HISTORIAS DE LA LOTERIA DE NAVIDAD

Dentro de menos de 48 horas se celebrará el sorteo de la Lotería de Navidad que, en España, es el auténtico inicio de la Navidad , un sorteo que siempre despierta la ilusión de millones de personas que sueñan con un premio que les cambie la vida, les rescate de situaciones dificiles y les abra nuevos horizontes. Porque eso es la Lotería de Navidad, un gran sueño alimentado por la esperanza de tantas personas que , sobre todo en estos últimos años, se hallan ahogadas por la crisis que parece enturbiar la existencia de toda la nación.
¿Quién de nosotros no asocia la Navidad a la voz inconfundible de lo Niños del Colegio de San Ildefonso, a los gritos que se producen en la sala del sorteo cuando sale el Gordo, las voces temblorosas que anuncian un número que cambiará la vida de muchas personas, las imágenes de alegría compartida porque incluso aquellos que no han sido agraciados terminan abrazándose a los ganadores, en una catarsis de alegría colectiva? Yo recuerdo como de pequeño me levantaba ese día a las ocho de la mañana y me ponía junto a mi abuela a ver la televisión y ella me decía que este año si nos iba a tocar y ,luego, con una hoja de papel, íbamos anotando los diferentes premios , esperando ese premio gordo que se resistía a salir y que, al final , nunca coincidía con el número que teníamos. Pero ese recuerdo es un de los más bonitos de mis navidades infantiles porque era el comienzo de las vacaciones y de unos días que para mi siempre estaban llenos de alegría.
 
En estos tiempos tan duros será uno de los pocos momentos para ver a muchas personas llorar  ,pero de felicidad. Y los que no hayan ganado se felicitarán un año más, pensado que lo importante es tener salud y el próximo año volverán a soñar . Pero cuando escribo esto, todavía todo es posible, las bolas aún no están en el  bombo y cualquier cosa puede suceder . Así que soñad hoy y mañana con lo que pueda suceder, nunca se sabe, la fortuna puede estar esperándote muy cerca, pero si después no es así no dejes perder la ilusión, porque es ella la que nos impulsa a seguir luchando, como decía el escritor francés Gustave Flaubert ” Si miráramos siempre al cielo tendríamos alas “  así que no dejemos de mirar al cielo nunca para poder volar muy lejos, esa es la fuerza irresistible de la ilusión.
Una de las imágenes más tradicionales de la Navidad en España, los Niños del Colegio de San Ildefonso cantando los premios de la Lotería de Navidad
He pensado que cuando ya estamos a las puertas del sorteo más seguido de todo el año estaría bien conocer un poco de su historia. La Real Lotería había sido creada por un Real Decreto del monarca Carlos III, el llamado “mejor alcalde de Madrid” por las muchas obras que realizó en la ciudad, el 30 de septiembre de 1763. Ese mismo año, el 10 de diciembre, se celebraba el primer sorteo . Esta lotería no es como la que conocemos ahora, sino que era como la actual Primitiva, imitando el juego napolitano denominado “beneficiata” y la primera combinación ganadora fue 18-34-80-51-81. La Hacienda Real se hacía responsable del pago de los premios en caso de que no fueran suficientes los fondos de la propia Lotería, aunque , como veremos un poco más adelante, hubo una excepción en el siglo XIX  en el que el premio no pudo pagarse en dinero sino en especie.
Los célebres Niños del Colegio de San Ildefonso intervienen por primera vez en los sorteos de la lotería en 1771 . El Colegio de San Ildefonso era una institución muy antigua, pues ya en 1629, Jerónimo de Quintana escribe: “No se ha podido alcanzar a saber el principio de su fundación, ni quien la fundase, por su mucha antigüedad, sólo se halla memoria de él en un privilegio de los señores Reyes Católicos,  en  el año 1478, en el que los monarcas hacen merced de cierta limosna a este colegio”. Recibiendo la protección más tarde del rey Felipe II y también de Mariana de Austria, a partir de este año de1771 sus alumnos cantarán en todos los sorteos de la Lotería Nacional , aunque les dará fama particularmente la Lotería de Navidad.
Será en 1811, cuando en Cádiz se hayan reunidas las Cortes constituyentes en una España inmersa en la Guerra de Independencia contra los ejércitos napoleónicos , se crea una nueva lotería con el objetivo de  financiar el gasto producido por la guerra contra el francés. Este es el texto donde se aprobaba la nueva Lotería, que en realidad era la copia de la lotería que se celebraba en Nueva España, la actual Méjico, desde 1771 también por orden de Carlos III:
“Las Cortes Generales y Extraordinarias de la Nación, enteradas del proyecto de Lotería que debe denominarse Nacional y que ha de ser igual a la que hace muchos años se halla establecida en Nueva España; se sirvieron autorizar al Consejo de Regencia de España e Indias para que lo llevase a efecto. En consecuencia, S. A., considerando que este puede ser un medio de aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes, y atendiendo a que los fondos que se versen en este juego, sean manejados con fidelidad, sin agravio ni perjuicio del público interesado”
Esta lotería sería llamada por el pueblo como Nueva Lotería para diferenciarla de la anterior, que a partir de entonces  sería conocida como Lotería Primitiva, denominación que se ha conservado hasta nuestros días, y el objetivo que pretendían las Cortes de Cádiz era financiar con sus ingresos los gastos del ejército sin recurrir a una subida de impuestos.
A partir de entonces, el sorteo se celebró con regularidad, pero, como mencioné más arriba, hubo una ocasión en la  que el premio no se pudo abonar , al menos eso es lo que nos cuenta una leyenda en la que se vio implicado nuestro protagonista, Santiago Alonso Cordero. Este hombre, natural de la Maragatería en la provincia de León, nacido en 1793 había adquirido notoriedad en la villa gracias a haber amasado una buena fortuna con el transporte de mercancías, y también por ser un ferviente liberal y amigo de la reina Isabel II, llegando a ser en varias ocasiones diputado en el Congreso. Además era un personaje querido por los madrileños , entre otras cosas por su simpática costumbre de acudir a cualquier sitio público ataviado con el traje regional de maragato.
Santiago Alonso Cordero , el afortunado ganador de un Gordo de la Navidad que la Hacienda Pública no le podía pagar
  
