EL DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES Y LA TRAICIÓN A LOS MÁRTIRES DE CHICAGO

El 1 de mayo de cada año es la fecha señalada como Día de los Trabajadores, cuando las  organizaciones sindicales salen a la calle arropados por sus afiliados y sus pancartas en recuerdo de aquellos que lucharon una vez por los derechos de los trabajadores, de todos nosotros. Por desgracia ,la memoria del  ser humano es muy frágil , olvida con facilidad que lo que hoy parecen derechos eternos e inmutables, no son sino recientes conquistas que apenas tienen más de un siglo de vida, conquistas cada vez más amenazadas por un futuro no ya incierto, sino sombrío, donde la justicia social y laboral que tanto había costado lograr se ha ido abandonando lenta pero progresivamente.

Cada 01 de mayo se celebra el Día Internacional del Trabajo pero parece que hemos olvidado lo que significa y que es lo que recordamos, el valor de unos hombres que supieron morir por sus ideas y por los derechos y la dignidad de los trabajadores. Tendríamos que recuperar su memoria en este tiempo en el que aquellos derechos que tanto costó conquistar se están dejando perder sin resistencia(imagen tomada de tenererifitocandelariero.blogspot.com) 
Para el que me lea desde otras naciones, tiene que saber que escribo desde España, una nación integrada dentro de la Unión Europea y que en la actualidad tiene una tasa de desempleo rozando los cinco millones de desempleados y el 21% de la población activa en abril de 2011 y donde la solución que ofrecen las diferentes opciones políticas se centra en la disminución de los salarios, el recorte de las prestaciones sociales y el aumento de la productividad. Es como si estuvieran diciéndonos que somos unos vagos que cobramos mucho y trabajamos poco
En numerosas ocasiones me he referido en el Mentidero al final de un sistema que lleva funcionando desde hace doscientos años, desde la Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII. Un sistema basado en incrementar los beneficios de manera progresiva e ilimitada, siempre hacia delante. No repetiré de nuevo lo que ya he dicho en tantas ocasiones, pero creo que debería de estar claro para todos que no hay recursos en la Tierra para alimentar este sistema tal y como funciona ahora. Estamos dejando una Tierra vacía de vida , agotando su suelo, esquilmando sus aguas, desertizando lo que antes eran zonas fértiles.El cambio climático es la gran catástrofe a la que se enfrentará la humanidad en un plazo cada vez más breve. Pero antes de adentrarme en otras consideraciones quiero contaros algo a lo que ya me referí en los inicios del Mentidero, la historia de unos hombres que dieron su vida para conseguir una justicia  que se les negaba, con unos argumentos muy parecidos a los que hoy emplean nuestras autoridades para que aceptemos pagar sus errores sin protestar

La Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII introdujo la maquinaria en la industria, como en los telares que utilizan estos niños en una fábrica. El trabajo infantil era corriente y los horarios esclavizantes incluso para ellos . Las jornadas laborales de los adultos podían llegar en el siglo XVIII y comienzos del XIX hasta las 18 horas , por supuesto sin seguros médicos ni de desempleo, conceptos entonces desconocidos. En cuanto a los niños no se empezaría a limitar su jornada laboral ni la edad para empezar a trabajar hasta 1832 con la“Act Factory” inglesa(imagen tomada de albertoreyes01.blogspot.com) 
Para ello tenemos que remontarnos a 1886 en Estados Unidos. Desde hacía décadas los primeros sindicatos habían tratado de lograr una reducción de la jornada laboral, que por entonces era de 18 horas e incluso podía ampliarse en caso de necesidad, de hecho , en 1829  se formaba en Nueva York un movimiento obrero bajo el lema “ocho horas para el trabajo, ocho horas para la casa, ocho horas para el sueño “ , aunque no lograrían sus objetivos . A lo largo del siglo XIX se crea un grupo para defender los derechos de los obreros, lo que podríamos considerar como un embrión de los futuros sindicatos, “La Noble Orden de los Caballeros del Trabajo” una organización semi clandestina, porque los trabajadores no podían pertenecer a un sindicato y trabajar, por lo que debían mantenerlo en secreto.
Esta extraña organización, con connotaciones masónicas por la forma en que estaba estructurada, ya que su presidente ostentaba el cargo de Gran Maestro Trabajador y otros miembros eran llamados Venerables Oficiales, empleados con pocas variantes en las logias masónicas, llegó a reunir más de 750.000 afiliados y a mantener conversaciones con grandes empresas, como la compañía ferroviaria Union Pacific. Posteriormente se crearía la Federación de Sindicatos Organizados y Uniones Laborales que dirigirían los movimientos obreros de las décadas siguientes. La lucha desigual contra las empresas  por mejorar los salarios y las condiciones laborales de los trabajadores alcanzaría su punto culminante en el año 1886. Pero para que os hagáis una idea de como era la vida del obrero en el siglo XIX aquí tenéis un relato de uno de ellos, de tan sólo siete años , en el año 1832 en una fabrica textil en Inglaterra:
“Tenia yo siete años cuando empecé a hilar lana en una fábrica. La jornada de trabajo duraba desde las cinco de la mañana hasta las ocho de la noche, con un único descanso de treinta minutos a mediodía para comer. Teníamos que tomar la comida como pudiéramos, de pie o apoyados de cualquier manera. Así pues, a los siete años yo realizaba catorce horas y media de trabajo efectivo. En aquella fábrica había alrededor de cincuenta niños , más o menos de mi edad, que con mucha frecuencia caían enfermos. Cada día había al menos media docena de ellos que estaban indispuestos por culpa del excesivo trabajo” 

