WAR HORSE, EL NUEVO HIMNO A LA PAZ DE STEVEN SPIELBERG

“La guerra quita todo a todo el mundo” es una de las dos frases que mi memoria ha sabido retener de la última película del gran narrador de historias que es el director norteamericano Steven Spielberg (1946), porque Spielberg es sobre todo un narrador, sabe contarnos una historia , darle forma con imagenes llenas de belleza y algo muy difícil, algo que sólo los artistas con talento consiguen, conmoverte, emocionarte , identificarte con los personajes, incluso aunque este sea un animal, como es el caso de “War Horse”, el caballo de guerra que protagoniza esta película basada en una novela publicada en 1982 con el mismo título y escrita por el poeta , dramaturgo y autor de literatura orientada al público juvenil,lo que en ocasiones se nota en la película,  el británico Michael Morpurgo(1943) , una obra de la que no había oído hablar hasta el estreno de la película de Spielberg. ¿Que es “War Horse”?¿una película bélica o pacifista, de aventuras, una historia de amistad,? El planteamiento original de la novela de Morpurgo es que ofrece una mirada de la guerra desde el punto de vista de Joey, el caballo protagonista de la historia y a través de él iremos conociendo a los demás personajes .
El comienzo nos lleva a un pequeño pueblo inglés, Dartmoor, en la época próxima al comienzo de la Primera Guerra Mundial. Albert, interpretado por el joven y desconocido actor británico Jeremy Irvine(1990), es un adolescente que vive con sus padres, Ted y Rose Narracott ,  en una pequeña granja y a la vista del bello paisaje que les rodea parece que su vida es idílica. Como suele suceder, las apariencias ocultan una realidad más oscura, la granja pertenece a un codicioso terrateniente y su padre, lisiado después de ser herido en la segunda guerra Anglo Boer entre 1899 y 1902 que enfrentó a las tropas británicas contra los colonos holandeses en Sudáfrica, y aficionado a la bebida, vive bajo la amenaza del desahucio de su familia si no consigue una buena cosecha con la que pagar sus deudas con el dueño de la granja. Al padre de Albert, Ted uno de mis actores favoritos, Peter Mullan(1959), la vida parece haberle hecho bastante daño, pero aún conserva parte de su orgullo y será ese orgullo lo que le lleve a poner en riesgo a su familia. En la subasta de caballos del pueblo, en la que tendría que haber comprado un robusto caballo de tiro para el arado, disputa al terrateniente un hermoso caballo inadecuado para las tareas agrícolas, Joey, y lo derrota adquiriendo el caballo ,  pero a cambio de una cantidad demasiado alta para el dinero del que dispone.
TRAILER DE “WAR HORSE” DE STEVEN SPIELBERG (2011) 
Con seis nominaciones al Oscar, incluida la de mejor película   , en mi opinión “The Artist” es de las nominadas la que más me ha gustado junto a “Midnight in Paris” de Woody Allen, “War Horse” no es la mejor película de Steven Spielberg, pero consigue su principal propósito, emocionarte aunque a veces se nota que la historia se base en una novela destinada al público infantil lo que se traduce en cierta falta de dureza en algunas escenas.
 
Lo lleva a la granja pero su esposa, la siempre magnífica actriz británica Emily Watson(1967)  sabe que ese caballo significa la ruina de la familia, no sirve para trabajar en el campo y además se ha gastado el dinero reunido para pagar el arrendamiento de la granja. Pero nada más estar con él  Albert establece una conexión especial con Joey, un caballo al que había visto nacer cuando aun vivía libre en la campiña. Gracias a la unión entre ambos Joey se convierte en algo más que un caballo para Albert, se transforma en casi un hermano, ese hermano que no tiene, ya que es hijo único y también en un amigo que le ayuda a evadirse del mundo de sus padres, en particular de su padre, al que descubre ahora como un hombre aparentemente débil y que no puede enfrentarse a las humillaciones que le hace sufrir el terrateniente. Pero un nuevo giro del azar, la mala fortuna, ponen a la familia al borde una vez más del desahucio justo cuando se declara el comienzo de la Primera Guerra Mundial , y la única salida que contempla el padre de Albert para no perderlo todo será vender a Joey como caballo de guerra a un oficial inglés. Cuando Albert se entera y trata de evitarlo ya es demasiado tarde.
