EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA CRISIS ALIMENTARIA SEGÚN JAMES LOVELOCK

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación(FAO) publicaba en 2009 uno de esos informes que parece que apenas tienen interés para los políticos y los medios de comunicación, que como mucho les deparan un breve artículo en la sección de ciencia o en algún suplemento dominical que apenas nadie lee. Así suele suceder con aquellos temas que guardan relación con la ciencia ,pues por un grave defecto en nuestra educación la ciencia es consideraba como una materia aburrida y que en poco nos afecta, mientras los periodistas se entretienen con historias que se pueden vender con menos esfuerzo y los políticos prefieren no mencionar cuestiones incomodas para las cuales no disponen de respuestas fáciles.
En este informe de la FAO se avisaba de la rápida decadencia de nuestros océanos, donde un 80% de los caladeros tradicionales se hallan sobreexplotados, el 91% de las especies comerciales ha visto reducido su número a la mitad y entre las de consumo más habitual han entrado en colapso un 29%, lo que significa que su número en estos momentos es inferior al 10% de su población original y , por lo tanto, están abocados a la extinción. En el Mar del Norte apenas quedan ejemplares de cualquier especie que superen los 3 kilos de peso, en el Golfo de Vizcaya, donde ya casi  ha desaparecido la anchoa, siguen el mismo camino otras especies como los langostinos, las merluzas y los gallos, en España el pulpo ha disminuido un 40% , los atúnidos están sobreexplotados en un 30% de sus diferentes especies , los tiburones en un 60% de sus especies también se hallan sobreexplotados.
El director de la oficina de FAO en Madrid advierte de que continuarán la subida de los precios de los alimentos , una subida que se halla detrás de los movimientos revolucionarios que se están desarrollando en el Norte de África  y el resto del mundo árabe pero que podrían afectar en breve a otras naciones pobres, mientras que en Europa y Estados Unidos se traducirá en importantes subidas de los precios. La diferencia es que aquí , de momento, lo notaremos en una perdida de poder adquisitivo mientras que en amplias zonas del mundo se traducirá en hambrunas. Durante los últimos seis meses el precio del maíz se ha duplicado mientras en Estados Unidos sus reservas han caído a su nivel más bajo en los últimos 15 años, el trigo también ha duplicado su precio desde 2010, la soja ha subido desde el pasado verano un 50% y la ONU tiene previsto que a lo largo de este año los precios de los alimentos a nivel mundial se encarezcan en otro 30%.



Estadísticas de la Fao sobre los precios de los productos de primera necesidad a nivel mundial. Todos incrementan sus precios, en especial los cereales y el azúcar, con subidas de hasta un 30% .Si las que se han producido hasta ahora ya han causado las revueltas del Norte de África, con este progresivo incremento de los precios además de causar problemas económicos en las nacionas más desarrolladas en los países pobres puede originar hambrunas



El verano pasado Rusia sufrió una plaga de incendios y una sequía desconocida en esta nación que la forzó a cerrar su mercado de exportación de trigo , pues lo necesitaba para su consumo interno  e incluso tiene que importar trigo para alimentar al ganado, las cosechas de cereales de Australia han quedado arrasadas por las inundaciones de este invierno, Brasil también ha visto su producción muy dañada por las inundaciones , mientras que en China se espera una gran sequía que afecta a amplias porciones de la nación ,pronosticándose que podrían ser las peores sequías de los últimos dos siglos que hará que China tenga que incrementar sus importaciones de arroz, trigo y maíz en algunos casos hasta en tasas superiores a nueve veces las actuales.