La explotación de los emigrantes en Estados Unidos no terminó en el siglo XIX , sino que continuó en los primeros años, como lo demuestra esta foto de niños mineros en 1910 , tomada por el fotógrafo Lewis W.Hine. Aún en el año 1891 se establecía la edad mínima para trabajar a los once años de edad (foto tomada de www.lacomunidad.elpais.com)

Por supuesto, tanto las mujeres como los niños recibían salarios hasta dos y tres veces por debajo del que recibían los hombres, por lo que buscando la máxima rentabilidad, se fomentaba la contratación de estos por salir más baratos.En Inglaterra, hasta 1833 en virtud de la “Factory Act”  no se limita la jornada laboral de los niños de 9 a 13 años a ocho horas , mientras que los de 14 a 18 años podían trabajar hasta doce horas. En la siguiente ley promulgada en 1844 se establecía que las mujeres tampoco podían trabajar más de doce horas diarias , aunque se aumenta en una hora de trabajo la de los niños de 9 a 13 años .  Todavía en el año 1891 se dictaría una nueva ley para evitar los abusos infantiles en el trabajo, en la que se elevaba la edad legal para trabajar a los once años. Para aquellos que queráis conocer las condiciones de vida de aquellos niños os recomiendo las novelas de Charles Dickens(1812-1870), en particular “Tiempos Dificiles”    


Sin embargo, estas jornadas laborales irían cambiando en sucesivas leyes, no siempre disminuyendo las jornadas sino ampliándolas. Pero volvamos ahora a Estados Unidos, donde el 12 de octubre de  1845 se celebraba el primer Congreso Sindical Nacional  donde se propuso como primer objetivo lograr la jornada laboral de 10 horas. Pero a pesar de las huelgas , en las que se consigue movilizar incluso a 40.000 obreros en una de las principales zonas industriales de Estados Unidos, Pittsburgh, los empresarios no ceden ya que pueden sustituir la mano de obra  dando empleo a la multitud de emigrantes que aceptaban cualquier condición laboral con tal de obtener un trabajo.
Mientras, en 1848, en Francia y en Prusia se suceden los disturbios donde los trabajadores exigen reformas sociales y económicas , entre ellas el reconocimiento al derecho al trabajo, la limitación de la jornada laboral y la creación de organismos para socorrer a los desempleados, que antes se convertían en mendigos. Se producen disturbios en París y Berlín, y sólo en París son detenidas más de once mil personas , y su líder, Louis Blanc, tiene que huir al exilio en el Reino Unido. En 1864 se creaba la Primera  Internacional, una asociación internacional de trabajadores, que dos años después se reuniría en Ginebra donde reivindican los siguientes derechos:
* Abolición de la explotación infantil y mejora en las condiciones laborales de la mujer
*Necesidad de una acción unida de los obreros  y de establecer una solidaridad internacional obrera
*Uso de la huelga como instrumento de lucha
*Lucha por la emancipación económica y abolición de la sociedad clasista
* Limitación de la jornada laboral a ocho horas.

