DE HÉROES, JAPÓN, LIBIA EL RIDÍCULO DE EUROPA Y EL FRACASO DE LA ONU

En el tiempo que llevo escribiendo el Mentidero he intentado siempre no repetir los temas y tratar diferentes cuestiones porque hay muchas materias llenas de interés que reclaman mi atención desde la historia y la política hasta la ciencia, el cine, las exposiciones de fotografía o de pintura, la música y cualquier otra manifestación relacionada con la creatividad del ser humano y su innato deseo de evolucionar, mejorar y crecer . Pero durante esta semana no es posible extraerse a los dos asuntos que llenan la actualidad internacional, la catástrofe que ha golpeado a Japón el viernes pasado , y la otra catástrofe , que ha pasado a un segundo plano pero que sigue viva y ensangrentada, que se desarrolla en Libia. Dos lugares separados  por más de 10.000 kilómetros, dos tragedias y dos ejemplos de la incapacidad política y social de Europa y de la inoperancia de la ONU. 
Pero antes de seguir quiero rendir desde aquí mi homenaje, mi profunda admiración por el valor de los 50 profesionales que siguen desempeñando su trabajo en la central nuclear de Fukushima a los que algunos describen como kamikazes y que probablemente están sacrificando su vida para controlar las fugas radiactivas que ya están afectando a cuatro de los seis reactores de la central. El Diccionario de la Real Academia define el valor como la “cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros” , pero esta definición no transmite lo que significa la actitud de unas personas que están poniendo su vida en peligro, casi sacrificándola por el nivel de radiación que están recibiendo, para salvar la de miles o quizás millones de personas.
Este valor es lo que hace tan fuerte a la humanidad, cuando existen personas capaces de entregar el bien más valioso de todo ser vivo, que es su propia existencia, para que haya un mañana para otros muchos que le son desconocidos pero que siente como sus hermanos. Estos 50 hombres son profesionales y van protegidos para la misión que deben afrontar, una misión donde tienen que aproximarse a un núcleo donde se alcanzan temperaturas de 2000 grados. A su alrededor se mueven miles de millones de átomos radiactivos acompañados por neutrones disparados hacia todas direcciones y aunque los trajes les aislan no es posible determinar cuantos de esos neutrones lograrán  atravesar su protección para entrar en contacto con el ADN de las moléculas humanas y provocar mutaciones letales.




Imagen del estado del reactor número 4. | Reuters
Foto del estado actual del Reactor número 4 de la central nuclear de Fukushima que según los expertos se hallan en estado crítico después de los dos incendios que ha sufrido desde ayer y con la piscina que contiene el agua para refrigerar el combustible casi seca. En el edificio exterior hay dos grandes boquetes que dejan en contacto con el aire la piscina de combustible

 
¿Que están haciendo estos técnicos? Los que son llamados liquidadores, a los que yo prefiero llamar héroes, están inyectando la mezcla de agua de mar y boro en los reactores con la esperanza de que se enfríen , se encargan de refrigerar la vasija del reactor en su parte externa para contribuir igualmente al enfriamiento del núcleo, vigilan la concentración de hidrógeno para tratar de evitar las explosiones que ya se han producido en varias ocasiones y ventean o abren las válvulas del cuando la presión supera los límites recomendados pues podría provocar un estallido que destruyera el edificio de contención y todo ello turnandose entre los 50 hombres para evitar en lo posible su exposición al calor y la radiactividad..

Sobre el peligro que corren estos hombres , me quedo con las palabras del físico nuclear español Antonio Ruiz de Élvira recogida en un periódico , en las que define la labor desarrollada por estos profesionales  así “Es un trabajo como el del minero. Se sabe que la vida dura un cierto tiempo y nada más. Hay gente que lo acepta” . Cuando en las sociedades europeas las muestras de cobardía son tan evidentes, cuando mostramos más miedo a diez mil kilómetros de distancia por las fugas radiactivas que el sufrido pueblo japonés que soporta con serenidad y estoicismo no sólo las fugas radiactivas sino la perdida de sus viviendas, la muerte de sus familiares y el caos después de la tragedia, estos hombres hacen ciertas las palabras de Viktor Frankl de que “No se puede exigir heroísmo más que de uno mismo”.  Si, son profesionales, pero cuantos de nosotros no habríamos huido ante la idea de la muerte. Ellos la aceptan, la asumen y se enfrentan a la muerte mirándola a los ojos para derrotarla y que no se extienda por su patria.

