PÁGINAS NEGRAS DE LA HISTORIA: LA MASACRE DE SAND CREEK

El Diccionario de la Lengua Española contiene  esta definición para la palabra masacre “Matanza de personas, por lo general indefensas, producida por ataque armado o causa parecida” y por desgracia es una palabra que ha tenido que ser utilizada a lo largo de la historia para nombrar algunos de los actos más oscuros y tristes  de la humanidad, explosiones de violencia, odio, intolerancia  y fanatismo  que han costado la vida de millones de personas cuya única culpa era pertenecer a un pueblo, a una raza o , simplemente, por hallarse en el lugar equivocado en el momento más inoportuno. En esta nueva serie de artículos dentro del Mentidero que he titulado como “Páginas negras de la historia” iré escribiendo sobre acontecimientos que muestran el lado más oscuro del ser humano aunque, en ocasiones, los intereses de las naciones que lo cometieron los hayan tratado de silenciar o, lo que es más grave, convirtiesen a sus responsables en héroes y a las víctimas en enemigos que merecían la muerte. Como escribía el filósofo francés Voltaire “Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo”, todo parece justificable en la guerra, incluso los actos más abyectos y atroces.
En Europa, no así en otros continentes menos afortunados, llevamos más de sesenta años de paz desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945, el más largo periodo de paz que nunca hemos conocido  con excepción del conflicto bélico que asoló la antigua Yugoslavia durante la década de los noventa del pasado siglo XX, y creo que precisamente por eso es conveniente traer a la memoria episodios históricos que nos recuerden el horror que se puede desatar en un momento determinado por personas de las que nadie sospecharía que fueran capaces de hacerlo en circunstancias normales. Las masacres son la violencia de la guerra llevada a su extremo más cruel e inhumano y cada una de ellas es una lección sobre la naturaleza del hombre que no podemos olvidar . Aunque hay relatos heroicos de los combates, aunque hay hazañas que son dignas de ser cantadas con un poema, la guerra es sucia y saca del espíritu del hombre monstruos que sería mejor no contemplar jamás. Os invito a que me acompañéis ahora a conocer la primera de estas páginas negras de la historia, la masacre de Sand Creek.

No me ha resultado sencillo encontrar un mapa donde apareciera con claridad la distribución de las principales tribus indias. Para la historia de hoy es sobre todo importante ver la situación de los Arapahoes y los Cheyennes, que a mediados del siglo XIX  se establecerían entre los estados de Wyoming y Colorado. Durante todo el siglo XIX la creciente presión demográfica de los blancos, que acudían a millares desde el este para establecerse como colonos en el oeste o atraídos por la Fiebre del Oro primero en California y después en Colorado , terminaría desplazando a las tribus que además veían como desaparecía su principal medio de vida, el búfalo (imagen procedente de http://paco-encuentros.blogspot.com ) 

