GRANDES EXPLORADORES: JOHN FRANKLIN EN BUSCA DEL PASO DEL NOROESTE(TERCERA PARTE)

En nuestro recorrido por la historia del Paso de Noroeste por fin ha llegado el momento de que entre en escena  nuestro protagonista, el que da el nombre al título de este articulo, el navegante inglés John Franklin. Había nacido en 1786 en Spilsby en una familia formada por un total de doce hermanos. Desde pequeño había sentido la atracción del mar aunque tuvo que enfrentarse a la oposición de su padre, que era un próspero comerciante, pero finalmente logró vencer la oposición de su padre que le autorizó con 14 años a enrolarse en la Royal Navy a bordo del HMS Pholypehmus. HMS eran las siglas de His o Her Majesty Ship, el buque de su majestad, e iba delante del nombre de todos los navíos de la Armada británica. Participa con 16 años en la primer batalla de Copenhague, donde la flota británica derrotó a la flota combinada de Dinamarca y Noruega y donde alcanzaría la fama el almirante Horatio Nelson(1758-1805), pues su decidida acción al dirigirse contra la flota enemiga desobedeciendo las órdenes de retirada, dieron la victoria a los británicos.
Después de este bautizo de fuego viajaría a bordo del HMS Investigator bajo las órdenes de su tío, el capitán Matthew Flinders(1774-1814), circunnavegando Australia. Sería Matthew Flinders con la publicación de su obra “Un viaje a Terra Australis” el que popularizaría el nombre de Australia para aquellas tierras. De regreso a Europa participará a bordo del HMS Bellorophon en una de las batallas navales más decisivas de las Guerras Napoleónicas, la batalla de Trafalgar el 21 de octubre de 1805, donde la flota británica derrotó a la flota combinada francesa y española frente a la ciudad de Cádiz, encontrado la muerte Horatio Nelson durante el combate. Y en 1815 encontramos de nuevo a Franklin en combate, en esta ocasión en el marco de la guerra que enfrentaba a Estados Unidos e Inglaterra desde 1812. Participa en la batalla de Nueva Orleans en la que una flota de 50 naves inglesas asaltó la ciudad norteamericana que logró rechazar el ataque , obteniendo los norteamericanos una victoria decisiva en la guerra  que terminaría con la retirada y derrota inglesa.

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El almirante sir John Franklin se convirtió quizás en el más celebre de los exploradores del Paso del Noroeste debido al drama que rodeo su viaje de exploración y sobre todo a la lucha que mantuvo su segunda esposa Jane Griffin, de casada lady Jane Franklin, primero por tratar de rescatarlo y luego para reivindicar su memoria. Sus dos esposas fueron mujeres bellas , de gran personalidad e inteligencia, aunque él no era un hombre muy atractivo ni tampoco sobresalía en las reuniones sociales. Así lo describe el escritor español Javier Reverte “No era guapo, ni atlético, sino más bien grueso , y a causa de su timidez y de sus escasas cualidades retóricas , brillaba poco en sociedad
Así llegamos al año 1818 cuando Franklin toma parte en la primera de sus exploraciones árticas . Fue en al expedición al mando del capitán escocés David Buchan(1780-1838) y a bordo de dos buques balleneros reforzados para resistir el hielo , uno de ellos, el Dorotea, está gobernado por el propio Buchan , mientras que al frente de la otra nave se encuentra John Franklin, en esos momentos todavía un teniente de la Armada. La expedición, como ya vimos en el artículo de ayer, se dirigió hacia la isla de Spitsbergen al norte de Noruega, descubierta en 1596 por otro explorador en busca el otro Paso, el del Noreste, el holandés Willem Barents(1550-1597) , para dirigirse luego más al norte para superar la barrera de hielo que el secretario del almirantazgo, John  Barrow, suponía que ocultaba el mar más cálido que se hallaría en el Polo Norte y que podría ser atravesado facilmente. Pero cuando Buchan y Franklin superaron Spitsbergen y trataron de seguir rumbo norte se vieron empujados por enormes placas de hielo que atraparon a los dos barcos y los movió durante tres días en dirección sur y después de ser azotados por una gran tormenta tuvieron la fortuna de poder regresar a Spitsbergen . Tomaron la decisión de volver a Inglaterra en octubre de 1818, después de fracasar la misión.
Sin embargo, Franklin no se vio perjudicado por este fracaso , muy al contrario, salió reforzado su prestigio gracias a su sentido de la disciplina durante el viaje, por lo que Barrow le confió al año siguiente una nueva misión, la de cartografiar las costas árticas para asegurar el dominio de las mismas por parte de Inglaterra adelantándose al resto de potencias colonizadoras, sobre todo a Rusia y Estados Unidos. La misión de Franklin era recorrer por tierra la costa Ártica de Canadá , cartografiándola y , si era posible, encontrarse con la expedición dirigida por William Edward Parry(1790-1855) que trataba de hallar el Paso del Noroeste a través del Estrecho de Lancaster. Franklin no tenía experiencia en la exploración terrestre ni en la navegación por ríos, ambas necesarias en la misión que se le había encomendado, pero aún así Franklin  se sentía optimista sobre los resultados de su misión. En mayo de 1819 zarpaba de Londres  y en agosto entraba en la Bahía de Hudson junto a los veinte hombres que le acompañan. En aquel territorio se hallaban dispersas unas pocas factorías de dos empresas británicas, la Hudson Company y la North West, que desde el siglo XVII tenían licencia de la Corona británica para explorar y comerciar en aquellos territorios. Franklin se dirigió a una de estas factorías próxima a la Bahía de Hudson para abastecerse de víveres e iniciar su recorrido hacia la costa Ártica.