Cualquier comentario sobre lo que están viviendo el pueblo japonés , sin suficiente comida, con informaciones contradictorias informaciones aportadas por su gobierno que varían de hora en hora, y la impotencia ante lo que está sucediendo, se queda corto para describir su situación. Todo análisis de la situación en estos momentos es parcial porque no se dispone de los datos necesarios. Lo que si hay que dejar claro es que nuestra preocupación se tiene que centrar en Japón, son ellos los que lo están sufriendo y no en nosotros, que a veces parece como si fuéramos nosotros las víctimas. Me suelo mostrar crítico con el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero , pero considero que en esta ocasión es el que ha tenido dentro de Europa una reacción más reflexiva y moderada.  




Os adjunto esta representación gráfica de la Central Nuclear de Fukushima , aunque no está actualizado pero sirve para  hacerse una idea de la situación. El más afectado es el reactor 4, después de sufrir dos incendios ayer, mientras que el reactor 3, que es el único que emplea plutonio ,  tiene la vasija de contención dañada y , al igual que los reactores 1 y 2 , el combustible está en contacto con el aire exterior. Se sigue tratando de inyectar agua de mar con boro para enfriarlos. Los reactores 5 y 6, que estaban apagados en el momento de ser alcanzados por el tsunami, ha habido un aumento de temperatura pero parecen bajo control.

 
Pero si hay que admirar el coraje de estos hombres y la actitud general de la sociedad japonesa,también hay que lamentar el patético espectáculo de las sociedades europeas y de sus clases políticas. Escribía el filósofo ingles John Stuart Mill(1806-1873) que “el valor de una nación no es otra cosa que el valor de los individuos que la componen” y si estas palabras son verdaderas el valor de la sociedad europea es muy limitado. Japón se halla a 10.000 kilómetros de Europa, como ya he dicho más arriba, estamos separados por un lado por el Océano Pacífico, Estados Unidos y el Océano Atlántico, por otro lado por el continente asiático y la inmensa Siberia . En Europa no se han dado en toda la historia un terremoto de 9 grados en la escala de Richter y ningún tsunami ha barrido nuestras costas excepto el del terremoto de Lisboa de 1755, que causó la muerte de entre 50.000 y 100.000 personas. 

Sin embargo, ninguna de estas razones, que serían suficientes para que el sentido común nos dijera que Europa no corre los riesgos de sufrir ni siquiera una catástrofe ni la mitad de virulenta que la padecida por el país asiático, y que las posibilidades de que la radiación emitida suponga un peligro en nuestro continente son escasas ,pues incluso en el caso extraordinario  de que la nube radiactiva cruzase el Pacífico la distancia que nos separa de Japón la diluiría antes de alcanzarnos, ninguna de estas razones, repito, basta para sofocar el miedo de la cobarde Europa. En el que se supone como uno de los pueblos más culto y preparado de Europa, Alemania, un 39% de los ciudadanos piensa que las radiaciones pueden llegar a Berlin, un 53% piensa que hay que cerrar ya las centrales nucleares, se han disparado las ventas de contadores Geiger para medir los niveles de radiactividad, que tienen un coste de 300 dólares, hasta un 4000% y , en su completa ignorancia, hacen una equivalencia entre Chernobil y Fukushima.
El filósofo español José Ortega y Gasset decía que “el sentido común es el menos común de los sentidos”, una frase que por repetida no deja de ser menos cierta. Sobra cobardía, sobra ignorancia y falta reflexión. Ni la distancia que separa Europa de Japón, ni las claras diferencias en cuanto a riesgo sísmico entre una nación que se halla en el Cinturón de Fuego y un continente donde sólo dos naciones tienen riesgos auténticos de padecer terremotos, Grecia e Italia, que para aquellos que lo ignoran, como sucede en muchas tertulias radiofónicas,  no disponen de centrales nucleares precisamente para evitar ese riesgo. Pero en lugar de explicar a sus sociedades estas evidencias y hacer que la sociedad piense con el cerebro y no con otras vísceras que no disponen de neuronas, los políticos europeos dan muestras de su falta de categoría, de visión de futuro y de capacidad intelectual alimentando la demagogia, plegándose a los intereses electorales a corto plazo y diciendo hoy que es peligroso lo que hace apenas unos meses era nuestra esperanza energética.
VÍDEO SOBRE LA SITUACIÓN EN FUKUSHIMA DESPUÉS DEL INCENDIO DEL REACTOR 4 EN LA MADRUGADA DEL MARTES AL MIÉRCOLES 16 DE MARZO