Para ello tenemos que viajar al territorio de los actuales Estados Unidos . En 1607 el capitán Edward Wingfield fundaba Jamestown, el primer asentamiento inglés permanente en  América del Norte, que recibía ese nombre en honor del rey inglés Jacobo I o James I (1566-1625). Este pequeño asentamiento situado en la colonia de Virginia , a la que diera nombre en 1585 el navegante inglés Walter Raleigh(hacia 1554-1618) en honor de la llamada reina virgen, Isabel I (1533-1603), era el primer paso en un proceso de colonización que ya no se detendría . El 21 de noviembre de 1621 llegaba a las costas de la futura Norteamérica el “Mayflower” en el que viajaban 41 puritanos ingleses junto a sus familias y establecen una nueva colonia en la costa de Massachusetts fundando la población de Plymouth. Los asentamiento irían creciendo y aunque en un principio la convivencia con los indios es pacífica el aumento de la población de las colonias y su consiguiente expansión territorial haría inevitable que se produjeran los primeros conflictos que inaugurarían tres siglos  de enfrentamientos conocidos como las Guerras Indias , que no terminarían hasta 1890 con la Masacre de Wounded Knee . Siglos de enfrentamiento en la que los indios siempre fueron perdiendo territorios a manos de aquellos hombres blancos que nunca respetaban los tratados que firmaban y terminarían confinando a los indios supervivientes en pequeñas reservas donde aún hoy malviven los descendientes de  aquellas tribus.
Después de la  Guerra de Independencia  que enfrentó a las Trece Colonias norteamericanas contra el Imperio Británico entre 1775 y 1783 , en este último año se firmaría el Tratado de París por el que se reconocía la independencia de la nueva nación que adoptaría el nombre de Estados Unidos. En 1804 el gobernador del territorio de Indiana,William Henry Harrison (1773-1841), que luego se convertiría en el noveno presidente de los Estados Unidos en 1841 y también en el más efímero de su historia pues apenas estuvo un mes en el cargo antes de fallecer, firmaba un tratado con las tribus indias que vivían al este del Mississippi, como los Sauk y los Fox, por el cual cedían a perpetuidad aquellas tierras a los Estados Unidos a cambio de una compensación de poco más de dos mil dólares y con la promesa de recibir protección, provisiones y realizar negocios entre los colonos blancos y las tribus indias además de Ante el incremento de la población , que creció en más de cien mil personas entre 1812 y 1830 , el gobierno norteamericano anunció en 1828 a los indios que tenían que abandonar aquellas tierras y se firma  un nuevo tratado por el que los sauk vuelven a ceder más de cien mil kilómetros cuadrados de territorio.
El jefe indio de los Sauk , Halcón Negro o Black Hawk(1767-1838), había combatido en 1812 junto a los británicos contra los Estados Unidos, el enemigo común . En 1832 formaría las llamadas British Band, compuesta por quinientos guerreros y unos mil quinientos niños, mujeres y ancianos que no participaban en los combates . Finalmente sería derrotado en ese mismo año después de la batalla de la batalla de Wisconsin Heights el 21 de julio de 1836. Los últimos años de su vida los dedicó a buscar la reconciliación con los blancos y con otros jefes de tribu con los que estuvo enfrentado en otro tiempo. Diría en una reunión con los que había sido sus enemigos en el pasado “Le agrada al Gran Espíritu que yo esté aquí hoy. Yo he comido con mis amigos blancos. La Tierra es nuestra madre, nosotros estamos ahora sobre ella, con el Gran Espíritu sobre nosotros. Espero que todos seamos amigos . Hace pocos inviernos yo estaba luchando contra ti, y tal vez me  equivoqué, pero eso es pasado, está enterrado, olvidemoslo” (imagen procedente de http://en.wikipedia.org )

Uno de los jefes sauk, Halcón Negro o Black Hawk(1767-1838), no aceptaría este tratado y comenzaría un enfrentamiento contra el gobierno de Estados Unidos que comenzó con la batalla de Stillmann´s Run el 14 de mayo de 1832 con la sorprendente victoria de los indios, aunque apenas hubo once muertes en el transcurso de la batalla, pero este número sería exagerado por la presa americana que hablaría de hasta dos mil bajas entre los soldados blancos. En realidad , la superioridad norteamericana era abrumadora y frente a unos mil guerreros indios se encontraban nueve mil milicianos de Illinois y mil quinientos soldados del ejército regular. Apenas unos meses después, el 21 de julio de 1832, los  hombres de Halcón Negro serían derrotados en la Batalla de Wisconsin Heights que daba por concluida la guerra con la victoria norteamericana, que apenas sufrieron unas sesenta bajas durante todo el conflicto por más de seiscientos entre las tribus indias Sauk y Fox principalmente, es decir, más del cincuenta por ciento de sus guerreros. Os he hablado de esta guerra conocida como la Guerra de Halcón Negro por el líder de la alianza de tribus que se enfrentaron al gobierno norteamericano para que viéseis la desigualdad de fuerzas entre los contendientes. Las tribus indias nunca tuvieron una sola posibilidad de victoria .
Ya en la década de los cuarenta dos grandes rutas se abren hacia el oeste, la Ruta de Oregón y la Ruta de Californiael número de colonos no cesaba de crecer. Si en el año 1842 pasaban por el fuerte Laramie ,que había sido construido junto a la confluencia de los ríos Laramie y Platte Norte en el territorio del actual estado de Wyoming , doscientos colonos se dirigían hacia el oeste, un año después su número se había incrementado hasta los mil, cuatro mil en 1844 y cinco mil en 1845. Pero lo peor estaba por llegar, porque en 1848 se descubría oro en California. Miles de hombres afectados por lo que se llamaría la Fiebre del Oro marcharían hacia el oeste. Los más afortunados fueron aquellos que vivían cerca de la zona, los que serían conocidos como “forty-eighters” o “los del 48”, que eran principalmente los habitantes de San Francisco, a los que se unirían los hawaianos , mexicanos , chilenos y peruanos, ya que sus rutas en barco eran más cortas , y también un importante contingente de americanos procedentes de Oregón. Estos primeros buscadores de oro , a los que los mexicanos llamaban gambusinos, podían llegar a ganar en medio año de trabajo lo mismo que un obrero en seis años, o , con suerte, conseguirlo en un sólo día con el hallazgo de una buena pepita. Pero los grupos más numerosos llegarían en 1849, por lo que fueron llamados “forty-niners”, “los del 49” con miles de norteamericanos pero también más hawaianos a los que se unieron australianos y neozelandés, europeos en menor número y muchos asiáticos, sobre todo chinos. Para haceros una idea del crecimiento descontrolado, durante un solo año San Francisco pasó de una población de unos 1000 habitantes en 1848 hasta los 25.000 a finales de 1849 y en 1852, cuando terminaba la fiebre del oro, alcanzaba los 50.000 habitantes. Mientras que en toda California, en 1849, llegaron unos 100.000 hombres , de los que unos 40.000 procedían de fuera de Estados Unidos y a mediados de la década de los cincuenta este número superaría los 300.000.