A partir de aquí los caminos de Joey y Albert se separarán, y seguiremos a Joey y a los diferentes dueños que tendrá a lo largo de la guerra, como si se tratara de una nueva Odisea que en lugar de desarrollarse en las aguas del Mediterraneo tiene como escenario las trincheras, los alambres de espino, las explosiones, el miedo del campo de batalla, los gases tóxicos, el olor a humo, el sonido de las ametralladoras, los gritos de los heridos, los cuerpos de los muertos, el horror de la batalla. Aquí comienza de verdad “War Horse” y aquí detengo el relato de su argumento porque lo tenéis que descubrirlo en la pantalla de cine, con unas imagenes que nos recuerdan las impactantes escenas del desembarco en Normandia de “Salvar al soldado Ryan” de 1998 .Si en aquella película retrataba el miedo del hombre enfrentado a la muerte al asaltar los bunkers  que los esperaban a pie de playa ,ahora retrata el horror de la vida en las trincheras, acompañado por la música del gran compositor John Williams (1932), que ya ha ganado en cinco ocasiones el Oscar por sus composiciones y vuelve a estar nominado por la preciosa música de War Horse.
FRAGMENTO DE LA BANDA SONORA ORIGINAL DE “WAR HORSE”
Una de las grandes bazas de las películas de Spielberg es ,sin duda, la música de este clásico de nuestros días que es el gran compositor John Williams (1932), al que le debemos las bandas sonoras de , entre otras muchas, “La Guerra de las Galaxias”, “Tiburón”, “Supermán”, “Encuentros en la Tercera Fase” , “Harry Potter”, “La lista de Schindler”, “E.T” o “En busca del Arca perdida”, música que está en la memoria de todos los que amamos el cine y hemos soñado con estas y otras películas a las que la música de John Williams las dio un toque de belleza, de humor , de poesía . Aquí tenéis un fragmento de esta banda sonora , con la que podría alcanzar su sexto oscar después de haber estado nominado en 47 ocasiones . Lo podéis poner mientras leeis el resto del artículo, es un buen acompañamiento.
 
Si pudiera destacar algo de esta película por encima del resto son sus escenas de guerra, porque Spielberg tiene la habilidad de trasladarte al campo de batalla, llegas a sentir esa mezcla de nervios, miedo, valor, tensión , confusión ,porque todo ello se encuentra en la guerra ,y si hay un momento vibrante es una carga de caballería que recuerda a tiempos pasados, de heroicas cargas como la de la Brigada Ligera o las guerras medievales. En la Primera Guerra Mundial la caballería dejó de ser protagonista siendo sustituida por los primeros carros de combate, por el uso masivo de la artillería y por la guerra de trincheras. No quiere decir que no se usaran los caballos, si se usaron pero principalmente como animales de tiro, arrastrando por el fango las pesadas piezas de artillería y muriendo bien por el excesivo esfuerzo o bien alcanzados por una explosión o una bala en el campo de batalla. La media de vida de caballos y mulas no solía superar los dos meses y se calcula que llegaron a morir más de un millón de ellos durante el tiempo que duró la guerra entre 1914 y 1918.
Comenzaba este artículo con la frase que pronuncian en dos ocasiones durante la historia que nos narra Spielberg “La guerra quita todo a todo el mundo”, todo un alegato contra las guerras y el horror que generan. Pero no es del todo cierto, porque hay algo que no arrebata a los hombres y mujeres que toman parte en ella, su humanidad, y hay una escena preciosa que no quiero desvelar pero que hasta en medio de la destrucción y la muerte demuestra como el hombre es capaz de ayudarse e incluso de bromear con el que media hora antes y media hora después ha sido y será tu enemigo, porque las guerras enfrentan a las naciones , a los gobiernos, a los líderes, pero los pueblos, las personas que luchan y entregan su vida en el frente , en realidad no están enfrentados personalmente a nadie, sino a una idea que su propio gobierno les ha transmitido, a ese ente abstracto al que se llama “enemigo” y al que nos convencen que tenemos que matar porque es bueno para la patria. Como escribiera el dramaturgo austríaco que vivió la Primera Guerra Mundial, Arthur Schnitzler, “Toda guerra se inicia con los pretextos más nimios, se continúa por motivos de peso y se concluye con las excusas más falaces.” Los responsables de las guerras tanto de su inicio como de su conclusión, nunca están en el campo de batalla.