En cuanto a los movimientos ecologistas demuestran en esta materia una intensa politizacion de sus planteamientos, un alejamiento de la realidad peligroso, una ignorancia más peligrosa aún y una contradicción con lo que pretenden defender. Guste o no guste, la energía nuclear es la más limpia en estos momentos, la que emite menor cantidad de dióxido de carbono, la mitad que la energía eólica que debe estar siempre apoyada por una central eléctrica que la supla cuando no funciona por falta o exceso de viento, y es imprescindible para contribuir a la reducción en lo posible del dióxido de carbono que está acelerando el calentamiento de nuestro planeta.
Si las abandonamos la producción eléctrica no será sustituida con unas energías alternativas que en estos momentos no pueden remplazar el 30% de energía que representa la nuclear en Europa , será sustituida por el petróleo y el gas, aumentará el precio del combustible, de la electricidad y con ellos de todos los productos que consumimos pues influye tanto en los costes de producción como en los de transporte, pero , lo más grave, se incrementarán las emisiones de dióxido de carbono. No se si es necesario que recuerde que la semana pasada  los expertos de la NASA hicieron publicos los resultados de los análisis de la información proporcionada por sus satélites sobre el deshielo de los casquetes polares y Groenlandia, concluyendo que este deshielo se estaba produciendo cada vez a mayor velocidad , dejando las predicciones del Grupo Intergubernamental de Expertos Sobre el Cambio Climático(IPPC) muy cortas, y no se si es necesario que recuerde también que este año los cereales han visto incrementando sus precios un 70% a nivel mundial por las malas cosechas  debido a las intensas sequías e inundaciones que han asolado diferentes puntos del planeta y tras lo que se adivina los desajustes causados por el  incremento de temperaturas. Los problemas del mundo no son de una sola cara, son como un primas de múltiples caras. 
Imagino que estos datos son ignorados por la mayoría de los que estos días vociferan contra la energía nuclear y abogan por su cierre ,y que son los mismos que protestarían ante los recortes de consumo energético. Europa quiere las ventajas de la civilización pero sin pagar ningún peaje por ello, y eso no es posible, todo en la vida tiene un coste, y nuestro tipo de sociedad , consumidora de los recursos del planeta, ahora clama contra una de las pocas tablas de salvación que tenemos para evitar un desastre ecológico que no procederá de la radiactividad de las plantas nucleares sino de nuestro estilo de vida. Pero me temo que la ignorancia en la que vive nuestra ,sólo en apariencia, civilizada Europa  la hace más vulnerable a la manipulación y se ha convertido en un niño que reacciona sólo al golpe de sus impulsos pasionales, donde la razón no juega ningún papel , y quienes la dirigen sólo pretenden contentarla aunque para ello haya que sacrificar la inteligencia.

Mientras en Europa nos preocupamos nada más que de la seguridad de nuestras centrales nucleares nos olvidamos de lo que está sufriendo el pueblo japonés. Las 60.000 casas destruidas, la falta de combustible cuando aún hay bajas temperaturas, las comunicaciones dañadas, los miles de desaparecidos y una reconstrucción que se valora en más de 130.000 millones de dólares y al menos entre 5 y 10 años. Está bien revisar nuestras centrales nucleares pero no olvidemos que las víctimas son ellos no nosotros y que nuestras centrales no tienen que enfrentarse a un terremoto de 9 grados ni a un tsunami que Europa nunca ha sufrido excepto en Portugal y no con esa intensidad

Escribía un religioso y filósofo español, fray Benito Jerónimo Feijoo(1676-1764) que “el valor de las opiniones se ha de computar por el peso , no por el número de almas. Los ignorantes, por ser muchos , no dejan de ser ignorantes.¿Qué acierto, pues,  se puede esperar de sus resoluciones?” La ignorancia, a pesar de la educación, nos domina y es esta misma ignorancia la que impulsa nuestras decisiones. Pero lo malo de esta ignorancia no es el no saber, sino el no querer saber, el guiarse por opiniones y comentarios y no esforzarse en pensar por uno mismo y en base a los conocimientos de los que conocen y son expertos. Por eso, lo que se puede esperar en estos momentos de Europa no es más que una larga y penosa decadencia, mientras las naciones emergentes como China e India evolucionan , y progresan y los acontecimientos de estas últimas semanas están acentuando esta impresión.
Porque ahora vamos a hablar de Libia donde la comunidad internacional y Europa han dado otro penoso espectáculo que, además, dejará a Europa en una situación muy delicada. Es casi inútil insistir sobre la hipocresia de las relaciones internacionales,como Estados Unidos y Europa han alentado los regímenes dictatoriales en el Norte de África para mantener estas regiones alejadas del peligro islámico y conservar la estabilidad de esta región tan importante en la producción de petróleo. Sólo cuando vieron como triunfaban las revoluciones del pueblo para obtener su libertad y , sobre todo, para conseguir los alimentos que escaseaban por sus altos precios, abrieron sus bocas para llenarse de palabras de libertad, dignidad, respeto al pueblo y  toda esa verborrea llenas de palabras grandes pero de significado vacío por quienes las pronuncian.
Conocemos quienes mantenían relaciones diplomáticas con Muamar al-Gadafi,quién vendía armamento a su ejército,quién le permitía acampar frente a los palacios presidenciales europeos con su jaima y acompañado de su escolta de amazonas. Sabemos también quienes no hicieron nada al comienzo de la rebelión en Libia, quienes han estado durante un mes condenando a Gadafi cuando su caída parecía inminente, quién ha vacilado después , cuando los rebeldes empezaron a retroceder, las patéticas condenas a las masacres, los gestos de cara a la galería como Francia que amenazaba con atacar Libia aunque no tenía intención de hacerlo y ahora el espectáculo bochornoso de la ONU preparando un borrador para ver la posibilidad de establecer una zona de exclusión aérea cuando las tropas de Gadafi han reconquistado casi todo el país y se aproximan al último reducto en manos rebeldes, la ciudad de Bengasi.

