LA LEYENDA DE LA LANZA SAGRADA O LANZA DEL DESTINO:DE LONGINOS AL NAZISMO

El Gólgota o Monte de la Calavera, en las cercanías de Jerusalén. Tres cruces se erigen en su parte superior, y en ellas tres hombres crucificados esperando la muerte, pero la atención de todos se centra en uno de ellos, Jesús el Nazareno  “Pilatos, por su parte, escribió y puso sobre la cruz este rótulo:  Jesús, el Nazareno, el rey de los judíos”(Juan 19,19-20) y “los que pasaban por allí le insultaban moviendo la cabeza y diciendo “tu, que destruías el templo y lo reedificabas en tres días, sálvate a ti mismo, si eres hijo de Dios, y baja de la cruz”(Mateo27,39-41). El tiempo transcurre despacio en la agonía de los crucificados y extraños fenómenos se suceden “Desde la hora sexta se oscureció toda la tierra hasta la hora nona. Hacia la hora nona gritó Jesús, Dios mío, Dios mío , ¿por qué me has abandonado?”(Mateo27,45-47) y la vida de Jesús se aproxima a su culminación “Después de esto, sabiendo Jesús que todo se había acabado, para que se cumpliera la Escritura , dijo: “Tengo sed”.Había un vaso lleno de vinagre ;y poniendo en un ramo de hisopo una esponja empapada en el vinagre, se la acercaron a la boca. Cuando Jesús tomó el vinagre , dijo “Todo está cumplido”. E inclinando la cabeza expiró”(Juan19,28-31)
Y en este punto llegamos al hecho que da origen al protagonista del artículo de hoy, un objeto cuya leyenda ha traspasado los siglos a través de algunas de las personalidades más poderosas de sus respectivas épocas , hasta llegar al siglo XX , donde se convirtió en objeto de deseo de un líder que deseaba su poder para dirigir el mundo. El único que recoge este episodio es el Evangelio de San Juan , con estas palabras “Los judíos , como era la preparación de la pascua, para que no quedaran los cuerpos en la cruz el sábado , rogaron a Pilato que se les quebraran las pierna y los quitaran.Vinieron ,efectivamente, los soldados, y quebraron las piernas al primero y luego al otro que había sido crucificado con él. Más al llegar a Jesús y verlo muerto, no le quebraron las piernas;pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza y seguidamente salió sangre y agua. Quién lo ha visto da testimonio , y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad para que vosotros creáis. Todo esto ha sucedido para que se cumpliera la Escritura: “No se le romperá hueso alguno” Y también otra Escritura que dice “Verán al que traspasaron” (Juan 19,31-38)
Imagen del que se cree que es el Monte Gólgota o de la Calavera donde fue crucificado Cristo y , situado a las afueras de Jerusalén . Jesús sería atravesado, según San Juan por la lanza de un soldado romano, al que la tradición dio luego el nombre de Longinos , que significa “lancero”
Ninguno de los Evangelios Sinópticos , un término que procede del griego y significa “ver juntos” y hace referencia a los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas pues guardan muchas similitudes entre ellos y parecen redactados para ser leídos juntos, ninguno, repito, hace mención a este episodio del cuerpo de Jesús atravesado por una lanza romana de los soldados que custodiaban a los crucificados. Mateo si hace la siguiente referencia a los soldados que allí se encontraban “El centurión , por su parte, y los que con él estaban custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que ocurrían, tuvieron mucho miedo y decían “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”(Mateo 27,54-55”), palabras que se repiten en San Marcos “El centurión situado frente a él, al verlo expirar así, exclamó “Verdaderamente era Hijo de Dios”(Marcos39-40) y en San Lucas “el centurión , al ver lo que había ocurrido, glorificaba a Dios, diciendo:”Verdaderamente este hombre era justo”(Lucas23,47-48).
