UNA HISTORIA DE AMOR A TRAVÉS DE SUS CARTAS, MARIANA ALCOFORADO

Cuando escribo este artículo falta menos de una semana para la gran fiesta del amor, como si al amor se le pudiera poner una fecha en el calendario,como si el enamorado entendiese de días, meses o años, porque cuando amamos no existe ni tiempo,ni lugar, existe sólo ese sentimiento que lo llena todo, que nos deslumbra, que deja la realidad suspendida e ilumina el mundo que creíamos conocer con una luz desconocida . Decía una noble francesa del siglo XVIII  que “el amor es un no sé qué que empieza no se sabe cómo y termina no se sabe cuando”, así es el amor , indefinible, escapa a la razón porque, tomando prestadas las palabras del escritor rumano Garabet Ibraileanu, “cuando puedas decir por qué amas a una mujer es que no la amas realmente”.
Una vez leí en un libro que el amor entre el hombre y la mujer se podía definir como la relación entre un violinista y su violín. De nada sirve que el violinista tenga un Stradivarius si carece de talento para extraer de sus cuerdas toda la belleza que encierran sus cuerdas,  ni tampoco podrá un gran violinista dar vida a la música más hermosa si no tiene un violín afinado. Es necesario la conjunción de violinista y violín para crear una obra de arte, se necesitan el uno al otro para crear un momento de belleza, y así sucede en el amor, no es posible dar vida a su bella melodía si ambos no forman un sólo ser,como sucede entre el violinista y su violín.
Pero ¿como saberlo cuando nos enamoramos? El amor no llama a la puerta con educación para que le permitamos pasar a nuestro corazón, es una fuerza arrolladora que tumba todas nuestras defensas y nos deja inermes frente al ser amado. No pidas a un enamorado que razone, que calcule los riesgos, que no haga el ridículo , porque , como decía Chesteron, “el primer deber del hombre enamorado es ponerse en ridículo”. Por eso sufrimos tanto por amor, por eso hablamos de heridas que no curan, de corazones rotos, de almas tristes que llenan los versos de los poetas y las letras de bellas canciones de amor, porque incluso el más prudente de los hombres se olvida de la cordura cuando ama. Y pienso que así debe ser aunque a veces suframos por dejarnos llevar por un sentimiento que no es correspondido, lo importante es no cerrar nunca nuestras puertas a ese sentimiento.
Archivo:Beja Nostra Senora de Conceiçao.JPG
Convento de Nuestra Señora de la Concepción en la localidad portuguesa de Beja, donde Mariana Alcoforado ingresó a los once años de edad y entre cuyos muros viviría hasta su muerte en 1723 y donde tendría lugar la historia de amor que recogió en sus cartas    
Aprovechando la proximidad de San Valentín, hoy quería traeros la figura de una mujer que podría convertirse en el símbolo de amor desdichado, de pasión no correspondida y, pese a ello, de una fuerza inextinguible, que nos ha dejado algunas de las epístolas de amor más bellas de la literatura universal. Ella se llamaba Mariana Alcoforado y había nacido en la ciudad portuguesa de Beja en 1640. Era la segunda de ocho hermanos y pertenecía a una poderosa familia de la nobleza portuguesa. Como era costumbre en la época, el segundo hermano era dedicado a la vida eclesiástica y así la pequeña Mariana ingresó en el convento de Nuestra Señora de la Concepción de su ciudad natal con sólo once años .
Allí viviría toda su vida, hasta su muerte en 1723, y en ella vivió una extraordinaria pasión amorosa que nos ha llegado a través de cinco cartas reunidas en “Cartas de amor de la monja portuguesa” publicado en 1669 ,después de que fueran traducidas por el francés Gabriel de Guilleragues, conde de Lavergne. Algunos dicen que él no fue el traductor de las cartas, sino su auténtico autor, pero a falta de pruebas prefiero creer que fue realmente Mariana de Alcoforado su autora. Sus cartas podrían considerarse una auténtica biografía de la existencia de un amor, desde su nacimiento hasta su muerte. La traducción la he extraído de la obra “Palabras de amor” del escritor español José Antonio Marina
En ellas , Mariana confiesa su amor por un oficial francés del que se enamora con una pasión arrebatadora, pero el debe partir de regreso a Francia . Imaginamos que el oficial haría a Mariana promesas de amor eterno, de no olvidarla a pesar de la distancia y de regresar muy pronto por ella. Al poco de partir Mariana le escribe esta primera carta, donde todavía conserva la esperanza del regreso de su amado
” Estoy decidida a darte toda mi adoración y a no querer a nadie más en la vida. Harás igualmente bien en no querer a ninguna otra ¿podría satisfacerte una pasión menos ardiente que la mía?Tal vez encontrarás más hermosura pero no hallarás nunca tanto amor, y … lo demás es nada”
Pero Mariana no recibe respuesta a esta primera misiva . Un oficial pasa por el convento y Mariana tiene que escribir con rapidez una nueva carta para enviársela a través de este oficial a su amado en Francia. En ella se lamenta de no haber tenido aún noticias suyas y le recuerda su historia de amor , que para ella sigue viva en su corazón.
“Desde el mirador te vi pasar , con aires que me arrebataron, y en él estaba el día en que comencé a sentir los primeros efectos de mi desatinada pasión. Me pareció que deseabas agradarme, si bien aún no me conocieses. Supuse que reparabas en mí, distinguiéndome entre las demás compañeras. Imaginé que, cuando pasabas, apetecías que te viese y admirase tu destreza al hacer caracolear el caballo. Me asustaba si le obligabas a ejercicios difíciles. En fin , me interesaban, en los más mínimo, todos tus pasos, todas tus acciones. Sentía que ya no me eras indiferente y participaba de cuanto hacías.¡Ay!Harto conoces lo que siguió a estos comienzos!
Me acabaste con la porfía de tus galanteos, me embrujaste con tus finezas, me rendiste con tus juramentos , me arrebató mi violenta inclinación, y las derivaciones de principios tan dichosos no son más que lágrimas , suspiros y una muerte fatal , a la que no puedo poner remedio.
Me pareciste digno de mi amor antes de que me dijeses que me amabas, me mostraste una gran pasión, me sentí deslumbrada y me abandoné a ti perdidamente. Si no estabas ciego como yo, ¿por qué me dejaste caer en esta mísera condición en que ahora me veo?¿que querías hacer de todos mis arrebatos, que en su misma exageración no podían dejar de serte inoportunos?”