Esta era la situación ayer por la tarde que es similar a la que se sigue viviendo en estos momentos. Mientras en la ONU se discute un borrador para un plan de exclusión aérea las tropas leales a Gadafi tienen rodeada Ajdabiya, poseen los principales centros petrolíferos y han bombardeado el aeropuerto de Bengasi, a la que pretenden rodear  para dejarla aislada. Aunque hubiera una intervención la rebelión ya está prácticamente sofocada. ¿Que harán los europeos cuando tengan que negociar con Gadafi para comprar petróleo? 
La ONU es una organización que nació fallida en el mismo momento que el mundo democrático no puede estar gobernado por una sociedad que no lo es. La ONU nació en 1945, al termino de la II Guerra Mundial, para sustituir a la fallida Sociedad de Naciones fundada en 1919 y que fue incapaz de impedir la nueva Guerra Mundial. En el momento de su fundación el 24 de octubre de 1945 estaba formada por 51 estados y ahora la integran un total de 192 y sus objetivos son alentar la cooperación para lograr la paz, la seguridad internacional, el desarrollo económico y social, los derechos humanos y los asuntos humanitarios. Todos ellos objetivos muy loables si no estuvieran a expensas de la decisión sólo de cinco naciones: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y la República Popular China.
Estas cinco naciones, los miembros impulsores y fundadores de la ONU, disponen del antidemocrático derecho de veto, que hace que toda aquellas decisiones que estimen que van contra sus intereses sean rechazadas, como sucede con los intentos de condena a Israel , sistematicamente vetados por Estados Unidos, o los mismos intentos fallidos para condenar a Irán o Corea del Norte,rechazados por los vetos de Rusia o China. En una democracia no debe existir derecho a veto, sino el debate entre las partes y el esfuerzo por alcanzar un acuerdo. Más grave aún cuando dos de las naciones con derecho a veto, Rusia y China, una es una democracia dudosa y la otra una dictadura manifiesta.¿Que legitimidad tiene esta organización?¿Con que independencia puede tomar sus decisiones? Como vemos en el caso de Libia ninguna, aunque ya se ha demostrado en otros conflictos como Iraq, Yugoslavia, Afghanistán, Ruanda , donde su intervención ha sido nula o desastrosa.

Imágenes de los bombardeos de esta mañana sobre los grupos rebeldes. Aunque se reunan en el Consejo de Seguridad, la falta de democracia en este Consejo, donde los miembros permanentes, Estados Unidos, Rusia, Francia, China y Reino Unido tienen derecho de veto, impedirá tomar ninguna decisión. El tiempo ya ha pasado y la rebelión agoniza. Mientras, en Bahrein se produce la intervención militar de Arabia Saudi, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait para sofocar la rebelión chiíta, oprimida por la minoría sunita. Occidente guarda silencio , pues prefiere la estabilidad de estas naciones básicas en la producción de petróleo antes que el derecho a la libertad de sus pueblos
Puede que ahora aprueben el borrador para establecer la exclusión aérea en Libia, pero ya es tarde, Gadafi a ocupado las zonas petrolíferas y tiene a casi todo el país bajo su poder. Y sólo quedará ver la actitud de los gobiernos europeos cuando se encuentren de nuevo a Muamar al-Gadafi como interlocutor y deban llegar a acuerdos para la compra de petróleo al que hace unos días llamaban asesino de su pueblo, unos asesinatos cometidos, por cierto, con las armas que italianos, ingleses, franceses o españoles hemos vendido. Me pregunto también si oiremos las mismas palabras escandalizadas de nuestros dirigentes para referirse a la intervención de tropas de Arabia Saudi y Emiratos Árabes Unidos en el reino de Bahrein para sostener al régimen de Hamad bin Isa al Khalifa. Según se nos informa están sofocando las protestas de forma violenta y ayer murieron dos personas y 200 personas más fueron heridas.
Como ya he comentado en otros artículos a las naciones occidentales no les interesa la libertad en Arabía Saudi, ni en Bahrein, ni en Emiratos Árabes Unidos ni en Kuwait, sino que prefieren que sigan en manos de las monarquías tiránicas que no permiten la existencia de partidos de la oposición y violan continuamente los derecho de las mujeres. Pero como decía Karl Marx “la desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas”. Sería una ingenuidad pensar que nuestros gobernantes ponen la ética por delante del interés, eso no ha sucedido en ninguna época de la historia, pero lo triste es que la sociedad siga atendiendo a las mentiras de sus gobernantes que tratan de aparentar lo que no son y hacen que la sociedad se sienta defensora de unos valores que en realidad no hace nada por defender.