“War Horse” tiene escenas de una gran belleza, todo un espectáculo cinematográfico que recuerda a los grandes clásicos del cine , aunque en su conjunto pueda ser en ocasiones irregular. Pero entre tanta película que deja indiferente, Spielberg siempre sabe despertar la emoción del espectador, al tiempo que muestra en esta historia la fealdad de la guerra y la belleza de la amistad y de los buenos sentimientos que incluso en medio del horror pueden sobrevivir. Sobre la guerra me quedo con las palabras del escritor alemán Thomas Mann “La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz” A los que hemos tenido la fortuna de no sufrir una guerra películas como “War horse” nos recuerdan su realidad y lo esencial que es evitar que estas se repitan (imagen procedente de http://www.lafilacero.com )
Si tienes suerte y sobrevives regresas a tu hogar con una palabra de gratitud de tu gobierno , si mueres en el campo de batalla esa misma palabra de gratitud será la que reciban tu viuda , tus padres o tus hijos. Y eso es todo.  La escena a la que me refiero, donde dos enemigos son capaces de detener la guerra por unos minutos para ser nuevo seres humanos atrapados en una pesadilla, es para mi un hermoso himno a la paz y contra la guerra de Spielberg , que recuerda a la famosa tregua de Navidad de 1914 nacida espontaneamente entre británicos y alemanes, aunque se que muchos críticos tildaran a esta y otras escenas de excesivamente sentimentales e incluso ñoñas . No digo que algunas de ellas no lo sean, sólo ofrezco mi apreciación personal como espectador al que estas escenas le han emocionado. Pero si la amistad entre Albert y su caballo Joey son los grandes protagonistas de la película, no lo son menos las trincheras del campo de batalla y quería recoger sólo dos testimonios de como se vivía esta guerra en el frente. Espero dedicar en el futuro un artículo a esta guerra, muchas veces olvidada  por la otra gran guerra del siglo XX, la Segunda Guerra Mundial. Así relataba un soldado británico las horas previas a un ataque en la trinchera donde transcurría su vida de soldado que extraigo de la obra “Breve historia de la Primera Guerra Mundial” del historiador español Alvaro Lozano(1967) y que aún ahora, casi un siglo después, transmite la angustia del hombre que sabe que en unas horas puede morir
“Las horas se deslizan lentas, pero inexorables. Nadie puede tragar nada porque tenemos un nudo en la garganta . Siempre la idea angustiosa de si dentro de unas horas estaré aún en este mundo o no seré ya más que un cadáver horrible despedazado por los obuses. Sin embargo, se aproxima la hora H. No quedan más que treinta minutos, veinte, diez, las agujas del reloj avanzan constantemente sin que nada pueda pararlas; no separo de ellas los ojos y cuento. Con el bolsillo abarrotado de cartuchos y el fusil de un muerto en la mano, me levanto lentamente sobre las rodillas. Las 17.58, las 18, abro la boca para gritar “Adelante” cuando me ciega un fogonazo rojo que me tira al suelo. Tengo atravesada la rodilla derecha , una herida en el vientre y otra en la mejilla. A mi lado , otros caen, heridos ,muertos” En las trincheras los soldados compartían el reducido espacio con ratas, piojos e incluso con despojos de otros compañeros muertos, se producían epidemias por la falta de higiene y la mala alimentación, como lo cuenta un soldado francés “El pan que comíamos y el agua estancada que bebíamos, todo tenía olor a podrido”. 
