GRANDES EXPLORADORES: JOHN FRANKLIN EN BUSCA DEL PASO DEL NOROESTE(TERCERA PARTE)

En nuestro recorrido por la historia del Paso de Noroeste por fin ha llegado el momento de que entre en escena  nuestro protagonista, el que da el nombre al título de este articulo, el navegante inglés John Franklin. Había nacido en 1786 en Spilsby en una familia formada por un total de doce hermanos. Desde pequeño había sentido la atracción del mar aunque tuvo que enfrentarse a la oposición de su padre, que era un próspero comerciante, pero finalmente logró vencer la oposición de su padre que le autorizó con 14 años a enrolarse en la Royal Navy a bordo del HMS Pholypehmus. HMS eran las siglas de His o Her Majesty Ship, el buque de su majestad, e iba delante del nombre de todos los navíos de la Armada británica. Participa con 16 años en la primer batalla de Copenhague, donde la flota británica derrotó a la flota combinada de Dinamarca y Noruega y donde alcanzaría la fama el almirante Horatio Nelson(1758-1805), pues su decidida acción al dirigirse contra la flota enemiga desobedeciendo las órdenes de retirada, dieron la victoria a los británicos.
Después de este bautizo de fuego viajaría a bordo del HMS Investigator bajo las órdenes de su tío, el capitán Matthew Flinders(1774-1814), circunnavegando Australia. Sería Matthew Flinders con la publicación de su obra “Un viaje a Terra Australis” el que popularizaría el nombre de Australia para aquellas tierras. De regreso a Europa participará a bordo del HMS Bellorophon en una de las batallas navales más decisivas de las Guerras Napoleónicas, la batalla de Trafalgar el 21 de octubre de 1805, donde la flota británica derrotó a la flota combinada francesa y española frente a la ciudad de Cádiz, encontrado la muerte Horatio Nelson durante el combate. Y en 1815 encontramos de nuevo a Franklin en combate, en esta ocasión en el marco de la guerra que enfrentaba a Estados Unidos e Inglaterra desde 1812. Participa en la batalla de Nueva Orleans en la que una flota de 50 naves inglesas asaltó la ciudad norteamericana que logró rechazar el ataque , obteniendo los norteamericanos una victoria decisiva en la guerra  que terminaría con la retirada y derrota inglesa.

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El almirante sir John Franklin se convirtió quizás en el más celebre de los exploradores del Paso del Noroeste debido al drama que rodeo su viaje de exploración y sobre todo a la lucha que mantuvo su segunda esposa Jane Griffin, de casada lady Jane Franklin, primero por tratar de rescatarlo y luego para reivindicar su memoria. Sus dos esposas fueron mujeres bellas , de gran personalidad e inteligencia, aunque él no era un hombre muy atractivo ni tampoco sobresalía en las reuniones sociales. Así lo describe el escritor español Javier Reverte “No era guapo, ni atlético, sino más bien grueso , y a causa de su timidez y de sus escasas cualidades retóricas , brillaba poco en sociedad
Así llegamos al año 1818 cuando Franklin toma parte en la primera de sus exploraciones árticas . Fue en al expedición al mando del capitán escocés David Buchan(1780-1838) y a bordo de dos buques balleneros reforzados para resistir el hielo , uno de ellos, el Dorotea, está gobernado por el propio Buchan , mientras que al frente de la otra nave se encuentra John Franklin, en esos momentos todavía un teniente de la Armada. La expedición, como ya vimos en el artículo de ayer, se dirigió hacia la isla de Spitsbergen al norte de Noruega, descubierta en 1596 por otro explorador en busca el otro Paso, el del Noreste, el holandés Willem Barents(1550-1597) , para dirigirse luego más al norte para superar la barrera de hielo que el secretario del almirantazgo, John  Barrow, suponía que ocultaba el mar más cálido que se hallaría en el Polo Norte y que podría ser atravesado facilmente. Pero cuando Buchan y Franklin superaron Spitsbergen y trataron de seguir rumbo norte se vieron empujados por enormes placas de hielo que atraparon a los dos barcos y los movió durante tres días en dirección sur y después de ser azotados por una gran tormenta tuvieron la fortuna de poder regresar a Spitsbergen . Tomaron la decisión de volver a Inglaterra en octubre de 1818, después de fracasar la misión.
Sin embargo, Franklin no se vio perjudicado por este fracaso , muy al contrario, salió reforzado su prestigio gracias a su sentido de la disciplina durante el viaje, por lo que Barrow le confió al año siguiente una nueva misión, la de cartografiar las costas árticas para asegurar el dominio de las mismas por parte de Inglaterra adelantándose al resto de potencias colonizadoras, sobre todo a Rusia y Estados Unidos. La misión de Franklin era recorrer por tierra la costa Ártica de Canadá , cartografiándola y , si era posible, encontrarse con la expedición dirigida por William Edward Parry(1790-1855) que trataba de hallar el Paso del Noroeste a través del Estrecho de Lancaster. Franklin no tenía experiencia en la exploración terrestre ni en la navegación por ríos, ambas necesarias en la misión que se le había encomendado, pero aún así Franklin  se sentía optimista sobre los resultados de su misión. En mayo de 1819 zarpaba de Londres  y en agosto entraba en la Bahía de Hudson junto a los veinte hombres que le acompañan. En aquel territorio se hallaban dispersas unas pocas factorías de dos empresas británicas, la Hudson Company y la North West, que desde el siglo XVII tenían licencia de la Corona británica para explorar y comerciar en aquellos territorios. Franklin se dirigió a una de estas factorías próxima a la Bahía de Hudson para abastecerse de víveres e iniciar su recorrido hacia la costa Ártica.

Aunque el mapa está en inglés es el mejor que he encontrado para que tengais una visión completa de la zona en la que se movió John Franklin. En la primera de sus expediciones, entre 1819 y 1822 ,llegaría a la Bahía de Hudson( Hudson Bay) y de allí se dirigiría hacia el Lago Athabasca (Lake Athabasca) situado en el mapa en el estado de Saskatchewan. Desde allí proseguiría la ruta hacia el siguiente lago, el Great Slave , que en el mapa podéis encontrarlo en  el estado de Northwest Territories. Una vez allí descendería por el río Coppermine hasta su desembocadura en el actual estado de Nunavut , justo enfrente de la isla Victoria (Victoria Island) donde cartografiaría una parte del litoral al que bautizaría con el nombre de Golfo de Coronation. El problema de la expedición surgiría en su regreso, cuando la falta de comida les arrastró a algunos a practicar el canibalismo (imagen procedente de http://lavueltaalmundoenunclick-lat01udo.blogspot.com ) 

También contrata a unos guías indios, a los que se llamaba voyageurs, para que le acompañen en el viaje y en septiembre de 1819 inician la travesía por tierra, atravesando gran cantidad de ríos y lagos hasta llegar a una nueva factoría , la de Cumberland House, donde pasarán ese invierno. Reanudan la expedición en julio de 1820  alcanzando el lago Athabasca y desde allí hasta Fort Resolutión, a orillas del lago Great Slave. Nos estamos moviendo en los actuales Territorios del Noroeste canadiense, una zona muy fría y donde no abundaba la comida, que pronto comienza a escasear . Varios de los guías indios que le acompañan desertan y sólo la fortuna de encontrarse con un grupo de indios que cazan para la expedición 17 cuervos les salva de perecer por hambre. Así nos describe el escritor Javier Reverte en su obra “En mares salvajes” el estado de Franklin en aquellos momentos “Los diarios de los viajeros que acompañaban al comandante de la expedición nos pintan a un joven teniente Franklin  en bastante baja forma física, incapaz de caminar mucho más de doce o trece kilómetros diarios. Pero al mismo tiempo a un hombre empeñado a toda costa en cumplir sus objetivos  sin preocuparse demasiado por tomar las medidas precisas para lograrlo y sin excesivas dotes naturales para el mando”

En este mapa podéis observar mejor la situación del Golfo Coronation o Golfo de la Coronación que aún hoy es una zona casi despoblada . En este viaje Franklin iba acompañado por el capitán George Back(1796-1878), que posteriormente realizaría su propio intento de hallar el Paso del Noroeste en la década de los treinta sin éxito, y por el naturalista John Richardson (1787-1865) Durante los dos viajes de exploración realizados por estos tres hombres, de 1819 a 1822 y de 1824 a 1827 , cartografiarían la mayor parte de la costa septentrional de América  

Es casi la figura opuesta a la de William Edward Parry que vimos en el anterior artículo, dotado para el mando, con capacidad de organización y anteponiendo el bienestar y la supervivencia de sus hombres por encima del éxito de la misión. En agosto de 1820 llegán a las proximidades del nacimiento del río Coppermine, donde se establecen en un lugar al que dan el nombre de Fort Enterprise y donde pasarán el invierno de 1820 a 1821, reanudando de nuevo la marcha en julio de 1821. Después de descender el curso del Coppermine hasta el mar, alcanzan al fin la costa que recorren y cartografían a lo largo de más de 500 millas entre los meses de julio y agosto, una parte del litoral a la que bautizó con el nombre que hoy podemos encontrar en los mapas, el Golfo Coronation. Pero era ya el momento de regresar  sobre sus pasos pero la falta de víveres convertiría el regreso en un drama. Franklin divide la expedición en tres grupos, el primero de ellos se adelantaría para buscar comida, el segundo, donde iba el propio Franklin , estaría formado por los más débiles y enfermos, y un tercer grupo donde iban tres voyageurs, los guías indios, junto al médico de la expedición,John Richardson(1787-1865), y otros dos marineros , uno de ellos, el marinero Hood, muy enfermo de disentería.

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Recorrido de la Expedición de John Franklin de 1819 a 1822 (imagen procedente de http://66south.com )

La situación se hace tan desesperada que llegan a hacer sopa con el cuero de sus botas o a alimentarse chupando los huesos de un ciervo, como narra Franklin en esta página de su diario en otoño de 1821 “Un cazador trajo ayer la cornamenta y el espinazo del cadaver de un ciervo muerto durante el verano . Los lobos y los pájaros habían dejado limpios los huesos , pero todavía quedaba algo de la médula de la espina dorsal que no habían podido extraer . Aunque podrida , tenía gran valor para nosotros , así que el espinazo fue dividido en porciones y repartido en partes iguales. Después de comernos la médula, que era tan acre que nos despellejaba los labios , asamos los huesos en el fuego y nos los comimos.” y un tiempo después la situación se ha agravado aún más “Antes de prepararnos para pasar la noche , todos los del grupo reunimos nuestro viejo calzado y todos los pedazos de cuero que teníamos . Y los cocimos para reconfortar nuestros estómagos  tras la fatiga del día de viaje”

Mentras, en el tercer grupo, uno de los tres voyageurs , llamado Michael, se retrasó junto a sus dos compañeros indios, para regresar poco después solo ,informando al doctor y a los otros dos marineros que les acompañaban,   que habían muerto de hambre . También traía carne y se la ofreció, lo que hizo sospechar al doctor Richardson que los había matado para comérselos, pero aún así acepto la carne y se la repartieron entre todos. Poco después , cuando sólo quedaban en este tercer grupo el doctor Richardson, un marinero llamado Hepburn, otro marinero,  Hood, enfermo de disentería y el propio Michael, aparece muerto Hood, el más debil de los cuatro. Richardson y Hepburn saben que ha sido el voyageur y ahora temen ser los siguientes. Finalmente , de un disparo , le matan cuando Michael regresaba de cazar.Es de suponer que aprovecharían la carne del guía para sobrevivir y gracias a ello pudieron unirse al grupo de Franklin que iba por delante  hasta alcanzar el lugar donde habían invernado el año anterior, Fort Enterprise. Parecían condenados a morir todos de hambre  pero por fortuna el primer grupo , que se había adelantado a los demás con los más fuertes, había encontrado a una tribu india que les auxilió y con la que pasaron aquel invierno.