Mapa con las dos grandes rutas hacia el Oeste, la Ruta de Oregón que llegaba hasta Fort Vancouver(señalada toda en rojo) y la Ruta de California que se extendía hasta Sacramento y San Francisco. Como vemos en el mapa las dos rutas pasaban por Fort Laramie, situado en el territorio del actual estado de Wyoming , construido en la década de los años treinta del siglo XIX para proteger la ruta y que en 1851 se convertiría en el lugar donde se celebraría el Tratado que reunió a más tribus indias en la historia, el Tratado de Laramie. La primera caravana que recorrió la Senda de Oregón lo hizo en 1842 y estaba formada por 125 pioneros . Tan sólo un año después se formo una gran caravana  con más de mil colonos que tardaron cinco meses en atravesar los actuales estados de Missouri, Kansas, Nebraska, Wyoming,Idaho y Oregón. En el siguiente cuarto de siglo recorrerían la Senda de Oregón medio millón de colonos, de los que unos treinta mil morirían por el camino sin llegar a la meta en Oregón. En cuanto a la Senda de California  la primera caravana en recorrerla lo hizo en 1841 formada por 34 personas . Desde entonces hasta 1860 sería recorrida por más de 250.000 colonos  y unos cinco mil encontrarían en ella la muerte. A partir de la década de los sesenta el ferrocarril haría que estas Sendas dejaran de ser usadas masivamente . Casi un millón de personas penetraron por ellas en el Oeste  y no es difícil imaginar lo que sintieron las tribus indias que estaban allí asentadas ante aquella avalancha de colonos que les iban desplazando y acabando con su principal fuente de alimento, el búfalo (imagen procedente de http://www.lib.utexas.edu ) 

Para los indios esto fue un desastre. Las tribus que vivían en California  , que antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI se estima que la población podía oscilar entre los 300.000 y los 700.000 , a raíz de la fundación de las misiones por franciscanos y dominicos murieron unos 150.000 como consecuencia principalmente de enfermedades, pero el inicio de la Fiebre del Oro significaría también el comienzo de una política de exterminio impulsada por el primer gobernador californiano Peter H. Burnett(1807-1895), que lo sería entre 1849 y 1851 y que en un discurso pronunciado en 1851 prometía que “proseguiría la guerra de exterminio interracial hasta que se extinga la raza india“. En cuanto a los indios de las Grandes Llanuras del centro de Estados Unidos veían como millares de nuevos colonos atravesaban cada año sus tierras y cada vez en mayor número.  Aunque las tribus rara vez atacaban a los colonos comenzaron a construirse fuertes para protegerles colonos  y la tensión se incrementó. Finalmente, en 1851 el gobierno norteamericano se decidió a negociar con las tribus de las Grandes Llanuras un tratado que pusiera fin a esta situación , el que sería conocido como Tratado de Laramie, que lleva el nombre del fuerte que os decía antes, el primer en construirse en aquella zona, Fuerte Laramie.
A la negociación del Tratado acudieron más de diez mil indios pertenecientes a muchas tribus, algunas de ellas enfrentadas entre si, y donde estaban entre otras los sioux, cheyennes, arapahoes o los crow. El representante del gobierno era el antiguo trampero y explorador Thomas Fitzpatrick(1799-1854), también conocido como Broken Hand (mano rota). En el artículo uno del Tratado de Laramie se establecía que  “Las antedichas naciones, partes de este tratado, habiéndose reunido para el propósito de establecer y confirmar las relaciones amistosas entre ellas mismas, acuerdan y pactan de abstenerse en el futuro de toda hostilidad cualquiera que sea entre ellas mismas, mantener la buena fe y amistad en todas sus relaciones, y hacer una efectiva y duradera paz.”  El gobierno norteamericano se reservaba  el derecho a establecer fuertes en el territorio indio cuando lo considerase necesario y el de recibir indemnizaciones por parte de las tribus indias si el Tratado era roto. A cambio las tribus indias recibirían anualmente y por espacio de diez años la cantidad de cincuenta mil dólares en alimentos , ropa , animales domésticos y otras mercancías además de recibir la garantía de protección por parte del ejército norteamericano.