Una de las escenas más espectaculares y bellas de la película, Joey galopando dentro de una de las trincheras, escapando de la lluvia de metralla . Los soldados en las trincheras contaban que una de sus peores experiencias era escuchar los lamentos de los compañeros heridos y caídos en el campo de batalla , que podían agonizar durante horas, algunos de ellos enredados en los alambres de espino que rodeaban las trincheras. En una de las canciones más populares del frente la letra decía  “Si quieres encontrar al viejo batallón, yo sé dónde está , yo sé dónde está. En el alambre de espino, colgando está” Sin embargo, “War Horse” es un himno a la paz y una fabula de la esperanza, donde a pesar de todo , el hombre no pierde su humanidad y aunque se ve obligado a matar no ve al enemigo como un ente abstracto, sino como otro ser humano que sufre los mismos horrores que esta viviendo él, un compañero en la pesadilla de la guerra y que explica como durante la Primera Guerra Mundial se vivían episodios de colaboración y amistad entre ambos bandos como el que podréis ver en “War Horse” (imagen procedente de http://www.elmundo.es )  
Pero sin duda el horror alcanzaba su máxima expresión después de un combate, como lo narra una enfermera rusa después de que las tropas rusas conquistaran una trinchera alemana, extraído también de la obra que he citado más arriba “Fue un espectáculo dantesco. Una ciudad de los muertos, con sus habitantes paralizados  en las posiciones más extrañas como si un brutal huracán hubiese barrido la zona. Algunos yacían sobre sus espaldas, otros se encontraban boca abajo. Estaban todos entrelazados y resultaba imposible saber de quién eran las piernas o los brazos. Muchos estaban sentados  en posiciones que les hacían parecer vivos, apoyados en el parapeto o sobre la pared trasera  de la trinchera. Lo más terrible era ver a aquellos que no habían caído, con los ojos abiertos y con la mirada tranquila  de la muerte, como si estuvieran escuchando a los cuervos que revoloteaban por encima. Existe un límite a lo que un ser humano puede presenciar , más allá del cual no se pueden percibir más horrores , una esponja saturada no puede absorber más agua”
El frío , las enfermedades, el hambre, la muerte  siempre presente haría exclamar a un teniente francés “La humanidad ha enloquecido. ¡Qué masacre!¡Qué escenas de horror!No puedo encontrar las palabras para traducir mis impresiones. El infierno no puede ser tan horrible”. Entre el 28 de julio de 1914, fecha de inicio de la guerra,  y el 18 de noviembre de 1918 se movilizaron setenta millones de soldados, y según las estimaciones entre los alemanes y sus aliados murieron 3.500.000 hombres y entre Inglaterra y las naciones que la apoyaban encontraron la muerte 5.100.000 soldados. Esto significa una media de 5600 personas muertas cada día de la guerra. Y a estas cifras habría que añadir las víctimas civiles. Pero como dijera el responsable de millones de muertes años después, el dictador soviético Josef Stalin, “Una única muerte es una tragedia, un millón de muertes es una estadística”  y al referirnos sólo con números a aquellos hombres y mujeres que murieron en la guerra los despersonalizamos y no entendemos en realidad lo que significa la guerra. Son las películas como “War horse” las que nos ayudan a tomar conciencia del verdadero significado de la guerra, cuando centras tu mirada en unas pocas personas, en el rostro de un hombre asustado, de una niña que aún no ha descubierto la vida y ya se la están robando. El horror individual nos permite entender el horror colectivo.
La amistad puede adoptar múltiples formas, y la relación de Albert y su caballo, Joey, es mucho más que la de un jinete y su montura, es la dos amigos o incluso la que pudiera tener con un hermano, ya que Albert es hijo único. Y a través de Joey también descubrirá su auténtico valor, su capacidad, más allá del mundo cerrado de la granja y el pequeño pueblo en el que vive. En cuanto a Joey llega un momento en la película que te olvidas de que se trata de un caballo y lo ves como lo que realmente fueron , otros protagonistas , involuntarios, de aquella guerra con cuya sangre regaron el campo de batalla, indefensos ante la locura desatada por el ser humano. Soldados y caballos compartían el destino en la guerra, ambos inocentes de horror que otros habían creado (imagen procedente de http://www.eventostoppanama.com )
Y ahora termino aquí este artículo recomendando esta película que realmente creo que merece la pena, y no porque esté nominada a seis oscar, sino porque ,aunque no sea la mejor obra de Spielberg, en varios momentos te emociona, te hace sonreír y llorar, te deja imagenes para el recuerdo y al menos yo no pido más a una película. Como a cualquier obra artística, la emoción, la lágrima, la sonrisa son su gran éxito . Creo que la mejor forma de definirla  es decir que no la olvidas al abandonar la sala de cine y para mi esa es la mejor prueba de que una película es valiosa. Al principio os decía que me había quedado con dos frases de la película, la primera era con la que abría el artículo y la segunda es con la que lo cierro “Hay días pequeños y días grandes. La mayoría de los días son pequeños , no dejan huella, pero los días grandes no se olvidan” De nosotros depende que los días sean grandes o pequeños, a veces algo tan sencillo como ir al cine convierte un día normal en un día grande aunque sólo sea porque te ha conmovido una historia. Esta es la magia del buen cine, de las buenas historias.
