HISTORIAS DE MADRID: LA VIRGEN DE LA PALOMA, SU HISTORIA Y LEYENDA

Me disculparan hoy mis lectores de fuera de Madrid y en particular de los muchos aquellos que me leen en las naciones hermanas al otro lado del océano, pero hoy tengo que dedicar un artículo a la ciudad en la que vivo,  a la que hacia tiempo que no convertía  en protagonista del Mentidero.El motivo en esta ocasión es contaros la historia de una de las fiestas más populares y tradicionales de esta ciudad , la Virgen de la Paloma. Por supuesto, todo tiene su historia o su leyenda, así que os invito a que me acompañéis a conocerla. Para los que no sois de Madrid  deciros que en el mes de agosto, pues la Paloma se celebra el 15 de este mes, la ciudad se queda casi vacía y ahogada por el calor de la meseta, una tierra de climas extremos que eso que se llama la sabiduría popular definió con el refrán que dice que en Castilla “hay nueve meses de invierno y tres de infierno”, pero eso no impide  que las calles alrededor de la calle de la Paloma se llenen de madrileños y personas procedentes de cualquier lugar. Una de las características de Madrid es que nadie parece ser de aquí pero muchos nos sentimos madrileños, lo que proporciona a la ciudad un espíritu cosmopolita y acogedor.
La Virgen a la que todos llamamos de la Paloma, en realidad su auténtico nombre era Virgen de la Soledad, y no es una imagen tallada en madera ni una estatua, sino un cuadro de autor desconocido, realizado en el siglo XVIII y sin gran valor artístico. ¿Cómo pudo convertirse esta imagen en una de las fiestas más importantes de Madrid? Primero sepamos porque la calle donde hoy podemos ver el cuadro de la virgen se llama Calle de la Paloma. Como suele suceder en estos casos hay varias leyendas que lo explican pero escojo la que aparece en el libro “Madrid oculto” de Marco y Peter Besas. Nos cuentan como un día se estaba transportando a la Virgen de las Maravillas a una iglesia en esta misma calle cuando una paloma pareció seguir a la virgen hasta el interior del templo. A partir de entonces la paloma permaneció siempre acompañando a la imagen de la Virgen de las Maravillas hasta su muerte, y por ello la calle fue rebautizada con el nombre de calle de la Paloma.
La imagen de la Virgen de la Paloma que es la misma que fue hallada en 1787 y que Isabel Tintero compró a su pequeño sobrino que estaba jugando con el lienzo después de que les fuera regalado por quién lo halló entre unos montones de leña apilada para el invierno.Algunos cronistas afirman que la imagen no representa a la Virgen , sino a una monja burgalesa del siglo XVII cuya familia habría encargado el cuadro para tener un recuerdo de ella antes de su ingreso en el convento. Luego esta monja llegaría a ser beatificada y se realizaron diferentes copias para dar a conocer su vida. Una de estas copias sería la que hoy conocemos como Virgen de La Paloma.Sin embargo, no hay pruebas que nos ofrezcan certeza sobre esta afirmación y seguimos sin conocer el autor, la fecha ni el título del retrato. Pero para los madrileños no hay duda, es la Virgen de la Paloma, su virgen más querida   (imagen procedente de http://madridpedia.com )
Imagino que sonreiréis al leer estas leyendas pero creo que estas historias son las que dan vida a las calles de una ciudad, le prestan su espíritu. Un barrio del casco antiguo ,para mi,es un barrio lleno de vida, la de todas las personas que han vivido allí y que le han prestado su personalidad, su carácter, han configurado su estructura a lo largo del tiempo. ¿No sentís esa diferencia entre una calle del Madrid de los Austrias y la de una de las modernas urbanizaciones? La primera parece palpitar, es cálida, vital,  mientras que la segunda nos resulta fría e impersonal, es una calle sin historia.Y eso es valido para todas las ciudades, los grandes centros urbanos modernos, con sus rascacielos de cristal, a pesar de ser imponentes, siguen transmitiendo una frialdad con algo de inhumano muy distinta a la calidez de los barrios antiguos.
Ya sabemos de donde viene el nombre de calle de la Paloma, pero ¿y la virgen? El cuadro con su imagen se encontraba abandonado debajo de un montón de leña que había sido amontonada para usarla en invierno y lo encontró un hombre que allí había acudido para buscar leña. El cuadro no se hallaba en buenas condiciones y este hombre se lo regaló a unos niños que estaban jugando por allí. Pero la tía de uno de estos niños, de nombre Andrea Isabel Tintero, casada con un cochero llamado Diego Charco,les vio jugar con el lienzo y decidió quedarse con él a cambio de unas pocas monedas. Después de limpiarlo cuidadosamente, le puso un marco y a continuación lo situó en la entrada de su casa, que se hallaba en la calle de la Paloma, flanqueado por una pequeña lámpara y dos ramos. Era el año 1787
Momento en que Isabel Tintero descubre el lienzo con la imagen de la que será conocida como Virgen de la Paloma mientras los niños jugaban con el lienzo. Isabel Tintero (hacia 1747-1813) iniciaría el culto a la Virgen cuando después de poner la imagen en la entrada de su casa llevó a uno de sus hijos hasta la imagen para que le bendijera. Isabel , a su muerte, no sería enterrada en la capilla que luego se haría construir para albergar al creciente número de fieles que querían ver a la virgen, pero la historia la haría justicia y en la actualidad se encuentra enterrada a los pies de la Virgen de la Paloma(imagen procedente de http://www.archimadrid.es )    
