porque en cierta forma mantiene vivo la parte de niño que deberíamos conservar siempre (imagen procedente de http://www.forodefotos.com ) 
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FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS LECTORES DEL MENTIDERO Y A TODO EL MUNDO

Hoy no es día para escribir un artículo porque hoy es Nochebuena, la noche en la que casi todos nos reuniremos con nuestras familias para compartir juntos la cena más especial del año. Ya se que para algunos no es una noche feliz porque sienten con más fuerza que en cualquier otra noche la ausencia de personas que amaron y ya no se encuentran aquí y otras viven en soledad y no tienen la inmensa fortuna de poder compartir esta noche con alguien.
En especial para esas personas quiero desearles una muy FELIZ NAVIDAD, porque la Navidad es mucho más que una gran cena, que la compra de regalos o cantar villancicos junto al árbol. Es todo eso, pero es sobre todo una oportunidad de recuperar la ilusión de cuando eramos niños, de volver a mirar el mundo con ojos nuevos y recuperar la alegría de vivir aquí y ahora. Ayer escribí un artículo en este Mentidero dedicado a la bondad, a recuperar el significado de esta palabra que , demasiado a menudo, olvidamos o despreciamos, y esa bondad, ese deseo de ser bueno, de amar más a los demás, es lo que siempre ha constituido el espíritu de la Navidad.
Empecemos por compartirlo con las personas que amamos, digamos esas palabras que tantas veces no pronunciamos por pudor, digamos “te quiero” tantas veces como podamos. Nos han enseñado a no mostrar lo que sentimos en público, pero ¿por qué reprimir lo que es bueno, lo que proporciona alegría, lo que nos hace ser mejores? La Navidad es el momento ideal para empezar  a demostrar lo que sentimos por los demás, no perdamos ni un segundo más de nuestro tiempo y no ahorréis ni una sola palabra de amor.
Hace apenas dos meses comencé a escribir el Mentidero y desde aquí quiero daros las gracias a todos los que me leéis tanto aquí en España como en otras naciones del mundo y os deseo que esta noche la compartáis con alegría con las personas que amáis y que esa alegría se extienda a todos los días del año . Así que ya podéis dejar de leer , solo por hoy eh? jaja, este Mentidero e id a la cocina a ayudar a preparar los platos o a poner la mesa . Ya me parece oír el ruido de los platos de la vajilla de Navidad, el tintineo de las copas de cava , y los primeros villancicos que alguien empieza a tararear.
A todos mis amigos, por orden alfabético , Alberto Molano, Amparo Ruiz, Bea Gómez, Belén Gener, Blanca Díaz, Cris Vázquez, David Palencia,Esther Garcia, Fabiola del Campo, Francisco Serrano,Gabriela Cornejo, Germán Suárez, Maya Aguilera,Miguel Angel Ruiz, Miguel Ruiz, Nicola Reid, Noemi González, Noemi Rocio,Paloma Cuenca, Patricia Tinoco,Rose Araujo , Sagrario Alonso, Sandra Espinoza , Silvia Nubia, Trezza León, Vanessa Serrano, Vania Capussi, Zita Estzer



¡¡¡FELIZ NAVIDAD !!!



