LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO: EL TEMPLO DE ARTEMISA EN ÉFESO Y EL PRIMER PIRÓMANO

En el año 2007  el cineasta, aviador y aventurero suizo Bernard Weber culminaba una iniciativa que había nacido en el año 1999 y que pretendía confeccionar una nueva lista con las Siete Maravillas del Mundo Moderno a imitación de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo , utilizando para la selección de estas maravillas los votos emitidos por los internautas a través de una página web  en el marco de un concurso organizado por la empresa fundada por el propio Weber llamada New Open World Corporation. La lista definitiva con las obras seleccionadas fue presentada el siete de julio de 2007 en Lisboa y en ellas se incluían el Coliseo de Roma en Italia , la pirámide de Chichén Itzá en México, la Gran  Muralla en China, el Cristo Redentor en Brasil, la ciudad de Petra en Jordania, la ciudadela de Macchu Picchu en Perú y el Taj Mahal en India ,a las que se unía como maravilla honorífica la Gran Pirámide de Keops. Esta lista ha sido muy controvertida y muchos la han calificado como poco más que un montaje comercial , sin un criterio científico ni artístico en la selección de los monumentos integrantes de esta relación de maravillas. Pero al margen de las polémicas he pensado que sería interesante conocer la historia del origen de las Siete Maravillas del Mundo  Antiguo y la historia de cada una de ellas. Así que os invito a que me acompañéis a conocer la historia de la lista y, en el día de hoy, la de una de sus maravillas, el resto las iremos viendo en sucesivos artículos. 
“Las siete obras maestras…el Artemisio en Éfeso,las pirámides en …, la tumba de Mausolo en Halicarnaso” Estas palabras que nos llegan como una voz entrecortada a través del tiempo aparecen en un antiguo texto griego datado en el siglo II a. C en un lugar que invita al enigma, el interior del sarcófago de una momia  egipcia que se conservaba en Berlín. El contenido de este documento sería publicado en 1904 por el filólogo, helenista e historiador alemán Hermann Alexander Diels(1848-1922) que le dio el nombre de “Laterculi Alexandrini” y en él, se hallaban doce listas en las que aparecían los más destacados arquitectos, escultores de figuras de dioses,escultores de figuras humanas, pintores, inventores  así como de los principales maravillas naturales de su tiempo, las islas más grandes, los lagos , las montañas más altas, los mayores ríos, los más hermosos manantiales y mares y  el anónimo autor citaba también las que luego serían conocidas como “Las Siete Maravillas del Mundo”, aunque sólo se ha conservado de su texto el breve fragmento con el que iniciaba este artículo.

Las Siete Maravillas del Mundo Moderno elegidas por una votación popular a través de Internet y dadas a conocer en julio de 2007. Como sucede con cualquier lista ya sea de monumentos, de bellezas naturales, de libros o de cualquier otra manifestación artística será siempre, por definición, subjetiva. Desde la Alhambra de Granada a los Moais de la isla de Pascua, desde la catedral de Colonia a Santa Sofía en Estambul, por citar sólo cuatro ejemplos, cualquiera de ellas podía figurar en esta lista que dependerá de los gustos y preferencias de cada persona. Por eso es llamativa la coincidencia en la elección de las siete maravillas del mundo antiguo donde casi todos los autores coincidían excepto en el cambio de algunas de ellas, con la diferencia de que hoy en día todos las conocemos a través de fotografías, documentales o porque hemos viajado hasta allí mientras que los autores que citaban las maravillas del mundo antiguo rara vez habían tenido la oportunidad de verlas y hablaban de ellas con la imagen que otros autores les habían transmitido (imagen procedente de http://revistass7.wordpress.com )
Si bien esta es la primera lista que hace referencia a las Siete Maravillas llamándolas de esta forma , la primera que recoge un listado completo de las obras que tenían esta consideración pertenece aproximadamente a la misma época que el “Laterculi Alexandrini”, hacia finales del siglo II a. C , y está incluida en un manuscrito conservado en la Biblioteca Palatina de la ciudad alemana de Heidelberg, que tiene por nombre “Anthologia Palatina” y como su nombre indica es una antología de poemas entre los que se encuentra uno atribuido a un poeta griego llamado Antípatro de Sidón, del que apenas sabemos que es mencionado por el político  y filósofo romano Marco Tulio Cicerón(106-43 a. C)  y que vivió a finales del siglo II a. C. Este es el poema donde por primera vez se cita la lista completa con las Siete Maravillas del Mundo “Y de la rocosa Babilonia la muralla accesible a los carros / y el Zeus junto al Alfeo contemplé, / también los Jardines Colgantes y el Coloso de Helios,/ y la gran labor de las escarpadas pirámides/ también el enorme sepulcro de Mausolo . Pero cuando vislumbré / de Ártemis el templo  alzándose hasta las nubes, /aquellos empalidecieron y dije “¡Mira, salvo el Olimpo,/ Helios jamás vio nada igual!”
Ya tenemos aquí por lo tanto a las siete maravillas:  las murallas de Babilonia, el templo y la estatua de Zeus en Olimpia, los Jardines Colgantes también en Babilonia, el Coloso de Helios que nosotros conocemos más con el nombre de el Coloso de Rodas por la isla donde fue erigido, las pirámides de Egipto, el sepulcro de Mausolo o Mausoleo de Halicarnaso y por último el que será nuestro protagonista hoy, el Templo de la diosa Artemisa en Éfeso. Aunque el termino de maravilla del mundo no aparece en el poema de Antípatro de Sidón, sino que lo encontraremos mencionado por vez primera en un texto del escritor y militar romano Marco Terencio Varrón (116- 27 a. C), que en su larga vida fue lugarteniente del político y general  Cneo Pompeyo Magno (106-48 a. C) durante la guerra civil que le enfrentó  a Julio César (100-44 a. C) y después de la derrota de Pompeyo sería Varrón perdonado por César que además le nombró director de las primeras bibliotecas públicas de Roma. Escribe Varrón “septe opera in orbe terrae miranda”, que significa, ya que imagino que al igual que me sucede a mi  tendréis el latín un poco oxidado , “siete obras que deben ser admiradas en el mundo”