Para terminar este artículo quiero recordar las palabras del historiador griego Heródoto contra las guerras “Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba, en la guerra son los padres quienes llevan a los hijos a la tumba.” Ojalá tuviéramos siempre presente lo que significa una guerra para no repetirla, al menos hasta no agotar cualquier otra medida . En una época donde la violencia se ha banalizado hasta verla como si fuera casi un juego, es importante recuperar la memoria de lo que fue. “War Horse” aporta esa memoria en sus imagenes (imagen procedente de http://www.blogdecine.com )
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"SUPER 8" AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS

Estamos en Lilian, un pequeño pueblo norteamericano en el estado de Ohio en el año 1979, poco después del accidente nuclear de Three Miles Island del 28 de octubre de ese año. Joe es un chico de 14 años que vive con su padre , Jack(papel interpretado por Kyle Chandler), policía de la ciudad y al que apenas puede ver pues pasa la mayor parte del día fuera de casa y cuando está casi no hablan entre ellos, como si se levantara entre ambos un muro de palabras no pronunciadas y sentimientos ocultos. La relación entre los dos es difícil desde que muriera la madre de Joe en un accidente de trabajo. Pero Joe(papel interpretado por Joel Courtney que hace su debut en el cine con una interpretación fresca y llena de simpatía) no está solo, tiene a su pandilla de amigos , su otra familia, con Charles(Riley Griffiths)  , su mejor amigo, que vive justo al otro lado de la calle aunque para verle coja su bicicleta.
Charles es un chico regordete y de mucho carácter al que le encanta el cine y sueña con ser director y para ello está rodando una película de zombis con el fin de presentarlo en un concurso de cortometrajes rodados en formato Super 8. Joe le ayuda a rodarla encargándose del maquillaje y de las maquetas y junto a ellos están el un poco pusilánime y tímido  Martin(Gabriel Basso), que en la película de zombis de Charles representa al detective protagonista, Cary(Ryan Lee) que es pequeño de estatura pero un auténtico apasionado de los explosivos y el más bromista del grupo. Lleva  un aparato en los dientes y siempre hace de zombi en la película de Charles además de ayudar con los efectos especiales, y el último de la pandilla, Preston (Zach Mills), delgado , alto y serio que se encarga de la cámara .

TRAILER DE “SUPER 8 ” DE J.J. ABRAMS Y PRODUCIDA POR STEVEN SPIELBERG


Por supuesto, como no podía faltar en una pandilla que se precie, no falta la chica, Alice (Elle Fanning), la belleza rubia e inalcanzable de la que secretamente están enamorados tanto Charles como Joe. Pero a Charles se le ha ocurrido una buena idea para que puedan pasar tiempo con ella, ofrecerle el papel de protagonista en su gran película de zombis, será la esposa del detective. Alice tiene algo en común con Joe, vive sola con su padre , un hombre de carácter difícil y amargado por una sombra del pasado que pesa sobre su alma, el borracho del pueblo que proyecta su amargura sobre Alice . Pero en la pandilla todos se sienten protegidos, construyen su propio mundo que ahora gira alrededor de la película . Y allí les tenemos a todos juntos,por la noche y rodando una de las escenas de su película en la estación de trenes, Alice les conmueve con una interpretación que les hace llorar y entonces, algo lo cambia todo.