Aunque el mapa está en inglés es el mejor que he encontrado para que tengais una visión completa de la zona en la que se movió John Franklin. En la primera de sus expediciones, entre 1819 y 1822 ,llegaría a la Bahía de Hudson( Hudson Bay) y de allí se dirigiría hacia el Lago Athabasca (Lake Athabasca) situado en el mapa en el estado de Saskatchewan. Desde allí proseguiría la ruta hacia el siguiente lago, el Great Slave , que en el mapa podéis encontrarlo en  el estado de Northwest Territories. Una vez allí descendería por el río Coppermine hasta su desembocadura en el actual estado de Nunavut , justo enfrente de la isla Victoria (Victoria Island) donde cartografiaría una parte del litoral al que bautizaría con el nombre de Golfo de Coronation. El problema de la expedición surgiría en su regreso, cuando la falta de comida les arrastró a algunos a practicar el canibalismo (imagen procedente de http://lavueltaalmundoenunclick-lat01udo.blogspot.com ) 

También contrata a unos guías indios, a los que se llamaba voyageurs, para que le acompañen en el viaje y en septiembre de 1819 inician la travesía por tierra, atravesando gran cantidad de ríos y lagos hasta llegar a una nueva factoría , la de Cumberland House, donde pasarán ese invierno. Reanudan la expedición en julio de 1820  alcanzando el lago Athabasca y desde allí hasta Fort Resolutión, a orillas del lago Great Slave. Nos estamos moviendo en los actuales Territorios del Noroeste canadiense, una zona muy fría y donde no abundaba la comida, que pronto comienza a escasear . Varios de los guías indios que le acompañan desertan y sólo la fortuna de encontrarse con un grupo de indios que cazan para la expedición 17 cuervos les salva de perecer por hambre. Así nos describe el escritor Javier Reverte en su obra “En mares salvajes” el estado de Franklin en aquellos momentos “Los diarios de los viajeros que acompañaban al comandante de la expedición nos pintan a un joven teniente Franklin  en bastante baja forma física, incapaz de caminar mucho más de doce o trece kilómetros diarios. Pero al mismo tiempo a un hombre empeñado a toda costa en cumplir sus objetivos  sin preocuparse demasiado por tomar las medidas precisas para lograrlo y sin excesivas dotes naturales para el mando”

En este mapa podéis observar mejor la situación del Golfo Coronation o Golfo de la Coronación que aún hoy es una zona casi despoblada . En este viaje Franklin iba acompañado por el capitán George Back(1796-1878), que posteriormente realizaría su propio intento de hallar el Paso del Noroeste en la década de los treinta sin éxito, y por el naturalista John Richardson (1787-1865) Durante los dos viajes de exploración realizados por estos tres hombres, de 1819 a 1822 y de 1824 a 1827 , cartografiarían la mayor parte de la costa septentrional de América  

