EL COLLAR DE LA REINA Y LA PRIMERA LLAMA DEL INCENDIO

El poeta chileno Pablo Neruda escribió en una ocasión sobre la injusticia “El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan”. Y sobre la desigualdad el escritor británico George Orwell escribió en “Rebelión en la Granja “ que “todos los hombres son iguales pero algunos son más iguales que otros”. Las desigualdades sociales siempre han existido, siempre  hubo ricos y pobres,clases privilegiadas y clases cuyo único privilegio era sobrevivir , opresores y oprimidos. Durante los dos últimos siglos , a raíz de la Revolución Francesa de 1789, de la difusión de las ideas de la Ilustración, de  la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, de la entrada en vigor  de nuevas constituciones nacionales de corte liberal, se inició un proceso de evolución social que parecía dirigido a reducir estas desigualdades , nacieron los sindicatos para defender los derechos de los trabajadores, se dictaron estatutos laborales que de manera gradual fueron logrando mejoras en las condiciones laborales, establecimiento de un límite de horas de trabajo, descansos semanales, sueldos dignos y más tarde se fueron sentando las bases de lo que hoy llamamos sociedad del bienestar con ayudas a los desempleados, pensiones para los llegaban a la jubilación, vacaciones pagadas , dos días de descanso semanal , asistencia médica gratuita
Todas ellas parecían conquistas irrenunciables y permanentes, pero durante las últimas tres décadas una nueva corriente económica y política se está encargando de desmontar piedra a piedra las paredes del estado del bienestar, desmantelándolo ante la mirada incrédula y la actitud pasiva de los descendientes de los que lucharon por aquellos derechos, que arriesgaron sus vidas por conseguir una sociedad no más rica, sino más justa. Hace unas semanas recogía en el Mentidero un informe de la OCDE (Organismo para la Cooperación y el Desarrollo Económico) en el que esta organización afirmaba que la brecha entre ricos y  pobres se había incrementado sin pausa durante las últimas tres décadas, y el secretario general de esta organización, el mexicano José Ángel Gurría(1950),  señalaba que “El contrato social se está empezando a deshacer en muchos países. La incertidumbre y los miedos a la exclusión han alcanzado a la clase media en muchas sociedades, la gente siente que está sufriendo una crisis de la que no son responsables, mientras esos con altos ingresos resultan perdonados”. Se está larvando un clima de malestar social donde, a medida que la sociedad se ve sometida a nuevos ajustes y recortes sociales que la hacen cada vez más pobre y vulnerable, observa cada vez con mayor recelo y resentimiento como crece la riqueza de los más ricos.

El 14 de julio de 1789 la población de París tomaba al asalto la fortaleza de la Bastilla, un edificio que había sido construido en el siglo XIV para proteger París y que con el tiempo vio transformado su uso para convertirse en una prisión destinada principalmente a nobles y burgueses en muy buenas condiciones, aunque también había una parte de la fortaleza destinada a otro tipo de presos del pueblo con condiciones bastante inferiores. Su mantenimiento era muy costoso y Luis XVI ya había querido cerrarla en 1784 . Sin embargo, en 1789, se convertiría en el primer objetivo del pueblo que iniciaba una revolución que cambiaría la faz política de Europa. La Bastilla era un símbolo del poder del rey y el pueblo ya no iba a obedecer ni a temer el poder del rey. Comenzaba un incendio cuya primera llama prendió cuatro años antes,con el caso del Collar de la Reina que os voy a relatar , pero el combustible que alimentaría el incendio serían las desigualdades sociales y la riqueza de la que hacia ostentación la nobleza ante los ojos incrédulos de un pueblo que vivía en la miseria (imagen procedente de http://www.fotolog.com )
Siempre me gusta mirar al pasado para hallar paralelismos con situaciones presentes, porque muchas veces encuentras situaciones que , sin ser  iguales y con contextos históricos diferentes, nos muestran como reacciona el ser humano en determinadas situaciones. Y puede que en los últimos doscientos años hayamos logrado importantes avances científicos, sociales, culturales y de todo tipo, pero seguimos siendo los mismos seres humanos de entonces y de todas las épocas, seguimos siendo el Mono Desnudo de Desmond Morris(1928), el mismo que vivía en grutas, luego en pequeñas aldeas, a continuación se trasladó a las primeras ciudades, edificó palacios y castillos, combatió en guerras y estalló en revoluciones y creamos sociedades como en la que vivimos hoy. Pero la forma instintiva de reaccionar del ser humano continúa siendo la misma y por eso hay que observar con atención el pasado para pronosticar lo que podría, solo podría porque en el futuro no puede haber determinismo, suceder en un futuro mas o menos próximo.
Vamos a remontaros en el tiempo hasta la Francia gobernada por el rey Luis XVI(1754-1793) y su esposa, la reina María Antonieta(1755-1793) para conocer lo que el escritor austríaco Stefan Zweig(1881-1942), autor de una biografía sobre la vida de la reina francesa, calificó como “una de las farsas más descaradas de la historia”. Os voy a presentar a la principal protagonista de este relato, que no es la reina, sino una descendiente de la dinastía real de los Valois que gobernó los destinos de Francia desde que en 1328 fuera coronado rey de Francia Felipe de Valois, como Felipe VI(1292-1350) , hasta la muerte de Enrique III de Francia(1551-1589), asesinado en 1589 por el monje dominico Jacques Clement(1567-1589) en el marco de las guerras de religión que habían convulsionado a Francia durante todo el siglo XVI. Después de la muerte de Enrique III, le sucedería el rey  Enrique III de Navarra que se convertirá en Enrique IV de Francia(1553-1610), el primer monarca de la dinastía Borbón en Francia.  A Enrique IV , asesinado en 1610  y a quién debemos la celebre frase “París bien vale una misa” cuando decidió convertirse al catolicismo para poder ser coronado rey , le sucederían su hijo Luis XIII(1601-1643), a este su hijo Luis XIV , el famoso Rey Sol (1638-1715), a este su bisnieto Luis XV(1710-1774) y a su muerte en 1774 subía al trono su nieto Luis XVI.