SOBRE LA NAVIDAD Y ALGUNAS DE SUS HISTORIAS

Ya está aquí la Navidad , una vez más, aunque cada vez con menos fuerza, las calles se llenan con los sonidos de los villancicos de siempre, los escaparates de las tiendas se adornan con cintas de vivos colores y papas noel de rojo chillón prestan su colorido junto a pequeños nacimientos que aún nos recuerdan que , aunque casi olvidado en el fondo del torbellino consumidor de estos días, se trata de una festividad religiosa en la que los cristianos celebran el nacimiento de su salvador.
Aún recuerdo las ya lejanas navidades de mi infancia, ¡como se desliza el tiempo sin que apenas nos demos cuenta!, en las que celebrábamos la Navidad con toda la familia en el pueblo. Les recuerdo en aquellos años en los que a mis ojos la Navidad era un tiempo mágico en el que sucedían cosas extraordinarias. Mi abuela ponía un gran nacimiento que ocupaba toda la mesa, con sus pastores que acompañaban a dos o tres ovejas que eran más grandes que ellos porque no pertenecían al mismo belén, un río de plata atravesaba los prados de musgo emblanquecidos con harina que simulaba nieve, palmeras y cactos de plástico se apiñaban alrededor de molinos de cartón, mientras los Reyes Magos recorrían un camino de serrín hacia el portal donde aguardaba el Niño Jesús junto a la Virgen María y San José y , sobre ellos, una estrella recortada en papel dorado anunciaba la buena nueva. Y me acuerdo como me pasaba horas mirando aquel pequeño mundo de figuras que en mi cabeza hablaban y se movían llenando de magia el salón.
Belén
¿Quién no recuerda los nacimientos que de niños presidían nuestras casas?
Conservo en mi mente las imágenes de aquellas cenas de Navidad  cuando nos sentábamos todos juntos en la mesa, mi abuela sacaba el mantel especial de Navidad y poníamos la mejor vajilla  .La mesa se llenaba de dulces navideños que yo devoraba y , casi siempre, mi abuela terminaba derramando alguna lágrima recordando a la gente que ya no estaba. Una vela presidía la cena y , desde mis ojos de niño, todo me parecía perfecto y me sentía feliz, con esa felicidad pura y limpia que sólo pueden sentir los niños .
Hoy casi todas las personas que se reunían en aquella mesa ya no están, hubo años duros y momentos dificiles y la ingenuidad de aquellos tiempos desapareció en parte junto con la infancia y la juventud. Pero aunque lo que digo va en contra del signo de esta época escéptica y pragmática, yo sigo sintiendo el espíritu de Navidad y espero no dejar nunca que muera. Mucha gente critica estas fechas , y con razón, porque se han convertido nada más que en una excusa para consumir y porque personas que viven solas aún sienten más su soledad estos días. Se critica la hipocresía con la que parece maquillarse nuestra mezquindad, deseando lo mejor a quién mañana volverá a ser nuestro rival , fingiendo por obligación una felicidad que no nace del corazón sino que es una máscara que oculta los auténticos sentimientos.
Seguro que esas críticas tienen mucho de cierto, pero yo no veo nada malo en tratar de recuperar la sensación de hermandad que se vivía antes por las calles, cuando la gente sonreía a un desconocido deseándole una Feliz Navidad , cuando por unos días las diferencias y las disputas se apartaban y todos hacíamos los mejores propósitos para el nuevo año , renovando la esperanza en un mundo mejor. Será ingenuo pero ¿por qué no recuperar esa ingenuidad?
En estos tiempos difíciles y desesperanzados, más que nunca, necesitamos aquello que nos devuelva un rayo de esperanza en el ser humano, en la bondad, algo que nos devuelva la ilusión de un mañana en el que todo puede ser mejor. Y pienso que aunque los deseos de ser mejores personas,de ser más buenos se nos olvidan pronto, algo siempre queda, porque los buenos sentimientos dejan su huella y , sin que nos demos cuenta, nos transforma. Porque la Navidad no es darse un atracón de comida, ni hacer regalos caros, no , la Navidad es lo que decía el actor americano Bob Hope “mi idea de Navidad es muy simple, amar a los demás”
Y si somos capaces de mantener un poco de ese amor hacia los demás durante el resto del año, si unas pocas personas ven transformada su vida y nosotros conseguimos ser algo mejores, sólo por eso habrá merecido la pena conservar la Navidad. Si algo hace falta en nuestro mundo es un poco más de humanidad, más bondad y caridad con los demás ,aunque estas palabras se consideren pasadas de moda. Y aunque recordemos con tristeza a los que ya no están alegremonos por haber compartido días dichosos con ellos y recuperemos la felicidad de estar vivos aquí y ahora, junto a las personas que amamos.
Por eso, aún viviendo solo, pondré mi nacimiento y un árbol que recuerde en mi hogar que es Navidad y que en unos días me reuniré con mi pequeña familia y quizás el día de mañana yo mismo forme un hogar donde pueda transmitir la alegría de la Navidad que de pequeño me hicieron sentir , la magia de aquellas noches que nunca podré olvidar
Pero ya sabéis, los que tenéis la inmensa paciencia de leerme, que siempre me gusta poner una nota histórica a estos artículos, así que , después de haberme puesto tan sentimental no estará de más que echemos un breve vistazo al origen de algunos de los elementos que son inseparables de la imagen que tenemos de la Navidad. Otro día veremos más, ya que excede del espacio de este artículo
Para hablar del Árbol de Navidad tenemos que remontarnos al siglo VIII. Allí nos encontramos con el obispo de Maguncia, Bonifacio. Bonifacio había nacido en Devon, en la actual Inglaterra, en 675 y en 716 había emprendido un primer viaje de evangelización por tierras de Frisia, en la actual Holanda. Aunque este viaje fracasó ,el papa Gregorio II le encargó la evangelización de los pueblos que se hallaban al este del río Rin y en 722 es consagrado como obispo de los germanos , fundando en los años siguientes numerosos monasterios .
La tradición del árbol de Navidad que hoy decora millones de hogares nace en las tierras germanas del siglo VIII
  