Mariana ya empieza a temer que va a sufrir, que su amor no tendrá respuesta a pesar de las promesas, “principios tan dichosos no son más que lágrimas , suspiros y una muerte fatal” pero además se siente impotente para frenar ese amor “no puedo poner remedio”. En la tercera carta que escribe Mariana se halla completamente desesperada ante la falta de respuesta de su amante, sólo puede pensar en él, ocupa su corazón, su alma y su mente y no lo puede arrancar de su interior. Es un grito desesperado de amor
Esbozo  del rostro de Mariana Alcoforado realizado por el pintor francés Henri Matisse (1869-1954) 
“¿Qué será de mí?¿qué quieres que haga?Cuan lejos me veo de lo que imaginaba. Supuse que me escribirías desde todos los lugares  por que pasaras.¡Esperaba recibir cartas larguísimas!Creí que alimentarías mi pasión, con la esperanza de tu regreso.Pensé que una confianza absoluta en tu fidelidad me proporcionaría algún alivio y que permanecería así en una condición soportable, sin grandes inquietudes”
Pero esas esperanzas de Mariana ya sabe que no van a ser cumplidas. Por primera vez reprocha al ser amado que la hiciera  creer en su amor, en sus promesas. Una historia que se ha repetido millones de veces a millones de seres humanos. Así sigue esta tercera carta:
“Muero de terror al pensar que nunca sentiste de veras el íntimo deliquio de nuestros goces. ¡Ay,sí!Ahora conozco la falsía de todos tus transportes.Me traicionabas cuantas veces decías que tu supremo encanto era estar a solas conmigo. Sólo a mis importunidades debes tus éxtasis y tus raptos.
Concebiste a sangre fría el propósito de incendiarme. No considerabas mi pasión sino como una victoria , y tu corazón jamás se conmovió con ella. Pero ¿en tan poca delicadeza de espíritu tienes, tan infeliz eres, que no supiste gozar de otra manera mis enamorados arrebatos?Y aunque así no fuese, ¿cómo con tan ardoroso amor no conseguía yo hacerte feliz?Lloro por todas las inagotables delicias que perdiste. ¿Por qué fatalidad no lograste alcanzarlas?Si las hubieras llegado a conocer , verías que eran mucho más dulces que el engaño de que me habías víctima , y sabrías que se es infinitamente más feliz y se siente algo inmenso entregándose violentamente a los furores de la pasión, que no dejándose amar”
El consuelo de los corazones desengañados, es mejor amar que ser amado, pero , por las palabras que escribe a continuación Mariana, ese consuelo no es real, ni siquiera le sirve para engañarse a sí misma. Está perdida, rota, desesperada, porque a pesar de que ya adivina las mentiras que ocultaban las palabras de amor de su amado, sigue, pese a ello, amándolo
“No sé lo que soy, ni lo que hago, ni lo que deseo. Me desgarran mis contrarias emociones. ¿Puede imaginarse más mísera condición?Te amo perdidamente y me domino mucho para no desearte que te atribulen los mismos ímpetus de amor. Me mataría o, si no lo hiciese, moriría de pena, si me convenciera de que no tienes reposo alguno, de que tu vida era desesperación y locura, de que llorabas inconsolable , de que todo era odioso. Si no me alcanzan las fuerzas para mis propias penas, ¿cómo soportar las que me dieran las tuyas, mil veces más punzantes?
Celda de Mariana Alcoforado en el Convento de Nuestra Señora de la Concepción. A través de esta celosía la monja prtuguesa hablaba y observaba a su amado   y después esperó sin esperanza la respuesta a sus cartas
Me está bien merecido todo infortunio , por la ceguedad con que me abandoné a este amor.¿No debí prever que los deleites acabarían antes de que mi amor se extinguiera?¿Podría esperar que residieras siempre aquí y que renunciaras a tu carrera y a tu patria, para sólo ocuparte de mí?”
Mariana ya ve la realidad, se da cuenta del engaño al que ha sido conducida , pero eso no alivia en nada su dolor. Sin embargo, a pesar de saberse engañada, no es capaz de desear mal alguno a su amado , cuando escribe “me mataría o , si no lo hiciese, moriría de pena, si me convenciera de que no tienes reposo alguno” A pesar de su sufrimiento, de la traición que ha padecido por su amante, no puede soportar que él sufra igual que ella porque le parecería intolerable, lo ama demasiado. En su cuarta epístola, Mariana sólo siente desesperación por ese amor imposible y por una ausencia que sabe ya permanente
“Mis penas no pueden aliviarse y el recuerdo de todo cuanto gocé me llena de tremenda desesperación. Todos mis anhelos fracasarán y ¡jamás volveré a verte en mi aposento, con aquel arrebatado ardor que me mostrabas!
Nada en el mundo me atrae, si no es verte. Siquiera recuérdame. Me bastaría con tu recuerdo, pero no estoy segura de él. No encerraba en tan angosto espacio mis esperanzas cuando nos veíamos a diario, pero me has enseñado a someterme a todos tus caprichos y voluntariedades”
Y así , Mariana escribe su quinta y última carta , en la que se despide del hombre al que ama, aunque sabe que no podrá dejarle nunca de amar. Ella misma se contradice cuando dice que espera no pensar nunca más en él pero , al mismo tiempo, afirma que ya no podrá conocer la felicidad. Así es el amor ¿verdad?una contradicción entre la razón que nos dice que olvidemos y el corazón que insiste en guardar el recuerdo para que no se cierre la herida.
“Por última vez le escribo. Espero que el tono y estilo de esta carta advierta que por fin llegué a la conclusión de no haber sido nunca amada y de que por tanto debo dejar de amar.
Cuanto de usted me queda , le será enviado con el primero que salga para Francia. Ni seré yo quien escriba su nombre en el sobrescrito de esta misiva…Conozco perfectamente mi destino y no trato de vencerlo. Seré infeliz toda mi vida.¿No lo era ya cuando a diario nos veíamos?Ya entonces me aterraba la idea de que usted me fuera infiel. Anhelaba verle a todas horas y eso no era posible. Me atribulaba por los peligros que usted corría entrando en el convento.No vivía cuando marchaba usted a la guerra.
Al fin estoy libre ya del encantamiento. Para ello tuvo usted que darme las pruebas inequívocas de su desvío. Sin ellas seguiría hechizada.Hubiera sido venturosísima amándole toda la vida.
Le dejo para , si me es posible, no volver a pensar más en usted. Hasta creo que no debía volver a escribirle .¿Acaso estoy obligada a darle cuenta de mi vida?”