Este daguerrotipo (procedimiento fotográfico creado por Louis Daguerre) nos muestra una calle bloqueada por las barricadas levantadas durante las revueltas de junio de 1848 en París donde los deseos de reformas sociales y laborales pedidas por los trabajadores no serían atendidas y además más de 11.000 de ellos acabarían detenidos. El descontento se extendía a otras naciones como Prusia pero aún no era posible arrancar concesiones a los poderosos 
 Inspirados por la Primera Internacional , en Estados Unidos, donde los movimientos obreros habían estado paralizados durante la Guerra de Secesión entre 1861 y 1866, se celebra en Chicago en 1867 el Congreso Obrero de los Estados del Este, donde tuvo especial protagonismo la figura de un maquinista ferroviario de Bostón llamado Ira Steward, al que se le conocería como “el padre de las ocho horas” pues defendía con insistencia  la limitación de la jornada laboral a un máximo de ocho horas con estas palabras “De este a oeste, de norte a sur, el cambio más importante para nosotros, trabajadores, es la reducción de la jornada laboral a ocho horas diarias”. Un año después, en 1868, siendo Andrew Johnson (1808-1875) presidente se aprueba la ley Ingersoll el 25 de junio por la cual se conseguía limitar la jornada laboral a 8 horas. Este era su contenido:
Articulo 1º:
La jornada de trabajo se fija en ocho horas para todos los jornaleros u obreros y artesanos que el Gobierno de los Estados Unidos o el Distrito de Columbia ocupen de hoy en adelante. Sólo se permitirá trabajar como excepción más de ocho horas diarias en casos absolutamente urgentes que puedan presentarse en tiempos de guerra o cuando sea necesario proteger la propiedad o la vida humana. Sin embargo, en tales casos, el trabajo suplementario se pagará tomando como base el salario de la jornada de ocho horas. Este no podrá ser jamás inferior al salario que se paga habitualmente en la región. Los jornaleros, obreros y artesanos ocupados por contratistas o subcontratistas de trabajos por cuenta del Gobierno de los Estados Unidos o del Distrito de Columbia, serán considerados como empelados del Gobierno. Los funcionarios del Estado que deban efectuar pagos por cuenta del Gobierno a los contratistas o subcontratistas deberán cerciorarse , antes de pagar, de que los contratistas o subcontratistas hayan cumplido sus obligaciones  hacia sus obreros;no obstante , el Gobierno no será responsable del salario de los obreros  
Articulo 2º: Todos los contratos que se concierten en adelante por el Gobierno de los Estados Unidos o por su cuenta , con cualquier corporación o persona  , se basarán en la jornada de ocho horas, y todo contratista que exigiere o permitiere a sus obreros trabajar más de ocho horas por día , estará contraviniendo la ley, salvo los casos de fuerza mayor previsto en el artículo 1º
Articulo 3º: Los que contravengan a sabiendas esta prescripción serán pasibles de una multa de 50 a 1000 dólares , o hasta seis meses de prisión, o de ambas penas conjuntamente

Andrew Johnson, el sucesor de Abraham Lincoln tras su asesinato en 1865 y elegido luego como el 17º presidente de Estados Unidos de 1865 a 1869 .Bajo su mandato se promulgó la ley Ingersoll por la que establecía la jornada de ocho horas pero sólo para los trabajadores del Gobierno y además no la aplicaron todos los Estados y los que la aplicaron incluían clausulas  por las que se podían ampliar estas jornadas hasta las 14 e incluso las 18 horas   
Sin embargo no todos los estados aplicaban la ley y en muchos se establecieron clausulas que permitían ampliar estas jornadas hasta las 14 y las 18 horas . Además esta ley se refería sólo a los empleados por el Gobierno, pero no a aquellos que formaran parte de la empresa privada. Lo cierto es que poco después de entrar en vigor la ley Ingersoll esta casi había quedado sin efecto. Pero eso hizo incrementar el descontento entre los trabajadores, lo que desembocaría en las revueltas del año 1886. Algunas de las cosas que vienen a continuación seguro que os van a sonar a algo muy actual. Durante los años siguientes se suceden manifestaciones reivindicativas de la jornada laboral de las ocho horas, llegando a reunir hasta 20.000 manifestantes en 1871 en Nueva York  
Pero en 1873 Estados Unidos entra en una profunda crisis económica que deja a cientos de miles de trabajadores sin empleo y sin ningún medio de sustento . Se conoce a esta crisis con el nombre de “Panico de 1873” y puede considerarse la primera gran crisis del capitalismo en Estados Unidos. Se había producido por la quiebra de la entidad financiera Jay Cooke and Company. Esta empresa había realizado fuertes inversiones en el ferrocarril, como otras muchas entidades financieras, y se habían endeudado demasiado. En un momento determinado no logró vender los bonos con los que cubrir esa deuda, y al llegar esta noticia a los inversores y a los clientes del banco, se apresuraron a retirar el dinero y el banco quebró. La Bolsa se hundió ese mismo mes y durante los tres años siguientes cerraron cientos de bancos.