Eleanor Anne Porden(1795-1825), era una bella e inteligente mujer ,una poetisa del romanticismo , interesada en el arte y la ciencia. Había conocido a Franklin en 1818 antes de su primera expedición con David Buchan . Aquella expedición le había insipirado un poema titulado “The Artic expeditions” donde alababa al propio Franklin  con versos como  “Entregad a la Humanidad las inhóspitas regiones  y plantad el tridente de Gran Bretaña  en mares desconocidos” Franklin , después de leer aquel poema quiso conocerla más y a pesar de la falta de atractivo físico de Franklin surgió el amor entre ambos y se casaron e 19 de agosto de 1823. El 3 de junio de 1824 daba a luz a su hija Eleanor Isabella y el 16 de abril de 1825, cuando Franklin hacía casi dos meses que se hallaba embarcado en su segunda expedición al Ártico moría de tuberculosis. Ella misma había animado a Franklin a zarpar sabiendo lo importante que era para él aquel viaje y que su muerte estaba próxima. Era sin duda una mujer de gran entereza y valor

Ya en el verano de 1822 pudieron continuar el camino hacia la Bahía de Hudson donde embarcaron y pudieron regresar a Inglaterra dejando detrás a once compañeros muertos de los veinte que componían la expedición y acompañados por los rumores de prácticas canibales para sobrevivir. A pesar de todo ello Franklin fue aplaudido como un héroe por la sociedad británica. Una joven poetisa llamada Eleanor Porden escribe en la prensa un poema en honor a Franklin y este, impresionado, quiere conocerla y poco después ,en agosto de 1823, se casa con ella. Era una mujer independiente e inteligente , que no cedió a las pretensiones de Franklin para que abandonase su carrera literaria para llevar una vida más propia de las mujeres de su tiempo, es decir, dedicarse en exclusiva al cuidado de su esposo y de los futuros hijos. Poco después de la boda Eleanor queda embarazada y da a luz a su primera hija pero se manifestan los primeros síntomas de una tuberculosis. Al mismo tiempo a Franklin le encargan una nueva misión al Ártico que iba a zarpar en febrero de 1825 , pero al conocer la enfermedad de su esposa quiere abandonarla, pero ella no se lo permite  y así, el 25 de febrero de 1825 zarpaba de nuevo rumbo a las costas del norte de América. Eleanor moriría el 16 de abril

En esta nueva expedición Franklin desembarcó en Nueva York , remontó el curso del río Hudson para dirigirse a continuación a los Grandes Lagos , donde llegaron el 22 abril de 1825. Sería allí donde se enteró de la noticia de la muerte de su esposa. A continuación se dirigieron hacia Canadá hasta alcanzar de nuevo el lago Great Slave  y desde allí, tras contratar a un grupo de guías indios, descendieron por el curso del río Mackenzie hasta las costas del Ártico y su desembocadura en el Mar de Beaufort. Retrocedieron a continuación hacia el Gran Lago del Oso para pasar el invierno de 1825 a 1826. En junio de 1826 reemprendian la expedición dividida en dos grupos, uno que se dirigiría hacia la desembocadura del Coppermine, donde habían estado en la primera expedición, y otro grupo iría hacia Alaska, de esta forma cartografiarían casi toda la costa norte de América. Culminado con éxito la cartografía del litoral septentrional americano , la expedición regresó a Inglaterra a finales de 1827 y recibirá como recompensa por sus servicios a la Corona el título de Sir en 1829. En los años siguientes no habría nuevos viajes al Ártico excepto una expedición dirigida por el capitán John Ross(1777-1856) entre 1829 y 1833  que tampoco logró hallar el Paso del Noroeste y otra dirigida por un antiguo compañero de Franklin en su viaje de 1818, George Back (1796-1878) que también fracasó.

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Recorrido de la Segunda expedición de John Franklin, donde también estuvieron sus compañeros de la primera expedición , John Richardson y George Back . Entre las dos expediciones cartografiarían en total más de 1500 kilómetros de la costa septentrional norteamericana y el éxito de esta segunda expedición le serviría a John Franklin para obtener el título de Sir. Después se produciría una pausa en las exploraciones al Ártico y John Franklin pasará dos años en el Mediterraneo y de 1836 a 1843 será el gobernador británico en Tasmania (imagen procedente de http://66south.com )

Franklin se casaba por segunda vez en diciembre de 1828 con Jane Griffin(1792-1875), una mujer aventurera , inteligente y de gran belleza. Franklin siempre tuvo mucho atractivo para las mujeres, a pesar de que , según Javier Reverte, “No era guapo, ni atlético, sino más bien grueso , y a causa de su timidez y de sus escasas cualidades retóricas , brillaba poco en sociedad “ . Entre 1831 y 1833 Franklin estaría al mando de una fragata en aguas del Mediterraneo y en 1836, después de pasar tres años en Inglaterra, aceptará el cargo de gobernador de Tasmania , donde viajará junto a su esposa que se convertiría así en una de las primeras mujeres en residir en esta isla que era usada como prisión por los británicos. Allí permanecieron hasta finales de 1843, cuando Franklin es reclamado de nuevo en Inglaterra. Se estaba preparando una nueva expedición al Ártico y Franklin, a pesar de contar ya con 59 años, quiere participar en ella contra el parecer del Almirantazgo ,que le considera ya demasiado mayor para esa empresa, pero el empeño e insitencia de Franklin tuvo sus frutos y finalmente fue nombrado responsable de la expedición.

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Jane Griffin o de casada lady Jane Franklin  en un  retrato pintado cuando tenía 24 años por Amelie Romilly en Ginebra, donde vemos a una joven de gran belleza  que además estaba dotada de una gran vitalidad e inteligencia . Había sido amia de la primera esposa de John y poco después del regreso de la segunda expedición se casaría con él.  Cuando acompañó a John Franklin a Tasmania después de que él fuera nombrado gobernador de la isla, Jane se dedicó a la exploración de la costa australiana  y también se preocupó por las condiciones de vida de los colonos que la describían como una mujer de “carácter bondadoso, benevolente y caritativo”. Cuando Franklin desapareció su lucha por impulsar expediciones que partieran en su busca la convertiría en una heroína nacional

El optimismo era grande y todos pensaban que en aquella ocasión el Paso del Noroeste sería descubierto sin necesidad siquiera de pasar el invierno. Se prepararon dos naves, el Erebus de 340 toneladas, y el Terror , de 370 toneladas, que además de las velas también llevarian máquinas de vapor  para ayudarles en los momentos de calma. La tripulación entre las dos naves estaría compuesta por 134 hombres, la mayor que se había enviado hasta entonces al Ártico y aunque se pensaba que el viaje no duraría ni un año, se embarcaro provisiones para tres años. Los dos barcos zarparon el 19 de mayo de 1845 y el 25 de junio fueron vistos por el ballenero Prince of Wales gobernado por el capitán Dannet cuando estaban anclados en la entrada del Estrecho de Lancaster , esperando que el tiempo cambiara para seguir el viaje. Esa sería la última vez que alguien viera con vida a los 128 hombres, pues seis habían sido desembarcados en Groenlandia acusados de incompetencia.

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Ruta seguida por el Erebus y el Terror en la expedición de John Franklin de 1845 . En linea discontinua la ruta que siguieron los supervivientes cuando en abril de 1848 tuvieron que abandonar las naves atrapadas en el hielo (imagen procedente de http://66south.com)

En 1848, cuando habían pasado tres años del comienzo de la expedición, se despertó la alarma en Inglaterra por la suerte de Franklin y sus hombres.  Ya en 1847 John Ross se ofrece para salir en su busca pero el Almirantazgo no le había escuchado , quizás si lo hubiera hecho se podría haber cambiado el destino de los hombres de Franklin. Pero  en 1848 si se deciden a enviar la expedición de rescate ,sin embargo todas ellas terminarono en fracaso y las esperanzas de hallar a aquellos hombres con vida quedaron casi perdidas. Sólo la tenacidad de Jane Franklin evitó que se arrojara la toalla y logró de nuevo que el Almirantazgo enviara una nueva expedición. Pero ante el retraso en la búsqueda, Jane se decidió a financiar ella misma dos expediciones . La primera zarpó en 1850  formada por dos naves, la Sophia y la Lady Franklin  y otra en mayo que zarpó de la ciudad escocesa de Aberdeen, a la que se uniría una tercera financiada por la Hudson Bay Company. A ellas se suman dos expediciones norteamericanas  y las patrocinadas por el Almirantazgo inglés, con el resultado de que  en el verano de 1850 hay once barcos recorriendo las aguas del Paso del Noroeste en busca de Franklin.

En 1851 estas expediciones regresaban a sus respectivos puertos sin haber hallado a John Franklin y sus hombres y sólo se encontró los restos de un campamento en la isla de Devon , con latas  y en la pequeña isla de Beechey se hallaron otros restos de un campamento y las tumbas de tres marineros  y un cartel con una mano dibujada señalando el mar . Las autopsias que se hicieron de estos cuerpos en los años ochenta del siglo XX demostrarían que habían muerto víctima del escorbuto. Se abandonaba la esperanza de hallarlos con vida, excepto Jane Griffin , que seguía luchando por impulsar nuevas expediciones , lo que la estaba convirtiendo en una auténtica heroina para la sociedad británica. En esos momentos seguían en el mar dos barcos ingleses, el Enterprise, bajo el mando de Richard Collinson(1811-1883) y el Investigator, dirigido por el capitán Robert McClure (1807-1873). Ambos habían zarpado en 1850 y después de atravesar el Estrecho de Magallanes habían remontado la costa americana, aunque Collinson decidió pasar el invierno en Hong Kong mientras McClure decidió seguir y en julio de 1850 cruzaba el estrecho de Bering.

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Mapa con las rutas de los dos últimos barcos que quedaban en aquellas aguas de los once que habían zarpado en 1850 en busca de Franklin. Eran el Enterprise, bajo el mando de Richard Collinson(1811-1883) y el Investigator, dirigido por el capitán Robert McClure (1807-1873) Ambos , junto con  Henry Kellet compartirían el premio del Almirantazgo para quienes descubrieran el Paso del Noroeste, aunque ninguno de los tres llegó a navegarlo por completo, pero ya había quedado cartografiado. Sin embargo no hallaron a la expedición de John Franklin y McClure estuvo cerca de morir junto a sus hombres (imagen procedente de http://66south.com )



Mcclure recorre la costa de Alaska , atraviesa el Mar de Beaufort y entra en el estrecho que separa la isla de Banks y la isla Victoria que , a su vez, le lleva hasta Viscount Melville Sound donde Parry había estado tres décadas antes. McClure había hallado el Paso del Noroeste, no tenía máas que recorrer el camino que ya había seguido la expedición de Parry. En su diario anota “¿Será posible que estas aguas comuniquen con el estrecho de Barrow  y sean el anhelado Paso del Noroeste?¿Será posible que una humilde criatura como yo soy tenga la fortuna de encontrar lo que tantos sabios y talentosos hombres han buscado durante cientos de años?” El barco se queda atrapado en el invierno de 1850 por los hielos, que lo arrastran . En el verano de 1851 la nave queda de nuevo liberada  y McClure continua la búsqueda de Franklin, pero el invierno le impide luego seguir hacia el este para recorrer todo el Paso del Noroeste y salir por el Estrecho de Lancaster. Pero no se resigna y se dispone a pasar un nuevo invierno.

