IRÁN, LAS REVOLUCIONES ÁRABES Y EL GRAN JUEGO

“¡Muerte al dictador!” gritan los manifestantes en la plaza Azadí(Libertad) y en la plaza Engelab(Revolución). No, no se trata de Egipto, que ha ocupado las portadas de los periódicos estos últimos días, ni de Túnez, la nación que encendió la mecha que ha hecho explotar este barril de pólvora en que se había convertido gran parte del mundo árabe, un grito de libertad que está saltando de nación en nación amenazando con llevarse como un temporal a todos esos regímenes que durante décadas han gobernando con mano de hierro a cientos de millones de personas negándoles la libertad bajo la mirada complaciente de las democracias occidentales, más preocupadas en evitar la extensión del islamismo que en apoyar a quienes desde dentro de estas naciones luchaban por implantar los valores que Europa y Estados Unidos dicen defender, la libertad, el respeto a los derechos humanos y la sociedad del bienestar.

No, esos gritos son de jóvenes iraníes que se manifestaban en las plazas más emblemáticas de Teherán, y sus gritos se dirigían contra el ayatolá Seyyed Alí Hoseyni Jamenei(1939), líder supremo de Irán y contra su primer ministro Mahmud Amhmadineyad(1956), los mismos que hace apenas unos días se felicitaban por el triunfo de la revolución en Egipto porque lo consideraban el inicio de una nueva revolución islámica como la que les llevó al poder en Irán en 1979. Ya he hablado en anteriores artículos sobre la responsabilidad que el mundo libre ha contraído con estos países por su silencio durante tantos años y de los peligros de este silencio porque, al degradarse las condiciones de vida y empobrecerse la población, podían haberse echado en brazos de los partidos islamistas que ven en Occidente a su gran enemigo, y las consecuencias que eso pudiera tener para la paz mundial son del todo imprevisibles.

Por fortuna, de momento esto no ha sucedido, y tanto en Túnez como en Egipto la gente grita ¡Abajo el dictador! pero no clama por un estado islámico, sino por la libertad, por el derecho a un trabajo digno y una sociedad más justa. De todas formas, este proceso aún no ha terminado y habría que tener siempre presente las palabras del escritor inglés George Bernard Shaw, quién dijo “las revoluciones nunca han aligerado el peso de las tiranías, sólo lo han cambiado de hombros” , aunque prefiero creer más al poeta y dramaturgo alemán Friedrich Hebbel quién escribió que “las enfermedades que señalan el crecimiento de la humanidad se llaman revoluciones”. Nos jugamos mucho en las revoluciones que están desarrollándose en todo el mundo islámico, pues de su éxito o fracaso dependerá en buena parte la estabilidad internacional en los próximos años.

Ali Jamenei(1939), el actual Líder Suprremo de Irán y quien realmente gobierna con mano de hierro la nación persa, apoyando a grupos fundamentalistas y terroristas como Hamás, Hezbola y partidos políticos como los Hermanos Musulmanes en Egipo y en Jordania

Hasta ahora la revolución ha sido dirigida por los jóvenes que , gracias a las redes sociales y a las nuevas formas de comunicación, han podido burlar la mordaza de estos regímenes . Ya no es suficiente con el control de periódicos, televisiónes y radios, ahora existe internet , los teléfonos móviles y , al menos de momento, no han sabido poner freno a esta nueva herramienta de los pueblos para gritar a favor de la libertad. La gente ha salido a la calle empujadas por los más jóvenes, los que tienen menos que perder y que gracias a internet han podido disfrutar de una libertad para transmitir su pensamiento y manifestar su descontento ,que nunca estuvo al alcance de sus padres. Por eso, estas revoluciones no han sido religiosas, han sido las de unos pueblos que han explotado cuando les ha empezado a faltar lo fundamental, el alimento.

Pero las revoluciones no son como empiezan, sino como acaban y aún falta mucho para que las podamos considerar un éxito de la libertad. La Revolución Francesa acabó en el Imperio de Napoleón, la Revolución Rusa en el estanilismo y setenta años de dictadura comunista, y la Revolución Cubana en el gobierno vitalicio de los hermanos Fidel y Raúl Castro. Los partidos islamistas, los diferentes brazos de los Hermanos Musulmanes , estarán esperando su oportunidad, y si los gobiernos que surjan ahora no son capaces de enderezar la situación, de iniciar un desarrollo económico que cree empleo con rapidez y , sobre todo, que no haya carestía de alimentos, no tardarán en moverse y captar el voto de un pueblo que se encontrará desencantado y se sentirá traicionado.