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Los inversores y clientes tratando de entrar en el Fourth National Bank en octubre de 1873. La gente trataba de sacar el dinero de los bancos después de que se corriera la voz de que estos estaban demasiado endeudados y no disponían de dinero y, además, no conseguían vender en los mercados financieros sus emisiones de bonos para financiar la deuda. ¿no os suena de algo?Parece que los problemas de falta de regulación y control de los mercados no es nada nuevo, ni siquiera nació en el  crack de 1929, sino que en 1873 ya sucedía. Lo pagarían cientos de miles de personas que perderían sus puestos de trabajo y la crisis se prolongaría más de seis años
La crisis se prolongaría durante seis años, y le costaría el trabajo a cientos de miles de trabajadores y la Internacional organiza manifestaciones para exigir ayudas económicas y una ración diaria de comida para los cientos de miles de desempleados al tiempo que piden programas de obras publicas para crear trabajo. A estas manifestaciones responderan los periódicos de la época con frases como esta, recogida de un periódico de Chicago “Hay que prepararles comidas envenenadas si quieren comer a costa del Gobierno”. La crisis también golpearía a Europa, ese mismo año la Bolsa de Viena se hundía inmersa en su propia crisis inmobiliaria, mientras los mercados agrícolas europeos se desplomaban debido a la avalancha de productos baratos procedentes de Estados Unidos.
En 1877 continúan los movimientos obreros con la conocida como Gran Huelga Ferroviaria después de que en los últimos años les hubieran reducido el salario hasta un 25% y que en 1877 les exigieran una nueva reducción del salario del 10%, ya que la empresa  estaba perdiendo dinero. Esto debería enseñarnos que ceder a todas las exigencias del poder y el capital no es siempre la mejor política, porque te conduce  al final a un callejón sin salida y a una explosión social. Una explosión social   que llevaría a enfrentamientos entre los obreros y la burguesía que no dudaría en recurrir a la contratación de milicias privadas para reventar las huelgas y amedrentar a los trabajadores

La Agencia Nacional de Detectives Pinkerton, creada en 1850 por Allan Pinkerton, era un servicio de seguridad privado que muchos empresarios utilizaron para reventar las huelgas de la segunda mitad del siglo XIX, no vacilando en hacer uso de la violencia
En 1881 se creaba en Pittsburgh  la organización que ya mencioné anteriormente, la Federación de Sindicatos Organizados y Uniones Laborales  y en su segundo congreso, en 1882, realiza esta proclama en favor de la jornada laboral de ocho horas como instrumento para crear más empleo y mejores sueldos. Esta es su declaración
“Como representantes de los trabajadores organizados, declaramos que la jornada de trabajo de ocho horas permitirá dar más trabajo por salarios aumentados. Declaramos que permitirá la posesión y el goce de más bienes por aquellos que los crean. Esta ley aligerará el problema social, dando trabajo a los desocupados . Disminuirá el poder del rico sobre el pobre , no porque el rico se empobrezca, sino porque el pobre se enriquecerá. Creará las condiciones necesarias para la educación y mejoramiento intelectual de las masas. Disminuirá el crimen y el alcoholismo. Aumentará las necesidades, alentará la ambición y disminuirá la negligencia de los obreros. Estimulará la producción y aumentará el consumo de bienes por las masas. Hará necesario el empleo cada vez mayor de máquinas para economizar la fuerza de trabajo. Disminuirá la pobreza y aumentará el bienestar de todos los asalariados”  
Me temo que cualquiera que hoy realizase una declaración de este tipo sería tachado de loco e irresponsable. Y así llegamos al año 1886, cuando un congresista llamado Gabriel Edmonston consigue aprobar en el Congreso de los Estados Unidos la siguiente moción: 
 “La Federación de Sindicatos Organizados y Uniones Laborales de los Estados Unidos y Canadá ha resuelto que la duración de la jornada de trabajo, desde el Primero de Mayo de 1886, será de ocho horas, y recomendamos a las organizaciones sindicales de todo el país hacer respetar esta resolución a partir de la fecha convenida”.