Durante uno de sus viajes por tierras germanas, un día de Navidad, Bonifacio decidió talar un roble,símbolo sagrado de los druidas, para demostrarles que no era más que una superstición. Cuando el roble cayó al suelo derribó en su caída a todos los arbustos que se encontraban a su lado , excepto a un pequeño abeto que permaneció en pie. La supervivencia del árbol fue interpretada por Bonifacio como un mensaje divino y bautizó al abeto con el nombre de “Árbol de Niño Jesús”. Los cristianos alemanes no tardaron en adoptar la costumbre de adoptar un abeto para las fiestas de Navidad , una tradición que seguimos hoy millones de personas.
En cuanto a Bonifacio, si alguno se queda con curiosidad, os diré que en 754, cuando ya alcanzaba la avanzada edad de 80 años, reune fuerzas para emprender otro viaje de evangelización a tierra de los frisios, pero no son bien recibidos. El 5 de junio de ese mismo año, Bonifacio y sus 50 acompañantes serían asesinados por los frisios.
Todos hacemos regalos en estas fechas, pero seguro que no solemos preguntarnos el origen de esta costumbre. Pues en este caso tendremos que viajar hasta el Imperio Romano, pues allí  era costumbre regalarse durante las fiestas conmemorativas del año nuevo tres higos secos adornados con hojas de laurel y ramitas de olivo además de unas pequeñas lámparas en las que se escribía de forma fabulada algún buen deseo para el nuevo año que iba a iniciarse. Parece ser que en esta práctica nació nuestra tradición del regalo navideño.
En cuanto a la elección del 25 de diciembre como fecha central de Navidad, por ser el día en el que la Iglesia ha fijado la fecha del nacimiento de Jesús, fue obra del papa Telésforo en el siglo II , aunque algunos historiadores afirman que esta no se celebró en esta fecha hasta el año 440. Para explicar esta elección, tenemos que remontarnos un poco antes, cuando en el inicio del Imperio Romano se extiende entre sus legiones el culto de una divinidad de origen iranio llamada Mitra.
Imagen de Mitra, culto que se extendió por todo el Imperio Romano gracias a sus legiones y cuya doctrina es asombrosamente similar al cristianismo
Esta creencia, que tuvo gran éxito en el Imperio, tiene muchos puntos en común con el cristianismo, algunos de ellos sorprendentes. Mitra era hijo de una mujer Virgen a la que llamaban Madre de Dios, su misión era convertirse en el vínculo entre el Cielo y la tierra y había sido enviado a la Tierra por su padre para lograr  la redención de los hombres. Las coincidencias no acaban aquí, porque los mitraístas creían en la resurrección, en el cielo y el infierno, en la comunión del pan y el vino y , además, su día sagrado era el domingo. Pero para lo que nos ocupa aquí, lo esencial es que la fecha de nacimiento de Mitra era el 25 de diciembre en una oscura cueva, donde los primeros en encontrarle fueron unos pastores que también fueron los primeros en adorarle llevándole como regalos oro , incienso y mirra.
La Iglesia Católica, como ya había hecho con otras prácticas del paganismo, fue adueñándose de estas tradiciones convirtiéndolas en propias, y una de ellas fue considerar el día 25 de diciembre como la fecha de nacimiento de Jesucristo.
Y aquí termino este artículo , deseando que tratéis de ser felices no sólo en estas fiestas, sino en todos los días del año, que los deseos de ser mejores no se queden sólo en deseos, que al menos seamos aunque sólo sea un poco mejor que el año pasado y ,entre todos, construyamos un mundo en el que merezca la pena vivir. Como escribía Harlan Miller “Ojalá pudiéramos meter el espíritu de la Navidad en jarras y abrir una jarra cada mes del año para que su espíritu estuviese siempre presente”. No digo yo que lo metamos en jarras, sino en nuestros corazones y llevemoslo con nosotros donde quiera que vayamos. 