En el siglo XIX las dos grandes potencias del momento , el Imperio Británico y Rusia, se disputaban el control de Asia Central y el Cáucaso, empleando a los reinos de la zona como peones en una gigantesca partida de ajedrez donde ellos evitaban el enfrentamiento directo. Esta política fue bautizada por el escritor Rudyard Kipling como “el gran juego” y afirmaba que “sólo cuando todo el mundo muera acabará el Gran Juego”  . Entonces el peón fundamental de aquella partida era Afghanistán, pero ahora estamos jugando otra nueva partida de ese Gran Juego, y en esta partida la pieza clave es Irán. Por eso , creo que es el momento de que conozcamos algo sobre esta nación y porque se halla gobernada durante los últimos 32 años por un gobiernos fundamentalista.

Mapa del Imperio Persa Aquemenida con las conquistas sucesivas de Ciro I, Cambises I y Darío I, quién llevó a su máxima extensión al Imperio Persa, sólo frenados tras su derrota frente a los griegos en la batalla de Maratón en
490 a.C 

Irán es una de las naciones más antiguas del mundo, pues es la sucesora del  antiguo Imperio Persa, que nació en el siglo VI a. C bajo el reinado de Ciro I(555-529 a.C) y que se expandió bajos los sucesivos reinados de Cambises I(530-522 a.C) y, sobre todo, Dario I(522-486 a.C), que convirtieron al Imperio Persa en el más grande conocido hasta entonces, cubriendo su territorio desde Egipto y el norte de Grecia hasta la frontera con la India. Aunque luego sería conquistado por las tropas de Alejandro Magno (356-323) y tuvo que soportar el dominio de griegos primero y partos después, los persas recuperaron la independencia bajo la dinastía persa de los sasánidas que se mantendría en el poder entre el 226 d.C y el 652 , cuando Persia es invadida por los árabes de la dinastía omeya . Es muy importante no cometer un error muy común entre los occidentales, los persas y los árabes son dos pueblos diferentes, y los persas tienen una visión más bien despectiva del mundo árabe , a los que consideran inferiores en cultura y educación.

Un siglo después los persas volverían a rebelarse contra el dominio extranjero y derrocaron a la dinastía omeya fundando una nueva dinastía la abasida.. Ya en el siglo XIII Persia sería ocupada ahora por los mongoles dirigidos por Gengis Khan pero de nuevo los persas recuperaron su independencia . En el siglo XVI toma el poder la dinastía safawi, descendientes de Alí, yerno de Mahoma , y en 1502 su líder Ismaíl adoptó el título de Sha de Persia, sha   con el que a partir de entonces se conocería a los gobernantes de Persia. El apogeo de la Persia safawi llegaría con el reinado de Abbas I (1587-1629) . Teherán se convertiría en la capital del reino en1786 cuando Agha Mohamed Kan se proclamara reym, pero tras su asesinato en 1797 Persia entró en una profunda crisis y se convirtió en una de las piezas del Gran Juego entre el Imperio Británico y Rusia durante todo el siglo XIX .

Así llegamos al siglo XX, cuando los persas, cansados de las injerencias de británicos y rusos estallaron en una revolución nacionalista en 1909 que puso en el trono iraní a un niño de once años, Ahmad, que fue poco más que un títere en manos de las potencias extranjeras . En 1925 el jefe de un regimiento iraní de cosacos llamado Reza Kan daba un golpe de estado, firmaba un acuerdo con la Unión Soviética para que renunciaran de forma definitiva a intervenir en los asuntos de Irán, y cuatro años después se proclama rey,con el nombre de Reza Sha Pahlevi,  fundando la dinastía pahlevi que se mantendría en el poder hasta 1979. Durante la II Guerra Mundial Reza Sha Pahlevi se había aproximado a Alemania, por lo que en 1941 su territorio fue ocupado por el Reino Unido y la Unión Soviética que le obligaron a abdicar en favor de su hijo Mohammed Reza Sha Pahlevi.

El Sha de Persia Mohammed Reza Sha Palevi(1919-1980), coronado emperador en 1967, en la fotografía junto a su esposa Farah Diba y tres de sus hijos. Trato de occidentalizar la sociedad persa, industrializando la economía, alfabetizando a la población y dando mayores derechos a las mujeres pero la corrupción pudrió los cimientos de su régimen junto a la brutal represión de la oposición política a través del servicio secreto SAVAK

El nuevo rey mantendría siempre una política muy cercana a los Estados Unidos. En 1951 fue elegido como primer ministro el líder del partido nacionalista  Mohammed Mossadegh ,que quiso que los beneficios del petróleo se quedaran en Irán y no enriquecieran a las compañías británicas que lo explotaban en su propio beneficio, por lo que nacionalizó el petróleo en ese mismo año. Ante esta decisión el Reino Unido prohibió a Irán la venta de petróleo y amenazó con mandar su flota al Golfo Pérsico. Mossadegh defendió con éxito la nacionalización ante la ONU pero el Sha Pahlevi, presionado por británicos y norteamericanos, forzó su dimisión en 1952, lo que provocó a su vez una rebelión popular que hizo que el Sha tuviera que dar marcha atrás y restituirle en su cargo en julio de ese mismo año.