Un tren de carga pasa a toda velocidad, un “valor añadido·” exclama Charles, para incluirlo en la  película. Pero entonces Joe ve a una camioneta que se dirige hacia el tren y luego una gran explosión, El tren descarrila, trozos de hierro vuelan por los aires , vagones que amenazan con aplastarlos, humo, gritos , confusión y después  silencio. Milagrosamente ninguno de la pandilla ha sido herido pero ,junto a la camioneta, descubren el cuerpo de un antiguo profesor, agonizante , que les advierte que se marchen de allí. Joe recoge un extraño objeto con forma de cubo y metálico del suelo , entre otros miles de objetos similares y ,en ese instante, se oyen ruidos de motores  y hombres que se acercan. Es el ejército y la pandilla huye asustada pero no sin antes recoger la cámara de Super 8 que había quedado en el suelo aún encendida. En el contenido de esas escenas hallaremos la respuesta a todos los hechos inexplicables que a partir de aquí se van a suceder. . Cortes de luz, perros que huyen aterrorizados, el ejército tomando las calles de Lilian y las primeras desapariciones de personas. La aventura sólo acaba de comenzar para la pandilla de Joe y Charles.

“Super 8″es una película que recupera el espíritu de aquellas películas de los años ochenta que hicieron soñar a toda una generación con aventuras maravillosas al tiempo que te enseñaban a valorar la amistad como uno de los sentimientos más importantes para ayudarnos a vivir. Los amigos nos dan fortaleza y nos hacen valientes. Una aventura no sería tan divertida si no tenemos al lado con quién compartirla. Quizas algunos consideren que este cine tiene un componente infantil demasiado elevado pero para mi películas como “Super 8” me reconcilian con la magia del cine, con su capacidad paa hacerte soñar y creer en lo imposible .¿Qué más se puede pedir a una película? (imagen procedente de http://titulooriginal.blogspot.com )

Dirigida por el director y guionista norteamericano Jeffrey Jacobs Abrams(1966) autor de guiones de películas conocidas por todos como “Armaggedon”“Eternamente joven”, director de películas como “Misión Imposible III”, aunque casi mejor no recordarla ,  y , sobre todo, creador de uno de los grandes éxitos de la televisión de la última década, la serie “Perdidos”, “Super 8” recupera aquellas películas de pandillas infantiles de los años ochenta como las inolvidables  “Los goonies” de Richard Donner o “Cuenta conmigo” de Rob Reiner o aquella serie titulada “Aquellos años maravillosos” , todas ellas sensibles y hermosos retratos de la amistad infantil, de la forma más pura y honesta de amistad que surge entre los seres humanos, cuando no hay ningún otro interés oculto más que el de disfrutar cada momento al lado de esos amigos en los que encuentras a tu auténtica familia, el refugio ante un mundo a veces hostil y casi siempre incomprensible, una pandilla dispuesta a creer lo increíble, a vivir sus sueños, sus aventuras y a unirse cuando uno de ellos tiene un problema.
En realidad la película contiene muchos elementos autobiográficos del propio J.J.Abrams, porque cuando él tenía la misma edad de los protagonistas a comienzos de los años ochenta, también rodaba cortometrajes en formato Super 8 . Aún no había cumplido los quince años cuando ya había llamado la atención de la que entonces era asistente personal del ya célebre Steven Spielberg(1946), que ya entonces era conocido por películas como “Tiburón” o “Encuentros en la Tercera Fase” y que se preparaba para iniciar “Indiana Jones en busca del Arca Perdida “ . Spielberg se fijó en el trabajo de Abrams y le encargó lo que debía ser un sueño para el joven Abrams, la restauración de sus viejas películas en formato Super 8. Puedo imaginar la emoción que supondría hablar con el gran mago del cine y que además te encargase trabajar junto a él y permitirte ver y restaurar sus películas juveniles. Treinta años después , Spielberg sigue siendo el gran hacerdor de sueños y una vez más su camino se cruza con el de Abrams , a quién le produce esta deliciosa película que es “Super 8”

