LA VERGÜENZA ESPAÑOLA EN EL CONFLICTO DEL SÁHARA: LA MISERIA MORAL DE NUESTROS GOBERNANTES

Ha pasado una semana desde que escribí el artículo en el que trataba de explicar los orígenes del conflicto del Sáhara, la deuda moral e histórica que España tiene contraída con el pueblo saharaui y esperaba que, a pesar de la probada incapacidad del actual gobierno en casi todas sus gestiones, al menos ya habría condenado el desmantelamiento por la fuerza del campamento saharaui frente a El Aaiún. Como todos sabéis, y para vergüenza de España y también de toda la comunidad internacional, esta condena aún no se ha pronunciado.

La situación es ahora  aún más grave que hace una semana. Los periodistas son expulsados del país para que no puedan informar sobre la situación real que se vive en el Sáhara, los activistas españoles han tenido que ocultarse en casas de saharauis para evitar ser detenidos por la policía, llegando incluso a temer por su vida y nos llegan imágenes y relatos que denuncian la continua violación de los derechos humanos, detenciones masivas, torturas, violaciones . Hoy , dos de los activistas que han logrado salir  de allí, Silvia García y Javier Sopeña, han ofrecido una rueda de prensa denunciando la situación de indefensión de los saharauis y la salvaje represión a la que están siendo sometidos ante el silencio general de todos los organismos internacionales.

El gobierno de Marruecos se ha permitido ,incluso, criticar a los medios de comunicación españoles por ofrecer una imagen falsa del conflicto. Habría que preguntarse ¿que imagen pueden ofrecer si no les permiten cubrir los sucesos, si les prohíben  tomar los vuelos hacia El Aaiún y al final se les expulsa?Los que violan las leyes no quieren testigos de sus fechorías. Y para demostrar su cinismo, él primer ministro marroquí, Abas el Fasi, también ataca al presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, que en declaraciones del día antes había dicho que su partido defendería “la democracia, la libertad y los derechos humanos”. Por supuesto, estas palabras, que son las que tendría que haber pronunciado hace días el presidente del gobierno, le dolieron mucho al primer ministro marroquí, que dijo “las palabras de Rajoy sólo pueden perjudicar a las relaciones bilaterales  y atentan contra los intereses comunes de los pueblos de los dos países” 

Si ante las pruebas , cada vez más evidentes, de violación de derechos humanos, la persecución de activistas,el acoso a la prensa, las descalificaciones del primer ministro de Marruecos al líder del segundo partido más votado de España , si ante todo esto habíamos esperado ,por fin, una respuesta contundente aunque tardía, del gobierno español, la ministra Trinidad Jiménez nos ha sacado de nuestro engaño con estas declaraciones, que me harían reír si no causasen tanta indignación:

“No es incompatible mantener una buena relación de vecindad con la defensa de los derechos humanos. Además de la relación de vecindad, con Marruecos hay una colaboración que va encaminada a la defensa mutua de intereses” 

Al fin hemos llegado al fondo de la cuestión. No esperemos condenas, no esperemos críticas, no esperemos un gesto en defensa de la libertad de expresión, de los indefensos, del respeto y dignidad de los que allí están sufriendo la represión. Silenciaremos las torturas,las muertes y las violaciones porque, por supuesto, “además de la vecindad , con Marruecos hay una colaboración que va encaminada a la defensa mutua de intereses” . Esas palabras son la condena de muerte de los saharauis, no vamos a salir en su defensa porque tenemos que proteger los intereses que tenemos en común con Marruecos, y si el gobierno marroquí aplasta al pueblo saharaui pues lo mejor que se puede hacer es callar no vaya a ser que salgamos perjudicados. Vamos a vender la dignidad y los valores democráticos por un plato de lentejas. Si señor, eso es muy valiente.Bravo, señora ministra. Y bravo, señor Zapatero, porque esta es su política.

Cuando Trinidad Jiménez aún defendia a los saharauis

A eso, nuestros dirigentes, los que se llenaban la boca hablando de paz, de tolerancia, de defensa de los derechos humanos, de la alianza de las civilizaciones, esos que hace años se ponían la pegatina de Libertad para el Sáhara ,como nuestra sonriente e incapaz ministra de Asuntos Exteriores Trinidad Jimenez, esos que se manifestaban en la calle para defender al pueblo iraquí o al pueblo palestino, a eso le llaman responsabilidad y razón de Estado. Puede ser, yo, como soy un ignorante que no entiende de razones de estado, le llamo cobardía, le llamo ser miserable, le llamo insultar al pueblo saharaui por dejarlo indefenso y a los españoles por traicionar nuestra voluntad que ha sido manifestada en las calles tomadas por la gente que se siente comprometida en la defensa de los saharuis y en la defensa de la libertad.

No me sirve la excusa de que ningún organismo internacional lo ha condenado. Es cierto, y es una vergüenza y una inmoralidad, pero que ellos obren mal no justifica que nosotros lo hagamos igual. Estados Unidos y Francia son aliados de Marruecos para defender sus propios intereses y su actitud no nos puede sorprender, aunque sea indigna de naciones que dicen defender la libertad. Pero España tiene un vínculo con el pueblo saharaui que no tiene ninguna otra nación, fueron una provincia de nuestro país, como ya explique la semana pasada, y sólo pueden esperar ayuda de nosotros, de nadie más. ¿Y que hace el gobierno cuando extienden la mano pidiendo ayuda? Les hemos dado la espalda

Estas palabras de un joven saharaui me llenan de impotencia ante tanta injusticia e indignidad:

“El propio Zapatero lo ha dicho, que por encima de los derechos de nuestro pueblo están los intereses de España. Nosotros no tenemos nada, nunca vamos a importarles”  Y ante la desesperación que les invade , termina diciendo “Si no podemos ir a la guerra,el deseo que más se repite entre nosotros es echarnos al muro.Sé que quedaré sin piernas o moriré, pero de brazos cruzados ya me encuentro sin vida”

Por cierto, el muro al que se refiere es un muro de 2500 km de extensión rodeado de minas , que aisla la parte controlada de Marruecos del resto del Sáhara. A nivel personal, siento rabia y vergüenza porque me estén representando unas personas que demuestran con sus actos que todas las grandes palabras que pronuncian sobre defensa de valores, de ideas, son falsas, son mentiras , palabras vacías de significado, símbolo de la miseria intelectual , moral y espiritual de nuestros dirigentes. Los mismos que hace unas semanas se escandalizaron por unas palabras fuera de tono del alcalde de Valladolid, ahora no son capaces de mover un sólo dedo para salir en defensa de la libertad, de la justicia y de los derechos humanos.

Por mi parte, y si no hay un cambio de actitud que me demuestre lo contrario, las palabras que pronuncien a partir de ahora las consideraré mentiras y carentes de todo valor. A mi no me representan y creo que a la mayoría de los españoles tampoco, y si ellos no son capaces de alzar la voz tendrá que ser el pueblo el que salga a la calle a presionar y demostrar lo que sentimos nosotros hacia el pueblo saharaui. No es una cuestión de política, es una cuestión de humanidad y de defender las cosas que dan valor a la vida , que nos hacen seres humanos libres y dignos.
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