Es casi la figura opuesta a la de William Edward Parry que vimos en el anterior artículo, dotado para el mando, con capacidad de organización y anteponiendo el bienestar y la supervivencia de sus hombres por encima del éxito de la misión. En agosto de 1820 llegán a las proximidades del nacimiento del río Coppermine, donde se establecen en un lugar al que dan el nombre de Fort Enterprise y donde pasarán el invierno de 1820 a 1821, reanudando de nuevo la marcha en julio de 1821. Después de descender el curso del Coppermine hasta el mar, alcanzan al fin la costa que recorren y cartografían a lo largo de más de 500 millas entre los meses de julio y agosto, una parte del litoral a la que bautizó con el nombre que hoy podemos encontrar en los mapas, el Golfo Coronation. Pero era ya el momento de regresar  sobre sus pasos pero la falta de víveres convertiría el regreso en un drama. Franklin divide la expedición en tres grupos, el primero de ellos se adelantaría para buscar comida, el segundo, donde iba el propio Franklin , estaría formado por los más débiles y enfermos, y un tercer grupo donde iban tres voyageurs, los guías indios, junto al médico de la expedición,John Richardson(1787-1865), y otros dos marineros , uno de ellos, el marinero Hood, muy enfermo de disentería.

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Recorrido de la Expedición de John Franklin de 1819 a 1822 (imagen procedente de http://66south.com )

La situación se hace tan desesperada que llegan a hacer sopa con el cuero de sus botas o a alimentarse chupando los huesos de un ciervo, como narra Franklin en esta página de su diario en otoño de 1821 “Un cazador trajo ayer la cornamenta y el espinazo del cadaver de un ciervo muerto durante el verano . Los lobos y los pájaros habían dejado limpios los huesos , pero todavía quedaba algo de la médula de la espina dorsal que no habían podido extraer . Aunque podrida , tenía gran valor para nosotros , así que el espinazo fue dividido en porciones y repartido en partes iguales. Después de comernos la médula, que era tan acre que nos despellejaba los labios , asamos los huesos en el fuego y nos los comimos.” y un tiempo después la situación se ha agravado aún más “Antes de prepararnos para pasar la noche , todos los del grupo reunimos nuestro viejo calzado y todos los pedazos de cuero que teníamos . Y los cocimos para reconfortar nuestros estómagos  tras la fatiga del día de viaje”

Mentras, en el tercer grupo, uno de los tres voyageurs , llamado Michael, se retrasó junto a sus dos compañeros indios, para regresar poco después solo ,informando al doctor y a los otros dos marineros que les acompañaban,   que habían muerto de hambre . También traía carne y se la ofreció, lo que hizo sospechar al doctor Richardson que los había matado para comérselos, pero aún así acepto la carne y se la repartieron entre todos. Poco después , cuando sólo quedaban en este tercer grupo el doctor Richardson, un marinero llamado Hepburn, otro marinero,  Hood, enfermo de disentería y el propio Michael, aparece muerto Hood, el más debil de los cuatro. Richardson y Hepburn saben que ha sido el voyageur y ahora temen ser los siguientes. Finalmente , de un disparo , le matan cuando Michael regresaba de cazar.Es de suponer que aprovecharían la carne del guía para sobrevivir y gracias a ello pudieron unirse al grupo de Franklin que iba por delante  hasta alcanzar el lugar donde habían invernado el año anterior, Fort Enterprise. Parecían condenados a morir todos de hambre  pero por fortuna el primer grupo , que se había adelantado a los demás con los más fuertes, había encontrado a una tribu india que les auxilió y con la que pasaron aquel invierno.

Eleanor Anne Porden(1795-1825), era una bella e inteligente mujer ,una poetisa del romanticismo , interesada en el arte y la ciencia. Había conocido a Franklin en 1818 antes de su primera expedición con David Buchan . Aquella expedición le había insipirado un poema titulado “The Artic expeditions” donde alababa al propio Franklin  con versos como  “Entregad a la Humanidad las inhóspitas regiones  y plantad el tridente de Gran Bretaña  en mares desconocidos” Franklin , después de leer aquel poema quiso conocerla más y a pesar de la falta de atractivo físico de Franklin surgió el amor entre ambos y se casaron e 19 de agosto de 1823. El 3 de junio de 1824 daba a luz a su hija Eleanor Isabella y el 16 de abril de 1825, cuando Franklin hacía casi dos meses que se hallaba embarcado en su segunda expedición al Ártico moría de tuberculosis. Ella misma había animado a Franklin a zarpar sabiendo lo importante que era para él aquel viaje y que su muerte estaba próxima. Era sin duda una mujer de gran entereza y valor