Pero a pesar de su riqueza, Santiago jugaba como millones de españoles a la lotería de Navidad cuando aún no eran décimos sino la combinación de números similar a la Primitiva. Y un año resultó ganador de una cantidad tan importante que la Hacienda Pública no podía hacer frente al pago del premio. Para solucionarlo , se propuso al ganador entregarle un terreno en la misma Puerta del Sol  donde antes se levantaba el Convento de San Felipe el Real. Cordero aceptó la oferta y construyó sobre ese terreno un gran  edificio que se iba a convertir en el mayor complejo de apartamentos de la ciudad, contando con más de cien de estos apartamentos, algunos de ellos lujosas suites  , con locales comerciales y baños públicos en su parte inferior y una escalera de mármol que conducía a los pisos superiores.
Este edificio sería el más elegante de la antigua Puerta del Sol y , cuando se procedió a remodelar toda la Plaza, los nuevos edificios se construyeron imitando el estilo de la que ya entonces era conocida como Casa de  Cordero. Hay que decir que no se ha hallado en los registros de ganadores de la Lotería de Navidad el nombre de Santiago Alonso Cordero y una versión menos romántica sobre la construcción de la Casa de Cordero nos dice que ,realmente, compró el terreno sobre el que levantó el edificio en una subasta pública, pagando nada menos que diecisiete millones de pesetas y que la historia de la lotería pudo ser sólo un ardid para justificar la cantidad de dinero blanqueado para la compra del terreno, una práctica que nos recuerda a muchos casos de nuestros días.
La Casa de Cordero en nuestros días en la Puerta del Sol
Aún hoy , cuando deis un paseo por la Puerta del Sol, junto al Edificio de Gobernación sigue la Casa de Cordero , aunque ya olvidada por todos. Y en su fachada todavía se puede contemplar el escudo de Santiago Alonso Cordero. Personalmente, prefiero creerme la historia del Premio Gordo, porque representa mejor lo que puede llegar a significar este premio. En cuanto a Santiago Alonso,deciros que murió finalmente en 1865 víctima de la epidemia de cólera que asolaba Madrid, al negarse a abandonar la ciudad para cumplir con su responsabilidad como presidente de la Diputación de Madrid.
Así, cuando el próximo miércoles , los Niños del Colegio de San Ildefonso comiencen a cantar los primeros premios, ya conoceremos un poco mejor su historia. Y , desde este blog, sólo desearos de corazón a todos mucha suerte y que haya fortuna, y si no la hay no olvidéis que la mayor fortuna es estar aquí y ahora y que  ninguna riqueza se puede comparar a la fortuna de tener grandes amigos y personas que nos quieren de verdad.