Mapa con la situación de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, al menos la más extendida, porque no todas las listas contenían los mismos monumentos aunque las Pirámides de Egipto, el Coloso de Rodas, la estatua de Zeus en Olimpia o los Jardines de Babilonia eran fijas en casi todas ellas . El escritor romano Cayo Julio Higino (64 a.C- 17 d.C) nos deja la siguiente relación de Maravillas, incluso con datos de sus dimensiones :  “Las siete obras maravillosas. En Éfeso el templo de Diana, que hizo a la Amazona Otrera esposa de Marte. El monumento del rey Mausolo de fulgentes piedras, con 80 pies de alto y 1340 de perímetro. En Rodas la estatua de bronce del Sol, esto es, el coloso, con 90 pies de alto. La estatua sedente de Júpiter Olímpico, que hizo Fidias de marfil y oro, con 60 pies. El palacio del rey Ciro en Ecbatana , que construyó Memnón con piedras blancas y de colores unidas con oro. Las murallas de Babilonia, que construyó Semíramis, hija de Derceto, con ladrillos y azufre, unidas con hierro, de 25 pies de ancho, 60 pies de alto, y un perímetro de 300 estadios. Las pirámides de Egipto, cuya sombra no se ve, de 60 pies de alto” . Para que os hagáis una idea de las medidas 1 pie equivale a 30 centímetros y un estadio a unos 180 metros (imagen procedente de http://mitologiayhistoria.blogspot.com )
Parece ser que estas siete obras eran una especie de reclamo turístico para aquellos que vivían en el mundo de la cultura helenística que influía sobre todos los pueblos del Mediterráneo. Encontraremos muchos poetas y eruditos que las mencionaran durante el siglo I a. C , aunque la lista no siempre está compuesta por los mismos monumentos . Así, por ejemplo, el escritor,naturalista, militar y científico romano Plinio el Viejo(23-79 d.C), que moriría durante la erupción del Vesubio que sepultó las ciudades de Pompeya y Herculano,   hace una relación de estas maravillas en las que incluye las Pirámides, la estatua de Zeus(Júpiter para los romanos) en Olimpia , el Templo de Artemisa (Diana en el panteón romano) y los Jardines Colgantes de Babilonia. Hasta aquí igual que en la lista de  Antípatro de Sidón, pero además añade las Cien Puertas de Tebas en Egipto, el Faro de Alejandría, el Laberinto de Egipto y por encima de todas ellas la propia ciudad de Roma, el corazón del Imperio Romano. Y excluye el Mausoleo de Halicarnaso, las Murallas de Babilonia y el Coloso de Rodas. Otros autores, como el poeta romano Marco Valerio Marcial (40-104) incluirían obras que antes no existían, como fue el caso del Coliseo de Roma .