Un día se le ocurrió poner a su hijo delante de la imagen para obtener su bendición, y este gesto no tardaría en ser repetido por sus vecinos y en poco tiempo se extendió por toda la ciudad la fama de que la imagen expuesta en la calle de la Paloma era milagrosa. Poco a poco fueron acudiendo los madrileños ante su imagen a obtener la bendición o pedir favores, y hasta tal punto creció el numero de fieles que Isabel Tintero no tuvo más remedio que habilitar parte de su casa para alojar a los hombres y mujeres que allí acudían de todas partes. Sobre todo acudían mujeres embarazadas o aquellas que acababan de tener un niño con su recién nacido en brazos, pues se había extendido la creencia  de que la Virgen protegía sobre todo a los bebes. Y toda esta devoción había surgido de una imagen de escasa calidad , de autor desconocido y que sólo por el gesto de Tintero había adquirido notoriedad. Así nacen muchos cultos y tradiciones cuyo origen es luego olvidado.
En 1791 toda esta historia era recogida en un informe redactado por el propio alcalde de Madrid , José Antonio de Armona y Murga , marques de Casa García Postigo, hombre amante de Madrid y de sus tradiciones y muy querido por los madrileños, ocupando el cargo desde 1777 a 1792. En su informe podemos leer la historia con sus propias palabras
“Resulta que la expresada Isabel Tintero, mujer de Diego Charco, de ejercicio cochero, viendo a principios del año 1787 que unos muchachos llevaran arrastrando como por juguete un lienzo de Ntra. Sra. de la Soledad, lo arrebató de las manos de aquellos, lo hizo retocar y lo colocó en marzo del propio año en el portal de su misma casa, y esmerándose en su culto, le ha promovido con tanto fervor que ha conseguido extender su particular devoción; de modo que se hallan alumbrándola varios faroles y lámpara a expensas de personas de primera clase, además de las muchas velas que la devoción de los fieles la presentan, reconocidos a los singulares beneficios que dicen haber conseguido ellos por intercesión de esta su Poderosa Madre, y en señal de este reconocimiento se ven las paredes de la actual Capillita llenas de presentallas. A impulsos de esta devoción se reza el Rosario todas las noches ante esta santa Imagen, cubriendo el Concurso gran parte de la calle… “
Iglesia de San Pedro el Real, iniciada en 1891 y terminada en 1912, en cuyo interior se haya la imagen de la Virgen de la Paloma. Sólo abandonó la iglesia en el inicio de la Guerra Civil de 1936, cuando fue descolgada y escodida por los feligreses por temor a que alguno de los grupos anticlericales que entonces abundaban , destruyeran la obra.. Después de una azarosa temperada donde pasó de ser el cabecero de la cama de un feligres hasta presidir la capitall del obispo de Madrid, regresó al emplazamiento que le correspondía en la parroquia de San Pedro el Real   
Ocho años después , en 1795, gracias a las aportaciones de los fieles , se pudo construir una pequeña capilla donde estos pudieran visitar con mayor tranquilidad a la Virgen que ya era llamada de La Paloma por encontrarse en la calle del mismo nombre, cuyo origen os comentaba al inicio de este artículo. Pero también la capilla, diseñada por Francisco Sánchez, discípulo de uno de los grandes arquitectos que han trabajado en Madrid, Ventura Rodriguez(1717-1785), se quedó pequeña para el creciente número de peregrinos que hasta allí se acercaban y finalmente se decidió transformarla y ampliarla hasta convertirse en  la Iglesia de San Pedro el Real , construida en 1891 y situada en la misma calle de La Paloma  , donde aún hoy se encuentra. Su fama creció tanto que incluso acudió a verla la reina María Luisa de Parma (1751-1819) para pedir que sanase a su hijo Fernando, el futuro rey Fernando VII(1784-1833). El príncipe se salvó, lo cual no sería una buena noticia para su futuro reino, pues demostró ser uno de los peores monarcas de la historia de España, aunque durante la Guerra de Independencia contra Francia y mientras en España reinaba el hermano de Napoléón, José Bonaparte(1768-1844), Fernando fue llamado el Deseado.
Cuando se produce la entrada de los franceses en Madrid en 1808 Isabel Tintero esconderá el cuadro , pero no verá terminar la guerra, pues Isabel morirá en 1813 y no se cumplirá su deseo de ser enterrada en la capilla donde había estado la Virgen sino que fue enterrada en el cementerio de San Isidro, aunque si se le dedicaría posteriormente una calle que lleva su nombre justo enfrente de la iglesia de San Pedro el Real  . Terminada la guerra volvió a su emplazamiento en la capilla de la Paloma , hasta que en 1891 la capilla es adaptada a las necesidades derivadas del gran número de fieles que allí se reunían y se convierte en la parroquia de San Pedro del Real, y allí permanece hasta el inicio de la Guerra Civil España el 18 de julio de 1936, cuando de nuevo es ocultada para evitar que fuese víctima de los ataques que estaban sufriendo las parroquias en aquellos primeros días de la guerra civil.
Momento en el que la imagen de la Virgen de la Paloma es descolgda de su emplazamiento por un bombero, ya que la Virgen es la protectora de este cuerpo. Después la llevan en procesión por las calles del barrio de La Latina (imagen procedente de http://www.telecinco.es ) 
El cuadro fue pasando de mano en mano entre los feligreses hasta que terminó en el cabezal de la cama  de uno de ellos. Por las circunstancias de la guerra , el cuadro terminaría siendo abandonado en un edificio de la Glorieta de San Bernardo . Terminada la guerra pasa un tiempo en la capilla privada del obispo de Madrid y , por fin, regresa a su emplazamiento original en San Pedro del Real. Sobre el origen del cuadro, algunos cronistas de la ciudad afirman que el retrato representa a una joven que iba a ingresar monja en el siglo XVII y cuya familia habría encargado hacerle un retrato antes de su ingreso en el convento para recordarla . Esta mujer habría llegado a ser beatificada y aquellos que la admiraban y deseaban dar a conocer su persona ordenaron realizar varias copias de este cuadro. Una de estas copias es la que habría comprado Isabel Tintero a su sobrino y que ahora todos veneraban como la Virgen de la Paloma.

