CRISIS ENERGÉTICA, ENERGÍAS RENOVABLES E IDEAS FALSAS

La situación de inestabilidad en Libia, donde Muamar al-Gadafi resiste aún en el poder,  parece haber despertado el miedo a una nueva crisis energética que  podría recuperar a la que se vivió en el mundo, y muy en especial en Estados Unidos , entre 1973 y 1975. Hay varias diferencias importantes con respecto a aquella crisis pero las dos más importantes son que el mundo Occidental, Europa y Estados Unidos, están aún convalecientes de la crisis económica más importante desde el crack bursátil de Wall Street de 1929 y , no menos importante, la incorporación a la sociedad de consumo de dos grandes colosos como son China e India.
Libia representa tan solo el 2% de la producción mundial de petróleo y ocupa el noveno puesto entre las naciones productoras según la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) con una producción en 2011 de 1,57 millones de barriles diarios. Aunque para España el petróleo que recibimos de Libia representa un importante 13% ,no parecería motivo suficiente para la escalada en el precio del barril ni en la casi histérica toma de medidas en nuestro país para ahorrar combustible, pero el problema es sustituir la producción Libia durante un período prolongado de tiempo y es el temor a que los exportadores de crudo no puedan incrementar su producción, que en muchos casos ya está casi al límite.
Carezco de datos para saber si esto es así o si bastará con un incremento de la producción de Arabia Saudi, la principal productora de petróleo del mundo, para compensar la temporal bajada de producción Libia, pero creo que habría que mirar más allá y ver hacia donde nos dirigimos. La situación en la que nos hallamos es coyuntural y en cuanto se tranquilice la situación en Libia volverá a  producir y exportar con normalidad, aunque otra cosa sería que hubiera problemas en Arabia Saudi y en Irán, porque eso si podría conducirnos a una crisis de consecuencias impredecibles, sobre todo cuando la economía de Europa y Estados Unidos es lo más parecido a un enfermo convalenciente y extremadamente débil que apenas acaba de superar una grave enfermedad y la menor recaída podría matarlo.
Gráfico con los principales países exportadores de Petróleo. Si hubiera una crisis en Arabia Saudí y en Irán estaría afectado un 31% del suministro mundial de petróleo. Pero el problema  será además el creciente consumo de combustible por el desarrollo de China, con 1400 millones de habitantes, e India con más de 1000 millones de habitantes. Las reservas acelerarán su agotamiento al tiempo que se aumentará la emisión del principal gas de efecto invernadero, el dióxido de carbono.  
Recordaré con brevedad las medidas que se tomaron en 1973 y 1974 , en particular en Estados Unidos, durante la crisis del petróleo producida por la decisión que adoptaron los miembros de la OPEP de no exportar petróleo a aquellos países que hubiera apoyado a Israel en la guerra de Yom Kipur contra Siria y Egipto. El precio del barril llegó a cuadriplicar su precio normal, y en Estados Unidos pasó de 3 dólares a 12 dólares el precio del barril mientras que el galón de gasolina se incrementó de 36 centavos de dólar a 55 centavos , un 34% más caro. La bolsa de Nueva York, Wall Street, perdió 97.000 millones dólares en tan sólo 6 semanas y, como decía en mi artículo, por primera vez desde la I Guerra Mundial hubo escasez de carburante, cerrándose oficinas y fábricas para ahorrar combustible y calefacción, despidiendo a miles de trabajadores y emitiendo cupones de racionamiento de la gasolina
Por supuesto, el incremento del precio del crudo supone siempre el incremento del precio de todos los productos derivados del petróleo y del coste de transporte de mercancías, lo cual provoca un rápido incremento de la inflación que dispara el gasto del Estado y el empobrecimiento de la población .Esta situación fue muy grave entonces y el gobierno de Estados Unidos tomó algunas medidas comparables a las que ahora se quieren tomar en España . El entonces presidente Richard Nixon (1913-1994) aprobó la Ley Nacional de Emergencia para la Conservación de Energía en las Autopistas por la que se limitaba la velocidad en las carreteras de Estados Unidos a 88,5 kilómetros por hora y además pidió a las gasolineras que no abrieran los fines de semana para reducir el consumo , a lo que se unió, como ya dije, los cupones de racionamiento de combustible. 
 
¿Cuál fue el ahorro real de estas medidas?  Teniendo en cuenta que al ser un estado federal donde cada estado podía establecer unas normas y que entre un 60 y un 70% de los norteamericanos no cumplieron los límites de velocidad y al no poder echar gasolina los fines de semana lo hacían los viernes y jueves colapsando las gasolineras,  el ahorro real no superó el 1%. Con esa experiencia del pasado podemos presumir que las medidas que se están tomando ahora en España no van a tener demasiada eficacia porque además no hay auténticas alternativas al transporte privado. Cuando se habla del transporte público no explican nunca como en una ciudad como Madrid o Barcelona iba a ser posible absorver la cantidad extra de pasajeros que habrían dejado su coche. Cerrar el centro al tráfico sería una buena opción pero también tendría una repercusión económica para las áreas comerciales.
 