En esta acuarela nos podemos hacer una idea de como debía estar la llanura que rodeaba Fort Laramie en aquel año de 1851, cuando estaba rodeado por más de diez mil indios procedentes de las diferentes naciones indias , con el objetivo de establecer un tratado que garantizase la paz entre las tribus y el hombre blanco en un momento en el que decenas de miles de colonos seguían las Sendas de Oregón y California hacia el oeste invadiendo los territorios indios . Como sucedería con la mayoría de tratados firmados por los indios no pasarían casi ni dos años antes de que los problemas comenzaran de nuevo y las concesiones que habían hecho en este Tratado ya no fueran suficientes . Después de cada Tratado disminuían sus territorios y sus posibilidades de sobrevivir como cultura. Uno de los grandes jefes indios , el sioux Tatanka Yotanka más conocido como Toro Sentado(1837-1890), expresaba así la perplejidad que causaba en los indios los intentos de los hombres blancos por comprarles una tierra que era suya ” Si el gran Espíritu hubiera deseado que yo fuera un hombre blanco me habría hecho blanco… ¿Es un agravio amar a mi pueblo? ¿Soy malvado porque mi piel es roja? ¿Porque soy un sioux? Dios me hizo un indio.” “El Gran Espíritu nos dio esta tierra y aquí estamos en casa. No quiero que roben a mi pueblo… quiero que todos sepan que estoy en contra de cualquier venta de nuestra tierra“.(imagen procedente de http://naturaleza-asombrosa.info )
Sin embargo, este Tratado fue violado apenas dos años después , en 1853, cuando en un conflicto entre indios y colonos fueron asesinados tres indios y un año después se produjo la Masacre de Grattan , en la que murieron 86 indios. La paz así era imposible y terminaría en una guerra en 1866, conocida como la Guerra de Nube Roja,  que se prolongaría durante dos años hasta la firma de un nuevo Tratado de Laramie en 1868. Pero el episodio que os quiero contar hoy sucedió antes . En 1861 comenzaba la Guerra de Secesión que enfrentaba a los estados Confederados del Sur, partidarios de la esclavitud,  contra los unionistas del Norte, que defendían la abolición de la esclavitud,  y la presión militar sobre los territorios indios bajo su intensidad, pero no así la de los colonos y, sobre todo, la de los buscadores de oro que en 1861 se dirigen a Colorado, territorio de las tribus cheyenne y arapahoe y que desde 1859 vivía su particular fiebre del oro. Pero antes de seguir vamos a conocer a estos dos pueblos indios , firmes aliados entre ellos y que se enfrentarían al gobierno entre 1861 y 1864 en la denominada guerra cheyenne-arapahoe.
Los arapahoes , nombre que podría proceder de un termino en lengua crow “alappahó” , que significa “gente con muchos tatuajes” , aunque ellos se daban a sí mismos el nombre de “inu-na ina” “nuestro pueblo”. No se sabe en que momento se asentaron en los territorios de Colorado y Wyoming en los que estaban establecidos a mediados del siglo XIX , aunque se cree que proceden de la frontera con Canadá y el norte de Minnesotta . Su vida era nómada, siguiendo a las manadas de bisontes de las que dependían para su supervivencia. Vivían en la tradicional tienda india, los tipis, que eran fáciles de montar y desmontar lo que les permitía formar sus poblados y abandonarlos con gran rapidez . Eran aliados de los cheyenne, que se extendían por diferentes partes del territorio comprendido dentro de las Grandes Llanuras , desde Colorado hasta Dakota del Sur y hoy en día la capital del estado de Wyoming se llama precisamente Cheyenne. La primera vez que entraron en contacto con los europeos fue en el siglo XVII , cerca de los Grandes Lagos y del lugar donde hoy se encuentra Chicago. También visitarían un pueblo cheyenne la famosa expedición dirigida por  Meriweather Lewis(1774-1809) y William Clark(1770-1838) entre 1804 y 1806 para explorar los territorios del oeste y llegar a la costa del Pacífico.