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La nave de McClure, el HMS Investigator atrapada en el hielo en la isla de Banks . No conseguiría salir de allí y sólo la llegada de Herny Kellet lograría salvar la vida de sus tripulantes que en total habían pasado cuatro años en el Ártico

Pero en esta ocasión el hielo no liberaría la nave de McClure que se quedó atrapado en el hielo sin posibilidad de volver a navegar. Ante la ausencia de noticias de McClure, Inglaterra envía nuevas expediciones no sólo para buscar a Franklin sino también para hallar a McClure . Será rescatado por la expedición dirigida por el capitán Henry Kellet(1806-1875) ,que los halló en marzo de 1853 gracias a un grupo de hombres que había enviado en trineo, pues los estrechos y canales estaban bloqueados por el hielo. Los hombres de McClure se hallaban en muy malas condiciones  y muchos habían muerto por el escorbuto. Pero las desventuras de estos hombres no habían terminado , pues cuando los supervivientes de la expedición de McClure ya estaban a bordo de las dos naves de Kellet, el Resolute y el Herald, estos quedaron atrapados de nuevo en el hielo. No sería hasta 1854 cuando finalmente pudieron regresar a Inglaterra. McClure y Kellet compartieron el premio de 20.000 libras que el Almirantazgo ofrecía al descubridor del Paso del Noroeste , aunque ninguno de ellos lo había logrado navegar en su totalidad.

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Sir Robert John Le Mesurier McClure. Aunque no llegó a navegar por completo el Paso del Noroeste es considerado el descubridor de la ruta  del Paso mientras buscaba a John Franklin . Aunque fue juzgado a su llegada a Inglaterra por la perdida de su barco el HMS Investigation sería absuelto y  nombrado caballero, ascendido y recompensado con cuatro años de licencia en reconocimiento a sus servicios especiales. Posteriormente fue galardonado con la medallas de oro de las Sociedades geográficas de Francia e Inglaterra

Ese mismo año regresaba a Inglaterra otra expedición financiada por la Hudson´s Bay Company  dirigida por el capitán John Rae(1813-1893) que haría el siguiente informe sobre la suerte de la expedición de Franklin

“En la primavera de hace cuatro años (1850), varias familias de esquimales , mientras cazaban focas cerca de la isla de King William, vieron a unos cuarenta hombres  blancos viajando hacia el sur ,arratrando  un bote y trineos. Ninguno del grupo sabía hablar la lengua de los esquimales , pero por señas los nativos alcanzaron a comprender que uno o dos barcos habían sido atrapados por los hielos y que viajaban con la esperanza de encontrar ciervos a los que cazar. Compraron una pequeña foca a los nativos. Más tarde, en la misma estación del año, previamente a la retirada del hielo, los cadáveres de treinta hombres y algunas tumbas fueron descubiertas en la región continental  y otros cinco cuerpos en una isla cercana, a una jornada de viaje del río Great Fish. Algunos de los cadáveres estaban en tiendas y otros bajo los botes que habían sido volcados  para servir como refugio , y algunos yacían esparcidos por los alrededores. Por el estado de mutilación  de muchos de los cuerpos y por el contenido de las ollas de cocinar, es evidente que aquellos desdichados habían sido empujados a la más horrible alternativa, el canibalismo, para mantenerse con vida. Unos pocos de los desafortunados hombres debieron de haber sobrevivido hasta la llegada de las inmigraciones de aves, ya que se escucharon disparo y aparecieron huesos frescos y plumas de gansos en el escenario de los tristes acontecimientos. Parece que contaban con abundantes municiones , varios telescopios , pístolas, relojes, compases, todo fuera de uso. Los nativos tenían piezas de diferentes artículos  y les compré tantas como me fue posible”

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Fotografía de John Rae , que fue el primero en aportar un informe con pruebas concretas sobre la muerte de John Franklin y todos sus hombres  y que decidiría al Almirantazgo para abandonar la búsqueda

Después de este informe, que escandalizó a la sociedad victoriano de su tiempo por las sospechas de prácticas canibales,   el Almirantazgo entregó las diez mil libras que había ofrecido a quién pudiera hallar a la expedición de Franklin a John Rae, le nombró caballero y abandonó definitivamente su busqueda. Pero la tenaz e inasequible al desaliento Jane Franklin aún no se rendía y estaba dispuesta a financiar una nueva expedición y el elegido para dirigirla sería el irlandés,y capitán de la Royal Navy , Francis Leopold McClintock(1819-1907), que ya había participado en una de las expediciones que en 1848 habían ido en busca de Franklin y en dos más en 1850 y 1852. El barco sería el Fox, con la mitad de peso que los barcos que había llevado Franklin y una tripulación  de 25 hombres, la mayoría de ellos veteranos de otras expediciones del Ártico. Ni McClintock ni su segundo en el mando aceptarían ninguna retribución ecónómica de Jane Franklin. En palabras de McClinctock “La gloriosa misión que se me ha encargado  es en realidad un gran deber nacional”

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Sir Francis McClintock , que sería quién conseguiría las pruebas definitivas de la muerte de John Franklin.Haría la expedición contratado por la esposa de Franklin a la que no cobraría nada        

La expedición zarpó en 1857, que fue uno de los años más frios registrados en el Ártico, y el Fox quedó atrapado en el hielo antes de entrar en el Estrecho de Lancaster y así permaneció durante 242 días, a la deriva empujado por la placa de hielo. Cuando por fin quedó libre en la primavera de 1858, McClintock escribió en su diario “Cualquier golpe de alguno de aquellos grandes pedazos de hielo hubiera supuesto nuestra inmediata destrucción. El cabello de muchos hombres se tornó gris en unas pocas horas. “ Despues de recorrer casi todos los estrechos y bahías del Paso del Noroeste en busca de alguna señal de Franklin, en septiembre se preparó para pasar un nuevo invierno allí y empezar a buscar por tierra con la ayuda de trineos tirados por los treinta perros que había adquirido en Groenlandia. Encontró a unos inuit que le enseñaron reliquias de unos hombres blancos  y ya en la primavera de 1859 otro grupo le informó que dos barcos habían naufragado junto a la costa de la isla King William. McClintock decidió explorar todo el litoral de esta isla acompañado por nuevos relatos de los inuit que iban hallando por el camino y que le hablaban de hombres que habían ido muriendo por el camino.

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La nota que encontró McClure escrita por Franklin el 28 de mayo de 1847. Encontraría una segunda nota dejada junto a esta un año después donde se indicaba la muerte de John Franklin

Finalmente, el 24 de mayo de 1859 encontraron el esqueleto de un hombre y entre sus pertenencias  un cuaderno con las notas de uno de los oficilaes de la nave “Terror”, Harry Peglar, donde señalaba que iban a abandonar el barco el 22 de abrirl de 1848. Unos días después se encontró un cilindro de cobre bajo un montículo de piedras, la práctica habitual de dejar mensajes en la marina inglesa para comunicar la posición en zonas inexploradas,  que contenía el último mensaje que se ha hallado de la expedición de Franklin escrito por dos de los capitanes que acompañaban a Franklin, Francis Rawdon y James Fitzgerald, con fecha del 25 de abril de 1848 y que decía  “Los oficiales y tripulaciones , consistentes en 105 almas comandadas por el capitan F.R.M Crozier, desembarcaron aquí. Sir John Franklin murió el 11 de junio de 1847 y el total de perdidas por muerte en la expedición ha sido hasta la fecha de nueve oficiales y quince hombres” y además informaba que procedían a abandonar las dos naves , el Erebus y el Terror.

VIDEO CON IMÁGENES DE LOS CUERPOS CONGELADOS DE LOS MARINEROS ENTERRADOS DEL EREBUS Y EL TERROR  Y OTRAS ESCENAS DE LA EXPEDICIÓN

Aunque está en inglés creo que por sus imágenes os puede resultar interesante

En septiembre de 1859 McClintock regresaba a Inglaterra convertido en un héroe , fue nombrado Caballero y le entregaron un premio de 5000 libras, pero McClintock se quedó sólo con 1500 libras y el resto se lo entregó a Jane Franklin , entonces ya convertida en toda una heroina nacional. Un año después, en 1860,la Royal Geographical Society  condecoraba a McClintock y Jane Franklin, y en la entrega de la medalla su presidente, Roderick Murchinson, pronunciaba este discurso “Deseosos de conmemorar  de una manera especial los logros de nuestro socio  sir John Franklin , y como testimonio del hecho de que fue su expedición la primera en descubrir el Paso del Noroeste, el consejo de la Royal Geographical Society ha distinguido con la Medalla de Oro de los Fundadores a su viuda, lady Franklin, como muestra de admiración de su noble y sacrificada perseverancia por enviar , por cuenta propia, varias expediciones hasta que pudo aclararse la suerte de su marido” Durante los años siguientes se seguirían hallando restos de la expedición,  aunque la tumba de John Franklin nunca fue hallada, probablemente porque su cadaver, siguiendo las tradiciones de la marina, fue arrojado al mar.

Archivo:Beechey Island Graves 2 1997-08-02.jpg
Tumbas de los tres hombres que fueron hallados por McClure en la isla de Beechey. Gracias a los análisis que se han hecho sobre los tejidos blandos de sus cuerpos hoy sabemos que tuvieron una intoxicación por plomo que habrían absorvido a través de la comida conservada en latas que entonces se fabricaban de plomo

Sobre las causas del fracaso de la expedición de Franklin hay diferentes hipótesis, pero lo más probable es que fueran una combinación de causas como el escorbuto debido a la falta de carne fresca, un envenenamiento por plomo como consecuencia de la comida enlatada , pues muestras de los tejidos de los cadáveres que fueronencontrados daban altos niveles de este metal,la falta de la ropa adecuada para el frío del Ártico, unos inviernos particularmente fríos,  una pobre planificación y una mala salud general de la tripulación por la mala alimentación. John Franklin no fue un gran capitán ni un gran explorador, su imprevisión tuvo buena parte de la culpa del fracaso y la muerte de todos sus hombres, pero la tenacidad de su esposa le convertiría en uno de los grandes héroes del Ártico y la búsqueda del Paso del Noroeste.Y aquí llegamos al final de esta historia de heroísmo, de busqueda de la gloria, de miedo, de valor, de muerte, de gestos nobles y otros que muestran la miseria humana, una historia épica que va más allá de un descubrimiento geográfico, es una historia de la búsqueda de los límites del ser humano. Y para terminar , quiero recoger estos versos del poeta Alfred Tennyson dedicados a Franklin y que incluye Javier Reverte en la obra  que me ha guiado a lo largo de estos tres artículos , “En mares salvajes”. En realidad , estos versos están dedicados a todos aquellos que entregaron su vida en busca del Paso del Noroeste

¡No aquí!El blanco Norte guarda tus huesos  y tú
heroica alma de marino ,
transitas ahora en un ligero viaje más feliz
hacia un polo no terrenal.