Archivo:Jeanne lamotte valois.JPG
La gran protagonista , inspiradora y responsable del escándalo del Collar de la Reina y , sin pretenderlo, una de las causas que precipitarían el desprestigio de la corona y la Revolución que acabaría con la monarquía y con el Antiguo Régimen en Francia. Ella, Jeanne de Valois  sería , en su afán de cumplir sus ambiciones y alejarse de la pobreza que había vivido durante su infancia , uno de los detonantes que avivó el descontento del pueblo en una situación que ya era mala pero de la que ahora los ciudadanos eran más conscientes además de tener una visión más clara de quienes eran los verdaderos responsables de su situación
Llevaba por lo tanto la dinastía Valois casi dos siglos alejada del poder cuando nace Jeanne de Valois Saint-Rémy en 1756 , en una rama de la familia Valois muy empobrecida. Si su padre llevaba en las venas sangre de los Valois por ser descendiente de un hijo ilegítimo del rey Enrique II de Valois (1519-1559), la madre de Jeanne era una mujer humilde, hija de uno de los criados del padre de Jeanne. El padre fallece muy pronto y la madre de Jeanne se ve obligada a prostituirse para poder sostener a la familia e incluso  en más de una ocasión la pequeña Jeanne junto a sus dos hermanos, Jacques (1751-1785) y Marie Anne(1757-1786) tenían que mendigar en el pueblo para poder comer y sería ejerciendo la mendicidad cuando un día, de forma accidental, se cruzó en el camino de la marquesa de Boulainvilliers que se interesa por la situación de la pequeña y sus hermanos y se los lleva con ella . Después de confirmar que los hermanos tienen sangre Valois consigue que les concedan una renta anual de mil libras y mientras el hermano ingresa en una academia militar, Jeanne y su hermana van a un internado . Estos años habían moldeado la personalidad de Jeanne, la habían hecho ambiciosa y aunque pretenden que se consagre como monja, Jeanne abandona el internado para buscar su propio destino, y desde luego que lo iba a conseguir.
Después de un tiempo la encontramos ahora en relaciones con un oficial del ejército francés,  Antoine-Nicolas de la Motte (1755-1831) , con el que se casa en 1780 embarazada de mellizos y ya en estado muy avanzado, pues nacerán apenas un mes después de la boda, aunque sobreviven tan solo dos días. Pero la posición social de su marido, un oficial del ejército, no es suficiente para aspirar a metas más altas que colmasen las ambiciones de la joven Jeanne. Decide recurrir a la marquesa de Boulainvilliers para que la ayuda y esta decide presentarle al cardenal Louis René Éduard de Rohan (1734-1803), uno de los hombres más ricos e influyentes de Francia, aunque, como veremos, no destacaba por su perspicacia. Jeanne, gracias a su apellido y a su simpatía personal , no tarda en ganarse el favor y la confianza del cardenal del que conseguirá un puesto en la guardia real para su marido , que cancele todas las deudas que había contraído el matrimonio hasta aquel momento e incluso un título nobiliario, ahora eran los condes de la Motte. En Jeanne ya había crecido la certeza de que el cardenal Rohan era un ingenuo del que podría conseguir todo lo que quisiera, y las circunstancias se aliarían en favor de los propósitos de Jeanne.