fondo de Piramides de Egipto
La única superviviente de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo , las pirámides de Egipto. Si a las demás maravillas les dedicaré un artículo monográfico a estas edificaciones milenarias tendría que dedicarle un libro por toda la historia que contienen y que las rodea. Hoy me limitaré a citar las palabras del autor que empleó el nombre de Filón de Bizancio sin , probablemente, serlo  “Construir las pirámides de Menfis es imposible, conocerlas, extraordinario. Están construidas sobre montañas y el tamaño del sillar cuadrado hace su manejo dificilmente concebible, y no hay quien no quede perplejo por las fuerzas con que hubieron de alzarse tan ingentes moles de edificios. Con el estupor se junta el goce, con el asombro el amor por el arte, con lo abundante lo ingente. Gloria a la fortuna, que, por estos dispendios prodigados, confía en alcanzar incluso las estrellas pues, gracias a tales obras, o bien suben los hombres hasta los dioses o bien bajan los dioses hacia los hombres” (imagen procedente de http://www.fondospantallagratis.net )   
Otros monumentos que en diferentes ocasiones formaron parte de esta lista eran el Altar de Cuernos de la isla de Delos, construido con cuernos de cabra en honor del dios Apolo, el puente sobre el río Eufrates en Babilonia o el Palacio del rey persa Ciro II el Grande(hacia 579 -530 a. C) en la ciudad de Ecbatana . Avanzando en el tiempo, esta es la descripción de las Siete Maravillas del Mundo en palabras del político, escritor y religioso Magno Aurelio Casiodoro (hacia 485 – 580), que vivió después de la caída del Imperio Romano de Occidente que ocurrió en el 476 al ser depuesto el último emperador Flavio Rómulo Augusto,pero aún le podemos considerar un representante del mundo clásico griego y latino “Los narradores de siglos pasados – escribe Casiodoro – informan que por cuanto a edificios sólo había siete maravillas sobre la tierra: en Éfeso el templo de Diana; el bellísimo monumento del Rey Mausolo, a partir del cual los mausoleos reciben su nombre; en Rodas, la estatua de bronce de Sol, llamado el Coloso; la representación de Júpiter Olímpico, a la que Fidias, el primero de los escultores, dio forma con extrema elegancia usando oro y marfil; el palacio de Ciro, rey de los medos, que Memnón erigió con esplendoroso derroche uniendo los sillares con oro; las murallas de Babilonia, que la reina Semíramis construyó con ladrillo, azufre y hierro; las pirámides de Egipto, cuya sombra se consume en su misma posición y no es visible en ninguna parte más allá del propio espacio de su construcción”

Posible aspecto del Mausoleo de Halicarnaso monumento funerario del rey cario Mausolo , del que hablaré con detalle igual que del resto de maravillas en otros artículos monográficos dedicados a cada una de ellas. Mausolo había obtenido la satrapía, es decir, el gobierno de la provincia persa de Caria en 377 a. C y mantuvo esta posición hasta su muerte en 353 a. C. Ya en vida encargó la construcción del que luego sería llamado en su honor Mausoleo y que terminaría de construir su hermana y esposa Artemisia. Plinio el Viejo nos dejó esta descripción del monumento “Éste es el sepulcro que Artemisia hizo para su marido Mausolo, un pequeño rey de Caria , muerto en el segundo año de la 107 Olimpiada. Questa obra se cuente entre las Siete Maravillas se debe fundamentalmente a estos artistas. Del sur al norte tiene sesenta y tres pies de largo , por los frentes es más estrecho. En total su perímetro es de 440 pies. Se eleva hasta una altura de veinticinco codos y está rodeado de treinta y seis columnas . Al contorno lo llamaron pterón. Escopas cinceló el lado oriental, el septentrional Briaxis, Timoteo el lado sur y el oeste  Loecares. Antes de que la terminasen murió la reina , pero aún así no dejaron de trabajar  en absoluto, porque ya lo consideraban un monumento a su propia gloria  y a su ate. Y todavía hoy se discute que mano fue mejor “ Sería destruido por un terremoto en el año 1404 más de mil años después de la finalización de su construcción hacia el 350 a. C (imagen procedente de http://trianguloequiladtere.blogspot.com )     

Vemos que en todo coincide con la lista de Antípatro de Sidón menos en las Murallas de Babilonia, citadas por el poeta griego y sustituidas en la lista de Casiodoro por el Palacio de Ciro II. Pero si hay un texto que nos sirve como referencia para determinar las Siete Maravillas del Mundo es el conocido como “Guía de viaje por las Siete Maravillas del Mundo”, aunque su titulo original es “De septem mundi miraculis”, escrito por alguien que empleó el nombre de Filón de Bizancio, un científico e inventor griego que vivió en el siglo III a. C pero que no sería el auténtico autor de esta obra que se atribuye a algún escritor de finales de la época imperial romana, al menos esta es la hipótesis del historiador alemán Kai Brodersen(1958) cuya obra “Las Siete Maravillas del Mundo” me está sirviendo de guía en este relato. En el prólogo de la obra del supuesto Filón , que recuerda a una de nuestras actuales guías de viaje, leemos “Cada una de las Siete Maravillas del Mundo es bien conocida a todos por su fama, pero pocos las han visto en persona, pues hay que viajar a Persia, navegar por el Éufrates, ir a Egipto, residir entre los eleos en Grecia, marchar a Halicarnaso en Caria, ponerse rumbo a Rodas y visitar Éfeso en Jonia. Aquel que deambulare por el mundo y quedare desfallecido por las fatigas del viaje , sólo vería satisfecho su deseo cuando hubiera pasado ya lo mejor de su vida a través de los años.”