“Cartas de amor de la monja portuguesa” fue publicado por primera vez en 1669, cuando Mariana tenía 29 años. Sus cartas fueron traducidas por el aristócrata frances Gabriel de Guilleragues, al que algunos atribuyen la auténtica autoría de esas carta sin pruebas para ello. Las palabras de sus cartas me parecen destilar demasiada verdad para ser fruto de la imaginación y no de la realidad de un amor desgraciado



 Así termina la última carta que Mariana Alcoforado escribió a su amado. Dice “al fin estoy libre del encantamiento” pero reconoce “seré infeliz toda mi vida”. Cuando leo esto no puedo sino preguntarme que sentiría aquel oficial al recibir estas cartas, que tipo de hombre era que no le conmovían las palabras de una mujer que le amaba de esa forma y saber que él era el único remedio para el mal que ella sufría con tanta intensidad. ¿No pensó siquiera en regresar para decirla que no la amaba de la misma forma que ella a él pero que , al menos, siempre sería una persona importante en su corazón?¿No sería eso mejor que ese silencio ante las palabras de Mariana?
El poeta francés Theophile Gautier escribió “Ama a una mujer, ama a una nube,pero ama”. Si , una vida sin amar no es una vida sino una sombra de la existencia, como si nos negásemos a ver la belleza del amanecer o a sentir el frescor del agua del mar, es renunciar a lo más intenso y hermoso que nos puede ofrecer la vida. Pero hay que estar preparado para pagar el precio del desengaño, del dolor del amor no correspondido o del amor traicionado. Y aún así, sigo pensando como Theophile Gautier, amemos a otro ser humano, a la vida, al cielo azul del verano, a la sonrisa de un niño, a la belleza de un atardecer, al simple hecho de sentir y estar vivos. Es el amor , no el rencor,la amargura o la venganza,el camino hacia la paz y la felicidad . No me resisto a cerrar este artículo con estas palabras de Teresa de Calcuta, que para mi son una de las más bellas declaraciones de amor por los demás “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz.”
Y quiero imaginar, antes de irme. a Mariana Alcoforado, con una sonrisa melancólica en su celda del convento , acariciada por los últimos rayos de sol de la tarde, recordando con dulzura, ya con la herida de su amor cicatrizada, aquellos días en que fue feliz , porque ella si amó de corazón.
Anuncios

DEL AMOR

Los que tenéis la bondad y me hacéis el gran honor de leerme sabéis que suelo dar títulos largos a mis artículos pero no es el caso de hoy, porque incluso con una sola palabra bastaría. El amor se define por si mismo, sobran las palabras aunque ningún otro sentimiento haya hecho escribir tantos millones de letras para formar algunas de las más hermosas creaciones del ser humano. ¿Y por qué escribo hoy sobre el amor? No todo tiene respuesta en el corazón humano, el amor no necesita razones, sólo pretextos, para ocupar en nuestra mente un lugar de privilegio desplazando a cualquier otra preocupación.

¿Cómo podría definir este sentimiento si nadie lo ha logrado de verdad? Esta tarde, por azar, encontré estos versos del poeta portugués Fernando Pessoa que creo que simboliza esa imposibilidad de definir este sentimiento, que sólo se llega a entender cuando lo sentimos y aún entonces es tan fuerte la tormenta que se desata en nuestro interior que no acertamos a hallar las palabras para darle forma, aunque quizás no sea necesario. Fernando Pessoa escribe a su amada : “Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo? “
Fernando Pessoa, vivió en soledad durante gran parte de su vida pero supo amar profundamente.No siempre nos da el amor felicidad pero sin él sería imposible concebir la belleza de la vida  