MENSAJE DEL EMPERADOR AKIHITO AL PUEBLO JAPONÉS

Mensaje del emperador Akihito al pueblo japonés . Es un hecho extraordinario, ya que el emperador apenas se deja ver por sus súbditos. En el caso de su padre, el emperador Hiro Hito(1901-1989), sus súbditos oyeron por primera vez su voz cuando pronunció el discurso de rendición de Japón tras las bombas de Hiroshima y Nagasaki

  

Debo cerrar ya este artículo que aun siendo extenso es demasiado breve para hacer un cuadro de la situación de los acontecimientos que se están desarrollando en el mundo. He querido expresar mi opinión sobre el pobre papel que los europeos estamos desarrollando en ellos y la desesperanza antes las reacciones de nuestra sociedad,pero espero estar equivocado en mis juicios y que mis impresiones sean erróneas, lo espero por el bien de todos. Antes de terminar resumir la situación de la central nuclear de Fukushima en el momento en que estoy escribiendo, las dos de la tarde del 16 de marzo de 2011. El reactor número 1 tiene la vasija de contención dañada, el sistema de refrigeración inutilizado y parte del núcleo fusionado, el reactor número 2 en la misma situación que el número 1.
La situación más grave es la de los reactores 3 y 4 . El reactor 3 sufre una fusión parcial de su núcleo y el sistema de contención está dañado  y ya está expulsando partículas radiactivas al exterior, mientras que el reactor 4 se halla en estado crítico, según lo ha descrito la propia compañía responsable de la central, TEPCO. La suerte de la central está en manos de esos 180 valientes, aunque según se dice en estos momentos suman ahora 180,  a los que deberíamos dedicarle nuestras oraciones los que sean creyentes y buenas vibraciones ,si tal cosa existe, los que no lo sean. Son esos hombres los que hacen que todavía conserve fe en la humanidad y en su capacidad de salir adelante .
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ESTE MUNDO YA NO FUNCIONA: CRÍTICA AL GOBIERNO MUNDIAL