Ya en el verano de 1822 pudieron continuar el camino hacia la Bahía de Hudson donde embarcaron y pudieron regresar a Inglaterra dejando detrás a once compañeros muertos de los veinte que componían la expedición y acompañados por los rumores de prácticas canibales para sobrevivir. A pesar de todo ello Franklin fue aplaudido como un héroe por la sociedad británica. Una joven poetisa llamada Eleanor Porden escribe en la prensa un poema en honor a Franklin y este, impresionado, quiere conocerla y poco después ,en agosto de 1823, se casa con ella. Era una mujer independiente e inteligente , que no cedió a las pretensiones de Franklin para que abandonase su carrera literaria para llevar una vida más propia de las mujeres de su tiempo, es decir, dedicarse en exclusiva al cuidado de su esposo y de los futuros hijos. Poco después de la boda Eleanor queda embarazada y da a luz a su primera hija pero se manifestan los primeros síntomas de una tuberculosis. Al mismo tiempo a Franklin le encargan una nueva misión al Ártico que iba a zarpar en febrero de 1825 , pero al conocer la enfermedad de su esposa quiere abandonarla, pero ella no se lo permite  y así, el 25 de febrero de 1825 zarpaba de nuevo rumbo a las costas del norte de América. Eleanor moriría el 16 de abril

En esta nueva expedición Franklin desembarcó en Nueva York , remontó el curso del río Hudson para dirigirse a continuación a los Grandes Lagos , donde llegaron el 22 abril de 1825. Sería allí donde se enteró de la noticia de la muerte de su esposa. A continuación se dirigieron hacia Canadá hasta alcanzar de nuevo el lago Great Slave  y desde allí, tras contratar a un grupo de guías indios, descendieron por el curso del río Mackenzie hasta las costas del Ártico y su desembocadura en el Mar de Beaufort. Retrocedieron a continuación hacia el Gran Lago del Oso para pasar el invierno de 1825 a 1826. En junio de 1826 reemprendian la expedición dividida en dos grupos, uno que se dirigiría hacia la desembocadura del Coppermine, donde habían estado en la primera expedición, y otro grupo iría hacia Alaska, de esta forma cartografiarían casi toda la costa norte de América. Culminado con éxito la cartografía del litoral septentrional americano , la expedición regresó a Inglaterra a finales de 1827 y recibirá como recompensa por sus servicios a la Corona el título de Sir en 1829. En los años siguientes no habría nuevos viajes al Ártico excepto una expedición dirigida por el capitán John Ross(1777-1856) entre 1829 y 1833  que tampoco logró hallar el Paso del Noroeste y otra dirigida por un antiguo compañero de Franklin en su viaje de 1818, George Back (1796-1878) que también fracasó.

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Recorrido de la Segunda expedición de John Franklin, donde también estuvieron sus compañeros de la primera expedición , John Richardson y George Back . Entre las dos expediciones cartografiarían en total más de 1500 kilómetros de la costa septentrional norteamericana y el éxito de esta segunda expedición le serviría a John Franklin para obtener el título de Sir. Después se produciría una pausa en las exploraciones al Ártico y John Franklin pasará dos años en el Mediterraneo y de 1836 a 1843 será el gobernador británico en Tasmania (imagen procedente de http://66south.com )

Franklin se casaba por segunda vez en diciembre de 1828 con Jane Griffin(1792-1875), una mujer aventurera , inteligente y de gran belleza. Franklin siempre tuvo mucho atractivo para las mujeres, a pesar de que , según Javier Reverte, “No era guapo, ni atlético, sino más bien grueso , y a causa de su timidez y de sus escasas cualidades retóricas , brillaba poco en sociedad “ . Entre 1831 y 1833 Franklin estaría al mando de una fragata en aguas del Mediterraneo y en 1836, después de pasar tres años en Inglaterra, aceptará el cargo de gobernador de Tasmania , donde viajará junto a su esposa que se convertiría así en una de las primeras mujeres en residir en esta isla que era usada como prisión por los británicos. Allí permanecieron hasta finales de 1843, cuando Franklin es reclamado de nuevo en Inglaterra. Se estaba preparando una nueva expedición al Ártico y Franklin, a pesar de contar ya con 59 años, quiere participar en ella contra el parecer del Almirantazgo ,que le considera ya demasiado mayor para esa empresa, pero el empeño e insitencia de Franklin tuvo sus frutos y finalmente fue nombrado responsable de la expedición.