No conozco otra razón para amar que amarte… que respuesta tan hermosa que explica la sinrazón del amor , porque la única razón del amor es el amor mismo. Porque si lo pensáramos un poco y nos preguntáramos ¿para que sirve el amor? ¿acaso nos permite ser más ricos?¿nos aporta ventajas sociales?¿nos ayuda en nuestras carreras profesionales?¿nos asegura ser más felices? La respuesta a estas preguntas seria que no, incluso a la última de ellas.El amor no nos asegura la felicidad, muy al contrario, en muchas ocasiones altera nuestro mucho, lo pone todo patas arriba, destroza nuestros planes y nos roba la paz .
Entonces ¿por qué amamos?¿por qué existe el amor? El pesimista Arthur Schopenhauer escribió que “el que no ama ya está muerto” y ,menos dramático, Oscar Wilde afirma que “uno debería estar siempre enamorado”. En “El Nombre de la Rosa “ de Umberto Eco , el protagonista, fray Guillermo de Baskerville habla con su discípulo Adso sobre el amor y le dice “que tranquila, que segura, que pacífica sería la vida sin amor…y que insulsa” . Ninguno de ellos responde a la pregunta de por qué existe el amor, porque tal vez no hay una sola respuesta y hay millones, cada ser humano tiene una que es valida para él y para nadie más. 
Uno de los lemas del pasado siglo XX , y que es fácil considerar justificado por los horrores que jalonaron los cien años más sangrientos en la historia de la humanidad, es esa frase del filósofo francés e inspirador del Mayo del 68, Jean Paul Sartre, “el infierno son los otros”. Estas palabras son terribles, porque nos llevan a vivir a la defensiva, encerrados en nuestra segura soledad, sin abrirnos a los demás , huyendo de los sentimientos , de todo aquello que nos pueda hacer daño. Pero vivir no tiene ningún sentido sin ese riesgo, somos vulnerables, nos pueden dañar, pero ¿es mejor vivir sin sentir nada,sin intentar hallar en los demás lo mejor de si mismos? Puede que en el amor no encontremos la felicidad, puede que incluso nos haga sufrir y seamos infelices, pero no veo que podamos ser felices de ninguna forma sin amar.
El dramaturgo español Enrique Jardiel Poncela escribía que “al amor, al baño y a la tumba se debe ir desnudo” No me refiero a una desnudez física, sino a la desnudez del alma, a caminar sin los escudos y muros que levantamos en nuestra vida cotidiana para protegernos de los demás pero que en realidad lo único que logramos es encerrarnos en una burbuja donde vivimos incomunicados. Tenemos miedo y ese miedo nos impide vivir en plenitud, dejamos perder oportunidades que no se repetirán porque cada persona es irrepetible y si la perdemos por miedo no podremos sustituirla por otra.Los seres humanos no somos objetos intercambiables ,que si se rompen pueden ser remplazados por otros, y los amores que se escapan entre nuestras manos por nuestra necesidad de seguridad, son momentos de felicidad que nunca sentiremos y no podremos recuperar.
Nada puede sustituir a esas noches en blanco pensando en la persona a la que amas, con su voz grabada en el corazón, recordando la mirada que hace temblar el alma, la presencia que provoca el temblor de cada fibra de tu cuerpo, que altera tu respiración y te hace ver la realidad como nunca la habías visto, como si un velo que te ocultase toda la belleza del mundo se desprendiese de tus ojos para permitir la entrada de un mundo hermoso y brillante. Con razón decía Platón que “amar es crear en la belleza” porque todo lo que es bello es el resultado de un acto de amor , nada hermoso surge del odio, de la envidia, de la avaricia o el rencor. Todo aquello que es bueno, la amistad, la bondad, la generosidad, la caridad, todo tiene en su origen el amor 
“Ama hasta que te duela, si te duele es buena señal” decía Teresa de Calcuta , quién no dudó en entregar toda su vida a los más desfavorecidos, derrochándo sobre ellos su inmensa capacidad de amar. Si, amar hasta que duela, y si te duele es buena señal porque significará que estamos vivos, que no hemos endurecido nuestros corazones , que nuestras almas aún son capaces de conmoverse,de sufrir, de alegrarse, de todo aquello que forma parte del amor. Si dejamos perder eso, si decidimos que el infierno es el otro , en realidad estaremos renunciado a la vida y a todo lo hermoso y terrible que esta contiene.
Lope de Vega, quién tanto amó a lo largo de su vida, y quién mejor ha escrito sobre la contradicción del sentimiento amoros en su maravilloso Varios Efectos del Amor  
Así es el amor y así es la vida, una contradicción y no hay mejor ejemplo que describa esta contradicción que los versos de Lope de Vega
“Desmayarse, atreverse, estar furioso
aspero, tierno, liberal , esquivo,
alentado, mortal,difunto,vivo,
leal,traidor, cobarde y animoso
no hallar , fuera del bien, centro y reposo
mostrarse alegre,triste, humilde, altivo,
enojado,valiente,fugitivo
satisfecho,ofendido, receloso
Huir el rostro al claro desengaño
beber veneno por licor suave
olvidar el provecho, amar el daño
creer que un cielo en un infierno cabe
dar la vida y el alma a un desengaño
esto es amor. Quién lo probó lo sabe 
Eso es el amor, olvidar el provecho , porque al amar abandonamos nuestro egoísmo, dejamos de ser nosotros el centro del mundo y pasan a se lo las personas que amamos. Aunque después de haber escrito bastantes líneas ya me doy cuenta que no he sido capaz de dar una definición de en que consiste el amor . Quizás no sea necesario, nada más que abramos nuestros corazones y nos arriesguemos a sentirlo, es un riesgo que da sentido a la vida.