La breve referencia que San Juan hace en su Evangelio, cuando uno de los soldados romanos le traspasó el costado a Jesús, no sabemos si para asegurarse de su muerte o bien porque, compadecido, quisiera evitarle más sufrimientos, se encuentran en el origen de la leyenda que rodea a un objeto que ha sido considerado sagrado y símbolo de poder para aquel que la posea. Como ya hemos visto, en ninguno de los evangelios se menciona el nombre de ninguno de los soldados que allí se encontraban, únicamente se distingue el rango de uno de ellos, el centurión, pero no sabemos si fue él quien clavó la lanza en el cuerpo de Jesús. Una lanza  que debía ser una de las dos reglamentarias que usaban las legiones romanas, el pilum o el hasta longa, la primera era un arma arrojadiza de unos dos kilos de peso y 1,20 metros de longitud, mientras que el hasta longa alcanzaba los 2,70 metros de longitud .
Archivo:Meister des Rabula-Evangeliums 002.jpg
Esta es la primera imágen donde se asocia el nombre de Longinos al soldado romano que clavó la lanza en el costado de Jesús. Está fechado en 586 y se conserva en la Biblioteca Laurenciana de Florencia
Como ya he mencionado en algún otro artículo de el Mentidero, en 1945 se descubrieron en el pueblo de Nag Hammadi(Egipto) un auténtico tesoro histórico, con más de 1100 páginas escritas en copto y que habrían sido copias hechas por monjes en el siglo IV de diferentes textos religiosos, entre los que se encuentran los Evangelios Apócrifos. Como sucede con otras tradiciones cristianas como los Reyes Magos , María Magdalena o datos sobre la vida de la Virgen María o San José o la propia infancia de Cristo, beben de las fuentes de estos Evangelios  llamados Apócrifos. El nombre y la leyenda de la Lanza Sagrada no es una excepción, y se basa en uno de ellos, el llamado Evangelio de Nicodemo o Evangelio copto de los egipcios, que podría haber sido redactado hacia el 150, mucho después de los acontecimientos a los que se refiere.
Archivo:Fra Angelico 027.jpg
En esta obra de Fra Angelico vemos una de las muchas representaciones del momento en que un soldado romano atraviesa el costado de Jesús con la lanza. Un hecho del que sin embargo no hay ninguna certeza de que tuviese lugar
En lo que se refiere al nombre que hoy atribuimos al soldado romano que atravesó el costado de Jesús, Longinos, es casi seguro una derivación del término griego usado para la lanza, “lonje” y longinos significaría “lancero”, por lo que no sería un nombre propio sino la especialidad del soldado romano. La primera vez que lo vemos escrito en una obra religiosa, es en un manuscrito iluminado, nombre que reciben los manuscritos decorados e ilustrados con miniaturas , conservado en la Biblioteca Laurenciana de Florencia , fechado en 586 y obra de un tal Rabulas ,sobre el Evangelio de San Juan, donde detrás de uno de los lanceros que se hallan en el Gólgota aparece Longinos en griego .   
Pero la principal fuente de información sobre la vida de Longinos lo encontramos en la célebre obra del religioso  Jacobo della Voragine(1230-1298), autor de “La leyenda áurea”, donde entre otras muchas historias de santos , encontramos una recopilación de las diferentes historias sobre Longinos,como la que cuenta como ayudó a lavar el cuerpo de Jesús una vez muerto después de sufrir una súbita conversión . Se afirma que murió en Gabbala, en la actual Capadocia turca, aunque, sin que sepamos muy bien por que, su supuesto cuerpo fue hallado en una fecha tan tardía como 1303 en la ciudad italiana de Mantua junto a, nada menos, que la presunta Santa Esponja, la que los soldados acercaron a Jesús empapada en vinagre para que bebiera, como también hemos visto más arriba . Es considerado un mártir por la Iglesia, y hoy podemos ver en San Pedro del Vaticano una estatua de Longinos esculpida por el escultor Gian Lorenzo Bernini(1598-1680) y también en el Vaticano se conserva un fragmento de la supuesta Lanza del Destino o Lanza Sagrada.