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Jane Griffin o de casada lady Jane Franklin  en un  retrato pintado cuando tenía 24 años por Amelie Romilly en Ginebra, donde vemos a una joven de gran belleza  que además estaba dotada de una gran vitalidad e inteligencia . Había sido amia de la primera esposa de John y poco después del regreso de la segunda expedición se casaría con él.  Cuando acompañó a John Franklin a Tasmania después de que él fuera nombrado gobernador de la isla, Jane se dedicó a la exploración de la costa australiana  y también se preocupó por las condiciones de vida de los colonos que la describían como una mujer de “carácter bondadoso, benevolente y caritativo”. Cuando Franklin desapareció su lucha por impulsar expediciones que partieran en su busca la convertiría en una heroína nacional

El optimismo era grande y todos pensaban que en aquella ocasión el Paso del Noroeste sería descubierto sin necesidad siquiera de pasar el invierno. Se prepararon dos naves, el Erebus de 340 toneladas, y el Terror , de 370 toneladas, que además de las velas también llevarian máquinas de vapor  para ayudarles en los momentos de calma. La tripulación entre las dos naves estaría compuesta por 134 hombres, la mayor que se había enviado hasta entonces al Ártico y aunque se pensaba que el viaje no duraría ni un año, se embarcaro provisiones para tres años. Los dos barcos zarparon el 19 de mayo de 1845 y el 25 de junio fueron vistos por el ballenero Prince of Wales gobernado por el capitán Dannet cuando estaban anclados en la entrada del Estrecho de Lancaster , esperando que el tiempo cambiara para seguir el viaje. Esa sería la última vez que alguien viera con vida a los 128 hombres, pues seis habían sido desembarcados en Groenlandia acusados de incompetencia.

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Ruta seguida por el Erebus y el Terror en la expedición de John Franklin de 1845 . En linea discontinua la ruta que siguieron los supervivientes cuando en abril de 1848 tuvieron que abandonar las naves atrapadas en el hielo (imagen procedente de http://66south.com)

En 1848, cuando habían pasado tres años del comienzo de la expedición, se despertó la alarma en Inglaterra por la suerte de Franklin y sus hombres.  Ya en 1847 John Ross se ofrece para salir en su busca pero el Almirantazgo no le había escuchado , quizás si lo hubiera hecho se podría haber cambiado el destino de los hombres de Franklin. Pero  en 1848 si se deciden a enviar la expedición de rescate ,sin embargo todas ellas terminarono en fracaso y las esperanzas de hallar a aquellos hombres con vida quedaron casi perdidas. Sólo la tenacidad de Jane Franklin evitó que se arrojara la toalla y logró de nuevo que el Almirantazgo enviara una nueva expedición. Pero ante el retraso en la búsqueda, Jane se decidió a financiar ella misma dos expediciones . La primera zarpó en 1850  formada por dos naves, la Sophia y la Lady Franklin  y otra en mayo que zarpó de la ciudad escocesa de Aberdeen, a la que se uniría una tercera financiada por la Hudson Bay Company. A ellas se suman dos expediciones norteamericanas  y las patrocinadas por el Almirantazgo inglés, con el resultado de que  en el verano de 1850 hay once barcos recorriendo las aguas del Paso del Noroeste en busca de Franklin.

En 1851 estas expediciones regresaban a sus respectivos puertos sin haber hallado a John Franklin y sus hombres y sólo se encontró los restos de un campamento en la isla de Devon , con latas  y en la pequeña isla de Beechey se hallaron otros restos de un campamento y las tumbas de tres marineros  y un cartel con una mano dibujada señalando el mar . Las autopsias que se hicieron de estos cuerpos en los años ochenta del siglo XX demostrarían que habían muerto víctima del escorbuto. Se abandonaba la esperanza de hallarlos con vida, excepto Jane Griffin , que seguía luchando por impulsar nuevas expediciones , lo que la estaba convirtiendo en una auténtica heroina para la sociedad británica. En esos momentos seguían en el mar dos barcos ingleses, el Enterprise, bajo el mando de Richard Collinson(1811-1883) y el Investigator, dirigido por el capitán Robert McClure (1807-1873). Ambos habían zarpado en 1850 y después de atravesar el Estrecho de Magallanes habían remontado la costa americana, aunque Collinson decidió pasar el invierno en Hong Kong mientras McClure decidió seguir y en julio de 1850 cruzaba el estrecho de Bering.