En España el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha publicado en este mes de marzo de 2011 un informe donde advierte de las consecuencias que el cambio climático está teniendo ya  sobre la fauna y la flora española. Debido al calentamiento progresivo y si se cumplen las simulaciones hechas con los cambios esperados en las próximas décadas, un 85% de los anfibios, un 67% de las reptiles y un 63% de las aves verán reducido el territorio donde pueden vivir en un 30% , pues gran parte del sur de la Península tendrá un clima demasiado extremo para su supervivencia. Un 20% de las especies de árboles no encontrarán terreno adecuado para crecer y en cuanto al agua disponible, desde mediados del siglo XX hemos perdido ya el 15% de nuestros recursos y el proceso se está acelerando. Según el director del Museo de Ciencias Naturales, Esteban Manrique, que ha participado en este estudio
“Cuando hablamos de biodiversidad , nos referimos a la naturaleza, la que nos da todos los bienes y servicios que necesitamos para vivir. Lo que ocurre a la fauna y a la flora también nos afecta a nosotros directamente. No hay que olvidar que los alimentos vienen del campo, no del supermercado”
En estos momentos la mayor parte del calentamiento lo está absorviendo el hielo de los casquetes polares y de Groenlandia que a su vez refleja hasta un 80% de los rayos solares de nuevo al espacio. Pero cuando esta capa de hielo desaparezca los rayos solares serán absorvidos por el océano que aumentará su temperatura  , elevandose el nivel de las aguas, disminuyendo la vida y el efecto regulador que el mar ejerce sobre el clima de la Tierra
Ya he hablado en el Mentidero de James Lovelock(1919), el creador de la Hipótesis  de Gaia y aunque ya escribí sobre ella ,recordaré brevemente en que consiste. Según Lovelock  hay que considerar la Tierra como un único sistema fisiológico al que llamó Gaia en honor de la diosa griega de la Tierra. La Tierra y todos los seres vivos que la integramos contribuiríamos a autoregular las condiciones necesarias para mantener la vida en el planeta , la propia vida es la que fomentaría las condiciones para mantenerse a sí misma y eso se demuestra en la propia composición de nuestra atmósfera. Esta debería haber alcanzado su equilibrio químico como sucede en otros planetas sin vida, estando compuesta por un 99% de dióxido de carbono pero ,sin embargo, las proporciones son de un 78% de nitrógeno, un 21% de oxigeno y tan solo un 0,03% de dióxido de carbono porque es la propia vida la que se encarga de mantener estas proporciones necesarias para que se siga  desarrollando la existencia  
En su último libro “La Tierra se agota”,  Lovelock hace una precisa radiografía de la situación actual de la Tierra y de su evolución en un futuro próximo. Cuando lo lees sólo puede causar indignación que aún se quiera poner en duda el cambio climático, pero aunque no puedo resumir lo que dice en su libro en este artículo , al menos si quiero recoger algún dato que os ofrezca una visión del punto en el que nos encontramos. Lovelock apunta que la mejor forma de comprobar el calentamiento progresivo del planeta se halla en el aumento progresivo de la temperatura del océano y el incremento de su nivel. En 1980 la capa de hielo del Océano Ártico en el mes de septiembre, cuando tiene su menor extensión después del verano, abarcaba 10 millones de kilómetros cuadrados, en el año 2007 se había reducido a 4 millones de kilómetros cuadrados. El año pasado esta noticia fue comentada en los medios casi con entusiasmo porque eso iba a permitir que los barcos mercantes pudieran cruzar el Ártico en verano al desaparecer toda la masa helada hacia el 2015. Las previsiones de los organismos internacionales habían indicado que esto no iba a suceder hasta el año 2050
En la imágen de la NASA podemos ver en rojo los limites del hielo del Ártico en 1979 y en blanco la extensión de hielo en el año 2007. Había perdido ya un 20% del hielo, pero el calentamiento se ha acelerado aún más y se espera que entre 2015 y 2020 no haya hielo en verano. Además de los efectos sobre la fauna, afectará a la temperatura del oceáno y puede causar la desaparición del krill , base de la alimentación de numerosas especies marinas y también de las algas. Ambos son importantes para controlar el nivel  de dióxido de carbono en la atmósfera y su desaparición aumentará el efecto invernadero. 
No tenían en cuenta un factor muy importante, mucho más que la rapidez en el transporte de las mercancias. El hielo refleja al espacio el 80% de la luz del Sol por lo cual sirve de escudo para evitar un calentamiento excesivo, pero , sin embargo, el agua del mar apenas refleja el 20% de esa luz solar lo que significa que al desaparecer el hielo ese 80% extra de luz solar será absorvido por el océano y su efecto será el equivalente al 70%  del provocado por el dióxido de carbono. Este calentamiento de las aguas oceánicas ha provocado que la superficie yerma del océano, aquella en la que no se desarrolla la vida, haya aumentado en un 15% desde el año 2000, con la consiguiente disminución de las algas que participaban en el enfriamiento de la atmósfera mediante la captura del dióxido de carbono. Además, al aumentar la temperatura de las aguas superficiales provoca que estas aguas se mezclen menos con las aguas más profundas ricas en nutrientes ,lo que hace que se empobrezca más la vida en superficie.
Una de las fuentes de alimento principal de la vida marina, lo que podríamos considerar el pasto de las especies más grandes, son unos pequeños crustáceos llamados krill que se hallan en la base de la pirámide alimenticia. Pero además no sólo sirve de alimento a otras muchas especies sino que también contribuye a disminuir el efecto invernadero. El krill se alimenta de plancton en la superficie, pero al llegar la noche desciende a aguas más profundas para escaparse de sus depredadores, y en estos descensos expulsa en el agua el dióxido de carbono que ha capturado de la atmósfera mientras estaba en la superficie y se calcula que la cantidad de dióxido de carbono que el conjunto de estos pequeños seres  captura y deja retenido en el agua es el equivalente al producido por la emisión anula de 35 millones de coches. 