Cuando dice “viajar a Persia” se refiere al palacio de Ciro, “navegar por el Éufrates” para visitar las Murallas y los Jardines Colgantes de Babilonia, “residir entre los eleos en Grecia” para conocer el Templo de Olimpia con la estatua de Zeus , “marchar a Halicarnaso” con el fin de admirar el Mausoleo, “poner rumbo a Rodas” para contemplar el Coloso, “visitar Éfeso” para ser deslumbrado por el Templo de Artemisa. A continuación escribe el supuesto Filón algo que yo mismo he pensado al contemplar un lugar, que lo ves mejor con los ojos del alma a través de la lectura que con los del cuerpo en el lugar donde estos se erigen “Por eso la formación es algo asombroso y un gran regalo, ya que libera al hombre de viajar y le enseña en su propia casa cosas preciosas al dar ojos a su alma. Y lo curioso es que el que llega a los sitios , los ve sólo una vez, y al marcharse se olvida de ellos,mientras que el que gracias a mis palabras investiga lo que es digno de admiración y los productos de la actividad, observa como en un espejo toda la obra de arte, pues ha ido contemplando con el alma sus curiosidades” y concluye con unas palabras que me gustaría apropiarme en sus intenciones “Lo que estoy diciendo se revelará convincente cuando mis palabras se encaminen con claridad a cada una de las Siete Maravillas del  mundo y persuada al oyente para que afirme que ha tenido la impresión de haberlas contemplado”

La Estatua de Zeus en el gran Templo de Zeus en la ciudad de Olimpia, que en su momento fue el mayor templo del Peloponeso  y cuya atracción principal era la gigantesca estatua de Zeus realizada por el gran escultor Fidias (hacia 490 a. C-hacia 431 a. C) responsable también de la decoración del Partenón de Atenas. Utilizó para realizarlo la técnica de crisoelefantina que consistía en el empleo de placas de oro y marfil para representar la piel y la ropa de la escultura . El geógrafo e historiador griego Estrabón escribe sobre ella en su “Geografia” “La estatua de Zeus realizada en marfil por el ateniense Fidias, el hijo de Cármides , y la hizo de tan gran tamaño que, aun siendo el templo muy grande, parecía que el artista había errado en las proporciones : a pesar de hacerla sedente , la cabeza casi toca el techo, de modo que da la impresión de que si se alzara y se pusiera derecha levantaría el techo del templo” La estatua de Zeus tenía una altura aproximada de doce metros. La estatua desapareció a finales del siglo IV, cuando fue prohibido el paganismo en el Imperio, sin que sepamos cual fue su destino final . También a ella dedicaré un artículo  monográfico (imagen procedente de http://beayora.blogspot.com )

Ahora que ya sabemos que las Siete Maravillas del Mundo son , con pequeñas variaciones, la Pirámides de Egipto, el Templo de Zeus y su estatua en Olimpia, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso  de Rodas, el Faro de Alejandría(al que podríamos sustituir por el Palacio de Ciro II o por las Murallas de Babilonia) y el Templo de Artemisa en Éfeso y también sabemos algo sobre el origen y evolución de la lista es el momento de visitar hoy una de ellas, y para emprender nuestro viaje por la Antigüedad he elegido el monumental templo de la diosa Artemisa en Éfeso , aquel que, en palabras del poeta que nos legaba la lista más antigua de las maravillas del mundo, Antípatro de Sidón, era la maravilla más deslumbrante de todas “Pero cuando vislumbré / de Ártemis el templo alzándose hasta las nubes, /aquellos empalidecieron y dije “¡Mira, salvo el Olimpo,/ Helios jamás vio nada igual!”. Pero primero vamos a conocer a la diosa a la que estaba consagrado este templo y la ciudad en la que fue erigido.

En el Olimpo  Artemisa, hermana gemela de Apolo , era la diosa de la caza pero también la protectora de todos los seres jóvenes y las parturientas , aunque de forma contradictoria también enviaba la muerte y la enfermedad a las mujeres. Como Atenea, la diosa que había nacido de la cabeza de Zeus, Artemisa era virgen y si la veían los mortales o ponían en peligro su virginidad estos eran víctimas de un terrible castigo. Así le sucedió al cazador Acteón, que mientras cazaba vio por casualidad a la diosa bañándose desnuda en un estanque y ésta, enfurecida,  lo transformó en ciervo y después lanzó a los perros que la acompañaban contra el desdichado Acteón que murió despedazado bajo su apariencia de ciervo. No corrió mejor suerte otro cazador llamado Orión, que trató de violar a la diosa pero ésta hizo nacer de la tierra un escorpión que pico a Orión matándolo al igual que a su perro Sirio. Después Orión se transformaría en constelación y su perro en la estrella Sirio que podemos contemplar en los cielos. En cuanto a Artemisa gustaba  de correr por los bosques en compañías de sus sirvientas, como la ninfa Calisto, que también tuvo un trágico final.

El Coloso de Rodas suele ser representado como lo veis en esta imagen   aunque en realidad no sabemos como era su aspecto real, ni si sujetaba en sus manos una antorcha o si las naves podían pasar bajo sus piernas. Construido entre el 304 a. C y el 292 a. C como una ofrenda que los rodios hicieron a su dios protector Helios después de salir con bien de un asedio un terremoto en el año 226 a. C la derribaría . Así lo contaba Plinio el Viejo “El más admirado de todos fue el coloso de Helios en Rodas, cuyo artífice fue Cares de Lindo, discípulo de Lisipo. Esta estatua tenía setenta codos de altura (equivalente a 30 metros de altura). Después de setenta y seis años fue abatido por un terremoto, pero incluso caído resulta admirable . Pocos son los que pueden abarcar su pulgar , y sus dedos son mayores que muchas de las estatuas. Enormes cavernas se abren en el interior de sus miembros  rotos. Dentro se ven piedras de enorme tamaño , con cuyo peso se estabilizó al levantarla. Cuentan que se acabó en doce años  y que costó trescientos talentos, obtenidos de la venta de los aparatos que dejó el rey Demetrio , cansado del largo asedio de Rodas” Ya hablaré de ella más detenidamente en un próximo artículo (imagen procedente de http://trianguloequidlatere.blogspot.com )