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Mapa con las rutas de los dos últimos barcos que quedaban en aquellas aguas de los once que habían zarpado en 1850 en busca de Franklin. Eran el Enterprise, bajo el mando de Richard Collinson(1811-1883) y el Investigator, dirigido por el capitán Robert McClure (1807-1873) Ambos , junto con  Henry Kellet compartirían el premio del Almirantazgo para quienes descubrieran el Paso del Noroeste, aunque ninguno de los tres llegó a navegarlo por completo, pero ya había quedado cartografiado. Sin embargo no hallaron a la expedición de John Franklin y McClure estuvo cerca de morir junto a sus hombres (imagen procedente de http://66south.com )



Mcclure recorre la costa de Alaska , atraviesa el Mar de Beaufort y entra en el estrecho que separa la isla de Banks y la isla Victoria que , a su vez, le lleva hasta Viscount Melville Sound donde Parry había estado tres décadas antes. McClure había hallado el Paso del Noroeste, no tenía máas que recorrer el camino que ya había seguido la expedición de Parry. En su diario anota “¿Será posible que estas aguas comuniquen con el estrecho de Barrow  y sean el anhelado Paso del Noroeste?¿Será posible que una humilde criatura como yo soy tenga la fortuna de encontrar lo que tantos sabios y talentosos hombres han buscado durante cientos de años?” El barco se queda atrapado en el invierno de 1850 por los hielos, que lo arrastran . En el verano de 1851 la nave queda de nuevo liberada  y McClure continua la búsqueda de Franklin, pero el invierno le impide luego seguir hacia el este para recorrer todo el Paso del Noroeste y salir por el Estrecho de Lancaster. Pero no se resigna y se dispone a pasar un nuevo invierno.

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La nave de McClure, el HMS Investigator atrapada en el hielo en la isla de Banks . No conseguiría salir de allí y sólo la llegada de Herny Kellet lograría salvar la vida de sus tripulantes que en total habían pasado cuatro años en el Ártico

Pero en esta ocasión el hielo no liberaría la nave de McClure que se quedó atrapado en el hielo sin posibilidad de volver a navegar. Ante la ausencia de noticias de McClure, Inglaterra envía nuevas expediciones no sólo para buscar a Franklin sino también para hallar a McClure . Será rescatado por la expedición dirigida por el capitán Henry Kellet(1806-1875) ,que los halló en marzo de 1853 gracias a un grupo de hombres que había enviado en trineo, pues los estrechos y canales estaban bloqueados por el hielo. Los hombres de McClure se hallaban en muy malas condiciones  y muchos habían muerto por el escorbuto. Pero las desventuras de estos hombres no habían terminado , pues cuando los supervivientes de la expedición de McClure ya estaban a bordo de las dos naves de Kellet, el Resolute y el Herald, estos quedaron atrapados de nuevo en el hielo. No sería hasta 1854 cuando finalmente pudieron regresar a Inglaterra. McClure y Kellet compartieron el premio de 20.000 libras que el Almirantazgo ofrecía al descubridor del Paso del Noroeste , aunque ninguno de ellos lo había logrado navegar en su totalidad.

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Sir Robert John Le Mesurier McClure. Aunque no llegó a navegar por completo el Paso del Noroeste es considerado el descubridor de la ruta  del Paso mientras buscaba a John Franklin . Aunque fue juzgado a su llegada a Inglaterra por la perdida de su barco el HMS Investigation sería absuelto y  nombrado caballero, ascendido y recompensado con cuatro años de licencia en reconocimiento a sus servicios especiales. Posteriormente fue galardonado con la medallas de oro de las Sociedades geográficas de Francia e Inglaterra

Ese mismo año regresaba a Inglaterra otra expedición financiada por la Hudson´s Bay Company  dirigida por el capitán John Rae(1813-1893) que haría el siguiente informe sobre la suerte de la expedición de Franklin

