127 HORAS, UNA HISTORIA SOBRE LA VOLUNTAD DE VIVIR

Hoy he visto la última película de Danny Boyle, director ,entre otras, de la multipremiada “Slumdog Millionaire” triunfadora en los premios Oscar de 2009, y de “Trainspotting” de 1996, la película que le dio a conocer al público junto al actor Ewan McGregor. Se titula “127 horas” y narra una historia basada en hechos reales, algo que siempre me crea desconfianza pues me recuerda esos estrenos de televisión que alimentan la sobremesas de nuestras televisiones, con historias mas o menos lacrimógenas de amores imposibles, parejas rotas, adolescentes atormentados o enfermos incurables. Pero en este caso no es necesario acudir con esta prevención a la sala de cine, porque la historia que cuenta Danny Boyle es , sobre todo, una lucha de un hombre por vivir y  sobre lo que somos capaces de resistir y hacer por seguir viviendo. No voy a ocultar la historia de la película, porque ya conocéis lo que pasa y el final de la misma, lo importante de esta película es como nos lo cuenta y las emociones que nos transmite, como vives la angustia de su protagonista.  
El protagonista de nuestra historia , Aron Ralston(1975), había estudiado ingeniería mecánica en la Universidad Carnegie Mellon y después de estudiar un tiempo en el extranjero trabajó para el gigante de la informática , Intel, como ingeniero mecánico, labor que compaginaba con su labor de asistente de enfermería, lo que le daría unos conocimientos médicos que le serían útiles, como veremos un poco más adelante. A todo ello se le unía su gran pasión por los deportes y, en particular, por el barranquismo y la escalada. En 2002 dejará su empleo en Intel para enfrentarse a un reto que llevaba años preparando, subir todos los picos de más de 4.000 metros , los conocidos como Colorado fourteeners, durante el invierno.
Y es aquí cuando llegamos al inicio de la película de Danny Boyle. Es abril del año 2003. Aron, interpretado de forma magistral  por James Franco, al que seguro que recordáis como el amigo rico de Peter Parker en “Spiderman”, prepara su equipo para la escalada , la mochila, el agua, su cámara de vídeo, una linterna, una navaja, la cámara de fotos, todo menos el teléfono móvil que se halla al fondo de uno de los estantes y su mano no alcanza a cogerlo. Mientras, suena el teléfono ,pero Aron no lo descuelga y deja que salte el contestador , es su madre. Aron no cuenta a nadie lo que va a hacer ni a donde va, prefiere sentirse completamente libre sabiendo que nadie puede localizarle y se hallará solo en esa naturaleza  que ama tanto.
El protagonista real de esta historia, Aron Ralston, con la prótesis que sustituye el antebrazo que tuvo que amputarse para poder escapar de una muerte segura por deshidratación en abril del año 2003. “127 horas” es el relato de su lucha durante cinco días por sobrevivir contra toda esperanza
En las primeras imágenes que aparecen ante nuestros ojos, contemplamos grandes masas de personas en el metro, por las calles e, incluso, a los corredores de los San Fermines de Pamplona, mientras en el centro de la pantalla aparece Aron, en la soledad de su apartamento. Es como la reafirmación del carácter individualista de Aron, que ama su soledad y no le gusta pedir ayuda , prefiere valerse siempre por si mismo.  Así empieza su aventura que nos lleva hasta el estado de Utah, al Blue John Canyon, una zona desértica sin nadie en kilómetros a la redonda.
Tras llegar a su destino y pasar la noche durmiendo en el coche, se dirige en bicicleta hacia el lugar de la escalada. Por el camino coincide con dos chicas que están haciendo una excursión por la zona y se hallan perdidas, les ofrece su ayuda para guiarlas aunque eso suponga desviarse de su camino. Las descubre un lugar precioso y mágico donde, después de enseñarlas a vencer el miedo, las hace vivir una gran experiencia. Ellas le invitarán a una fiesta al día siguiente, cuando esté de vuelta de su escalada, pero jamás llegará a su cita. Bajo el sol abrasador del desierto, Aron se despide de las chicas y se dirige presto al cañón que quiere explorar. Se introduce por un estrechamiento  del terreno donde tiene que avanzar apoyando su espada en una pared y sus pies en la pared opuesta, pero según avanza pierde el pie y resbala cayendo por la grieta, y en su caída arrastra una piedra de forma que al llegar al fondo de la grieta la roca le atrapará el antebrazo.
A partir de este  momento la película será la lucha de un hombre por liberarse de la trampa mortal que supone esa roca inamovible. Lo intenta de todas las formas que le permite su ingenio, pero además de hallarse atrapado tiene otro grave problema, la falta de agua. Cuando saca todo lo que lleva encima, además de la cámara de vídeo, la de fotos, una cuerda, una navaja de mala calidad y una linterna , sólo tiene una botella de agua con apenas un litro. Después de unas horas de desesperados intentos por liberarse, Aron va siendo consciente de que va a ser muy difícil liberarse y que la sed será su mayor enemigo.