Mapa con los territorios ocupados por las diferentes tribus después de la firma del Tratado de Laramie de 1851 que aún se vería más reducida después del Tratado de 1868. Un jefe cherokee llamado Tsi´yu-Gunsiniti  ya se daba cuenta en la segunda mitad del siglo XVIII donde les conducirían los sucesivos tratados firmados por el hombre blanco  “Naciones indias enteras han fundido como bolas de nieve bajo el sol antes el empuje del hombre blanco. Apenas si dejan grabados nuestros nombres tras la destrucción. ¿Dónde están los Delawares? Su grandeza anterior es hoy apenas una sombra. Esperábamos que los hombres blancos no estuvieran deseosos de llegar más allá de las montañas. Ahora esa esperanza se ha ido. Las han atravesado, y se ha establecido en nuestra tierra Tsalagi (Cherokee). Desean consagrar la usurpación firmando un tratado. Si lo consiguen, ese misma ambición les llevará a una y otra vez a apoderarse de más tierra. Propondrán nuevas cesiones y, finalmente el país Tsalagi (Cherokees) entero pasará a sus manos. Los que quedemos de esta gente -antaño grandes y formidables- seremos obligados a buscar refugio en algún lejano desierto. Pero por poco tiempo, justo el imprescindible hasta que sus banderas se pongan de nuevo en movimiento. Cuando ya no podamos retroceder más, proclamarán la extinción de los miserables Cherokees. ¿Debemos asumir el riesgo y aceptar las consecuencias, someternos y aceptar la pérdida de nuestras tierras? Quizás eso esté bien para quienes sean demasiado viejos para cazar o luchar. En cuanto a mí, cuento con guerreros jóvenes que me respaldan. Nosotros defenderemos nuestra tierra” (imagen procedente de http://redcloudsioux.webs.com)

 

La presión de otras tribus indias les había conducido hasta Colorado cuando en 1851 se firmaba el Tratado de Laramie y se les concedían a los cheyennes y arapahoes un territorio que abarcaría el sudeste de Wyoming, suroeste de Nebraska , la parte oriental de Colorado y también partes del oeste de Kansas . Pero la fiebre del oro y la llegada masiva de buscadores de oro  y colonos que no respetaban los acuerdos firmados y ocupaban los territorios de cheyennes y arapahoes causarían las protestas de las tribus indias por la ocupación de los territorios que les habían sido concedidos por el Tratado de Laramie . Se firmaría un nuevo tratado  en febrero de 1861 y conocido como el Tratado de Fort Wise , por el que los indios volvían a ceder tierras y su territorio queda reducido a la parte oriental del actual estado de Colorado. No todos los indios aceptaron este tratado y muchos siguieron cazando en sus territorios tradicionales, ya que en la tierra que les había quedado no había suficiente para mantener a las tribus. Para los blancos esto era considerado un delito y acusaron a los indios de robar ganado y matar bisontes que pertenecían a los colonos. En lo periódicos de la época se podían ver artículos en los que se pedía “el exterminio de los demonios rojos”  y animaba a los ciudadanos a “tomarse unos meses de vacaciones para dedicar ese tiempo a exterminar a los indios” como nos lo cuenta el escritor español Jesús Hernández en su libro “Las cincuenta grandes masacres de la historia”
Al estallar la Guerra de Secesión en Colorado se formó un cuerpo de voluntarios llamado Voluntarios de Colorado, hay que reconocer que no fueron muy originales con el nombre. El Primer Regimiento de Voluntarios de Colorado estaba dirigido por un hombre que será protagonista en este relato, un pastor metodista llamado John Chivington(1821-1894). Natural de la localidad de Lebanon, en el actual estado de Ohio, en 1844 se convirtió en ministro de la Iglesia Metodista . Después de ocupar diferentes misiones metodistas en 1848 se establecía en Chicago . En 1849 viaja a Missouri donde realizaría numerosos viajes para evangelizar a las tribus indias al tiempo que mandaba construir nuevas parroquias . En 1853 se encuentra en Kansas, donde predica con fuerza a favor de la abolición de la esclavitud lo que hace que su vida se encuentre en peligro por las amenazas de los esclavistas hasta que sus superiores deciden trasladarle en 1856 al estado de Nebraska para alejarle del peligro que encerraban estas amenazas. En Nebraska se establece con su familia  en la parroquia de Omaha y  permanecerá allí hasta 1860 cuando de nuevo es trasladado a la ciudad de Denver, en el estado de Colorado, el territorio de los cheyenne y arapahoes.