Una noche Calisto fue violada por Zeus mientras todos, incluida Artemisa, dormían. Calisto quedaría embarazada del padre de todos los dioses, y por temor a ser castigada por Artemisa ella ocultó su embarazo hasta que este fue tan evidente que Artemisa , encolerizada , la expulso de su lado y la expuso a la ira de la esposa de Zeus, la diosa Hera, que al conocer la infidelidad de su esposo descargó su enfado sobre la pobre Calisto que no tenía culpa de nada y la transformó en osa con la mala suerte de que la dieron caza y murió . Quiere el mito embellecer su muerte enviándola al cielo formando la constelación de la Osa Mayor. Artemisa solía aparecer representada  como una joven cazadora , armada con un arco y rodeada de animales y tocada con cuernos en forma de Luna, ya que si su hermano Apolo  se identificaba con el Sol a Artemisa se la asociaba con nuestro satélite . En la sociedad grieta Artemisa regía también los principales momentos en la vida de la mujer, desde su nacimiento y la pubertad hasta la muerte. Y debo detenerme aquí porque la mitología griega siempre me ha parecido un tema apasionante y podría perderme en ella durante muchos párrafos. Algún día la recorreremos con mayor profundidad porque en ella encontramos la explicación que los griegos daban de casi todos los fenómenos de la naturaleza y también historias que poco tienen que envidiar a los actuales folletines televisivos plagados de adulterios, celos, envidias y mezquindades. Nada más humano que los dioses griegos.

Ahora viajemos hasta la ciudad donde se levantará el templo, Éfeso. Y de nuevo nos encontramos con la mitología, aunque en esta ocasión en boca del historiador Heródoto (484-425 a.C) que señalaba a las míticas amazonas como las fundadoras de la ciudad que llevaría el nombre de una de sus reinas. Pero parece que su fundación se debe no a las amazonas, sino por Androclo, el hijo del último rey del Ática, Codro (1089-1068 a. C). Os recordaré con brevedad la historia de este rey  y la razón por el que su hijo se fue de Atenas, capital del Ática. El pueblo dorio , procedente del norte de Grecia, había iniciado la conquista del sur de la península griega y llegado ante las puertas de Atenas. Un oráculo predijo que Atenas caería en manos de los dorios siempre que el rey Codro permaneciera con vida. Para asegurar la libertad de su ciudad, Codro la abandonó y se dirigió él solo contra los soldados dorios que le mataron sin saber quién era. Al descubrir su identidad comprendieron que ya no podrían conquistar la ciudad pues el rey estaba muerto y se retiraron. Como homenaje a Codro por su sacrificio , los atenienses acordaron que nadie le reemplazaría en el trono pues ninguno podría igualarle en dignidad y valor. Por eso Androclo no se convirtió en rey pese a ser el hijo de Codro y viajó a la costa de la actual Turquía donde fundaría Éfeso.

Los Jardines de Babilonia , cuya construcción se atribuye al rey de Babilonia Nabucodonosor II (hacia 630 a. C-562 a. C) , al menos así lo afirmaba el sacerdote de Babilonia Beroso en el siglo III a. C en su obra “Babuloniaká”  “Tras fortificar Babilonia de manera tan admirable y adornar las puertas como a santuarios, hizo construir otro palacio junto al paterno, cuya majestuosidad y demás lujos llevaría tal vez mucho tiempo describir si alguien quisiera hacerlo; sólo diré que se finalizó en quince días (probablemente un error en la traducción y se refería a quince años) pese a ser una mole tan grande y magnífica. En este palacio construyó en pendiente y con piedra altos muros de contención y les dio una forma muy similar a montes. Hizo plantar muchos árboles de todo tipo, y construyó y llevó a cabo el llamado Jardín Colgante porque su mujer echaba de menos el paisaje montañoso por haberse criado en la zona de Media ” (imagen procedente de http://maravillasdelmundo14.herobo.com ) 

La ciudad se hallaba a orillas del río Caístro, lo que le aseguraba tierras fértiles para el cultivo y además contaba con un puerto abrigado  llamado Panormo en un entrante de mar y con la isla de Samos frente a ella . Cuando los hombres de Androclo llegaron allí los primeros habitantes de la región mantenían un culto a la Gran Madre que protegía a las embarazadas y también la fertilidad de los campos y los griegos no tardaron en asociar este culto al de Artemisa , que también, como vimos, protegía a las embarazadas y se convertiría en la diosa protectora de la ciudad. De esta forma Éfeso se convertiría en una ciudad sagrada para los seguidores del culto a Artemisa, diosa que los romanos adorarían bajo el nombre de Diana. Durante el siglo VI a. C  Éfeso sería conquistada igual que el resto de las ciudades griegas de Anatolia, excepto Mileto, por el rey de Lidia Creso que habría reinado entre el 560 y el 546 a. C.  Tenía fama de ser el hombre más rico de su tiempo y gracias a esta riqueza hizo importantes donaciones a los templos de las diferentes ciudades que iba ocupando. Sería Creso , amante de la monumentalidad egipcia, quién ordenase construir el templo más grande de la antiguedad en honor a Artemisa en Éfeso.