Este pequeño crustáceo, el krill, se halla en la base de la pirámide alimenticia de la fauna marina. Además juega un papel importante para controlar los niveles de dióxido de carbono, pues captura este gas de la atmósfera y lo libera en el agua donde queda retenido. Se ha calculado que retiene el equivalente a las emisiones de dióxido de carbono de 35 millones de coches durante un año. La desaparición del hielo puede causar su desaparición así como la de las algas de las que se alimentan, y con ellos la desaparición de muchas especies que dependen de ellos
Pero, según el Instituto Antártico Británico(BAS), desde los años setenta del siglo XX el número de krill ha descendido un 80% debido al incremento de la temperatura del mar, incremento que no hace sino aumentar aún más a medida que desaparece el hielo y el agua absorve más radiaciones solares como ya hemos visto, lo que a su vez causa la desaparición de las algas marinas que forman parte de la dieta del krill. La desaparición de este minúsculo ser supondrá la desaparición de otras muchas especies para las que constituye la base de su alimentación. Imaginad que es como si desapareciera la hierba de la que se alimenta nuestro ganado, ovejas, vacas y cabras y el resto de herbívoros, pero además también contribuirá a un aumento del dióxido de carbono en la atmósfera y , por lo tanto, a potenciar el calentamiento de la misma.
En las noticias científicas que llegan a los medios informativos nos suelen explicar modelos climáticos donde el incremento de temperatura se produce gradualmente y donde la reducción de las emisiones de dióxido de carbono conseguirán controlar y reducir los daños. Según Lovelock estos estudios parten de premisas falsas, porque estos cambios no se van a producir de forma gradual. Todo sistema tiene un punto donde se rompe la homeostásis, un termino que se utiliza para definir la capacidad de un organismo vivo para mantener un equilibrio constante de sus condiciones y nosotros estamos rompiendo ese equilibrio. Según la geología, la Tierra, a lo largo de su historia y de las diferentes etapas climáticas que ha atravesado, busca su regulación con bruscos cambios que suponen variaciones de temperatura de cinco grados centígrados no de forma progresiva sino de una sola vez, y esto es lo que habría provocado en el pasado edades de hielo o grandes puntas de calor que produjeron a su vez grandes extinciones. Lovelock compara a la Tierra con un granizado para que entendamos mejor este proceso: 
“Comparemos la Tierra con un granizado. La bebida permanece fría hasta que se derrite el último trozo de hielo, y hasta cierto punto eso es lo que sucede en la Tierra.Una gran parte del calentamiento global ha ido a parar al calentamiento de esa inmensa masa de agua, el océano y al derretimiento del hielo.Ésa puede ser una de las razones por las que no se ha calentado más , pero en cuanto se haya fundido el hielo y la mezcla de aguas oceánicas haya alcanzado un equilibrio dinámico, el calentamiento global avanzará aún más deprisa que antes.”



Esquema de la evolución de la población Mundial. Podemos comprobar como desde la época de Alejandro Magno, con una población estimada en 200 millones de seres humanos hasta la Revolución Industrial en el siglo XVIII el crecimiento fue gradual y poco acentuado. Hasta 1802 no se alcanzan los 1000 millones, pero a partir de entonces el crecimiento se ha disparado hasta este año de 2011 en el que se espera superar el umbral de los 7000 millones. Cuando hablamos del cambio climático no tenemos en cuenta el efecto que la sola existencia de este número de seres humanos tiene sobre el clima por la emisión del dióxido de carbono a través de la respiración  



Otro factor que nunca se menciona cuando hablamos de la reducción los gases de invernadero, es que nosotros somos los responsables, junto con el ganado y nuestras mascotas, del 23% de las emisiones de estos gases. Tened en cuenta que en 1802 la población de la Tierra  alcanzó los 1000 millones, pero desde entonces hasta ahora ha crecido a un ritmo imparable hasta llegar a rozar ya los 7000 millones y se estima que seremos 9000 millones en el 2050, si a ello le añadimos lo que emitimos por nuestras actividades de cultivar, recolectar y vender los alimentos necesarios para vivir obtenemos que el 50% de los gases de invernadero los producimos sólo por existir. Si según las previsiones, para evitar el cambio climático tendríamos que reducir un 60% las emisiones de gases de invernadero significa que aún eliminando más de la mitad de la producción industrial no lo conseguiríamos la reducción necesaria. Así lo explica Lovelock