Sir John Franklin. Para los que queráis leer una novela sobre la vida de este navegante y explorador os recomiendo “El descubrimiento de la lentitud” de Sten Nadolny y el libro sobre la historia del Paso del Noroeste “En mares lejanos” del escritor español Javier Reverte (imagen procedente de http://unbardelibros.blogspot.com ) 
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GRANDES EXPLORADORES: JOHN FRANKLIN EN BUSCA DEL PASO DEL NOROESTE(SEGUNDA PARTE)

Ayer recorrimos la historia de la búsqueda del Paso del Noroeste desde finales del siglo XV hasta comienzos del siglo XVI, desde la primera expedición de Giovanni Caboto(1450-1499) al servicio de la Corona de Inglaterra, pasando por la enviada por España y dirigida por Esteban Gómez (1483-1538), que cartografiaría toda la costa este de los actuales Estados Unidos desde Nueva Escocia hasta Florida, la de Giovanni Verrazzano(1485-1528) al servicio del rey francés Francisco I(1494-1547) que desembarcaría y tendría el primer contacto con los indios en las tierras donde hoy se halla el estado norteamericano de Rhode Island. Ya en la segunda mitad del siglo XVI conocimos las expediciones de Martin Frobisher(hacia 1535-1594) en tres años sucesivos, 1576,1577 y 1578 , que alcanzaría la isla de Baffin y descubriría la bahía que hoy lleva su nombre, pero sin hallar el Paso y arruinándose en el último de sus viajes. El testigo en los viajes de exploración lo tomaba entonces otro navegante inglés , John Davis(1543-1605) que sería quien alcanzara la latitud más al norte de todos los que lo había intentado y se quedaría en la entrada de la gran bahía de Baffin , una de las posibles puertas de entrada al Paso del Noroeste.
Aquí dejábamos nuestro relato, pero en el siglo XVII continuarán los intentos de hallar el Paso, lo que ya se estaba convirtiendo en una  obsesión para muchos navegantes. El siguiente en intentarlo sería otro navegante inglés , Henry Hudson(1565-1611) , que trabajaba para la Compañía Moscovia, la primera gran empresa que funcionaba como sociedad anónima , fundada en 1555 en Londres y la que poseía  el monopolio del comercio entre Inglaterra y Rusia, distinguiéndose por financiar viajes de exploración como los que iba a emprender Hudson. Éste había convencido a los dueños de la compañía de que conocía una ruta secreta por la que podía llevar a sus naves a través del Polo Norte para alcanzar Asia y que este viaje de ida y vuelta no llevaría más de un mes, cuando la Compañía tardaba nada menos que tres años en enviar barcos a China y traerlos de vuelta cargados con las apreciadas especias, seda o cerámica china. Entusiasmados, financiaron la expedición de Hudson que zarpó en su nave, el Hopewell, en mayo de 1607 con una tripulación de apenas diez hombres. Aún hoy sorprende el escaso número de hombres que afrontaban estas expediciones.

Mapa del Ártico donde se desarrollarán los diferentes viajes de exploración . El centro, donde se encuentra el Océano Glacial Ártico , es la parte ocupada enteramente por hielo durante todo el año  que llega en ocasiones hasta alcanzar el norte de Groenlandia, las Svalbard, donde tuvo que detenerse la primera expedición de Hudson, así como también los diferentes estrechos que se hallan entre las islas de Baffin, la Reina Isable, la Isla Victoria  y el Mar de Beaufort que vemos junto a América del Norte. Nacería la teoría, errónea, que el Océano Ártico era de aguas cálidas y que después de superar la barrera de hielo que lo rodeaba era posible cruzarlo(imagen procedente de http://www.atlasescolar.com.ar )   

  

En este viaje, donde iba acompañado de su hijo de  14 años, llegó hasta el archipiélago de las Svalbard , al norte de Noruega, pero el hielo le impidió proseguir  y apenas tres meses después de zarpar tenía que regresar a Londres en septiembre de 1607,  pero no lo hacía con las manos vacías , porque había descubierto un gran número de ballenas. La Moscovia decidió establecer en las islas Svalbard una gran factoría ballenera . En aquella época las ballenas eran una gran fuente de ingresos, pues su aceite se utilizaba como combustible para las lamparas mientras que los huesos eran empleados para fabricar las varillas o ballenas de los corsés de moda entre las mujeres de la época. De nuevo, en abril de 1608 y financiado también por la Moscovia , Hudson zarpaba de nuevo en busca de un paso pero no por la ruta del Noroeste, sino por el Noreste, costeando Rusia y Siberia, pero de nuevo el hielo le bloquea y le impide seguir . Después de este fiasco la Moscovia se niega a volver a financiar sus aventuras y Hudson busca el apoyo económico en la nueva potencia emergente en el comercio mundial, Holanda, donde logra la financiación de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales.

Fotografia de una de las islas Svalbard, que significa orilla fría . Fueron descubiertas por el navegante holandés Willem Barents y en la actualidad pertenecen a Noruega. Sería aquí donde llegaría Henry Hudson en su primer viaje y descubriría la gran cantidad de ballenas que habitaban sus aguas, lo que llevaría a la Moscovian Company ha establecer allí una estación para la caza de ballenas  (imagen procedente de http://www.agama.net )
Así zarpaba en una nueva expedición en abril de 1609, pero ahora hacia el Noroeste, a bordo del Half Moon, y siguiendo los pasos de Verrazzano y Esteban Gómez, en septiembre alcanza la desembocadura del río que hoy lleva su nombre,el río  Hudson, entre los actuales estados de Nueva York y Nueva Jersey. Hudson pensó que podía ser la entrada del Paso del Noroeste y remontó su curso durante 240 kilómetros hasta que se hizo demasiado estrecho para la nave y tuvo que retroceder . Durante este tiempo comerciaron con los indiosHudson, seguramente borrachos de ron, se pusieron a disparar a un grupo de indios sólo porque les apetecía y mataron a media docena de ellos. Después del descubrimiento del río y explorar aquel territorio ,Hudson regresó, pero no volvió a Holanda sino a Inglaterra. Allí, enterándose del viaje que había hecho Hudson, el rey de Inglaterra Jacobo I (1566-1625) , que había sucedido a Isabel I en el trono en 1603, decide promulgar una ley que prohibe a todo navegante inglés realizar viajes de exploración bajo otra bandera que no sea la inglesa.

Archivo:Blaeu - Nova Belgica et Anglia Nova (Detail Hudson Area).png
Mapa del río Hudson, al que dio el nombre Henry Hudson, hacia el año 1635. Después del descubrimiento del curso fluvial por Hudson, los holandeses se interesaron en la zona y  comenzaron a construir pequeños establecimientos comerciales.Hasta que en 1625 la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales decidió construir un fuerte para defenderse de posibles ataques de otras potencias coloniales. El fuerte lo construirían en una pequeña isla situada en la desembocadura del río Hudson, la isla de Manhattan. Poco después, en 1626, el director nombrado por la Compañía en la zona, Pierre Minuit, comprará la isla a los indios Lenapes por un valor en mercancias equivalente a 60 florines o 26 dólares, aunque los indios no podían entenderlo bien pues para ellos no existía el concepto de propiedad privada. Así nacía Nueva Amsterdam , la futura Nueva York  

Fruto de este segundo viaje de Hudson sería el interés holandés por establecer puestos comerciales en la costa norteamericana  y unos años después, el 24 de mayo de 1626 ,comprarían a los indios una isla llamada Manhattan donde dos años después se iban a establecer treinta familias de colonos holandeses. Esta nueva población sería bautizada con el nombre de Nueva Amsterdam, hasta que en el año 1664 pasó a poder de Inglaterra ,que la rebautizaron con el nombre con el que hoy la conocemos todos, Nueva York. Pero regresando junto a Henry Hudson, vemos como el 17 de abril de 1610 zarpaba desde Londres al frente de una nueva expedición, ahora financiada por Inglaterra. A bordo de la Discovery y con una tripulación de 22 hombres entre los que también estaba su hijo, Hudson realizaba un nuevo intento de hallar el Paso del Noroeste. En junio alcanza el Estrecho de Davis, descubierto por John Davis , pero el hielo le impide adentrarse en la gran bahía de Baffin. Decide poner rumbo al oeste y se interna por un estrecho que hoy lleva su nombre, el Estrecho de Hudson entre la isla de Baffin y la Península del Labrador.

Penetra después en una gran bahía, aunque él no lo sabía, que hoy es conocida con el nombre de Bahía de Hudson, con una superficie de 1.230.000 kilómetros cuadrados, más del doble de la superficie de España para que os hagáis una idea de sus dimensiones. Hudson tenía problemas con su tripulación, en particular con su segundo, Juet, que le había acompañado en los otros viajes de expedición. Tenían frío, estaban hambrientos y la amenaza de motín se respiraba en el ambiente. Hudson, que entre sus principales defectos tenía  la indecisión, descubre que Juet estaba organizando un motín pero solo le castiga relevándole del cargo. Siguen internándose en la enorme pero el invierno se echa encima y el hielo les obliga a invernar en la costa ,mientras la comida escasea y el escorbuto se ceba con la tripulación. Uno de ellos muere y Juet se decide a rebelarse contra Hudson y cuando por fin se disponen a zarpar en junio de 1611 Hudson es sorprendido por los amotinados que le reducen y le atan junto a unos pocos leales que permanecieron junto a su capitán .Y así, , en medio de la nada, Henry Hudson fue abandonado en un pequeño bote junto a su hijo , tres hombres leales y otros cuatro hombres enfermos de escorbuto más una pistola, un poco de comida y algunas herramientas.

Archivo:Henry Hudson Map 26.png
Mapa con el recorrido de los dos principales viajes de exploración de Henry Hudson en busca del Paso del Norte. En rojo el itinerario que siguió cuando descubrió la desembocadura del río Hudson, que confundió con la entrada del Paso del Norte y remontó durante 240 kilómetros antes de tener que abandonar su intento al estrecharse el cauce y descender su profundidad . En la parte superior podemos ver la enorme Bahía de Hudson,con sus más de 1.250.000 kilómetros cuadrados,  que descubriría en 1610 y el lugar donde fue abandonado a bordo de un bote junto a su hijo, tres hombres leales y cuatro enfermos de escorbuto por el resto de tripulantes que se amontinaron por el frío, la falta de comida y la desconfianza en las dotes de mando de Hudson. Nunca más se volvería a saber de aquellos desdichados abandonados en una tierra vacía , helada y sin medios para sobrevivir

Nunca más se supo de Hudson , su hijo y los hombres que fueron abandonados allí, aunque en 1632 fue hallada una cabaña construida cerca del lugar donde habían sido vistos por última vez, pero no había ninguna tumba cerca ni restos humanos. En cuanto a los amotinados también tuvieron su castigo, pues fueron atacados por los inuit, muriendo cinco de ellos y el jefe de los rebeldes, Juet, moriría de escorbuto antes de llegar a Inglaterra. Los siete supervivientes llegaron a puerto en octubre de 1611 y se salvaron de morir en la horca por el motín gracias a los mapas y datos que habían recopilado durante el viaje, además de usar una buena táctica, echar la culpa a los marineros muertos de haber dirigido la rebelión. Otro final trágico que se cobraba el Paso del Noroeste. Sería precisamente el hombre que había dirigido a los supervivientes de la expedición de Hudson hasta Inglaterra, Robert Bylot(fecha desconocida-1622) ,quién dirigirá una nueva expedición en busca del Paso del Noroeste acompañado por un joven piloto llamado William Baffin(1584-1622)
A bordo del Discovery y financiados por la Moscovia Company, que ya había financiado los dos primeros viajes de Hudson, zarpan de Inglaterra en marzo de 1616 y su objetivo es llegar hasta el Estrecho de Davis y penetrar en la gran bahía que John Davis había vislumbrado en su viaje y que había descrito con estas palabras “Se abre a un golfo muy grande y allí el agua se revuelve y ruge como si chocaran dos mareas”. En el viaje superan a John Davis y alcanzan los 72 grados de latitud norte, un record que no sería superado en mas de un siglo y medio. Después de entrar en el estrecho de Davis deciden cartografiar la gran bahía que hoy lleva el nombre de William Baffin, la Bahía de Baffin. En los mapas que traza Baffin señala un nuevo estrecho en el norte de la bahía, al que da el nombre de Estrecho de Lancaster en honor de uno de los hombres que habían financiado el viaje, y que, sin saberlo, era la puerta del Paso del Noroeste. A su regreso aportaron toda esta valiosa información, pero ,creyendo que la Bahía de Baffin no tenía salida. cayeron en el olvido como también declinó el interés por financiar nuevas expediciones.