Portada del periódico Achtung Arbeiter el día 3 de mayo, un periódico fundado por el anarquista alemán August Spies en 1877 junto a otros participantes en la Gran Huelga Ferroviaria de ese año. El titular dice “Grandes oradores estarán presentes para denunciar  las últimas atrocidades cometidas  por la policia,los disparos a nuestros compañeros ayer por la tarde¡Trabajadores, armaros y haced fuerte vuestra presencia”
El motivo de que se eligiera el día 1 de mayo para el inicio de la jornada laboral de ocho horas podría deberse a que en esa fecha es cuando se producían la renovación de los contratos colectivos de trabajo.Durante los meses siguientes se incrementa de forma espectacular la afiliación a los sindicatos y algunas empresas ceden y aplican la jornada laboral de ocho antes del 1 de mayo. Sin embargo, de este movimiento se desmarcó la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, que mencione anteriormente como un embrión del resto de formaciones sindicales y que tenía un componente masónico, y llamó a los trabajadores a que no se unieran a las manifestaciones previstas para el primero de mayo, pero lo único que lograron es ser considerados traidores a la causa obrera. 

Mientras, los periódicos se dedicaron a atacar a los obreros , y  además de considerarles lunáticos y poco patriotas , se podían leer cosas como estas palabras en el New York TimesLas huelgas para obligar al cumplimiento de las ocho horas pueden hacer mucho para paralizar la industria, disminuir el comercio y frenar la renaciente prosperidad”, del Filadelfia Telegram “El elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate: piensa precisamente en estos momentos en inicia una huelga por el logro del sistema de ocho horas “  o del Indianapolis Journal “Los desfiles callejeros, las banderas rojas, las fogosas arengas de truhanes y demagogos que viven de los impuestos de hombres honestos pero engañados , las huelgas y amenazas de violencia, señalan la iniciación del movimiento “(estas referencias de los artículos de la prensa están obtenidos de la wikipedia)

Foto de la gran manifestación de trabajadores en Chicago el 1 de mayo de 1886. El dia siguiente, el 2 de mayo se concentraron más de 50.000 personas y fue disuelta violentamente por la policia y seguirian las manifestaciones los días 3 y 4 , cuando se produjo la Revuelta de Haymarket y los hechos que dieron origen a los Mártires de Chicago
No se a vosotros pero mientras lo escribo , con la diferencia de época y situación, me recuerda mucho el discurso de muchos de nuestros políticos y de los grupos empresariales que controlan nuestras economías. El trabajador es el culpable de la crisis, tiene que estar callado y no protestar porque es como un niño que no sabe el daño que puede hacer con sus reclamaciones absurdas de una vida mejor. Pero voy a seguir con el relato de lo que sucedió.

En Chicago las protestas fueron mayores, porque la situación de sus trabajadores era aún peor que en otras ciudades pues sus trabajadores cumplian jornadas de mas de 14 horas y muchos de ellos ni siquiera disponían de alojamientos y dormían por pasillos o incluso en la calle.En el principal periódico de la ciudad se podía leer “El plomo es la mejor alimentación para los huelguistas… La prisión y los trabajos forzados son la única solución posible a la cuestión social. Es de esperar que su uso se extienda”. Pero en esta ocasión ni el plomo iba a poder silenciar la indignación de los trabajadores.