Así comenzaba la construcción del Artemisión o Templo de Artemisa , una construcción que por el colosal tamaño del edificio iba a prolongarse durante ciento veinte años, tal y como nos lo cuenta el escritor romano Plinio el Viejo al que ya conocimos antes “La verdadera admiración por la magnificencia griega surge en el templo de Diana(nombre que daban los romanos a Artemisa), en Éfeso, que se hizo en ciento veinte años por obra de toda Asia. Se levantó sobre terreno pantanoso para que no padeciera los terremotos ni tuviera que temer por las fallas. Y , a su vez, para no situar los cimientos de tan gran mole en terreno resbaladizo e inestable , se cubrió éste con carbones apisonados y luego con vellones de lana” A continuación nos describe las monumentales dimensiones del templo “Tiene en total 425 pies  de largo y 225 de ancho, además de 127 columnas hechas cada una por encargo de distintos reyes y de 60 pies de altura ; entre éstas hay 36 labradas, una por Escopas. Quersifronte fue el arquitecto a cargo de las obras”  Antes de seguir quiero contaros algo sobre la estructura de un templo griego porque nos servirá para entender mejor su construcción.

El Faro de Alejandría , una de las Siete Maravillas que más aparece y desaparece de las listas de los autores clásicos y que, por ejemplo, no figura entre las elegidas por el libro que me está sirviendo de base para la información de este artículo , “Las siete maravillas del mundo antiguo” del historiador alemán Kai Brodersen. Construido por orden del faraón Ptolomeo I (367- 283 a.C ) aproximadamente entre el 285 y el 247 a. C por el arquitecto Sóstrato de Cnido sobre la isla de Pharos que estaba unida a la ciudad de Alejandría por el puente llamado Heptastadion que había sido diseñado por el padre de Sóstrato, Dexifanes de Cnido. Tenía una altura de 134 metros y sobrevivió hasta que dos terremotos casi consecutivos, uno en 1303 y otro en 1323 lo dejaron en ruinas y ya en el siglo XV sus restos fueron utilizados para construir un fuerte. El nombre de la isla Pharos, daría el nombre a estas torres construidas para guiar a los barcos en la oscuridad y avisarles del peligro de los arrecifes costeros (imagen procedente de http://lateclaconcafe.blogia.com )

Los templos griegos se orientaban de este a oeste, estaban cubiertos por un tejado a dos aguas y en la parte superior de la fachada se formaba un cuerpo de forma triangular al que se llamaba frontón y el interior del frontón recibía el nombre de tímpano que era decorado con relieves esculpidos. Debajo del frontón y sostenido por las columnas se encontraba el entablamento, formado por la cornisa , el friso que era la parte central decorada también con relieves y el arquitrabe que era la parte que se encontraba en contacto directo con las columnas y descargaba en ellas el peso de las partes superiores. En cuanto a las columnas, según el número de columnas que tuvieran en su fachada se podían clasificar en templos tetrástilos si tenían cuatro columnas en la fachada, exástilos si tenían seis y octástilos si tenían ocho. En el caso de que el templo tuviera columnas sólo en la parte delantera se llamaba próstilo y anfipróstilo si las tenía en la parte delantera y en la trasera. También los había que tenían columnas en toda su estructura a los que se llamaba perípteros y seudoperípteros si las columnas estaban empotradas en la pared. Había también templos sin columnas, llamados ápteros, circulares denominados monópteros , e incluso sin techo, que recibían el nombre de hípetros. Los primeros templos se construían en madera o ladrillo , pero templos como el de Artemisa eran construidos en mármol y en su interior solo entraban los sacerdotes.

Creo que este esquema sirve para que podáis entender mejor la explicación sobre la estructura del templo griego. Se entraba al templo a través de la rampa de acceso . El templo se apoyaba sobre el basamento en la parte inferior. Sobre él se encuentra la crépida, que son los escalones que veis en la imagen, y el escalón superior sobre el que se apoyan las columnas es el estilobato. Las columnas a su vez sostiene el entablamento compuesto por el arquitrabe, el friso y la cornisa. En el templo de la imagen nos encontraríamos ante un templo exástilo(es decir, que tiene seis columnas en la fachada) y períptero ya que tiene columnas en toda su estructura (imagen procedente de http://html.rincondelvago.com )