Escultura de Longinos que se encuentra en la Basílica de San Pedro del Vaticano, obra de Gian Lorenzo Bernini. Aquí también se conserva una de las cuatro lanzas consideradas Lanzas Sagradas, aunque la protagonista de este artículo es la Lanza Sagrada o del Destino que se conserva en el Museo de Hofburg en Viena y es la que constituyo un símbolo de poder desde la época de Carlomagno hasta la Alemania de Adolf Hitler
Pero antes de seguir hay que aclarar que en la actualidad, cuando hablamos de la Lanza del Destino , podemos referirnos a cuatro diferentes. Una de ellas se conserva, como ya he dicho , en el Vaticano y cuya presencia en Roma es mencionada por vez primera por el filósofo romano Casiodoro(485-580) y no habría salido nunca más de Roma. En la actualidad, se conserva en la Basílica de San Pedro y la Iglesia no se ha pronunciado sobre su autenticidad. Otra de las lanzas se halla en Armenia, en la localidad de Etschmiadzin que le presta su nombre a la Lanza. Esta habría sido hallada por un místico francés que acompañaba a los cruzados en su camino hacia Jerusalén, llamado Pedro Bartolome o Pedro  el Ermitaño, al que muchos de los dirigentes de la Cruzada consideraban un loco o un charlatán. El caso es que dijo haber recibido un mensaje de San Andrés en el que le indicaba el lugar donde se hallaba la Sagrada Lanza, bajo el suelo de la iglesia de San Pedro de Antioquía. En junio de 1098 el propio Pedro la encontró en el sótano de la Iglesia, y muchos sospecharon que no era más una viejo hierro que había puesto el propio Pedro en ese lugar, pero viendo que levantaba la moral de las tropas, no quisieron investigar más ni desmentir el carácter sagrado de la Lanza .
Una tercera lanza se encontraría en la ciudad polaca de  Cracovia , de la que se tiene referencia documental desde el año 1200 , pero no es más que una copia con algunas astillas de madera originales de la otra Lanza Sagrada que se conserva en Viena y que es la protagonista de nuestro relato, la fue fue pasando de mano en mano entre los sucesivos emperadores del Sacro Imperio. Pero regresemos de nuevo al pasado para seguir la pista de la Lanza Sagrada. Después de la muerte de Jesús, la Lanza debió permanecer en la armería de las legiones acuarteladas en Jerusalén hasta el inicio de la rebelión judía  en el año 66 , cuando asaltaron los cuarteles romanos, una rebelión sofocada por el futuro emperador Tito, el mismo que arrasó el Templo de Salomón. Lo cierto es que la Lanza desaparecería durante tres siglos.
Archivo:Weltliche Schatzkammer Wien (180)-2.JPG
Imagen de la Lanza del Destino o Lanza Sagrada que ha permanecido en poder de los emperadores del Sacro Imperio desde Carlomagno en el siglo IX hasta el final del Imperio en 1805. Cuenta Walter Stein, quién conoció a Hitler en la capital vienesa “Cuando le vi frente a la lanza del Destino me pareció que Hitler caía en un profundo estado de trance, aislado sensorialmente del mundo exterior, sin tener siquiera conciencia de si mismo”.
Ya en el siglo IV , Elena (249-329), madre del emperador Constantino I el Grande(272-337), viajó a Jerusalén impulsada por su fervor religioso para buscar la tumba de Jesús y las reliquias de su calvario. Parece ser que halló una tumba  bajo el suelo de un templo consagrado a la diosa Venus, que atribuyó a Jesús y en ella habría encontrado varios de los elementos utilizados en la ejecución de Jesús, como la corona de espinas, los clavos , la cruz de madera utilizada en la crucifixión  y la propia Lanza Sagrada . Sobre esta tumba se construiría la conocida como Iglesia del Santo Sepulcro. Elena, posteriormente canonizada por la Iglesia, llevó estas reliquias a Roma , excepto la Lanza Sagrada, que se quedó en Jerusalén. . Sin embargo, hay historiadores  que creen que sería utilizada por el emperador Constantino para trazar los límites donde iba a construir su nueva capital, Constantinopla o Nova Roma, a la que puso bajo la protección de diferentes reliquias, entre ellas la Lanza Sagrada.
Parece que la Lanza regresó a Jerusalén hasta el saqueo de la ciudad por los persas en el año 614, cuando el Imperio Romano de Occidente había desaparecido y sobrevivia el Imperio Romano de Oriente bajo el nombre de Imperio Bizantino. Pero según nos cuenta una obra  griega escrita hacia 630, el “Chronicon Pascale”, cuando Jerusalén fue saqueada por las tropas del persa Cosroes II  se pudo arrancar la punta de hierro de la Lanza para ponerla a salvo en Constantinopla, en la catedral de Santa Sofia, construida por el emperador Justiniano el Grande un siglo antes y convertido en el mayor templo de la cristiandad de su época. El asta de la Lanza permaneció en Jerusalén.