Es tal la angustia que te transmite James Franco durante la película por la falta de agua, que llegas a sentir la necesidad de beber. Por eso, antes de seguir quería hablaros de los síntomas de la deshidratación , para que comprendáis mejor lo que sintió Aron en aquella grieta durante cinco días. La deshidratación se produce por la pérdida de agua y sales minerales  del cuerpo cuando no son repuestas y sus síntomas se inician con dolores de cabeza seguidos por episodios en los que se nubla la vista, al tiempo que aumenta la presión sanguínea, sensación de vértigo y a continuación delirios, pérdida de la consciencia y , finalmente la muerte. Estos síntomas comienzan a manifestarse después de perder al menos un dos por ciento del volumen de agua corporal 
Imagen de la grieta donde Aron estuvo atrapado durante cinco días. Sólo entraba el sol durante quince minutos y por la noche el frío era terrible. Tratad de imaginaros dentro, viendo apenas una estrecha franja de cielo, apartado del mundo y sabiendo que nadie conoce donde te encuentras.Estás solo  
La piel se reseca, se acelera el pulso cardíaco, se pierde resistencia y aumenta el cansancio y la somnolencia, la orina disminuye y se hace más oscura, los ojos aparecen cada vez más hundidos en sus cuencas. A medida que la deshidratación aumenta se agravan los síntomas, la orina llega a desaparecer y la temperatura del cuerpo aumenta al no refrigerarse por el sudor. Cuando ya se ha perdido entre un 5 y un 6% de agua, comienzan los delirios, en la película Aron tiene ensoñaciones con su antigua novia y con su familia,los latidos del corazón se aceleran aún más  y la somnolencia se apodera totalmente del individuo. Y cuando ya la pérdida supera el 15% el fin de halla muy cerca. Para que todo este proceso tenga lugar es suficiente con que un ser humano esté sin beber entre 3 y 5 días, Aron estuvo cinco días y sólo tuvo  un poco de agua los dos primeros así que podéis haceros una idea de lo que sintió. Pero otro aspecto que me gusta destacar de Aron es que supo conservar también su sentido del humor y su capacidad para bromear incluso en los peores momentos.
No desvelo nada si os digo como continúa la película, porque ya se ha encargado la publicad de desvelar , para aquellos que no conocieran la historia de Aron, como pudo librarse de aquella trampa. Cuando ya se hallaba al borde de la inconsciencia, reunió el valor para tomar la decisión de amputar su antebrazo con una navaja multiusos que no tenía filo . Durante la escena dan ganas de apartar la mirada porque casi puedes sentir el dolor que le causa cada uno de los nervios que iba cercenando con la navaja , y según dice el director, durante su estreno en Estados Unidos hubo algún desmayo entre el público. No creo que se llegue hasta ese extremo aquí,pero la intensidad dramática de esta escena si te pide un esfuerzo para no apartar la mirada.
La odisea de Aron no termina aquí, pues después de liberarse de la roca aún le quedaban más de treinta kilómetros para alcanzar su coche, deshidratado y perdiendo sangre por la herida abierta de su antebrazo amputado.Después de descender a rappel y con un sólo brazo una pared de más de 65 metros llegó hasta un charco donde pudo beber para seguir su camino, hasta que encuentra a una pareja de excursionistas de los Países Bajos a los que llamó con sus últimas fuerzas. Cuando llegó el helicóptero que le rescató, habían pasado seis horas desde la amputación de su antebrazo.Había conseguido vencer a la muerte gracias a su voluntad de vivir.
TRAILER DE “127 HORAS” DE DANNY BOYLE
Personalmente, he sufrido mientras la veía, he sentido su sed, el dolor de la caída, la sensación de hallarse en la más absoluta soledad y sin poder esperar ayuda de nadie, la angustia de enfrentarte a una muerte segura y el deseo de prolongar la agonía un poco más , haciendo buenas las palabras de Friedrich Nietzsche “la vida es un instinto de supervivencia”. Si, “127 horas” es una película de supervivencia, de lucha contra todos los obstáculos y de como la voluntad de vivir en el hombre es su mayor fuerza, nada se la puede igualar y es lo que nos ha permitido escalar hasta lo más alto de la pirámide de la vida, superando nuestras limítaciones físicas, nuestra propia debilidad , para imponernos a través de la voluntad de vivir.
Aron también aprende otra lección, por muy individualista que seamos al final siempre podemos necesitar la mano de otra persona, si quieres vivir solo puedes hacerlo pero tiene su precio y antes o después se paga. A él casi le costó la vida y por eso es muy significativo que las últimas palabras que pronuncia en la película sean  “auxilio, necesito ayuda”. Había aprendido la lección de que todos necesitamos a alguien para seguir adelante por el camino de la vida.
Una gran película, con James Franco asumiendo el protagonismo completo, pero que en ningún momento decae, manteniendo la intensidad de principio a fin  y convirtiendo la angosta grieta en la que se halla atrapado el protagonista en nuestro mundo durante una hora y media. Por cierto, aunque lo parece no está rodado en los escenarios naturales sino en un estudio, pero la sensación de realismo es absoluta. En cuanto a Aron, incineró su antebrazo, que le había sido entregado por las autoridades del parque después de rescatarlo de debajo de la roca que lo había aprisionado, y seis meses después fue al mismo lugar a esparcir las cenizas, ya que según sus propias palabras “era el sitio al que pertenecen”. Después del accidente ha seguido practicando la escalada, subiendo todos los cuatro miles , tal y como se había propuesto, y tiene en proyecto subir al Everest. Ha tenido un niño el pasado mes de febrero de 2010. Antes de salir a cualquiera de sus excursiones, deja siempre una nota indicando su destino.
Para terminar este artículo, quiero traer aquí las palabras de Gandhi, porque creo que ellas resumen el mensaje de esta película ” De todos los dones que nos han hecho, el de la vida es sin duda el más precioso”. Seamos conscientes de lo afortunados que somos de estar aquí, respirando, viendo el cielo sobre nosotros y sintiendo el sol en nuestra piel, porque cada segundo es precioso, es un milagro maravilloso. Y nunca desperdiciemos la ocasión de decir te quiero a quienes amamos