Quizás uno de los hombres que ha pensado más y mejor sobre España es el filósofo José Ortega y Gasset, a la que dedicó algunas de sus obras más importantes y nos dejó pensamientos que aún hoy siguen vivos y actuales, para desgracia de esta nación atormentada que es España, atormentada no tanto por la crisis que la ahoga sino por la incompetencia de sus instituciones, de aquellos que tendrían que ofrecer soluciones y dar confianza y lo único que nos proporcionan es desilusión, mediocridad e injusticias, porque sólo como injusticas puedo calificar unas decisiones que penalizan día tras día al pueblo y no a los responsables de haber llevado a la nación a la desolada situación en la que se hallan los españoles. Pero esto no sólo se puede aplicar a España, sino a todo el mundo que nos rodea.
Escribía Ortega que “ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil, en efecto, son formas de la hemiplejía moral”. Esta cita aparece en “La rebelión de las masas” escrita en 1930, y esas palabras son ahora tan vigentes como entonces. ¿Que diferencia existe entre una ideología y otra si los dos nos ofrecen unas mismas soluciones? Ya no existen dos formas de ver el mundo, existe una única forma dictada por el sistema capitalista y los partidos sólo establecen unos matices para distinguirse.
El problema es que este sistema ha perdido de vista la condición humana y sólo se preocupa de los resultados empresariales y, por eso, este sistema ya no nos sirve, pues ha olvidado la justicia, la generosidad, la compasión, la solidaridad y todo lo que da cohesión a la sociedad humana. Ser de derechas o de izquierdas ha perdido su sentido, no es más que una forma de perpetuar este sistema agotado, que se mantiene por la inercia y por los intereses que unen a las grandes corporaciones empresariales y a todos los que ocupan la cúspide de este sistema.
El joven tunecino Mohammad Bouazizi de 26 años ,universitario y sin empleo se prendió fuego para protestar por un país que le oprimía y no le daba ninguna esperanza.Fue la chispa de la ya conocida como Revolución de los Jazmines que acabó con el gobierno de Ben Alí. No se puede tener a tantos pueblos sumidos en la pobreza, la ignorancia y la desesperanza
“Vivo como si estuviera muerta: no tengo nada a lo que aferrarme en la vida, ninguna esperanza, en este estado morir es mejor que vivir”. Estas palabras llenas de desesperación son de Fatema Abou, una mujer argelina que intentó inmolarse esta misma semana y estaría ahora muerta si un policía no se hubiera tirado encima de ella para sofocar las llamas antes de que se extendieran por su cuerpo. Tiene 42 años, no puede conseguir trabajo, no dispone de una vivienda digna , ni de dinero para comprar comida para sus hijos. Y lo peor es que ha perdido la esperanza de que su situación pueda cambiar . Y no es la única, no sólo en Argelia, donde ya ha habido diez casos, también los encontramos en Túnez, en Egipto, en Arabia Saudí, Mauritania, Marruecos y el Sáhara Occidental.
Durante años, estas naciones han tenido que soportar a gobiernos corruptos que se han enquistado en el poder , en forma de dictaduras más o menos camufladas o de monarquías absolutas de carácter feudal en pleno siglo XXI. En Argelia ha gobernado el mismo partido , el FLN, desde su independencia en 1962, en Marruecos sus reyes Hassan II y su hijo Mohamed VI han dirigido los destinos del país sin dejar lugar a la oposición y tratando al pueblo como  si fueran de su propiedad, en Libia el dictador Muammar al-Gadafi se mantiene en el poder desde 1969, Egipto es gobernada por Hosni Mubarak desde 1981 sin interrupción, en Túnez acaba de caer su presidente Ben Ali después de 23 años en el poder, y así podríamos seguir con Jordania, con Siria o Sudán.
Todas estas naciones se caracterizan por tener poblaciones muy jóvenes, donde a veces hasta el 70% de sus habitantes tienen menos de 30 años, el desempleo es generalizado, la corrupción carcome a toda la clase dirigente y también a los cuerpos de seguridad y a todo aquel que ocupa algún cargo de responsabilidad  mientras la población se hunde en la pobreza, el analfabetismo y la desesperanza. Estos gobiernos no son democráticos pero Occidente no se ha dado por enterada, porque era más fácil mirar para otro lado. En realidad, los han apoyado para que se mantuvieran en el poder para evitar el progreso de los islamistas más extremos.
Platón escribía que “la peor forma de injusticia es la justicia simulada” y esta injusticia es la que las naciones occidentales, los que se autoproclaman como grandes adalides de la democracia, han permitido en todas estas naciones, una injusticia conveniente porque favorecía los intereses de mantener alejada la amenaza islamista. Pero a través de la injusticia no se puede alcanzar nada digno , nada bueno, y es por tolerar esta situación de gobiernos dictatoriales y corruptos como un mal menor , por esconder los problemas debajo de la alfombra en lugar de afrontarlos, lo que puede provocar ahora la explosión en cadena de todos estos países con pueblos desesperados, hartos de vivir bajo el yugo de personas corrompidas que les han robado sus vidas.
La sede de la ONU, la que debería haberse convertido en el gobierno global que garantizase la democracia, la defensa de los más desfavorecidos, la libertad y la igualdad, pero esta institución nació muerta gracias al derecho de veto que se concedieron las principales potencias  que convirtieron a la ONU en una farsa al servicio de los intereses de los poderosos 
Mientras esto sucede en el Norte de África ¿que sucede en las naciones del llamado mundo desarrollado? Vivimos inmersos en una crisis, pero no sólo en una crisis económica, en una crisis de la estructura de nuestra cultura, de nuestra estructura social, de nuestra relación entre el ser humano y el mundo que le rodea. Ya he dicho en otros artículos que el sistema capitalista terminará devorándose a sí mismo en su carrera ciega por producir mas y mas, para incrementar hasta el infinito los beneficios sacrificando en el altar de la economía a millones de personas desempleadas, pobres, marginadas del sistema. Nos avisan los científicos de la inminencia de un cambio climático catastrófico si no cambiamos nuestras estructuras pero nadie los escucha, se maquilla la situación con conferencias y reuniones, con parches para que todo siga funcionando un poco más.