En el mapa podemos ver al oeste de Groenlandai primero el Estrecho de Davis que la separa de la isla de Baffin y a continuación la Bahía de Baffin que exploraron por primera vez el propio William Baffin y Robert Bylot en 1616 . Al final de la Bahía , al oeste, en el lado izquierdo, podéis ver el estrecho al que Baffin llamaría Estrecho de Lancaster , que era una de las puertas del Paso del Noroeste pero lo hallaron bloqueado por el hielo y pensaron que la Bahía estaba cerrada en todo su litoral. Esta creencia llevaría a que durante el siglo siguiente se desistiera de volver a intentar hallar el Paso(imagen procedente de http://www.himnos.org )   
Hay que esperar hasta el año 1776 , cuando el Almirantazgo inglés ordena a uno de sus capitanes, el celebre capitán James Cook(1728-1779), al que en su día dedicaré un artículo, que busque el paso del Noroeste pero desde la costa oeste norteamericana, contando con el aliciente de las 20.000 libras esterlinas  que se ofrecían para el descubridor del Paso. Cook y sus hombres remontarán la costa de Canadá y alcanza los 70 grados de latitud norte , fondeando en la bahía que hoy lleva su nombre y donde se encuentra la ciudad de Anchorage, en Alaska. Después de costear la Cordillera de las Aleutianas y no hallando más que bloques de hielo en su navegación ,Cook desistió de seguir el viaje. Un nuevo fracaso en la búsqueda del Paso del Noroeste. Otras dos expediciones, una financiada por la Corona española y dirigida por el navegante italiano Alejandro Malaspina(1754-1809) en 1791  y otra en 1792 bajo el mando de George Vancouver(1757-1798), antiguo compañero de expedición de James Cook, recorrieron la costa de la Columbia Británica hasta Alaska para concluir que no había ningún paso hacia el Atlántico, aunque si dieron su nombre al Glaciar Malaspina en Alaska y a la isla y la ciudad de Vancouver.

Mapa con el viaje realizado por el navegante italiano Alejandro Malaspina al servicio de la Corona de España entre los años 1789 y 1794 , que le llevó hasta Alaska donde trató de hallar el paso al Atlántico llegando hasta la Bahía de Yakutar y el fiordo Prince William donde se convenció  que no había tal paso. (imagen procedente de http://lamiradadeariodante.blogspot.com )
Y así entramos en el siglo decisivo en la búsqueda del Paso del Noroeste y cuando encontraremos por fin a nuestro protagonista, John Franklin aunque todavia en un papel secundario . En los primeros años del siglo XIX las temperaturas aumentan y la extensión de hielo se reduce, y quienes mejor podían observarlo eran los barcos balleneros que cazaban en la zona. Uno de los capitanes de estos barcos balleneros llamado William Scoresby, escribía el siguiente informe en 1817 “He observado en mi último viaje que alrededor de 18.000 millas cuadradas de la superficie de los mares de Groenlandia están absolutamente libres de hielo hasta los 80 grados de latitud norte” Esto iba a animar a la Royal Navy, que después de años de guerra contra la armada francesa durante las guerras napoleónicas que habían terminado con la victoria inglesa y el destierro de Napoleón Bonaparte (1769-1821) en 1815, se hallaba ahora con una gran cantidad de oficiales desocupados y de barcos que ,de no hallarles un uso , tendrían que ser desguazados . Impulsar de nuevo la búsqueda del Paso del Noroeste era una forma de aliviar los dos problemas.
Se establecen premios y en 1818 zarpan dos naves bajo el mando del capitán escocés David Buchan(1780-1838). Se trata de dos buques balleneros reforzados para resistir el hielo , uno de ellos, el Dorotea, está gobernado por el propio Buchan , mientras que al frente de la otra nave se encuentra un joven teniente llamado John Franklin, si , nuestro John Franklin que por fin se cruza en nuestro camino. Al mismo tiempo zarpaba también de Inglaterra una segunda expedición compuesta por otras dos naves bajo la dirección del capitán John Ross(1777-1856) a bordo del Isabella , mientras que la segunda nave , la Alexander, es gobernada por otro nombre que será muy importante en las exploraciones del Ártico, William Edward Parry(1790-1855). Ambas expediciones tenían detrás el apoyo entusiasta del secretario del Almirantazgo, John Barrow  que se había dirigido con estas palabras al gobierno inglés “¿Donde mejor emplear naves y oficiales excedentes que en las regiones árticas, ahora que retrocede el hielo en los mares del Norte?¿Debemos dejar que los rusos sean quienes se lleven la gloria de nuevos descubrimientos en el Ártico”. Barrow estaba convencido que el Polo Norte  era un mar de aguas cálidas rodeado por hielo, un gran error que , sin embargo, iba a condicionar las expediciones.

Archivo:WilliamEdwardParry.jpg
William Edward Parry nació en Bath,  en 1790, y era el cuarto hijo del eminente doctor Caleb Hillier Parry , que tenía como pacientes a importantes personalidades de la política y la nobleza inglesa, lo que ayudaría a impulsar la carrera en la marina de su hijo . Después de ingresar en la marina en 1803 con sólo 13 años . En 1810 sería  ascendido a teniente en la fragata Alexander, y pasaría los tres siguientes años protegiendo la pesca de ballenas en el archipiélago de las Svalbard, tiempo que también aprovechó para estudiar el cielo en las latitudes boreales. Era un hombre alto, atractivo, inteligente y preocupado siempre por el bienestar de sus hombres por encima de los objetivos que tuviera en su misión

De esta forma, la expedición dirigida por  David Buchan, en la que iba acompañado por Franklin, se dirigió hacia la isla de Spitsbergen al norte de Noruega,  descubierta en 1596 por otro explorador en busca el otro Paso, el del  Noreste, el holandés Willem Barents(1550-1597) , para dirigirse luego más al norte para superar la barrera de hielo que Barrow suponía que ocultaba el mar más cálido que se hallaría en el Polo Norte y que podría ser atravesado facilmente. Pero cuando Buchan y Franklin superaron Spitsbergen y trataron de seguir rumbo norte se vieron empujados por enormes placas de hielo que atraparon a los dos barcos y los movió durante tres días en dirección sur y después de ser azotados por una gran  tormenta tuvieron la fortuna de poder regresar a Spitsbergen . Tomaron la decisión de volver a Inglaterra en octubre de 1818, unas víctimas de un nuevo fracaso. En cuanto a la expedición de Ross y Perry habían seguido la ruta más tradicional, llegando hasta el estrecho de Davis y penetrando en la Bahía de Baffin en junio de ese año, pero allí los hielos detuvieron su avance.

Javier Reverte, que me está sirviendo de guía a lo largo de esta aventura por el Ártico,  recoge en su libro “En Mares salvajes”  las palabras que Ross escribió en aquel momento, entusiasmado por la belleza que se desplegaba ante sus ojos en la entrada de la Bahía de Baffin “Es casi imposible imaginar algo tan exquisito. Tanto por la noche como por el día, los hielos brillan con tal viveza de color que sobrepasa el poder de representación del arte” En julio tienen  un encuentro amistoso con los inuit, el primero después de casi un siglo y medio . Los inuit miraban con recelo sus naves , pues pensaban que se trataba de alguna especie de animal y tomaban las velas por alas con las que se desplazaban. Se adentran en la Bahía de Baffin, la recorren como hiciera la expedición de William Baffin y Robert Bylot de 1616 y alcanzan el estrecho de Lancaster, la puerta del Paso del Noroeste . Nunca se había llegado tan lejos, pero después de recorrer más de treinta millas la niebla les envuelve y Ross vacila, pues piensa  que aquello no les iba a llevar a ningún sitio. Los dos capitanes se reunen  y Perry, más joven que Perry y también más entusiasta, trata de convencer a Ross para que sigan el viaje.

Archivo:Map indicating Lancaster Sound, Nunavut, Canada.png
Mapa con la situación del Estrecho de Lancaster (Lancaster Sound) . Si se cruza y se sigue siempre hacia el oeste se pasa por el Estrecho de Barrow, se alcanza el Melville Sount y por fin, a través del Estrecho de McClure , se llega hasta el Océano Ártico. Pero durante la expedición de 1818 en la que participaba Parry bajo las órdenes de Ross este último, sin que nadie sepa el motivo, dijo haber visto una cordillera montañosa, a las que llamó Croker´s Hills, que cerraba el paso del Estrecho de Lancaster. Considerando que era imposible seguir ordenó regresar a Inglaterra contra la opinión de todos los demás oficiales. Por ello sería juzgado mientras que Parry ganaría prestigio a los ojos del Almirantazgo , lo que permitiría que fuera elegido para dirigir las siguientes expediciones hacia el Paso del Noroeste

Cuando la niebla comienza a despejar Ross cree ver las cumbres de una cadena montañosa que les cierra el paso. Las bautiza con el nombre de Croker´s Hills y a continuación ordena el regreso a Inglaterra, afirmando que no había ninguna salida y el Estrecho de Lancaster terminaba en aquellas montañas. Perry y el resto de los oficiales se opusieron pero no tenían más remedio que obedecer las ordenes de su capitán y ,de esta forma, la expedición puso rumbo a Inglaterra, donde llegaría el 21 de noviembre de 1818. Ross fue sometido a un juicio por su actuación, nadie había visto las montañas y fue criticado por la prensa y acusado de cobarde . No sufrió un castigo severo pero quedó apartado de las exploraciones árticas , mientras que Parry era ahora la nueva estrella ascendente.Parry había ingresado en la Royal Navy a los trece años , participando en las guerras napoleónicas y había visto impulsada su carrera en la Armada gracias a los contactos de su padre, un prestigioso médico que había tenido como pacientes a importantes personalidades de la nobleza y del gobierno, pero aparte de eso Parry tenía muchas cualidades .

 Sin duda debía ser un hombre que se ganaba las simpatias y admiración de todo el mundo. Javier Reverte lo describe  así “Poseía todas las cualidades que hicieron de él un ejemplo para la juventud inglesa de su tiempo: era alto, atractivo, inteligente , audaz , resuelto, habilidoso y buen cristiano; además de eso, tenía tacto diplomático y sabía agradar a sus superiores. Y encima, tenía suerte” Desde luego Perry era de esos hombres que nacen con estrella y no es extraño que Barrow confiara en él para la siguiente expedición en busca del Paso del Noroeste que zarparía el 18 de abril de 1819 integrada por dos naves, el Hecla y el Griper. Perry había tomado la precaución de cargar sus barcos con zumo de limón y frutas frescas para evitar el escorbuto causado por un déficit en vitamina C , y también, por primera vez, incluyó latas de conserva . Estas habían sido inventadas por el cocinero  francés Nicolas Appert(1749-1841) que había estudiado una forma de conservar los alimentos en un recipiente cerrado herméticamente y lo había hecho publico en 1810, fundando la primera fábrica de conservar del mundo. Dos años después la empresa inglesa Donkin, Hall and Gamble perfeccionó el sistema de Appert, que usaba jarras, por latas metálicas. Estas primeras latas son las que llevaría Parry en su viaje de 1819 y le permitirían llevar carne, sopa y verduras.