PORQUE UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE: ELOGIO DE LA BONDAD

Mañana es Nochebuena y aunque parece que nadie quiere recordarnos que es Navidad y tratan de silenciar el espíritu navideño, yo no estoy dispuesto a renunciar a ese espíritu ni a ninguna oportunidad que me ofrezca la vida para ser mejor, para dar un poco más de uno mismo a los demás, de compartir amor y alegría, de regalar sonrisas, porque una sonrisa es gratis e ilumina mucho más que la estrella más brillante. No, hoy no voy a escribir sobre las injusticias, hoy no hablaré del futuro que nos amenaza, no levantaré la voz contra los abusos del poder, contra la corrupción de los sistemas financieros o la ineptitud de nuestros políticos.
Por desgracia, ya habrá tiempo para hablar y escribir de todas esas cosas, pero hoy no quiero hablar de ello, hoy quiero hablar de esperanza, de la esperanza que reside en cada uno de nosotros, de la capacidad que tenemos de cambiar el mundo a través de la bondad, que según nuestro Diccionario de la Lengua es la inclinación natural a hacer el bien. La bondad, que poco utilizamos esa palabra y cuantos se burlan de ella, porque consideran que en este mundo no hay lugar para ella, nos enseñan que la sociedad es una selva cruel donde rige la ley del más fuerte, del comer o ser comido , son aquellos que están conformes con las palabras de Thomas Hobbes de que “el hombre es un lobo para el hombre”  . En estos días se ve la bondad no como una virtud, sino como un defecto que hace débil al que la práctica y, sin embargo, no tenemos idea de lo que podría cambiar nuestras vidas si la dejamos crecer dentro de nosotros.
Antes, cuando yo era niño, la Navidad era un tiempo de alegría, de compartir con los demás, de abrir el corazón y sentirse buenos. Ahora se critica esto porque dicen que es una hipocresía, que todos aquellos deseos eran olvidados con rapidez  una vez pasado el periodo navideño para volver a ser los mismos de antes. Pero yo no lo veo así, creo que entonces la gente de verdad sentía la necesidad de ser buenos , en especial en estos días, y la bondad siempre deja una huella en el alma y no creo que se pierda del todo, es como una semilla que queda enterrada pero si se dan las condiciones necesarias puede ser el embrión de un árbol hermoso y fuerte. Y además, ¿no es mejor ser bueno o sentirse bueno por unos días que no ser bueno nunca?     
La Madre Teresa de Calcuta regalaba amor y alegría a los más necesitados. Es el mejor ejemplo de que la bondad es el camino más rápido hacia la alegría
Uno de los ejemplos, para mi, de bondad y amor casi infinito es la Madre Teresa de Calcuta, una mujer que entregó todo a los demás y su mayor legado es su propia vida, una vida que es ejemplo de como la fuerza de una mujer frágil pero llena de bondad y amor hacia los demás ,cambió la vida de miles de personas que se hallaban sumidas en la pobreza , la enfermedad, la soledad y la desesperación. Contaba la Madre Teresa que un día “encontré a una mujer   moribunda en las calles. La traje a nuestro hogar y cuando la acosté en una pequeña cama, me sonrió ,tomó mi mano y dijo una sola palabra “Gracias”. Luego murió. Ella me dio mucho más de lo que yo puede darla. Me dio su gratitud” 
Los que se ríen de la bondad no entienden que no hay que ser bondadoso para obtener una ventaja en la vida, hay que esforzare en ser buenos porque buscando el bien de los demás terminamos hallando el nuestro propio, porque, como decía Séneca “la recompensa de una buena acción es haberla hecha”, es saber que has hecho lo que debías, que has ayudado a quién necesitaba tu ayuda, que no has apartado la mirada para otro sitio. Puede ser que eso no nos ofrezca ninguna recompensa inmediata, ni ninguna ventaja profesional, pero yo creo que la vida te devuelve lo que das, y si siembras amistad, tolerancia ,comprensión, caridad, la vida , antes o después te lo devolverá de la mejor forma posible, con personas que te quieren .
En este Mentidero escribo muchas veces contra el sistema, contra unas reformas económicas y sociales que parecen olvidar que estamos hablando de personas y no de números, que detrás de cada medida injusta hay seres humanos que sufrirán, que perderán su trabajo, que no tendrán para pagar sus deudas y sus vidas quedarán rotas. En nuestra sociedad y a nuestros gobernantes les falta compasión, les falta caridad hacia los que menos tienen , falta amor por los demás y a nosotros mismos nos ciegan nuestros propios problemas, estamos tan ahogados con nuestras preocupaciones que no nos damos cuenta del sufrimiento de nuestro vecino .