Fotografía de John Chivington, el pastor metodista que iba a dirigir la masacre de Sand Creek no se si por odio a los indios o por sus ambiciones políticas o por ambas cosas a la vez. Se hizo eco de los artículos de la prensa de Denver contra los indios , en los que  se llamaba a expulsarlos y a exterminarlos .Según las declaraciones de testigos que presenciaron el ataque Chivington exclamó “¡Vamos, estoy ansioso de nadar en sangre!” (imagen procedente de http://www.kclonewolf.com )
Cuando comienza la Guerra de Secesión Chivington se presenta voluntario para formar parte de los Voluntarios de Colorado . En 1862 los Voluntarios , que pertenecían al bando unionista, obtuvieron una decisiva victoria sobre las tropas confederadas en la batalla de Glorietta Pass en Nuevo México que se libraría entre el 26 y el 28 de marzo de ese año. Después de la victoria Chivington, convertido ya en mayor, regresa a Denver al frente del Primer Regimiento de Voluntarios de el Colorado convertido en un héroe militar y comienza a hablarse de que puede presentarse como candidato al Congreso de los Estados Unidos. Quizás fue su deseo de ganar aún más popularidad lo que empujó a Chivington a ponerse al frente de la campaña de los diarios de Denver contra los indios, con aquellos llamamientos a su exterminio o , al menos, que sufrieran un duro castigo. Sin mediar ninguna declaración de guerra , en abril de 1864 el ejercito unionista realizó varios ataques contra campamentos cheyennes. El 16 de mayo una partida del ejército encontró fuera de su territorio a un grupo de cheyennes cazando bisontes, y aunque los indios se acercaron a los soldados con la mano levantada en señal de paz los soldados abrieron fuego contra ellos.
Uno de los principales líderes de los cheyennes era Black Kettle(1803-1868), que podríamos traducir como  Tetera Negra, partidario de establecer negociaciones con los blancos porque sabía que en el enfrentamiento armado su pueblo llevaría las de perder, pero la linea dura de los cheyenne no estaban conformes y preferían luchar. En julio un grupo de cheyennes y arapahoes asesinaron a una familia de colonos, lo que no hizo sino empeorar la situación. En agosto Chivington escribía indignado exaltando a la opinión publica contra los indios “Los cheyennes serán severamente castigados, o completamente eliminados, antes de que se queden callados para siempre. Yo digo que si algunos de ellos son sorprendidos fuera de su área, lo único que se puede hacer  con ellos es matarlos”. Mientras, el gobernador del territorio del Colorado, John Evans(1814-1897) , creía que los jefes indios buscaban entrar en guerra aunque el ataque no había sido ordenado por ellos. Evans consigue la autorización para organizar un regimiento de caballería al frente del cual pone a Chivington.

El pacifista jefe de los cheyenne Black Kettle, sobre estas lineas,  que  pensaba que el poder militar del ejército americano y el número abrumador de colonos que llegaban cada año no se podían detener por la fuerza de las armas, y estaba en lo cierto. Los indios nunca fueron tan numerosos como para esperar derrotar al ejercito norteamericano más que en batallas aisladas, pero la guerra estaba perdida antes de empezar. Pero es sencillo entender que muchos miembros de su tribu no estuvieran conforme con esta política pacifista mientras veían como año tras año su territorio iba quedando reducido y los tratados firmados se incumplían. Sólo querían lo mismo que decía este jefe indio, Hinmahtoo-Yahlahket, de la tribu Nez Percé  “ Déjenme ser un hombre libre. Libre para viajar o quedarme, para trabajar, para comerciar donde escoja, libre para elegir a mis propios maestros, para seguir la religión de mis padres, libre para pensar, hablar y actuar por mí mismo”. (imagen procedente de http://punk-destroy.blogspot.com )
Black Kettle y los demás jefes indios tienden la mano al gobernador para negociar, ya que sabían que si no lo hacían el resultado podía ser trágico para ellos. El propio Black Kettle estaba convencido que la paz era la única oportunidad para la supervivencia de su pueblo donde los hombres para luchar eran pocos y la mayor parte de la tribu estaba formada por mujeres y niños. De esta forma negociaron con el gobernador en septiembre de 1864 , contra el parecer de Chivington que  proclamaba que “Es simplemente imposible para los indios obedecer o entender cualquier tratado . Señores estoy completamente satisfecho con la idea de que matarlos es la única forma en que tendremos paz y tranquilidad en Colorado” Y no contento con estas palabras , añadía “Hay que matar y cortarles la cabellera a todos, pequeños y grandes” Este lenguaje no aparecía en los western que describían las guerras indias en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, donde el hombre blanco era la víctima y el indio el agresor.  Pero a pesar de la oposición de Chivington el gobernador Evans y Black Kettle llegaron a un acuerdo en Fort Lyon  en septiembre de 1864, por el que se concedía a los cheyenne un territorio a orillas del río Sand Creek y se le aseguró que estaría bajo la protección del ejército, dándole incluso una bandera de Estados Unidos con otra blanca bajo ella por si por error eran atacados.
Allí se asentaron los cheyenne en noviembre de 1864, preparándose para pasar el invierno. Black Kettle tenía a su cargo a ochocientas personas, la mayoría de ellas mujeres, niños y ancianos , pues los hombres más fuertes y jóvenes, unos sesenta, habían partido para la caza del bisonte y otros se habían separado del grupo porque no estaban de acuerdo con el tratado. Chivington ya había proclamado sus intenciones en un sermón en la iglesia que dirigía “Voy a matar indios y creo que es justo y honorable usar de todos los medios que Dios ha puesto a nuestro alcance para matar indios”. Cuantas veces se utiliza el nombre de Dios como coartada para las acciones más impías del ser humano. Sabía que al terminar el año su regimiento de caballería podría ser disuelto, por lo que si quería llevarse la gloria de acabar con lo que él pensaba que era la amenaza india , tenía que actuar ahora. De esta forma, al frente de setecientos hombres, se dirigió la noche del 28 de noviembre al campamento de Sand Creek , llegando con las primeras luces del amanecer. Podemos imaginarnos la escena, un campamento habitado por mujeres, niños y ancianos que comienza a despertar al nuevo día , confiados en la promesa del gobernador y  con la bandera blanca ondeando junto al tipi de Black Kettle .