Crecimiento sin limite, expansión sin limite, ese es el credo del sistema capitalista, un sistema insostenible porque no hay recursos en el mundo para sostenerlo. Los agotaremos , nos quedaremos sin tierras para cultivar, nos quedaremos sin peces que pescar, nos quedaremos sin agua para beber. Y entonces ¿que? En 1930 había 2000 millones de habitantes en el mundo , en 2020 habrá 7600 millones. Cinco mil millones más de habitantes en tan solo noventa años,  pero en lugar de pararnos en esta loca carrera hacia ninguna parte y preguntarnos que podemos hacer, como tenemos que cambiar nuestras sociedades , seguimos viviendo igual, como si los recursos fueran infinitos sólo para mantener un sistema que engorda los bolsillos de una elite que quiere seguir manteniendo sus privilegios y que engaña a sus poblaciones con una falsa democracia, donde en realidad sólo tenemos voto pero no voz.
Después de la II Guerra Mundial se creó la Organización de las Naciones Unidas , como un gobierno mundial que velaría por la libertad, por la democracia, por la seguridad, la igualdad y la justicia de los pueblos, pero esta ONU nació muerta en cuanto algunos de sus miembros, Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia , se concedieron el derecho de veto que impedía prosperar toda decisión que fuera en contra de sus intereses. La ONU es la menos democrática de las organizacoines creadas por las naciones democráticas, y es sólo un instrumento más para mantener el poder de las elites .
La pobreza no va en retroceso, el hambre no desaparece, las enfermedades que azotan a las poblaciones más desprotegidas no se curan porque no interesa invertir en medicinas que no pueden pagar, los recursos siguen agotándose, la deforestación avanza, la libertad disminuye, la desigualdad progresa, la injusticia y la corrupción se extienden como un cáncer por todo el planeta, el capitalismo se ahoga en su propio crecimiento insostenible, los pueblos permanecen callados, como hipnotizados por aquellos a los que les interesa hacerles creer que no es posible otra realidad diferente.
Si la gente se parase a pensar por unos minutos sobre la situación real de nuestro mundo, sobre las perspectivas de evolución de nuestras sociedades sin dejarnos cegar por el ruido de los medios de comunicación, de las palabras de los políticos y de las grandes empresas, podría darse cuenta que si no cambiamos el mundo  en el que vivimos caminos sin pausa hacia el abismo. Decía Martin Luther King que “la verdadera tragedia de los pueblos no consiste en el grito de un gobierno autoritario, sino en el silencio de la gente” ¿Cuando reaccionaremos?¿cuando las poblaciones que viven en regímenes corruptos , sin libertad, sin trabajo, sin dinero explote y arrase a sangre  y fuego sus naciones?¿cuando nuestro sistema capitalista agote todos los recursos naturales y no tengamos pesca, ni cereales , ni agua?¿cuando el calentamiento global sea irreversible y nos hundamos en una catástrofe climática que condenará a cientos o miles de millones de  personas a la muerte, a la pobreza, a la enfermedad?
Albert Einstein pensaba que “si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo” pero por desgracia nuestras naciones repiten sus errores sin parar, y nadie parece decidido a enfrentarse de verdad a los problemas y ponerse a pensar en el nuevo mundo que tendríamos que construir. No, no se trata de derechas o de izquierdas, no se trata de beneficios de las empresas, no se trata de las luchas religiosas, no se trata de los grupos de poder , de los políticos que medran, de los empresarios sin escrúpulos, no , no se trata ni siquiera de nuestros trabajos , se trata de la desaparición del mundo en el que hemos crecido.
Si no hacemos nada, si no nos unimos para crear una nueva forma de organización social que ya no esté basada en los beneficios ni en el crecimiento indefinido, si no tomamos conciencia de que el capitalismo está muerto y no podemos morir con él, si no levantamos la cabeza para mirar a nuestro alrededor y darnos cuenta que es la avaricia de este sistema capitalista la que acabará con nosotros y con nuestro planeta, entonces estamos condenados. Será en diez, en veinte o en treinta años, no lo se, pero estamos condenados a nuestra propia destrucción en un mundo muerto donde no habrá ni comida, ni agua, ni recursos con los que sobrevivir.
LA ÚLTIMA HORA:
En este documental titulado “La última hora” se habla de lo que he tratado en otros artículos del Mentidero. Si no lo habéis visto buscadlo ,os servirá para abrir los ojos a esa otra realidad que los gobiernos y las empresas nos ocultan, aquello en lo que no desean que pensemos
El presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy decía “si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres tampoco podrá salvar a sus pocos ricos”. Las elites no se dan cuenta que si se hunde este barco que es la Tierra ellos tampoco se salvarán, pero Kennedy también decía “no pienses lo que tu país puede hacer por ti, piensa lo que tu puedes hacer por tu país”. En este caso tenemos que cambiar la palabra país por la palabra mundo, pensemos lo que cada uno de nosotros puede y deber hacer por nuestro mundo, si los poderes que nos gobiernan no piensan cambiar tendremos que ser nosotros los que le obliguemos a ellos, rompamos las cadenas que nos han impuesto las grandes corporaciones, liberemos la mente de la propaganda que nos hace consumir y gastar mientras nos olvidamos de lo que realmente nos da la vida, la naturaleza, el planeta Tierra.
En nuestras manos está nuestro destino, a nosotros nos corresponde la decisión que afectará a las generaciones futuras. Forcemos el cambio hoy, porque si no lo hacemos, no habrá un mañana. Dejemos de correr buscando algo que no sabemos que es, el mundo con toda su belleza está ahí , esperando que lo salvemos, abramos los ojos para darnos cuenta de que es lo que de verdad importa.