Uno de los dibujos realizados por Parry durante su segundo viaje al Ártico . Parry haría amistad con uno de ellos llamado Toolooak , al que enseñaría a dibujar con un lápiz y la madre de este, Iligliuk, aprendió a dibujar mapas y le haría a Parry uno con un paso desde la Bahía de Hudson hasta el océano Ártico que Parry trataría de seguir. En este dibujo podemos ver un trineo de perros. Parry fue el primer europeo en usarlos durante su estancia entre los inuit   (imagen procedente de http://www.lindahall.org )

Cargadas con alimentos para dos años, la expedición se dirigió de nuevo hacia el Estrecho de Davis. En agosto , después de atravesar una barrera de hielo que cerraba el Estrecho de Lancaster, comprueban que no existen las montañas que había visto Ross y se adentran en el Paso del Noroeste. Atraviesa un nuevo estrecho , al que da el nombre de Barrow en honor de John Barrow que le había apoyado para ser el capitán de la expedición.  Si hubiera seguido de frente, rumbo al oeste, sin desviarse, Parry habría hallado la salida del Paso y habría ganado el honro de ser su descubridor, pero decidió poner rumbo sur  perdiendo un tiempo precioso. Después de volver sobre sus pasos cuando el hielo les cerró el paso , Parry puso de nuevo rumbo oeste y llego hasta la isla de Melville . Si miráis el mapa de la zona veréis que estaba muy cerca del final , pero el hielo le bloqueará el paso una vez más. Él y sus hombres invernan en la isla de Melville, donde permanecerá de octubre de 1819 a junio de 1820. Para evitar que el aburrimiento hiciera presa en sus hombres, durante esos meses los tuvo ocupados en todo momento

Vuelvo a recuperar las palabras de Javier Reverte para que nos cuente como era su rutina “Se levantaban a las seis menos cuarto y procedían a limpiar las cubiertas. A las ocho desayunaban . A las nueve y cuarto los oficiales pasaban revista a los hombres , a las cámaras donde extendían sus coyes para dormir , a las cocinas y a las dependencias de los buques. Después , los marinos corrían alrededor de las cubiertas para mantenerse en forma y , si el tiempo lo permitía, bajaban a tierra . Después de comer , varios oficiales enseñaban a leer a los marinos analfabetos . El resto de los hombres dedicaban un par de horas  a realizar trabajos manuales, desde pintura hasta calceta, mientras que los oficiales leían o tocaban piezas de música. Después de la cena , se representaban obras de teatro, se celebraban veladas musicales  e incluso se elaboraba una revista satírica “ Gracias a las medias tomadas por Parry, en ese tiempo sólo un hombre moriría de escorbuto. Ya entre julio y agosto Parry trato de cruzar el estrecho que hoy se llama Estrecho de Mclure que era la salida al mar de Beaufort y con el que habría logrado superar el Paso del Noroeste, pero no pudo vencer la resistencia del hielo. En septiembre Parry ordenó el regreso a Inglaterra convencido que por ahí no podría hallar el Paso del Noroeste debido al hielo. Le habían faltado sólo unas pocas millas de navegación.

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Otro de los dibujos realizados por Parry durante el segundo viaje. Sin embargo, a pesar de las agudas observaciones sobre aquel pueblo que entonces era conocido con el nombre de esquimales, sobre todo sobre su falta de temor a la muerte pues creían que se reencarnaban en un nuevo ser humano que debía llevar su mismo nombre , no advirtieron que los inuit no padecían escorbuto gracias al consumo de carne fresca y grasa animal (imagen procedente de http://www.lindahall.org )

Fue recibido como un héroe en Inglaterra y en mayo de 1821 emprendía de nuevo el viaje hacia el Paso del Noroeste, pero en este caso se dirigió hacia la Bahía de Hudson, pensando que por allí hallaría el Paso. Después de costear toda la Bahía llegaron a la Península de Melville, frente a la isla de Baffin ,donde deciden pasar el invierno aplicando la misma disciplina que ya hemos visto . Entra en contacto con los inuit  y les visita en sus poblados, describiéndolos como gentes dotadas de gran “inteligencia, encanto, honestidad y gracia”. Siguiendo un mapa que le habían trazado los inuit , en la primavera de 1822 se internó por un estrecho que comunicaría la Bahía de Hudson con el Ártico ,pero el hielo les detuvo de nuevo. Durante todo aquel tiempo  estuvieron en contacto estrecho con los inuit e hicieron agudas observaciones sobre sus costumbres , donde les llamaba la atención la naturalidad con la que las mujeres inuit establecían relaciones con los blancos ante la aprobación de sus maridos, así también como la indiferencia que sentían ante la muerte , pues creían que al morir su alma se reencarnaba en otro ser humano.

Después de pasar un nuevo invierno, el de 1822  a 1823, en territorio inuit, la falta de alimentos frescos comenzó a provocar el escorbuto entre la tripulación , muriendo tres de ellos. Parry se da cuenta que es hora de regresar a Inglaterra pero también está convencido de haber hallado el pasaje que conducía al Ártico, pero también convencido de que el hielo sería siempre un obstáculo infranqueable. En los años siguientes se suceden las expediciones , hasta cuatro entre 1824 y 1827, una de ellas dirigida por John Franklin, pero ninguna tendrá éxito. Parry aún tendrá una nueva oportunidad en 1824 cuando al frente de dos naves, el Hecla y el Fury, con el plan de  cruzar el estrecho de Davis, recorrer la Bahía de Baffin y entrar de nuevo en el Estrecho de Lancaster. Pero al llegar al Estrecho de Davis en junio de ese año lo halla bloqueado por el hielo. No será hasta septiembre cuando alcance el Estrecho de Lancaster después de casi dos meses tratando de navegar por la Bahía de Baffin. Cuando por fin logra cruzar el Estrecho ,el invierno les sorprende y deben invernar en la Península de Brodeur justo a la salida del Estrecho de Lancaster.

Otro de los dibujos de Parry donde vemos al Fury puesto  de costado en la playa cuando las tripulaciones del Hecla de Parry y el Fury trataban de reparar la vía de agua que le había provocado un bloque de hielo que golpeó el caso. Tuvieron que abandonar la nave y después Parry tomó la decisión de regresar a Inglaterra. Había estado muy cerca pero no le correspondería a él el descubrimiento del Paso del Noroeste. El siguiente en intentarlo sería John Franklin(imagen procedente de http://www.lindahall.org ) 

Allí permanecen hasta julio de 1825,  y ,al poco de zarpar de nuevo ,un bloque de hielo golpea el casco del Fury abriendo una gran vía de agua . Después de llevarlo a una playa para tratar de repararlo , y con la ayuda de los hombres del barco de Parry, el Hecla, trabajan durante todo el día pero finalmente se ven obligados a abandonar la nave y trasladarse todos al Hecla. Consciente del riesgo que suponía seguir adelante con un solo barco , pues si surgía cualquier contratiempo no tendrían otra nave con la que seguir, Parry ordenó el regreso  y fue recibido en Inglaterra de nuevo como un héroe. Sólo había perdido a un hombre y había cartografiado la mayor parte del Paso del Noroeste en sus viajes . Parry demostró ser un gran capitán que además de tratar de conseguir su objetivo siempre puso por delante el bienestar de sus hombres . Ninguno de los exploradores que habían buscado el Paso del Noroeste había estado tan cerca como él de conseguirlo, pero no le correspondería pasar a la historia como su descubridor, aunque si le serviría para ser nombrado caballero del Imperio Británico en 1829. El camino quedaba abierto para que el próximo explorador hallara por fin el Paso del Noroeste, y es ahora cuando aparece la figura de John Franklin. Pero vamos a necesitar una tercera parte para conocer el desenlace de la épica exploración del Paso del Noroeste. ¿Quién alcanzará ese honor, quién pasará a la historia como su descubridor?

GRANDES EXPLORADORES: JOHN FRANKLIN EN BUSCA DEL PASO DEL NOROESTE(PRIMERA PARTE)

En los artículos que periódicamente escribo sobre los grandes exploradores que han descubierto para la humanidad nuevos territorios y han vencido el miedo nacido de la ignorancia, el temor a lo desconocido y no han escuchado a quienes trataban de disuadirles de sus empresas,  quizás guiados por el mismo pensamiento del historiador romano Publico Cornelio Tácito “Es poco atractivo lo seguro, en el riesgo hay esperanza”,he narrado hasta ahora aventuras coronadas por el éxito, pero en el propio origen de la palabra aventura se halla la incertidumbre, pues procede del latín adventura que significa “las cosas que han de llegar” en un sentido que puede ser tanto positivo como negativo, el encuentro de la gloria o el de la fatalidad. Y el protagonista del artículo de la historia que hoy quiero contaros  hallaría en la fatalidad la gloria que la historia reserva a aquellos cuyo nombre no es olvidado por los libros, la única ilusión de inmortalidad a la que puede aspirar el ser humano en la Tierra, siempre efímera, pues incluso el más glorioso de los nombres terminará siendo olvidado.
John Franklin, ese es el nombre de nuestro protagonista,  fue uno más de los exploradores que durante cinco siglos trataron de hallar el mítico Paso del Noroeste que comunicaba el Océano Atlántico y el Océano Pacífico por el Norte, un anhelo que había nacido incluso antes, en el siglo XIII, por obra del viajero veneciano Marco Polo(1254-1324) que en el relato de sus  viajes recogido en su Libro de las maravillas del mundo”  , donde describe su estancia en la corte del gran Kan mongol y emperador de China, Kublai Kan(1215-1294), y habla de una tierra situada al este y que pertenece al Catay, nombre medieval con el que se conocía a China en Europa. A esta tierra le da el nombre de Tierra de Anián y según su descripción estarían situadas al norte. Cuando el Imperio Mongol se desintegra se corta también la principal vía de comunicación con China, la Ruta de la Seda, y nace entre los comerciantes europeos la necesidad de buscar una ruta por mar que comunique Europa con Asia de la forma más rápida posiblee  para poder comerciar con ellos , en particular con las especias.