File:Portrait of Black Kettle or Moke-Tao-To? and Delegation Of Cheyenne and Arapaho Chiefs 28 SEP 1864.jpg
Fotografía de la Delegación de jefes Cheyenne y Arapahoes que se reunió con el gobernador John Evans el 28 de septiembre de 1864 para firmar un nuevo Tratado . En la primera fila, sentado y el segundo por la izquierda podría ser Black Kettle , aunque no está confirmado en las páginas que he consultado, en todo caso todos ellos fueron a esa reunión. Apenas tres meses después se produciría la Masacre de Sand Creek, demostrando el valor que tenía la palabra del hombre blanco (imagen procedente de http://en.wikipedia.org )

 

Cuando contempló el campamento indefenso Chivington exclamó “¡Vamos, estoy ansioso de nadar en sangre!” y ordenó el ataque, aunque  dos oficiales , el capitán Silas Soule y el teniente Joseph Cramer se negaron a cumplir la orden . Los cheyennes vieron como se abalanzaban sobre ellos la caballería dirigida por Chivington pero hasta el último momento no pudieron creer que estuvieran siendo atacados y el propio Black Kettle trataba de calmar a los suyos diciéndoles “No tengáis miedo, el campamento está bajo la protección del gobierno  y no hay peligro” Pero la bandera blanca no les salvaría del furor asesino de Chivington . Uno de los testigos de lo que sucedió, John S. Smith, declararía en la investigación que se abrió por el Congreso de los Estados Unidos sobre lo que allí había pasado “Vi los cuerpos tendidos, cortados en pedazos, las peores mutilaciones que nunca hasta entonces había visto; mujeres descuartizadas , las cabelleras arrancadas, los cerebros al descubierto. Todos yacían allí , desde niños de pecho hasta guerreros” El escritor Stan Hoig añade en un libro dedicado a esta masacre  “Dedos y orejas fueron cortados para quedarse con la bisutería que llevaban. El cuerpo del jefe indio White Antelope  yacía en la cama . Además de cortarle la cabellera los soldados le cortaron la nariz, las orejas, y los testículos que luego usaron como bolsa para el tabaco”
Black Kettle pudo escapar y ponerse a salvo pero lo que quedaba a sus espaldas era desolador. Otro testimonio citado por Jesús Hernández  en “Las 50 grandes masacres de la historia” lo describía así “Juzgaría que habían entre cuatrocientos y quinientos indios muertos . A casi todos los hombres , mujeres y niños les habían cortado las cabelleras. Yo vi a una mujer cuyas partes privadas habían sido mutiladas” y otro testigo añadía que había visto  a “una india embarazada , con el vientre abierto de arriba abajo y el feto a su lado” Al contrario de lo que nos ha hecho creer el cine, la práctica de cortar las cabelleras fue obra de los blancos que luego los indios imitaron. En realidad aún hoy se desconoce el número real de víctimas de aquella masacre que oscila entre las ciento cincuenta y las doscientas según la mayoría de  historiadores , de los que unos cincuenta serían hombres y el resto niños y mujeres . Fuera el número que fuese  se debió sentir como  un héroe cuando leía noticias como esta “Los cueros cabelludos de los cheyennes están cayendo aquí como si fueran los sapos sobre Egipto. Todo el mundo tiene uno y están ansioso de obtener otro para mandar al Este como regalo de Navidad”. Si,  la población de Denver le consideraba un héroe e incluso organizaron un desfile en su honor. Chivington estaría viendo franco el camino hacia el Congreso .