Mossadegh empezó a realizar profundas reformas para mejorar la vida en Irán, luchando contra la corrupción y nacionalizando la pesca y el servicio de teléfonos que estaban en manos de la Unión Soviética. Pero esta política nacionalista no interesaba a Estados Unidos ni al Reino Unido, y en una operación conjunta organizada por los servicios secretos norteamericanos , CIA, y británico, MI6, organizaron un golpe de estado, operación conocida como Operación Ajax  que repuso en el poder al Sha Pahlevi en agosto de 1953. Desde entonces la política del Sha se hace aún más prooccidental , llevando a cabo un programa de modernización del país con campañas de alfabetización de la población, industrialización de la economía y concesión de derechos a la mujer al tiempo que sofocaba cualquier tipo de oposición , empleando para ello a su agencia de inteligencia, el SAVAK.

Desde 1957 hasta 1979 el SAVAK sería responsable de la brutal represión de la oposición política al Sha , torturando y ejecutando a sus principales líderes. El Sha se hacía coronar emperador en 1967 pero la oposición, a pesar de la represión, iba creciendo debido al autoritarismo de su gobierno y a la corrupción que afectada a toda la política persa. Viendo el cariz que estaba tomando la situación, el entonces presidente norteamericano, Jimmy Carter, pidió al Sha reformas políticas .Lo que viene a continuación seguro que os suena porque es parecido a lo que ha pasado en Túnez y Egipto, porque el Sha trato de poner varios gobiernos liberalizadores, pero ninguno de ellos es capaz de frenar el descontento general y la revolución estalla obligando al Sha a exiliarse el 16 de enero de 1979. El Sha(1919) moriría en Egipto en 1980.

Ruhollah Jomeini (1902-1989) , líder de los chiítas iraníes, regresó en 1979 de su largo exilio en Francia para ocupar el poder después de la caída del Sha. Creó la República Islámica de Irán y convirtió a Irán en el impulsor del fundamentalismo islámico.

Mientras, el 1 de febrero llegaba a Teherán procedente de su exilio en Francia el líder de la comunidad chiíta Ruhollah Jomeini(1902-1989). Seguro que muchas veces habéis oído hablar de los chiítas y los sunitas pero nunca suelen explicarnos en los informativos en que consisten estas dos ramas religiosas del Islam. No puedo extender mucho más hoy, pero diré algo sobre ello. Tras la muerte de Mahoma en 633 no se había establecido ninguna forma de sucesión y se decidió que el sucesor o califa fuese elegido por un consejo de notables, en contra de la opinión de los partidarios del yerno de Mahoma , Alí(600), que pensaban que debía ser éste como el familiar más próximo al profeta. Después de los califatos de Abu Bakr, Omar I, y Otmán I, en 656 Alí es elegido como califa pero tiene que enfrentarse a la oposición encabezada por Mu´awiya(603) que le acusaba de haber dado muerte a su predecesor Otmán I. Ambos bandos se enfrentan en la batalla de Siffin en 657, pero no se decide nada en ella  y trata de llegarse a un acuerdo para que ambos retiren sus pretensiones al califato y sea nombrado un nuevo califa.

Alí se niega a ello y entonces aparece en el Islam un nuevo grupo llamados jarachíes que ven como la única solución para evitar la división del Islam el asesinato de los dos califas. En 661 asesinan a Alí pero fallan con Mu´awiya, que se proclamará como único califa y funda la dinastía Omeya y la rama sunita del Islam. Mientras los partidaros de Alí no reconocen al califa omeya y fundan el partido de Alí, el Síat Ali o partido chiíta. Estos reconocen como único líder al mejor entre los descendientes de Mahoma a través de Alí, portadores de una partícula emanada de Alá que garantiza su inmortalidad y la pureza de su alma. En cuanto a los sunítas defienden que la sucesión de Mahoma corresponde a un árabe que sea miembro de la tribu de Quraish de la que procedía Mahoma.

Así, los chiítas consideran a todos los califas elegidos tras la muerte de Alí como usurpadores y rechazan la Sunna , el libro de la tradición que contiene las vivencias y pensamientos de Mahoma recogidos por sus primeros discípulos y considerado por los sunitas como la segunda fuente de conocimiento religioso y de derecho del Islam. Los chiíes sólo admiten la enseñanza del Corán,mientras que los sunitas utilizan el Corán y la Sunna como fuentes del derecho y el conocimiento. En la actualidad el chiísmo representa un 10% de la población musulmana en el mundo y el sunismo es el 90% restante.