LA DEUDA MORAL DE ESPAÑA ANTE EL CONFLICTO SAHARAHUI

Se ha producido el desalojo violento del campamento que la población saharahui había levantado muy cerca de la capital del Sáhara Occidental, El Aaiún. Estaban allí no para reclamar la independencia del Sáhara sino para pedir una vida digna, trabajo y acceso a la sanidad y a la educación, de lo que les priva el gobierno de Marruecos. En el momento en que estoy escribiendo Marruecos ha bloqueado las informaciones que llegan desde allí y sólo disponemos de la versión oficial, por lo que se desconoce el número de muertos y heridos.



Una calle de la ciudad, en el momento de los disturbios. | Efe
Enfrentamientos en El Aaiún

La reacción del gobierno español ha sido el silencio, excepto una breve declaración de la ministra de Asuntos Exteriores pidiendo que “es un problema del ámbito de la ONU“. Esto no es cierto del todo, España tiene una responsabilidad con quienes formaron parte de  nuestra nación entre 1943 a 1975,  llegando a gozar del estatus de provincia y sus habitantes poseían el pasaporte español

Como siempre, para entender un conclicto hay que mirar hacia el pasado porque su ignorancia es la que hace posible la manipulación que desde hace años ha llevado a cabo Marruecos. En 1975 , con Franco agonizando, el rey marroquí Hassan II organizó la llamada “Marcha Verde” , formada por civiles que violó la frontera que separaba Marruecos del Sáhara español, contando con la ayuda en aquel momento de Estados Unidos. España retiró a sus tropas para evitar un baño de sangre y a finales de ese mismo año se firma el  Acuerdo de Madrid en el que se establece que este territorio sería temporalmente administrado por Marruecos , Mauritania y España. Pero en ningún momento se establecía ningún derecho territorial de ninguna de estas tres naciones sobre el Sáhara, sólo eran administradoras del mismo hasta que pudiera prepararse su autonomía.

Después de la marcha de España nació el Frente Polisario para lograr la independencia del Sáhara y fundando la República Árabe Saharahui Democrática. Mauritania se retiró de su papel de administrador tras llegar a un acuerdo con el Polisario, pero Marruecos terminó ocupando todo el territorio en 1979 y a partir de entonces se sucedieron la violación de los derechos humanos de la población saharahui , llegando a bombardear a la población con bombas de fósforo y napalm, todo ello ante el silencio de la comunidad internacional, ya que Marruecos era un importante aliado de Estados Unidos en su política en África del Norte.

Finalmente, en 1991 se firma el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario auspiciado por la ONU y con la promesa  de convocar un referendum, en el cual la población saharahui pudiera decidir su destino. Este referendum jamás ha tenido lugar porque Marruecos no ha hecho más que poner trabas a la celebración del mismo al tiempo que ha ido llevando a marroquíes a este territorio para ser más que los saharahuis y asegurarse así la victoria en caso de que se llegase a celebrar alguna vez.

Y así llegamos a los hechos de esta semana, cuando la población saharahui se ha convertido en una marginada dentro de su propia tierra, sin tener derecho a recibir educación ni asistencia sanitaria, viviendo como parias o en campos de refugiados en Argelia.

Una vez más se demuestra como las grandes declaraciones morales de los gobernantes que hablan de libertad, de respeto de derechos humanos, de justicia, de igualdad se vuelven palabras llevadas por el viento cuando entran en conflicto con sus propios intereses. El Sáhara poco puede aportar a las potencias dominantes mientras que Marruecos si, ya que es un aliado clave para controlar el crecimiento del islamismo en el norte de África y temen desestabilizar la monarquía que lo gobierna con mano de hierro y sin respetar los principios democráticos.

En cuanto a España, en su momento salió de mala manera del Sáhara en un momento delicado por la enfermedad de Franco y porque estaba presionada por Estados Unidos para que no hiciera nada por evitar la ocupación marroquí. Pero ahora , ese silencio es más vergonzoso porque es fruto del miedo, no queremos provocar la ira de un Marruecos que no tardará mucho en reclamar también las plazas españolas de Ceuta y Melilla donde desde hace años va introduciendo ciudadanos marroquíes para llegar a constituir la mayoría de la población.

España no debería callar, debería prestar su apoyo diplomático al pueblo saharahui y urgir la intervención de la ONU ,no sólo para parar el abuso de poder marroquí y sus acciones violentas sino para exigir  la convocatoria de ese referéndum prometido a los saharahuis. Al menos les debemos eso a un pueblo que una vez fueron nuestros compatriotas pero me temo, que una vez más , el gobierno español dará muestras de su incapacidad y guardará silencio. Es más sencillo dejar que sea aplastado el débil y esperar que el tiempo lo silencie todo