LOS INDEFENSOS : LA PRIMERA REVOLUCIÓN EMPIEZA EN NOSOTROS

Un hombre llama a un programa de radio.Lleva más de dos años en el paro, no recibe ningún subsidio de desempleo, ninguna ayuda pública, no encuentra trabajo aunque lo busca con desesperación y forma parte de ese 40% de familias españolas en las que ninguno de sus miembros trabaja. En su momento no oí esta conversación, pero después de que me la comentasen, la escuché por Internet y me ha conmovido por el drama que se halla detrás de sus palabras.

Este hombre, honrado, porque sólo una persona honrada tendría valor para hablar así, confesó que se había visto obligado a robar comida en los supermercados para alimentar a sus hijos, que cuando llenaba el depósito de gasolina de su coche se marchaba sin pagar, y decía que no se reconocía a sí mismo , que le parecía ser otra persona que nada tenía que ver con aquella que, poco más de dos años antes, estaba trabajando y luchaba como tantos otros  para sacar su vida adelante.

Cuando descendemos de los grandes discursos políticos, de las teorías económicas, de las soluciones con las que se llenan la boca políticos y periodistas para salvar los beneficios de las grandes empresas y mantener un tiempo más este sistema en el que vivimos, y nos encontramos con la realidad de un ser humano que no ha hecho nada malo, que sólo ha tratado de trabajar para tener lo esencial para vivir como hacemos la mayoría de nosotros, y ves como se ha convertido en una víctima de esta crisis, que no entiende de personas y obliga al hombre a aparcar su honradez para sobrevivir un día más, entonces es cuando comprendes la abyección en la que hemos caído, hasta donde llega la ceguera de todos nosotros.
Hay que manifestarse contra la pobreza, pero no sólo con palabras sino con hechos
Si, la ceguera de todos. Porque su situación es el resultado de un capitalismo salvaje que pone el beneficio por delante de cualquier otra consideración,de políticos mediocres, oportunistas o corruptos, o todo a la vez, que siguen las pautas marcadas por los mercados y las grandes empresas, y , finalmente, también  nosotros, los que integramos la sociedad, porque también nosotros somos responsables de lo que sucede , bien por egoísmo, bien por complacencia, bien por indiferencia ante el mal ajeno,bien porque nuestros problemas nos parecen tan graves que pensamos que bastante tenemos como para complicarnos más la vida.
Ahora vendrá la Navidad, las páginas de los periódicos, los mensajes de televisión y nosotros mismos nos empacharemos de escribir o pronunciar palabras llenas de buenos deseos , de amor al  prójimo y por unos días el mundo parecerá un lugar más cálido y humano. Ya sabemos lo que pasa después, viene el mes de enero , el frío vuelve a helar nuestros corazones y el mundo sigue girando y con él las injusticias, la pobreza, el dolor y la soledad de tantas personas indefensas, apartadas del sistema salvaje , y olvidamos que mañana podemos ser nosotros las siguientes víctimas de la fortuna, porque como escribía el gran Miguel de Cervantes, a quién la fortuna siempre le fue esquiva, ” Esta que llaman fortuna, es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y así no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba”.

Vivimos en un mundo injusto, nunca ha existido un mundo que lo fuera  e incluso podríamos afirmar que nunca la justicia llegó hasta tanta gente como en el pasado siglo XX, cuando una parte importante del planeta alcanzó un grado de bienestar desconocido en la historia de la humanidad, aún con grandes desigualdades entre unas naciones y otras. Lo lógico habría sido evolucionar hacia una mayor prosperidad y , sobre todo, extenderla hacia aquellas naciones que vivían todavía en la pobreza, sin libertad y con una vida sin opciones. Si, eso habría sido lo lógico, pero no contábamos con la fuerza que tiene la avaricia y el egoísmo, el deseo insaciable de acaparar, de querer siempre más, que parece envenenar a la sociedad occidental. Nos hemos convertido en víctimas de nuestra prosperidad, hemos olvidado que si tener es importante aún lo es más ser una persona y que hay valores a los que jamás tuvimos que renunciar. 