Archivo:Cardinal Rohan2.jpg
Retrato del cardenal de Rohan, perteneciente a una antigua familia que desde principios del siglo XVIII había monopolizado el obispado de Estrasburgo. Aunque había entrado en la Iglesia en 1760, no tenía una gran vocación religiosa y prefería las fiestas de París que cumplir con sus deberes como hombre de iglesia. Sin embargo, y a pesar de su conducta disoluta, fue enviado en 1771 en misión especial a Viena para negociar con la emperatriz austríaca María Teresa I de Austria(1717-1780) la división de Polonia entre las potencias europeas. Pero María Teresa , como buena Habsburgo, no podía soportar el carácter disoluto del futuro cardenal y la misión de Rohan fracasó. Pero además tendría consecuencias para la historia que estamos conociendo, porque María Teresa I era la madre de la futura reina francesa , María Antonieta , y transmitiría a esta su antipatía por el cardenal. A pesar de ello , las influencias de la poderosa familia Rohan, permitiría que , aun habiendo fracasado en su misión en Viena, fuera nombrado en 1777 Gran Limosnero del Rey y un año después obtuviera la dignidad de cardenal. Era en aquellos momentos uno de los hombres más ricos de Francia y aspiraba a convertirse en Primer Ministro, aunque había un gran obstáculo, la antipatía que por el sentía la reina María Antonieta  

La joven Jeanne, aun más ambiciosa después de este triunfo , decide trasladarse al Palacio de Versalles  presentándose ya como la condesa Jeanne de la Motte y con la firme esperanza de entrar dentro del círculo de confianza de la reina María Antonieta, la esposa de Luis XVI. Sin embargo no tendrá éxito en sus pretensiones y la reina ignora su misma existencia, no llega a estar en su presencia ni logra una entrevista con ella, aunque si consigue ser conocida en la Corte. Por desgracia, para permanecer en la corte es necesario realizar muchos gastos y Jeanne tiene que recurrir a prestamos que consigue gracias a que hace valer su presencia en la Corte , asegurando que pertenece al círculo íntimo de la reina, algo que es falso, como ya sabemos , pues ni siquiera había conseguido ser presentada a María Antonieta. Sin embargo, aunque pudiéramos pensar que esta mentira sería facilmente desenmascarada, la vida de la reina, aislada en su magnífico palacio de Versalles  y alejada de todo contacto con personas que no fueran de la Corte, hace que el engaño de Jeanne funcione.
Mientras, el cardenal de Rohan, que era uno de los hombres de confianza del rey Luis XVI para quién desempeñaba el cargo de Gran Limosnero , desde donde controlaba  todos los donativos y obras de caridad del Rey de Francia, ambicionaba ser nombrado primer ministro del reino ,pero había caído en desgracia ante la reina María Antonieta. Cuando Jeanne comprende la situación, no duda en utilizar el engaño de su íntima amistad con la reina para convencer al cardenal de que ella puede conseguir que él recupere su favor  ante la reina y pueda cumplir sus ambiciones. Jeanne hace creer al cardenal, que en verdad era un ingenuo, que ha hablado con la reina y que esta se halla dispuesta a reconciliarse con él siempre que ayude económicante a su buena amiga, ¿quién si no? la condesa Jeanne de la Motte. Y de esta forma el cardenal comienza a entregar importantes sumas de dinero a Jeanne, a su marido y a un tercer elemento en esta estafa, Marc Rétaux de Villette, secretario del conde y amante de la condesa, es decir, de Jeanne. No me diréis que no tenemos elementos para un buen sainete.