BREVE VÍDEO SOBRE EL ATAQUE A SAND CREEK  

Es un vídeo de cinco minutos y en inglés, porque no encontré nada en castellano, pero creo que recrea bien como debió suceder la masacre de Sand Creek

Pero los testigos de lo que allí había pasado comenzaron a hablar y a describir las circunstancias del ataque sobre un campamento indefenso, que no estaba preparado para ser atacado y donde la mayor parte de sus habitantes eran mujeres, niños y ancianos , lo que hizo que lo que antes eran elogios se volvieran condenas y comentarios de horror ante la imagen de los soldados del ejército americano matando niños y mujeres. El general Joseph Holt(1807-1894), fiscal jefe del ejército de Estados Unidos, diría que se trataba de “una matanza cobarde y a sangre fría, suficiente para cubrir a sus perpetradores de imborrable deshonor, y el rostro de todo norteamericano de vergüenza en indignación” Chivington se defendió declarando que en el campamento había al menos quinientos indios armados, pero sus cuerpos no estaban por ninguna parte. Llegó a ordenar el arresto de aquellos que fueron testigos de la matanza y la contaban en los periódicos pero ya no podía evitar que se abriera una investigación sobre lo que había sucedido allí. Gracias a contar con poderosas e influyentes amistades  y también al asesinato de uno de los testigos principales de un tiro por la espalda, Chivington no fue condenado y salió libre, aunque su carrera política estaba acabada y nunca pudo recuperarla.
Chivington moriría en 1892 mientras trabajaba como policía por las calles de Denver , mientras que Black Kettle siguió luchando por la paz entre los cheyennes y los hombres blancos, aunque la mayoría de los miembros de su tribu ya no querían oír hablar de paz y formaron una alianza con los comanches y los kiowa e iniciaron una guerra contra el ejército americano. Black Kettle diría sobre aquella época  que “A pesar del mal que se me hizo , vivo esperanzado. No tengo dos corazones. Una vez pensé que  yo era el único hombre que perseveraba para ser amigo del hombre blanco, pero desde que ellos vinieron y destruyeron nuestros campamentos, los caballos y todo lo demás, es difícil para mi creer de nuevo al hombre blanco” Su influencia entre los cheyennes fue menguando. Parece ser que su campamento era utilizado por las partidas de cheyennes que atacaban a los soldados , conocidos como Dog Soldiers, que  dejaban allí a los prisioneros blancos y también se aprovisionaban de alimentos. Como represalia el general Philip Sheridan(1831-1888) inició una campaña de castigo cuyo objetivo sería atacar los campamentos de invierno de los cheyenne. El amanecer del 27 de noviembre de 1867, casi tres años después de la masacre de Sand Creek, el ejército dirigido por el oficial George Armstrong Custer atacó el campamento de Blak Kettle en la llamada batalla de Washita River, que no fue sino otra matanza donde más de cien indios murieron, entre ellos Black Kettle y su esposa , asesinados mientras trataban de cruzar el río y huir.

MASACRE DE WASHITA RIVER EN LA PELÍCULA “PEQUEÑO GRAN HOMBRE “

Tampoco encontré un vídeo en castellano pero creo que las escenas ya nos sirven para recrear la masacre de Washita River donde encontraría la muerte Black Kettle. Pertenece a la película Pequeño Gran Hombre del año 1970 y dirigida por Arthur Penn

Aquí termina esta historia, aunque no la de las guerras indias, que aún tendría otros episodios sangrientos donde los indios , cada vez menos y con menos territorio, estaban condenados a la derrota y a ser recluidos en las reservas donde aún hoy siguen viviendo, en muchos casos en condiciones muy malas y con su cultura destrozada. Volveré más adelante sobre su historia, para conocer otros episodios de las Guerras Indias, pero si algo no falta en la historia de la humanidad son episodios negros como el que hemos visto hoy y que creo que es bueno conocer para estar alerta porque siempre encontraremos hombres como John Chivington, que no les importará derramar la sangre de inocentes si con ello pueden cumplir sus ambiciones aunque, por fortuna, también habrá siempre hombres como Black Kettle que tenderán la mano para conseguir la paz .