“Si, sólo por el hecho de vivir con nuestras mascotas y ganado somos responsables de casi la mitad de las emisiones de dióxido de carbono no veo como puede lograrse una reducción del 60% por ciento sin una importante pérdida de vidas.Nos guste o no, nosotros somos el problema”
¿Cuál es la previsión para los próximos años? Yo esto recogiendo en este artículo las palabras de James Lovelock, pero él no se encuentra solo sino que tiene el apoyo de una amplia comunidad de investigadores que no se basan en teorías, sino en las mediciones que realizan en las regiones polares que, junto a los océanos, son los principales termómetros del clima en la Tierra, y según ellos  este puede ser el futuro que nos espera, un futuro que Lovelock ve casi inexorable:
“Primero se fundirá el hielo flotante y luego se erosionarán los casquetes polares de Groenlandia y la Antártida. Las consecuencias de estos cambios climáticos  serán el aumento del calor y una subida del nivel del mar en toda la Tierra, y entonces todos notaremos el cambio. En las zonas continentales las sequías se intensificarán y el calentamiento global terminará por aplastar la vida de las llanuras continentales donde vivimos la mayoría. Sólo algunas partes del mundo podrán salvarse de lo peor. Las regiones del norte de Canadá , Escandinavia y Siberia que no queden inundadas por la subida del océano seguirán siendo habitables , como también algunos oasis  en los continentes , fundamentalmente en las regiones montañosas donde siga lloviendo y nevando y , en particular en las naciones isleñas como Gran Bretaña, Japón, Tasmania y Nueva Zelanda. Se convertirán en los botes salvavidas de la humanidad”
RESUMEN DE “UNA VERDAD INCOMODA”, DOCUMENTAL SOBRE EL CALENTAMIENTO GLOBAL Y EL CAMBIO CLIMÁTICO
Según las estimaciones de Lovelock la Tierra resultante de este cambio climático podrá sostener a una población no superior a los 500 millones de habitantes. En estos momentos somos casi 7000 millones. Nos dice  que “Puede que pronto nos sintamos ricos con sólo una cuarta parte de lo que consumimos hoy”. No tengo capacidad ni conocimientos para saber si las predicciones de Lovelock y otros científicos que investigan el clima se cumplirán, pero creo que sólo con los hechos  que he desarrollado en el inicio de este artículo como el descenso de la vida marina, las cada vez peores cosechas causadas por las sequías, el deshielo progresivo y acelerado de los polos, el aumento de  la temperatura de las aguas oceánicas, la extinción del krill y de las algas marinas, la disminución de la superficie cultivable por la desertización, la disminución de las reservas de agua potable, la desaparición de los glaciares y el incremento de la población son todos signos evidente a mi parecer que no pueden se obviados por nuestro sentido común.
Gran parte de la población mundial se convertirá en refugiados climáticos, millones de personas querrán trasladarse a las reducidas zonas habitables y con seguridad  se producirán enfrentamientos armados por los cada vez más escasos recursos de un planeta que no podrá sostener ni a un 10% de la población mundial existente en estos momentos. ¿Exagerado? Ojalá sea así, y todo esto que he escrito no sea más que una sarta de errores de unos científicos catastrofistas, pero el sentido común me dice que eso no es así, que es la realidad que nos espera, una realidad que nadie está dispuesto a hacernos ver porque no tienen las soluciones para evitarla. En un próximo artículo ampliaré la visión del futuro de Lovelock y otros científicos del clima y como piensan que podría desarrollarse una sociedad humana sostenible en el nuevo marco en que evolucionará una humanidad más reducida que tendrá que aprender a convivir en un mundo mucho más pequeño que ahora.
“La Tierra se agota” es la última  obra de James Lovelock y en la que se basa el presente artículo, un resumen de los cambios que están afectando a la Tierra y cuyas consecuencias los gobiernos mundiales y las grandes empresas tratan de suavizar bien porque no son conscientes de lo que está sucediendo , bien porque no tienen la solución para evitar lo que anuncia Lovelock. Un mundo donde sólo podra sostenerse la vida de unos 500 millones de seres humanos , en un mundo donde ahora vivimos 7000 millones.
Para cerrar este artículo sólo quiero pediros que, aunque no estéis de acuerdo con esta tesis de Lovelock, aunque la creáis alarmista, no cerréis los ojos a la realidad  de lo que está sucediendo. A lo mejor aún hay tiempo, pero se acaba y más rápido de lo que pensamos y la realidad es demasiado testaruda para ignorarla, aunque quieran esconderla debajo de una alfombra .