Steven Spielberg , a la izquierda de la imagen y junto al director de Super 8 , J.J Abrams. Revolucionó el cine en la segunda mitad de los años setemta junto a George Lucas , él con “Tiburón” y “Encuentros en la tercera fase” y Lucas con la saga de “La Guerra de las Galaxias”. Se recuperaba un cine de aventuras que en la década anterior se había abandonado y que Spielberg daría continuación con las películas de Indiana Jones, E.T, o Parque Jurásico. En cuanto al formato que da nombre a la película “Super 8” es   un formato cinematográfico que utiliza película de 8 mm. de anchura, pensado sobre todo para su uso doméstico, pero aficionados como los protagonistas de la película o el propio Spielberg y J.J.Abrams lo utilizaron para sus primeras creaciones . Con la aparición del vídeo o cinta magnética el Super 8 cayó en el olvido pero en los últimos años ha vuelto a recuperar su prestigio, sobre todo entre los video artistas que tratan de obtener así una estética distinta a la que ofrece el vídeo(imagen procedente de http://www.coestrenos.com )   
 Una película para todos los públicos, para los que ahora son niños porque les hará soñar, les hará sentir la emoción de la aventura, el valor de la amistad por encima de todas las circunstancias y lo bonito que es creer en nuestros sueños y luchar por ellos. A los que crecimos emocionándonos con “ET”,  recorriendo selvas y desiertos mientras nos enfrentábamos a los villanos junto a “Indiana Jones”, los que nos reímos al tiempo que pasábamos miedo con “Los Gremlins” y compartimos la búsqueda del tesoro pirata con “Los goonies”, recuperaremos aquellas emociones y veremos de nuevo la pantalla con la emoción y la inocencia del niño que fuimos. “Super 8” sabe combinar la aventura con el descubrimiento de la vida de sus pequeños protagonistas, de la aparición del amor, y , sobre todo, de la fuerza inconmensurable de la amistad, capaz de derribar cualquier obstáculo y de afrontar todos los peligros, compartiendo con ellos la incomprensión del mundo de los adultos.
En una de las escenas Joe dice a su padre “no me conoces” y es cierto. Cuantos de pequeños no hemos sentido que sólo nuestros amigos nos conocían de verdad , que los adultos no nos escuchaban y no tomaban en serio nuestras palabras , aunque te quieran mucho. La pandilla de amigos se convierte entonces en tu mundo, en tu refugio, en el lugar donde te sientes escuchado, valorado y querido y por eso los amigos de esos  primeros años, aunque luego el tiempo y la vida los pueda separar, jamás se olvidan como tampoco se olvidan aquellas noches que pasabas con ellos soñando mientras mirabas a las estrellas y pensabas en un futuro que te parecía muy lejano. Un tiempo donde todo era posible, donde no había cosas increíbles porque eramos capaces de creer incluso en dragones, el mundo visto a través de la mirada despierta, soñadora y sensible de un niño, y con  esa alegría del instante, donde no existen las sombras del pasado ni las inquietudes del futuro que te acompañan en la edad adulta.

Joe y Alice  descubrirán que tienen algo del pasado que les une pero que también proyecta sombras en las relaciones con sus respectivos padres. Quizás las escenas más sensibles de la película son estas en las que se descubren el uno al otro el dolor que sienten y que ocultan a los demás, lo que hará que nazca entre ambos algo más que la amistad , narrado todo ello con una gran sensibilidad y , sobre todo, con un gran conocimiento del mundo infantil , de su forma de sentir y ver la vida y como les afecta el trato que los adultos les dan. Estos olvidan en ocasiones que no es suficiente con querer, es necesario escuchar para comprender(imagen procedente de http://www.elmulticine.com
Toda la película esta llena de pequeños detalles de aquellos años ochenta que emocionaran a aquellos que , como yo, eramos niños o empezamos la adolescencia , un mundo tan próximo y a la vez tan lejano al de nuestros días, donde no existían los teléfonos móviles, no conocíamos la palabra internet y los ordenadores medían su potencia en kas. ¿Quién de esa generación no recuerda los pequeños Spectrum de 48 kas, con su teclado de goma y sus juegos que se cargaban en radio cassettes durante horas y con un ruido infernal o el vídeo, que acaba de entrar en nuestras casas? Pero si algo evoca el pasado es la música, y una de las escenas más tiernas y divertidas es una en la que toda la pandilla, mientras esperan a Alice, cantan juntos el “My Sharona” , el gran éxito del grupo The Knack en aquel 1979. También se escuchan temas de Blondie, de la Electric Light Orchestra y The Cars  que a pesar del tiempo conservan su fuerza y nos traen el aliento de un tiempo pasado que sigue vivo en nosotros.