Se que no lo hemos hecho conscientemente, sólo abandonamos los mandos de la nave en manos de nuestros políticos y los grupos de poder, y nos olvidamos que defender una sociedad justa, donde nadie se quedase desamparado y donde la gente honrada no tuviese que llegar al robo para conseguir llevar un pedazo de comida a casa, requerían de nuestro esfuerzo diario, de no permitir muchas de las cosas que se han hecho en los últimos años, cuando dejamos al  poder con las manos libres porque a nosotros nos iba bien.

Este hombre que hablaba en la radio podemos ser nosotros mañana y pienso que la única forma de evitar que sigamos dejando un rastro de víctimas, de vidas rotas, de desesperación , de personas que se apagan entre el silencio de todos nosotros, es recuperar las palabras del poeta latino Terencio, que hace dos milenios proclamaba que “Nada humano me es ajeno“.  Muchas veces he escrito ya en estas páginas que es necesario una revolución social, más allá de ideologías, una revolución que acabase con las teorías económicas y políticas que han subordinado al ser humano en favor de otros intereses y que han logrado deshumanizar nuestra sociedad. Ahora estoy más convencido que nunca que esa revolución es necesaria y que debe empezar por nosotros, por mi y por cada uno de los que me leen y por nuestras familias, amigos y extenderse por tota la población.
´Tomás Moro escribió “Utopia” en el siglo XVI, nosotros podemos luchar porque la utopía no sea un libro sino una realidad
Cuando hablamos de la injusticia de la sociedad tenemos que ser conscientes de que la sociedad no es un ente abstracto, no es un concepto filosófico ni una palabra en un diccionario, la sociedad es mucho más, soy yo y todos vosotros, y si es injusta significa que yo mismo estoy siendo injusto. Y si soy consciente de ello podré empezar a darme cuenta de que todo lo que hago es importante, que aunque piense que yo puedo muy poco , ese poco es importante. Cada vez que extendemos la mano a quién nos necesita, cada vez que añadimos nuestra firma contra una injusticia, cada vez que nos manifestamos para defender los derechos de los más débiles, cada vez que denunciamos las mentiras de los políticos y luchamos contra sus políticas que atacan a los más indefensos, estamos encabezando una revolución moral contra la que ningún poder podría luchar, porque ninguna balloneta puede callar a un pueblo entero que lucha por lo que es justo.

Por ejemplo, si hablásemos de España, tendríamos que salir a la calle todos, tanto los que trabajan como los que no, los que tienen dinero como los pobres, para oponernos a medidas como retirar la ayuda de 400 euros a los que ya no tienen nada. Aunque no nos afecte a nosotros directamente, tendríamos que unirnos para evitar que esas personas sufran más y terminen desamparadas. Tendríamos que construir entre nosotros , sin contar con el  poder, una sociedad basada en la ayuda al más necesitado, en la que nadie se sintiera desamparado, apartando nuestras diferencias ideológicas o religiosas, porque estamos hablando de seres humanos, y eso está por encima de cualquier otra consideración.

Me diréis que estas palabras están muy bien pero que son eso, palabras, una utopía irrealizable. Pero tengo respuesta para eso, aunque no es mía sino del escritor Eduardo Galeano “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. ¿Podéis imaginaros como cambiaría el mundo si realmente luchamos por esa utopía, si creemos que a pesar de que los poderes en contra son muy fuertes ,nosotros somos más y podemos más? Nosotros podemos provocar el cambio, no por las armas, no con la violencia, sino con nuestra actitud, con la guerra sin cuartel contra los que nos quieren engañar, sin ceder un centímetro en nuestras libertades y derechos y defendiendo hasta nuestras últimas fuerzas a los más débiles para que mañana puedan estar junto a nosotros en la batalla.

Que es difícil, seguro que lo es, que puede ser que en nuestras vidas no consigamos un cambio radical, tal vez, pero tenemos que intentarlo, tenemos que creer en que otro mundo es posible y seguro que así lograremos una sociedad donde un hombre honrado no tenga que llamar a la radio para confesar que roba para dar de comer a su familia. Por mi parte no dejaré que nadie me arrebate mi fe en el ser humano y en nuestra capacidad de cambiar el mundo.