No soy tan ingenuo para deciros que tenemos que ser bondadosos y puros, yo al menos tengo montones de defectos y sombras en mi corazón, he cometido errores mas o menos graves y seguiré cometiéndolos , pero es importante que creamos que si cambiamos nuestra forma de ver la vida, si creemos con el corazón que ayudar a quién nos pide ayuda es no sólo un deber sino una alegría , si a pesar de tantos problemas que nos acosan encontramos todos los días un tiempo para compartir la risa , para escuchar la voz de los demás, para tender la mano a quién la necesita, podríamos cambiar nuestra vida y la de la gente que nos rodea, y ,entre todos, podríamos construir un mundo mucho mejor y más hermoso.
Y no os importe que los demás os digan que no seáis ingenuos, que hay que ser despiadado y fuerte, que hay que endurecer el corazón para que no te hagan daño. Si nos tienen que partir el corazón por amar que nos lo partan , pero que no se nos muera seco por no haber amado nunca y si nos tienen que engañar por confiar en los demás, lo prefiero antes que no confiar en nadie. Y si alguien te hace daño, si sufres desengaños, no pierdas el tiempo guardando rencor a quien te infligio ese dolor, sólo alejate de su sombra y busca la luz de otras personas que seguro que te harán creer de nuevo en que la vida es hermosa y que merece la pena vivir y amar.
Martín Luther King fue un mensajero de esperanza para millones de hombres que sufrían la discriminación por el color de su piel, y con su ejemplo de paz y tolerancia enseñó la fuerza de la bondad para cambiar el mundo
Los escépticos dicen que no existen los milagros, pero yo creo que los milagros suceden cada día, cada vez que una persona entrega su amor a otro ser humano y le hace feliz, le regala un momento de paz , le ayuda a recuperar la esperanza o la fe en si mismo. Decía Martín Luther King que “si ayudas a una persona a tener esperanza no habrás vivido en vano” y no puedo imaginar algo más hermoso que leer en los ojos de otra persona que ha recuperado la esperanza porque tu estás a su lado, porque la vas a ayudar sin esperar nada a cambio. Es lo que sintió Teresa de Calcuta con aquella mujer en su lecho de muerte, porque aquella mujer, en sus últimos instantes recuperó la esperanza en la bondad del ser humano y estoy seguro que ya no se sintió sola, sintió el calor de otra alma junto a ella
Yo envidio a personas como ella, porque mi corazón es mucho más mezquino, mas egoísta y cobarde, pero creo que  , como decía Teresa de Calcuta, “dondequiera que haya un ser humano existe una probabilidad para la bondad” y yo seguiré buscando esa probabilidad hasta el día de mi muerte, y seguiré intentándolo una y otra vez , aunque mil veces extravíe el camino, porque es la única forma de hallar la paz en este mundo, de hacerlo un poco más acogedor para todos, para que la existencia tenga un sentido que no nos dan ni el poder ni las riquezas sino el amor a los demás.
Creo de verdad que un mundo mejor es posible y que no todos podemos llegar ser grandes hombres pero si que podemos llegar a ser buenos, o al menos mejores de lo que somos .Y la recompensa de ese esfuerzo no será el éxito profesional, sino algo mucho más importante, el amor de otras personas, el único capital que nunca quebrará, el único que crece sin necesidad de intereses, porque el amor es, por definición, generosidad y caridad.
Decía el genial Albert Einstein que “los ideales que ha iluminado mi camino y me han infundido valor para enfrentarme a la vida han sido la bondad, la belleza y la verdad” No hagamos caso a los que les molestan estas palabras , ni renunciemos a ellas en los periodos oscuros que todos experimentamos en nuestras vidas, creamos en ellas, en su valor y en su fuerza para darnos el valor que necesitamos y enfrentarnos a los desafíos de la existencia y de una sociedad a menudo cruel. 
Mañana celebramos los creyentes un día de esperanza y aunque no seas creyente no hay que desperdiciar la oportunidad de acercarnos más a los que amamos, el amor es lo que importa  
Mañana es Nochebuena, no dejéis que nadie os diga que no están los tiempos para celebrarla, que las cosas están muy mal, que hay mucha gente que sufre y no está bien estar alegres ni desear Feliz Navidad. Justo esas personas son los que no harán nada por los que están sufriendo, la alegría nunca hace daño, ilumina a los que están junto a nosotros y con ella podremos cambiar el mundo, aunque sólo sea el más próximo a nosotros.
Sin ser bueno creo en la bondad y es lo que me da esperanzas y fuerzas para luchar por el futuro y el de las personas que amo y amaré. Para todos los que estoy seguro que comprendéis estas palabras quiero desearos que mañana disfrutéis de la alegría, que améis a los que tenéis cerca y que nadie apague vuestra sonrisa. Porque un mundo mejor es posible. Creed en vosotros mismos, escuchad a vuestros corazones , allí está la respuesta. Permitid que la Navidad se instale en ellos 