La fuente de este gráfico sobre la evolución del consumo de las diferentes energías es el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático y en el podemos observar como en el 2020 las llamadas energías renovables apenas tienen peso en la producción de energía. Si seguimos apostando por ellas en detrimento de la energía nuclear , mucho más eficiente y menos contaminante como explico en el artículo sólo estaremos favoreciendo a las naciones productoras de petróleo y las compañías petrolíferas  
 
Pero con independencia de las medidas de ahorro, que vamos a tener que aplicar antes o después y nos guste o no, hay que realizar una crítica a los diferentes gobiernos tanto en España como en otros países que no han tomado medidas para reducir nuestra dependencia del gas natural y el petróleo, en especial después de recibir la lección de la pasada crisis de petróleo de los año 70. Durante años hemos oído y se ha convencido a la población de la bondad de las llamadas energías renovables, donde se incluían la energía solar, la energía eólica y los biocombustibles en detrimento de la perversa y maligna energía nuclear , estigmatizada por los colectivos ecologistas pero ¿es eso cierto?
 
Acabo de terminar la lectura de “La Tierra se agota “ de James Lovelock, el padre de la teoría de Gaia, donde trata sobre el próximo cambio climático, en su opinión irreversible, pero no entraré en ello ahora y si en sus comentarios sobre las energías renovables. En primer lugar comparemos la producción de electricidad proporcionada por las energías renovables y la que nos aporta la energía nuclear. En la actualidad el conjunto de las energías renovables aportan un 2% de la electricidad  consumida a nivel mundial, mientras que la energía nuclear aporta el 17% y eso sólo con las poco más de 440 centrales nucleares existentes en el mundo.
 
¿Inconvenientes de la energía nuclear? Pues muy pocos ,porque es la más limpia de todas las fuentes de energía y la que menos dióxido de carbono emite, os recuerdo que el dióxido de carbono es el principal causante del efecto invernadero.Así, en una central nuclear producir un kilovatio hora supone emitir 4 gramos de dióxido de carbono , mientras que para producir ese mismo kilovatio una central eólica emite 8 gramos de dióxido de carbono , la energía solar 133 gramos, el gas natural 430 gramos, el petróleo 828 gramos y el carbón 955 gramos. Otra crítica que se hace a la energía nuclear es la emisión de radiactividad pero esta crítica no tiene en cuenta que la radiación nuclear forma parte de la naturaleza y estamos expuestos a ella desde que nacemos a través del gas radón ,que se encuentra en las rocas y el suelo. Lovelock da un ejemplo, en el Reino Unido las emisiones de su industria nuclear son 500 veces más bajas que las del gas radón que un inglés respira cotidianamente.
 
Gráfico del Consumo Energético comparando el tanto por ciento de la población con el consumo de energía. Lo más inquietante es que Asia, con un 60% de la población mundial consume lo mismo que Europa con tan solo un 13% de la población. Con el rápido desarrollo de India y China esta situación cambiará con rapidez y los problemas energéticos no harán sino agravarse junto con los problemas alimentarios. Con la sociedad actual de consumo no es sostenible un mundo con 7.000 millones de habitantes durante un tiempo prolongado.Habrá enfrentamientos por los recursos
 
¿Qué tiene peligros? Si, claro, como todo lo que hacemos en la vida. Pero sólo ha habido un accidente importante en la historia, el de Chernobil, y rodeado de unas circunstancias extraordinarias, pues fue dentro la antigua Unión Soviética, sin los controles de seguridad establecidos y con una sucesión de errores casi irrepetibles. ¿Acaso no corremos peligro también al construir una central hidroeléctrica?¿y si la presa que contiene el agua se viniera abajo ,que sucedería? Y en cuanto a los residuos nucleares es un problema menor si lo comparamos con los riesgos contaminantes del petróleo y la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera.
 
Ahora preguntémonos ¿Qué entendemos por energías renovables? La que se generan por recursos naturales, como el sol, el aire, el agua, las mareas o los biocombustibles . Empecemos con la eólica. No es realista considerar a la energía eólica como una fuente de energía para el futuro por el simple hecho de que depende del viento y sólo un 25% del tiempo lo hace a la velocidad adecuada para producir energía, el resto de tiempo su producción debe ser reforzada con una central eléctrica de tamaño normal, por lo que pierde su condición de energía limpia pues produce el doble de dióxido de carbono que una central nuclear. Y además ¿sabéis que extensión de terreno tendría que ocupar un parque eólico para producir el equivalente a una central nuclear? Mil seiscientos kilómetros cuadrados. Como podéis ver la energía eólica ni es una energía limpia ni tampoco está capacitada para sustituir a la nuclear porque no nos puede proporcionar una cantidad estable y continua de energía eléctrica.
 