Archivo:Marie Antoinette Adult4.jpg
Retrato de María Antonieta, reina consorte de Francia y de Navarra , en 1783,apenas dos años antes del asunto del Collar retratada por la pintora Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun (1755-1842), la más famosa de las artistas francesas de su tiempo . María Antonieta era hija del emperador de Austria Francisco I (1708-1765) y, como ya hemos visto, de la emperatriz María Teresa I de Austria y se había concertado en 1770 su matrimonio con el entonces Delfin o príncipe heredero francés Luis, para lo que María Antonieta tuvo que renunciar a sus derechos a la corona del Sacro Imperio. Cuatro años después , en 1774, moría  Luis XV y el esposo de María Antonieta se convertía en Luis XVI . Aunque a su llegada a  Francia era una mujer joven, hermosa y de aguda inteligencia tendrá problemas para adaptarse a la corte de Versalles, a sus constantes conspiraciones, al protocolo y no será capaz de romper sus vínculos con la corte de Viena, lo que no la hará muy popular entre la aristocracia francesa . Tampoco los primeros años de matrimonio con Luis serán fáciles y el matrimonio no se consumaría hasta 1773, tres años después de que se celebrase la ceremonia y otras fuentes lo retrasan hasta siete años después, y la verdad es que el primer hijo del matrimonio nacería en 1778 . Desde el principio trataría de influir en las decisiones políticas de su esposo , lo que aún la haría más impopular  
Nos encontramos ya en el año 1784, el nivel de vida de los condes no hace sino elevarse gracias a las constantes inyecciones económicas del cardenal que, sin embargo, comienza a inquietarse al ver que la reina no hace ningún movimiento de aproximación al cardenal, ningún intento de demostrar que había recuperado su favor. Como Jeanne no teme el riesgo, se la juega y le dice al cardenal que en la próxima audiencia la reina tendrá un gesto dedicado a él. Y en efecto, la educación de la reina quiso que cuando vio al cardenal le dirigiese una leve inclinación de cabeza a modo de saludo, lo que el cardenal tomó por la señal prometida por Jeanne.Animado, continúa entregando elevadas sumas de dinero a los condes, pero ahora Jeanne va a complicar aún mas el engaño haciendo que su amante, Rétaux de Villette, falsifique la letra de la reina escribiendo una carta dirigida al cardenal donde le sugiere que tengan un encuentro secreto. Finalmente , conciertan el encuentro en los bosques próximos al Palacio de Versalles el 11 de agosto de 1784.
Como podéis suponer era imposible que la reina acudiera a aquel encuentro, pues incluso ignoraba quién era la propia Jeanne de la Motte. Pero la condesa tiene soluciones para todo y consigue hallar a una prostituta , llamada Nicole Leguay, de rostro muy parecido a la reina. La contrata, la alecciona sobre lo que tiene que decir y la viste con la copia de uno de los vestidos que solía lucir la reina. Se produce el encuentro entre el cardenal y la reina , el engaño surte efecto y el cardenal cree hallarse en presencia de la propia María Antonieta. Con las palabras que la había enseñado Jeanne, la prostituta que se hace pasar por reina convence al cardenal que el distanciamiento entre ellos se ha terminado y el cardenal, entusiasmado, ve más cerca  que nunca su sueño de llegar a ser primer ministro. Por supuesto, esto significaba que nuevas sumas de dinero iban a llegar a manos del trío formado por los condes y el amante de la condesa pero usando otro ardid. Hacen creer al cardenal que sería un bello gesto de agradecimiento hacia la reina si se hiciera cargo de parte de las limosnas que entregaba María Antonieta. No había problema alguno, el cardenal se lo podía entregar a Jeanne y ella se lo daría a su vez a la reina.  Una vez más el cardenal pica en el anzuelo y vuelve a aflojar su bolsa.

Reconstrucción del Collar de la Reina, aunque nunca llegara a ser suyo, sino que la condesa de la Motte utilizaría su nombre para conseguirlo. Aunque la reina no había tenido conocimiento de ninguna de las ardides de la condesa a los ojos de la aristocracia y del pueblo quedaría señalada cono sospechosa. Desde el principio había tenido que sufrir una campaña en contra , también favorecido por su carácter, descrito así por el secretario personal de la madre de María Antonieta, la emperatriz María Teresa de Austria ” Ella no quiere ser gobernada, ni dirigida, ni siquiera guiada por las personas entendidas. Esta es la cuestión hacia la cual todos sus pensamientos parecen, hasta el presente, estar concentrados. Fuera de esto, no reflexiona demasiado, y el uso que ha hecho, hasta el momento, de su independencia es evidente, pues sólo se ha preocupado de la diversión y la frivolidad” Su mala imagen jugaría en su contra en el Caso del Collar de la Reina y alimentaría el resentimiento del pueblo contra la monarquía y la aristocracia (imagen procedente de http://paseandohistoria.blogspot.com )