Iglesia del Santo Sepulcro construida en el lugar donde Elena, la madre del emperador Constantino, creyó encontrar la tumba de Jesús hallando además de la Lanza Sagrada, la Corona de Espinas, la cruz utilizada para la crucifixión y los clavos  empleados para clavarle en ella. Las llevó todas a Roma excepto la Lanza que permaneció en Jerusalén , aunque hay relatos que afirman que Constantino la empleó para marcar los limites de su nueva capital , Constantinopla o Nova Roma
Con la Lanza dividida pero con el poder intacto de su valor simbólico, nos trasladamos a la Europa de comienzos del siglo IX , gobernada por el primer emperador del Sacro Imperio, Carlomagno(aproximadamente 742-814), el monarca más poderoso de la cristiandad en su tiempo. No sabemos como llegó hasta las manos de  Carlomagno. Una de las historias nos dice que  la había recibido de manos de su abuelo, Carlos Martel, quién en 732 había frenado el avance musulmán hacia el interior de Europa al derrotarlos en la batalla de Poitiers, victoria atribuida a la posesión de la Lanza. Mientras que otra nos cuenta que el papa se la habría entregado a Carlomagno asegurándole que era la que llevaba Constantino en las batallas y cuya posesión le aseguraba su victoria . Sin embargo, a esta Lanza la  acompañaba una leyenda que rezaba “Aquel que la pierda morirá”. Parece que un día, siendo ya anciano, en 814, a Carlomagno se le cayó la lanza al suelo mientras cruzaba un arroyo y poco después murió y el Imperio que había construido en el corazón de Europa, se dividió entre sus hijos.  
La lanza pasó a manos de uno de los nietos de Carlomagno, Luis el Germánico(806-876), al que le correspondería la parte del Imperio Franco llamada Reino Franco Oriental y  que hoy conocemos como Alemania. Durante los siglos siguientes la Lanza permanecería en poder de los monarcas alemanes . El primero en hacer ostentación de la Lanza y su poder fue Enrique I el Pajarero (876-936 ), considerado el fundador del conocido como Sacro Imperio Romano Germánico, aunque él no llego a ostentar la dignidad de emperador. Si lo hizo su hijo Otón I el Grande(912-973), quién sería coronado emperador por el papa Juan XII en 962 después de que en 955 obtuviera una aplastante victoria sobre los húngaros que amenazaban sus territorios en la batalla de Lechfeld. Para celebrar esta gran victoria, Otón repartió una copia del arma a los reyes de Hungría y de Polonia con una parte pequeña de la lanza original. 
Mapa con la extensión del Sacro Imperio Romano Germánico en tiempos de la dinastía de los Otones, Otón I, el Grande, Otón II y Otón III, el emperador del final del primer milenio y quién incorporaría a la Lanza uno de los supuestos clavos usados para crucificar a Jesús con el fin de incrementar su poder sagrado
´Durante los siglos siguientes la Lanza sufriría pequeñas modificaciones como el supuesto clavo usado en la crucifixión que le añadiría Otón III(980-1002) para aumentar su poder y en 1350 el emperador Carlos IV(1316-1378) añadió en oro la inscripción “Lancea et Clavus Domini”(Lanza y clavo del Señor). La Lanza seguiría unida a la monarquía germánica del Sacro Imperio , pero con el siglo XVIII y la llegada de la Ilustración, la creencia en el valor sagrado y mágico de las reliquias casi desapareció. El Sacro Imperio Romano Germánico se extingue en 1805 para transformarse en el Imperio Austro Húngaro y a lo largo de este siglo XIX vuelve a despertarse el interés por las leyendas del pasado gracias al Romanticismo. El compositor alemán Richard Wagner(1813-1883) utilizaría la leyenda sobre el poder sagrado de la Lanza del Destino en su última obra “Parsifal”, estrenada en 1882, una obra llena de referencias mágicas y místicas, y una de las obras que cimentan el nacionalismo alemán de este siglo.