La energía solar si es una buena opción , no es contaminante pero todos conocemos su principal problema y es su dependencia de las horas de sol, por lo que tampoco  es una solución realista nada más que para algunos países, como podría ser España, y dentro de ellos en ciertas zonas, pero igualmente tampoco tiene capacidad para proporcionar la energía necesaria para mantener el consumo eléctrico de cualquier gran ciudad. Y si hablamos de los biocombustibles como sustituto del carburante son más un problema que una solución. Dice Lovelock “Plantar caña de azúcar , remolacha, maíz, colza y otras plantas únicamente para la producción de combustible  es uno de los actos más perjudiciales.” Su uso está desplazando el cultivo de alimentos de primera necesidad y empobreciendo los terrenos , lo que a la larga producirá un déficit mayor en la alimentación a nivel mundial y una escasez todavía mayor de los terrenos aptos para la producción de alimentos. Y con el crecimiento de la población, alcanzando los siete mil millones en 2020 este va a ser un problema cada vez más grave.
 
Se sigue subvencionando la producción de biocombustibles como una alternativa al uso del petróleo, pero no es una solución sino que agrava los efectos del  petróleo al empobrecer el suelo y desplazar a cultivos necesarios para el consumo humano para dedicarlos a la fabricación, por ejemplo , del etanol. Se espera que en los próximos 5 años el 50% del maiz producido en Estados Unidos se dedique a esto ya que al estar subvencionado es más rentable para las empresas que dedicarlo al consumo humano
 En el futuro la solución la podríamos encontrar en la fusión nuclear . Esta energía es la misma que se produce en las estrellas y consiste en la fusión de dos formas de hidrógeno, el deuterio y el tritio, las cuales, una vez fusionadas dan lugar a un átomo de helio que a continuación se rompe y produce un neutrón y un montón de energía totalmente limpia. El combustible no puede ser más abundante, el agua  es una fuente inagotable de deuterio, y el tritio lo podemos obtener del litio que es también muy abundante. Para que os hagáis una idea con un kilogramo de fusión se produce la energía equivalente a 10.000 millones de kilogramos de combustible fósil, o más gráfico aún, con el litio contenido en la batería de un teléfono móvil y el agua necesaria para llenar por la mitad una bañera podríamos producir la energía necesaria para un ciudadano europeo durante 30 años. Todo ello sin generar gases de efecto invernadero, ni residuos radiactivos, ni lluvia ácida.
 
El problema de esta energía de fusión es que para que se produzca la fusión de los átomos de hidrógeno para producir uno de helio precisamos temperaturas de 150 millones de grados, 10 veces la temperatura del núcleo solar, y para controlar esa cantidad casi increíble de calor es necesario unos campos magnéticos muy potentes ya que no hay material que pueda soportar esa temperatura. Se tienen esperanzas de que a partir del año 2030 pueda empezarse a generar energía para consumo pero no tenemos certeza de ello y aún faltan un mínimo de 20 años. 
 
La fusión nuclear se produce por la unión de dos átomos de hidrógeno(uno de deuterio y otro de tritio) que sometidos a temperaturas de 150 millones de grados forman un acto de helio que libera a su vez un neutrón y una gran cantidad de energía. Consiste en reproducir el funcionamiento de las estrellas en la Tierra y controlado por un campo magnético. Es el auténtico futuro de la energía y la mejor oportunidad que tiene la humanidad para escapar del cambio climático pero aún nos faltan unas décadas para poder utilizarla. Por eso ahora mismo sólo la energía  de fisión nuclear es una alternativa real   
 
De momento lo que habría que hacer,según Lovelock, es retirar las subvenciones a todas estas energías mal llamadas renovables , excepto a la solar, pues ya han demostrado su ineficiencia como una salida a la crisis de energía y lo único que hacen es encarecer los recibos de la luz de los ciudadanos, abandonar el uso de los biocombustibles que nos conducen a una crisis alimentaria y a un empobrecimiento del terreno del cultivo, centrar los esfuerzos aún más en el desarrollo lo más rápido posible en la energía de fusión y construir nuevas centrales nucleares que puedan reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles. En efecto , tendremos que adoptar medidas de ahorro que no nos gustarán , pero que al menos esos sacrificios no sean inútiles porque de nada servirá ahorrar combustible si no tomamos medidas realistas para sustituirlo por otra fuente de energía, y la única realista en estos momentos es la nuclear.
 
Me pregunto si los diferentes gobiernos que han tenido el poder y los grupos ecologistas que durante décadas han echado pestes sobre la energía nuclear serán capaces de reconocer su error o seguirán empeñados en unas soluciones irreales que nos perjudican a todos y , aunque sea paradójico, a los que más benefician son a las empresas petrolíferas y a las naciones productoras de petróleo e impulsan un cambio climático que ya parece irreversible y con unas consecuencias de las que hablaré en un próximo artículo. Me quedo, para terminar, con estas palabras de James Lovelock sobre la realidad de nuestra sociedad actual “Vivimos en un clima de ilusión y estamos condenados hagamos lo que hagamos” . No quiero ser tan pesimista, creo que aún podemos hacer mucho por cambiar el futuro, pero sólo si despertamos de esta ilusión de que no pasa nada,porque si que sucede y de seguir por este camino las consecuencias las pagaremos todos . 
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