Disturbios obreros de Mc Cormick
Imágen de los incidentes frente a la fábrica de McCormick, que había seguido funcionando gracias a la contratación de esquiroles. El día 2 de mayo se concentraron hasta 50.000 personas frente a la fábrica, que fueron violentamente disueltos por la policia  
 El día 1 de mayo de 1886 se iniciaron las manifestaciones. . Mientras, en todo Chicago sólo sigue funcionando una fábrica de máquinaria agrícola , la de McCormcik, que seguía trabajando gracias a la contratación de esquiroles. Ya hubo una concentración de 50.000 trabajadores delante de la fábrica el 2 de mayo que se repitió al día siguiente , cuando la policía irrumpió para disolverla disparando contra los trabajadores y causando seis muertos y numerosos heridos. Un periodista llamado Adolf Fischer, tipógrafo del “Arbeiter Zeitung”, un periódico dirigido por el anarquista alemán August Spies(1855) y que había sido fundado en 1877 por algunos de los que habían participado en la Gran Huelga del Ferrocarril que ya he comentado, se apresuró a escribir e imprimir 25.000 octavillas con este texto:
“Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora?Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡ Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria . Si se fusila a los trabajadores , respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo . Es la necesidad lo que nos hace gritar : ¡A las armas!. Ayer , las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden. ¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!¡Tened coraje, esclavos!¡Levantaos!” 
Al día siguiente , el 4 de mayo se concentraron en la plaza de Haymarket entre 15.000 y 20.000 personas. Durante gran parte de la jornada no sucedió nada, y ya estaban retirándose muchos de los trabajadores, cuando el capitán Bonfield , obedeciendo las órdenes del alcalde de Chicago, Carter H.Harrison, irrumpió al frente de 180 policías exigiendo que abandonasen la manifestación, mientras los policías apuntaban a los allí reunidos.  En ese momento estalló una bomba que causó la muerte de un policía, y heridas a otros sesenta . Después, los policías  abrieron fuego contra la multitud  causando la muerte de 38 trabajadores y 115 heridos . Se procedió a realizar cientos de detenciones , la mayoría trabajadores inmigrantes , que fueron apaleados y torturados. Al mismo tiempo se iniciaba una campaña periodística exigiendo juicios sumarios y culpando a los anarquistas, entre ellos a los responsables del periódico Arbeit Zeitung

Los Mártires de Chicago - (De izquierda a derecha) George Engel,   Samuel Fielden, Adolph Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert   Parsons, Oscar Neebey August Spies.
Los Mártires de Chicago . Spies, Engels, Parons y Fischer serían condenados a la horca al igual que Louis Lingg aunque Louis no llegaría a la horca porque decidió suicidarse en prisión . Parsons no tendría porque haber sido juzgado , pues no se hallaba en Haymarket cuando sucedió pero decidió manifestar su compromiso con elo resto de compañeros y lo pagó con su vida. Schwab, Neehey y Fiehlen serían indultados en 1893(foto tomada de http://www.madrid.cnt.es/)

Finalmente, responsabilizaron a 8 personas de hallarse detrás de las movilizaciones , todos ellos considerados anarquistas . Eran Samuel Fielden(inglés), Oscar Neebe(americano), Michael Schwab(alemán), Adolf Fischer(alemán), George Engel(alemán), Albert Parsons(americano), August Spies(alemán) y Louis Lingg(alemán) El juicio se inició el 21 de junio un juicio que, visto con los ojos de hoy, podría considerarse un juicio farsa porque la prensa y todos los poderes del estado se hallaban predispuestos en su contra. Samuel Fielden y Michael Schwab serían condenados a cadena perpetua, Oscar Neebe a 15 años de prisión y los demás condenados a morir en la horca.

Al conocer la sentencia, Adolf Fischer diría   “Solamente tengo que protestar contra la pena de muerte que me imponen porque no he cometido crimen alguno… pero si he de ser ahorcado por profesar mis ideas anarquistas , por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo inconveniente. Lo digo bien alto: dispongan de mi vida” y el director del Arbeiter Zeitung , August Spies afirmaría “Honorable juez, mi defensa es su propia acusación, mis pretendidos crímenes son su historia.  Puede sentenciarme, pero al menos que se sepa que en el estado de ocho hombres fueron sentenciados por no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia” Louis Lingg, quien  se suicidaría antes de llegar el día de la ejecución, Me concedéis, después de condenarme a muerte, la libertad de pronunciar mi último discurso. Me acusáis de despreciar la ley y el orden. ¿Y qué significan la ley y el orden? Yo repito que soy enemigo del orden actual y repito también que lo combatiré con todas mis fuerzas mientras tenga aliento para respirar… Os desprecio; desprecio vuestro orden, vuestras leyes, vuestra fuerza, vuestra autoridad. ¡Ahorcadme!”