DOCUMENTAL SOBRE LA LANZA SAGRADA
Para que podais ver en imágenes parte de lo que he contado en este artículo .Por su extensión sólo puedo incluiros dos de los reportajes de un total de cinco
 No sabemos si fue asistiendo a esta ópera en Viena en 1912, o tres años antes, en 1909, cuando un joven llamado Adolf Hitler (1889-1945), que malvivía en la capital austríaca  después de fracasar en sus intentos por entrar en la Academia de Bellas Artes vienesa, vio en las vitrinas del Museo de Hofburg la Lanza Sagrada que produjo sobre él una profunda fascinación. Según relataría después “Me sentía como si la hubiese sostenido en mis manos en algún siglo anterior, como si yo mismo la hubiera reclamado para mi como talismán de poder y hubiera tenido el destino del mundo en mis manos.¿Cómo era posible aquello?¿Qué clase de locura se estaba apoderando de mi mente y estaba creando tal tumulto en mi pecho?” Uno de sus pocos amigos en Viena, el doctor Walter Stein (1891-1957), al que debemos buena parte del conocimiento de estos años de Hitler en Viena, escribe “Cuando le vi frente a la lanza del Destino me pareció que Hitler caía en un profundo estado de trance, aislado sensorialmente del mundo exterior, sin tener siquiera conciencia de si mismo”.
Durante estos años Hitler profundizo en el estudio de las leyendas germanas y entró en contacto con místicos como Jörg Lanz Liebenfels (1874-1954), fundador de la Orden de los Nuevos Templarios ,a su vez discípulo de Guido von List(1848-1919) que en el siglo XIX adoptó la esvástica como símbolo de estas nuevas corrientes paganas germánicas y que luego se convertiría en el emblema del Partido Nazi.Liebenfels había publicado una obra titulada “Teozoología” donde defendía la esterilización de los enfermos y todos aquellos a los que consideraba razas inferiores al tiempo que consideraba a la raza aria como los hombres dioses o Gottmenschen, dándole un origen bíblico a esta afirmación, pues según él cuando Eva se unió al demonio los frutos de esta relación fueron las razas inferiores.
Imagen de Adolf Hitler en los años en los que era un joven pintor sin éxito por las calles de Viena. Sería entonces hacia, 1909, cuando quedó fascinado por la Lanza del Destino y diria “Me sentía como si la hubiese sostenido en mis manos en algún siglo anterior, como si yo mismo la hubiera reclamado para mi como talismán de poder y hubiera tenido el destino del mundo en mis manos
El propio Liebenfels escribiría en 1932   “Hitler es uno de nuestros alumnos y llegará el día en que él, y a través de él nosotros, salga victorioso y desarrolle un movimiento que hará temblar el mundo”. Cuando años después, en 1938, Hitler anexionó Austria a Alemania, viajó hasta Viena, y después de un recibimiento multitudinario, se dirigió al Museo de Hofburg para coger la Lanza del Destino y encerrarse durante varias horas a solas con la Lanza.En un próximo artículo escribiré sobre la influencia del ocultismo y el misticismos en el movimiento nazi y en Hitler en particular, un Hitler que llegó a convertirse en adicto a una droga alucinógena como el peyote para experimentar estados alterados de concienca. Pero hora es ya de terminar nuestro relato. Después de seis años de horror, la II Guerra Mundial llegaba a su final. La Lanza del Destino y su supuesto poder, reposaban en un búnker secreto de la capital espiritual del III Reich, Nüremberg. El 30 de abril de 1945  las tropas americanas entraban en el búnker   y hallaban la Lanza del Destino, ese mismo día  en Berlín, Adolf Hitler se suicidaba pegándose un tiro en la cabeza.
Quizás en aquellos momentos pasaba por la mente de Hitler la leyenda  sobre la maldición de la Lanza del Destino “aquel que la pierda morirá”. Lo cierto es que la Lanza del Destino no fue en ningún caso la Lanza Sagrada , si es que hubo alguna vez una lanza así pues, como vimos, sólo se menciona en uno de los Evangelios, el de San Juan, y Adolf Hitler depositó su fe en lo que no es más que una lanza que data del siglo VII. Como decía uno de los hombres a los que seguramente admiraría Hitler, “los hombres prefieren creer lo que desean y no lo que es ”