También hay referencias a los miedos presentes en aquellos años en la sociedad norteamericana, como la Unión Soviética, a la que no tardarán en culpabilizar de los extraños acontecimientos que se suceden en el pueblo y también al miedo nuclear con las noticias que se escuchan en la radio sobre el accidente de Three Miles Island. En el estado de Pensilvania se produjo el accidente de la central de Three Mile Island en marzo de 1979 , como consecuencia de una serie de errores de los trabajadores que causaron la emisión de partículas radiactivas afectando a unas 25.000 personas, aunque según los análisis médicos realizados a lo largo de los años parece que no sufrieron consecuencias graves en su salud. Miedos que siguen presentes tres décadas después, donde el miedo a la Unión Soviética ha sido sustituido por el del terrorismo islámico y el temor a la energía nuclear sigue presente aún más después de los acontecimientos que han rodeado a la central nuclear de Fukushima.Cada generación tiene sus propios fantasmas

“Los goonies”, dirigida por Richard Donner en 1985 es junto a la más dramática “Cuenta Conmigo” de Rob Reiner , los dos claros antecedentes en los que se inspira “Super 8” , donde más importante aún que la aventura que nos narra la película es la amistad que une a sus protagonistas y que les permite salir triunfantes de todos los retos a los que se tienen que enfrentar   
Dice el director J.J. Abrams en una de las entrevistas promocionales de la película que “Espero que los chicos que vayan a ver Super u salgan del cine con ganas de rodar sus propios filmes”   Esa es la capacidad del buen cine, y “Super 8” es buen cine, la capacidad de hacer soñar, de hacerte sentir, de arrancarte lágrimas y sonrisas al mismo tiempo como me ha sucedido mientras veía  la película, de devolverte cosas que creías olvidadas, imágenes de un mundo que sigue vivo en nosotros. Quizás no hayamos tenido una pandilla de amigos tan buena como la de la película, pero seguro que tenemos guardados en nuestro corazón algún instante mágico que a pesar de los años conservamos vivo de aquellos maravillosos años. Pero no quiero transmitir la idea de una película nostálgica, porque no es así, es una película llena de vida, de alegría y de aventuras. Recuperemos la forma de ver el mundo con la mirada de un niño, como decía Jean Jacques Rousseau “la infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir , nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”

Aqui tenemos a toda la pandilla , de izquierda a derecha , el más serio de los cuatro , Preston , que se encarga de la cámara en la película que está realizando Charles. A su lado y con un incómodo aparato para los dientes, el gracioso Cary, siempre dispuesto a hacer explotar algún cohete. No le dejéis cerca de una cerilla que la puede liar. Al frente de todos ellos Joe, un chico que ha recobrado la confianza y ha descubierto la fuerza de su carácter gracias a Alice , y a su lado , su mejor amigo, Charles, dispuesto a convertirse en un gran director de cine y con un carácter muy mandón. Cuatro amigos inseparables que vivirán una aventura inolvidable(imagen procedente de http://www.diariofemenino.com )
Antes de terminar este artículo quiero haceros una recomendación, no os apresuréis a abandonar la sala cuando comiencen a aparecer los créditos finales , porque sino os perderéis la maravillosa película de zombis rodada por Charles y sus amigos , creo que después del esfuerzo y las emociones que han tenido que vivir para rodarla se merecen que esperemos unos minutos más para ver su gran obra maestra y su impagable zombi, que es siempre el mismo.Permitidme que os anime a ver “Super 8” , es una buena película , de las que consiguen eso que siempre digo que es tan difícil y a la vez tan bonito, que salgas de la sala del cine con una sonrisa en la boca y el corazón más ligero, al menos es como yo me sentía hace unas horas cuando la vi.  Escribía el poeta chileno Pablo Neruda “el niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta”. “Super 8 ” es una llamada a ese niño que nunca debemos permitir que abandone nuestros corazones. Y ahora , buscad vuestras bicicletas, buscad a vuestros amigos de siempre, esos que nunca te fallan,  y no dejéis que nadie os arrebate vuestros sueños.

BANDA SONORA ORIGINAL DE SUPER 8 CON FOTOGRAFÍAS DE LA PELÍCULA

Siempre es importante que una película este bien acompañada por su banda sonora original, que acompañe a los protagonistas, que te haga sentir sus emociones y te introduzca aún más en la magia de la historia. El compositor de la Banda Sonora Original de “Super 8” es Michael Giacchino(1967), que obtuvo el año pasado el Oscar por la banda sonora de “Up”