Perdonad este rápido e incompleto repaso a la arquitectura griega pero así conocemos mejor la estructura del templo y  entenderemos más facilmente las palabras de Plinio el Viejo cuando nos describe como la propia diosa participa en la construcción del templo “La mayor maravilla  es que se pudiera elevar los arquitrabes de tal mole (es decir, la parte en contacto directo con las columnas). Esto se consiguió con espuertas llenas de arena , amontonadas en una suave pendiente por encima de los capiteles . Luego , poco a poco se fueron vaciando las de debajo de modo que la obra quedara en su sitio muy despacio.” Pero la obra no quedaba ajustada del todo  “En efecto, ésta era la masa más grande y no se asentaba en su hueco”. Quersifronte, el arquitecto, no encuentra la solución “Angustiado, el artista  veía en el suicidio su única salida” Por fortuna, la diosa estaba presta a auxiliar al desdichado arquitecto , ¿que seríamos sin la ayuda de los dioses? “Cuentan que agotado con estos pensamientos vio en sueños durante la noche a la diosa a la que estaba dedicado el templo y le ordenó que viviera, que ella ya había ajustado la piedra. Y así apareció a la mañana siguiente” Ya se ve que Artemisa, además de hábil cazadora también era aficionada a la albañilería

Sin embargo, esta monumental obra no tendría una vida demasiado prolongada. Si nos atenemos a la información de Plinio, si comenzó a construirse hacia el 560 a. C cuando Éfeso fue conquistada por Creso , y se tardó ciento veinte años en finalizar su construcción, sería hacia 440 a. C cuando ya se podía contemplar en todo su esplendor. Pues bien, transcurrieron poco más de ochenta años cuando en 356 a. C el primer pirómano del que tenemos noticia quiso llamar la atención y pasar a la historia, y lo consiguió . Volvemos a las palabras de Plinio el Viejo  que nos cuenta como el templo fue incendiado en el 356 a. C “Encontraron a un hombre que efectivamente quería incendiar el templo de Diana (Artemisa), de modo que, una vez destruido este hermosísimo edificio, su nombre se extendiera por toda la tierra. Reconoció este desvarío de su mente sobre el potro. Y los efesios decidieron borrar la memoria de un hombre tan abominable” Sin embargo, alguien se fue de la lengua porque el historiador griego Estrabón (hacia 64 a. C-hacia 24 d.C) , al relatar la reconstrucción del templo nos da su nombre “Después de que un tal Eróstrato le prendiera fuego”. Si hoy consultamos el Diccionario de la Lengua Española encontramos que existe una palabra , erostratismo, que significa “Manía que lleva a cometer actos delictivos para conseguir renombre.” Así que Eróstrato, después de todo, logró que su nombre fuera recordado por la historia.

VÍDEO SOBRE LA HISTORIA DEL TEMPLO DE ARTEMISA

Describe este colosal templo que tenía unas dimensiones cuatro veces superior al Partenón de Atenas. Además de los dos templos que Artemisa que describo en el artículo hubo otro anterior y más antiguo

Para que la leyenda acompañe a su destrucción, también se afirmaba que en el momento en que ardía el Templo de Artemisa nacía en Macedonia un niño que llegaría a construir el Imperio más grande conocido hasta entonces, Alejandro Magno (356-323 a.C) y que la diosa se hallaba tan ocupada en este parto que no pudo acudir a salvar a su propio templo. Estrabón sigue contándonos como los efesios quería reconstruir su templo aún más grande y rico que el anterior “Construyeron otro mejor  tras reunir las joyas de sus mujeres y sus propios bienes” Hasta el propio Alejandro se ofrecería a ayudarles en la reconstrucción pero los efesios rechazaron esta ayuda “Alejandro prometió a los efesios correr  con los gastos ya pagados  y los futuros a condición de poner en la inscripción su nombre pero estos no quisieron” pero como no querían ofender al conquistador macedonio le regalaron los oídos diciéndole que “no era propio de un dios construir templos a los dioses” Cuando las obras del templo concluyeron , el Templo de Artemisa se convirtió en un lugar que atraía a peregrinos y a los turistas de su tiempo, aquellos que querían admirar el templo más grande del Mediterráneo , suponiendo una fuente de riqueza para la ciudad.

En la “Guía de las Siete Maravillas del Mundo” que mencionábamos al comienzo de este relato, el supuesto Filón de Bizancio, que parece que no era tal sino un seudónimo, escribe “Sólo el templo de Ártemis en Éfeso es casa de los dioses . El que lo contemple se convencerá de que el lugar era trastrocado y que el mundo celeste de la inmortalidad ha sido llevado a la tierra.” Pero ya en el siglo I de nuestra era las cosas comenzaban a cambiar y una nueva fe amenazaba a los dioses paganos, el cristianismo. Su primer heraldo en tierras griegas seria Pablo de Tarso (hacia 5-67) y sus predicaciones suponían una amenaza para aquellos comerciantes que vivían de las ventas relacionadas con el culto a la diosa en el Templo y sólo la intervención de un alto funcionario romano lograría salvar a Pablo de la indignación de aquellos comerciantes. Pero el cristianismo seguiría creciendo en los siglos siguientes y en el siglo IV , en el año 380, bajo el gobierno del emperador Teodosio el Grande(347-395) se promulgaba el Edicto de Tesalónica , en virtud del cual  “Según la doctrina apostólica y la doctrina evangélica creemos en la divinidad única del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo “ y por lo tanto “Ordenamos que tenga el nombre de cristianos católicos quienes sigan esta norma” ¿y los que no? “los juzgamos dementes y locos sobre los que pesará la infamia de la herejía”. ¿que pasaría con los templos? “Sus lugares de reunión no recibirán el nombre de iglesias  y serán objeto, primero de la venganza divina, y después serán castigados por nuestra propia iniciativa, que adoptaremos siguiendo la voluntad celestial”