El día de la ejecución se encontraba allí un joven corresponsal cubano del periódico argentino “La Nación”, llamado José Martí(1855-1895), quien años después fundaría el Partido Revolucionario Cubano e impulsaría la guerra de 1895 en Cuba contra la dominación española. José Martí nos hace este relato de la ejecución de los cuatro hombres que, junto a sus compañeros, serían recordados por la historia como Los Mártires de Chicago

Spies , Engel, Fischer y Parson fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1887. Mientras se dirigían hacia el cadalso cantaron la Marsellesa . Mas de medio millón de personas asistieron a su entierro y el día 01 de mayo se establecería en su honor como Día Internacional del Trabajo. Su sacrificio no había sido en vano , pues ese mismo año en muchas empresas se fijaria la jornada de 8 horas, aunque no se extendería a todo Estados Unidos hasta 1938 (imagen tomada de http://www.madrid.cnt.es 
“Salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro… Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: “la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable”
A finales de ese mismo año la jornada laboral de 8 horas se estableció a nivel nacional, marcando el punto de partida de todas las conquistas sociales que de allí en adelante se fueron consiguiendo, desde la prohibición del trabajo infantil hasta las vacaciones y los días de descanso. La Federación de Sindicatos y Uniones Laborales “Jamás en la historia de este país ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora habían permanecido indiferentes a la agitación sindical”.
En honor y recuerdo de los trabajadores que aquel 1 de mayo se manifestaron, hoy se celebra en gran parte del mundo esa fecha como el Día Internacional de los Trabajadores. Si hubieran aceptado lo que les decían los gobiernos y empresarios, si se hubieran inclinado ante las exigencias de sacrificarse por el bien común que en realidad era el bien de los empresarios , aún hoy seguiríamos trabajando 18 horas . No es ninguna tontería, los derechos hay que conquistarlos y después de lograrlos hay que defenderlos . Ni la libertad de la que disfrutamos ahora, ni el bienestar, ni la estabilidad y paz que disfruta Europa desde el final de la II Guerra Mundial son algo permanente e inmutable, hay que luchar por ello, y cada nueva generación debe unirse a los esfuerzos de las anteriores porque siempre habrá quién quiera arrebatarnos esos derechos

VIDEO CON UN BREVE RESUMEN DEL MOVIMIENTO OBRERO EN ESPAÑA



VIDEO CON UN BREVE RESUMEN DEL MOVIMIENTO OBRERO EN EUROPA

Ahora nos llueven los mensajes de sacrificio, de que hay que trabajar más, más años y por un salario menor, que debemos hacernos a la idea de que en el futuro no habrá pensiones, que la sanidad no será gratuita y que el sistema no puede soportar tantos gastos sociales. Por supuesto, esto no afecta a los bonus de los grandes empresarios, ni a sus beneficios, que se incrementan aunque sigan despidiendo trabajadores. Todo por una crisis de la que no somos culpables pero cuyas consecuencias si sufrimos y pagamos y no aquellos que no tienen escrúpulos en despedir miles de trabajadores o negar el cambio climático porque perjudica sus intereses
Ahora somos nosotros los que tenemos que reaccionar para que no nos arrebaten todo aquello por lo que dieron su vida los Mártires de Chicago , demostremos que podemos ser sus dignos sucesores  . Debemos recuperar la conciencia de lo que somos y de donde venimos, huir de la tentación de la resignación. No hagamos verdaderas las palabras de Lev Tolstoi ” No hay condiciones de vida a las que un hombre no pueda acostumbrarse, especialmente si ve que a su alrededor todos lo aceptan” Aprendamos de los Mártires de Chicago y de su ejemplo de lucha. Para terminar, quiero repetir una vez más las palabras de August Spies , que parece llamarnos a través del tiempo para que reaccionemos y despertemos del letargo en el que nos hayamos sumidos
“La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora”

Archivo:Riot Monument.JPG
Placa conmemorativa del Gobierno de Chicago dedicada a los muertos en la Revuelta de Haymarket. Escrito a rotulador , alguien ha escrito “Primero tomaron vuestras vidas, ahora explotan vuestra memoria”

 
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