SOBRE LA VIDA, EL AMOR Y LA AMISTAD

La vida es un conjunto complejo de circunstancias que, desde que nacemos, van dando forma a nuestra personalidad, como si las manos de un escultor fueran limpiando un bloque de mármol de todo aquello que es superfluo y , a base de golpes de cincel, hiciese nacer la figura oculta en ella. Pero no es un proceso que dure unos años, que se acabe , como algunos piensan, en los años de la juventud.

El filósofo Arthur Schopenhauer, un hombre de carácter pesimista y escéptico sobre la vida y la naturaleza humana, escribía “Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto, los treinta siguientes el comentario”, pero pienso que no es verdad, ese proceso de descubrir quienes somos puede durar toda una vida, porque la vida es una escultora que trabaja despacio y poco a poco y, en realidad, su trabajo finaliza con nuestro último aliento y sólo en ese momento podremos juzgar la obra del artista. Por eso  nunca podemos dar a una persona por vista, ni apartarla de forma definitiva de nuestra vida, porque si algo nos ofrece la existencia son oportunidades de cambiar, de reparar errores, de pedir perdón y tomar un nuevo rumbo.
Donde hay amistad no existen diferencias de religión, de raza, de clase social, ni fronteras 
La familia, el ambiente que nos rodea en el hogar, en el barrio donde crecemos, en la sociedad en la que nos haya tocado la fortuna de vivir, marcarán de manera inevitable quién seremos en el futuro, y es cierto que en muchas sociedades, en las zonas más  desfavorecidas de nuestro planeta, muchas personas apenas tienen la posibilidad de ser porque ,cuando la comida es la principal preocupación, dificilmente podrán dedicar tiempo a desarrollarse como personas. Nosotros somos unos grandes afortunados, porque tenemos un techo, comida, ropa , medicinas para cuando enfermamos y, por eso, nuestra responsabilidad también es mayor, la vida nos ha dado mejores cartas y deberíamos aprovecharlas no sólo para evolucionar, para ser mejores cada día, sino también para , en la medida de lo que podemos cada uno nosotros, ayudar a los que no han tenido la misma fortuna que nosotros para darles una oportunidad de ser quienes pueden ser.
Pero además de los factores incontrolables que marcan parte de nuestra vida y que no podemos elegir, la familia, la clase social , el país donde nacemos, hay dos factores que están por encima de todo ello, el amor y la amistad y ambos los elegimos nosotros, porque ni uno ni otro se puede imponer. Incluso en los ambientes más oscuros, en los lugares más sórdidos, en aquellos sitios donde no parece haber cobijo para la esperanza, para la solidaridad, el ser humano es capaz de sentir amor y amistad hacia otras personas, y se produce eso tan increíble, tan excepcional en la naturaleza, porque va contra el instinto primario de supervivencia, de buscar el bien de la otra persona antes que el tuyo propio .
Eso es la amistad, dos mirando en la misma dirección, compartiendo un mismo camino  
El amor y la amistad son los grandes misterios del ser humano, los que le confieren a la vez su debilidad y su inmensa fortaleza, lo que da valor y argumento a su vida. En nuestra sociedad se considera triunfador al que a lo largo de su vida acumula éxitos en el terreno profesional, mejora su estatus social e incrementa su riqueza , pero , sin embargo, en el fondo todos sabemos que , por muchos éxitos que se puedan obtener, no valen nada si no tenemos junto a nosotros a personas con quienes podamos compartirlo .
Para mi , el éxito en la vida es poder llamar a un amigo cuando necesito hablar y que él sepa que puede contar conmigo cuando necesite ser escuchado, es sentarse juntos a hablar de todo y nada por el simple placer de estar juntos, es alegrarse por las alegrías de las personas que queremos y estar a su lado en los malos momentos, es salir a la calle y saber que , entre toda esa multitud que te rodea, hay gente que te quiere y para la que eres importante. Amor y amistad requieren de generosidad, de saber ponernos en el lugar del otro, de saber perdonar al recibir una ofensa y tener siempre tendida la mano , en realidad, es un ejercicio de fe porque cuando estos sentimientos son auténticos tienes que dar sin esperar recibir nada a cambio, es tan simple, maravilloso y mágico como un acto de amor.
Escribía  Marta Mason que ” El hombre más rico del mundo no es aquel que conserva el primer dinero que ganó , sino el que conserva el primer amigo que tuvo” y yo añadiría que es aquel que a lo largo de toda su existencia aprende a compartir su tiempo con los demás, a tratar a cada persona como un ser especial y así, va aumentando su capital de amigos, y esa es una labor para toda la vida. Creo que es muy importante tratar a cada amigo como una persona única e insustituible, porque es así, cada uno de nosotros somos una realidad irrepetible, que no se puede sustituir ni cambiar por otra, todos los amigos son importantes porque forman parte de nuestra propia realidad, de nuestro ser, y cuando los perdemos es como si dejásemos de ser un poco menos nosotros mismos.   
No hago distinción entre el amor y la amistad, para mi es indisociable, porque el amor está en el origen de todo lo bueno y hermoso de la vida, amamos a nuestros amigos como amamos a la persona con la que decidimos compartir nuestra vida , aunque si tuviera que elegir entre el amor de pareja y el amor de amistad elegiría siempre este último. La vida , en ocasiones, separa a la gente que un día se amó, pero la amistad es, por definición, un acto absoluto de generosidad. Los amigos no piden nada, los amigos sólo comparten, caminan a nuestro lado a lo largo de este viaje de peregrinación, y sobreviven a todos los obstáculos de la existencia, a las trampas del destino, son como la roca a la que nos sujetamos en medio del temporal. El amor de pareja se puede desgastar y llegar a romperse, la amistad, cuando es de verdad, sólo es interrumpida por la muerte y , para los que creemos en algo más allá de esta realidad, incluso después de ella, pues pienso que todo lo bueno pervive de alguna forma.
Teresa de Calcuta, un ejemplo del poder del  amor para cambiar el rumbo de la vida  y el mundo que nos rodea 
Hace tiempo leí una frase de la Madre Teresa de Calcuta, una mujer a la que considero un símbolo de bondad y generosidad, que es el resumen de lo que he querido expresar, y perdonad si en esta ocasión a lo mejor no he sabido explicar bien lo que quería decir, tanto el amor como la amistad y la propia vida están por encima de las palabras, hay que sentirlas , tienen que brotar del fondo de nuestra alma porque cualquier definición no es más que una sombra de lo que realmente significan en nuestra vida. Teresa de Calcuta nos decía que “nunca permitas que alguien se aleje de tu presencia sin sentirse mejor y más feliz”.
Para los que piensan que todo esto es una ingenuidad, que la sociedad es una constante lucha por la supervivencia, un comer o ser comido, y que confiar en la bondad del ser humano sólo lleva al engaño y la decepción,  yo digo que nadie nos robe la ingenuidad y es preferible llevarse desengaños y equivocarse antes que renunciar a hacer un nuevo amigo, a amar un poco más cada día. 

LA SOLEDAD Y LAS REDES SOCIALES

Hoy no he salido de casa. Hace frío, el cielo amenaza lluvia y me he quedado en casa. Si esto lo hubiera hecho hace sólo unos años habría significado que habría estado sin hablar con nadie, sin tener contacto con otras personas, aislado y seguramente habría terminado el día con un peso de tristeza en el corazón

No veo la soledad como un problema , porque todos necesitamos nuestros momentos de silencio , para escucharnos a nosotros mismos y disfrutar de placeres como la lectura o la escritura que requieren de soledad,  pero lo malo es cuando esta soledad es forzada, cuando no la has podido elegir sino que te viene impuesta  por la vida. 