Mientras Jeanne y sus dos hombres, marido y amante, disfrutan de las ganancias obtenidas, dos nuevos personas van a entrar en escena, los joyeros Charles Boehmer y Marc Bassenge. En vida del anterior monarca Luis XV, éste había encargado para su favorita, Jeanne du Barry(1743-1793), un majestuoso collar de diamantes pero, como ya hemos visto, Luis XV moría en 1774, por lo que el pago del collar quedaba en el aire. La reina María Antonieta lo había contemplado en 1782, quedando prendada por su belleza , pero el importe de la joya, valorada en 1.700.000 libras , se queda fuera del alcance de la reina. Jeanne, además de muy astuta e inteligente, también tiene un corazón femenino amante de las joyas y cuando contempla el collar cae rendida ante su belleza y se dice a sí misma que tiene que poseerlo. Os preguntaréis ¿pero como va a conseguir esa suma inmensa de dinero? Creo que también sabéis la respuesta, si, del cardenal una vez más. Jeanne le convence en esta ocasión diciéndole que la reina le pide como último favor antes de que la reconciliación entre ambos sea publica necesita que le preste el dinero necesario para comprar el collar.
El cardenal dispone la suma, ya que es muy rico, aunque vacila porque le parece que el precio es excesivo. Aquí Jeanne no duda en hacerse ayudar por otro artista del engaño que también entra ahora en escena, el médico, alquimista y ocultista conde Baltasar de Cagliostro (1743-1795), que al igual que Jeanne se había criado en un hogar humilde y había llevado una vida de aventurero al que dedicaré un artículo en otro momento, pero ahora nos basta con que sepamos que en 1785 era una de las figuras más conocidas en la corte a la que solían acudir los aristócratas para que usando sus supuestos poderes ocultos les entregara filtros de amor, elixires de eterna juventud o les  predijese el futuro. Cagliostro , que era amigo del cardenal, ayudará a Jeanne a convencerle para que adquiera el collar , cosa que hace acordando el pago de 1.600.000 libras, pago que sería realizado en cuatro plazos que vencían cada seis meses. Entrega el dinero a un lacayo de la reina para que se lo dé a esta en mano. Por supuesto, el dinero no llegaría nunca a manos de su majestad, pues el lacayo era Rétaux de Villette, el amante de Jeanne. La estafa había sido consumada, pero en esta ocasión no habían medido bien los riesgos.