Mapa del área donde durante más de cuatrocientos años se buscó el mítico Paso del Noroeste que pondría en contacto el Océano Atlántico y el Océano Pacífico con lo que se lograría llegar en mucho menos tiempo hasta Asia y , sobre todo, las islas de las Especias. En el siglo XVI las especias tenían casi el mismo valor que la plata y controlar su mercado era motivo de disputas entre las principales potencias navales de su tiempo,  Portugal, España e Inglaterra. Pero como podéis observar en el mapa el paso era un laberinto donde era muy difícil hallar el camino correcto y además el tiempo para buscarlo era limitado pues la llegada del invierno bloqueaba el paso con grandes bloques de hielo (imagen procedente de http://homepage.mac.com )
A lo largo del siglo XV comienzan los grandes viajes de exploración y descubrimientos, liderados en un primer momento por Portugal gracias a la labor del infante Enrique el Navegante(1394-1460) que en 1416, como ya vimos en otros artículos del Mentidero, fundó la Escuela  de Navegación y Geografía de Sagres que impulsaría los descubrimientos portugueses que se sucederían durante todo el siglo, recorriendo las costas occidentales de África hasta alcanzar el Cabo de Buena Esperanza en 1488 gracias al viaje de Bartolomeu Dias (1450-1500) y diez años después seguiría sus pasos Vasco de Gama(hacia 1460-1524) que iría aún más allá cruzando el Océano Indico hasta llegar a las costas de la India. Se había abierto un paso por el Sur hacia la India y China. Mientras, en 1492 , Cristóbal Colón(hacia 1445-1506) ponía por primera vez el pie de un europeo en la que bautizaría como La Española, una isla que hoy comparten Haití y la República Dominicana . Aunque en un principio se pensó que aquellas tierras pertenecían a Asia, las exploraciones de los años siguientes y en particular el descubrimiento del Océano Pacífico en 1513 por Vasco Núñez de Balboa(1475-1519) demostraron que aquella tierra no formaba parte de Asia, sino que era un nuevo continente que separaba Asia y Europa , entre el Océano Atlántico al este y el Pacífico al oeste.
Unos años más tarde la expedición del navegante portugués al servicio de la Corona española,  Fernando de Magallanes(1480-1521) , hallaba un nuevo paso al sur que comunicaba el Océano Atlántico y el Océano Pacífico, un paso que en honor de su descubridor sería llamado el Estrecho de Magallanes. Pero  la ruta portuguesa a lo largo de la costa occidental africana , doblando el Cabo de Buena Esperanza y cruzando luego el Indico, y la abierta por Magallanes a través del Estrecho que lleva su nombre, no eran lo bastante rápidas y además los viajes estaban jalonados por múltiples peligros , tanto por las inclemencias del tiempo como por la acción de piratas y corsarios. Había que buscar otra forma más rápida de alcanzar Asía y las deseas islas de las Especias, por lo que iba a renacer el interés por hallar el camino que condujese al Reino de Anián descrito por Marco Polo, tenía que existir un paso al norte que comunicase los dos océanos y permitiera llegar antes a Asia. Comenzaba así una aventura que se prolongaría hasta el siglo XX, la búsqueda del Estrecho de AniánPaso del Noroeste.

Archivo:Straße von Anian.png
En roja la supuesta ruta del Estrecho de Anián que pondría en comunicación el Océano Pacífico y el Atlántico . El primero en afirmar que lo había hallado fue el navegante griego al servicio de la Corona de España, Juan de Fuca(1536-1602) , que en 1592 recorrió parte del litoral de la costa oeste de Estados Unidos y llego hasta el estrecho que separa la isla de Vancouver del continente a la altura de la actual frontera entre Estados Unidos y Canadá , creyendo que ese era el paso del Noroeste. En 1788 se pondría al estrecho el nombre de Juan de Fuca. Pero el verdadero paso se hallaaba mucho más al norte y en cuanto al nombre de Anián , derivado del supuesto reino perteneciente a China y que había descrito Marco Polo, sencillamente no existía   
Desde el siglo  XVI al siglo XIX se sucederán las expediciones en busca de este paso a través de las heladas aguas del Paso del Noroeste y cada una de estas expediciones merecen por sí solas un artículo por su carácter épico , desafiando aquellas aguas gélidas y las tierras inhóspitas que hallaban a su paso sin apenas más equipo para protegerse de las terribles condiciones  del clima que el espíritu de aventura y la ambición del descubridor. En su momento dedicaré más espacio al resto de expediciones que zarparon en busca del Paso del Noroeste, pero en esta oportunidad haré sólo un breve resumen hasta llegar al protagonista de nuestra historia, John Franklin. Pero antes de ello será conveniente que conozcamos la región del Ártico por la que iban a navegar aquellos intrépidos aventureros , arriesgando sus vidas . Una tierra que describe así el escritor español Javier Reverte en su obra “En mares salvajes” que nos servirá de guia en esta historia “Un cielo lúgubre, acerado , en donde el sol apenas asomaba y, al hacerlo, vencido por la fatiga en su esfuerzo casi inútil por alumbrar la Tierra, mostraba una luz mortecina. Los altos farallones de piedra cubierta por la nieve rodeaban el mar oscuro y, con frecuencia, mi visión desde el barco era la de un mundo poco complaciente : el océano plúmbeo, las lívidas escarpaduras, la palidez de los picachos, la opacidad del cielo, un sol enfermo”
Si, este era el paisaje que veían los exploradores en su busca del Paso del Noroeste. Pero ¿qué es el Ártico? Su nombre procede del griego arktos y significa “oso” haciendo referencia a la constelación de la Osa Menor a la que pertenece la Estrella Polar. En su mayor parte es una inmensa superficie de agua helada que cubre una extensión aproximada de 16.500.000 kilómetros cuadrados , si bien en nuestros días se va reduciendo a medida que el hielo retrocede como consecuencia del incremento de temperatura del planeta que ha causado que , en lo que llevamos de siglo XXI , se hallan dado los cinco valores más bajos de extensión de hielo desde que se toman medidas . El record de extensión mínima del hielo Ártico lo tiene el año 2007 y la segunda posición en esta clasificación la tiene el año en que escribo, 2011. Las previsiones son que , de seguir esta tendencia, el Polo Norte podría estar libre de hielo en verano hacia el 2050, aunque si tenemos en cuenta que antes la predicción era para el  2100, podríamos poner en duda esta fecha y que esto sucediera mucho antes. Como resultado de este progresivo retroceso de la capa de hielo en el año 2009 dos buques comerciales atravesaron por vez primera el Paso del Noreste desde el norte de Rusia hasta Asia.

En esta gráfica podemos ver la evolución de la masa de hielo desde el 2003 al 2010. En el año 2007 se batió el record de mínima superficie helada que casi se ha igualado en el año 2011. Durante la primera década del siglo XXI el hielo no ha parado de retroceder y en el año 2009 se conseguía por primera vez atravesar en verano el Paso del Noreste a lo largo de la costa rusa. El actual primer ministro ruso Vladimir Putin ha dicho sobre la posibilidad de la total desaparición de hielo en verano en el Polo Norte, que actualmente se estima que sucederá hacia 2050 pero podría acelerarse, que “el Ártico es el camino más corto entre los mayores mercados de Europa y la región de Asia-Pacífico. Es una excelente oportunidad para reducir costes” El desastre ecológico que puede suponer el deshielo del Ártico es visto por los políticos nada más que como una oportunidad de hacer negocio (imagen procedente de http://www.arkhos.com.ar )  
 
Dentro de su extensión se hallan territorios pertenecientes a ocho naciones , Dinamarca(a través de Groenlandia),Estados Unidos, Canadá, Noruega, Suecia, Finlandia, Islandia y Suecia  que ya están comenzando a tomar posiciones para el reparto del rico pastel que significa el territorio Ártico en el momento en que el hielo desaparezca, pues se estima que bajo la capa helada, en el fondo marino se hallan el 22% de las reservas de hidrocarburo del mundo y el 30% del gas natural. Pero también hay otro gran interés en sus aguas, la pesca, pues sus aguas son hasta diez veces más ricas en biomasa, es decir, en volumen de seres vivos que las habitan, que el Mediterraneo. Por supuesto no se están planteando que supondrá para el ecosistema Ártico la desaparición del hielo, que efectos tendrá sobre las corrientes marinas ni sobre el calentamiento de la Tierra. El hielo refleja al espacio el 80% de la luz del Sol por lo cual sirve de escudo para evitar un calentamiento excesivo, pero , sin embargo, el agua del mar apenas refleja el 20% de esa luz solar lo que significa que al desaparecer el hielo ese 80% extra de luz solar será absorvido por el océano y su efecto será el equivalente al 70% del provocado por el dióxido de carbono.

La lucha por delimitar las fronteras que corresponden a cada uno de los estados árticos hace tiempo que comenzó y se ha intensificado a medida que se ha acelerado el deshielo del Ártico. El deseo de explotar las reservas de petróleo y gas natural que alberga el fondo marino que se halla cubierto por el hielo están por encima de cualquier otro interés medioambiental , lo que demuestra que las declaraciones que los gobiernos realizan en favor de las energías alternativas y la lucha contra el cambio climático no resisten la prueba de los beneficios que reportan los combustibles fósiles (imagen procedente de http://www.elpais.com )
 Este calentamiento de las aguas oceánicas ha provocado que la superficie yerma del océano, aquella en la que no se desarrolla la vida, haya aumentado en un 15% desde el año 2000, con la consiguiente disminución de las algas que participaban en el enfriamiento de la atmósfera mediante la captura del dióxido de carbono. Además, al aumentar la temperatura de las aguas superficiales provoca que estas aguas se mezclen menos con las aguas más profundas ricas en nutrientes ,lo que hace que se empobrezca más la vida en superficie. Perdonad por esta digresión sobre el tema de nuestro artículo pero creo que es importante que conociéramos algo sobre la actualidad de estos territorios Árticos que durante siglos trataron de conquistar los navegantes y que hoy es el clima el que amenaza con destruirlo ayudado por la mano del hombre. Y ahora conozcamos a alguno de estos hombres que precedieron a Franklin en la búsqueda del mítico paso que acercara Europa a Asia por el Norte.
Inglaterra no pensaba quedarse como un espectador más viendo como Portugal y España se repartían las aguas del mundo en virtud del Tratado de Tordesillas firmado el 7 de junio de 1494, y el rey inglés  Enrique VII (1457-1509), el primero de la dinastía Tudor, pondrá sus ojos sobre las tierras al norte de América y encargará la misión de explorar y tomar posesión de estas tierras a un navegante veneciano llamado Giovanni Caboto(1450-1499), que ya había ofrecido sus servicios sin éxito a Castilla y a Portugal. Entre los objetivos de la expedición estaban encontrar el Paso del Noroeste y abrir así una nueva ruta que comunicase Inglaterra con Catay,nombre entonces de China, y Cipango,con el que se referían a Japón. En la carta escrita por el rey otorga al navegante veneciano “plena y libre autoridad, permiso y poder para navegar a todas partes, regiones y costas de mares del este, oeste y norte, bajo nuestros estandartes, banderas y enseñas, con cinco barcos o navíos de la carga y calidad que quiera y con cuantos y cuales marineros y hombres desee llevar con él en los dichos barcos, a su propio cargo y gasto, para encontrar, descubrir e investigar, sean islas, países, regiones o provincias de paganos e infieles, sean en las partes del mundo que antes de ese momento fuesen desconocidas para todos los cristianos”.

En este mapa podemos ver en la parte inferior la ruta que Cristóbal Colón recorrió en su primer viaje  en 1492 y en la parte superior el que cinco años después realizaría Juan Caboto que lo llevaría hasta Terranova y Nueva Escocia. Era la primera vez que los europeos llegan allí desde la época de los viajes de Leif Eriksson a comienzos del siglo XI, en el año 1000 y que podría haberles llevado hasta la isla de Baffin en el siglo XIII, pero quizás la peste negra del siglo XIV o el incremento del frío hizo que aquellas poblaciones desaparecieran y nadie volviera por aquella región hasta que lo hizo Juan Caboto, que desaparecería junto al resto de sus hombres en un segundo viaje de exploración en busca del Paso del Noroeste (imagen procedente de http://studioiw.com )

 

En mayo de 1497 zarpaba del puerto de Bristol a bordo de un sólo barco, el “Mathew” y con una tripulación de apenas 18 hombres, entre los que se hallaba su hijo, de su mismo nombre.Alcanzó las costas de Terranova y Nueva Escocia , en el actual Canadá, descubrió los inmensos bancos de bacalao  que poblaban aquellas aguas donde afirmaba que bastaba echar un cesto al agua para sacarlo lleno de bacalaos . Bajó a tierra , tomó posesión de la misma en nombre de la Corona inglesa y regresó a Inglaterra donde fue recompensado con el título de almirante y diez libras. Pero en 1498 Caboto volvía a hacerse a la mar , de nuevo en busca del Paso del Noroeste, pero con una flota compuesta por cinco naves y más de trescientos hombres. Nunca se volvería a saber de ellos. Era nada más que el primero de los fracasos y tragedias que iban a jalonar la obsesiva búsqueda del Paso del Noroeste. Era el turno de España y Francia .