Escribía Gustavo Adolfo Becquer que “la soledad es muy hermosa cuando se tiene a alguien a quién comunicárselo” y es muy duro cuando necesitas esa comunicación con otra persona y no tienes con quién, el “yo” no tiene sentido sino se enfrenta a un “tu”. ¿De qué sirven los éxitos sino puedes compartirlos con quienes quieres? La vida es para compartirla , para contarla, para vivirla en compañía y ,paradójicamente, hoy en día, cuando vivimos en grandes ciudades llenas de gente, ha crecido como nunca antes el número de personas que viven solas y, lo que es peor, que se sienten solas y no hay soledad más terrible que la que se siente estando rodeado de una multitud.

La gran diferencia con épocas anteriores es la existencia de redes sociales que nos permiten comunicarnos con personas que viven lejos de nosotros, personas con las que establecemos una relación amistosa incluso sin haberse llegado a ver , con las que hablamos sin oír su voz y a las que terminamos considerando parte de nuestro mundo personal. Nada puede sustituir la presencia física de otro ser humano, el sonido de su voz, su rostro, pero, en mi propia experiencia personal, ya no tienes ese sentimiento de soledad porque  en cualquier momento del día puedes abrir tu ordenador y compartir con los demás lo que piensas, lo que sientes e incluso conocer a otras personas nuevas. Aunque hay que evitar el riesgo de banalizar nuestras relaciones, nadie puede tener 200 amigos porque la amistad requiere de un conocimiento de la persona, de un seguimiento de su vida , de una preocupación por sus problemas que sólo es posible con un número limitado de personas. La palabra amigo es demasiado valiosa para usarla con tanta holgura.  

Por supuesto que lo ideal es estar físicamente con otras personas pero creo que uno de las consecuencias más importantes de Internet y, en particular, de las redes sociales, es aliviar la soledad que a todos nos asalta alguna vez . Hoy yo no me he sentido solo, he encendido el ordenador, he escrito este artículo para compartirlo con mis amigos, como si estuviera conversando con ellos. Internet nos ha permitido dejar de ser islas para unirnos con puentes de bits de información.

Si aún así tenéis cerca a alguien que se sienta solo la mejor medicina es la que nos recetaba la madre Teresa de Calcuta “unas manos generosas y un corazón lleno de amor”

LOS INVISIBLES: LOS OLVIDADOS DE LA CRISIS

No era mi intención escribir hoy sobre esto , pero a veces la actualidad tiene que dejar paso a otras cosas que no son menos importantes que la última noticia del día.
Vivimos a un ritmo tan rápido, siempre corriendo de un lado a otro, con prisas para llegar a la oficina, a hacer la compra, a recoger a los niños del colegio o llegar a casa para descansar después de una jornada agotadora, que a veces se nos pasan por alto cosas importantes, aunque no nos lo parezcan.
Ahora dispongo de más tiempo libre pero recuerdo como a veces llegaba a casa con la sensación de que no haber vivido, como si la vida me hubiese pasado rozando ese día pero estuviese tan ciego con los problemas cotidianos que no reparase en ella.
Escribo esto porque hoy iba así por la calle, preocupado por mis propios asuntos y pasé al lado de uno de los cada vez más numerosos mendigos que pueblan las calles de esta ciudad. Apenas me di cuenta que se acercaba para venderme unos pañuelos, era un señor mayor o envejecido por los maltratos de la vida. Me dirigió la palabra pero como tenía prisa ni siquiera me paré un segundo y lo dejé atrás mientras yo iba a eso que me parecía tan importante.
Luego, cuando me hallaba en el metro , me vino de repente su imagen a la cabeza, no se por qué, quizás porque se me había quedado grabada en la mente su aspecto frágil y desamparado, su voz humilde, que sólo pedía un segundo de mi atención , un segundo que yo no fui capaz de darle porque tenía “cosas más importantes que hacer”. Pero ¿que puede haber más importante que escuchar a otro ser humano?¿que pararse un momento en la calle y dedicar una mirada a esa persona que se aproxima a ti? 
No somos mejores que ellos , sólo más afortunados, pero la fortuna nunca ha sido una amante fiel y mañana podría darte la espalda y hallarte en la misma situación que quién hoy te implora ayuda. Y cuando me pongo en su lugar me doy cuenta que si sufren por su pobreza, por su marginación, por lo que más sufren es por la sensación de ser invisibles a nuestra mirada, de estar en la calle como si se hallasen en un desierto sin la esperanza de un oasis salvador en el que hallar refugio, un mundo duro, frío y solitario donde no hay lugar para una sonrisa o una palabra de ánimo.
El bien que no haces ya no se recupera, pero espero que me sirva para la próxima vez detenerme y, al menos, hacerle sentir que aún es una persona y que tiene derecho a recibir el calor de otra persona, que no es transparente a mi mirada. Los tiempos son duros para todos, tenemos muchos problemas y soy consciente que no podemos ir arreglando la vida de todos porque bastante tenemos con salir adelante nosotros mismos, pero creo que si está en nuestras manos conseguir que esta ciudad no sea tan dura y cruel con los que están sufriendo más que nadie la mala situación económica, personas que no tienen la suerte de tener un techo al que regresar cada noche y de los que los políticos no se ocupan porque no van a votar. Hacerles sentir que les vemos, que no nos son indiferentes y que su vida tiene valor, si nos esforzásemos un poco todos en lograrlo estoy seguro que conseguiríamos cambiar algo .
Decía la Madre Teresa de Calcuta que “muchas veces basta una mirada, una palabra para llenar el corazón de un ser humano”. Por supuesto que no soy un ingenuo que crea que así les sacaremos de su situación pero si al menos les hacemos sentirse más vivos, más humanos, ya habríamos logrado algo muy importante.