IMAGENES CON EL DESCENDIMIENTO DE LA IMAGEN POR LOS BOMBEROS DE MADRID   Y EL AMBIENTE DE LA CIUDAD EN LAS FIESTAS 

Sea cierto o no estas suposiciones de los cronistas, igual que otros aspectos de esta historia donde vemos como la fe de la gente es capaz de convertir en una imagen venerada un cuadro de procedencia desconocida , autor desconocido y tema incierto, lo que si es seguro es que el próximo 15 de agosto las calles del celebre barrio de La Latina se llenaran de gente y después de asistir a la misa en la iglesia de San Pedro el Real, los bomberos, de cuyo cuerpo es patrona, se llevarán la imagen de la Virgen fuera de la iglesia y la pasearan en carroza por las calles del barrio. Y así termina la historia de la Virgen de la Paloma. Una tradición surgida por el azar de una imagen hallada bajo un montón de leña y que doscientos años después se ha convertido en la Virgen más querida por los madrileños, aunque lo más seguro es que ni siquiera fuese una representación de la Virgen. Pero no pretendo afirmarlo ni tampoco criticar la fe de los que así lo piensan, sólo he pretendido daros a conocer la historia que se hallaba detrás de esta imagen y que contribuye, como tantas otras historias y leyendas, a formar el espíritu de esta ciudad a la que personalmente tanto quiero.

FRAGMENTOS DE LA VERBENA DE LA PALOMA

Fragmento de la zarzuela “La verbena de la Paloma” del maestro Tomás Bretón (1850-1923) que refleja el ambiente de las fiestas de La Paloma en el Madrid del siglo XIX . Un carácter festivo que no se ha perdido con el paso del tiempo y aún hoy se pueden ver durante las fiestas de la Virgen de la Paloma, al que muchos madrileños consideran la patrona de Madrid, vestidos con las ropas tradicionales de majas y chulapos. Aquí os dejo con dos de sus más conocidos temas, “Por ser la virgen de la Paloma” y ” Donde vas con mantón de Manila”. En España, para los que me leáis fuera de aqui, la zarzuela es conocida como el género chico , una especie de hermano pequeño de la ópera .

Por ser la Virgen de La Paloma

¿Dónde vas con mantó de Manila?

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