Alessandro de Cagliostro es una personalidad controvertida para los historiadores, pues no hay demasiadas noticias fidedignas sobre su verdadera identidad, que algunos atribuyen a Giuseppe Balsamo, nacido en 1743 en Palermo , basado en el testimonio de un periodista y espía francés llamado Thevenau de Morande y en el testimonio del propio Cagliostro cuando fue detenido y torturado por la Inquisición, mientras que otros señalan que habría nacido en 1749 en Túnez y le atribuyen la fundación de la Masonería de Rito Egipcio en La Haya . Para nuestro relato de hoy lo que nos interesa es que hacía unos años que se hallaba en la corte francesa, que era un personaje popular entre la aristocracia y amigo del cardenal Rohan, al que convenció a instancias de Joanne para que adquiriese el collar. Por ello sería luego detenido y juzgado, y aunque fue absuelto fue enviado al destierro de Francia y con su reputación hundida. De allí viajaría a Inglaterra donde sería acusado por Morande de ser Giuseppe Balsamo y Cagliostro le obligó a rectificar esta afirmación. (imagen procedente de http://lapalabraperdida.com )
Ahora que tienen el collar en sus manos lo dividen para venderlo por partes , pero como los joyeros de la ciudad no disponen de tanto dinero para comprar  los diamantes ni siquiera por separado van bajando los precios, lo que comienza a levantar  las sospechas del gremio que denuncian a Rétaux de Villette, pues era él el encargado de las operaciones de venta, por vender diamantes robados. La policía le detiene, pero al saber que trabaja para la condesa Jeanne de la Motte , la íntima amiga de la reina como todo París bien sabía, le dejan en libertad. Consciente del riesgo que están corriendo, el marido de Jeanne viaja con los diamantes a Londres donde consiguen venderlos sin que nadie les haga pregunta alguna, aunque por un precio muy inferior al real. Mientras, el cardenal se muestra inquieto porque la reina nunca luce el collar, pero una vez más Jeanne consigue tranquilizarlo, casi parece increíble la ascendencia que poseía sobre este hombre  . Pero la situación es más complicada de lo que piensa Jeanne porque en el contrato que había firmado el cardenal con los joyeros la reina aparecía como la persona que abonaría el importe, y como sabemos, faltaban tres plazos más por pagar. Para ganar tiempo, vuelven a falsificar la letra de la reina y envían una carta a los joyeros donde les piden una nueva rebaja en su precio, a lo que los joyeros se muestran dispuestos
Pero por fin la fecha del pago se aproxima y Jeanne decide desvelar parte de la trama, escribiendo a los joyeros para informarles que la garantía de pago que les había dado el cardenal como escrita por mano de la reina es en realidad falsa, pero que no teman, porque al ser el cardenal un hombre tan rico podrá pagarles él la cantidad pendiente. Jeanne esperaba que el cardenal, para que no se descubriera que había sido estafado y para proteger el buen nombre de la reina, accedería al pago de la cantidad. Pero si eso iba a suceder así nunca lo sabría Jeanne, porque los joyeros desconfiaron que el cardenal fuera a hacer frente al pago y se dirigieron directamente a la reina. Podemos imaginarnos el asombro primero, y la ira después, de la reina al escuchar que el cardenal había comprado aquel collar en nombre de la reina, usurpando su personalidad. La reina estalla en cólera y exige a su marido , el rey Luis XVI, que tome cartas en el asunto y ordene la detención del cardenal que había usurpado el nombre de la reina.

El rey Luis XVI, del que se decía que estaba dominado por María Antonieta, había intentado introducir reformas económicas y sociales que redujeran los privilegios de la aristocracia apoyándose en ministros reformistas como Jacques Turgot y particularmente Jacques Necker. Pero las condiciones de vida del pueblo no mejoraban y el juicio sobre el Collar de la Reina no iba a favorecer la imagen de la monarquía aunque la reina era inocente. Pero la semilla de la revolución estaba sembrada. Tendría que haber evitado el juicio público al cardenal y solucionarlo en privado para que no hubiera llegado a conocimiento del pueblo y aprovechado en su contra por los enemigos que tenía la reina entre la aristocracia (imagen procedente de http://colecciondeminiaturas.blogspot.com )
El cardenal fue arrestado y encerrado en la prisión de la fortaleza de la Bastilla, para enfado de los aristócratas franceses que no simpatizaban con la reina por su origen austríaco y que veían en esta detención pública una humillación infligida por la reina a toda la nobleza del país. Pero si los nobles se sentían ofendidos en su honor, el pueblo, que pasaba hambre y entregaba a la corona todo lo  que tenía en forma de impuestos, comenzaba a sentir indignación, rabia y furia ante aquellos nobles que eran capaces de pagar 1.600.000 libras en un collar cuando ellos no tenían ni para comer. Después de la detención del cardenal van cayendo todos los implicados en el engaño, y son detenidos Jeanne, su marido,  la prostituta que usaron como doble de la reina y el propio conde de Cagliostro. En cuanto al amante de Jeanne, Rétaux de Villette, había huido .El juicio comienza el 22 de mayo de 1786 y estaba claro que el cardenal era inocente y víctima de un engaño, pero la duda estaba en la forma en que fuera absuelto, si la absolución era completa significaría un duro golpe para la reina , pues quedaría sembrada la sombra de la duda sobre su responsabilidad en la compra del collar.
Seguramente hubo fuertes presiones sobre el tribunal , tanto por parte de la reina , exigiendo la condena del cardenal que la libraría de toda sospecha, como de la aristocracia, que quería justo lo contrario, que fuera absuelto y las sospechas recayeran sobre la reina aunque fuera inocente. La partida fue ganada por la aristocracia y el cardenal fue absuelto, al igual que el conde Cagliostro y la prostituta que se había hecho pasar por la reina. Rohan sería destituido de su cargo de Gran Limosnero del rey y enviado durante un tiempo fuera de la corte a petición de la furiosa reina, al igual que Cagliostro, pero el nombre de la reina había quedado  manchado a los ojos del pueblo. En cuanto a Jeanne de la Motte, sería condenada a cadena perpetua, su marido Antoine-Nicolas de la Motte a servir en galeras a perpetuidad y a Villette , al que no habían podido capturar , al destierro.  Pero las aventuras de Jeanne aún no habían terminado, porque pocos días después de pronunciarse la sentencia una mano misteriosa abrió la puerta de su celda y permitió que escapara ¿quizás su amante Villette que había logrado escapar para después liberar a Jeanne?