“En la primavera de hace cuatro años (1850), varias familias de esquimales , mientras cazaban focas cerca de la isla de King William, vieron a unos cuarenta hombres  blancos viajando hacia el sur ,arratrando  un bote y trineos. Ninguno del grupo sabía hablar la lengua de los esquimales , pero por señas los nativos alcanzaron a comprender que uno o dos barcos habían sido atrapados por los hielos y que viajaban con la esperanza de encontrar ciervos a los que cazar. Compraron una pequeña foca a los nativos. Más tarde, en la misma estación del año, previamente a la retirada del hielo, los cadáveres de treinta hombres y algunas tumbas fueron descubiertas en la región continental  y otros cinco cuerpos en una isla cercana, a una jornada de viaje del río Great Fish. Algunos de los cadáveres estaban en tiendas y otros bajo los botes que habían sido volcados  para servir como refugio , y algunos yacían esparcidos por los alrededores. Por el estado de mutilación  de muchos de los cuerpos y por el contenido de las ollas de cocinar, es evidente que aquellos desdichados habían sido empujados a la más horrible alternativa, el canibalismo, para mantenerse con vida. Unos pocos de los desafortunados hombres debieron de haber sobrevivido hasta la llegada de las inmigraciones de aves, ya que se escucharon disparo y aparecieron huesos frescos y plumas de gansos en el escenario de los tristes acontecimientos. Parece que contaban con abundantes municiones , varios telescopios , pístolas, relojes, compases, todo fuera de uso. Los nativos tenían piezas de diferentes artículos  y les compré tantas como me fue posible”

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Fotografía de John Rae , que fue el primero en aportar un informe con pruebas concretas sobre la muerte de John Franklin y todos sus hombres  y que decidiría al Almirantazgo para abandonar la búsqueda

Después de este informe, que escandalizó a la sociedad victoriano de su tiempo por las sospechas de prácticas canibales,   el Almirantazgo entregó las diez mil libras que había ofrecido a quién pudiera hallar a la expedición de Franklin a John Rae, le nombró caballero y abandonó definitivamente su busqueda. Pero la tenaz e inasequible al desaliento Jane Franklin aún no se rendía y estaba dispuesta a financiar una nueva expedición y el elegido para dirigirla sería el irlandés,y capitán de la Royal Navy , Francis Leopold McClintock(1819-1907), que ya había participado en una de las expediciones que en 1848 habían ido en busca de Franklin y en dos más en 1850 y 1852. El barco sería el Fox, con la mitad de peso que los barcos que había llevado Franklin y una tripulación  de 25 hombres, la mayoría de ellos veteranos de otras expediciones del Ártico. Ni McClintock ni su segundo en el mando aceptarían ninguna retribución ecónómica de Jane Franklin. En palabras de McClinctock “La gloriosa misión que se me ha encargado  es en realidad un gran deber nacional”

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Sir Francis McClintock , que sería quién conseguiría las pruebas definitivas de la muerte de John Franklin.Haría la expedición contratado por la esposa de Franklin a la que no cobraría nada        

La expedición zarpó en 1857, que fue uno de los años más frios registrados en el Ártico, y el Fox quedó atrapado en el hielo antes de entrar en el Estrecho de Lancaster y así permaneció durante 242 días, a la deriva empujado por la placa de hielo. Cuando por fin quedó libre en la primavera de 1858, McClintock escribió en su diario “Cualquier golpe de alguno de aquellos grandes pedazos de hielo hubiera supuesto nuestra inmediata destrucción. El cabello de muchos hombres se tornó gris en unas pocas horas. “ Despues de recorrer casi todos los estrechos y bahías del Paso del Noroeste en busca de alguna señal de Franklin, en septiembre se preparó para pasar un nuevo invierno allí y empezar a buscar por tierra con la ayuda de trineos tirados por los treinta perros que había adquirido en Groenlandia. Encontró a unos inuit que le enseñaron reliquias de unos hombres blancos  y ya en la primavera de 1859 otro grupo le informó que dos barcos habían naufragado junto a la costa de la isla King William. McClintock decidió explorar todo el litoral de esta isla acompañado por nuevos relatos de los inuit que iban hallando por el camino y que le hablaban de hombres que habían ido muriendo por el camino.

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La nota que encontró McClure escrita por Franklin el 28 de mayo de 1847. Encontraría una segunda nota dejada junto a esta un año después donde se indicaba la muerte de John Franklin

Finalmente, el 24 de mayo de 1859 encontraron el esqueleto de un hombre y entre sus pertenencias  un cuaderno con las notas de uno de los oficilaes de la nave “Terror”, Harry Peglar, donde señalaba que iban a abandonar el barco el 22 de abrirl de 1848. Unos días después se encontró un cilindro de cobre bajo un montículo de piedras, la práctica habitual de dejar mensajes en la marina inglesa para comunicar la posición en zonas inexploradas,  que contenía el último mensaje que se ha hallado de la expedición de Franklin escrito por dos de los capitanes que acompañaban a Franklin, Francis Rawdon y James Fitzgerald, con fecha del 25 de abril de 1848 y que decía  “Los oficiales y tripulaciones , consistentes en 105 almas comandadas por el capitan F.R.M Crozier, desembarcaron aquí. Sir John Franklin murió el 11 de junio de 1847 y el total de perdidas por muerte en la expedición ha sido hasta la fecha de nueve oficiales y quince hombres” y además informaba que procedían a abandonar las dos naves , el Erebus y el Terror.