Chiítas celebrando su día santo o Ashura en la que conmemoran la muerte del Imán Hussein,nieto de Mahoma, en 680 durante la batalla de Kerbala , que marcó el cisma definitivo entre chiítas y sunitas.

Regresando a Jomeini, impuso un estado islámico chiíta , basado por lo tanto en el Corán, creó la República Islámica de Irán e inició un activo apoyo a diferentes grupos terroristas y a la propagación de las creencias radicales fundamentalistas islámicas. Para frenar a esta república islámica Estados Unidos no dudó en apoyar el ataque del Iraq de Sadam Hussein en 1980,en una guerra que se prolongaría durante ocho años, hasta 1988, sin ningún resultado aparte del millón de muertos , de haber armado a un dictador como Sadam Hussein y fortalecido el poder chiíta en Irán. Cuando poco después Iraq atacó Kuwait en 1991 , Estados Unidos inició una guerra donde los iraquíes usaban las mismas armas que años antes los americanos les habían vendido.

 Ruhollah Jomeini muere en 1989 y le sucede Ali Jamenei, el actual líder Supremo de Irán, quién tiene en sus manos el control del ejército y quién realmente dirige el país. Después de un breve periodo en el que el régimen pareció iniciar una pequeña apertura , esto acabó con la llegada al puesto de primer ministro de Mahmud Ahmadineyad en 2005 y después en 2009. En estas últimas elecciones derrotó al líder más aperturista, Mir-Hosein Musavi(1941), quién ya había sido primer ministro de 1981 a 1989 y había realizado una campaña donde prometió un gobierno de acercamiento a Occidente y menos influido por la religión, lo que arrastró con él a muchos jóvenes e intelectuales, quienes no aceptaron los resultados de las elecciones e iniciaron una rebelión , la mayor desde 1979, pero que fue sofocada por el régimen.

Así llegamos hasta nuestros días, cuando la sucesión de rebeliones en los países árabes podría extenderse a Irán. Y esta es la pieza clave del puzzle de Oriente, pues Irán es la que da apoyo a todos los grupos fundamentalistas islámicos, desde los grupos terroristas islámicos de Hézbola en el Libano , Hamas en Palestina o los Hermanos Musulmanes en Egipto y Jordania. Alienta el odio contra Israel , como lo demuestran las palabras del propio Ahmadineyad negando el Holocausto judío y diciendo “Las grandes potencias han creado el régimen sionista para extender su soberanía en la región… todos los días esté régimen masacra a los palestinos, pero como es contrario a la naturaleza, pronto asistiremos a su desaparición y a su destrucción”  Es conocido sus esfuerzos por desarrollar armas nucleares lo que podría provocar una respuesta inmediata de Israel.

Mahmud Amhadineyad, el actual primer ministro de Irán y el brazo político utilizado por Alí Jamenei . Maneja un lenguaje agresivo contra Israel,Estados Unidos y Occidente, negando el Holocausto judío, alentando la destrucción de Israel e impulsando el programa nuclear iraní. Las recientes revoluciones en Túnez y Egitpo amenazan ahora con extenderse a Irán. Es ahí donde se juega el auténtico cambio de escenario en todo Oriente. 

Por todo ello, en Irán se juega la partida decisiva de este Gran Juego, porque si el régimen iraní fuese derrocado si que quedaría abierta una nueva etapa de libertad y esperanza para toda esta zona, pero si no es así, si se mantiene y sale fortalecido, no tardará en aprovechar cualquier desfallecimiento de los nuevos gobiernos surgidos de las revoluciones árabes que se suceden estos días, para impulsar a sus grupos islámicos para convertir las Revoluciones civiles en nuevos estados islámicos. Es posible que la respuesta no la tengamos ahora, todo dependen del pueblo de Irán y también de la decisión de reformas verdaderas de los gobiernos que sustituirán a los regímenes dictatoriales que ahora están siendo derribados.

Un juego muy peligroso , al que Occidente asiste como un espectador incapaz de tomar una decisión, demostrando una vez más que vamos a remolque de los acontecimientos, cegados por nuestros problemas internos. Aunque luego surgirán los expertos que nos dirán que ellos ya lo avisaron, haciendo bueno el refrán turco “cuando el carro se ha roto, muchos nos dirán por donde no había que pasar”.  Si ahora no apoyamos con todas las fuerzas las reformas de estas naciones y demostramos a los países musulmanes que no somos sus enemigos habremos perdido una oportunidad histórica de cerrar heridas que llevan abiertas un milenio.

Marruecos, Libia, Yemen, Bahrein  y la más decisiva de todas, Irán.  Hagan juego señores, las cartas están en la mesa

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