Retrato que recoge la escena de la despedida de Luis XVI, ya entonces ciudadano Capeto, despidiéndose de su esposa María Antonieta y de sus hijos para pasar la última noche solo antes de la ejecución. María Antonieta quiso acompañarle pero no se lo permitió. Más tarde diría el rey al sacerdote que se quedó a su lado  “Es terrible amar tanto sobre la tierra y ser correspondido de tanto amor. Pero ahora cada pensamiento y cada amor debe de irle solamente a Dios”  Sería ejecutado el 21 de enero de 1793 y sus últimas palabras fueron “ ¡Pueblo, muero inocente de los delitos de los que se me acusa!. Perdono a los que me matan. ¡Que mi sangre no recaiga jamás sobre Francia” Terminaba así un incendió que quizás comenzó en 1786 , cuando se celebró el juicio del Collar de la Reina (imagen procedente de http://www.cecilgoitica.com.ar )

No lo sabemos, pero lo cierto es que Jeanne consiguió escapar y huir hasta Londres. Desde allí escribiría su propia versión de lo que había sucedido, haciendo un retrato muy poco favorecedor de la reina, a la que acusa de derrochar el dinero, de organizar orgías e incluso de practicas lesbicas. No es de extrañar que viviera con miedo a que fueran enviados agentes de la corona para capturarla, desarrollando una manía persecutoria que acabaría con su vida cuando el 21 de junio de 1791 se lanzó desde la ventana de un tercer piso huyendo de unos hombres que ella pensaba debían ser agentes de la corona. Quedó malherida y dos meses después, el 23 de agosto de 1791, moría en Londres la condesa Jeanne de la Motte. En cuanto a Cagliostro, vería su nombre desprestigiado para siempre en la corte francesa , siendo expulsado de Francia. En 1791 sería arrestado por la Inquisición, acusado de ser masón y moriría en prisión cuatro años después. El cardenal regresaría a su antigua diócesis unos años después con la autorización del rey.
Pero los grandes perdedores de este caso fueron los que no tenían culpa alguna, los monarcas. Aunque no eran responsables de lo que había sucedido, a los ojos del pueblo quedaban las disputas por un collar de diamantes valorado en casi dos millones de libras, el lujo inmoral de una corte indiferente al sufrimiento de toda una nación, y aunque Luis XVI si se preocupaba por ello poco podía hacer ya para lavar la imagen de la monarquía . Y la llama prendida en el juicio del Collar de la Reina, se convertiría en un incendio cuando en 1789 comenzaba la Revolución Francesa. En 1793 se cobraría las cabezas de Luis XVI y María Antonieta, ejecutados por los revolucionarios en la guillotina. Cuando la brecha de desigualdad que separa al pueblo de sus dirigentes y las clases más favorecidas son cada vez más grandes, cuando la sensación de injusticia prende en el seno de la sociedad y no se ofrecen soluciones a las víctimas de la pobreza mientras contemplan como los ricos son más ricos y se disputan collares de millones de libras, cualquier llama puede ser el comienzo de un incendio. Como decía al principio de este artículo , los contextos históricos cambian pero la naturaleza humana permanece , por eso es importante conocer el pasado para evitar cometer los mismos errores. Nunca se sabe cuando puede haber un nuevo Collar de la Reina.

Una imagen de las protestas en Grecia. En la sociedad actual está aumentado las desigualdades sociales, los pueblos pierden la confianza en sus dirigentes y en las soluciones que estos les ofrecen, las instituciones son despojadas de su credibilidad y las posturas se radicalizan. La historia nos enseña algo más que una fotografía del pasado, es una descripción de la naturaleza y del comportamiento de la gente en determinadas situaciones . Por eso hay que tenerla en cuenta, porque si se dan circunstancias parecidas el proceso puede repetirse. (imagen procedente de http://noticias.terra.es )
Anuncios