VIDEO CON IMÁGENES DE LOS CUERPOS CONGELADOS DE LOS MARINEROS ENTERRADOS DEL EREBUS Y EL TERROR  Y OTRAS ESCENAS DE LA EXPEDICIÓN

Aunque está en inglés creo que por sus imágenes os puede resultar interesante

En septiembre de 1859 McClintock regresaba a Inglaterra convertido en un héroe , fue nombrado Caballero y le entregaron un premio de 5000 libras, pero McClintock se quedó sólo con 1500 libras y el resto se lo entregó a Jane Franklin , entonces ya convertida en toda una heroina nacional. Un año después, en 1860,la Royal Geographical Society  condecoraba a McClintock y Jane Franklin, y en la entrega de la medalla su presidente, Roderick Murchinson, pronunciaba este discurso “Deseosos de conmemorar  de una manera especial los logros de nuestro socio  sir John Franklin , y como testimonio del hecho de que fue su expedición la primera en descubrir el Paso del Noroeste, el consejo de la Royal Geographical Society ha distinguido con la Medalla de Oro de los Fundadores a su viuda, lady Franklin, como muestra de admiración de su noble y sacrificada perseverancia por enviar , por cuenta propia, varias expediciones hasta que pudo aclararse la suerte de su marido” Durante los años siguientes se seguirían hallando restos de la expedición,  aunque la tumba de John Franklin nunca fue hallada, probablemente porque su cadaver, siguiendo las tradiciones de la marina, fue arrojado al mar.

Archivo:Beechey Island Graves 2 1997-08-02.jpg
Tumbas de los tres hombres que fueron hallados por McClure en la isla de Beechey. Gracias a los análisis que se han hecho sobre los tejidos blandos de sus cuerpos hoy sabemos que tuvieron una intoxicación por plomo que habrían absorvido a través de la comida conservada en latas que entonces se fabricaban de plomo

Sobre las causas del fracaso de la expedición de Franklin hay diferentes hipótesis, pero lo más probable es que fueran una combinación de causas como el escorbuto debido a la falta de carne fresca, un envenenamiento por plomo como consecuencia de la comida enlatada , pues muestras de los tejidos de los cadáveres que fueronencontrados daban altos niveles de este metal,la falta de la ropa adecuada para el frío del Ártico, unos inviernos particularmente fríos,  una pobre planificación y una mala salud general de la tripulación por la mala alimentación. John Franklin no fue un gran capitán ni un gran explorador, su imprevisión tuvo buena parte de la culpa del fracaso y la muerte de todos sus hombres, pero la tenacidad de su esposa le convertiría en uno de los grandes héroes del Ártico y la búsqueda del Paso del Noroeste.Y aquí llegamos al final de esta historia de heroísmo, de busqueda de la gloria, de miedo, de valor, de muerte, de gestos nobles y otros que muestran la miseria humana, una historia épica que va más allá de un descubrimiento geográfico, es una historia de la búsqueda de los límites del ser humano. Y para terminar , quiero recoger estos versos del poeta Alfred Tennyson dedicados a Franklin y que incluye Javier Reverte en la obra  que me ha guiado a lo largo de estos tres artículos , “En mares salvajes”. En realidad , estos versos están dedicados a todos aquellos que entregaron su vida en busca del Paso del Noroeste

¡No aquí!El blanco Norte guarda tus huesos  y tú
heroica alma de marino ,
transitas ahora en un ligero viaje más feliz
hacia un polo no terrenal.

Sir John Franklin. Para los que queráis leer una novela sobre la vida de este navegante y explorador os recomiendo “El descubrimiento de la lentitud” de Sten Nadolny y el libro sobre la historia del Paso del Noroeste “En mares lejanos” del escritor español Javier Reverte (imagen procedente de http://unbardelibros.blogspot.com ) 
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