Una imagen de como podría ser el Templo de Artemisa en Éfeso. Así se narra el episodio en el que Pablo de Tarso tiene que enfrentarse a la ira de los comerciantes efesios que vivían de los peregrinos y visitantes del templo de Artemisa y que veían ahora peligrar su fuente de ingresos “En ese tiempo se produjo un alboroto no pequeño  a propósito del camino  Había un platero llamado Demetrio que hacía templos de Ártemis y proporcionaba a los artesanos no poco negocio. Tras reunir a éstos y a los que trabajaban en estas cosas les dijo “Señores, sabéis que nosotros obtenemos nuestra ganancia de este negocio y estáis viendo y oyendo que no sólo en Éfeso , sino también en casi toda Asia, este Pablo ha convencido y convertido a mucha gente  diciendo que no son dioses los que salen de las manos. Esto no sólo hace peligrar nuestra industria, sino también la consideración del santuario de la gran diosa Ártemis, de modo que incluso será despojada de su majestad aquella a quien toda Asia y el mundo veneran.” Al oír esto se llenaron de ira y gritaban diciendo “¡Grande es la Ártemis de los efesios!” (imagen procedente de http://lsi.ugr.es )

El cristianismo se convertía en la religión única del Imperio Romano y quedaban prohibidos los cultos paganos . Pero el Templo de Éfeso no sería destruido por los cristianos , sino por las invasiones de los pueblos germánicos durante el siglo V y después de su saqueo y destrucción no sería reconstruido. La fe en los antiguos dioses se había perdido y los templos o fueron convertidos en iglesias o abandonados a su suerte, como fue el caso del que fuera mayor templo de todo el Mediterráneo. No se olvidó su emplazamiento y muchos viajeros darían cuenta de las ruinas de la antigua ciudad de Éfeso, pero el templo había sido tan arrasado que nadie sabía donde se encontraba con exactitud. Hubo que esperar hasta la segunda mitad del siglo XIX  cuando el arquitecto y arqueólogo inglés John Turtle Wood(1821-1890) , que estaba trabajando en la región en la construcción de nuevas líneas de ferrocarril, convenciera a los responsables del British Museum para que le financiaran la búsqueda de los restos del templo en 1863. No sería hasta seis años después cuando halló los restos de una columna con una inscripción  “Presente del rey Creso”, el rey que, si lo recordamos, había ordenado la construcción del Templo que luego fue destruido por un incendio. Poco después halló una serie de tablas de mármol que demostraban que allí era el lugar donde una vez estuvo el Templo de Artemisa.

File:Ac artemisephesus.jpg
Esta desoladora imagen es todo lo que hoy puede ver el que se acerque al antiguo emplazamiento del Templo de Artemisa en Éfeso, una solitaria columna a la que ni siquiera es fácil llegar pues se encuentra sobre un terreno pantanoso. Como sucede con el resto de las maravillas del mundo antiguo, excepto las pirámides, sólo la imaginación y las descripciones de los autores clásicos nos permiten visualizar como debían ser estas maravillas arquitectónicas. ¿Cuantos de los monumentos que hoy admiramos sobrevivirán dentro de mil años? (imagen procedente de http://commons.wikipedia.org )

Sin embargo , los resultados arqueológicos en cuanto a hallazgos en la zona eran tan escasos que el British Museum decidió terminar con las excavaciones en 1874. Se llevarían a cabo nuevas investigaciones a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX  pero sería el arqueólogo austriaco Anton Bammer(1934) quien más éxito ha tenido en sus investigaciones al encontrar en 1965 el altar de la diosa Artemisa . Sin embargo, poco más podemos hoy ver de este gran templo, al margen de una solitaria columna que se yergue en el centro de una zona pantanosa donde fue construido el Templo de Artemisa. El propio Bammer colabora con una entidad turca que está tratando de reunir fondos para reconstruir el templo tal y como era en su época de máximo esplendor, pero su coste se estima en más de 150 millones de euros  así que tardaremos mucho en ver ese sueño hecho realidad.  Y aquí concluye la historia de una de las Siete Maravillas del Mundo , el Templo de Artemisa, y la mejor forma de terminar este relato es con las palabras del supuesto Filón de Bizancio sobre esta obra que hoy sólo podemos ver con los ojos de la imaginación “Sólo el templo de Ártemis en Éfeso es casa de los dioses. El que lo contemple se convencerá de que el lugar está trastocado y que el mundo celeste de la inmortalidad ha sido llevado a la tierra”