Archivo:Matthew-BristolHarbour-Aug2004.jpg
Una reconstrucción del Mathew, la nave con la que Juan Caboto alcanzó las costas de Terranova y Nueva Escocia en 1497 en su primer viaje de exploración en busca del Paso del Noroeste
 
España encargará al navegante portugués Esteban Gómez(1483-1538), la exploración de la costa de Norteamérica y la búsqueda del ya mítico paso. Zarpa en septiembre de 1524 desde La Coruña al frente de una expedición formada por sólo 29 hombres a bordo de la carabela “La Anunciada”. Llegan hasta Nueva Escocia, donde ya había estado Giovanni Caboto, y allí pasan el invierno en 1525. Cuando llega la primavera reanuda el viaje , pero desiste en su intento de seguir hacie el norte por las malas condiciones que encontraba y decide poner rumbo al sur  costeando  y llegando hasta la Florida en agosto de ese año de 1525 sin haber logrado el objetivo principal de su viaje. Mientras, el rey francés Francisco I(1494-1547) también ponía allí sus ambiciones y cuenta con los servicios del navegante italiano Giovanni da Verrazzano(1485-1528) para  otra expedición con el mismo objetivo que españoles e ingleses, hallar el paso hacia Asia.

Archivo:Worldmap 1529-Ribero.jpeg
Mapa Mundi del inventor y cosmógrafo Diego Ribero(desconocida-1533) que desde 1518 estaba al servicio de la Coroña española y que realizó este mapa en 1529 recogiendo los datos que le había dado Esteban Gomez después de su expedición de 1524 en la que había recorrido toda la costa desde Nueva Escocia hasta la Península de la Florida, toda la costa este  de los futuros Estados Unidos que aparece detallada en el mapa de Ribero
A bordo de La Dauphine zarpa de Francia rumbo a la costa norte de América, llega hasta el Cape Fear  o Cabo del Miedo, en el actual estado de Carolina del Norte, y se dirige hacia el norte y llega hasta una gran ensenada que hoy se conoce con el nombre de Pamlico Sound que Verrazzano confundió con un posible paso al Pacífico. Durante el viaje desembarca en la bahía de Narragansett en lo que hoy es Rhode Island donde entra en contacto con los indios . Permanece allí dos semanas y continuó viaje alcanzando finalmente Terranova, pero sin hallar el deseado paso al Pacífico. Verrazzano regresaría a Francia el 8 de julio de 1524 y ,al igual que Esteban Gómez y Giovanni  Caboto, sin indicios de donde podía hallarse el paso. Durante unas décadas no vuelve a hablarse del Paso del Noroeste pero ya en la segunda mitad del siglo XVI, durante el reinado de la reina Isabel I (1533-1603), el explorador , militar y político inglés Humphrey Gilbert publicaba un libro titulado “Discurso por el descubrimiento de un nuevo paso a Catay” donde  afirmaba que el Paso del Noreste, la otra alternativa hacia Asia por la costa norte de Rusia y Siberia, era imposible pues “el aire está tan oscurecido por nieblas y brumas tan cerca del polo que ningún hombre puede ver bien como para guiar su barco o dirigir su curso” pero, sin embargo, si defendía la búsqueda del Paso del Noroeste que , además, permitiría a Inglaterra “poseer las mayores riquezas de todos los territorios del este del mundo, que son infinitas”. Entre aquellas riquezas se encontraban las especias, cuyo precio en los mercados europeos era casi igual al de la plata.

Archivo:Wpdms verrazano voyage map 2.jpg
Mapa con el recorrido de Verrazzano en 1524 por la costa de Estados Unidos , una expedición al servicio de la Corona francesa. Verrazzano llamó a la zona que exploró como Francesca en honor del rey francés Francisco I. Verrazzano haría otros dos viajes a América del Norte, en uno de ellos sus naves serían desviadas por un temporal hasta Brasil en 1527 y en 1528 iniciaba una nueva expedición en busca del Paso del Noroeste murió probablemente en la isla caribeña de Guadalupe donde sería devorado por los indios Caribe muy lejos del lugar donde quería llegar

La reina , quizás alentada por esta obra, apoyó tres expediciones dirigidas por Martin Frobisher(hacia 1535-1594) , al que entrega una Carta Real donde le concede el derecho exclusivo de exploración de aquellas tierras en nombre de la corona . Zarpó el 7 de junio de 1576 al frente de tres naves, el Gabriel, el Michael y otra embarcación más pequeña de apenas diez toneladas.Una tormenta sorprendió a la expedición y sólo continua el viaje el “Gabriel” donde estaba Frobisher junto a sólo 18 hombres. Cuando el Michael llegó a puerto dijo que todos habían muerto , pero Frobisher seguía rumbo al noroeste , bordea Groenlandia y llega hasta la isla Resolution frente a la costa de la gran isla de Baffin. Halla una gran entrada que en un principio piensa que se puede tratar del Paso, pero luego descubre que es sólo una bahía que hoy lleva su nombre, Bahía Frobisher. Allí tiene el primer contacto con los inuit, a los que conocemos más con el nombre de esquimales . De alguna forma, se comunicaron con ellos y acordaron que uno de los inuit les guiaría en su búsqueda del Paso del Noroeste, pero antes tenía que regresar a su poblado para despedirse de la familia.
Frobisher ordenó que cinco de sus hombres acompañaran al inuit ,pero después de dos días sin tener noticias de ellos , Frobisher se inquietó y decidió zarpar para  buscarlos, sin resultado. Finalmente , con engaños, tomó a un inuit como rehén para tratar de intercambiarlo por sus marineros perdidos, pero los inuit no entendían nada de lo que trataba de explicarles. Tuvo que desistir y regresar a Inglaterra donde llegaria  en octubre de 1576. Frobisher había llevado consigo una roca de color negro  y después de estudiarlo algunos hombres de ciencia afirmaron que contenía oro, lo que animó a la Corona y a los hombres de negocios para financiar una nueva expedición en 1577,que zarparía el 31 de mayo al frente de tres naves y 120 hombres. Fueron de nuevo a la isla Resolution y tuvieron un enfrentamiento con los inuit , quienes hirieron  a Frobisher con una flecha en las nalgas, aunque por fortuna para Frobisher no estaban envenenadas como las de los indios Caribe . Cargaron en las bodegas de los barcos hasta 200 toneladas de aquel extraño metal oscuro que se presumía rico en oro mientras continuaban las escaramuzas con los inuit . Por fin, con las bodegas repletas,  en octubre regresa de nuevo a Inglaterra.

Mapa de los tres viajes que realizó Martin Frobisher en busca del Paso del Noroeste, aunque en el segundo y el tercer viaje el objetivo principal fue cargar las bodegas con un mineral parecido al carbón que había hallado Frobisher durante su primer viaje y que creían que contenía oro pero cuando regresó después de su tercer viaje se había llegado a la conclusión de que aquel mineral no tenía valor alguno, lo que significó el final de la aventura ártica de Frobisher. Hoy la bahía que en un primer momento confundió con el Paso del Noroeste lleva su nombre (imagen procedente de http://explorersgr5.wikispaces.com )

Se organizaría una expedición más, que zarpaba de Inglaterra el 3 de junio de 1578, pero en esta ocasión al frente de 15 naves y 397 hombres, cuyo objetivo era no sólo cargar las bodegas con aquel mineral , sino también establecer un asentamiento permanente, para lo que se habían unido a la expedición cien colonos y todo el material necesario para construir un fuerte . Pero las tormentas azotaron la flota a la altura de Groenlandia y la nave donde iba la mayor parte de las provisiones y del material para construir el fuerte se hundió cuando el hielo rompió su casco, mientras que el resto de las naves se dispersaba y sólo unas pocas lograban entrar en la Bahía de Frobisher. Frobisher comprobó los daños y comprendió que las perdidas eran demasiado grandes para poder construir un fuerte y después de cargar de nuevo las bodegas con el mineral regresa a Inglaterra. Allí tuvo la mala noticia de que aquel mineral carecía de valor alguno. Frobisher, que había invertido su fortuna en la expedición, estaba arruinado. Nunca volvería al Ártico ni encontraría el Paso del Noroeste. Su nombre se sumaba a la lista de fracasos del esquivo paso entre los océanos.

Pero los intentos ingleses por hallar el  Paso del Noroeste no se detenían, y en 1585 zarpa otra expedición , en este caso al mando de John Davis(1543 -1605), que recorre y explora las costas del sur de Groenlandia y llega el 6 de agosto a la Bahía de Frobisher. Allí tienen el primer encuentro con los osos polares registrado en la historia  y que Davis narraba así en su diario “Cuando llegamos a la cercanía de la orilla, nos dimos cuenta de que eran osos blancos de un tamaño monstruoso. Y como estábamos tan deseosos de carne fresca, nos dispusimos a asaltarlos y darles caza. Estando ya en tierra, uno de ellos descendió corriendo hacia mí desde una colina. Le disparé  postas y una bala y el oso se lanzó al agua sin mostrar ningún signo de dolor por sus heridas. Le seguimos en nuestro bote y lo arponeamos. Esa noche matamos otros dos”. En 1586 dirige una nueva expedición que le lleva hasta la Península del Labrador  y allí estuvo pescando bacalao para llevarlo a Inglaterra, pero fueron atacados por los indios y murieron cuatro de sus hombres. Con el dinero que obtuvo con la venta del bacalao aún organizaría un tercer viaje  en mayo de 1587, que le llevaría hasta la Bahía de Baffin ,en lo que hoy sabemos que es la entrada del Paso del Noroeste , y llega hasta la latitud más al norte que había alcanzado ningún navegante. En su honor hoy la entrada a la Bahía de Baffin se llama Estrecho de Davis.

Archivo:WrightMolyneux-ChartoftheWorld-c1599.jpg
El mapamundi de Edward Wright realizado entre 1598 y 1600 que ya incluye las observaciones realizadas por John Davis en el Norte de América . Comparad el gran avance cartográfico entre este mapa y el de 1529 de Diego Ribera .Aquí la costa de Norteamérica y América del Sur ya está casi cartografiada en su totalida en la costa este y también una parte de la costa oeste, pero seguía sin hallarse el Paso del Noroeste. John Davis tampoco lo conseguiría   

John Davis regresaba a Inglaterra, después de convertirse en el hombre que había estado más cerca de hallar el Paso del Noroeste . Las siguientes expediciones importantes serían ya en el siglo XVII pero  su historia y  la aventura de John Franklin la continuaremos mañana, en esta búsqueda a ciegas de ese paso que intuían que existía pero que no lograban hallar, perdidos en el laberinto de islas, estrechos, bahías, enfrentándose a los inuit y con la amenaza siempre presente del hielo que en cualquier momento podía romper los cascos de las naves o bloquear el camino de regreso a casa. Aquellas tierras no parecían hechas para acoger al ser humano, como escribió otro de los exploradores del Ártico, William Edward Parry (1790-1855) en uno de sus diarios sobre los viajes al Ártico “La presencia del hombre parece una intromisión en la abrumadora soledad de este desierto helado”  Os espero mañana en la parte más apasionante de esta historia de valor, decisión, ambición y también de fracaso y muerte.